Arde el icono de Seúl


Estoy que no me lo creo…La puerta de Namdaemun, uno de los tesoros nacionales y de las pocas cosas que seguían en pié despues de tanta guerra y tanta mierda en Corea del Sur, ha sido destrozado esta noche por un pirómano…
Este Verano pasado pude ver lo bonito que es, justo en el centro de la una redonda, en el sur de Seul, junto a uno de los mercados más espectaculares que he visto nunca…
Se dicen muchas cosas, que ha sido un viejo, un loco, un pirómano, incluso se oyen cosas de que ha sido un japonés, cosa que no creo, pero que de ser así, se armaría la de Dios…
Espero que cojan a ese hijo de puta pronto, y que no salga de rositas, ya que hasta ahora no han detenido a nadie x__x
UN PIRÓMANO INCENDIÓ LA PUERTA DE NAMDAEMUN
AGENCIAS
SEÚL.- El considerado primer tesoro nacional de Corea del Sur, la puerta de Namdaemun, la ‘Gran Puerta del Sur’, situada en Seúl, fue consumida por un incendio provocado, según las primeras hipótesis, por un pirómano.
La policía aseguró que busca a un sospechoso, un hombre, que habría accedido al lugar y prendido fuego a la estructura de piedra y madera. Asimismo, confirma que excepto por los pilares de la primera planta, la puerta ha quedado totalmente destruida.
En 1962 fue designada como el principal tesoro nacional por ser la puerta más grande e importante de las que han rodeado la capital surcoreana durante siglos.
El monumento, que se conocía como “Sungyemun” (puerta de ceremonias) de forma oficial, comenzó a construirse en 1398, después de tres años de obra durante el reinado de Taejo, fundador de la Dinastía Choson (1392-1910). La estructura, que fue retocada en varias ocasiones, representaba la arquitectura del comienzo de la era Choson.
Los ciudadanos surcoreanos quedaron totalmente consternados por el incendio y algunos de ellos acudieron al lugar del incidente para entregar una ofrenda floral ante la puerta derrumbada.
“No puedo creer que se quemase esta puerta, que representaba el orgullo del pueblo coreano”, dijo Kim Myung-ki, un ama de casa, quien criticó a las autoridades del país por la ausencia de medidas de seguridad necesarias para proteger los tesoros nacionales.
Un estudiante universitario, Kim Yong-hee, se mostró también consternado y triste por la destrucción de este preciado monumento. “No tengo palabras… la puerta de Namdaemun tiene un significado especial por ser el principal tesoro nacional del país y no puedo creer que un incendio llegase a derrumbar esta construcción que hasta ayer estaba en su sitio”, dijo el joven estudiante.
Las autoridades surcoreanas han abierto una investigación para esclarecer las causas del incendio. Las primeras hipótesis apuntan que el incendio ha podido ser provocado, pero tampoco se descarta la posibilidad de que un cortocircuito haya originado el fuego.
Según declaró un conductor de taxi, una estela de humo comenzó a salir de la puerta poco después de que un hombre de unos 60 años subiera las escaleras hacia la misma, con una bolsa de compra en la mano.
Por su parte, los bomberos declararon haber encontrado dos mecheros en el lugar del incendio. Tras la tragedia, se ha puesto en entredicho el sistema de seguridad para proteger los tesoros nacionales.
Pese a que Namdaemun fue abierto al público en marzo de 2006, las autoridades no adoptaron las medidas de seguridad apropiadas para vigilar la construcción. La puerta no contaba con personal de guardia a partir de las ocho de la tarde y tan sólo disponía de un sistema de detección automático.
La Administración para el Patrimonio Cultural, organismo encargado de preservar los patrimonios culturales del país, se ha mostrado dispuesta a reconstruir la puerta, lo cual podría tardar unos tres años y alcanzar un coste de 20.000 millones de wones (21 millones de dólares).
Corea del Sur está de luto, sin embargo, no se trata del primer incendio que arrasa un tesoro del patrimonio nacional. En 2005 un incendio forestal arrasó el templo milenario de Naksansa, ubicado en la provincia de Gangwon, a unos 200 kilómetros al noreste de Seúl, después de que el fuego se extendiera ayudado por el viento.


































