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TIERRA DE TRAIDORES 2da tem (+18)(P) Cap 11 17/06/19

arminius
Gennin
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TIERRA DE TRAIDORES 2da tem (+18)(P) Cap 5 16/01/18

Mensaje #16 por arminius » Mié Ene 03, 2018 3:54 am

buenas noches queridos lectores. arminius ha ingresado por suerte a un periodo corto pero lindo de vacaciones laborales. estoy feliz y descansado. eso me ha dado tiempo por fin para colocar este capitulo y hasta prometer que mi retraso del mes pasado sera recompensado con otro capitulo en menos de dos semanas. (esperemos conseguirlo)


el final de este capitulo puede traerle algunas dudas sobre lo que viene adelante. y solo pido que ademas de las obvias preguntas que puedan generar los argumentos, tengan bien en comentar algo que considero importante.

la historia puedo desarrollarla con nada, poco o mucho lemon. y pienso que podria funcionar igual de bien con cualquier cantidad de escenas de sexo. al final de este capitulo, pude haber metido un lemon, pero decidi que en favor de hacer avanzar mas rapido la historia general, saltearlo por el momento. sin embargo, si lo creen inprescidible puedo en futuras oportunidades meter lemon mas detallado. eso me retrasara en los argumentos generales, pero como pienso hacer sin apuro esta historia, dependerá de las opiniones generales para variar en este unico aspecto. en resumen, existiran muchas oportunidades de parejas "extrañas" para realizar lemon. ¿lo quieren con mas detalle? ¿o directamente vamos a los argumentos y solo hago uno o dos lemon importantes? un pedido de opinion para ver como lo manejo.

saludos y feliz año.





CAPITULO 4: EL PRIMER ERROR



“Diario de Boruto Uzumaki…


Nueva entrada….


Ha pasado casi una semana desde mi última página escrita. El mundo donde ahora habito, es silencio y vacío. Cada paso que doy hacia cualquier dirección emite un sonido ensordecedor. Sin embargo, mi pie no es más pesado que hace años. Es el silencio, que nos hace a los últimos supervivientes una excepción de sonido terrible. Los años no se están portando bien conmigo. Mi mente empieza a jugarme bromas muy crueles. Mi dolor y mis recuerdos se acumulan incesantemente. Desde que decidí escribir el diario que relataría todos eventos que llevaron a la destrucción de mundo conocido, al mismo tiempo me expuse a los efectos negativos que toda remembranza podía acarrear. Básicamente, he usado un jutsu de sellado proveniente de los antiguos Uzumaki del remolino. Acumulando chakra durante varios días, podía implantarlo en mi cabeza y así lograr despejar la mente lo suficiente para recordar.

¿Qué debía recordar? Bueno, para los usos correctos de este diario, mi obligación era recordarlo absolutamente todo.

El sello comenzó a magnificar y refrescar mis recuerdos. Todo desde la niñez, incluso asuntos que no debería recordar. Además de tener frescos todos mis recuerdos de cuando vivía en mi tiempo, este sello ayudó a tener detalles muy precisos de los largos 30 años que he sobrevivido en el “pasado”. Sin embargo, aunque lograré escribir con lujo de detalle todo lo que se necesite saber para poder prevenir este desastre, el horrible efecto secundario es recordar y volver a sufrir en carne viva, todos aquellos momentos tan dolorosos para mí.

Así entonces, hoy recordaré uno de los momentos terribles que cambiaron mi futuro para siempre.

Tenía en ese entonces en mi tiempo, aproximadamente 31 años. Era un Shinobi de elite, trabajando lado a lado junto a mi padre el Hokage de la aldea de la hoja. Mi vida laboral, se dividía entre misiones de alto riesgo y la política aburrida que rondaba a las reuniones de los Kage. Había enviudado hacía algunos años ya, y la muerte de mi esposa no mantuvo sobre mí un velo protector de sensibilidad social. Los clanes de la aldea y sus particulares ambiciones, solo respetaron mi dolor durante los primeros 2 años. Generalmente, era la extraña la ocasión en la cual una viuda pudiese ser partida para un segundo matrimonio de clan distinto. Había ciertos códigos, había respeto hacia la memoria del difunto.

Pero en este caso, se trataba de Uzumaki Boruto. Hijo mayor del más poderoso Hokage de la historia. Poseedor de un raro Doujutsu poderoso, y con una calificación S en el rango de poder en los Shinobi del mundo conocido. Yo era una presa codiciada. Y como no podían matarme, por años y años intentaron comprometerme. Dentro de la aldea, era sistemáticamente invitado a toda reunión donde las jóvenes Kunoichi o las hermosas herederas de clanes estuvieran presentes. Se me nombro padrino honorifico de varios infantes, como la excusa particular de acércame a una prima, sobrita, hermana o tía del muchacho en cuestión. Incluso no faltó el líder de clan, que decidió mediante el pago de una cuantiosa fortuna, tratar de encomendarme la misión de procrear una línea de sucesoria fuerte.

Mi padre, que desde que tengo memoria había hecho y sacrificado todo por la aldea de la hoja, en esta ocasión no cedió. El no actuó como un Hokage haría. Él fue mi padre, por sobre todas las cosas se comportó como mi padre. Fue la primera vez, que Uzumaki Naruto le dio la espalda a los intereses mezquinos de Konoha. En una reunión, mientras me explicaba que había rechazado por cuarta vez una misión de índole “reproductiva” con mi nombre como exigencia máxima; pude sentirme amado y respaldado como jamás lo creí posible. En teoría, yo sabía que mi padre me amaba. Pero hasta el momento nunca pudo demostrarlo de manera tan contundente:

-Sé que te has equivocado muchas veces Bolt…-me dijo aquella noche donde ambos compartíamos una copa en su oficina- yo también lo hice. Contigo, con tu madre y también con tu hermana.

-Oto-sama….-intenté calmarlo- esos asuntos ya quedaron en el pasado. Yo no te guardo ningún resen…

-Pero no voy a permitir que te quiten lo único que te queda…-me dijo interrumpiendo- no pienso juzgarte. No se me ocurre pedirte más sacrificios. *******-chan ha muerto hace mucho tiempo. Y si *****-chan te hace realmente feliz, no seré yo quien te arruine eso. Puedes vivir sin volver a contraer matrimonio. Vive con tu actual pareja, y que el resto del mundo aprenda a soportarlo.


Mi padre sabía de la relación íntima que tenía con la madre de mi difunta esposa. Incluso cuando por edad no fuera algo comprensible, era lo único de la vida civil que tenía algún sentido para mí. No le había pedido nada a nadie. Sufrí en silencio por mi esposa y había encontrado un consuelo en una mujer que se parecía mucho a ella. Nadie en Konoha, tenía derecho a exigirme más. Yo era un ninja fiel a mi aldea, y solo eso debía importarles a todos. Gracias al velado apoyo del Hokage, me vi por fin libre de disfrutar mi vida privada como quería.

Las siguientes semanas a esa conversación, fui tan feliz como podía. Luego de largas discusiones y apasionadas noches con mi mujer, finalmente logré convencerla de revelar ante todos como lo que realmente éramos. Ella hace muchos que no era solamente mi suegra. No era un familiar político solo unida a mí por el mutuo dolor. Hacia largos años que éramos amantes. Largos años que convivíamos como pareja. Que dormíamos juntos, que hacíamos el amor sin contenernos. Y yo ya no quería ocultarlo más. Quería terminar con el acoso que sufría por mi sangre. Por ello, aun pasando por el infierno del escarnio público. Decidí que públicamente le haría entender a todos, que ella era mi pareja. Incluso comenzamos a pasear y cenar públicamente. Los rumores que por años no habían sido confirmados, finalmente se revelaron como la verdad. Yo había elegido compartir mi vida con esa mujer, y nadie tenía derecho a impedirlo.

Una tarde, algunos días después de haber decidido revelar ante todos la relación de pareja que tenía con esa Kunoichi, nos cruzamos por la calle con mi hermana y su familia. Hitomi parecía estar en paz con su madre. Sus hermanitos más pequeños paseaban alegremente. Inojin Yamanaka iba muy contento del brazo de su esposa. Pero mi hermana, la mujer que ante todos parecía la esposa y madre perfecta, me miró de una forma que jamás olvidaré. En sus ojos había odio y pena. En su mirada estaba la advertencia que nunca me había realizado, la amenaza de la que nunca supe. Himawari no solo no aprobaba que yo estuviera paseando del brazo con mi actual pareja. Una mujer con más de 18 años de edad con respecto a mí. Mi hermana estaba totalmente en contra de eso. Estaba furiosa por mi felicidad. Himawari por supuesto no dijo nada. Pero su mirada lo indicaba todo. No solo repudiaba mi felicidad. No solo estaba en contra de que yo estuviera en pareja con quien estaba. Ella, mi dulce hermana, la niña que siempre había protegido y querido. Deseaba con todo el rencor de su alma destruir a mi mujer.

