Decidí expandir mis horizontes y claro como buen fanático del manga y del anime decidí hacer esta historia que mezcla dos de mis preferidas en una nueva.
Se que es repetitivo porque hay muchos de estos por la Internet, pero de verdad no me pude resistir y hacia tiempo que tenia la idea en la mente.
Bueno sin mas les dejo el prologo...
Prologo:El Fin es un nuevo comienzo.
Spoiler: Mostrar
Capitulo único: Sociedad de Almas.
La pelea final de La Cuarta Gran Guerra había llegado a su fin, pero el precio a pagar fue alto, muy alto. El Raikage y su hermano Bee el jinchuriki del Hachibi muertos, Sasuke también en un combate donde Kakashi también fallecido se lucio y demostró porque era El Copy Ninja Sharingan no Kakashi.
Pero la peor perdida fue la de aquel que cuyo objetivo era no solo ser Hokage sino que también cumplir su promesa a su maestro Uzumaki Naruto, con tan solo diecinueve años y toda una vida por delante, sacrifico su alma al fusionarse con el Juubi para destruirlo desde dentro desapareciendo conjuntamente con la bestia, perdiéndose en una explosión que fue absorbida por un extraño agüero negro…
En alguna otra parte del plano astral:
…-¡Qué diablos Menos Grande aquí en el Sareitei! Grito alarmado un shinigami de bajo rango mientras veía como dos decenas de estos seres surgían de una garganta.
-Dispérsate Senbonzakura. Se escucho una voz tranquila a espaldas del sujeto mientras este veía al poderoso Kuchiki taicho usar su shikai desapareciendo así a cinco Menos de un solo golpe.
Pero aquellas criaturas no estaban enfocadas en el capitán de la sexta División del Gotei Trece, sino que estaban concentrando sus ataques en un punto al otro lado del muro cerca del primer distrito del Rungonkai.
Con su shunpo el Byakuya aparece en el muro solo para ver como un inconciente y herido Jidanbo era defendido por un sujeto rubio de ojos azules que sin ser un shinigami peleaba con una fuerza y poder asombrosos contra los Menos.
-¿No piensas hacer algo? Dijo una voz a su espalda.
-No parece que puede solo, ya quedan dos Tousen. Dijo el capitán a su igual recien llegado quien estaba acompañado de Matsumoto Rangiku e Ichimaru Gin quienes estaban cerca del lugar.
En eso el último Menos Grande que quedaba en pie lanza un cero y Tousen se prepara para desenvainar su cortadora de almas pero una mano en su hombro la detiene.
-No será necesario. Dijo Gin Ichimaru mientras Tousen no da crédito a lo que ve.
-Maldición. Dijo el rubio mientras detenía el ataque con sus manos desnudas.
-Diablos, no se como llegue aquí. Pero estas cosas sin duda son molestas. Pensó el rubio mientras sus ojos se volvían rojos y su pupila se rasgaba.
-Suke reiatsu, es tan grande como el de un capitán o talvez más. Pensaron los presentes menos Byakuya que no parecía sorprendido.
-¡Toma esto! Dijo el hombre con visible esfuerzo mientras devolvía el Cero con una potente patada desvaneciendo así a aquel ser tan extraño.
-Lo conseguí. Pensó el rubio mientras se desmayaba producto del esfuerzo.
En eso Rangiku se acerca a examinarlo mientras Byakuya desaparece conjuntamente con Tousen a informar al capitán general lo presenciado.
-Solo está débil, pero que fue ese extraño reiatsu, parecía el de un demonio. No es cualquier alma, si los menos lo persiguieron hasta aquí significa que su poder debe ser enorme para causarles tal frenesí. Lo mejor será que el cuarto escuadrón se encargue del. Pensó la shinagami mientras hacia un diagnostico rápido al rubio…
En alguna otra parte del Sareitei:
…-Con que el poder de un Capitán o más….hpm, dieciséis Menos Grande sin tener una zampakutō, interesante Tousen, Byakuya esperemos a que se recupere y luego veremos que hacer con él. Pero si tiene alguna actitud hostil…elimínenlo. Dijo Yamamoto a los dos hombres mientras los dos hombres asentían con una seña visual para luego desaparecer…
Dos días después:
…Despertó en lo que parecía ser una enfermería, cielos como le dolía el cuerpo y la cabeza, no recordaba nada solo su nombre Namikaze Naruto, aunque había algo que su opinión estaba faltando en ese nombre.
