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TIERRA DE TRAIDORES 2da tem (+18)(P) Cap 12 23/08/19

arminius
Gennin
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TIERRA DE TRAIDORES 2da tem (+18)(P) Cap 12 23/08/19

Mensaje #1 por arminius » Dom Oct 08, 2017 9:38 pm

despues de varios meses ocupado en el trabajo y el resto de la vida. pude hacer de cortos tiempos para recomenzar a intentar escribir. surgieron varias ideas, historias distintas que nada tenian de referencia con lo anterior escrito. pero mezclando un poco ciertos argumentos, di con este trozo de historia que pretendo hacer crecer todo lo que pueda. tengo claro el inicio, tengo claro el intermedio y el final bastante planificado. sin embargo, me gusta dejar crecer una historia para notar si los propios personajes me entregan algo distinto. asi que aqui vamos, tratare de publicar una vez por mes como minimo. mis tiempos no dan para mas.

saludos y espero comentarios para saber cuantos acompañan esta segunda temporada.


PROLOGO: EL APOCALIPSIS DEL TIEMPO


“Diario de Boruto Uzumaki….


10 de octubre, en el fin del mundo…


Es pasada la medianoche del día nueve en una cueva perdida en las montañas del país de Rayo. Es una madrugada donde hace muchos años en Konoha, comenzó el apocalipsis del tiempo. Difícil será para cualquier persona que lea estos documentos, el llegar a creer la línea de eventos que nos llevaron a todos, justo al límite de la locura. Es como una rueda de desgracias, que no ha dejado de girar y girar hasta el irremediable momento cuando el eje que la sustenta, definitivamente se quiebra en pedazos.

Soy consciente que me quedan pocas horas, que me está quedando muy poco tiempo. En increíble que después de tantos años de entrenamiento y lucha. Al final de tanto sufrimiento, sudor y sangre. Me encuentro deseoso de llegar al fin de mi vida. De morir, para descansar. Es como venir de una larga y eterna carrera agotadora. Por más deseos o capacidad para continuar andando, una gran parte de ti, solo quieres llegar al momento del reposo definitivo. Detenerse, rendirse. Que los músculos dejen de doler, que la respiración deje de faltar. En definitiva, dejar de sufrir por el camino. Mis palabras pueden leerse como las de un loco, pero si tengo la mínima esperanza que esta historia pueda ser entendida, memorizada y archivada en los importantes informes que prevengan una catástrofe en su aldea de origen, debo ser tan sincero y abierto como me sea posible.

Todo empezó cuando tenía 13 años, y el gran torneo Chunnin de la aldea de la hoja estuvo a punto de terminar. En medio de un feroz y desfavorable combate, recibí una golpiza y despertó en mí un poder que nadie esperaba que yo tuviera. Una habilidad especial, que sería la piedra angular de un futuro infernal. Aunque todos los esfuerzo del clan Hyuuga hubieran sido puestos en marcha antes de mi nacimiento, desperté un tipo de Doujutsu diferente que lo cambiaria todo. Me hice usuario de un Byakugan especial.

En ese tiempo, yo solo era un Gennin patético que solo destacaba por ser hijo del Shinobi más poderoso del mundo. Mi padre el séptimo maestro Hokage, no era otro que el renombrado Naruto Uzumaki. El Hokage que había logrado la paz del mundo. Aquel que había vencido a una diosa, aquel que había hermanado a todas las aldeas Shinobi en una era de prosperidad y equilibrio como jamás se había visto. ¿Y quién era yo en comparación con aquel héroe de leyenda?

Absolutamente nadie…

Pero ese Byakugan oculto, fue el comienzo de un peligroso camino para mí, y también para mi hermana Himawari, cuya herencia visual se igualaba a la mía. Sin embargo, no me voy a concentrar en los eventos de mi niñez, ni en mis deseos por un padre más presente. No voy a renegar mis ganas por imitar la grandeza de Naruto Uzumaki, ni especificaré mi frustración interna por saberme incapaz de alcanzarlo. Solo diré que un gran Shinobi, el antiguo sexto Hokage Hatake Kakashi, me tomó como su estudiante y me adiestró como un ninja de elite. Tuve la oportunidad de formar parte de una fuerza oculta autodenominada “Raíz” que con el tiempo no solo sería parte de mi vida, sino que llegaría a comandarla años después.

Cuando era joven, cumplí misiones muy peligrosas. Tuve deseos carnales por una mujer y logre apartar a mi padre de un peligro que él nunca hubiese sabido manejar. Protegí a mi familia, haciendo lo que debía que hacer para eliminar a uno de los Shinobi más poderoso de la historia. Y finalmente encontré el amor, justo en donde menos esperaba. Exactamente delante de mis ojos, donde siempre estuvo aguardándome. Me casé con ella, mucho tiempo antes de comprender cuán importante seria para mi vida. Y logré amarla sin restricciones, con una forma de amor que ni el tiempo o la distancia hicieron olvidarla completamente. Pero no fue el final feliz que toda historia debería tener.


La alegría en el mundo Shinobi no tiene larga duración, y en mi caso no sería la excepción…


Mi esposa murió, asesinada de una forma que nunca hubiese imaginado. Tuve que hacer duelo por ella y mi hijo no nacido. Soporté lo que ningún padre debería soportar, y aun en mi mayor desgracia personal, tuve la leve esperanza de restablecer los trozos desperdigados de mi vida privada, en los cálidos brazos de mi primer objeto de deseo. Si no hubiera existido su hija, seguramente a ella la hubiese amado con locura. Nunca en los años de convivencia que siguieron, me atreví a preguntarle que sentía. Tenía miedo a su respuesta, tenía miedo a sus sentimientos. Y a traicionar los míos por el recuerdo de la mujer que ya nunca estaría a mi lado.


Durante años, creí en un mundo sobre el que se sustentaban ciertas reglas. La vida de Shinobi siempre fue dura. Y yo siempre estuve dispuesto a abrazarla completamente. Con defectos y virtudes, con ganancias y pérdidas. Pero aun cuando más sangrante y cansado retornaba a casa, cuanto más desesperado y derrotado me pudiera sentir. Aun así, creía en ciertas “leyes” del universo que de alguna forma marcaban mi camino. Reglamentos simples, que eran fáciles de entender y de cumplir:

-ama a tu familia….

-cumple tu misión…

-disfruta de sexo, del amor y el licor como si fuera la última vez…


Sin embargo, por la mala experiencia y las traiciones, aprendí que estas mismas reglas se pueden interpretar de formas muy distintas. Lo que nos lleva directamente, a la base de todo el problema. Al problema principal que durante muchos años me ha torturado sin ningún tipo de piedad. Quiera o no interpretarlo de formas distintas, toda investigación o razonamiento lógico me lleva a la misma e invariable conclusión.


La traición, está en la sangre…


El tiempo terminó por afirmar esa dura lección. Los errores que he cometido me han confinado al oscuro agujero donde me encuentro actualmente. Creí que podía salvar al mundo, creí que todavía me quedaba valor y poder para intentar cambiar las cosas. Creí que podía salvarlos a todos. Pero he fracasado. He fallado de cabo a rabo. Soy simplemente un ninja derrotado que ya no tiene espacio y tiempo adonde huir. Ya no tengo fuerzas, ya no cuento con caminos de retorno. Hacia donde vaya esta emisiva, sepa que lleva mi corazón y mis últimas esperanzas de un mañana mejor.


Este relato que iniciaré, no es la historia del final de mi vida. Esos detalles los voy guardar para lo último de este escrito. Esta historia se encuentra detrás de esa historia. Es un relato del pasado, un tipo de pasado especifico que por azares del destino, se ha trasformado en mi presente y futuro. Esta es la historia que nos lleva al final de toda la historia. Nadie puede sobrevivir a esto. Nadie será capaz de detener al mal desatado. Nadie de este mundo puede hacerlo.


Este es el final de una sangrienta historia…


El fin de mundo, en la tierra de traidores…”



*************************************



El plan había sido perfecto…


Ese 10 de Octubre en la madrugada, Obito Uchiha se escabulló entre los guardias muertos en el perímetro, y apareció en el exacto momento que la jinchuriki no Kyuubi Kushina Uzumaki, daba a luz. Debilitada, y desprotegida por una fracción de segundo, fue instante bastante oportuno para que Obito pudiera tomar ventaja al capturar al recién nacido.

Minato Namikase había sido su maestro, y todos los rumores sobre su poder eran insignificantes a la realidad. Enfrentarlo directo en batalla, era el equivalente a morir. Por ello tomar como rehén a su hijo recién nacido, era una maniobra de distracción difícil de equiparar. Incluso un Shinobi tan inteligente, frio y poderoso como el Yondaime, temblaría de miedo y perdería el control ante la posibilidad de perder a su único hijo. Ese temor, incluso de privaría de considerar el verdadero objetivo de aquel enemigo enmascarado en su fugaz ataque.

Obito lo sabía, y su ataque sobre los guardias, las parteras y los asistentes fue tan rápido como silencioso. Pudo disfrutar mientras tenía entre sus brazos al bebé, como el Yondaime estremecía de miedo. Fue solo un par de segundos, porque lanzarlo lejos cargado de papeles explosivos y aprovechar esa apertura para absorber el cuerpo de Kushina hacia otra dimensión, fue su plan desde el inicio.

Segundos después, en las afueras de Konoha, Obito victorioso se dispuso a romper el sello que contenía al monstruo dentro de aquella Kunoichi. No se permitió recordar la buena persona que estaba por asesinar. No se permitió rememorar que Kushina siempre le había tratado bien por sobre todas las personas. Tampoco tuvo dudas sobre lo que estaba por realizar. Konoha fue su hogar, y había jurado defenderla. Pero la muerte de Rin Nohara lo había destruido todo en su mente. Ya no existía su honor, ni sus sueños de ser Hokage. No existía su sonrisa ni su mirada al futuro. Ni siquiera se llamaba Obito Uchiha, porque la voluntad de Uchiha Madara le había dado nuevo nombre.

-Soy Uchiha Madara…-se dijo mientras realizaba los sellos para arrancar el Kyuubi y usarlo para destruir el pueblo- soy la voluntad y la venganza…soy…


De pronto, sorprendido en su proceso para liberar a la criatura, el enmascarado atestiguó algo muy extraño. A pocos metros de su posición apareció un vórtice de luz azul, del cual surgió la figura de un hombre. Un sujeto rubio de unos 30 años, y de facciones muy similares al Yondaime. Obito detuvo la secuencia de sellos, dejando a Kushina atrapada por las cadenas y expuesta. Por un momento pensó que Minato ya le había alcanzado, pero pronto comprobó con su único ojo descubierto, que se trataba de otra persona. Sea quien fuera, primero se iba a encargar del intruso, y a continuación liberaría al Kyuubi.


-¿Quién eres? –Le dijo Obito acercándose al sujeto con cautela, ya que lo veía tosiendo de rodillas en el suelo y vomitando, justo delante del vórtice de luz que estaba desapareciendo- ¿Qué haces aquí?


El hombre era rubio, y tenía extrañas marcas en sus mejillas. Se parecía mucho a Minato Namikase, y sus ropas aunque distintas, tenían el símbolo de los ninjas de Konoha en su bandana. Ese podía ser algún guardaespaldas de Minato que aún no había sido eliminado. ¿Pero cómo escapó a la detección del sharingan? Obito había revisado las afueras completamente y eliminado a todos los ANBU que rodeaban la zona del parto. ¿De dónde surgió ese Shinobi? ¿Acaso venía a tratar de detener la extracción del Kyuubi? ¿Cómo supo en dónde buscar?

-No importa quien seas….-aseguró Obito sacando un kunai desde sus ropas- solo que ahora morirás…

Intentó apuñalarlo con fuerza, directo al cuello desde una posición alta. Pero el Shinobi rubio inclinó su cuerpo a un lado y rodó lejos de Obito evitando el ataque. En los siguientes minutos, el enmascarado inicio una ofensiva que incluyeron lanzamientos de kunai y shuriken, bolas de fuego y fútiles intentos de atraparlo mediante la técnica del vórtice y la cadena atada en sus muñecas. Sin embargo, aunque claramente aturdido y con apariencia de enfermo, el Shinobi rubio supo eludir cada embestida como si fuera capaz de anticiparlo todo. El Uchiha intentó durante minutos, perseguirlo para matarlo antes que recuperara la iniciativa y posiblemente alertara a otros ninjas, pero en lugar de continuar retrocediendo, su enemigo de pronto atacó con la palma abierta directo al pecho de Obito. Un golpe que pudo reventarle el corazón, un golpe que lo sorprendió suficiente como para no estar intangible mientras atacaba. Aun así, Obito por la previsión del sharingan pudo girar su cuerpo exponiendo su brazo artificial al ataque. Luego de ser golpeado, Obito usó su ojo para trasportarse en un vórtice a pocos metros del lugar.

-Esa fue una técnica Hyuuga…-se dijo en voz alta Obito, viendo que su brazo artificial creado por Zetzu, se desarmaba como una masa amorfa hasta desplomarse al suelo en materia muerta- no, ese golpe fue mucho peor.


Las técnicas de palma suave bloqueaban los canales de chakra. El golpe que ese sujeto le dio, casi como un reflejo defensivo, había destrozado el brazo creado con base de Mokuton. Fue un golpe que de haberlo recibido en el pecho, posiblemente lo hubiese asesinado. Le reventó el brazo con un solo ataque. Solo usando un par de dedos, ni siquiera la palma completa. Y definitivamente no había sido solo fuerza. Ese tipo de ataque no era nada habitual.


-¿Quién rayos eres? –Dijo el Uchiha molesto- ¿Qué son esos ojos?

Los orbes celestes de su enemigo, tenían las particulares venas inflamadas del Byakugan. El sujeto parecía confundido, incluso Obito lo observó toser y vomitar nuevamente, el ya escaso contenido de su estómago. Parecía mareado, y aun así muy peligroso. Desorientado, pero con intensiones homicidas, como un tigre acorralado y dispuesto a luchar hasta el final.


Obito observó la plataforma donde Kushina estaba expuesta. La mujer no se movía y solo miraba, pero empezaba a recuperar las fuerzas para moverse. Si el asunto se retrasaba más, posiblemente Minato encontraría la forma de aparecer por el lugar. Obito recordaba que el Yondaime y su “Hiraishin no jutsu” se basaba en marcas especiales. Y seguramente la zona alrededor de Konoha donde se encontraban ahora, tenía una de ellas. Minato pronto pondría a salvo a su hijo recién nacido, y volvería a por su mujer. Obito no sabía qué hacer. Había consumido el tiempo de liberar al Kyuubi, en luchar con ese misterioso sujeto aparecido de la nada.

-No interfieras en esto….-dijo Obito metiéndose en su vórtice y trasportándose enfrente de Kushina- no es tu pelea…


Pero ese sujeto no estaba ahí para intervenir. Obito estuvo seguro de eso a los pocos segundos de seguirlo con la vista en la distancia. El ninja misterioso apenas si se podía mantener en pie. Era cierto que ese golpe no fue nada común, pero el sujeto estaba tan desorientado que no podía ni enfocar en donde se encontraba realmente. Para Obito solo quedaba una pregunta por responder para después de destruir Konoha liberando al Kyuubi, ¿Qué era esa extraña técnica que trasporto a ese ninja? ¿Era una técnica ocular como la de su sharingan? ¿Era una versión distinta del Hiraishin no jutsu del Yondaime? Ya lo averiguaría a su tiempo, porque luego de soltar a la bestia, se llevaría prisionero al rubio tonto que acababa de desplomarse inconsiente en el suelo a pocos metros, para que Zetzu averiguara quien era.


Pero aquellos minutos de dudas, donde Obito no consiguió romper el arte de sellado que contenía al monstruo dentro de Kushina Uzumaki, bastaron para que toda la historia cambiara por completo. Porque con un brazo menos, el autonombrado “Uchiha Madara”, tuvo que salir en franca huida ante la inesperada aparición del Yondaime Minato Namikase. Demasiado rápido, muy poco tiempo de respuesta. El no haber soltado al monstruo dentro de la aldea, le restó al Uchiha renegado tiempo vital. Ahora el Hokage estaba enfrente de él y no quedaba otro camino que la huida al exilio nuevamente.


Esa noche donde debieron morir el maestro Hokage, su esposa la jinchuriki y el resto de la aldea de la hoja, fue un retundo fracaso para Obito Uchiha. Un amargo fracaso que le perseguiría por siempre. Y paradójicamente, el comienzo del fin para el mundo conocido.


Fin del prólogo.
Última edición por arminius el Vie Ago 23, 2019 2:20 pm, editado 14 veces en total.
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Rock-kun
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TIERRA DE TRAIDORES 2da temporada (+18)(P) Prólogo

Mensaje #2 por Rock-kun » Lun Oct 09, 2017 7:50 am

Una sorpresa de que el autor diera señales de vida, y que además, volviera con una segunda temporada de este interesante fic.

Yo sabía que esta historia no llegaría a su fin completamente, ya que terminó con varias lagunas argumentales y secretos retorcidos que aún no se han revelado para los personajes principales. Como por ejemplo, la infidelidad de Hinata, el incesto de Boruto con Hanabi, el adulterio de Shikamaru con Ino, etc.

El prólogo fue bastante escabroso, ya que vemos a Boruto estar huyendo de algo y además, deseando la muerte porque ya está cansado de ver cómo terminó el mundo a pesar de sus esfuerzos por salvarlo. Al ir contando la historia de su vida, el rubio retrocede al pasado, precisamente al incidente del ataque del Kyuubi donde Minato pelea contra Obito.

Tengo la corazonada de que ese rubio que apareció de repente en ese vórtice azul y que detuvo a Obito lo suficiente para que no liberara al Kyuubi es el mismo Boruto. Lo cual me lleva a las siguientes preguntas:

¿Por qué Boruto cambia la historia del incidente del Kyuubi?
¿Esa técnica de teletransportación es un nuevo poder del Kotoamatsukami Hyuuga?
¿Por qué se lee en el prólogo que al cambiar la historia de Minato y Kushina ocasionará el fin del mundo?

Espero que estas preguntas sean respondidas a la brevedad en los próximos capítulos porque al parecer esta segunda temporada será bastante apocalíptica. :evil: :risita: :yiii:
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TIERRA DE TRAIDORES 2da temporada (+18)(P) Prólogo

Mensaje #3 por asta_uchiha » Mié Oct 11, 2017 8:54 pm

se cantaron canciones de su regreso, nadie lo podia creer, considerado un mito, Regreso, y entro por la puerta de la grandeza, y sonaron las trompetas en su Honor, Hurra Hurra Gritaban y había entrado como una fuerza de la Naturaleza en una tierra de Traidores.

Bienvenido a Casa Arminius.
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TIERRA DE TRAIDORES 2da temporada (+18)(P) Prólogo

Mensaje #4 por arminius » Sab Oct 14, 2017 3:59 pm

bueno gente....el capitulo 1 ya está aqui. espero poder continuar lo mas asiduamente posible para que la historia tenga buen ritmo y el lector pueda disfrutarla mas.

P/D: asta uchiha me ha tirado todo un camión de responsabilidad encima con esa presentacion. je je je. espero no decepcionar.

saludos y muchas gracias por los comentarios.




CAPITULO 1: EL ENEMIGO DE MI ENEMIGO


"Diario de Boruto Uzumaki

Nueva anotación…

He dormido un par de horas luego de prolongado tiempo de insomnio, y ahora estoy dispuesto a continuar mi derrotero de malas noticias. Pueda la buena suerte, o la intervención de algún Kami-sama en particular, el haberme llevado a varias fuentes de información a lo largo de estos últimos 20 años. Eso me permitirá reconstruir lo más fielmente posible toda la gama de graves circunstancias que nos llevaron a todos por el camino más oscuro. Creo firmemente que no he tenido demasiada fortuna en general, pero si muchos errores.