Mi sobrina en definitiva tuvo razón. Hitomi siempre estuvo en lo cierto. Pero aun con la evidencia del asunto, nunca fui capaz de concebir hasta donde podía llegar mi hermana por sus deseos más oscuros. Lo que en el pasado había hecho. Lo que estaba haciendo. Y finalmente lo que todavía podía hacer .Pronto, muy pronto comenzaría para mí la desesperación”




***********************************


El ambiente en la oficina del Hokage no era el mejor ciertamente…

Jirayja se sentía bastante sorprendido a decir verdad. Que Minato y Boruto se mantuvieran en cautelosa formalidad, era extraño. Casi parecían enemigos, o al menos como seres totalmente desconocidos del otro. ¿No se suponía que un abuelo se llevaría bien con su nieto? Minato hacía tiempo que tenía actitudes extrañas, pero Jirayja nunca había tenido queja alguna de su liderazgo como Hokage. Técnicamente acaso si Boruto no fuera familia con Minato, aun así el solo hecho de tener la oportunidad de reclutarlo en favor de Konoha, sería motivo de más camaradería. ¿Qué ocurría con Minato? ¿Acaso pensaba dejar abandonado a su nieto del futuro? ¿Pensaba condenarlo al exilio a pesar de conocer que básicamente, Boruto no podía volver a su tiempo? Porque desde hace meses, Jirayja supo por la propia palabra de Boruto, que todos los intentos de reactivar el jutsu que lo devolvería a su época, habían fallado.

-No creo que sea conveniente que te quedes aquí –dijo formalmente Minato- esta aldea, no es tu hogar. Incluso te diría que corres un grave peligro.

Jirayja comenzaba a preocuparse. Le había tomado muchos años convencer a ese hombre para que resignara la idea de vivir aislado. Para que se uniera a Konoha como un Shinobi activo más. Todo para que cuando justo lo había logrado, el propio Minato casi lo estaba echando de nuevo. ¿Qué estaba sucediendo?

-Le dije a Jirayja-san que esto iba a ocurrir…-admitió con sonrisa calmada Bolt- no soy bienvenido aquí.

-¿Minato que está ocurriendo? –Intercedió Jirayja algo molesto y dio un paso adelante quedando junto al escritorio del líder- Boruto venga de donde venga, es un poderoso aliado que no podemos ignorar.

Hubo silencio, Jirayja intentaba reflexionar sobre los posibles motivos que tenía su ex estudiante Minato, para evitar que Boruto viviera en Konoha. Y sinceramente no encontraba razones valederas. Aunque claro, tanto Boruto como Minato conocían exactamente a lo que se refería el asunto.

-Esto comenzará así….-dijo el Uzumaki de brazos cruzados-tendrás que reportar mi incorporación al consejo de clanes. Ya que no soy originario de esta aldea y falsificar documentos sería inútil. Entonces me tomaran un examen para evaluar mi nivel y aunque puedo disminuir mis habilidades, cuando menos seré catalogado como Jounnin de elite.

Jirayja no podía seguir el hilo de asunto, pero brevemente creyó anticipar el problema. ¿Acaso Boruto pretendía tener los privilegios de un Sannin? ¿Viajar a donde quiera y sin límite de tiempo? Claramente se equivocó.

-Me estableceré como cualquier Jounnin y me asignaran un equipo. –Proseguía Boruto calmadamente, pero con una sonrisa fría como el hielo- mis compañeros eventualmente descubrirán que tengo un Byakugan especial. La información tarde o temprano llegara a oídos de los Hyuuga o los Uchiha. Pero como tengo mucha mala suerte, seguramente ambos clanes lo van a saber pronto.

-Los cuales verán la posibilidad de reclutarte como miembro de sus familias…-intercedió Minato que pensaba exactamente lo mismo que Boruto estaba argumentando- intentaran comprometerte con cualquiera de sus hijas. Y elijas a quien elijas, el resultado será el mismo.

-si elijo a los Hyuuga, los Uchiha harán todo lo posible por asesinarme –señaló Bolt- para evitar que el clan Hyuuga adquiera un tipo nuevo de Doujutsu. Y si me inclino por casarme con una mujer Uchiha, los Hyuuga verán muy conveniente acelerar mi deceso antes que tenga la posibilidad de generar una familia propia.

-Todo para evitar que los Uchiha tengan el Byakugan en su clan, además del Sharingan –complementó Minato.


Jirayja comenzó a comprender. El valioso Doujutsu del hijo de Naruto, era tan exclusivo como peligroso. Y ni hablar si se llegaba a descubrir la gama de virtudes que se podían aplicar a tal poder. El Sannin sabía que Boruto podía incrementar su nivel brutalmente, mediante la liberación de chakra sellado en su cuerpo por el Byakugan. Y también conocía por lo que le había contado Boruto sobre el futuro, que ese mismo poder podía utilizarse para controlar a las personas. Golpeando sitios específicos del cerebro humano, prácticamente se podía hacer de todo. Jirayja estaba turbado por la situación, tanto que dejó de ver a Boruto para enfocarse en Minato. Y de pronto vio un claro gesto de sorpresa en el rostro del Hokage. Como si algo le hubiese llamado poderosamente la atención. Al girar la vista hacia el otro rubio en la oficina, se encontró con una fría sonrisa de seguridad.

-Esta situación no te sorprende…. ¿Cierto? –le consultó Minato al visitante.

-No puede sorprenderme lo que ya me ha sucedido en mi tiempo “Minato-sama” –definió con claro acento de desprecio- ustedes tienden a creer que este tiempo pasado, es algo para lo que un Shinobi del futuro no está preparado. Lamento desilusionarlos….-definió el Uzumaki con ligera intensión de burla- la política de clanes no es exclusiva de este tiempo. Y las traiciones tampoco.

Mala señal....

Jirayja había tenido 13 años para aprender sobre Boruto Uzumaki. Y una cosa tenía por segura, cuando entre sus palabras se colaba un signo de respeto hacia su interlocutor; era en realidad una señal de lo claramente opuesto. Boruto empezaba a decepcionarse de su “abuelo”, y si se decepcionaba de alguien, seguramente no actuaria bajo sus órdenes. En el mundo conocido, enfrentarse a Minato Namikase era algo que ni los más irreverentes ninjas de países extranjeros considerarían. El “relámpago dorado de Konoha” era motivo de miedo global. Razón por la cual ninguna aldea había atacado a Konoha desde la última guerra. Pero aquí estaba Uzumaki Boruto, tan tozudo como su abuela. Tan valiente como el que será su padre. Y a diferencia de lo que mostraba el niño Namikase a sus 13 años actuales, sutil e inteligente. Una característica más de su abuelo.

-Aceptaré reclutarte si conoces los riesgos…-dijo Minato muy serio- no eres un niño al que deba conducir. Desde mi punto de vista, no eres mi nieto tampoco. Tu tiempo ya no existe, el Minato de tu tiempo era tu verdadero abuelo. Pero ese tiempo y toda esa vida… no volverá jamás.

Ahora Jirayja pensaba que todo se había ido al caño. Todo su trabajo, toda su paciencia. Si Minato había elegido provocar a Boruto indicándole el fin de su mundo y de todas las cosas que podía amar, solo significa que buscaba el sutil insulto. Era un duelo de intelectos que no recurrían a las banas palabras groseras. Pero aun así, estaban claramente enfrentados. Y Boruto no era aún ninja de Konoha, no tenía ni pensaba tener “respeto” a la investidura.

-Valientes palabras para un sujeto que me debe su vida y la de su esposa…-respondió ríspido Boruto- te debes tener en muy alta consideración, para hablarme como si pudieras darme lecciones de política o moral. Tal vez hubiese sido más productivo que te dejara morir la noche que nació mi padre. Desde mi punto de vista, un ingenuo con poder es más peligroso para la aldea que un ingenuo muerto.

-muchachos por favor….-sonrió Jirayja levantando las manos en señal de alto- no debemos recurrir a la sangre. Estamos aquí en espíritu de colaboración. Recuerden que son familia. Una familia algo extraña donde el hombre de más edad ha nacido mucho después, pero una familia de hecho.

