Capitulo dieciséis: Aquellos que empuñan la espada.
…Ichigo esquiva el sablazo que iba dirigido a su pecho ladeándose rápidamente a un costado, pero su oponente no cesa su ataque y con un ágil giro de noventa grados arremete contra su enemigo.
El pelinaranja coloca su espada a forma de escudo, parando así la estocada con destino a su pecho, aunque la fuerza del ataque fue tal que retrocedió unos tres metros mientras aguantaba el golpe.
-Sabes pelear lo reconozco, pero eso no evitar que pierdas aquí. Puntualizo su oponente mientras el shinigami sustituto se ponía en posición de pelea.
-Aunque odio hacer esto, es mi misión. Solo espero no tener que usar eso. Pensó el teniente mirando su zampakuto algo preocupado y serio.
Un joven alto de figura atlética con un corto pelo negro oscuro y erizado hacia abajo, llegándole un poco más abajo de las orejas. Su traje Shinigami no es tan holgado como el de los demás, además, no posee mangas. Sus ojos son de color negro, que mantiene siempre entrecerrados. Tiene el número "69”. Lleva una gargantilla, y posee un brazalete en su brazo derecho, ese era el oponente de Kurosaki Ichigo.
-Diablos con que esto es pelear con un teniente. Admito que mi entrenamiento con Naruto y Urahara-san fue duro, pero ellos contenían sus fuerzas al ser solo práctica. Pero este sujeto no se guarda nada. Pensó Ichigo mirando serio a su rival, el fukutaichō de la Novena División, Shūhei Hisagi.
Lanzándose al ataque Ichigo arremete frontal y demoledor. Pero un hábil salto le permite a Hisagi esquivar el ataque, el pelinegro gira sobre su eje y extendiendo su espada intenta cercenarle la testa a su rival. Pero el humano se agacha y apoyando sus manos en el suelo le conecta una patada doble en pecho con ambos pies.
Aprovechando la perdida de postura de su oponente Ichigo da un salto que lo eleva unos tres metros en el aire, apretando con fuerza la empuñadora de su cortadora de almas se prepara para realizar un corte en diagonal descendente.
Sin embargo el teniente detiene con esfuerzo el golpe, aun así no puede evitar que este le rasgue un poco sus vestiduras y un corte pequeño y sangrante aparezca en su pecho. Hisagi observa el hueco en la postura de su rival y le conecta una potente patada en el estómago que aleja al muchacho seis metros hacia atrás con respecto a su posición original.
-Maldición, es mejor de lo que pensaba. Medito Ichigo intentado recuperar el aire.
-No tienes tiempo para distraerte. Susurro una voz a su espalda causando que abriera sus ojos producto de la sorpresa.
La sangre tiño el piso de rojo, su brazo estaba severamente dañado en la zona de los tendones, por lo tanto cualquier movimiento seria doloroso, aun así aguantando las punzadas provenientes de su ahora palpitante extremidad arranco un poco de las vendas de su zampakuto y se cubrió la herida.
-Ríndete esto no tiene caso. Dijo Hisagi al joven que negó con la cabeza.
-No, no me rendiré te ganare y así estaré un paso más cerca de salvar a Rukia. Refuto el Kurosaki lanzándose al ataque, pero cuando quiso ver su oponente desapareció con un shunpo.
-Pelear no es algo que me agrade, pero mi misión es proteger el Seireitei. Parlo una voz a su espalda, causando con ello que Ichigo se girara pero fue en vano a que un corte apareció en su pecho.
Abrió los ojos sorprendido mientras la sangre brotaba a mares de la herida, manchando el suelo y tiñendo sus ahora rasgadas ropas de carmín.
El teniente lo miro serio y le dio la espalda, sabía que la herida era mortal así que se dispuso a abandonar el lugar pero una mano que lo sujeto por el tobillo lo detiene.
Miro visiblemente asombrado como a pesar de la herida el humano todavía se mantenía consiente a pura fuerza de voluntad a pesar que la pérdida de sangre se lo impidiera en un caso normal.