Ame desde su nacimiento a mi hermana Himawari. Durante muchos años fue también mi mejor amiga, mi compañera de entrenamiento, mi confidente secreta. Era la roca que fortalecía mi ánimo. Era la fuente de mi poder y mis ganas de continuar esforzándome cada día. Era la luz, en medio de un mundo Shinobi tan oscuro como el pozo más bajo del averno. Himawari Uzumaki era mi pequeña y hermosa hermanita. La felicidad de mis ojos. La persona en la que podía confiar mi alma y vida sin temer una falla.

Y también años después cuando ambos éramos adultos, Himawari se convirtió en la mujer que más me ha lastimado y traicionado en la vida. Siempre he amado a mi familia. He amado a mi padre y también a mi madre. Pero por sobre todas las cosas, había amado con todo el corazón a mi pequeña hermana. Sin embargo, ella contaminó ese amor. Ella lo trasformó en oscuridad y perversión. Ella hizo algo imperdonable, y me condenó a ver el mundo destruirse por causa de ello.

¿Fue culpa mía? A menudo me he preguntado eso. ¿Acaso mi cariño de hermano, mis acciones, mis sonrisas, mi mirada le hizo creer en un tipo de amor que un hombre profesa a una mujer? ¿Por qué razón Himawari dejó que la locura y los celos la consumieran?


No importa los motivos que iniciaron ese amor enfermo que Himawari sentía por mí, solo resaltar que dicho sentimiento era impuro de toda impureza. No fue consentido, no fue aceptado. Y por sobre todas las cosas, sembraría a futuro el caos y la destrucción en todo el mundo conocido. Pasaron muchos años antes que lo supiera realmente. Pasaron muchos años antes que descubriera hasta qué punto, mi hermana me había traicionado.


Y aun esta triste noche, recuerdo dos momentos de mi pasado llenos de un sabor agridulce difícil de apartar. El nacimiento de mi pequeña hermana Himawari, cuando la tuve entre mis brazos y juré amarla y protegerla por siempre. Y también la noche, muchos años después, donde nació la hija mayor de mi hermana, la pequeña Hitomi. La hija de mi hermana, mí supuesta sobrina. Sangre de mi sangre, carne de mi carne.

El comienzo del fin”.



***************************************



-Hokage-sama…..-dijo el capitán ANBU extendiendo su reporte ante el líder en su oficina- no tenemos rastros del criminal. El hospital y los cuarteles no sufrieron ataques, las bajas entre los ninjas solo se limitan a la guardia del perímetro del parto, y a los integrantes del equipo médico incluso a la venerable Sarutobi Biwako-sama.


La esposa del tercer Hokage estaba muerta. Ella y todos los que estaban a disposición para ayudar al parto hace 24 horas. Minato miraba por los ventanales de su oficina y repasaba en su mente todo lo ocurrido la noche anterior. Nunca había sentido miedo en toda su carrera Shinobi. Pero su pequeño y recién nacido hijo, estuvo en los brazos de un asesino que pudo destruir a su familia en tan solo algunos minutos. Su esposa fue capturada, y estando tan débil por el esfuerzo de parir, pudo morir si acaso el sujeto que la tuvo prisionera, lograba extraer al Kyuubi de su cuerpo.

Su hijo pudo morir…

Su esposa pudo morir…

Su aldea pudo ser destruida si el monstruo se liberaba…

El mismo pudo morir, si acaso no era lo suficientemente rápido o hábil para detener al atacante.


-Jirayja-sama fue informado de la situación…-dijo el ANBU antes de retirarse- con su permiso Hokage-sama.


Minato se quedó pensativo. Ahora mismo el consejo de clanes y los altos mandos militares de la aldea estaban todos en alerta amarilla. Muchas muertes importantes, y la aparición de un enemigo portador del Sharingan. Un sujeto misterioso que supo atacar y desaparecer. Alguien que acabó con varios equipos de cazadores especiales ANBU, y casi obtener una victoria importante. Pudo ganar, y solo un pequeño error de cálculo, le privó del éxito final.

-¿Quién eres? –Se preguntaba Minato pensando en el Shinobi rubio que apareció de la nada y evitó la extracción del Kyuubi- ¿Por qué tienes una bandana de Konoha? ¿Porque tienes el símbolo del clan Uzumaki en tus ropas? ¿Por qué no apareces en ningún registro de mi aldea?


La situación era extraña. El enmascarado según Kushina, había estado distraído tratando de matar al misterioso ninja aparecido de la nada. Perdió tiempo valioso, y Minato llegó al rescate. Primeramente el Hokage pensó que ese sujeto podía ser aliado del enmascarado, ya que había aparecido exactamente en el sitio donde pensaban liberar al Kyuubi. Pero como Kushina lo vio todo desde su encadenamiento a pocos metros, ahora sabían que hubo una pelea y el enemigo perdió un brazo en la refriega. Lo que todavía no podían saber, era la identidad del hombre que terminó por salvar a Kushina.

El ninja con vestimenta y bandana de Konoha, estaba hospitalizado. Era vigilado implacablemente por el ANBU, y estaba tanto encadenado como sellado. No podían fiarse de que fuera un espía. Si no existía registro que diera crédito a su existencia, podía ser incluso un enemigo del extranjero. Como fuera la situación, ahora mismo Minato necesitaba prepararse para proteger su aldea. No sabía quién había ordenado ese ataque sobre su familia. Pudo ser una villa extranjera, pudo ser un gremio de criminales. Como fuera, ese sujeto que ataco a Kushina y casi asesinó con explosivos a su primogénito, debía ser identificado y destruido.

Era la prioridad del momento.


**********************************************


Kushina que aún estaba hospitalizada, pensaba que el hombre que la salvó podía ser parte de los Uzumaki del remolino. Ella sentía algo extraño al ver a ese hombre. Como si lo conociera del pasado. O tal vez de otra vida. Aun así, la mujer no se preocupaba demasiado por lo que sucedería a futuro. Estaba recostada y cuidada en una cómoda cama del hospital de Konoha. Se sentía querida y protegida. Había salvado su vida, y tenía entre sus brazos a su primer hijo. Su bebé, su Naruto.


-Eres tan hermoso mi pequeño…-le dijo la pelirroja al retoño entre sus brazos- pareces un ángel.

-De eso no hay dudas….-le respondió Mikoto Uchiha que la estaba visitando en el cuarto de hospital- gracias a Kami que salió a su padre.


Kushina hizo puchero, y Mikoto solo sonrió divertida. Eran amigas de varios años. Mikoto Uchiha era de las pocas personas que no tenía reticencia a tratar a Kushina por ser jinchuriki. No era que la aldea tuviese miedo a la Uzumaki precisamente, pero ser una especie de “vasija humana de demonio” preveía en la mente de los clanes más numerosos, un cierto temor. Incluso ciertos líderes entre los del consejo de clanes, pensaban que fue mala idea permitir el casamiento secreto del actual Hokage, con la jinchuriki. Ese vínculo según aquellos viejos ninjas clásicos, evitaría que Minato fuera equilibrado y usara el poder del jinchuriki como se debía. Sacrificándolo incluso, si Konoha así lo requería para sus subsistencia.


-¿Lo has visto Mikoto-chan? –Consultó Kushina a su amiga sentada al lado de la cama- ¿Has visto el aspecto del hombre que me salvo la vida?

-La habitación del hospital donde se encuentra esta sellada. –Aseguró la Uchiha seriamente- nadie puede ingresar sin autorización. No se permiten visitas de ningún tipo. Tampoco sirve la autoridad de ningún jefe de clan o miembro del consejo. El ANBU personal del Hokage impide cualquier tipo de acceso. Tu marido no permitirá que nadie tome contacto con ese hombre misterioso.

-Él ha salvado mi vida Mikoto-chan….-aseguró Kushina algo mosqueada que trataran como un criminal a su salvador- al menos deberían preguntarle por…

-Ese es el problema Kushina…-interrumpió Minato apareciendo por la puerta y dejando a sus guardaespaldas afuera- ese hombre no ha despertado todavía. Esta inconsciente y muy debilitado. No me explico cómo pudo hacerle frente al renegado en el estado calamitoso que se encontraba cuando lo trasladamos a este hospital.

-Yondaime-sama….-consultó Mikoto mientras Minato se acercaba a ver a su hijo en brazos de su esposa- existen rumores, que cuentan del increíble parecido que ese hombre desconocido tiene con usted. Y ahora que lo veo, también tiene las marcas de las mejillas como el bebé.

-Y además tiene el símbolo del clan Uzumaki –dijo Kushina- puede ser de mi familia.

-No quiero que haya rumores infundados sobre esa situación-apuntó Minato serio- hasta no ver despertar a ese hombre y saber cuál es su origen, debo guardarlo bajo estricta vigilancia. Es la prioridad principal.


Los hombres y mujeres de ese momento no lo sabían, pero la línea de tiempo estaba cambiando. Pero muchos que debieron morir, estaban aún vivos. Naruto había nacido sin la perdida devastadora de su familia. El Naruto Uzumaki del futuro, era ahora Naruto Namikase. El jinchuriki de otro tiempo, era simplemente el hijo de un Hokage y la actual portadora del zorro. La historia había cambiado, y la estadía del misterioso Shinobi de otra época, lo modificaría aún más. Lo que lamentablemente para todos poco a poco, día con día, mes a mes seria para peor.


****************************************


Los siguientes 6 meses fueron de mucha actividad y tensión…

Minato recibió a su antiguo sensei Jirayja, y le pidió que activara todas sus redes de espionaje en busca del sujeto que atacó a su familia. Al mismo tiempo hubo una férrea investigación en todos los ámbitos de la aldea para encontrar indicios sobre traidores. Minato aseguraba que nadie externo a la aldea podía adivinar la ubicación exacta de la zona sellada donde Kushina tenía que dar a luz. Además, al parecer el renegado enmascarado conocía donde y cuando atacar. ¿Cómo supo que esa noche Kushina estaba en trabajo de parto? ¿Cómo conocía la secuencia de sellos para romper las barreras externas y así ingresar al recinto privado interno? ¿Cómo asesinó a todos los ANBU en soledad? ¿Tuvo ayuda interna? ¿Su ataque fue parte un plan general?

Existían muchas preguntas peligrosas por responder, y Minato era suficientemente inteligente para notar que varios sectores “antiguos” del consejo de clanes, no habían estado de acuerdo con el tercer Hokage al nombrarlo su sucesor. Sujetos canallescos como Shimura Danzou, estaban al acecho para aumentar su poder político personal. Ante cualquier pequeño traspié que Minato tuviese en sus primeros movimientos como líder de Konoha.

Jirayja aceptó la misión. No solo porque apreciaba a su alumno estrella, sino porque no quería pensar en el mal que Danzou Shimura pudiera hacer, si tomara el mando de la aldea. Si bien él era Sannin y eso le garantizaba libertad para entrar y salir de Konoha a voluntad, su lealtad a su villa natal seguía intacta. Quería lo mejor para Konoha, y sabía que Minato como líder era precisamente eso.

Minato tuvo problemas en esos primeros meses para acomodar su trabajo con el tiempo que debía dedicar a su familia. Su hijo recién nacido, tenía a Kushina como ángel tutelar, y la pelirroja tenía el apoyo de ciertas personas como Mikoto Uchiha para acompañarla todo el tiempo. Pero la situación de pareja entre los Namikase se puso algo tensa. Kushina siempre había sido una mujer apasionada. Sexualmente hablando, era una bestia incontenible cuando estaba de ánimo para ello. Si bien la tarea de cuidar de Naruto le consumía bastante energía y fuerzas, eso no le restaba deseo. Kushina había pasado 4 meses de abstinencia por su embarazo, y su cuerpo deseaba recuperar el tiempo perdido. Sin embargo, Minato no se sentía con ánimos para esos menesteres. Volvía a casa muy tarde, completamente exhausto emocional y físicamente. El asunto del misterioso enmascarado no se solucionaba. Y eso le preocupaba mucho, así como los movimientos militares de algunas aldeas extranjeras. Se podía oler la desconfianza y el recelo contra Konoha. Tal vez los albores de una nueva guerra territorial.


-Minato….por favor Minato…-ronroneó su esposa en la cama mientras el Hokage sentía el sueño ganarle terrero fácilmente- lo necesito dattebane…

-Esta noche no amor….-intentó calmarla el hombre y se apartó de las caricias bajo la sabana- tengo que madrugar.

La situación era difícil. Y Kushina si bien se sentía muy feliz junto a su hijo Naruto, claramente los momentos con Minato le caldeaban los ánimos. Necesitaba que le hicieran el amor, necesitaba sexo con urgencia. Poco a poco, todo lo comprensiva que pudiese ser por la situación de tensión política que soportaba su marido en la oficina, se fue evaporando en las nubes de su mal humor diario. Algo iba a estallar muy pronto. Algo que podía destruir toda la felicidad que Minato y Kushina tenían desde que se casaron. Sin embargo, un extraño evento llamaría a una respuesta inesperada. Y eso sucedió casi en el quinto de mes de vida en Naruto Namikase.

Kushina había llevado a Naruto para el hospital. Los médicos que hacían el seguimiento sobre la salud del niño y su madre, le recomendaron que se acercara en el quinto mes para realizar un chequeo completo. Kushina había observado con alegría, que los médicos encontraron a su hijo perfectamente sano.

-Es increíblemente vital…-le dijo una enfermera mientras el pequeño Naruto recostado en una camilla se dejaba revisar por los médicos sonriendo- un bebé muy sano y hermoso Kushina-sama, le felicito.


“Kushina-sama” la pelirroja había empezado a tener esas atenciones de todos desde su última estadía en el hospital. Ahora era de dominio público que ella era la esposa del Hokage. Así como también se sabía que Naruto era su hijo. En cierta forma le molestaba un poco que todos los que antes la miraban de reojo, ahora le llamaban con respeto. “Kushina-sama” la honorable esposa del Hokage. En realidad muchos la odiaban, sobre todo los consejeros ancianos. Pero ahora debían guardarle respeto lo quisieran o no. aunque Kushina estaba segura, que muchos viejos ninjas solo la veían como el vientre que perpetuaba el poder de Minato Namikase (su mejor ninja de combate) además de contener al monstruo Kyuubi. En resumen, Kushina Uzumaki para ellos solo significa un arma o un vientre. Era horrendo, pero nada extraño en esa época de tensión política y guerra.

Kushina intentaba no pensar demasiado en ello. Solo concentrarse en disfrutar de su hijo, y ser una madre amorosa para el pequeño. Su situación con Minato no era la ideal desde lo sexual, pero se amaban y pronto cuando el trabajo del Hokage se aligerara un poco, volverían a regularizar su amor. Sin embargo, un misterio sucedido hace 6 meses, mantenía a Kushina bastante interesada como para no presionar a su esposo en exceso por la falta de sexo reinante en la actualidad. Y ese misterio, era el hombre que había aparecido la noche que nació Naruto. El hombre que intervino ante el enmascarado y salvó la vida de la pelirroja.

La semana anterior, Kushina había escuchado de Minato y Jirayja mientras cenaban en su casa, que el misterioso ninja sin identidad confirmada, estaba recuperado físicamente y seguramente estaría a punto de despertar. Kushina escuchó con atención, sin cuestionar ni preguntar detalles. Sin embargo, ese hombre le interesaba. Quería saber de él. Quería conocer más detalles sobre el hombre que tanto atractivo le generaba. No tenía nada que ver con cuestiones sexuales. Lo que si le parecía, era que conocía a ese hombre del pasado. ¿Sería un Uzumaki del remolino? Era muy extraño que sea un Uzumaki rubio, y no pelirrojo como la mayoría de su clan. ¿Cuál era su origen verdadero? ¿Acaso era un espía? ¿Por qué tenía un parecido físico tan grande a Minato?

Estas y muchas otras preguntas, hicieron a Kushina tomar a su Naruto en brazos, y mientras dormía llevarlo de paseo por el hospital de la hoja. Paso a paso, recorriendo los pasillos, llegó a la zona donde los ANBU vigilaban la habitación indicada. Pasó de largo, sin mostrarse interesada. Su objetivo era ver a ese hombre. Y si era posible, también tener una charla con él. Oficialmente, solo Minato podía autorizarla a ingresar al lugar, pero Kushina deseaba intensamente hacerlo. Y tenía un recurso invaluable para conseguirlo. Después de todo, una esposa tenia ciertos privilegios. Minato no había “cumplido” como esposo en los últimos tiempos. Así que con algo tendría que pagar para apaciguarla.


*********************************


Minato nunca iba a ceder….

Muchos de consejo querían ver y hablar con el hombre custodiado. Algunos empezaban a creer que era solo un rumor. Nadie en seis meses lo había visto o hablado con él. Incluso Jirayja tuvo problemas para conseguir información sobre el sujeto. El hermetismo de Minato estaba injustificado según los altos mandos de aldea. Pero el Hokage tenía una razón práctica. Cuando Jirayja ingresó al cuarto donde dormía el prisionero, observó su contexto físico y pudo averiguar por qué Minato lo guardaba tanto.

-¿Es algún tío lejano? –Señaló Jirayja sorprendido a Minato mientras ambos miraban al hombre dormido- su rostro es muy parecido a….

-Es muy parecido a Naruto….-añadió Minato serio- eso me hace sospechar. Sino conociera a Kushina lo suficiente, podría pensar que el verdadero padre de Naruto se encuentra en esta habitación prisionero. Mire las marcas en sus mejillas-dijo indicando con su índice hacia la cama- ¿Qué significa esto?

-He investigado con todos mis contactos del extranjero….-señaló Jirayja obviando la estúpida sospecha que se podía desatar por Konoha, si el rostro de ese hombre era de dominio público- nadie lo conoce. Nadie tiene la mínima idea de un Shinobi con tus características físicas. Si las marcas son un tipo de herencia física de padre a hijo, solo Naruto y ese hombre las tienen.

-Kushina dijo en su informe, que desde su prisión de sellos y cadenas, pudo ver como aquel hombre dominaba un Doujutsu. Concentraba el chakra en sus pupilas, y además realizó un golpe demoledor, con la palma abierta.

-¿Una técnica Hyuuga? –Consultó Jirayja extrañado- entonces hasta el momento tenemos, un hombre de aproximadamente 30 a 35 años, con aspecto físico similar a ti. Ojos especiales y técnicas del clan Hyuuga y además…

-El tipo de chakra proveniente del clan Uzumaki.

-¿Los Yamanaka revisaron su mente?

-Le encargué especialmente al mejor de ellos. El futuro líder, Inoichi Yamanaka. Sus informes son inconclusos. Le ha costado mucho penetrar la mente de este hombre, como si estuviera sellado. Pero cuando finalmente lo ha conseguido, no encontró nada.

-¿Qué significa “nada”? ¿Nada importante? ¿O hablamos de perdido en la memoria?

-Inoichi ha informado que el hombre sufre daño cerebral –dijo Minato mientras salían de la habitación y enfilaban por el pasillo del hospital-Posiblemente por el esfuerzo que realizó en la pelea. Aunque me parece poco probable que sus técnicas físicas tengan una relación con el daño a su mente. Sin embargo, lo que hasta ahora sabemos es que no se resiste a dar información, simplemente no la tiene. Su propia mente está bloqueada para el mismo. Supongo que al despertar, puede ir recuperando sus recuerdos paulatinamente.

-y va a poder decirnos, lo que necesitamos saber.