Hubo silencio, y ambos rubios no parecían querer ceder. En su fuero interno Minato estaba cada vez más convencido que el hombre en frente suyo era el ninja indicado para la tarea que necesitaba. Era irreverente pero ubicado, inteligente pero cauto. Era poderoso, en un nivel que ni siquiera Jirayja-sensei supo definir correctamente. Y por el amor de Kami-sama dulce. Tenía escondido el irrompible temperamento de Kushina y el resto de los Uzumaki. Si su hijo Naruto algún día tenía un hijo que llegaba a tanto, Minato como abuelo y padre estaría más que orgulloso. Pero en ese momento, no lo podía demostrar como quería. Necesitaba mantener sus sentimientos y su responsabilidad como líder separados completamente. Por el bien de Konoha.


-Es perfecto para el trabajo….-dijo Minato a Jirayja, sin dejar de mirar fijamente a Boruto enfrente- seguramente será reclutado por ellos.

-¿En serio? –preguntó Jirayja con sorpresa, porque hace segundos se habían estado insultando enfrente suyo- ¿Realmente lo aceptaras? ¡Kami que me has dado un buen susto y…!

-¿Aceptarme? –Interrumpió sonriendo fríamente Bolt- ¿Creen que he venido a esta oficina para rogar por un puesto? Creo que tenemos a un par de ingenuos aquí mismo dattebasa…-Boruto eligió sentarse en una de las sillas frente a escritorio del Hokage con tranquilidad- solo he venido a escuchar la oferta que el Yondaime Hokage tenía para mí. No soy una adquisición económica ciertamente. Y si el resto de las aldeas descubren la totalidad de mis habilidades…-sonrió divertido- Kami….será una carnicería en la búsqueda de contratarme.

-¿De qué hablas Boruto? –Consultó Jirayja confundido- creí que…

-¿Qué seria fiel a Konoha por mi orgullo como Shinobi?-acotó el rubio seriamente- ¿Qué lloraría y suplicaría a mi Oji-chan por un lugar junto al fuego de su hogar? Como bien lo ha indicado el líder de esta aldea hace minutos, yo provengo de una Konoha y de una familia que ya no existen. Mi amor, mi honor, mi fidelidad es para la villa conducida por el más poderoso Hokage de la historia. Uzumaki Naruto, séptimo Hokage de la aldea escondida entre las hojas. En esta época, mi fidelidad no pertenece a nadie.


Y justo a en ese momento, a Minato comenzó agradarle aún más ese hombre. Sonrió levemente, porque con sinceridad no pudo evitarlo. El fallecido tercer Hokage cuando le daba lecciones de política antes de que tomara el mando hace una década siempre le decía. “cuidado con las palabras en política Minato. Si el interlocutor es hábil, puede torcer lo que tú digas y convertirlo en una posición a su favor” Y justo ahora mismo, acababa de recibir una probada gratuita de eso. Lo usado para provocar, ahora estaba de regreso como posición de negociación. Y Boruto se había puesto muy cómodo sentado en su silla, como entendiendo que el asunto estaba a su favor completamente.

Minato entonces volvió a sonreír, esta vez más ampliamente. Todos sonrieron porque ahora comenzaba un asunto muy distinto. Era la reunión clave para desentrañar uno de los asuntos sin resolver durante los años de poder del Yondaime. El asunto era conocido y definido por una sola palabra. Solo una palabra, que significaba todo y al mismo tiempo nada en esos tiempos. Solo una palabra que lo podía cambiar todo.

Solo una palabra…… “Raíz”.


************************************************


Itachi Uchiha concluyó su día de trabajo como cualquier otro…


Su principal función era resguardar al Hokage, y eso básicamente requería seguirlo a cualquier sitio de la villa donde tuviera que hacer acto de presencia. Además, el resto del tiempo debía vigilar la oficina donde Minato Namikase hacia el papeleo diario. Sumado por supuesto a las horas donde el líder tomaba la tarea de entrenarse para mantener su forma física. Los campos de entrenamiento que Minato usaba eran exclusivos para ello, y estaban fuertemente resguardados por el ANBU, además de la escolta personal del líder.

Itachi durante años, había dudado muchas veces sobre la conveniencia de ser uno de los hombres más cercanos al Yondaime. Él era parte de las fuerzas especiales ANBU desde muy joven, y su padre prácticamente le obligó a pasarse con el Hokage. Era un trabajo muy aburrido en comparación. Y tenía como contravención que tanto sus antiguos compañeros del ANBU, como los miembros menos cercanos de su propio clan, le miraran como una especie de niño consentido del Hokage.

Sin embargo, Itachi Uchiha nunca fue un hombre que se dejara llevar por las habladurías del pueblo. Amaba a su aldea y era profundamente fiel a su familia. Su padre le ordenó que formara parte de la escolta del Hokage y eso hizo. Además, era muy evidente para Itachi que su padre y el Hokage tenían una relación más cercana que la solía tener con cualquier otro líder de clan. Fugaku era reservado y de pensamiento conservador. Siempre pensaba en la manera de que los Uchiha fueran superiores a otros clanes. Pero con Minato Namikase, Fugaku parecía haber cedido por el bien de la aldea. Itachi era un hombre que no se sorprendía por nada generalmente. Pero cuando el Hokage y su padre llegaron al estupendo acuerdo que desarmaba la policía Uchiha de Konoha, Itachi comenzó admirar mucho la visión de liderazgo que tenía el Yondaime.

Los Uchiha eran libres del encierro táctico propuesto por el Nidaime Hokage hace años. Se mesclaron en los distintos departamentos técnicos de la aldea, se combinaron y lograron romper el cerco conservador de relaciones que hasta el momento tenían. Dejaron la soberbia de lado. Dejaron de pensar que solo un ninja portador del sharingan era digno. Conocieron rivales, hicieron amistades y se disgregaron por sectores de ciencia, logística, medicina e interrogación.

Y surgió un asunto muy importante en oportunidades para el clan gracias a ello…


Mientras existió la policía Uchiha de Konoha, solo los miembros del clan que habían despertado el Sharingan llegaban a formar parte de ella. Ningún Uchiha sin el Doujutsu seguía su carrera como ninja más allá del rango Gennin. Eso dejaba una amplia población de civiles, y pocos ninjas en comparación con otros clanes numerosos. Por citar algunos casos, clanes numéricamente más acotados como los Inuzuka o los Aburame, tenían prácticamente la misma cantidad de ninjas que los Uchiha. Ese desajuste se corrigió con la extinción de la policía.

Ahora había jóvenes Uchiha estudiando para científicos. También algunos se habían unido a los departamentos de investigación y desarrollo de armas. Otros se afiliaron al nuevo programa de ninjas médicos impulsados por la Kunoichi de rango Sannin, Tsunade Senju. Y algunos más decidieron especializarse formando parte de los cazadores especiales ANBU, o de los Jounnin-sensei bajo comando directo del Hokage. Su propio hermano pequeño, había logrado una amistad importante con el hijo del Yondaime. Su madre era íntima amiga de la esposa del líder. Y los Uchiha nunca habían cosechado tanta influencia y poder como en esa época. Todo eso, sin derramar ni una gota de la sangre que posiblemente se perdería en una lucha por el poder. Entonces, Itachi Uchiha vio su mundo particular marchar hacia un periodo importante de paz.

Pero una noche cualquiera, sucedió algo fuera de la rutina pacífica. Esa noche en particular, la tranquilidad y el equilibrio entre su deber hacia Konoha, con el amor a su familia se sacudiría hasta los cimientos.

Todo comenzó cuando Itachi terminó de cenar con sus padres y su hermano Sasuke. Luego de charlar durante una hora tomando té con su padre en el jardín trasero. Itachi decidió que intentaría ir a su habitación más temprano de lo habitual. Los últimos dos días de trabajo junto al Hokage habían estado bastante ajetreados, y el guerrero del sharingan consideraba la idea de dormir algunas horas extra. Siempre se levantaba a las 5 de la madrugada, y apenas si lograba acumular 6 horas de sueño cuando mucho. Ahora mismo, intentaría sumarle un extra para eliminar el cansancio que lo estaba agobiando. Le dolía la vista, tanto que había renunciado a mantener activado su sharingan más allá de lo estrictamente necesario. No se sentía enfermo precisamente, pero era obvio que le estaba faltando más sueño a su rutina.