-T..od..av..ía n..o he te…rmi..na..do co…nti..go. Decía el shinigami sustituto mientras aventaba a su rival con fuerza contra uno de los muros laterales luego de zarandearlo.
Tomo su zampakuto del suelo y a modo de bastón la uso para levantarse. Su cuerpo le pesaba, le dolía todo su ser pero no podía perder, tenía que lograrlo, tenía que ganar y salvar a Kuchiki Rukia para eso había venido hasta aquí y no permitiría que nada lo detenga.
-Imposible. Susurro asombrado el teniente mientras observaba lo que acontecía frente a sus estupefactos ojos…
En alguna otra parte del Seireitei:
…Su mirada fría delataba su seriedad, pero ocultaba su enojo, su honor como guerrero le impedía hacer lo que hizo su enemigo lo cual hizo que se enfadara.
Tenso su arco mientras cargaba una flecha que al disparar rozo el rostro del gigantesco shinigami que tenía por oponente.
-Atacar a mujeres indefensas no es propio de un guerrero que se aprecie como tal. Dijo el destructor mientras se acomodaba los lentes.
-Un Quincy…interesante siempre quise pelear con uno de ustedes. Dijo el shinigami riéndose con deleite.
-Perdóname entonces porque yo no peleo con débiles que se protegen con otros. Soltó Ishida serio y frío.
-No seas irrespetuoso humano. Deberías sentirte honrado de pelear contra mi Ikkanzaka Jirōbō. Soltó enojado el shinigami mientras desenvainaba su cortadora de almas.
-Te lo vuelvo a repetir no quiero pelear con alguien como tú, retírate y hare como que esto nunca paso. Volvió parlar Uryū al shinigami quien lo miro visiblemente molesto.
-Te lo has buscado Quincy. Habatakinasai (bate tus alas) Tsunzakigarasu (Cuervo Estridente). Dijo Jirōbō liberando su shikai a la vez que presiona hacia abajo el filo de su arma y ésta va dividiéndose en filos más pequeños, separándose en una enorme cantidad de hojas curvas que giran en el aire y que el Shinigami puede controlar a su antojo mediante sus poderes espirituales.
El Quincy simplemente se acomodó los lentes y miro serio a su rival quien empezó a sonreír altivamente.
-Ahora veras Quincy lo que es el verdadero poder. Admito que me siento honrado de combatir contra alguien diestro en armas arrojadizas como tú, pero por otro lado siento pena que debas pelear contra un "Kamaitachi" como yo. Dijo el shinigami con agrande manifiesto al humano quien no parecía nada impresionado.
-Kamaitachi, no es algo exagerado. Parlo Ishida cargando preparando una flecha por si las moscas.
-No seas tan ingenuo Quincy, como debes saber mi título hace honor a mi habilidad como maestro de las armas arrojadizas. Ahora prepárate a sufrir una horrible muerte. Dijo Jirōbō lanzando su ataque a gran velocidad.
Sin embargo sus ojos se abren sorprendidos al ver como el humano esquiva sus ataques desvaneciéndose en el aire. Para reaparecer atrás suyo y destruir de un disparo todas su armas.
-Para ser un maestro tú timeing es bastante malo, no use mi Hirenkyaku ni a mitad de su velocidad y pude evadir tú ataque. Comento Ishida serio acomodándose sus lentes.
-¡Maldito humano ahora veras…
Pero su grito furioso se vio ahogado al ver como el Quincy volvía a destruir sus regeneradas armas de un solo disparo una vez más.
-Vete tendré piedad de ti. Dijo Uryū al shinigami que se arrodillo del asombro.
-Eres alguien muy honorable al perdonar la vida de tu oponente, gracias imbécil. Dijo el dios de la muerte desapareciendo con un shunpo para capturar a Orihime pero antes de que eso pasara el destructor apareció delante de él impactándolo con dos flechas en dos puntos no vitales haciendo que caiga pesadamente al piso.