Minato y Jirayja se retiraron del hospital. Existía un problema político enorme a futuro. Si la identidad de ese hombre era revelada al público, los enemigos de Minato podían usar el aspecto físico similar del misterioso ninja con el hijo de Hokage, para difundir el perverso mensaje de que Kushina lo había traicionado. Después de todo, siempre habían odiado a la pelirroja y peor se resintieron con ella, cuando supieron que Minato no se casaría con ninguna heredera de clan antiguo. Ni una mujer Uchiha, ni una Hyuuga, ni ninguna hija del poder. Solo la jinchuriki sin clan o beneficio.

Como dos horas después, mientras Minato revisaba el papeleo en su oficina y Jirayja le daba informes sobre la situación del espionaje fuera de Konoha, un ANBU de los equipos encargados de custodiar al prisionero, se presentó en la oficina para dar su informe:

-El prisionero ha despertado Yondaime-sama….

El ninja desapareció, y tanto Minato como Jirayja se miraron profundamente. Si bien ninguno tenía la mínima duda sobre la honestidad de Kushina, había evaluado que lo mejor que podían hacer era estudiar las reacciones de ella frente al sujeto. Por ello, pensaron que acceder a los pedidos de la pelirroja sobre visitar al misterioso Shinobi, era matar dos pájaros de un solo kunai.

-Es eso…..-señaló Minato con gotita de sudor el rostro- o aguantar a mi esposa de mal humor el resto del año. Dijo que si siempre estoy cansado para amarla, al menos le cumpla de alguna otra forma.

Jirayja se sonrió, divertido de ver a su estudiante estrellas totalmente sometido a la esposa. Le parecía bastante gracioso que el ninja más fuerte del mundo fuera tan “dominado”. Sin embargo, también conocía la personalidad de Kushina, y sinceramente también le tenía miedo. Esa mujer era terrorífica cuando así lo quería.


*****************************************


Kushina estaba sentada en una silla junto a la cama. Minato y Jirayja parados a los pies de la misma mirando de brazos cruzados al sujeto. Y el recientemente despierto Shinobi, algo reticente a la situación con claro gesto de no entender donde se encontraba. Y por supuesto tampoco quienes lo venían a “visitar”. Había mas para analizar, por ejemplo que se despertó mirando el techo blanco de un hospital, y que sintió haber visto ese maldito blanco de las paredes, sabanas y techos demasiadas veces con anterioridad. Una sensación extraña de repetición, y sobre todo mucho más extraña, cuando apenas si recordaba su propio nombre. ¿Qué le había pasado? ¿Dónde estaba?

-Los sellos que evitan desarrollar tu chakra, y las cadenas que te mantienen inmóvil a la cama son por prevención –inicio duramente Minato, y a Kushina por alguna razón no le gustaba como su marido trataba a ese hombre- tienes mucho por responder, y si las respuestas no me gustan, tendrás que chalar con ninjas mucho más desagradables, buscando refrescarte la memoria. ¿He sido claro?


El rubio recostado, miró a Minato neutralmente. No parecía haber registrado la amenaza, o tal vez no le importaba. Jirayja tenía experiencia con espías, y aunque decidió guardarse para sí mismo el pensamiento, le pareció que ese sujeto estaba muy bien entrenado. No hablaría a la fuerza. No importando si recordaba o no quien era, o su aparente misión. Ese sujeto era duro, tanto como para no perder la compostura despertando prisionero e inmovilizado, después de seis meses de inconciencia. Y además, Jirayja observaba a Kushina de reojo. Nunca se atrevería a desconfiar de esa mujer con respecto a la fidelidad por Minato. Pero en el mundo ninja, nunca se podía estar completamente seguro. Después de todo, Jirayja se había sabido acostar con cientos de mujeres de todos los países recorridos. Casadas o no. infelices o dichosas de sus matrimonios. Jirayja era un seductor, y sabia como acceder bajo los kimonos o las yukata de la mujer que quisiera. ¿Acaso ese hombre prisionero no había logrado lo mismo con Kushina? Era imposible ignorar que el recientemente nacido Naruto Namikase, tenía tantas coincidencias con Minato, como con ese hombre. Y si el sujeto aparecido de la nada no era pariente de Minato, entonces cualquier hipótesis podía ser cierta.


-¿Cómo te llamas? –Consultó Kushina, que ante la fija mirada celeste del hombre sonrió apenas, para aligerar la tensión- ¿puedes recordar tu nombre?

-Era de noche…-dijo con cierto ahogo el sujeto- tú estabas ahí. Te recuerdo…

-La noche donde salvaste mi vida…-reafirmó Kushina- sin tu intervención, seguramente mucha gente hubiese muerto. Incluyendo a mi familia. Gracias dattebane.

Suave y encantadora. Kushina le sonrió y toda la dureza del hombre se desarmó completamente. En realidad Minato y Jirayja no esperaban una reacción de ese tipo. Si acaso Kushina conocía a ese hombre, se revelaría como traición. Ella era muy trasparente y hubiese puesto demasiado nerviosa para disimular. Si acaso el hombre la reconocía de antes, también tendrían cierta información. ¿Quién podía descartar que tal vez fuera un espía de otra aldea tratando de capturar a la jinchuriki? ¿Por qué salvó su vida hace seis meses? ¿Fue para luego capturarla y llevársela lejos? Había muchas conjeturas sobre el sujeto, pero ninguna idea coincidía al 100%.

-¿Cuál es tu nombre? –Dijo Minato serio, pero su voz notaba menos tensión, como si aceptara que ese no parecía su enemigo- ¿recuerdas algo además de la noche donde luchaste con el enmascarado?

Entonces, sucedió algo extraño. Todos atestiguaron como el hombre quebró su gesto serio, y casi se lanzó a llorar. Fue sin lágrimas, porque contuvo con todo su autocontrol la situación. Enseguida se recuperó brevemente, y con una voz un poco más controlada declaró:


-Mi nombre es….-balbuceó unos segundos enfocándose y dijo- no recuerdo mi nombre. No recuerdo nada, excepto el haber luchado por mi vida cierta noche. No tengo idea que hago aquí, o quienes son ustedes.


*************************************


El desconocido fue fichado por el archivo del hospital como Yamada Taro…

Dicho nombre y apellido, era dado a hombres sin nombre conocido. Huérfanos sin familia, o personas que por una u otra razón no tenían forma de ser identificado. Jirayja sugirió a Minato que el nombre del desconocido fuera efectivamente Yamada, pero que con respecto al apellido sería bastante atinado colocarle el “Namikase”. Los padres de Minato murieron hace muchos en la guerra, y no quedaba nada ni nadie que pudiese discutirlo.

A Minato no le causaba mucha gracia esa sugerencia, porque lo admitiese o no, estaba un poco celoso de la recepción excesivamente confiada y amistosa que su esposa Kushina le hizo a ese hombre. El sujeto era un total desconocido. No se sabía nada de su origen, excepto que poseía técnicas del clan Hyuuga y un tipo de Doujutsu muy extraño. Además, era muy posible que tuviera sangre Uzumaki, dado que a pesar de no recordar absolutamente nada de su pasado, si podía crear una suerte de variados sellos de complicada constitución. Algunos de los cuales, residían tatuados en su cuerpo. Este detalle, convenció a Kushina de que ese hombre ahora llamado “Yamada” tenía sin lugar a dudas sangre Uzumaki.

Resolvieron darlo a conocer como Yamada, y en cuanto al apellido designaron “Taro”. Ya que Minato no quería exponerlo a los mandos políticos de la aldea otorgándole el mismo apellido del Hokage. Eso generaría muchas preguntas, y mucha investigación. Lo último que realmente le hacía falta a la extraña situación planteada.


En el asunto de los sellos, Yamada solo podía dibujarlos en pergaminos. Su chakra estaba aún bloqueado con sellos del ANBU y no podía ni dar un paso a las afueras del hospital (aun no había sido dado de alta, pero se le permitía caminar y distenderse un poco en el jardín) sin que un equipo especial de ninjas lo custodiara de cerca. El hombre tenía unos 35 años y se lo veía perdido. Era muy extraño verlo rondar el hospital y mirar al bosque o las montañas, como si todo fuera una ilusión de la que esperaba tarde o temprano despertar. No hablaba con nadie, ni tampoco parecía interesado por escaparse o recuperar el uso de su chakra. A todas pruebas, era un civil sin identidad conocida. Y a él no parecía motivarle recordar nada.

Aun contra los deseos de Minato, y por recomendación de Jirayja que buscaba obtener algún tipo de información sobre el llamado “Yamada”, Kushina se hizo asidua del hospital para visitar al presunto Uzumaki. Ella parecía la única, con quien Yamada se abría al dialogo amistosamente. Hablaban y caminaban paseando a Naruto en su carriola, mientras intercambiaban charlas sin tema particular.


-¿Alguna vez has visitado la aldea de la hoja anteriormente? –le preguntó Kushina una tarde cualquiera mientras paseaban por el jardín trasero del hospital.

-Tengo la impresión de conocer esta zona…-le admitió con total sinceridad el rubio- no he tenido la oportunidad de visitar el resto de la villa. Pero me da la impresión de que todo es diferente, un poco más rustico.

-Tuve ese presentimiento en las primeras semanas de mi estadía aquí en Konoha…-le confió sonriendo Kushina- hace años, cuando era una niña solamente, me enviaron desde nuestra villa del remolino para cumplir una misión. Mito-Obasama me esperaba aquí.

Kushina hablaba y hablaba, se sentía extrañamente bien junto a ese hombre. No sabía porque razón, pero desde el primer momento que lo vio, supo que algo especial tenia. Confiaba en él, no importando las reservas de Minato o Ero-Sennin. Confiaba en un extraño que apenas hace poco tiempo trataba. No lo podía explicar, y por dentro sentía que no lo necesitaba. Luego de un par de horas de charla, hubo un momento de silencio cuando ambos se sentaron en una banca. Kushina parecía haberse quedado sin tema de conversación, pero en realidad estaba tratando de animarse a decir lo que sentía. Finalmente, el silencio del hombre le permitió tomar el tiempo para hablar:

-Si quieres….-le dijo mirando a su bebé dentro de la carriola- puedo quitarte los sellos inhibidores del cuerpo. Seguramente te recuperaras más rápido físicamente, si cuentas con tu chakra.

Kushina sabía que Minato se pondría furioso por ello. Pero en realidad, ella siempre había confiado en su instinto. Siempre tenía la sensación sobre las buenas o las malas personas. Pero la respuesta del hombre la sorprendió, y en cierta forma le hizo creer más profundamente sobre su impresión inicial. Ese era un buen hombre:

-Creo que lo mejor sería dejar mi chakra bloqueado…-le dijo Yamada- no estoy seguro que sea lo mejor dejarme libre de ataduras.

-¿Por qué?

-Porque desde el primer momento que he despertado en el hospital, -le confió serio y preocupado el rubio- tengo la sensación de haber cometido un grave error al venir aquí. No se me ocurre que deba tener media razón para hacerle daño a cualquiera de ustedes, pero…

-¿Pero…?

-Pero tengo el recuerdo de alguien persiguiéndome- añadió el rubio mirando al jardín con aire de tristeza- he tenido pesadillas en las noches pasadas, y puede que sean recuerdos que están volviendo.

-¿Qué recuerdos?

-Estoy siendo perseguido, y siento que si soy capturado el mundo va a ser destruido. –Señaló como si lo real se mesclara con las pesadillas- estoy cansado, herido y casi sin chakra. Siento que estoy siendo rodeado y pronto me van a capturar. Luego de eso, una luz brillante de color azul, y he caído en este lugar. Muy parecido a mi hogar, pero estoy seguro que esta no las aldea donde nací y he crecido.


Hubo silencio, el pequeño Naruto dormía profundamente en su carriola y Kushina se quedó observando al hombre. Sentía la imperiosa necesidad de conocerlo, de confortarlo. ¿Quién era realmente ese hombre? ¿Por qué ella sentía la sensación de querer arroparlo entre sus brazos como una madre, o tal vez una tía y dejarlo dormirse tranquilamente? Era indudable que el “Habanero sangriento” se había ablandado bastante desde el nacimiento de su primer hijo. De lo contrario, no lo podía entender.


*************************************



Los rumores a los que tanto temía Minato, finalmente comenzaron a rodar entre los civiles alrededor del mes octavo del nacimiento de Naruto. El aspecto del honorable hijo del Hokage ya era de dominio público, Kushina había sido invitada a muchas reuniones de madres y como esposa reconocida del Hokage ahora se la trataba como una celebridad. Pero el odio contra la jinchuriki extranjera no cesaba en la mente de muchos consejeros ancianos, y la fantástica apariencia similar entre Naruto Namikase, y aquel extraño sin origen conocido, permitía deslizar un venenoso rumor de traición.

Por fortuna para la estabilidad de Konoha, Kushina nunca se enteró de tales habladurías. Pero esos maliciosos comentarios si llegaron a oídos de Minato, y la situación no fue nada cómoda para él. Era el Hokage, y ciertos círculos de poder en el consejo de clanes dejaban entrever que la esposa del líder lo había traicionado y tenía un amante. Que lo había visitado a menudo en la hospital, y cuando fue dado de alta médica, también lo visitaba en el apartamento que le fue asignado parcialmente. Exteriormente ante sus personas de confianza, Minato nunca se mostró desconfiado de Kushina. Pero en su fuero interno, comenzaba a calar cierta duda que no lo dejaba en paz. En su hogar, Minato cada vez estaba más ausente. Desde hacía dos años, cuando fue ungido como Hokage, que el nivel de amoríos con su esposa había descendido brutalmente.

En ese asunto, tuvo que confesarle su intimidad a Jirayja que era su maestro y persona de más confianza. Le dijo, que Kushina era una mujer muy ardiente y desde que él se convirtió en Hokage, cada vez tenían menos oportunidades de cumplir como pareja. Incluso con el embarazo de Kushina, hacía tiempo que no tenía actividades intensas en lo sexual. Kushina desde que se convirtieron en pareja estable, siempre había sido muy demandante en lo sexual. Y Minato comenzaba a pensar que tal vez la mujer no estuvo satisfecha solo con las atenciones de su esposo. Jirayja sin embargo, entendió enseguida la pregunta detrás de la confesión:


-Lo que realmente te preocupa…-le dijo mientras bebían una copa en la oficina los dos solos- es que tu trabajo como Hokage y tu falta de energía para cumplir a diario, ¿haya llevado a Kushina-chan a buscar un amante? ¿Insinúas que ese hombre sin memoria, es amante de tu esposa?


Minato bebió avergonzado. Sinceramente ni se animaba a decirlo. De hecho, solo lo comentaba con Jirayja porque de saberlo Kushina, seguramente ambos iban a morir dolorosamente. Jirayja sabía perfectamente la personalidad de esa mujer, y también que sería asesinado si siquiera trasmitía el mensaje secreto. Jirayja no iba a hablar, y Minato no se animaba hacerlo tampoco. Pero la duda estaba en algún rincón de su mente.

-Bien….-dijo Jirayja luego de un incómodo silencio- creo que tengo un buen plan para solucionar tus problemas.-como Minato solo se le quedo mirando, eso le hizo pensar que debía completar la idea- Tomaré muestras de sangre del sujeto sin memoria, de Kushina y también de tu hijo. Y voy a llevarlas conmigo.

-¿Para qué?

-Se las llevaré a Tsunade, –definió el peliblanco bebiendo- ella debe tener algún método o técnica, que pueda decirnos si esa sangre está vinculada.

-¿Tsunade-sama puede saber si un bebe es hijo de alguien por su sangre?

-en realidad no estoy seguro, -sonrió Jirayja apenas- pero es una buena excusa para buscarla y si es posible hacerla regresar a Konoha. Nos hacen falta ninjas médicos. ¿Quién sabe si logró convencerla para que se quede? Después de todo han pasado varios años desde que murió Dan.


Minato aceptó el plan. Sabia cuán importante era para Jirayja esa mujer. Y tal vez hacerla volver vendría a reforzar su mandato como Hokage. Sabía que Tsunade era bastante opuesta al pensamiento de tipejos como Danzou. Y aunque no tuviera amistad con Minato personalmente, en cuestiones políticas, el enemigo de mi enemigo podía transformarse en aliado. Y sobre todo, posiblemente descubrir si su estúpido pensamiento que los del consejo estaban usando para desprestigiarlo, era una triste verdad o una tonta mentira.


Dos días después, Jirayja partió de Konoha en busca de Tsunade, y casi cuando Naruto estaba cumpliendo su primer año de vida, retorno a la aldea junto a la Kunoichi del clan Senju con su joven estudiante Shizune al lado. Las razones del retorno de Tsunade no se supieron hasta mucho tiempo después, pero el motivo oculto fue indistinto al destino de su vuelta. Su llegada fue la pieza final de un desastre a futuro. Y todo comenzó, con los benditos análisis de la sangre y/o chakra de todos los implicados.

Allí fue el origen del mal…

Allí comenzó la incontable avalancha de malas decisiones y traiciones…


Y Boruto Uzumaki tuvo la razón finalmente. Su llegada era un escape, su sangre y chakra llena de veneno lujurioso, trasmitió la maldad que el había tratado de derrotar. El comienzo de todo nuevamente, en la tierra de traidores.


Fin del capítulo.
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froggus
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Mensaje #5 por froggus » Sab Oct 14, 2017 5:39 pm

Podrá mi frágil corazón soportar otra tierra de traidores :sos: , no pensé que minato fuera tan inseguro, no solo no le da ritmo a kushina en la cama sino ya duda de su paternidad :no: .
Esta historia definitivamente se pondrá interesante, personalmente me atrae mas con los personajes de siempre (mikoto, tsunade :shy: )
Gran regreso arminius y gracias por resucitar esta parte de foro :pulgar:
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Mensaje #6 por Rock-kun » Dom Oct 15, 2017 6:12 am

Y comenzó la segunda parte de este retorcido, corrupto y degenerado fic, lo digo porque en esta historia es normal el sexo entre familiares y traiciones conyugales, ya sea para satisfacer fetiches o simplemente para cumplir algún plan de conquista.

Como lo predije, el misterioso ninja que salvó a Kushina y a Konoha del ataque de Obito, es Boruto. Sin embargo, en el capítulo se ve que está con amnesia y que por la pelea sufrió un excesivo desgaste de chakra. Boruto no puede recordar quién es y el por qué terminó en Konoha. No obstante, el rubio comienza tener algunas lagunas de sus recuerdos, como el que constantemente lo persiguen y que si lo atrapan todo se acabará.

Aún es un misterio del por qué Boruto viajó al pasado, precisamente a la época en que Obito atacó Konoha y liberó al Kyuubi. Pueden haber varias teorías, como que Boruto logra escapar de Himawari al punto de tener que matarla y que por eso Naruto ordenó su captura y muerte, no sabemos bien lo que ocurre después de que el rubio terminara como juguete sexual de su loca hermana.

En el prólogo se ve que Himawari ya tuvo una hija de su hermano Boruto, pero no se sabe lo que ha pasado en el resto de la familia Uzumaki, si Hanabi siguió dándole descendencia a Naruto, si hubieron más traiciones dentro de Konoha, ¿qué pasó con Sakura, Ino, Shikamaru y Kakashi, sin mencionar las otras aldeas ninjas, ya que las relaciones entre Konoha y Suna están algo tensas tras descubrir la traición de Temari que le pasaba información secreta a su aldea natal.

Tal como se ve la trama, pueden haber sucedido muchas causas, pero nada está claro. Lo único cierto, es que por alguna razón Boruto es perseguido constantemente, pero no sabemos por quién, si por Konoha o las aldeas ninjas. Tampoco el por qué viaja al pasado creyendo que puede cambiar su situación y la de su mundo, pero tal como dice el narrador (arminius), su presencia sembrará el comienzo de la traición y perversión que existen en su familia, ya que su sangre provocará que el matrimonio de sus abuelos paternos se vaya al carajo porque creerán que el pequeño Naruto es su hijo y no el de Minato.