Su cuarto siempre estaba en perfecto orden. Su madre o las mujeres del clan que ayudaban en los quehaceres, no tenían permiso de ingresar a esa habitación. Y tampoco era cumplidamente necesario. Era Itachi muy metódico y ordenado. Nada estaba suelto ni fuera de lugar. Nada estaba alterando el siempre perfecto orden. Por ello, era todavía más notorio aquel kunai misterioso que apareció clavado en el escritorio de trabajo que Itachi tenía en su habitación privada.

El Uchiha dio un paso adentro de su habitación, y con una mano por detrás de la espalda deslizó la puerta de acceso para encerrarse tranquilamente. Ese kunai claramente no era de su propiedad, pero como el cuarto no estaba desordenado y revisado por intrusos, Itachi enseguida comenzó a sospechar la identidad de quien había entrado previamente a su habitación. Así entonces, avanzó hasta tomar el kunai, solo para revisar en uno de los laterales del filo. Las iniciales estaban ahí, justo donde esperaba encontrarlas. “S.U” era lo que se leía ahí. Y ya no le quedaban dudas a Itachi, que su mejor amigo Uchiha Shisui le estaba pidiendo ayuda.



Algunas horas después…


Itachi corría por la oscuridad de los bosques en las afueras de Konoha. Durante muchos años, él y Shisui fueron compañeros de equipo y amigos. Incluso Itachi, consideraba a ese primo lejano en cuestiones de sangre, un hermano a la altura misma de Sasuke. Y el sentimiento parecía ser mutuo. Shisui no era un hombre exultante o demostrativo, pero claramente trataba como al hermano que nunca había tenido a Itachi. Por ello, a pesar de los años separados y los trabajos distantes que ambos tenían, aun conservaban ciertos códigos secretos para pedir ayuda. Códigos que solo ellos dos conocían.

El kunai encontrado en la habitación de Itachi, tenía las iniciales de Shisui y la forma recta de haberlo clavado en el escritorio, significaba problemas. Itachi y Shisui tenían un refugio perteneciente a los Uchiha en donde tenían planeado desde siempre su punto de encuentro. Sucediera lo que sucediera, era muy claro para Itachi que su mejor amigo estaba metido en un problema de tamaño mayúsculo. Aunque no se podía imaginar qué tipo de dificultad no podía ser manejada por los poderosos ojos de Shisui Uchiha. Por ello, aunque estuviera avisado de que la reunión no era amistosa y sin motivo de peligro, Itachi con sinceridad no sabía que esperar de dicho evento.

-has llegado Itachi…..-dijo una voz en la oscuridad del reciento bajo tierra creado por los Uchiha- tardaste mucho.

-tuve dificultades para…..-la respuesta de Itachi se congeló al ver de cerca a su amigo.

Shisui estaba sentado en una roca mediana. Su rostro estaba desfigurado y tenía un vendaje de tela sucia cubriendo la mitad de su cara. Uno de sus ojos ya no estaba en su sitio. Y su chakra se debilitaba a pasos agigantados.

Itachi se movió rápido, tan imprudente como nunca. Era poco recomendable acercarse intempestivo a un Shinobi herido en las penumbras de ese refugio. Pero el hijo mayor del líder Uchiha nunca pensó que Shisui pudiese representar un peligro. Era muy cierto que hace años no eran cercanos en el trabajo. Pero la hermandad no se diluía por el paso del tiempo. Su mejor amigo siempre lo seria. Confiaba en él, tanto como para olvidar por un segundo que no se debe confiar en nadie en el mundo ninja. Momentos después, Itachi estaba parado tras Shisui vendando una profunda herida en su espalda. Le habían arrancado uno de sus ojos, tenía cortes en varias partes del cuerpo y su palidez denotaba una falta de sangre importante. Solo lo sostenía en pie el entrenamiento de muchos años en la profesión Shinobi. Pero sin visitar un hospital, poco a poco se iría apagando hasta morir. Estaba grave.

-Debo llevarte al hospital…-le dijo Itachi con voz neutral- no importa lo que haya pasado, tienen que darte sangre y estabilizarte. Los vendajes no te mantendrán por mucho tiempo.

Shisui sonrió apenas. Había perdido uno de sus ojos y los problemas que lo perseguían no se iban a terminar entre sábanas blancas y habitaciones limpias. Estaba en el límite, en todo sentido del término. Y solo le quedaba una cosa por hacer, antes de su final.

-Durante años…-le dijo a Itachi que detrás suyo trataba con cierto nerviosismo de ajustar las vendas sangrantes- he formado parte de un escuadrón especial. Una función secreta, apartada del ANBU.

Itachi escuchó con paciencia. Mientras intentaba inútilmente que su mejor amigo dejara de sangrar. Fue la primera vez que supo con certeza sobre Raíz. Durante sus años en el ANBU había tenido un par de encuentros con cierto equipo de Shinobi que parecían pertenecer a un grupo elite. Itachi incluso recordaba que alguno de ellos le intentó reclutar para cierto asunto. Pero por esos años, su padre le ordenó que formara parte de la escolta personal del Yondaime Hokage. Por ello, mientras que Shisui continuó perteneciendo al ANBU, Itachi dejó ese trabajo para quedar bajo el mando del Hokage.

-¿Quién es el líder de Raíz? –le preguntó Itachi a Shisui que relataba detalles sobre ese grupo.

-Shimura Danzou….-aseguró el malherido Shinobi- fui su subordinado todos estos años, desde que te fuiste de ANBU. Me uní a la Raíz porque quería proteger a Konoha de la mejor manera. Raíz no entiende de moral o límites. Al principio creí, que nuestro trabajo era realizar las misiones sucias. Hacer todo lo que el Hokage no podía hacer sin desatar una guerra con las aldeas extranjeras.

-¿Entonces vienes de una misión? –Intentó averiguar Itachi, que simplemente no creía que alguien pudiese herir a un Shinobi tan fuerte como Shisui de esa forma- ¿algo salió mal?

-Me negué a realizar mi misión…-definió Shisui- Danzou no es un líder al servicio de Konoha. Me dio muchas órdenes durante los años pasados. Misiones con las que no estaba de acuerdo. Pero la última de todas ellas, fue algo que era imposible para mí hacer. Por eso los ANBU de Raíz me emboscaron hace 4 horas. Y Danzou mismo me arrancó uno de mis ojos. Apenas pude evitar que tomara también el otro.


-Es por tu poder ocular…-dijo Itachi impasible, y girando a la roca se puso de pie frente al sentado Shisui- tú tienes el poder de confundir la mente de tus enemigos. De que hagan lo que tú quieres, sin siquiera darse cuenta. Y según me has contado hace años…

-Kotoamatsukami….-definió con la voz agotada Shisui- puedo cada diez años, hacer permanente mi control sobre el enemigo. Puedo hacerles pensar lo que yo quiera, como si se trataba de la propia voluntad de ellos. Y ese poder……-tosió con fuerza pero enseguida intentó finalizar su parlamento- Danzou quería que lo ejecutara sobre ti.

Itachi se sorprendió mucho. Kotoamatsukami era el Genjutsu más poderoso que se conocía del sharingan. Shisui podía poner su voluntad por encima de cualquiera. ¿Por qué Danzou usaría un jutsu que solo se puede usar cada 10 años sobre él? Itachi no tenía poder político. Era fuerte, pero no más que el Hokage. Incluso no era líder del clan Uchiha o siquiera tuviese un puesto clave en el consejo de clanes. ¿Por qué el consejero Danzou lo atacaría?

-Hace años….-proseguía Shisui- Danzou quiso que te unieras a Raíz. El considera que eres el mayor talento del clan Uchiha desde los tiempos de Madara. Me ordenó a colocar mi Genjutsu en ti, porque ambiciona suceder a Minato Namikase como Hokage. Quería tenerte bajo control, para que puedas infiltrarte y conocer las debilidades del Yondaime.

Itachi comenzó a comprender. En las pocas ocasiones de los años pasados donde él y Shisui se habían reunido para beber una copa o almorzar, habían intercambiado información inocente sobre sus vidas particulares. Pero Itachi conocía muchos de los secretos del Hokage, incluso el más sucio de todos, que comenzó a explotar pocos meses atrás. Si acaso Danzou tomaba conocimiento de esos eventos, tendría una filosa espada para dañar la reputación de Minato.

-Tenemos que pensar un plan….-dijo Itachi buscando la reflexión- si han tratado de matarte debemos hablar con Yondaime Hokage para…

-El plan ya se encuentra aquí….-le interrumpió Shisui sonriendo y cada tanto tosiendo sangre- te he llamado con nuestro código secreto del kunai marcado. Danzou tiene ahora mi sharingan, y aunque todavía falta tiempo para que pueda usar mi mejor técnica, algún día su ambición se va a concretar.