Tenía un cuerpo atlético y fuerte, musculoso y trabajado pero sin llegar a la exageración, pelo rubio y desordenado con dos mechones caídos a cada lado de su rostro. Un aspecto inocente pero que transmitía fuerza. Un metro ochenta de altura, sin duda era bastante lindo. Pensaba Nemu Kurotsuchi mientras guardaba un poco de su sangre en un frasco por orden de su padre.
(Nota de autor: En este fic Naruto no tiene sus características marcas en las mejillas, y como es más grande que en la serie original parece el Yondaime en versión joven, además por los dolores sufridos en la guerra y en su vida y al no tener memoria será alguien más serio pero con algunos arranques de estupidez como el viejo Naruto.)
-¿Dónde estoy? Escucho ella mientras se marchaba.
-En el cuartel del Cuarto Escuadrón del Sareitei. Contesto ella mientras se paraba en seco para mirarlo y enfocar su mirada en esos zafiros azules puros como el cielo pero fuertes como el océano en plena tormenta.
-Nombre. Fue lo siguiente que dijo el rubio con la mirada perdida mientras enfocaba su mirada en la muchacha mientras se habituaba a la luz de la habitación.
- Nemu Kurotsuchi y él tuyo. Fue lo que dijo ella mientras el rubio se ponía de pie con algo de dificultad.
-Naruto Namikaze. Dijo el mientras empezaba a caminar ante la sorprendida mirada de la mujer que no podía creer que luego de haber peleado con dieciséis Menos Grande pudiera caminar apenas tambaleándose.
-Deberías descansar. Dijo ella poniéndole la mano en el hombro haciendo que el muchacho la mire de reojo cruzando sus orbes azules con las negras de la mujer arranándole un sonrojo en las mejillas a la misma.
-Lo se pero, tengo hambre, ¿no sabes donde puede haber un puesto de ramen por aquí? Fue el comentario y la pregunta de aquel extraño joven que ahora la miraba con una sonrisa infantil y pacifica…
Con Naruto:
…-Arigato Nemu-chan ahora si que estoy lleno. Dijo Naruto con una sonrisa a la pelinegra mientras esta miraba como se había devorado la comida en un segundo.
-Como para no si comiste dieciocho tazones de ramen Naruto-kun. Decía esta mientras una gota estilo anime resbalaba por la cabeza de la misma.
-Así que tú eres aquel del que tanto han hablado estos dos días. Dijo una mujer pelivioleta, de tez algo oscura, ojos amarillos y exquisitas proporciones.
-¿Y tú eres? Pregunto el rubio mirando a la mujer a los ojos.
-Shihōin Yoruichi. Y me enviaron porque Yamamoto So-taicho desea hablar contigo, pero debido a que eres alguien supuestamente peligroso al ser un extraño, debo escoltarte.
-Entonces eres fuerte. Dijo Naruto mientras se ponía de pie para mirarla seriamente.
-¿Qué acaso no lo parezco? Pregunto la mujer mientras el rubio le ponía una mano en el hombro y acercaba sus labios al oído de ella.
-Eres demasiado linda como para serlo. Dijo Naruto haciendo que la mujer lanzara un puñetazo al rostro que Naruto detiene limpiamente sorprendiendo a los presentes por su velocidad y fuerza.
-Imposible. Susurro Yuruichi mientras el rubio se alejaba de ella unos pasos y se miraba la mano seriamente.
-Si me hubiera golpeado seguramente me hubiera destrozado, es fuerte, pero algo me dice que ese no es todo su poder. Pensó Naruto mientras cerraba su puño y se le dibujaba una sonrisa estupida en el rostro.
-Bien me has convencido, si eres así de fuerte eso significa que quien me quiere ver lo es aun más. Así que te sigo. Dijo Naruto mientras la mujer simplemente cerraba los ojos y empezaba a caminar seguida del rubio.
-¡Nos vemos luego Nemu-chan! Se despidió con un grito el rubio mientras levantaba su mano haciendo una señal de adiós.
-Nos vemos luego Namikaze-kun. Susurro ella sonrojada…
Horas después:
…-Shinigamis…Interesante. Dijo Naruto en voz baja mientras Yamamoto terminaba su discurso y explicación al tiempo que Naruto era vigilado por Byakuya muy de cerca, demasiado para su gusto.