No sé cómo la depravación y la traición que existe en la sangre de la familia de Boruto puede provocar el Armagedón, sólo el autor tiene la respuesta en su degenerada y corrupta cabeza, y que con el tiempo irá revelando cómo se gestan todos los retorcidos acontecimientos que darán vida a esta segunda etapa de "Tierra de Traidores". :evil: :risita: :yiii:
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Mensaje #7 por asta_uchiha » Vie Oct 20, 2017 7:37 pm

Exelente Capitulo.
Hasta ahora tenemos a un Boruto con Amnesia, pero con un buen Subconsiente.
Aqui hay varios puntos un pocos complejos, y es la paradoja del tiempo, segun una serie que me encanta mucho 13 monos, a la naturaleza no le gustan los viajeros del tiempo, y siempre encuentra la forma de volver al curso original,
y Tambien tomo como referencia a Flash, Cuando viaja al pasado y salva a su madre y crea Flashpoint, esto causo que se creara una nueva dimension, inevitablemente, Boruto Morira a mi punto de vista, pero puede que en la nueva dimension sea el sensei de su propio padre, explotando todo el potencial de este, y dejando el futuro nuevamente en sus manos. renunciando a su propia existencia.

pero mas importante aun, Quien realizo el portal del Tiempo, Y si Vino Solo a esta epoca.
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Mensaje #8 por Garou001 » Lun Oct 23, 2017 7:20 pm

Y empieza otro historia, y es una continuación de tu último fanfic!!!, y por lo que se ve estará llena de suspenso,intrigas,inseguridades mentiras, sexo,violencia y a saber que mas. Suerte en esta nueva aventura Arminius.
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Mensaje #9 por sennin_naruto » Sab Oct 28, 2017 7:21 pm

Grande Arminius volviendo otra vez a deleitarnos con lo que seguro que será otra gran historia!
Me alegra que hayas vuelto a recuperar la ilusión y las ideas para seguir creando maravillososo fics y ten seguro que leere todos y cada uno de los capitulos que publiques.
Del fic demomento vemos como Boruto retrocede en el tiempo y evita la tragedia que marca la vida de su padre (y del manga), me pregunto como habrá podido escapar del control que su hermana Himawari poseia sobre él. Y si en esta segunda oportunidad de vida a Boruto le van mejor las cosas y tiene una vida más feliz (seguro que no xd).
Muchas gracias y espero ansioso el próximo capitulo,.
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Mensaje #10 por hock93 » Mar Oct 31, 2017 6:06 pm

Muy buena historia, muy interesante y me alegro mucho de que regreses al trabajo, espero que continúes con esta y con fuerzas de la naturaleza, que es una gran historia y me tiene aún con mucha intriga.
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Mensaje #11 por arminius » Dom Nov 05, 2017 12:11 am

buenas noches queridos lectores. estoy sinceramente agradecido de los comentarios alentadores que me incitan a seguir avanzando con mi historia. soy muy consiente que estoy metiendome en un tipo de historia con amplias posibilidades de salir mal. nunca hice un fic de estilo en viaje del tiempo, y es complicado compaginarlo de manera creible entre las acciones de personajes y sus correspondientes consecuencias.

por esto, y agradeciendo cada comentario que en un futuro quieran seguir aportando, me gustaria aclarar algo especifico para lectores que no me hayan seguido en anteriores trabajos. las personalidades de los personajes son las originales. y todo cambio que ustedes noten como "brusco" estara explicado en un futuro del fic. no me gusta trasformar personajes timidos en fieras a conveniencia. no me gusta cambiar sin razon de ser la forma en que cada personaje de la historia ve y actua. siempre tengo razones para hacerlo, siempre intento encontrar una forma de modificar de manera no apelando al..."deux ex machina". asi entonces....si notan esos cambios bruscos, sepan que no son caprichosos y sin explicacion.

muchas gracias por leer y comentar....


CAPITULO 2: UN OSCURO DESEO



“Diario de Boruto Uzumaki…


Nueva anotación….

Fecha actual, 13 de octubre. A pesar de mi visión pesimista de la situación, tal parece que el refugio donde me encuentro no ha sido localizado por las fuerzas del monstruo. Llevo casi una semana encerrado en esta cueva-refugio, teniendo la previsión de haber acumulado provisiones de todo tipo en los años pasados. Imagino que dicha previsión, fue solamente mi instinto guiando el camino que tarde o temprano, volvería a recorrer.

Muchos años atrás, en el futuro de mi época, yo era la mano derecha de mi padre, el séptimo Hokage. También fui comandante de un grupo secreto de ninjas especializados, conocidos como “Raíz”. Dicho grupo solo actuaba bajo circunstancias especiales y en lo posible me había esforzado por no acudir a ese poder, impulsando la paz que se respiraba en el mundo.

El trabajo junto a mi padre, me satisfacía mucho. Mi relación con la madre de mi difunta esposa, era secreta para el público, pero bastante obvia para nuestras amistades más íntimas. Mi padre y la mejor amiga de ella lo sabían. Ambos decidieron callar, y nos permitieron vivir nuestra vida como podíamos. Éramos apasionados en las noches, y muy compañeros de las tristezas mutuas durante el día. Ambos habíamos elegido recordar a mi esposa de la mejor manera, pero sin negar lo que sexualmente nos ocurría a los dos. Fueron años de estabilidad para nosotros. Fueron años donde pude empezar a dormir de corrido. Donde las pesadillas sobre la muerte de mi esposa, dejaron de atormentarme noche tras noche. Aunque no por ello, de tanto en tanto sufría algunas noches solitarias de pesadillas, poco sueño y agotamiento. Todo sin saber lo que realmente ocurría.

Los años pasaban, Hitomi Yamanaka estaba creciendo…

Como no tenía hijos propios, y estaba seguro que nunca los iba a tener en un futuro por mi relación actual, mi sobrina se trasformó en el reemplazo perfecto a esa situación de deseo. Ella era encantadora. Ojos azules, cabellos dorados y ánimo desbordante. En honor a la verdad, nunca sospeché la verdadera situación de su origen real. Tenía una larga coleta en su lacio cabello dorado hacia atrás como su abuela Ino en la juventud, ojos azules como la madre y sonrisa hermosa. Siempre parecía contenta cuando yo la visitaba. Era mi sobrina consentida, y su dulzura natural lograba que todos a su alrededor la amaran al instante. Sin embargo, jamás había sospechado que Inojin Yamanaka, no era en realidad su padre.

En esos tiempos además, Himawari estaba dando señales contradictorias para mí…

Mi madre y padre me comentaron varias veces, que no veían a Himawari feliz en su vida de casada. Su esposo a simple vista no parecía tratarla mal, pero mis padres siempre argumentaban que algo ocurría con mi hermana. Siempre se encontraba incomoda o triste. No parecía a gusto con su marido. Sin embargo, cuando yo visitaba la casa Yamanaka para ver a mi hermana y sobrina, ambas parecían particularmente contentas con mi presencia. Se las veía felices, y no demostraban esa seriedad e incomodidad que tanto preocupaban a mis padres.

Envuelto en mis propios problemas, supuse que los comentarios de mis padres estaban siendo exagerados…


Los años trascurrieron y el trabajo, conjuntamente con la relación privada con mi pareja actual, me fue alejando más y más de mi hermana. Algo en mi interior me prevenía contra ella. No estaba seguro de que sentir. Al nacimiento de Hitomi, le siguieron años después otros dos niños cada tanto tiempo. Tenía tres sobrinos y eso me hacía feliz. Aun así, Himawari que había sido mí ser más amado. Ahora mismo me generaba una sensación extraña de rechazo personal por ella, algo que apenas podía disimular. Situación distinta con mi sobrina Hitomi, cuya edad de 13 años no había disminuido el cariño y la complicidad que ambos sentíamos cuando nos reuníamos algunas veces en el mes. Ella iba a la academia ninja, estaba a punto de graduarse, y aunque tenía muchas amigas y era extremadamente popular entre los jóvenes de su edad, nunca dejaba de salir a tomar un helado o cenar cada tanto tiempo junto a su “tío preferido”.

Aun a décadas de distancia en el tiempo, no puedo recordar ni una sola señal que me anticipara lo que sucedería. Estaba ciego, y marchaba por un camino de niebla que me conducía directamente al abismo. Estaba a punto de experimentar la cúspide del dolor. No tenía ninguna prevención de lo que sucedería a continuación. Solo transitaba por pantanos sangrantes de traiciones, sonriendo como estúpido y solo encomendado a la suerte, para no hundirme irremediablemente en alguno de ellos.


Aún recuerdo a mi sobrina Hitomi, cuando paseábamos por la plaza y buscábamos donde comer esa noche. Tal lejos de aquella niña que en sus 7 u 8 años era feliz, tuve que enfrentarme a una jovencita de 14 con graves problemas. Se había graduado de la academia, y estábamos cenando para celebrar su nuevo rango de Gennin, cuando ella decidió soltar el motivo de tanto silencio y tristeza que residía en su rostro esa noche en particular.

Lo que me dijo….

Lo que sucedió a continuación…

Solo puede describirse con una frase que aún me trae terribles recuerdos…


Me confesó, que su madre le había prohibido reunirse conmigo. Me dijo que tenía miedo porque se portaba muy agresiva con ella. Como si fuera una especie de enemiga. Y que su madre, parecía tener un tipo de cariño distinto por mí, al que Hitomi misma tenía por sus pequeños hermanos. Mi sobrina declaró en secreto y entre lágrimas, que creía ver en mi hermana Himawari por causa mía, un oscuro deseo. Y eso podía costarle la vida a ella.

Un oscuro deseo….

Debí entenderlo en ese momento…


Pero mi memoria no era mía en esos tiempos. Mi mente era manipulada para olvidar las noches donde uno tras otro eran concebidos los supuestos nuevos miembros de la familia Yamanaka. Ellos no eran parte de ese clan. Ellos no tenían más sangre que la Uzumaki. Y en los ojos de mi sobrina Hitomi, se escondía la herencia que solo unos pocos compartíamos.

Un oscuro deseo….

Que nos conduciría a todos derecho al infierno”




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Tsunade Senju no estaba a gusto…

Su seriedad y sus gruñidos ante cada comentario tonto que su ex-compañero Jirayja lanzaban en busca de “romper el hielo”; indicaban claramente que la princesa no se encontraba como en su casa. Su título como Sannin, le había provisto de la inigualable oportunidad para alejarse de una aldea que había amado en el pasado. Y justo ahora solo le generaba mucha angustia, dolor y desazón.


¿Entonces por qué respondió al llamado del Hokage?


Hubo muchos motivos. El principal fue que tenía la secreta intensión de lograr que su aplicada estudiante Shizune, se quedara en la aldea y la dejara irse sola. La joven Kunoichi era muy devota de su maestra. Pero Tsunade aunque apreciaba la compañía, también sentía que le estaba arruinando a Shizune la juventud al mantenerla lejos de su aldea. Además de poder buscar pareja estable y tener familia. Además Shizune era una Chunnin superior, pero ya tenía habilidades de Jounnin y podía ser la cabeza lógica de la nueva partida de ninjas-médicos en un futuro. Tsunade ya creía haberle enseñado todo lo que sabía. Había cumplido su promesa de entrenarla y protegerla. A continuación Shizune tenía que buscar su camino lejos de su maestra. Ese era el motivo principal de su vuelta.

Otro asunto, fue que Tsunade accedió a volver solo porque Jirayja le aseguró que el Yondaime no la retendría luego de su trabajo. Tsunade podía trabajar en el laboratorio con la sangre, realizar los análisis pedidos, y luego marcharse. Minato además, prometió darle un bono en metálico que bien le vendría para beber y apostar por mucho tiempo. Otro punto favorable para hacer el supremo esfuerzo y volver brevemente a Konoha.


Tsunade ingresó al hospital de la hoja, tratando de perder la menor cantidad de tiempo posible. Estar en Konoha no era placentero para ella. Shizune y Jirayja que la seguían de cerca, lo notaban claramente. Pero ya había aceptado la misión, que era un simple trabajo de laboratorio para ella, y al mismo tiempo algo casi imposible para la gran mayoría del mundo conocido. Sus técnicas de laboratorio eran propias. Su utilización del chakra para analizar, adelgazar y dividir los componentes de una muestra, la convertían en una eminencia. Era alguien de respeto. Y Minato lo sabía perfectamente.


-¿Adónde te diriges Tsunade? –Le consultó Jirayja- ¿no debería ir al laboratorio del subsuelo? Ya te di las muestras de sangre que necesitabas.

-Necesito material fresco…-dijo la rubia seriamente- quiero sangre de todos los implicados. Shizune…-la joven que le seguía asintiendo en silencio- ve a la oficina y a la casa del Hokage. Necesito sangre de toda la familia.

-¿También de Minato? –añadió Jirayja confundido.

-Me has dicho que ese hombre desconocido tiene un aspecto físico muy similar al Yondaime. No quiero perder tiempo. Trabajaré las muestras de todos y veremos a que familia pertenece ese hombre. Tú debes ir adonde sea que lo tengan en custodia, quiero que me lo traigas a un consultorio del hospital. Voy analizar su cerebro con chakra para ver el daño, veremos si realmente tiene amnesia o todo es un truco y deben encarcelarlo.


Directa y al hueso. Así era Tsunade desde hacía años. Lo único por lo que demostraba tanta seriedad y pasión además de la bebida y las apuestas, era la medicina. Había estudiado duro para ser la mejor, y aun así siempre se auto reprochaba no haber sido lo suficientemente buena como para salvar a Dan o Nawaki. Desde luego, recordaba que se marchó de Konoha hace años, no solo por sus propios fracasos.

El Sandaime se había negado en aprobar su proyecto de invertir en formar un plantel de ninjas médicos de elite. Una inversión que pudo ahorrar miles de vidas en la guerra mundial. Pero que el consejo de clanes no supo ver de otra forma que un gran costo. Dan y Nawaki pudieron tener compañeros de equipo médicos. Pudieron salvar la vida si el Sandaime hubiera apoyado la propuesta de Tsunade. La mujer lo recordaba, y no podía perdonarle eso. Esa sin lugar a dudas, era la principal causa de su “apuro” en terminar la misión. No quería volver a ver a su viejo instructor de equipo. La reunión no sería amable sin lugar a dudas.

-Antes sonreía…-pensó Jirayja sobre Tsunade, mientras se retiraba en busca de Yamada Taro para traerlo al hospital- tenía una hermosa sonrisa.


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La reunión fue inesperada…


Tsunade había enviado a Jirayja por el sujeto misterioso. Y también a su estudiante Shizune por la sangre de la familia Namikase. Por eso le sorprendió cuando a los pocos minutos, se pudo encontrar con la mayoría de los “pacientes”, todos juntos en el jardín trasero del hospital. Kushina, su bebé y el misterioso hombre amnésico paseaban por el jardín. Minato llegó minutos después, en cuanto supo por Shizune que Tsunade Senju estaba de regreso en Konoha. En cuestión de media hora, Tsunade había reunido a Kushina, Minato y a su bebé llamado Naruto, con el sujeto con nombre Yamada Taro hasta tanto no se supiera su verdadero origen.

-Necesito una muestra de sangre fresca de cada uno de ustedes…-les dijo Tsunade mientras dos enfermeras obedecían a las indicaciones y comenzaban a usar las agujas en cada participante de la reunión. Al terminar, dejaron las muestras en manos de Tsunade y se marcharon- y también requiero algo de chakra. Lo voy a sellar en este pergamino y podré compararlos en análisis.

-¿Cuántas son las posibilidades de averiguar la compatibilidad de la sangre? –Quiso saber Minato, que se dejó extraer sangre para no admitir sus sospechas sobre la relación de Kushina con Yamada- ¿Se puede saber el grado directo de parentesco?

-Puedo saberlo casi con total exactitud. –añadió Tsunade mientras se ocupaba personalmente de extraer con todo cuidado la sangre del pequeño Naruto en brazos de su madre- pero también necesito chakra de todos ustedes. Sangre combinada con sus chakra, me darán mayor alcance de análisis.


Yamada estaba sellado, imposibilitado de usar su poder. Minato no pensaba acceder de ninguna manera a que le retiraran los sellos. Legalmente, no estaba acusado de nada o de lo contrario estaría preso. Pero Minato no se sentía bien con la idea de ese hombre rondando a Kushina. Sus temores de que alguien pudiese arrebatarle a su familia, le calaban hondo. Después de todo, hace tan solo un año, pudo perder a su amada y a su hijo en manos de un renegado enmascarado. ¡Eso no volvería a suceder! ¡No permitiría que nadie dañara o alejara a su familia! Aun así, como buen ninja podía disimular su turbación. Y así lo hizo, para evitar preguntas incomodas y puñetazos duros de su mujer.


-Yamada-kun esta sellado Tsunade-chan…-dijo Kushina tranquilamente- ¿no deberíamos retirarle los sellos inhibidores para que puedas tomar algo de su chakra?


Tsunade miró a Minato, Minato miró a Kushina, el pequeño Naruto sonreía a su madre ausente de toda la tensión. Jugando con sus manitas con un mechón rojo fuego de su largo cabello. Y Yamada solo se encontraba en la habitación porque así le fue ordenado por el Hokage. No quería problemas de ningún tipo. De hecho, su mejor esperanza era demostrar el mejor comportamiento posible, para que algún día pudiese irse de Konoha sin ser perseguido o extrañado. Que lo consideraran inofensivo y le permitieran marcharse. Aun no recuperaba totalmente sus recuerdos, pero las pesadillas de noche se acentuaban cada vez más. En sus desvaríos nocturnos, estaba siendo perseguido como un animal y acorralado. Fue herido por varios ninjas sin rostro que trataron de capturarlo, y lograba escapar siempre por los pelos. En su mente, aunque no recordaba quien era o que querían los que lo perseguían, el conocido como Yamada Taro tenía una sola certeza. “la traición, está en la sangre”.

Kushina le agradaba, y su pequeño niño era todo un amor. Yamada se sentía bien junto a esa mujer, y por ello quería alejarse de ella. Si acaso el realmente era un Uzumaki como Kushina presentía, estar tan cercanos podía acarrear problemas graves. “aléjate” le decía su instinto. “no permitas que te atrapen” le rogaba su estómago. Algo malo había en todo aquello. Algo oscuro. Y Yamada lo presentía de una forma que nadie más parecía entender. Por eso, cuando aquella bella ninja-medico llamada Tsunade, aclaro que hacía falta su chakra para analizarlo. Cuando escuchó que Kushina sugería quitarle los sellos que hasta el momento le habían privado de su poder. Por alguna razón, retrocedió un par de pasos ante la idea que se formaba en el lugar.


-¿Qué sucede Yamada-san? –Dijo Tsunade que advirtió la reticencia del hombre- solo requiero algo de su chakra para sellarlo en un pergamino. El proceso de absorción no es doloroso. Solo tomaría un minuto.

-¿están seguros de esto? –Consultó el hombre a la defensiva- ¿es realmente necesario quitarme los sellos? Ya tiene mi sangre. ¿No es suficiente con eso?


Esas actitudes sorprendían a propios y extraños. Kushina recordaba perfectamente la noche donde Yamada destrozó el brazo del renegado. Sabía que tenía un poder grandioso y en cierta forma quería verlo en acción. Confiaba en él, pero quería saber más sobre ese hombre. Minato se sorprendía por otro motivo. Si bien tenía un mal presentimiento sobre el sujeto, esas actitudes le hacían parecer alguien felizmente confinado. Como si renunciara a su propia libertad por alguna cuestión no definible. Aun así, podía ser un espía. Tratando de ganarse la confianza de todos, de mostrarse débil y sumiso. Para después dejar ver sus verdaderas intenciones. ¿Qué hacer? ¿Quitarle los sellos o arriesgarse solo con su sangre?