-¿Y qué piensas hacer?

-Voy a evitar que ese viejo maldito pueda controlarte. Voy a darte mi último obsequio, y un poder como jamás haz conocido. No tengo futuro, aun sobreviviendo a esta noche. Pero tú eres como un hermano para mí. Tú siempre lucharas por la paz, como juramos hace años. Voy hacer lo que tengo que hacer, para despertar tu Magenkyo sharingan.


***********************************


Jirayja era un hombre que no se arrepentía de nada….

Su camino siempre estuvo distorsionado entre lo que hubiese querido ser, y lo que realmente era como Shinobi. Pero siempre al final, había caminado con la seguridad de un hombre que no se arrepiente de nada. Actuando como espía, como asesino, como estudiante o maestro. Siendo ninja solo fiel a su aldea. Siendo hombre solo fiel al amor juvenil por una sola mujer. Pero apartando sus virtudes como la fidelidad o la fuerza propia de un Sannin, sin ningún problema Jirayja era capaz de admitir sus defectos más profundos:

Era lujurioso….De una forma que rayaba el satirismo.

Era despreocupado…Porque tenía vicios que muchas veces pudieron causarle la muerte.

Era estúpido…como para lograr encontrar el método que lo acercara más a las personas queridas de su vida.

Y definitivamente era un perdedor…

Como Shinobi, no pudo salvar a su maestro Sarutobi. No pudo salvar a su estudiante Minato (que solo conservó la vida gracias a la oportuna intervención de Boruto) y definitivamente nunca pudo lograr que su ex compañera Tsunade Senju, se enamorara de él. Demasiados fracasos personales y profesionales como para no considerarse a sí mismo, un perfecto fracasado. No obstante, jamás en toda su vida se había arrepentido de nada. Ese era un concepto total. Sostenido a lo largo de toda su existencia. Había vivido siempre a su estilo. Bajo sus normas privadas. Escribiendo novelas eróticas, bebiendo y follando todo lo que quiso. Siendo un pájaro libre, aun con las responsabilidades y la fidelidad intacta a Konoha. Jirayja nunca jamás rememoraba ninguna de sus acciones, como un gran e irreparable error.

Hasta esa noche en particular….

Aun después de muchos años, el gamma Sannin Jirayja no comprenderia como pudo fallar de ese modo tan terrible. Supo buscar e indagar decenas de explicaciones, cientos de excusas y miles de motivos. Pero definitivamente nunca tuvo una respuesta concreta. Era una noche corriente en la aldea de la hoja. Habían pasado casi 48 horas desde que logró que Boruto y Minato consiguieran acordar el plan de infiltración a Raíz. Jirayja no tenía idea de los métodos que Boruto usaría. Pero se había quedado maravillado por la forma en que el Uzumaki había propuesto a su “abuelo”, el cómo comunicarle los informes de su tarea. Ese solo recurso conocido, convenció a Jirayja que Boruto era un sujeto muy inteligente y hábil para el espionaje.

Básicamente, Boruto le entregó a Minato un kunai con su sello particular de Hiraishin no jutsu. Y le dijo que el Hokage debía enterrarlo en uno de los refugios bajo tierra que eran solo conocidos por el Hokage en funciones. Minato debía clausurar el lugar completamente, dejando solo el kunai especial de Boruto, junto a otro de su propio sello. Entonces, cuando Boruto quisiera hacerle llegar información al Hokage, simplemente se trasportaría a ese refugio y dejaría un pergamino con los datos. A continuación, emitiendo un leve golpeteo de chakra sobre el kunai del Hokage, le avisaría a Minato que estuvo ahí recientemente. Finalmente, el Yondaime tomaría algún tiempo libre para trasportarse al mismo lugar y conseguir el pergamino con el informe de su espía. Limpio y fácil. Ambos se comunicaban por un método al que nadie más podía acceder de manera física. Eran los únicos dos sujetos del mundo capaces de ingresar a ese sitio. Y sobre todo salir de allí, sin que nadie pudiera interceptarlos o seguirlos. Si Boruto lograba infiltrarse en la Raíz, bajo esta estrategia Minato iba a poder saber absolutamente todo lo que ocurría ahí.

Jirayja sonrió complacido mientras tomaba una copa, al recordar ese plan. El bar en donde estaba se encontraba bastante lleno de Shinobi y civiles. Podía beber y pasar desapercibido en el ámbito alegre. Si acaso realmente Danzou conducía los destinos de una organización paralela al poder del Hokage, Boruto lo iba a destruir. Jirayja había cumplido su misión. Ahora podía volver a viajar. Podía volver a sus vicios y gustos. Minato ahora tenía en Konoha, el aliado que necesitaba tener. Boruto pronto recuperaría la confianza en su familia del “pasado”, y seguramente podrían formar un vínculo. Jirayja suponía que Boruto a pesar de su aparente frialdad, necesitaba desesperadamente tener lazos emocionales. Necesitaba tener nuevamente la sensación de familia. Pero esa noche en el bar, sus planes y preocupaciones cambiarían totalmente.

-Deja la botella…-escuchó Jirayja de pronto en una mesa acomodada contra el rincón más oscuro de ese bar- y si vuelves a sugerir que no me venderás más licor, voy a destruir este lugar ttebane.

¿“ttebane”? se preguntó Jirayja muy sorprendido. Esa expresión únicamente la había escuchado de una sola persona. Y realmente parecía imposible que esa mujer estuviera bebiendo en un sucio bar como si el mundo se terminará al día siguiente. Por ello, Jirayja decidió vigilarla más detalladamente. Luego de media hora, decidió que definitivamente era Kushina Namikase. No importando que estuviera usando un henge jutsu para cambiar un poco su aspecto. Por ello, el Sannin atrapó su copa y fue a sentarse directamente a la mesa de la mujer. Sonriendo descontracturado.


-Kushina-chan….-dijo a la mujer que parecía hundida en beber y ni notaba su entorno- no tenía idea que tuvieras estas mañas. ¿Acaso tu marido sabe que estas borracha en un bar de mala muerte? ese no es el comportamiento indicado para la esposa de un Hokage.

-El idiota de Minato ni siquiera está en casa lo suficiente para notar en donde me encuentro ahora. –Retrucó ofuscada y con la peor cara de frustración que pudiera emitir- mi hijo ya es un ninja oficial y tiene a sus amigos. Mi marido hace su vida casado, pero con el sombrero de Hokage. Y a mí me está quedando solo esto…..-levantando su copa y bebiendo de un profundo trago.


Jirayja sonrió complacido. Los ninjas ebrios y frustrados, eran absolutamente divertidos. Podían revelar sus más oscuros secretos. Sobre todo mujeres como Kushina, nada acostumbradas a beber seguido. Sería buena oportunidad para hacerle soltar la lengua, y luego tener “armas de negociación” a la hora de ella quisiera golpearlo por alguna tontería (como espiar en las aguas termales por ejemplo) Entonces Las horas pasaron y ambos bebieron hasta caer. Jirayja por supuesto notaba que algo le estaba sucediendo a la esposa del Hokage. Kushina no actuaba con normalidad. Y luego de que los ánimos combativos de la pelirroja descendieran al mínimo, el Sannin logró convencerla que era mucho mejor seguir la juerga en un lugar mas privado.


Ese usualmente, era el momento indicado para buscar un buen hotel de amor, y sacar partido de las inhibiciones en una mujer bella. Jirayja lo había hecho decenas de veces con otras Kunoichi. Así era como conseguía valiosa información de cada aldea que visitaba. Sin embargo, esta en particular era una especie de monstruo cuando estaba enojada. Y además la esposa de su estudiante que por añadidura era el Hokage en funciones. Nadie con dos gramos de cerebro, intentaría ligar con el legendario “habanero sangriento”. Jirayja incluso supuso con diversión de borracho, que Kushina podía pasearse por Konoha completamente desnuda; y aun portando su belleza nadie intentaría tocarle un solo cabello.

-Ella de por si es un demonio cuando está furiosa….-se dijo el Sannin mientras la conducía de regreso a la casa Namikase- pero Minato seria aun peor si alguien se follara a su esposa. Nadie sería tan estúpido y…

-¿Adónde me llevas? –Consultó Kushina sonriendo peligrosamente- ¿no me digas que el gran “ero-Sennin”, es solo un gatito cobarde?