-En otras palabras estoy muerto, pero extrañamente tengo un cuerpo. Pensó Naruto mientras analizaba las palabras del Capitán General sobre las almas, los Hollow y la función de los shinigamis.
-¿Y me cuenta todo esto por qué? Pregunto Naruto al viejo mientras Byakuya lo miraba irritado por su falta de respeto pero lo disimulaba.
-Por que tienes un gran poder espiritual muchacho, uno como nunca había visto antes, pero debes aprender a controlarlo sino eres un peligro para la Soul Society. Respondió el viejo mientras Naruto lo escuchaba atentamente.
-Si pero eso no es lo que quiere decirme. Exclamo el rubio mientras Kuchiki le ponía una mano en hombro y lo miraba fríamente.
-Más respeto ryoka, aquí solo eres un insecto. Hablo el hombre de pelo negro con frialdad en su oído haciendo que Naruto se enojara.
-Veremos si después de una buena paliza sigues pensando lo mismo. Hablo Naruto frío mientras se sacaba la mano de su hombro.
-¿Quieres probar? Pregunto Byakuya mientras se preparaba para desenvainar su arma.
-Suficiente. Dijo Yamamoto liberando su reiatsu haciendo que Naruto se arrodillara por la presión y Byakuya hiciera una mueca de esfuerzo pero disimulándola guarda su arma en su vaina.
-Cuanto poder, ¿qué es este viejo? Pensó Naruto mientras se ponía de pie con algo de esfuerzo.
-Byakuya puedes retirarte. Tu Namikaze por otra parte quédate. Dijo mientras miraba a los hombres en el orden que los nombro.
-Hai Yamamoto So-Taicho. Dijo el pelinegro marchándose.
A los minutos que se fue Naruto miro al viejo esperando que hablara pero este simplemente se levanto de su asiento y camino hasta la ventana con suma calma.
-Deberías reconocer a un oponente al que no puedes derrotar…
-Pero que dices viejo lo hubiera hecho papilla. Dijo Naruto enojado mientras el anciano sonreía.
-Te parece que lo hubieras hecho si no soportaste una liberación de apenas un sesenta por ciento de mi poder. Eres fuerte pero no sabes usar tus poderes…todavía. Si quieres yo te puedo enseñar. Pero solo si lo deseas, te espero mañana en este lugar al mediodía. Dijo el So-Taicho mientras Naruto lo miraba asombrado por esas palabras…
Tiempo después:
Naruto caminaba por las calles del Sareitei sin rumbo fijo mientras los shinigamis lo miraban por sus extrañas ropas, bueno a decir verdad su extraña ropa ya que lo único que le quedaba era un pantalón algo rasgado y sucio. Dejando así el resto de su cuerpo al descubierto provocando varias miradas por parte de las shinigamis que caminaban por ese lugar.
Pero una extraña sensación lo distrae y lo obliga correr sin rumbo fijo. Para terminar llegando a un bosque o lo que era un bosque con varios árboles hechos astillas y aserrín y un pelinegro parado en el centro de un cráter.
-Maldito viejo. Pensó Naruto al instante que recordaba lo último que le dijo antes de marcharse…
Flashback:
…-¿Y si hago eso podré pelear con Byakuya? Pregunto Naruto a lo que Yamamoto lo mira de reojo.
-Deberás entrenar mucho si quieres alcanzarlo ya que Byakuya Kuchiki es uno de los capitanes más fuertes del Gotei 13. Dijo Yamamoto mientras Naruto simplemente se ponía de pie y se marchaba.
-Seguramente me debes estar mintiendo, eso idiota fuerte, eso tengo que verlo. Dijo Naruto mientras se iba del lugar…
Fin de flashback.
Al otro día en el despacho de Yamamoto:
-Veo que viniste y llegaste dos horas más temprano de lo que acordamos. Dijo el anciano al ver entrar al rubio por la puerta con una mirada seria.
-Lo suponía. Al final mi plan funciono, después de todo no puedo dejar escapar alguien con este talento. Además tal vez él sea el…
-Date prisa anciano y comencemos con esto que si vine antes es porque no hay tiempo que perder. Dijo Naruto interrumpiendo los pensamientos del hombre quien simplemente le dedica una sonrisa al ver su entusiasmo.