-Necesito su chakra….-reclamo Tsunade que no estaba al tanto de las dudas en el resto del consultorio- no quiero perder tiempo. Envía por algún ANBU que sepa quitarle el sello y…

-Eso lo puedo hacer yo…-sonrió Kushina dejando a Naruto en la carriola a su lado y parándose junto a la camilla se dispuso a actuar- date la vuelta y quítate la camisa Yamada-kun.


Minato de buena gana hubiese intervenido. Pero se decidió por llevar su mano derecha por detrás de la espalda y empuñar un kunai. Si ese sujeto pensaba usar su chakra apenas lo recuperará, moriría instantáneamente. Minato no se arriesgaría de otra forma, pero las actitudes de Kushina cada vez eran más cercanas al llamado Yamada, y eso le molestaba a Minato profundamente. Tenía que superarlo, tenía que solucionarlo. Y el momento era justo ahora.

Yamada dudó un segundo, pero la sonrisa confiada de Kushina le tranquilizó un poco. ¿Qué tendría de malo recuperar su uso del chakra? No había peligro porque él no tenía media intensión de hacerles daño. El no quería atacar a ninjas de Konoha, y aunque tuviera que hacerlo, seguramente a una mujer tan agradable como Kushina Uzumaki sería la última a quien dañaría. El solo quería huir de la aldea. Pero sin pelear.

-No voy hacer daño a nadie…-aclaró Yamada mirando al Hokage que lo veía en alerta- no se preocupe.


-No me preocupo….-indicó el líder parado a pocos metros de la camilla- serás tu quien deberá preocuparse si haces algo estúpido.

-Minato…-dijo Kushina mientras Yamada se subía la camiseta por su espalda hasta la cabeza- Yamada-kun pudo intentar hacerme daño durante muchas oportunidades. El salvó mi vida, y también a Naruto. Así que mantente tranquilo Onegai.


Tsunade entendió el motivo de los análisis de sangre. La tensión se cortaba con kunai en ese consultorio y el asunto de la identidad sobre el misterioso hombre no era el punto principal. Los parecidos entre el tal Yamada, y el bebé de Kushina eran demasiados. ¿Acaso Kushina…? No, Tsunade había conocido a la niña desde siempre. Incluso fueron compañeras de entrenamientos porque ambas compartían un vínculo con la abuela Mito. Kushina siempre fue trasparente. Parecía imposible lo que la situación sugería.

Kushina Uzumaki abrió la caja de pandora…

Obviamente no lo sabía. Nadie lo sabía porque quien podía realmente prevenirlo no contaba con el beneficio de sus recuerdos. La mujer colocó una palma en el gran sello a espaldas de Yamada. Y realizando la secuencia indicada con su mano libre, se dispuso a liberar el chakra oprimido. El proceso no podía durar más de algunos segundos, pero Kushina se sorprendió al notar que le dificultaba la tarea por alguna razón. Tardó otros 20 segundos más de lo previsible, pero finalmente el sello en la espalda del hombre se disolvió.


-He terminado Dattebane…-sonrió la pelirroja suspirando apenas- me costó un poco pero…

De pronto, al intentar apartar su mano adherida a la espalda de Yamada no pudo. Tsunade y Minato lo notaron, pero les pareció extraño que el hombre no se moviera en lo más mínimo. Tal vez la advertencia de Minato le hacía esperar a que Kushina se apartara. Aun así, lo que enseguida les llamó más la atención fue un destello de luz roja y negra que se trasmitió a las manos de Kushina levemente desde el cuerpo de Yamada, y luego desapareció.

-¿Qué fue eso? –preguntó Minato nervioso y se acercó para agarrar por el hombro a Yamada que seguía sin moverse sentado sobre la camilla- ¿Dime que hiciste con…?

La mano de Minato se aferró y no pudo soltarse. Otra vez la luz roja con destellos negros por un instante. Tsunade también se acercaba pero cuando estaba por intervenir tanto Kushina como Minato se soltaron. Ambos estaban un poco aturdidos, Tsunade agarró por detrás de los hombros a Minato que retrocedió tambaleándose. Todo fue cuestión de un segundo, y Yamada no se había movido ni un centímetro.


-¿Qué ha pasado? –consultó Tsunade al Hokage que se miraba su propia mano aturdido- ¿Qué sucedió Minato?

-No lo sé….-respondió el rubio a la Kunoichi médico- sentí una pequeña descarga eléctrica. Un toque sutil, como cuando tocas algo metálico en algunas ocasiones.

-No fue nada…-dijo Kushina luego de recuperar la sonrisa al apartarse- debe haberse liberado algo de chakra guardado al quitar el sello. Ahora Tsunade-chan puede extraer algo de chakra para sus análisis.


El resto del proceso fue normal. El misterioso sujeto no hizo ni dijo nada que lo hiciera medianamente sospechoso. Haber recuperado su chakra, y no pareció afectarlo o cambiarlo. Tsunade se fue al laboratorio con un pergamino lleno de sellos seccionados. Y las muestras de sangre de todos los implicados. En 48 horas tendrían la respuesta esperada.


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Su chakra se fortalecía….

Pasaron dos días desde que fue liberado de los sellos. Tiempo suficiente para que una pequeña parte de su caudal de poder hubiese regresado. No pudiendo hacer otra cosa que esperar a los misteriosos análisis de sangre, Boruto Uzumaki se dedicó a entrenar y recuperar su mejor forma física. Paradójicamente, en cuanto dejó de preocuparse por su memoria perdida, esta comenzó a regresar. Tal vez fue la liberación de su chakra, y el incremento de movilidad espiritual para entrenar. Pero grandes fragmentos de su memoria se fueron iluminando y principalmente, ya reconocía su verdadero nombre.

-Uzumaki Boruto….-se dijo mientras golpeaba un grueso tronco de árbol con las puntas de sus dedos como si intentara cerrar los canales de chakra- Yo soy Uzumaki Boruto. Recordaba su nombre, y también la edad que por entonces tenía. Había cumplido 35 años hacia poco. Y su festejo de cumpleaños fue estar escondido de sus perseguidores en una cueva varios kilómetros bajo suelo en el país del rayo. La sensación de estar escapando volvía muy fuerte. ¿Pero por qué? ¿De quién? Eso era lo que todavía no terminaba de recordar.


A lo lejos, un equipo ANBU de elite lo vigilaban implacablemente. En ese equipo, estaba incluso el estudiante estrella del Yondaime Hokage. Nada menos que Hatake Kakashi. El muchacho había recibido órdenes muy específicas de su maestro y líder. Cuando liberaron el chakra del tal Yamada, se presentó la oportunidad de medir sus habilidades. Minato acordó dejarlo libre de los sellos, pero aun seria vigilado hasta tanto los análisis de Tsunade no arrojaran una respuesta concluyente. Boruto aceptó, y aburrido de estar solo esperando, se dedicó a ejercitarse para recordar las mejores sensaciones de su cuerpo. El gasto de chakra durante las prácticas, estaba liberando poco a poco los recuerdos del pasado.


-¡Byakugan!-gruño en posición tigre Bolt, y liberó el poder de sus ojos con fuerza- veamos si no he olvidado esto.

Un grupo de clones de sombras fue creado, un equipo completo de copias que se formaron alrededor de Boruto y se dispusieron para el ataque. El rubio tomó una postura baja, desplegando sus pierdas y formado de lado. La palma izquierda al frente, enseñando la clásica postura de los Hyuuga. La mitad de su origen.

Kakashi a lo lejos, se sorprendió bastante. Ese hombre tenía un Byakugan que no era blanco. Sus ojos no cambiaban, pero las venas en la sien marcaban claramente el Doujutsu. Sus movimientos, su agilidad, la capacidad para despedazar a sus clones rivales. Kakashi evaluó que cuando menos, ese hombre tenía nivel de Jounnin.

-Es mucho más fuerte que eso…-aclaró un miembro del ANBU que acompañaba a Kakashi- puedo ver con mi Byakugan que tiene muchos canales de chakra parcialmente sellados.

-Eso es imposible…-respondió el joven peliplata- no debería poder moverse.

-A menos que sea un tipo de entrenamiento personal…-aclaró el miembro del clan Hyuuga- puede estar usando ese método, como quien lleva pesas en el cuerpo.


Lo vigilaron durante las tres horas que practicó en soledad. Y el análisis parcial que tanto había pedido Minato se fue al diablo cuando le vieron realizar un sunshin demasiado rápido como para ser vigilado. Luego otro, y otro más. Parecía solo ser un destello dorado atacando a sus clones que no dejaban de recibir golpes por todos los frentes.

-Es…..imposible. –Pensó Kakashi, aunque no quiso que el resto de los ANBU supieran lo que pensaba- Esa es la técnica de Minato-sensei. Ese sujeto puede usar Hiraishin no jutsu.


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En la oficina del Hokage, el silencio no parecía poder ser interrumpido por nada ni nadie.

Minato recibió el informe confiable de Kakashi, y además información preliminar de Jirayja sobre lo que Tsunade pudo haber encontrado en sus análisis. Todos esos motivos, le llevaron a tener la reunión cumbre con el misterioso ninja. En la oficina del Yondaime, estaban Jirayja y Tsunade. El lugar estaba sellado y no le habían avisado a Kushina de dicho encuentro. Minato quería estar preparado para todo, y estaba seguro que Kushina saldría en defensa de ese hombre si acaso la situación se violentaba. Por lo tanto, era mejor que ni su esposa, ni su hijo estuvieran presentes. No se sabía que podía suceder realmente.

-Tsunade-sama….-dijo Minato como para darle autorización a comenzar con su informe.

-los análisis no son concluyentes…-anuncio la mujer sorprendiendo tanto a Jirayja como a Minato- pero la información confirmada, puedo detallarla ahora mismo- nadie interrumpió, al parecer Tsunade debía explicar un poco más profundamente su anterior enunciado- comenzaré por decir que la compatibilidad directa se encuentra entre el pequeño Naruto, y tanto el Hokage como con este hombre conocido como Yamada Taro por igual.

- Uzumaki…-interrumpió el sujeto sentado cómodamente en una de las sillas frente al escritorio del Hokage- mi nombre es….Boruto. Uzumaki Boruto.

-¿Cómo has dicho? –preguntó sorprendido Minato.

-Al parecer la recuperación de mi chakra, -sonrió apenas el hombre- trae también la regeneración de mi memoria. No recuerdo absolutamente todo, pero en los últimos dos días he recuperado bastante.

-¿Cómo recordar porque razón puedes dominar el mismo jutsu que solo Minato puede realizar? –interrogo Jirayja nervioso.

-Entre otras cosas, si –reafirmó Boruto tranquilamente- la técnica conocida como “Hiraishin no jutsu” es una herencia de mi familia. Concretamente de mi abuelo.

-Eso es imposible…-dijo Minato juntando rabia contra el sujeto, que al parecer no solo podía ser el padre de Naruto, sino que también tenía la técnica que tanto le había costado crear- ¡Esa técnica fue creada por mí!-se puso de pie furioso, y Jirayja parado a su lado se preparó para lo peor -¡¿acaso has venido a mi aldea para robármelo todo?!


La situación era pura tensión, y Tsunade decidió tratar de averiguar lo que sus análisis no le podían decir.

-Si me permiten señores….-dijo acercándose al lado opuesto del escritorio y parándose junto a Minato- como dije, mis análisis no son concluyentes. Trataré de explicarlo más detalladamente. Es indudable que Kushina es la madre biológica de Naruto. Y también que…

-Boruto…

-Boruto, Es claramente Uzumaki…-afirmó Tsunade para continuar su parlamento- tiene un parentesco de segundo grado con Kushina. Pueden ser primos lejanos, o tal vez tío y sobrina. Minato por su parte, tiene vínculo directo con Naruto, lo que demuestra es su padre.

-Pero acabas de decir que….-Jirayja se detuvo antes de volver a llamarlo Yamada, y siguió- Boruto tiene el vínculo más directo con el bebé. ¿Y ahora dices que Minato es el padre?

-Es difícil hablar sobre teorías genéticas con quienes no son médicos. –Añadió la mujer- pero digamos para resumir, que mis análisis muestras alta compatibilidad tanto de Minato hacia el niño, como de Boruto hacia el mismo infante. Parece increíble, pero es lo que he concluido entre las muestras de sangre y chakra de todos.


-Pero…-apuntó Jirayja que apenas seguía el hilo del tema- eso es imposible. Él bebe no puede tener dos padres.


Todos estaban confundidos a esta altura. Tsunade tenía los datos, pero la conclusión a la que había llegado, era demasiado irreal. Así que debían dejarla hablar.

-Boruto no solo tiene compatibilidad en segundo grado con Kushina. Sino que también la tiene con el Hokage. Si bien Minato y Kushina no tienen parentesco, ambos coinciden genéticamente con este hombre. En resumen, no sé de donde viene este hombre o quien es realmente, pero al parecer es parte de familia con los Namikase y los Uzumaki al mismo tiempo. Además de estar vinculado en primer grado con Naruto, aunque claramente no puede haber dos padres biológicos. Por eso he dicho, que mis análisis no son concluyentes.


-no entiendo eso de los segundos grados o compatibilidades, -aclaró Bolt de brazos cruzados- pero si puedo explicar porque razón estoy directamente relacionado con el pequeño Naruto.

Todos guardaron silencio. Era el momento culmine de una charla que podía terminar en desastre. Boruto sin embargo, se mantenía tranquilo. Tal vez era aún demasiado inconsciente de su actual situación, o simplemente estaba resignado a la suerte. Como fuera, debía aclarar el punto antes de ser tomado como enemigo por su propio abuelo.


-En pocas palabras, estoy relacionado con ese niño porque dentro de 35 años en el futuro, el será mi padre. Uzumaki Naruto, el séptimo Hokage de la aldea escondida entre las hojas.



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-¿Cómo puede ser posible?

Era la pregunta más valida de la tierra. En realidad había muchas cuestiones ulteriores a esa interrogante. Pero la mayor interrogante era esa. Y Boruto en realidad no conocía con exactitud los detalles más importantes. Sin embargo, su memoria parecía estar reiniciándose. Recordaba su origen, a su familia y cosas de su infancia. El asunto era cuando trataba de recordar el motivo de estar huyendo, o como había llegado al pasado. No recordaba el motivo de estar viendo a su abuelo muerto. El padre de su padre, frente a sus ojos. Era toda una cuestión realmente.

-Bien…-susurró Boruto aun sentado en su silla como si la situación fuera lo más normal del mundo- aunque no recuerdo el porqué de haber llegado al pasado, pero puedo decirles el método. Simplemente logré cambiar los parámetros de la técnica de Minato-Ojisan.


Jirayja sonrió, por alguna razón se figuraba a un Minato bastante mayor jugando con ese hombre entre sus rodillas y sonriendo tranquilo. Decirle “abuelo” a un hombre más joven que el enunciante, era a toda regla desconcertante. Y sonreír era la única forma de exteriorizar lo incrédulo.


-Hiraishin no jutsu, es un técnica espacio-temporal…-anunció Boruto pensativo- y si bien la base de esa técnica refiere a un viaje en espacio solamente, existe un factor de tiempo no totalmente manipulado en la técnica original.

Minato entendía lo que ese hombre trataba de decir. Básicamente, la técnica enviaba una persona u objeto entre dos puntos separados por kunai sellados. Se saltaba el espacio entre ellos, y acortaba a milisegundos el tiempo de traslado. Sin embargo, “viajar en el tiempo”, parecía bastante lejano de los preceptos de la original técnica.

-Pruébalo….-dijo Minato seriamente- porque aparte de los análisis de Tsunade-san no existe ningún indicio de…

-Mi nombre es Uzumaki Boruto. Soy el hijo mayor del séptimo Hokage, Uzumaki Naruto. Tengo 34 años y soy ninja de la aldea escondida entre las hojas. He vivido toda la vida en esta aldea, y contengo tanto las técnicas de mi padre, como la herencia ninja de mi madre.-dicho esto, abrió su mano izquierda y comenzó a formar un Rasengan que al poco tiempo de creado, decidió extinguir sin que explote- Tengo escasos recuerdos de mi adolescencia todavía. Pero poco a poco estoy recuperando todo. Aun así desde niño, siempre he visto la fotografía de mis abuelos en el escritorio del Hokage. Mi abuelo y abuela, juntos y sonriendo. Ella aún estaba embarazada de mi padre en esa imagen.


Minato sabía a qué foto se refería, y Boruto no había estado en su casa como para haberla visto. ¿Realmente era posible? ¿Ese era…su nieto? Era una total locura el solo considerarlo. Pero otro tipo de explicación alternativa no se le ocurría a nadie de los presentes.

-Dices que tu apellido es Uzumaki, -apuntó Tsunade que emocionalmente no estaba tan inmiscuida como los demás- pero si el Yondaime realmente es tu abuelo, deberías ser Namikase. Al igual que tu padre.

-Eso no puedo recordarlo –Dijo Boruto- el último recuerdo que tengo llega hasta mis 12 o 13 años. Todavía era Gennin, pero vi esa fotografía y por esa razón sé que el Yondaime y su esposa son mis abuelos. Eso es todo lo que por el momento puedo recordar.


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Tsunade, Jirayja y Minato eran los únicos que quedaban en la torre Hokage…

Era la medianoche y los tres se habían unido entre las copas de sake sumando niveles de ebriedad e incredulidad en partes iguales. Toda esa jornada, se parecía demasiado una especie de sueño sin sentido. Minato en su interior, sentía una enorme tranquilidad ante la loca argumentación de su “nieto”. El llamado Boruto no estaba interesado en Kushina. Era básicamente su abuela según su versión. Y tenía al padre meciéndose en los brazos de la pelirroja. Boruto no demostraba temor, ni tampoco hizo nada que pudiese actuar como sospechoso. Minato ya no sabía que creer.


-Eso lo explicaría todo ciertamente…-dijo Jirayja- ese hombre se parece a ti, pero tiene sangre Uzumaki como Kushina-chan. Está vinculado en sangre con Naruto, pero no es su padre. Acaba de venir de otro tiempo, eso explica porque razón no existe registro o informe de espionaje que lo mencione.

-Es una locura…-señaló Minato- una total locura.

-Su sangre y chakra no pueden mentir…-señaló Tsunade bebiendo su copa- tiene un vínculo directo con tu hijo, eso es definitivo. Sin embargo a diferencia de ti, también posee herencia genética del clan Hyuuga.

-¿Y eso que?-susurró Minato

-Eso significa, que si Boruto fuera el padre de Naruto, tu hijo también tendría su parte del clan Hyuuga. Pero como Naruto es solo Namikase y Uzumaki, es indudable que la madre de Boruto en el futuro, es parte del clan Hyuuga.

-¿Quién sería? –consultó Jirayja tan ebrio como confundido

-¿Y cómo diablos voy a saberlo? –Balbuceó Tsunade- puede que ni siquiera haya nacido esa mujer en esta época. Incluso puede ser un bebé como Naruto, o una niña más grande. ¿Realmente importa?


En realidad no importaba ciertamente. Solo era imprescindible el estar seguros que Kushina no había traicionado a su esposo. Que Boruto no era un espía que venía a destruir Konoha. Que no había peligro con dejarlo libre. Sin embargo, había otra cuestión que debía empezar a preocupar de sobremanera.

-Tal vez Boruto Uzumaki no sea un peligro para Konoha personalmente…-dijo Jirayja luego de reflexionarlo un poco- pero si realmente vino del futuro, su sola presencia puede alterar el flujo normal del tiempo. ¿Quién sabe los cambios que realizará? ¿Cómo puede afectar la información que traiga con su sola memoria? Teniendo en cuenta que declaró a tu hijo Naruto como el “séptimo Hokage” eso también significa que hubo un quinto y hasta un sexto. A su versión de Konoha, no parece que le haya ido tan mal como para que viniera al pasado. ¿No lo creen?