Un pinchazo…


En la base del estómago Jirayja comenzó a sentir que algo no andaba bien. Sus piernas comenzaron a negarse a sostenerlo. Su cuerpo se iba entumeciendo poco a poco. ¿Era la bebida? Jirayja no se sentía totalmente ebrio como para perder el control. Incluso podía decir que Kushina era quien había ingerido el doble o hasta el triple de sake que él esa noche. Su cuerpo cada vez estaba más débil, y por alguna razón estaba comenzando a sentir calor. No el tipo de calor que está justificado por la temperatura del ambiente. Este calor venía desde adentro. Faltaban como diez calles para llegar a la casa Namikase. Jirayja inicialmente había planeado escoltar a la ebria mujer directo a la casa. Pero si la cosa continuaba de ese modo, apenas si el mismo tendría fuerzas para acercarse a su propio hogar, aunque estuviera a menos distancia técnicamente.

-Kushina-chan….-dijo sonriendo el hombre para ocultar su debilidad- tendrás que llegar a tu casa sola. Tal parece que no me siento muy….

No pudo terminar su frase, ella era quien lo estaba llevando ahora. Jirayja ya no tenía control sobre su propio cuerpo. Así que Kushina lo apartó de la calle y terminaron ambos en un callejón oscuro. Lo próximo que Jirayja supo minutos después, era que una de las mujeres más hermosas de la aldea estaba de rodillas frente a él. Acto seguido le abría los pantalones, y comenzaba a juguetear con su pene como si se tratara de una paleta. El resto de esa noche fue lo más extraño que jamás había sentido. Jirayja estaba ahí, sus recuerdos sobre la noche serían muy frescos hasta muchos años después. Pero su cuerpo y su voluntad dictaban órdenes distintas. Esa noche terminó follando a la esposa de su mejor amigo durante muchas horas. Ambos ingresaron al departamento que Jirayja alquilaba durante su corta estadía en Konoha para follar como animales.

Fueron 4 o tal vez 5 horas de hacer todo lo obsceno que se pudiera ocurrir. Jirayja estuvo fuera de sus cabales. El olor sexi de esa mujer le hizo perder totalmente el control. Fue un juguete en sus manos. Aun siendo mayor y teniendo muchísima más experiencia. Siendo más liberal y más desinhibido. Esa noche nunca tuvo el control. Y para cuando amanecía y Kushina se había ido con el gesto más lleno de culpabilidad que se pudiera recordar, Jirayja recordaría ese evento como el error más grande de su vida.

Le había fallado a su mejor amigo. Había tomado lo único que nunca debió tomar. Era imperdonable. Su cuerpo solo recuperó el control algunas horas después de dormir por el agotamiento y la frustración. Fue una de las noches de sexo más impresionantes que había tenido. Pero la más amarga que pudiera recordar. Fue la primera vez en mucho tiempo que tuvo vergüenza de su obscenidad. La primera vez que se arrepentía sinceramente de romper las reglas. Fue la primera vez que Jirayja, le daba una gran e irreparable mordida a la manzana de la traición. Y desataría un rio de sangre a futuro, que amenazaría al mundo conocido. Todo empezó para el gamma Sannin Jirayja, exactamente la noche que fornicó con Kushina Namikase. Su boleto de ingreso sin retorno…

A la tierra de traidores.


Fin del capítulo.
Última edición por arminius el Mar Ene 23, 2018 2:39 pm, editado 1 vez en total.
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Rock-kun
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TIERRA DE TRAIDORES 2da tem (+18)(P) Cap 4 02/01/18

Mensaje #17 por Rock-kun » Jue Ene 04, 2018 7:44 pm

Comenzamos un nuevo año junto con NU, y qué mejor forma de empezar a leer fics que con Arminus y su mejor trabajo hasta la fecha que es "Tierra de Traidores".

Por lo que se ha leído en este capítulo, todo parece indicar que el viaje de Boruto al pasado fue en vano y que su familia está en grave peligro de seguir existiendo, incluso el mismo Boruto. Para explicarme mejor, trataré los siguientes temas que salieron a relucir en este capítulo.

Decepción:

Vemos a Boruto discutir con su abuelo Minato acerca de su situación en la Konoha del pasado y al ver varios puntos en todos perdía el joven Uzumaki. Sus poderes serían bastante codiciados para los Hyuuga y Uchiha, agregando también las otras grandes naciones. Si Boruto se va con los Hyuuga, los Uchiha no dejarían de atentar con su vida, lo mismo pasaría si se iría con el clan del Sharingan, ya que los Hyuuga impedirían a toda costa que sus rivales obtuvieran dos Dojutsus en su arsenal.

Sin embargo, lo que más le decepcionó a Bolt es que su abuelito no mostrara ninguna preocupación por su situación en Konoha y que tras una larga discusión, el muchacho por su experiencia en la Raíz del futuro le contragolpeaba cada argumento que le imponía Minato, también enrostrándole que habría sido mejor que lo dejara morir en manos del enmascarado durante el ataque del Kyuubi.

Jiraiya quien estaba presente estaba muy preocupado en ese momento, ya que de seguir así, la familia Uzumaki se quebraría sin oportunidad de reconciliación alguna. Pero para el alivio de Jiraiya, todo era una prueba que Minato le hacía a Boruto para integrarlo a la Raíz de Danzou, ya que el plan del Yondaime era infiltrarlo en ese grupo para destruirlo desde adentro y por supuesto eliminar a su líder de una vez por todas.

La Traición está en la Sangre:

Tras el capítulo anterior, esperaba que Minato cediera a sus impulsos sexuales y apareciera en la cama con Shizune u otra kunoichi de Konoha, pero nada de eso ocurrió. La gran sorpresa de este fic, fue que Kushina sería quien cometiera el primer acto de adulterio y traición en la familia Uzumaki, y quedé en shok al ver que folló con nada más y nada menos que Jiraiya.

Primera vez en mi vida que leo en un fic que Kushina folle como perra en celo con ero-sennin (la follada duró 5 horas e hicieron tooodo lo que una pareja hace en una jornada de sexo hasta las más inusuales, pero lamentablemente no hubieron detalles para apreciar ¬¬) y eso que tanto en el manga como en el animé tenía una pésima opinión del maestro de Minato. No es que ella lo despreciara, por algo ella estuvo de acuerdo en ponerlo como el padrino de su hijo, sino que él representaba lo que más odiaba de un hombre, problemas con el dinero, alcohólico y follador de mujeres en potencia.

En el capítulo anterior, se ve que tanto Kushina como Minato tenían problemas maritales, uno que era trabajólico por su trabajo como Hokage y la otra que no podía controlar su sed sexual, ya que las mujeres Uzumaki tenían un libido bastante alto y que si no tenían sexo periódicamente se volvían irritables e insoportables.

Al final Kushina no pudo soportarlo más y reemplazó su sed sexual con el vicio del alcohol frecuentando bares de mala muerte de Konoha y disfrazada con un henge para que nadie la reconociera, pero no contaba con que Jiraiya la descubriría por su aroma y Chakra. Tuvieron una leve charla, y el Sannin descubrió los problemas maritales que tenía con Minato y la soledad que sufría en su casa porque su hijo Naruto al ser un ninja pasaba gran parte del tiempo afuera cumpliendo misiones, entrenando y juntándose con sus amigos para pasarla bien, todo eso más su sed sexual de hembra Uzumaki le hicieron tomar esta mala costumbre de emborracharse.

Jiraiya decide llevársela a rastras a la casa de Minato para evitar que terminara haciendo un escándalo en el bar o que alguien se aprovechara de ella para follarla. Durante el trayecto, Jiraiya comenzó a sentirle mal, como si le hubieran puesto un brebaje en los tragos que se bebió para que terminara sin chakra y le temblaran las piernas, pero una ebria Kushina cree que el Sannin se la lleva para follarla y comienza a provocarlo. Kushina empuja a Jiraiya hacia un callejón donde sin perder tiempo le quita los pantalones y le aplica una mamada monumental, luego de eso terminan follando por más de 5 horas en el departamento del Sannin donde practicaron sexo en todas las posiciones que se conocen, sexo oral, anal y cubanas (sexo con las tetas).

Tras el amanecer, Kushina fue la primera en despertar y se fue del lugar toda avergonzada y con lágrimas en sus ojos por lo que había hecho y no ha hablado con Jiraiya desde entonces. Por otro lado, Ero-sennin también se siente fatal con su conciencia por la gran traición que le ha hecho a su mejor amigo y pupilo.