-Ishida-kun…
-Descuida Orihime-san no morirá pero el lugar donde he atacado hará que pierda sus poderes espirituales. Interrumpió tranquilo el pelinegro a la preocupada muchacha.
-Aunque no me gusta Kamaitachi Uryū como apodo, supongo que no lo vale al vencer a alguien como tú. Sentencio el Quincy mirando a su inconsciente rival serio mientras su arco se desvanecía…
Con Ichigo:
…-Si sigues esforzándote así no conseguirás nada más que adelantar tú muerte. Sentencio Hisagi al herido humano que volvía a levantarse.
-No, te equivocas yo ganare, no me dejare vencer por alguien que le tiene miedo a su espada. Dijo Ichigo mientras el teniente abría sus ojos sorprendido.
-¿Tú qué sabes de lo que es eso sí solo peleas como un necio? Pregunto Hisagi aun sorprendido pero empezando a recuperar la seriedad.
Flashback:
…El entrenamiento había terminado y ahora ambos guerreros se encontraban descansando porque mañana seria el día donde partirían al Seireitei en su misión de rescate.
-Una cosa Ichigo. Dijo Naruto mientras sorbía un poco de sake.
-¿Qué pasa? Pregunto Ichigo visiblemente fastidiado ya sabía las mañas de Naruto cuando bebía y se le iba la lengua, las bromas estaban a la puerta del pobre desafortunado en escucharlo.
-No…
Fin de flashback.
-…le tengas miedo a tú espada, tenle miedo a lo que puedes hacer con ella porque está es un arma, pero es el alma de los hombres el que la guía hacia el mal. Repitió Ichigo mientras sus ojos se volvían azules y el reiatsu se arremolinaba alrededor de su cuerpo y su ken.
-¿Qué es esto?...Acaso ese es poder de su alma, acaso todo lo que dijo Tosen-taicho era incorrecto. Pensó Shūhei asombrado mientras se ponía serio.
-No me queda otra…Karire (Sega) Kazeshini (Viento de la Muerte). Parlo serio Hisagi mientras el reiatsu liberado transformaba su zampakuto en dos kusarigamas (hoces) de doble filo curvas con mango recto, unidas por una cadena que puede extenderse a voluntad.
-Así que esa es la verdadera forma de tú espada nada mal me pregunto porque la tenías guardada. Dijo Ichigo serio mientras el reiatsu aún se arremolinaba entorno a él.
-Quien no teme a su propia espada, no tiene derecho a empuñar una espada. Argumento Hisagi serio mientras miraba a su oponente quien tenía una media sonrisa en el rostro.
Ambos cruzan sus miradas y desaparecen en un parpadeo para cruzar sus cortadoras de almas a medio camino entre ambos, produciendo con ello una explosión de viento y reiatsu azul que sacudió todo el lugar en treinta metros a la redonda.
El polvo se disipo y el viendo como su enemigo estaba en el piso siguió su camino aunque trastabillándose producto del cansancio y las heridas, pero sonriente por haber ganado.
-Sabes perdiste por tenerle miedo a tú espada. Es cierto que el Seireitei no es lugar para los débiles, pero tampoco lo es para los cobardes, si le tienes miedo a tú espada entonces tienes miedo de defender lo que es correcto y proteger a quienes te son importantes. Aun así reconozco que debemos respetar nuestras zampakuto después de todo no son solo armas tan bien están vivas, espero volver a pelear contigo Hisagi-san. Comento Ichigo mientras se detenía su marcha unos segundos para hablar con el oficial quien abrió los ojos sorprendido. Para luego sonreír y caer inconsciente…
Mientras tanto en alguna otra parte de Soul Society:
…-Está decidido entonces, Hitsugaya Tōshirō, como capitán de la Décima División, encontraras y arrestaras al fukutaichō Namikaze Naruto, al ser su superior cae sobre ti detenerlo. Dijo So-taicho del Gotei Jūsantai.
-Hai, Yamamoto-sama. Contesto el muchacho serio al viejo.