-No tengo idea de los cambios que la llegada de Boruto pueda generar –Argumentó Minato- Pero no me arriesgaré a permitir que se quede aquí. Jirayja-sensei, le encargo una importante misión. Desde hoy mismo tomará a Boruto Uzumaki bajo su custodia. No me voy a permitir el riesgo de que conviva con gente de esta época. Pero queda de su cargo tambien averiguar toda información que pueda obtener de su memoria.

-¿Pero no es peligroso saber demasiado sobre el futuro? –analizó Tsunade.

-Muy peligroso…-reafirmó Minato- pero mis prioridades siguen siendo las mismas como líder de Konoha. Proteger esta aldea y a todos su habitantes. Si el sujeto que atacó a Kushina hace un año regresa, preferiría saberlo con anticipación. Quiero estar enterado de todo lo que ese hombre sepa que sucederá.

-Y actuaremos como si se tratara de un espía de Konoha. –Asintió Jirayja- recibiremos su información del futuro, para anticipar a nuestros enemigos.

-¿Eso no podría afectar la vida misma del supuesto hombre del futuro? –Añadió Tsunade seriamente- si el habla de mas, toma el riesgo de “desaparecer” en cuanto algún evento que lo lleve a su nacimiento no se cumpla.



De pronto, por la ventana de la oficina apareció Boruto. Con tranquilidad, todos tomaron la situación como si él estuviera participando de la reunión desde el principio. Jirayja lo había detectado hacia 15 minutos, pero no vio la necesidad de revelar lo que sabía. Después de todo, Boruto se estaba jugando la existencia misma abriendo su boca a cada segundo. Y debía reconocer ese peligro mortal.

-No me importa el riesgo Tsunade-sama…-aseguró firmemente- después de todo, aun soy ninja de Konoha. Si mi memoria puede salvar a la aldea y sus habitantes, no seré diferente a cualquier ninja que realiza misiones en favor de hogar. Arriesgando la vida.


Minato sonrió levemente. Si acaso tenía alguna duda sobre el origen de ese hombre, ahora mismo quedaba bien en claro que era parte de su familia. Su nieto, había sido enseñado perfectamente en el tiempo que vivió. Minato no sabía quiénes fueron sus maestros ciertamente, pero la voluntad de arriesgarlo todo por proteger a Konoha era un legado primordial en la voluntad del fuego. Y claramente, Uzumaki Boruto era heredero de esa luz.


-Quiero que viajes junto a Jirayja-sensei durante un tiempo Boruto…-le aseguró Minato ya más confiado de él- y me envíes informes de cualquier recuerdo o información que tengas. Yo daré uso según lo crea conveniente. Tu identidad sin embargo, debe mantenerse en secreto. No podemos dejar que el mundo sepa de tu origen. Tal vez en tu época sea distinto. Pero en el presente, vivimos en constante amenaza de guerra con el resto de las aldeas ninja. ¿Aceptas formar parte de esta misión?

Boruto asintió en silencio. Había escuchado gran parte de la conversación desde las afueras de la oficina. Ese grupo de ninjas podía no confiar totalmente en él, pero al menos si creían en su versión futurista. Boruto aceptó la misión de su abuelo, y al mismo tiempo entendió que no debía relacionarse con su abuela Kushina, o su padre Naruto. Debía ser un fantasma, cuestión ideal del sentimiento que no le abandonaba aunque no recordara su origen.


Boruto quería irse de Konoha. Quería escapar. Tenía la imperiosa necesidad de ocultarse de alguien. No recordaba de quien, pero esa misión de espionaje con quien fue el maestro de su padre le venía muy bien. Debía transformarse en un espía, debía ser casi invisible. Todo mientras trataba de recordar exactamente porque había viajado en el tiempo hacia la época de su abuelo Minato. Un desafío a la altura del participante más asiduo…

De la tierra de traidores.


Fin del capítulo.
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jok-kun
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Mensaje #12 por jok-kun » Dom Nov 05, 2017 1:30 am

Excelente capitulo y genial idea para una secuela, es cierto que un fic que tenga por tema el viaje en el tiempo es complicado y más cuando es al pasado, ya que este siempre es complicado de medir las implicaciones del mismo, es más podría haberse dado la paradoja del abuelo, si el individuo viaja al pasado y mata a su abuelo antes de que se consiva uno de sus progenitores entonces el deberia volverse su propio abuelo si quiere existir. Pero ese tema no lo tocaste, pero lo pongo como ejemplo de lo complicado que es esta tematica, aunque se que estas a la altura del reto.

Lo que sería genial de ver sería la interracción entre Boruto y Sasuke, no solo porque en el manga anime este es su sensei al estilo jiraiya, sino que en la precuela estos pelearon a muerte, capaz que el que boruto este ahora cambie en algo el destino del uchiha y así por ende el de su difunta esposa y el suyo propio. Amen de que verle interactuar con su padre y Kakashi va ser sin duda sensacional, pero con quien más lo quiero ver es con Itachi, ya que siguiendo tú fic anterior esta versión de boruto es bastante parecido a él.

sin más nos vemos y suerte con está nueva empresa.
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Rock-kun
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Mensaje #13 por Rock-kun » Lun Nov 06, 2017 2:52 am

Ya se presentó el segundo capítulo de la nueva temporada de este controversial fic, si bien fue largo el capítulo al leerlo se queda con la sensación de gusto a poco.

Minato, Jiraiya y Tsunade confirmaron la compatibilidad de Boruto y aparte que el mismo rubio revela que viene del futuro y que el Yondaime es su abuelo paterno y que el bebé Naruto será su padre dentro de 35 años. Si bien Boruto está recuperando su memoria aún no recuerda el por qué vino al pasado y precisamente a la época de sus abuelos.

El nuevo flasbak de los días en que Boruto se encontraba huyendo, cuenta el cómo fue de él tras el crecimiento de su sobrina Hitomi, quien todos sabemos es su hija producto del incesto de su loca hermana Himawari. Por las palabras de Boruto, se puede ver que Himawari cumplió sus objetivos depravados y ha tenido 4 hijos con su hermano, al punto de que cada que vez que follaban ella le borraba la memoria con el poder del Kotoamatsukami Hyuuga. Sin embargo, se puede apreciar que Boruto sufría porque de un momento a otro Himawari le prohíbe a su sobrina seguirlo viendo y eso a afectado mucho a la muchacha.

¿Será acaso que Himawari está tan loca que tiene celos hasta de su propia hija porque ve que tiene una relación especial con Boruto? Me llena de expectación saber el por qué Boruto viaja al pasado y de quién estaba huyendo, aparte que el rubio señala como un monstruo al que lo persigue incansablemente y que mandara a muchos ninjas detrás de él.

¿Será acaso que Himawari se convierte en Hokage y manda a capturar a Boruto para que siga siendo su juguete sexual o es alguien peor que su hermana loca y depravada? Espero que en los próximos capítulos se sepan todas las aberraciones que han ocurrido en el tiempo en que Boruto era usado como macho semental para procrear Uzumakis sin que este se diera cuenta. :evil:
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Mensaje #14 por arminius » Jue Nov 30, 2017 4:50 pm

buenos dias.....

atendiendo a los amable comentarios de mis lectores en el anterior capitulo. quiero apuntar a resolver algunas cuestiones.

el tema del viaje en el tiempo, si bien fue el camino para que boruto estuviera en el mismo mundo que sus abuelos. no es cuestion principal de esta historia y pronto averiguaran porque.

quise dejar que uno de los personajes explicara un poco de la teoria del tiempo, y el lector mismo va a ir razonando a que teoria se apega esta historia. aunque para mi, queda claro desde el momento mismo. aun asi, valia la aclaracion.

otro punto que es señalado en este capitulo....como bien Rock Kun lo anticipaba en su comentario, existe un grave problema con Himawari en el futuro del que proviene boruto. poco a poco ire desvelando lo ocurrido, al mismo tiempo que la vida de la konoha en el pasado (modificada por la llegada de boruto desde luego) trascurre. aun asi, deben entender que las memorias de boruto uzumaki descriptas al comienzo de cada capitulo, se suceden cuando claramente el ya ha recuperado la totalidad de su memoria. asi ire completando la parte del futuro que conecta la temporada anterior, con la actual.

mientras tanto, la accion del pasado empezara a desarrollarse y los personajes comenzaran a cambiar radicalmente sus comportamientos. sin embargo, entiendo que esta historia corre el grave riesgo de "insultar" lo que los lectores piensas de ciertos personajes. lo unico que les pido es tiempo. tiempo para explicar porque razon ciertas personalidades de cada personaje sufren variaciones. no sera todo un producto de deus ex machina ciertamente. concepto que aborrezco y trato por todos los medios de evitar. asi pues, sinceramente no se como va a terminar todo en la actual konoha. existen muchas cuestiones secundarias que pueden hacer ganar a uno u otro bando por enfrentarse.

politica, religion, sexo, tiempo cambiado y personalidades actuando de forma no convencional. todo puede suceder. sigan comentando si algo no queda claro, seguramente me voy a hacer un espacio en futuros capitulos para ir aclarandolo.

saludos.




CAPITULO 3: AL PRECIO QUE SEA


“Diario de Boruto Uzumaki…

Nueva entrada….

Mi sobrina y mi hermana, enemigas por mi causa…

Al principio no lo tomé demasiado en serio. Que Hitomi tuviese conflictos con su madre, no era más que lo normal que casi siempre pasa en todas las casas de familia. La jovencita tenía carácter, y seguramente era difícil para Himawari conducirla atraves de la pubertad. Sin embargo, me preocupó bastante su confesión sobre la forma en que mi hermana me veía. ¿Sería real? ¿Acaso Himawari me deseaba como a un hombre? Y si esa loca teoría fuera cierta. ¿Por qué razón Hitomi estaba en medio de todo?


Esas y muchas otras interrogantes, comenzaron a torturarme dos semanas después de la graduación de Hitomi en la academia Shinobi. Recuerdo que estaba caminando por una calle de la aldea, dirigiéndome a mi trabajo en la torre Hokage. Entonces vi a mi sobrina con los miembros de su recientemente formado equipo Gennin limpiando un terreno, en una de esas tediosas misiones grado D. La observé reclinarse en un momento, quejosa de la estúpida tarea tal como su abuelo y tío lo estuvieron en cada época; y pude notar claramente un par de puntos negros en su piel. En la zona del cuello.


Tuve la impresión que algo no andaba bien…


Me detuve en la caminata y retrocediendo un poco del camino pude observar a Hitomi trabajar a la distancia con más detalle. Sus movimientos eran pesados y lentos. No parecía cómoda agachándose o con ciertas posiciones de su espalda y brazos. Era como si viniera de un enorme esfuerzo de entrenamiento, más que estar limpiando un simple campo. La situación en su momento me dio mala espina. Y en lugar de ir a mi trabajo en la oficina del Hokage, decidí esperar que mi sobrina terminara su misión con el equipo. Quería saber que le ocurría, y terminé llevándola directamente al hospital para que revisen su cuerpo. En cuestión de unos minutos encontré a la Kunoichi Sakura Haruno en su tarea como médico. Confiaba plenamente en ella, y en su juicio como profesional para que revisara medicamente a mi sobrina. Las noticias cuando Sakura salió del consultorio, no fueron nada alentadoras:


-Tiene heridas típicas del Junken….-me dijo la doctora y fue tal como presentía- pero no parecen producto de un entrenamiento. Es como….tortura.

-¿Cómo puedes saber eso? –consulté confundido.

-Tiene puntos negros en su piel por varias zonas de cuerpo… –añadió la pelirosa seriamente- pero ninguno afecta directamente sus canales de chakra. Es como apuñalar en zonas no vitales. Solo para causar sufrimiento. Se hace eso entre ninjas habitualmente, pero solo en las salas de interrogatorios. En otras palabras, es método tortura.


Fue en esos momentos, cuando empecé a creer más en la versión de la niña sobre la pelea contra su madre. Naturalmente no pretendí enfrentar a mi hermana ante los hechos. Seguramente lo negaría y se ocultaría tras su esposo. Inojin amaba sinceramente a mi hermana, y se pondría de su lado entendiendo que yo como tío, no tenía derecho a inmiscuirme en esos asuntos. Seguramente iban a erigir la excusa de que Hitomi practicaba algunas veces en casa de su bisabuelo Hyuuga. Incluso los dos tíos de Hitomi, aquellos hijos de Hanabi Hyuuga cuyos ojos especiales la igualaban, también la ayudaban a entrenar cada tanto. Era razonable entonces, que no saliera nada bueno de confrontar a los Yamanaka sobre el asunto.


Preveía todo lo que podía suceder, así que tomé una acción distinta de enfoque…


Como mi padre el Hokage confiaba plenamente en mí, decidí enterarlo primero de todo. Los daños internos al cuerpo de su nieta. La personalidad cambiante y extraña de Himawari. La sumisión que parecía tener Inojin por su esposa. Incluso le participé de las oscuras sospechas que la niña me había confesado sobre su madre. El Hokage escuchó con paciencia. En sus ojos pude ver una gama de situaciones y sentimientos que me describían perfecto lo que pensaba. Sorpresa, confusión, enojo, y finalmente preocupación. Los años que estuvimos trabajando juntos, hicieron a mi padre un creyente acérrimo de mis consejos y advertencias. Yo era su mano derecha, su cerebro auxiliar, su confidente. Naruto Uzumaki siempre me había escuchado desde que comencé a trabajar a su lado. Y esta vez no sería la excepción.


Acordamos que lo mejor para “explorar la situación” era que Hitomi se fuera de la aldea por un tiempo. Por fortuna, desde hacía años existían programas de intercambios culturales que permitían a los Shinobi visitar e instruirse en otras aldeas de países extranjeros durante un tiempo. Si bien no teníamos manera de probar que Himawari dañaba a su hija intencionalmente, podíamos evitar que estuvieran juntas durante algún tiempo. Arreglamos todo, y a las pocas semanas Hitomi fue parte del intercambio con Sunagakure. Estaría seis meses bajo la protección de Gaara, y al retornar ya más madura, arreglar definitivamente las cosas con su madre.

Los meses pasaron…

Hitomi efectivamente retornó de su viaje en Sunagakure, y cuando regresó era una Kunoichi mucho más poderosa y peligrosa que cualquiera de su generación. Su chakra había aumentado exponencialmente, sus jutsu se veía mas depurados. Y por sobre todo, había perfeccionado la misma técnica que su madre. Un jutsu de cual yo no conocía su poder real todavía. Una técnica de la que fui víctima durante años. Un jutsu que tarde o temprano, llevaría al mundo conocido a cambiar para siempre."




************************************



Algunos años después de la llegada de Boruto al pasado….

El trabajo como Hokage era bastante exigente para Minato Namikase. Había mantenido buen ritmo de tareas desde hacía tiempo, delegando en ciertas personas de confianza todo lo referido a cuestiones secundarias. Después de aquel extraño evento que involucró a su nieto Boruto, un supuesto viajero del tiempo. Minato había tratado de continuar su vida con normalidad. Era bastante extraño hacerlo de hecho, pero tranquilizador en cierta forma creer que un Shinobi de más de 50 años en el futuro hablara de una aldea prospera y creciente. Eso significaba lógicamente que la primera misión como Hokage había sido cumplida tanto por Minato, como por sus predecesores. A los que tenía que contar al parecer, con su propio hijo Naruto.

Naruto actualmente tenía 13 años. Era un joven bastante relajado y feliz. Como ninja era bastante capaz, aunque inmaduro todavía. Tenía voluntad, y era buen amigo de todos. Era muy popular por ser hijo del Hokage, pero no abusaba de ese status para imponerse en ningún lado. Minato estaba orgulloso de su hijo, pero pensaba que tal vez le faltaba madurar un poco más. No estaba aprovechando todo su potencial. Minato sabía que su hijo estaba en una edad ideal para recibir un entrenamiento especializado de parte de su padre, todo para saltar a la elite de los ninjas en pocos años. Minato sabía que debía preparar a su hijo pero aun así, lamentablemente Naruto era la última de sus prioridades por el momento.


Los años pasados, un poco después que Jirayja-sensei y Boruto se marcharan de la aldea. Minato pudo gestionar la situación de una forma bastante mejor a lo esperado. Básicamente decidió que toda la información que Boruto pudiese otorgarle atraves de los informes de Jirayja, seria tomada en consideración pero con cautela. Si bien podía ser totalmente cierto que Bolt conocía el futuro, (su propio pasado en perspectiva) tal vez su sola irrupción haría que muchas cosas cambiaran. Dicho pensamiento, se vio reforzado 4 años después de la partida de Boruto, cuando Jirayja retorno a la aldea para darle un informe bastante perturbador.

Al parecer en el pasado de Boruto, justo la noche donde Naruto nació, tanto Kushina como el mismo Yondaime Hokage habían muerto. Naruto se trasformó en huérfano y por esa razón llevaba el apellido “Uzumaki” en lugar de ser Namikase como su padre. Además con Kushina muerta, Naruto se convirtió en el nuevo jinchuriki no Kyuubi. Todos esos eventos, ahora mismo no existían.


-¿Puedes creerle? –dijo Jirayja a Minato en la reunión secreta que tuvieron por ese informe- porque cuando me habla, yo sinceramente empiezo a confiar en lo que dice. Pero al mismo tiempo…

-¿Al mismo tiempo?

-Bueno, en teoría…-definió Jirayja- si Boruto realmente logró regresar al pasado y cambiar la historia. Si tú que eres su abuelo y Kushina que es su abuela debieron morir cuando tu hijo nació. Ahora mismo Boruto no debería recordar el pasado que no sucedió. Su futuro y su mera existencia deberían haber cambiado. ¿No lo crees?


-Puede que su futuro haya cambiado, pero el ya no se encuentra en su línea de tiempo. –Definió Minato- Cuando estudiaba como realizar el Hiraishin no jutsu, leí algunas teorías sobre la disrupción del tiempo. Básicamente existen dos formas de presentar la idea de viajar en el tiempo. La primera es que los cambios producidos en el pasado, el instante repercuten sobre el viajero que los lleva a cabo. Pero esa teoría da lugar a lo que se conoce como paradoja de tiempo. Un concepto que habla sobre la imposibilidad de cambiar el pasado, por la simple cuestión que evitaría al viajero nacer.

-No entiendo….-declaró Jirayja confundido.

-La idea básicamente seria esta….un viajero del tiempo regresa al pasado para matar a su padre –señaló Minato como ejemplo- pero ahí mismo está la cuestión. Si el viajero tiene éxito y logra asesinar a su padre…. ¿cómo lograría en un futuro nacer, crecer, madurar e idear la idea de viajar al pasado para matar a su padre?

-Esa teoría apunta a que Boruto no puede cambiar los eventos que lo dieron en nacimiento. Incluso si algún evento es punto desencadenante del motivo que lo trajo al pasado, tu nieto no va a poder cambiarlo. ¿Cierto?

-Hai….-asintió Minato- pero también existe una segunda explicación que podría apegarse a los viajes en el tiempo. La segunda opción es que al viajar y cambiar los sucesos del pasado, directamente se crea una línea de tiempo distinta. En resumen, puede que Boruto esté viviendo más allá de los cambios de su tiempo. O tal vez, no haya cambiado lo suficiente esta época como para variar su propio destino. En todo caso, no podemos hacer nada por él. Solo tratar de aprovechar cualquier información sobre su pasado, que puede ayudarnos con nuestro futuro.