Arminus, me dejaste con muchas ganas de ver con más ansiedad el siguiente capítulo y ver lo que pasará con la familia Uzumaki que con lo que ha hecho Jiraiya con Kushina podría provocar su destrucción y por consiguiente las vidas de Boruto, su madre e Himawari cambiarían radicalmente.

¿Qué pasaría si Kushina termina embarazada del Sannin? Después de una jornada de sexo que duró 5 horas, es inminente que una mujer quede embarazada.

¿Ero-sennin sería despreciado por Naruto y Minato si descubren que se folló a Kushina?

¿Naruto se convertiría en alguien corrupto y lleno de rebeldía al enterarse de la traición de su madre?

¿Sakura terminaría siendo la madre de Boruto si su padre tiene un noviazgo con ella desde que eran gennin? Después de todo, Naruto al ser el hijo del Yondaime y no el jinchuuriki del Kyuubi, podría ya tener un clup de fans y Sakura ya estaría de novia con Naruto a muy temprana edad y ya teniendo sexo.

El acto de traición de Jiraiya y Kushina generá grandes desastres en esta tierra de traidores y provocaría el fin de la familia de la Uzumaki y la existencia de Bolt. :evil: :risita: :yiii:
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Mensaje #18 por arminius » Mié Ene 17, 2018 1:38 am

bueno queridos lectores.....

aprovechando mi periodo de vacaciones puedo meter un nuevo capitulo a esta historia mucho antes del tiempo estimado de 30 dias. agradescan con el comentario y aporten cualquier duda que la historia les vaya dejando para que yo pueda explicarme mejor en siguientes episodios si es necesario.

saludos...


CAPITULO 5: EL EXILIO


“Diario de Boruto Uzumaki….


Nueva entrada…


La tranquilidad personal no fue nunca una sensación duradera para mí. Desde muy niño estuve acostumbrado a periodos cortos de paz en mi vida privada, seguidos por momentos de caos que poco a poco fueron incrementando en molestia. Se supone que cada crisis es una nueva oportunidad de aprender y crecer, pero existen ciertos tipos de problemas que definitivamente no ayudan en lo absoluto.

Un par de meses había trascurrido desde que hice oficial mi situación de pareja. La Kunoichi que había tomado su lugar como mi mujer, lograba que ambos transitáramos por momentos de felicidad inigualables. Ambos aunque en edades y enfoques distintos, sufrimos alguna vez la desdicha de perder seres amados. De ver nuestras relaciones más profundas y personales, desgastarse hasta la desaparición. De ocultar nuestra pena detrás del trabajo, el profesionalismo, la rutina, o simplemente la tonta esperanza de que la llegada del mañana pudiera mejorarlo todo. Sin embargo y pesar de todo, justo en ese momento de nuestras vidas ambos compartíamos algo muy cercano a la felicidad completa.

“Un ninja siempre debe ver atraves de la decepción”

Las palabras de Kakashi-sensei siempre me resultaron altisonantes. En mi mente dicha frase podía adquirir diferentes significados o enfoques de ver el mismo mundo con mirada distinta. Podía pensar que era un modo de “prepararse para lo inesperado” en la batalla. O tal vez de “proteger al costo que fuera a nuestra aldea” como meta de auto sacrificio personal. Quizá solo era una forma muy elegante de advertir a todos los ninjas, sobre el irremediable camino de dolor que acompañaba a la profesión en general. Muchas formas de ver las mismas palabras, y todas ellas en la búsqueda de fortalecer el espíritu ante la desgracia. En el afán de explicar lo muchas veces inexplicable.

Mis recuerdos de ese tiempo empiezan con lo más dulce, descendiendo en una espiral negativa que casi terminó por destruirme. Tanto fue así, que ninguna filosofía o preparación mental como ninja pudo ayudarme de forma alguna para absorber este golpe. Tal vez el peor impacto de mi vida, desde la muerte de mi amada esposa.


Todo comenzó con un viernes a la noche atípico. Una noche donde mi padre el séptimo Hokage, me despidió de la oficina con la expresa recomendación de que tendría todo el fin de semana sin trabajo. Un hecho extraño, ya que apenas si podía contar con los dedos de una mano los días libres desde que me convertí en su guardia personal hace años. Ese viernes a la noche no obstante, compré una buena cantidad de víveres como para proveer las alacenas de mi casa durante una semana. Lo hice a pesar que S*****-chan le molestaba esto. Ella siempre decía que prefería comprar frescas las carnes y las verduras. Aun con su trabajo en el hospital, siempre se buscaba el tiempo para hacerlo y gracias a ella nunca faltó que comer en nuestra casa. Ella era toda un ama de casa. Metódica, limpia y calculadora. Era ordenada y por su causa nuestro hogar era siempre un ejemplo de lo impoluto. Sin embargo, por la felicidad de conocerme libre de trabajo durante todo un fin de semana, había decidido por mi cuenta que descargaría todo mi tiempo en lograr “desordenarla” al extremo. Corromper su sentido del orden. Hacerla muy feliz en medio de un desastre no programado.

Por lo tanto, preparé mi emboscada con sumo cuidado…

Compré los dulces que más le gustaban, las frutas que adoraba y también varios “implementos” de tipo comestibles que alguna vez solíamos usar en las actividades privadas de nuestros aposentos. A mi paso por la zona comercial, encontré con varios amigos de mi generación que continuaban sus vidas alegremente. Cada quien con su pareja, o algunos sin propósito todavía. Pero todos felices y en paz. Viviendo una tranquilidad que desde hacía décadas no se respiraba en la aldea de la hoja. Allá a lo lejos en el tiempo, la última vez que tuve que utilizar el poder de Raíz. Y ese pasado oscuro que cada vez parecía más distante. Mientras tanto, en ese fin de semana mi padre viajaba a Kumogakure llevando una comitiva que incluía a varios Shinobi, así como muchos jóvenes aspirantes a Chunnin para los exámenes conjuntos.

Pero esa, no era la “misión” que realmente me importaba ese fin de semana.

Ella llegó del trabajo en el hospital un par de horas después. Se la veía contenta, algo cansada pero satisfecha de saber que no tendría turno por cubrir al día siguiente. Se pudiera considerar que por experiencia y años de servicio, S*****-chan no debería tener obligaciones directas y estrictas de asistencia al trabajo. Pero ella amaba su profesión. Había estudiado duro para ser la numero 1 y cruzó por el centro de una cruenta guerra mundial para erigirse como la mejor médico. Nunca ni por un segundo, consideré la idea de pedirle que se retirara de sus funciones para estar en nuestra casa todo el tiempo. No quise jamás volver a verla como supe en el pasado. Cuando mi esposa era muy niña y ella dedicaba su vida entera a criarla. Cuando estaba encerrada y lloraba en la ducha las desgraciadas elecciones de su vida. Ella era Kunoichi-medico, que había sido entrenada por la pionera de esa profesión. Era la mejor por derecho propio. Era fuerte, hermosa y apasionada. Era mi felicidad, conseguida luego de tanto tiempo en las sombras.

Ese viernes a la noche, comencé mi emboscada mientras se duchaba apenas regresó del trabajo. Preparé la cena de tipo fría. Muy consiente que mis intenciones estaban lejos de comer tranquilamente de manera formal en la mesa del comedor. Coloqué todo en una bandeja, y esperé con paciencia. Ella siempre era metódica y ordenada. Por ello seguramente le resultó muy extraño no encontrar ninguna toalla disponible en el armario de salida al baño. Era evidente que no iba a poder salir sin pedir mi ayuda, la cual le otorgué gustoso luego de verificar que el calefón siguiera dando provisión de agua caliente para el futuro del baño. Ella no supo que ocurría, hasta que me vio ingresar a su baño con la esperada toalla que había pedido desde adentro; aunque yo la estaba usando como única prenda alrededor de mis caderas.

-¿Boruto-kun que haces? –me dijo toda mojada y vulnerable, aunque con una sonrisa de confusión.

-declarando mis intenciones de conquista….-le dije abrazándola y besándola apasionadamente- esta noche no escaparas…..mi dulce S*****-chan

Ella no pudo escapar de ese baño, hasta varias horas después. Y toda la noche del viernes, solo dejamos de amarnos para comer y reponer algo de líquidos perdidos en la refriega. Ella en los primeros años de nuestra relación, siempre tuvo dudas sobre las diferencias de nuestras edades. Por alguna razón se figuraba que en algún momento sería una anciana a la que yo no encontraría atractiva, solo para descartarla en busca de una jovencita que si pudiera satisfacerme físicamente. No obstante, gracias al uso perfecto del chakra y la pasión con la que ambos solíamos encarar los asuntos del dormitorio, ella podía tener una edad y experiencia de señora, pero el estupendo aspecto y la energía complementaria a mi edad. No me importaba el futuro, porque el presente se presentaba ideal.