-Muy bien, prepárate para sudar sangre Namikaze Naruto. Dijo Yamamoto mientras se ponia de pie con toda la calma del mundo…
La pelea final de La Cuarta Gran Guerra había llegado a su fin, pero el precio a pagar fue alto, muy alto. El Raikage y su hermano Bee el jinchuriki del Hachibi muertos, Sasuke también en un combate donde Kakashi también fallecido se lucio y demostró porque era El Copy Ninja Sharingan no Kakashi.
Pero la peor perdida fue la de aquel que cuyo objetivo era no solo ser Hokage sino que también cumplir su promesa a su maestro Uzumaki Naruto, con tan solo diecinueve años y toda una vida por delante, sacrifico su alma al fusionarse con el Juubi para destruirlo desde dentro desapareciendo conjuntamente con la bestia, perdiéndose en una explosión que fue absorbida por un extraño agüero negro…
En alguna otra parte del plano astral:
…-¡Qué diablos Menos Grande aquí en el Sareitei! Grito alarmado un shinigami de bajo rango mientras veía como dos decenas de estos seres surgían de una garganta.
-Dispérsate Senbonzakura. Se escucho una voz tranquila a espaldas del sujeto mientras este veía al poderoso Kuchiki taicho usar su shikai desapareciendo así a cinco Menos de un solo golpe.
Pero aquellas criaturas no estaban enfocadas en el capitán de la sexta División del Gotei Trece, sino que estaban concentrando sus ataques en un punto al otro lado del muro cerca del primer distrito del Rungonkai.
Con su shunpo el Byakuya aparece en el muro solo para ver como un inconciente y herido Jidanbo era defendido por un sujeto rubio de ojos azules que sin ser un shinigami peleaba con una fuerza y poder asombrosos contra los Menos.
-¿No piensas hacer algo? Dijo una voz a su espalda.
-No parece que puede solo, ya quedan dos Tousen. Dijo el capitán a su igual recien llegado quien estaba acompañado de Matsumoto Rangiku e Ichimaru Gin quienes estaban cerca del lugar.
En eso el último Menos Grande que quedaba en pie lanza un cero y Tousen se prepara para desenvainar su cortadora de almas pero una mano en su hombro la detiene.
-No será necesario. Dijo Gin Ichimaru mientras Tousen no da crédito a lo que ve.
-Maldición. Dijo el rubio mientras detenía el ataque con sus manos desnudas.
-Diablos, no se como llegue aquí. Pero estas cosas sin duda son molestas. Pensó el rubio mientras sus ojos se volvían rojos y su pupila se rasgaba.
-Suke reiatsu, es tan grande como el de un capitán o talvez más. Pensaron los presentes menos Byakuya que no parecía sorprendido.
-¡Toma esto! Dijo el hombre con visible esfuerzo mientras devolvía el Cero con una potente patada desvaneciendo así a aquel ser tan extraño.
-Lo conseguí. Pensó el rubio mientras se desmayaba producto del esfuerzo.
En eso Rangiku se acerca a examinarlo mientras Byakuya desaparece conjuntamente con Tousen a informar al capitán general lo presenciado.
-Solo está débil, pero que fue ese extraño reiatsu, parecía el de un demonio. No es cualquier alma, si los menos lo persiguieron hasta aquí significa que su poder debe ser enorme para causarles tal frenesí. Lo mejor será que el cuarto escuadrón se encargue del. Pensó la shinagami mientras hacia un diagnostico rápido al rubio…
En alguna otra parte del Sareitei:
…-Con que el poder de un Capitán o más….hpm, dieciséis Menos Grande sin tener una zampakutō, interesante Tousen, Byakuya esperemos a que se recupere y luego veremos que hacer con él. Pero si tiene alguna actitud hostil…elimínenlo. Dijo Yamamoto a los dos hombres mientras los dos hombres asentían con una seña visual para luego desaparecer…
Dos días después:
…Despertó en lo que parecía ser una enfermería, cielos como le dolía el cuerpo y la cabeza, no recordaba nada solo su nombre Namikaze Naruto, aunque había algo que su opinión estaba faltando en ese nombre.
Tenía un cuerpo atlético y fuerte, musculoso y trabajado pero sin llegar a la exageración, pelo rubio y desordenado con dos mechones caídos a cada lado de su rostro. Un aspecto inocente pero que transmitía fuerza. Un metro ochenta de altura, sin duda era bastante lindo. Pensaba Nemu Kurotsuchi mientras guardaba un poco de su sangre en un frasco por orden de su padre.