Ambos sabían que era peligroso. Pero en momentos de conflictos como al parecer llegarían en poco tiempo (Boruto recordaba una guerra mundial en algunos años) La información del futuro, era tal vez el tipo de espionaje definitivo. Aun así Jirayja no se confiaba y trataba de no dar por sentado nada de lo que Boruto recordaba. Así que dejó su informe, y se retiró de Konoha para seguir con su trabajo fuera de la villa. En los últimos años, su tarea había consistido en recopilar información de las memorias de Boruto, para luego usar su red de espías y confirmar los dichos. Muchos de los hechos que el hombre Uzumaki describía, no tenían sentido. Algunos porque faltaban años para concretarse. Otros porque hablaba de personas que Jirayja no conocía. Pero en definitiva, porque el Sannin no tenía idea si los eventos que Boruto había cambiado con su llegada al pasado. (Lo más importante, evitar la muerte del Yondaime Hokage) tenían como consecuencia cambiar lo que supuestamente había sucedido en el tiempo del cual provenía Boruto. Sin embargo, todas las futuras “bombas” que el espionaje del Sannin Jirayja lograba desactivar en las afueras de la aldea, no podrían prevenir lo empezaba a producirse dentro.


Todo comenzó como luz de buenas noticias, y poco a poco llegando a los últimos 13 años, se fue trasformando en oscuridad. Durante el primer año de vida de Naruto, tanto su padre como madre tuvieron problemas maritales que habían creado tensiones. Boruto en ese tiempo era conocido como Yamada, y fue visitado mucho por Kushina que sentía afinidad por él. Minato experimentaba preocupación y celos. Para luego sentirse aliviado cuando supo que Boruto era una especie de nieto para su esposa. El hombre supuestamente venido del futuro, no guardaría ninguna intensión sexual sobre la mujer que el Hokage amaba. Además, un poco después que Boruto se marchara de Konoha junto a Jirayja, Minato y Kushina experimentaron un gran renacer en su relación.


Minato no se reconocía a sí mismo. Pero Kushina por primera vez había sentido la satisfacción de hacer el amor hasta la saciedad completa. El Hokage seguía trabajando tan duro como de costumbre en su oficina, pero en las noches no dejaba pasar la oportunidad de dar lo correspondiente a su esposa. Fueron años de felicidad donde veían crecer a su único hijo, y prosperar a su aldea. Aun así ninguno en la pareja le había sugerido al otro, la posibilidad de tener otro bebé. En ambos, calaba hondo lo que ocurrió en el nacimiento de Naruto. Mientras tanto, eran sexualmente muy activos y esposos cariñosos en la intimidad. Eran la familia más importante para los aldeanos de Konoha. Incluso la mayor parte de la resistencia que había generado Kushina en su juventud, basándose en su calidad de extranjera y su condición como jinchuriki, se había extinguido casi completamente.

Kushina era una mujer de sociedad ahora. Tenía una fuerte amistad con la matriarca de los Uchiha y comenzaba hacer buenas conexiones con otras mujeres poderosas. Las reuniones de clanes, ahora la tenían como invitada de honor, y el Hokage era un héroe de guerra de cual los ninjas promedio, se sentían muy orgullosos de que fuera su líder. Todo era felicidad y dulzura para los Namikase. Pero lamentablemente el tiempo y el trascurso de los años, comenzaría a mellar esa realidad llena de flores.

Primero….

Minato no podía dejar de reconocer mucho de lo que el viajero del futuro le había dicho. Su supuesto nieto, le advirtió que recordaba de su propia historia haber leído que el clan Uchiha seria exterminado internamente. Minato se preocupó en estudiar los posibles motivos que llevarían a eso, y decidió tomar cartas en el asunto para evitar el conflicto. Boruto le habló de lo sucedido en su tiempo. Le dijo de la rebelión del clan Uchiha, y la posterior masacre oficiada por el hijo mayor de Fugaku que era el líder de esa familia.

¿Solucionar la rebelión antes de siquiera ser pergeñada por su autores?

Una tarde Minato atestiguo como el hijo menor de Fugaku y su propio primogénito Naruto jugaban en el parque y se entendían bastante bien. Empezando a evaluar políticamente a su futuro “enemigo”. Y al tiempo comprendió que los Uchiha cuando eran unos niños, se adaptaban y se unían a otros críos de familias distintas normalmente. Pero apenas empezaban su instrucción como Shinobi eso comenzaba a cambiar. Salían de la academia, y casi todos terminaban trabajando en la policía militar de Konoha. Eso no tendría nada de malo, sino estuviera compuesta enteramente por los Uchiha.

En resumen el problema con el clan del sharingan, era que no se disgregaban entre los equipos Shinobi comandado por los Jounnin sensei. Ni tampoco se unían en grandes cantidades a los departamentos especializados de la villa. No había Uchiha entre los médicos. No había Uchiha en la custodia y desarrollo de archivos. Tampoco entre los guardias especiales para las escoltas de los diplomáticos o líderes. La policía militar era una forma de tenerlos controlados según el Nidaime Hokage hace años. Pero paradójicamente, negaba que se integraran a la aldea totalmente y los aislaba dentro de su clan. Incluso estructuralmente había un barrio completo donde solo habitaban miembros del clan Uchiha. Tenían comerciantes propios, tenían prácticamente sus propios usos y costumbres civiles. Minato entendió que si quería evitar que Fugaku en algunos años tomara una decisión que a larga acabaría con su familia, debía actuar poco a poco. Pero definitivamente tenía que hacer algo.

Naruto era un niño muy alegre y positivo. Fue el niño quien le “enseñó” a su padre como debían cambiar las cosas. Naruto y Sasuke eran amigos. Incluso el muchacho Uchiha había dormido en casa del Hokage quedándose a jugar con el pequeño Namikase. Naruto por supuesto retribuyo la visita también durmiendo ciertas noches en la mansión de los Uchiha. Y entonces, para cuando los niños ya estaban en la academia Shinobi, Naruto había logrado que las reuniones de los compañeros de su generación para estudiar, también incluyeran a los niños Uchiha. Sasuke contra su fría actitud, tuvo que aguantarse a Naruto auto invitándose e invitando a muchos niños y niñas de su clase a la casa de los guerreros del sharingan.

El paso siguiente, lo dieron algunos cabeza de clanes por consejo del Hokage. Inoichi Yamanaka se reunió con Fugaku, y le agradeció que hubiese permitido a su pequeña hija tener una reunión de estudios en la casa Uchiha. Pero sentía que debían también ser anfitriones de todos los chicos en futuras oportunidades. El resto de los líderes, tomaron ejemplo de Inoichi y cada semana, una casa principal de cada clan, recibía a todos los jóvenes para un día de estudio, juegos, entrenamiento o para festejar algún cumpleaños.

Minato no se detuvo ahí. Sabía que su esposa Kushina en conjunto con Mikoto Uchiha, empezaron a realizar “reuniones de madres” y eso atrajo tanto a las madres como a las abuelas en muchas ocasiones. Tías, primas, civiles, Shinobi. Los Uchiha fueron sistemáticamente incluidos en cada fiesta, reunión o cena realizada para las relaciones diplomáticas entre clanes. Y por parte del Hokage, luego de cuidadosas reuniones con Fugaku y otros importantes miembros del clan Uchiha, dejó sin efecto el poder de la policía militar para darle mayor control de funciones a los cazadores especiales ANBU. Los motivos secretos de Minato eran imposibles de saberse por Fugaku y el resto de los Uchiha. Y para cuando Naruto y Sasuke se graduaron de la academia a los 13 años de edad. Los Uchiha eran tan solo un clan más con sus miembros dispersos en todas las secciones, grados, departamentos y sectores militares de Konoha. Ya no existían equipos enteros de miembros Uchiha. Ahora estaban dispersos en todos los sectores de Konoha. Estaban unidos a la villa.

Finalmente, el Yondaime Hokage utilizó hasta la última gota de información enviada por Boruto Uzumaki. Y se aseguró de tener a Itachi Uchiha como su escolta. Lo convirtió en uno de sus hombres de confianza y hasta entrenaba junto a él cuándo era posible. Minato no pensaba permitir que Danzou Shimura, pudiese utilizar a Itachi de cualquier forma. Y por esta razón lo mantenía a su lado. Sin embargo, el éxito que Minato tenía en la política y el liderazgo de su aldea, comenzó a opacarse cuando su vida personal dio un giro de 180 grados.

Había algo en su interior que era diferente de su personalidad. Minato no lo podía explicar, pero sin dudas algo año tras año estaba cambiando. Se estaba volviendo un pervertido, tal como su sensei Jirayja hubiera deseado. Para el Sannin de los sapos, esto hubiese sido tomado con mucha gracia y hasta escribiría una de sus novelas picantes sobre el asunto. Pero para Minato Namikase, un hombre siempre centrado, equilibrado y fiel a su esposa. Todo estaba convirtiéndose lentamente en un calvario.

Con el paso de los años y crecimiento de su hijo Naruto, Minato y Kushina ya no tenían tantas oportunidades de hacer el amor con frecuencia. Eso hizo que el deseo que uno por el otro tenían, fuera disminuyendo y casi se tomara por normal el no dormir juntos durante meses. Si bien Kushina, intentaba desesperadamente retomar la buena senda del sexo diario. Minato se encontró menos dispuesto. Y peor aún, sus ojos comenzaron a enfocar hacia otros rumbos.

Su esposa era una mujer hermosa ciertamente. Pero tal vez la rutina había desgastado el deseo del Hokage. Y para colmo, su popularidad entre las mujeres seguía más fuerte que nunca. Él tenía 38 años, pero podía darse el lujo de seducir a mujeres de todas las edades o estados civiles. Jirayja-sensei siempre había dicho que el jamás hubiese dejado de “disfrutar” si tuviera la popularidad de su estudiante Minato. Pero el Hokage recién a los 38 años, casado y con familia, sentía que había llegado el momento de seguir los consejos de su maestro.

¿Eso lo convertía en un pervertido? ¿Era un idiota o infiel? O tal vez se estaba volviendo viejo y estúpidamente quería revivir cierta parte de juventud irresponsable. Minato se sentía muy mal por estos pensamientos. Pero su primer indicio de que algo en su interior estaba descontrolándose, fue cuando su secretaria actual Shizune Kato (la estudiante de Tsunade Senju) dejó caer accidentalmente unos documentos y se inclinó demasiado para recuperarlos. Su kimono sufrió los efectos de una brisa por la ventana, y Minato pudo apreciar en primer plano los firmes muslos, la braga blanca y el estupendo trasero de una mujer hermosa en su mejor momento.

Minato no dijo ni hizo absolutamente nada. Shizune se incorporó algo avergonzada por la situación solo para notar que gracias a Kami, el Hokage estaba ocupado leyendo documentos. Lo siguiente que ocurrió fue que Minato le ordenó a Shizune que cancelara el resto de sus reuniones, cerrara la puerta y no dejara ingresar a nadie hasta nueva orden. La morocha se sorprendió por el hermetismo, pero accediendo a su pedido se retiró del lugar. Ese día, fue la primera vez que Minato Namikase sucumbió a sus deseos más bajos y se masturbó furiosamente en su oficina privada. Lamentablemente, ese sería el comienzo de una mala costumbre.


Cuando regresaba a su hogar, intentaba mostrarse lo más normal posible. Como un padre equilibrado con su hijo. Aunque cada vez tenía menos tiempo para entrenarlo o escuchar de sus actividades. Y como un marido cariñoso con su esposa públicamente. Aunque en la intimidad de su cuarto, siempre presentaba cansancio del trabajo como excusa y evitaba a Kushina con sus intentos de amor. Pero al mismo tiempo, cada vez estaba más excitado con mujeres ajenas y menos interesado en la que tenía en su casa como pareja de toda la vida.


Pasaron los meses, y Minato cada vez se enloquecía más y más. Trataba de contenerse por todos los medios, pero se hizo asiduo a la autosatisfacción en su propia oficina. O tal vez en su baño privado. Incluso usaba su técnica de trasporte para desaparecer de Konoha y ganar intimidad en los lejanos y solitarios bosques. Comenzó a usar fotos de archivos sobre Kunoichi atractivas. Incluso recuerdos de tiempos jóvenes, donde muchas de esas mismas mujeres ahora casadas y con familias, hubieran sido presas fáciles para el ninja más popular de Konoha. Cierta tarde, después de tanto presionarse a sí mismo y contenerse, Minato Namikase cometió el primer gran error de su vida. Aunque desde luego, no sería el último de ellos.



***********************************


El apetito sexual de Kushina Namikase, estaba completamente fuera de control…


Nerviosa, ansiosa, desesperada. Eran palabras que fácil podían interpretar a la honorable esposa del Hokage en la privacidad de su casa. Su único hijo tenía ya 13 años, y como madre se sentía muy unida al muchacho. Ciertamente la niñez de Naruto fue algo solitaria. Su padre no podía entrenarlo personalmente como el muchacho hubiese deseado, y su madre tuvo que ser tanto su sostén emocional como quien debía corregirlo y educarlo para que sea un hombre de provecho.

Kushina siempre tuvo personalidad fuerte, y en los primeros años de Naruto tuvo la buena suerte de contar con un marido tan activo sexualmente como ella necesitaba. Eso endulzaba su carácter y le permitía sentirse femenina. Sus instintos sexuales aplacados, dejaban aflorar sus buenas maneras como madre. Así que su pequeño Naruto tuvo la buena estrella de contar hasta por lo menos los 10 años, con una madre amorosa y protectora. Alguien en quien confiar y a quien amar incondicionalmente. Incluso una Kunoichi que pudo trasmitirle técnicas especiales y lograr hacerlo un futuro Gennin competente. Naruto gracias a esto, nunca estuvo solo.

Pero cuando el niño comenzó asistir a la academia Shinobi, Kushina en sus ratos de soledad en la casa Namikase empezó a sufrir los efectos que tanto había ignorado durante años. Su cuerpo era una caldera literalmente. Su mente le jugaba horribles bromas con varios hombres que veía en la calle. Su marido Minato Namikase, ya no la follaba como ella necesitaba. Y todo podía terminar muy mal si Kushina no lograba controlar sus ansias.


Una noche, todo el asunto se salió de control…

Kushina usaba la privacidad del horario en su casa para masturbarse con regularidad. Era la única forma segura que encontraba para mantenerse controlada y al mismo tiempo no descargar la ira o frustración contra Minato, sobre su hijo Naruto que nada tenía que ver con todo el embrollo. Sin embargo, los regulares horarios escolares del niño fueron mutando a las misiones para Gennin que podían empezar en cualquier momento; y terminar abruptamente también.


Kushina estaba en el baño, con la puerta abierta y desnuda boca arriba sobre el suelo. Sus muslos en apertura expuestos, una mano intrusa en la intimidad, sus gemidos liberados y su mente tan perdida en su intento de autosatisfacción. Tanto como para no notar los ruidos exteriores que anunciaban el retorno de su hijo. Se estaba masturbando con mucha frustración, porque sentía cada vez menos efectos de placebo a lo que podría y debería ser las manos o el miembro viril de su marido.


De pronto, Kushina vio como Naruto ingresaba al pasillo de la casa desde donde se podía acceder tanto a las escaleras para ir al segundo piso, como al baño en el lado opuesto. Justo donde la mujer estaba expuesta y vulnerable como nunca en su vida. Quiso la suerte, que las piernas le respondieran los suficiente como para levantarse, arrodillarse y empujar la puerta para cerrarla. Su hijo estaba dándole la espalda al baño cuando ingreso al pasillo, pero había comenzado a girar notando los sonidos guturales provenientes del baño.

-Ka-san…..-dijo Naruto desde afuera- ¿te encuentras bien? creí oírte gritar…

Kushina estaba aterrorizada adentro. Había colocado su espalda contra la puerta trabándola contra todo intento. Irracionalmente temerosa que su hijo ingresara al baño y la viera en ese estado lamentable. ¡Qué vergüenza! ¡Qué frustración! ¡No podía permitir que su hijo Naruto la viera en esos momentos!

-¡ESTOY BIEN NARU-CHAN! –grito sin poder controlar la tensión en su voz- ¡NO TE NECESITO, POR FAVOR VETE!

Hubo algunos segundos de silencio y dudas del otro lado. Kushina trataba de recuperar el aliento por si se veía en la necesidad de volver a hablar. Su enunciado anterior fue demasiado fuerte y la voz quebrada no enseñaba la aparente “normalidad”, que ella hubiese querido demostrar. Pero esperaba que su hijo confundiera los gritos con esos “malos días” que toda mujer tiene. De hecho ahora mismo estaba rogando por ello.


-de acuerdo Ka-san….-afirmó el joven del otro lado de la puerta- pero si necesita ayuda, solo tiene que golpear en mi cuarto. Estaré ahí para lo que necesite.


Los pasos de Naruto se alejaron. Kushina dio un largo suspiro y por fin el corazón dejo de latir como si corriera en maratón. Había estado tan cerca de orgasmo, como del horror que su hijo la descubriera en ese estado de vulnerabilidad extrema. ¿Qué hubiese pensado de su madre? ¡Que era una loca y una pervertida seguramente! ¡PERO ELLA NO TENIA LA CULPA! ¡ERA EL ESTUPIDO DE MINATO QUE NO CUMPLIA SUS OBLIGACIONES COMO MARIDO!

Kushina sintió demasiado temor por lo sucedido. Se sentía totalmente avergonzada de sus propias necesidades. Y en cierta forma ese terror parcial de ser descubierta por Naruto, actuó como un enorme placebo a su nivel de satisfacción. Se prometió no auto complacerse a diario. Sucediera lo que sucediera, ella era una Kunoichi y la esposa del Hokage. No volvería a dejarse dominar por sus instintos nunca más.

Kushina supuso además, que tenía una buena tarea para distraerse. Tenía muchas reuniones con Mikoto Uchiha y otras damas de la aldea, en busca de acercar los lazos entre clanes. No dejaría de trabajar y de ir a esas reuniones nunca. Distraer la mente, olvidar los deseos de la carne. Y esperaría para ajustarle las cuentas a Minato, en cuanto ingresaran al cuarto matrimonial. La situación no podía seguir igual. Tenía que cambiar de alguna manera.


**************************************


Los exámenes Chunnin eran todo un acontecimiento en Konoha….


Ese año era especial. Minato había logrado gracias a las gestiones del ex Hokage Hiruzen Sarutobi, un principio de acuerdo con Sunagakure para organizar en conjunto el examen de ese año. Además, fueron invitados los Gennin de pequeñas aldeas ninja florecientes, tales como el sonido o la hierba. Ese año habría muchos candidatos a Gennin, y también contarían con la presencia de lord Kazekage para el evento en particular.

Minato estaba intranquilo. Según los informes de Jirayja-sensei sobre las memorias de Boruto, existía la posibilidad de que Konoha fuera invadida por Suna y Oto actuando como aliadas. Si bien el viajero del tiempo no recordaba detalles muy específicos sobre el ataque sucedido en su tiempo. Si podía asegurar que recordaba perfectamente la anécdota de como su tío Gaara, y su padre Naruto casi se mataron uno al otro. Soltando el poder de los Biju que ambos contenían.


Sin embargo, nada ocurrió….


Los exámenes Chunnin se realizaron con total normalidad. En el bosque de la muerte, no hubo apariciones extrañas ni sujetos camuflados como Gennin. Tampoco sucedieron grandes percances en los enfrentamientos finales del torneo en el estadio. Minato había doblado la guardia en los puntos importantes de la aldea, y enviado a Itachi para que personalmente se hiciera cargo de los equipos que debían mantener la tranquilidad del interior de Konoha. Jirayja en tanto, estuvo a cargo de detectar cualquier amenaza externa, usando las habilidades sensoriales de los sapos ermitaños.


No hubo rastro de ataque. Nada, absolutamente nada.