(Nota de autor: En este fic Naruto no tiene sus características marcas en las mejillas, y como es más grande que en la serie original parece el Yondaime en versión joven, además por los dolores sufridos en la guerra y en su vida y al no tener memoria será alguien más serio pero con algunos arranques de estupidez como el viejo Naruto.)
-¿Dónde estoy? Escucho ella mientras se marchaba.
-En el cuartel del Cuarto Escuadrón del Sareitei. Contesto ella mientras se paraba en seco para mirarlo y enfocar su mirada en esos zafiros azules puros como el cielo pero fuertes como el océano en plena tormenta.
-Nombre. Fue lo siguiente que dijo el rubio con la mirada perdida mientras enfocaba su mirada en la muchacha mientras se habituaba a la luz de la habitación.
- Nemu Kurotsuchi y él tuyo. Fue lo que dijo ella mientras el rubio se ponía de pie con algo de dificultad.
-Naruto Namikaze. Dijo el mientras empezaba a caminar ante la sorprendida mirada de la mujer que no podía creer que luego de haber peleado con dieciséis Menos Grande pudiera caminar apenas tambaleándose.
-Deberías descansar. Dijo ella poniéndole la mano en el hombro haciendo que el muchacho la mire de reojo cruzando sus orbes azules con las negras de la mujer arranándole un sonrojo en las mejillas a la misma.
-Lo se pero, tengo hambre, ¿no sabes donde puede haber un puesto de ramen por aquí? Fue el comentario y la pregunta de aquel extraño joven que ahora la miraba con una sonrisa infantil y pacifica…
Con Naruto:
…-Arigato Nemu-chan ahora si que estoy lleno. Dijo Naruto con una sonrisa a la pelinegra mientras esta miraba como se había devorado la comida en un segundo.
-Como para no si comiste dieciocho tazones de ramen Naruto-kun. Decía esta mientras una gota estilo anime resbalaba por la cabeza de la misma.
-Así que tú eres aquel del que tanto han hablado estos dos días. Dijo una mujer pelivioleta, de tez algo oscura, ojos amarillos y exquisitas proporciones.
-¿Y tú eres? Pregunto el rubio mirando a la mujer a los ojos.
-Shihōin Yoruichi. Y me enviaron porque Yamamoto So-taicho desea hablar contigo, pero debido a que eres alguien supuestamente peligroso al ser un extraño, debo escoltarte.
-Entonces eres fuerte. Dijo Naruto mientras se ponía de pie para mirarla seriamente.
-¿Qué acaso no lo parezco? Pregunto la mujer mientras el rubio le ponía una mano en el hombro y acercaba sus labios al oído de ella.
-Eres demasiado linda como para serlo. Dijo Naruto haciendo que la mujer lanzara un puñetazo al rostro que Naruto detiene limpiamente sorprendiendo a los presentes por su velocidad y fuerza.
-Imposible. Susurro Yuruichi mientras el rubio se alejaba de ella unos pasos y se miraba la mano seriamente.
-Si me hubiera golpeado seguramente me hubiera destrozado, es fuerte, pero algo me dice que ese no es todo su poder. Pensó Naruto mientras cerraba su puño y se le dibujaba una sonrisa estupida en el rostro.
-Bien me has convencido, si eres así de fuerte eso significa que quien me quiere ver lo es aun más. Así que te sigo. Dijo Naruto mientras la mujer simplemente cerraba los ojos y empezaba a caminar seguida del rubio.
-¡Nos vemos luego Nemu-chan! Se despidió con un grito el rubio mientras levantaba su mano haciendo una señal de adiós.
-Nos vemos luego Namikaze-kun. Susurro ella sonrojada…
Horas después:
…-Shinigamis…Interesante. Dijo Naruto en voz baja mientras Yamamoto terminaba su discurso y explicación al tiempo que Naruto era vigilado por Byakuya muy de cerca, demasiado para su gusto.
-En otras palabras estoy muerto, pero extrañamente tengo un cuerpo. Pensó Naruto mientras analizaba las palabras del Capitán General sobre las almas, los Hollow y la función de los shinigamis.
-¿Y me cuenta todo esto por qué? Pregunto Naruto al viejo mientras Byakuya lo miraba irritado por su falta de respeto pero lo disimulaba.
-Por que tienes un gran poder espiritual muchacho, uno como nunca había visto antes, pero debes aprender a controlarlo sino eres un peligro para la Soul Society. Respondió el viejo mientras Naruto lo escuchaba atentamente.
-Si pero eso no es lo que quiere decirme. Exclamo el rubio mientras Kuchiki le ponía una mano en hombro y lo miraba fríamente.
-Más respeto ryoka, aquí solo eres un insecto. Hablo el hombre de pelo negro con frialdad en su oído haciendo que Naruto se enojara.
-Veremos si después de una buena paliza sigues pensando lo mismo. Hablo Naruto frío mientras se sacaba la mano de su hombro.
-¿Quieres probar? Pregunto Byakuya mientras se preparaba para desenvainar su arma.
-Suficiente. Dijo Yamamoto liberando su reiatsu haciendo que Naruto se arrodillara por la presión y Byakuya hiciera una mueca de esfuerzo pero disimulándola guarda su arma en su vaina.
-Cuanto poder, ¿qué es este viejo? Pensó Naruto mientras se ponía de pie con algo de esfuerzo.
-Byakuya puedes retirarte. Tu Namikaze por otra parte quédate. Dijo mientras miraba a los hombres en el orden que los nombro.
-Hai Yamamoto So-Taicho. Dijo el pelinegro marchándose.
A los minutos que se fue Naruto miro al viejo esperando que hablara pero este simplemente se levanto de su asiento y camino hasta la ventana con suma calma.
-Deberías reconocer a un oponente al que no puedes derrotar…
-Pero que dices viejo lo hubiera hecho papilla. Dijo Naruto enojado mientras el anciano sonreía.
-Te parece que lo hubieras hecho si no soportaste una liberación de apenas un sesenta por ciento de mi poder. Eres fuerte pero no sabes usar tus poderes…todavía. Si quieres yo te puedo enseñar. Pero solo si lo deseas, te espero mañana en este lugar al mediodía. Dijo el So-Taicho mientras Naruto lo miraba asombrado por esas palabras…
Tiempo después:
Naruto caminaba por las calles del Sareitei sin rumbo fijo mientras los shinigamis lo miraban por sus extrañas ropas, bueno a decir verdad su extraña ropa ya que lo único que le quedaba era un pantalón algo rasgado y sucio. Dejando así el resto de su cuerpo al descubierto provocando varias miradas por parte de las shinigamis que caminaban por ese lugar.
Pero una extraña sensación lo distrae y lo obliga correr sin rumbo fijo. Para terminar llegando a un bosque o lo que era un bosque con varios árboles hechos astillas y aserrín y un pelinegro parado en el centro de un cráter.
-Maldito viejo. Pensó Naruto al instante que recordaba lo último que le dijo antes de marcharse…
Flashback:
…-¿Y si hago eso podré pelear con Byakuya? Pregunto Naruto a lo que Yamamoto lo mira de reojo.
-Deberás entrenar mucho si quieres alcanzarlo ya que Byakuya Kuchiki es uno de los capitanes más fuertes del Gotei 13. Dijo Yamamoto mientras Naruto simplemente se ponía de pie y se marchaba.
-Seguramente me debes estar mintiendo, eso idiota fuerte, eso tengo que verlo. Dijo Naruto mientras se iba del lugar…
Fin de flashback.
Al otro día en el despacho de Yamamoto:
-Veo que viniste y llegaste dos horas más temprano de lo que acordamos. Dijo el anciano al ver entrar al rubio por la puerta con una mirada seria.
-Lo suponía. Al final mi plan funciono, después de todo no puedo dejar escapar alguien con este talento. Además tal vez él sea el…
-Date prisa anciano y comencemos con esto que si vine antes es porque no hay tiempo que perder. Dijo Naruto interrumpiendo los pensamientos del hombre quien simplemente le dedica una sonrisa al ver su entusiasmo.
-Muy bien, prepárate para sudar sangre Namikaze Naruto. Dijo Yamamoto mientras se ponia de pie con toda la calma del mundo…
Bueno espero que les guste y comenten haber que les parece si lo sigo, lo dejo, que hay para arreglar ya saben la siempre bien recibida critica constructiva.
Nos vemos a por cierto actualice hace un rato mi otro fic El Poder de Dios por si alguien quiere darse una pasada por ahí a ojear que tal está.



























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