El palco donde Yondaime Hokage estaba compartiendo con el Kazekage, tampoco reportó problema alguno. Primero y principal el rostro del cuarto Kazekage estaba descubierto, enseñando que era el sujeto real. No hubo rastro de Orochimaru en ningún sitio. Minato sintió un poco de frustración ante la evidente marcha tranquila del Kazekage y su familia al finalizar el examen. Tanto preparativo y prevención para nada. Se suponía que debían recibir un ataque general a gran escala, y simplemente malgastaron recursos tácticos en eventos que no sucedieron.


Días después, Minato y Jirayja tuvieron una reunión para considerar los pasos a seguir en el futuro. El Hokage estaba bastante molesto por la paranoia generada en el examen. Y solo se sentía aliviado de no haber alertado al consejo de clanes sobre el supuesto e inexistente ataque. Hubiera sido humillante que todos supieran la situación. Minato estaba bastante nervioso y Jirayja lo entendía. No era fácil la responsabilidad de atender a los avisos o desdeñar ciertas advertencias de espías regulares. ¿Pero hacerlo con informes de un supuesto futuro? era aún peor. Ejercía demasiada presión.

-lo estás viendo del modo incorrecto Minato…-le advirtió Jirayja sonriendo para alivianar la tensión- debes entender que las circunstancias desde el futuro que plantea Boruto, son muy distintas.

-¿distintas?

-no dudo de las memorias del tu nieto…-aseguró el peliblanco- cuando me habla, no veo mentira alguna. Incluso sé muy bien que omite cosas. Porque entiende que no toda información puede ser relevante. Pero evaluando lo ocurrido en su relato. Él dijo que el viejo Sarutobi era todavía Hokage cuando tu hijo Naruto llegó a su primer examen Chunnin. Sabes bien que el viejo aun es fuerte, pero Orochimaru nunca te subestimaría como sin dudas lo hizo con él. ¿Realmente piensas que Orochimaru sería tan estúpido como para enfrentarte cara a cara? Yo no lo haría desde luego, y te aseguro que mi viejo amigo tampoco.


-otro punto….-señalo Minato analizando la visión de su maestro- el clan Uchiha está vivo y al completo. Sin dudas Konoha se hubiese debilitado mucho sin ellos. Pero ahora, somos la aldea más fuerte sin lugar a dudas. Atacarnos aun con el factor sorpresa, sería un grave error.

-Sin embargo, -dijo Jirayja- es valiosa la información de Boruto. Sabemos que seguramente Orochimaru controla los destinos de Otogakure, y durante el examen vigilamos muy de cerca a los representantes de esa aldea. No permitimos ningún robo o infiltración. Tenemos la ventaja sobre Orochimaru, y él no lo sospecha.

Lamentablemente para Jirayja, ese último concepto estaba equivocado. Era cierto que Orochimaru buscó tomar el control del Suna asesinando al Kazekage, pero como su plan de emboscarlo fue frustrado misteriosamente por informes de algún espía, decidió mantener activos ciertos acuerdos antiguos con sectores de Konoha descontentos con el liderazgo de Minato. Danzou Shimura, estaba al acecho y sediento de poder. Y su furia contra Minato, por haberle arrebatado su victoria final sobre los Uchiha para conseguir abundante cantidad de sharingan, llevó al viejo consejero a tomar una decisión tajante. Entregar a un ex compañero, a cambio de más poder otorgado por la serpiente. Danzou envió toda la información que Orochimaru requería. Y el objetivo que ya no podía ser la aldea de la hoja, terminó siendo uno de sus Shinobi más representativos. Por ello, 30 días después de terminado el examen Chunnin en la aldea de la hoja, Hiruzen Sarutobi fue asesinado.


Aquella mítica batalla, donde un anciano tercer Hokage se enfrentó a su antiguo estudiante estrella en medio de la cruenta invasión a Konoha. En este tiempo se dio, pero solo cuando el ex Hokage Sarutobi, marchaba hacia la capital del país del fuego a una reunión con el señor feudal. El viejo y su escolta fueron emboscados por los 4 del sonido, y fue obligado a enfrentar a Orochimaru en una brutal pelea mano a mano, que contó con casi los mismos detalles de la anterior ocurrida. La aparición del primer y segundo Hokage mediante Edo tensei, la resistencia de Sarutobi a caer. Y una misma definición mediante el sello demoniaco que había creado Minato para contener al Kyuubi, hace ya muchos años.

Hiruzen Sarutobi era un maestro con todas las letras. Aun en su retiro del poder, siguió estudiando y aprendiendo todos los jutsu a su disposición. Llegaron a considerarlo un dios Shinobi, porque dominaba todas las técnicas creadas alguna vez en la aldea de la hoja. Ese dios Shinobi, ya muy anciano y bastante más débil que antaño. Ofreció a la historia una batalla épica, y selló junto con su propia alma como en la versión anterior, los brazos del que fue su discípulo predilecto.

Murió con una sonrisa. Sabiendo que su amada aldea lo lloraría, pero no habría de extrañarlo en su seguridad. La voluntad de fuego estaba en el Yondaime Hokage. Y esta seguiría existiendo por siempre.


**********************************************



Boruto Uzumaki era un paria del mundo conocido…


Su único contacto real con la civilización, eran las esporádicas visitas de Jirayja. Durante los años que precedieron a su llegada al pasado. La única actividad que Boruto había realizado en el mundo Shinobi, era informar todo lo que sus recuerdos le traían para que el Sannin Jirayja traspasara los datos al Hokage. El resto de su tiempo, fue repartido en entrenarse personalmente y viajar país por país buscando refugios.

En los años pasados, había ido recuperando casi todos sus recuerdos. Su entrenamiento con Kakashi-sensei en Raíz, su estudio de la historia de su padre. Sus misiones y sobre todo las enseñanzas sobre espionaje que supo adquirir. Boruto tenía una extraña obsesión en su mente. Por algún motivo que no podía explicar, se la pasaba creando refugios ocultos en cada país y territorio que recorría. Era muy extraño este comportamiento, este deseo en particular. Ya que Boruto se veía a sí mismo como un criminal al actuar de esta forma. ¿Por qué? ¿Por qué razón le parecía de tanta importancia mantenerse oculto? ¿Por qué estaba creando refugios secretos incluso a espaldas de personas confiables como Jirayja o el Yondaime Hokage?

Durante muchos años, esas mismas interrogantes le impedían a Boruto dormir en paz. Se preguntaba sobre la verdadera razón de su retorno al pasado. Las memorias del futuro, solo alcanzaban hasta los 30 años. Había unos 5, que se perdieron irremediablemente. Esos últimos 5, eran la base de su creación del jutsu para viajar en el tiempo. Esos años finales también eran los que explicarían sin lugar a dudas, porque tenía la sensación de ser perseguido y cazado como un criminal común. Como si se tratara de un animal. ¿Qué había hecho como para estar huyendo de esa forma? ¿Acaso había desertado de Konoha por propia voluntad? Como no podía recordarlo completamente. La única solución que encontraba para averiguar lo que había perdido en memoria, era fraguar un plan para retornar a su propio tiempo.

Boruto creaba refugios en varios países. Aprovisionaba cada una de sus bases con todo lo que pudiera serle útil. Usaba sus habilidades Shinobi para cazar fauna salvaje, y comerciaba en los pequeños poblados intercambiando huesos, piel o carne por objetos prefabricados o reservas de medicinas. Durante esos 13 años, se dedicó de cuerpo completo a la tarea de sobrevivir. Obtenía comida de la cacería y la recolección en los terrenos vírgenes naturales. Y algunos años después, comenzó a capturar criminales del libro Bingo para ganar importantes sumas de dinero. Material necesario para adquirir herramientas, muebles, utensilios de laboratorio y pergaminos con valiosa información.

Cada noche antes de dormir en algún paramo desolado de los bosques, Boruto colocaba su bandana de Konoha frente a sus ojos. Durmiendo con ella lado a lado, como si tuviese que recordar el hecho más importante de todos. La bandana que era su propiedad, no estaba atravesada por el clásico corte que la deshonraba. Boruto había venido del futuro, con una bandana de un Shinobi fiel a Konoha. No era un renegado, no importando que no recordara lo ocurrido, el sentía que seguía siendo un ninja oficial de aquella Konoha en el futuro.

Cada tantos meses, mientras Boruto continuaba con su proyecto de crear y expandir sus refugios, recibía mensajes atraves de un sello con los sapos para encontrarse con el Sannin Jirayja. El Uzumaki acudía casi siempre a la reunión, y revelaba todo lo más importante que recordaba para dar informes al peliblanco. Boruto se sorprendía cuando existía un cambio en la historia, y se preguntaba si llegaría el momento, que alguna acción desmedida pudiese hacerlo “desaparecer”.

-Mientras eso sucede….-le confesó a Jirayja una tarde, donde la pasaban juntos en el campo cercano a una fogata- voy a luchar como siempre.

-¿luchar? –consulto el Sannin escribiendo en su libro sonriendo- ¿a qué lucha te refieres?

-mi propia lucha…-declaró el hombre rubio, cuyo cabello más rebelde y alargado le hacía parecer bastante a una combinación de su padre adulto y el abuelo en la actualidad- no me importa sino puedo recordar exactamente porque viajé al pasado. O quien es mi enemigo con precisión. Solo tengo que ser muy fuerte, y prepararme para lo peor.

-¿Lo peor?

-Jirayja-sama….-comentó como lo más evidente Boruto- usted y yo sabemos que mis recuerdos y la realidad son opuestas. Y que no recordar los últimos años de mi vida en el futuro, solo puede significar graves problemas. Además, la muerte del tercer Hokage sucedió de cualquier forma. Como si no se pudiese cambiar el destino funesto que algunos tienen. Por eso tengo que intentar regresar a mi hogar.


El peliblanco asintió comprendiendo. Había escuchado con paciencia los informes de Boruto Uzumaki durante años. De ellos extrajo buena información de anticipación, y también la sensación acumulada de que algo estaba muy mal en el relato de las memorias de Bolt. Básicamente la cuestión era, que si la Konoha comandada por el séptimo Hokage era una aldea prospera y en paz. Si se había logrado una alianza con las grandes naciones ninja. Si acaso la brutal guerra ninja derivó en una pacificación total. ¿Cuál era el motivo que tuvo Boruto Uzumaki, para crear y utilizar un jutsu que lo devolvió décadas al pasado? ¿Qué circunstancia le hizo decidirse arriesgar un cambio en la línea temporal? ¿Era Boruto un amigo? ¿O simplemente un renegado que no recordaba su fase de traición en el futuro? para Jirayja, era menester definir si Boruto era amigo o enemigo. Además, todavía no pudo verlo pelear. No conocía su poder real. Hasta ese momento. Aunque algunas prácticas “amistosas” revelaron que ese descendiente del Yondaime Hokage, tenía un nivel de poder que escapaba a la lógica. Si el Sannin tuviera que darle una categoría, solamente por las prácticas lo pondría fácilmente a nivel de un Sannin. Y eso que no había demostrado todo su poder.


-¿Qué piensas hacer a continuación Boruto? –consulto Jirayja que ya tenía su propio plan para ese viajero del tiempo.

-En realidad no lo sé….-declaro el rubio seriamente- mi plan inicial en los años que pasaron, fue crear una serie de refugios seguros y secretos para volver al futuro.

-¿Volver al futuro?

-Hai….-asintió el rubio- puede que no recuerde completamente como logré modificar la técnica espacio-temporal de Minato-ojisan. Pero siento que puedo realizarla. Es como cualquier otro jutsu que antes conocía, simplemente están en mi ser, no puedo olvidarlos una vez dominados.


Jirayja se mantuvo pensativo y en silencio. Habían pasado 13 años desde que Boruto Uzumaki arribó a esa época. Y todo el tiempo había trabajado para regresar a su propio tiempo. Los refugios eran una excusa en realidad. Jirayja razonaba de otras conversaciones, que ese hombre planeaba crear “cofres de tiempo”. Básicamente, lo que Boruto intentaba era proveerse de lugares especiales con materiales imperecederos para tratar de prevenir su viaje hacia el futuro sin dificultades. Trasportarse a una era donde en realidad, Boruto no suponía que estuviera pasando con los cambios acontecidos. Si las cosas seguían tan mal como cuando se fue, o si todo había mejorado. Boruto había creado lugares especiales que estarían preparados para “recibirlo”, cuando llegara al futuro. Aun así, Jirayja tenía una o dos cosas para decir sobre ese absurdo plan.


-Boruto-san….-dijo el peliblanco con extraña seriedad- ¿has considerado la posibilidad de que todo lo que conocías de tu época, ya no vuelva a ser como antes?

-Hai….-respondió el rubio, luego de 30 segundos de interminable silencio- y tengo la sensación de que todo, solo puede mejorar. He perdido demasiadas cosas en mi tiempo. Mi familia, mis amigos, mi amor…..dos veces.

-¿Dos veces?

-cuando tenía 17 años….-rememoró el Uzumaki pensativo- tuve una misión especial. Mi trabajo era alejar a una Kunoichi de las cercanías de mi padre el Hokage. Evitar que una relación clandestina pusiera en peligro la estabilidad de Konoha. Y lo hice….

-pero tuvo un costo…

-Hai…..-señalo Boruto- el costo fue que me involucre con ella. Que la convertí en mi amante aun cuando yo tenía una relación de noviazgo. Esa mujer tenía la edad de mi madre, y no podía importarme menos. La deseaba, la requería como el oxígeno. La hice mía una y otra, y otra vez.

Jirayja sabía que la confesión de Boruto era un asunto grave. Pero en su mente había una pequeña versión de sí mismo que tomaba nota fascinado con cada detalle. La historia se ponía interesante, y un nuevo libro de Icha Icha podía surgir en cualquier momento. Jirayja trataba que en su rostro no se notara, pero realmente quería conocer los detalles más turbios de ese cuento. Y no tenía ni idea cuan oscuros eran.

-esa mujer….-dijo finalmente Boruto que durante tantos años había necesitado hablar de esta situación con alguien- era nada menos que la madre de mi novia.

El rostro de Jirayja se desarmó completamente. Era demasiado bueno para ser verdad. ¡Qué historia tenía guardada ese muchacho! ¡De trampas con la madre de su novia! ¡Una mujer experimentada y candente! ¡Oh Kami, era demasiado sensual!

-supongo que detrás de ese gesto de sorpresa…-señaló sonriendo apenas Bolt- se encuentra un pervertido que está tomando nota para el argumento de uno de sus libros Icha Icha.

-¡¿muchacho que cosas dices?! –Estalló con falso enojo el Sannin que por dentro pensaba “me atrapó”- ¡¿Cómo crees que utilizaría tu confianza para algo como eso?!

-es inútil que lo niegue dattebasa- le confirmó el rubio algo divertido- mi padre ya me había contado historias de su pervertido maestro. Hasta le llamaba… “ero-Sennin”.

Jirayja sonrió algo ofuscado. El horrendo sobrenombre que Kushina-chan había inventado para llamarlo, al parecer había traspasado el tiempo y recalado en Naruto. ¡Era una pesadilla! ¿No se suponía que Naruto nunca conoció a su madre en la época del futuro? esa historia del viajero del tiempo, tenía más interrogantes que certezas. Y aun así, continuaba siendo tan atractiva como desde el inicio.

-se estará preguntando porque razón le cuento mi historia ahora…-añadió Boruto mientras alimentaba con madera a la fogata que ambos ninjas compartían en la soledad del bosque- bueno….debe ser porque quiero que alguien sepa sobre mi vida y mis errores. Antes que…

-Antes que… intentes volver al futuro ¿con el jutsu que no sabes si podrás utilizar correctamente?

-así es…-asintió el Uzumaki- no tengo idea si podré volver a mi hogar. Tampoco si estará todo destruido por la misma calamidad que me obligó a huir en primer lugar. Pero prefiero que alguien sepa todo lo que hice y lo que ocurrió. Puede que no recuerde porque razón terminé escapando de mi aldea y tratando de cambiar el pasado. Pero usted tendrá toda la información que me queda en la mente. Si de algo sirve, al precio que sea volveré a mi hogar. Un ninja debe ver atraves de las decepciones… ero-Sennin. ¿No es verdad?


Jirayja el Sannin tuvo una revelación en ese momento. Durante las siguientes horas de esa noche escuchó y escribió sin tapujos todos los detalles de la historia que Boruto tenía para contar. La parte personal, increíblemente atractiva para una de sus novelas. Triste, apasionada, pervertida y salvaje. La cuestión laboral, comprobó que evidentemente los rumores sobre una organización paralela al poder del Yondaime conducida por el consejero Danzou Shimura, eran ciertas. Boruto había formado parte y hasta dirigido una segunda versión de Raíz según sus propias palabras. Pero eso solo demostraba que la primera versión había existido. Danzou Shimura evidentemente repetía su propia historia, solo que en esta ocasión, alguien delataba su juego antes de tiempo.

Jirayja escuchó durante horas a Boruto y ahí mismo tuvo una revelación. Si acaso el Uzumaki no podía ejecutar el jutsu que lo retornaba a su propio tiempo, el Sannin ya tenía un trabajo especial para dedicarle a ese Shinobi. Algo que solo un sujeto como Boruto Uzumaki podía realizar. Era muy cierto que el viajero del tiempo quería volver a su propia aldea en el futuro. Como ninja fiel que aún era al comando de su padre. Pero Jirayja tenía su propio honor, su propia versión de Konoha por defender. Y aunque no le deseaba más desgracias al ya sufriente hombre frente suyo. Una parte del Sannin deseaba que Boruto pudiera quedarse en ese tiempo. Por el bien de Konoha, por la paz del mundo ninja. Alguien tan valiente e inteligente como Uzumaki Boruto, debía unirse a las filas de esta Konoha…

Al precio que sea.


Fin del capítulo.
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Rock-kun
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Mensaje #15 por Rock-kun » Vie Dic 01, 2017 3:12 am

Que bueno, un nuevo capítulo de este controversial fic, si bien no hubieron peleas o algo por el estilo, los hechos que han ocurrido tras las revelaciones de los recuerdos de Boruto cambiaron drásticamente algunos pasajes de la historia, pero otros ocurrieron de igual forma a pesar de todo como la muerte del Sandaime y la formación clandestina del grupo Raíz original dirigida por Danzou.

La situación política de la familia Namikaze mejoró rotundamente por la vida sexual entre Minato y Kushina, habían mejorado sus relaciones con los otros clanes y la pelirroja ya era aceptaba por la gran mayoría de la gente de Konoha. Las relaciones con los Uchiha mejoraron bastante al terminar con la discriminación silenciosa que había comenzado el Nidaime hace mucho tiempo atrás, y que eso a la larga terminaría en el genocidio Uchiha que todos conocemos.

Sin embargo, no todo sería color de rosa para esa Konoha del pasado, ya que debido a la sed sexual de ambos que no han podido consumar por las tareas de la aldea, y eso ha generado algunas peleas y desavenencias. La situación va a agravarse debido a que Minato cometerá una locura al no controlar sus deseos sexuales (según lo que sale en este capítulo) y eso quizás destruya para siempre al matrimonio Namikaze.

Por último, tras muchas charlas secretas entre Boruto y Jiraiya acerca del futuro devastador que sumergirá a Konoha en la destrucción, el Sannin pervertido a concluido que hará lo que sea para que el muchacho se quede para siempre en la Konoha del pasado y que jamás regrese al futuro. ¿Podrá lograrlo el viejo pervertido? ¿Quién será la primera víctima de la lujuria de Minato? ¿Se revelará la razón del por qué Boruto viajó al pasado? Todas las respuestas en el siguiente capítulo. :risita:
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Si existe tal cosa como la paz, la encontraré y no me rendiré hasta encontrarla.


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