Viernes a la noche, sábado todo el día y hasta el domingo incluso; cuando ella entendió que debía comunicar a su mejor amiga y compañera del hospital, que no podría asistir a su trabajo recién hasta el día lunes. Todo un fin de semana a nuestro estilo. Amándonos y explorando los límites de nuestra propia energía. En nuestra habitación, en el baño por intervalos y en el comedor mientras tratábamos inútilmente de componer un almuerzo o cena “tradicional”. Hicimos el amor durante días completos, en todas las formas posibles. Lo hicimos como si fuera la última vez. Como si algún demonio del inframundo nos hubiese anticipado lo que iba a ocurrir.

Aún recuerdo su sonrisa. Su respiración agitada y el olor de su piel cuando exudaba perfume de mujer. Sus susurros suplicantes a mi nombre, sus negativas fogosas que no eran más que excusas para volverme aún más loco por ella. Solo quería rendirla al placer. Deseaba que se perdiera conmigo en el tiempo y el espacio. Buscaba como un caminante del desierto la protectora sombra de su alma. Ella era toda mía. Mia completamente. Sus sonrisas, su respiración al dormir. Su piel húmeda junto a mí en la bañera. Sus manos curadoras sobre mis heridas. Y la sensación única de haber encontrado nuevamente el amor que parecía haber perdido para siempre. Ese fin de semana, es el último de los recuerdos felices en mi pasado. La última vez que tuve en mis brazos a la mujer por la que arriesgue y sacrifiqué tanto.

El lunes siguiente por la mañana, nos separamos por trabajo y nunca más la volví a ver…

En algunas semanas yo iba a cumplir 30 años. Recibí información en la oficina del Hokage sobre los exámenes Chunnin de Kumo. Al parecer el séptimo requería de mi presencia. Un viaje de varias semanas se había convertido por mi uso del Hiraishin no jutsu, en tan solo 24 horas de travesía. Regrese a mi casa y reuní algunas pertenencias entre el desastre de cosas tiradas y muebles desarreglados que había dejado el último fin de semana amatorio. Entonces partí hacia Kumo, sin despedirme de S***** porque esperaba retornar muy pronto. Volver a verla sonreír, volver hacerle el amor. Todo parecía estar demasiado cercano en volver a repetirse. Y era mi definición perfecta de felicidad. Ese pequeño espacio. Ese cumulo de deseos.

Dos semanas después, cuando el trabajo por el cual fui enviado había concluido, retorné junto a mi padre a Konoha. Y esa aldea ya no era mi hogar. Regresé feliz y confiado. A la vida privada que deseaba y esperaba encontrar. Evitando frustrarme por los nada sutiles intentos de mi padre en promocionarme como el siguiente líder de Konoha. El no solo me mantenía a su lado porque confiaba en mi persona. Lo hacía porque empezaba a preparar todo para ceder el mando. Yo sabía que él quería convertirme en el octavo Hokage, y solo mi resistencia a la exposición pública mellaba sus intentos de acelerar el proceso. Pero la situación era cada vez más evidente. Yo lo veía, mi padre lo quería y hasta el resto de los líderes de aldeas extranjeras, parecían mirarme en las reuniones diplomáticas como la clara continuidad del Hokage. El quinto Kazekage, Gaara de la arena, me dijo en una cena privada que todos esperaban grandes cosas de mí. Y que su amigo Naruto tenía mucha suerte. Ya que había encontrado a la persona de confianza para legarle la misión de proteger a su aldea. Algo que el propio Gaara, todavía no podía hallar entre sus compatriotas.

Mi padre y yo nos separamos solo durante algunas horas al retornar. Siempre siguiendo sus pasos, siempre atento a su guardia aunque sabía positivamente que nunca nadie le atacaría en Konoha, tuve un ligero descanso de mis funciones cuando el Hokage tuvo que asistir a una reunión privada de emergencia con el consejo de clanes. Por alguna razón, yo pensé con ingenuidad que mi padre me había relevado de asistir por verme muy cansado. Entonces aproveché ese espacio de 3 o 4 horas para regresar a mi casa. Mi plan era simple, jugar con la suerte y especular que S***** estuviera en nuestro hogar. Bañarme y comer algo para estar listo a retornar junto a mi padre en 4 horas. Pero si pudiera tener cierta fortuna, lograría ambas actividades junto al cuerpo desnudo de mi mujer.

Mi casa estaba abandonada….

No había luces, ni calidez, ni comida. Todos los electrodomésticos estaban desconectados y la comida en el refrigerador estaba podrida. Los cuartos estaban revueltos, como si un loco hubiese buscado la pastilla de la cordura con desesperación, pero sin éxito. Parecía el escenario de un robo, pero no faltaba nada que fuera valioso para el supuesto asaltante. Mi instinto entendía el peligro, pero mi mente no podía figurar la razón. Tal vez mi trabajo como guardia de un líder amado era demasiado pacífico y había afectado mis reflejos. Pero lo más importante de todo el asunto era, que S*****-chan no estaba.

No esperé más tiempo. En cosa de algunos minutos me había cambiado de ropa y partía al hospital en búsqueda de mi mujer. Su chakra no estaba presente. Aun no siendo bueno para rastrear, teniendo el Byakugan y conociendo a mi objetivo era imposible no encontrarla pronto. Eso comenzó a desesperarme. Todo en la aldea parecía normal. La gente comerciaba y paseaba. Había familias en los parques jugando con sus hijos y sus mascotas. Todo parecía normal, salvo por el color desteñido que aportaba mis sentimientos de perdida. S*****-chan no estaba. No la podía encontrar.

En cosa de 20 minutos, cuando ya había recorrido los principales lugares donde la rutina de mi mujer siempre la llevaban, me cruce por el camino con miembros del ANBU. Un equipo que detuvo mi andar alocado de azotea en azotea, y me informaron que el Hokage había pedido mi presencia en su oficina privada. Una reunión informativa sobre la misión que debía durar 3 o 4 horas con el consejo de clanes, solo había tomado escasos 60 minutos. Entonces supe, que si quería respuestas seguramente mi padre ya estaba informado sobre la situación. Él podía calmar mi ansiedad, él podía explicar lo inexplicable. O así mismo, su conocimiento de lo ocurrido podía darme un boleto directo al infierno.

S*****-chan no estaba por ningún lado. No la pude encontrar. Nunca la volví a ver. Y en la oficina de mi padre el Hokage, iba a descubrir con desesperación el motivo. Ese fue el comienzo de todo para mí. Un cambio en mi vida que siempre recordaré como “el exilio”. Fue el exacto momento, donde perdí mi hogar. Mi vida, mi felicidad y lo que quedaba de mis esperanzas para el futuro.


Ya no sería el octavo Hokage…

Ya no sería el guardia de mi padre…

Ya no sería un esposo, un amante o parte de una pareja…

A partir de ese momento, Boruto Uzumaki ya no sería absolutamente nada”



***************************************


Si acaso Minato Namikase pensó que estaba metido en problemas cuando vio a su esposa ingresar a la oficina del Hokage pidiendo hablar en privado; seguramente nunca podía esperar el motivo verdadero. Por supuesto su primer pensamiento estuvo acompañado por el temor. La sensación que lo había seguido incansable desde que cometió el primer, (y lamentablemente no el ultimo) de sus errores imperdonables.

Minato pensó que su esposa de alguna forma lo había descubierto. No sabía quién se lo dijo o cómo fue que lo supo. Pero claramente solo podía venir para intentar matarlo. Después de todo, que Minato hubiera violado a una Kunoichi no era precisamente el tipo de acto que una mujer como Kushina podría perdonar. Y si la situación era peor, tal vez la pelirroja pudo descubrir que no fue solo una vez que Minato hizo eso; sino una sucesión increíble de perversión que parecía no tener final cercano.

-Quiero hablar a solas Minato….-dijo Kushina mortalmente seria, y hasta los ANBU parados en la entrada la escucharon con sobresalto. Esa actitud no anunciaba algo bueno.

El Hokage miró a su diestra. Casi por reflejo buscaba la presencia de Itachi Uchiha. Minato pensó que era un mal momento para la ausencia de su mejor guardia. Era una situación problemática que se estaba resolviendo en otro sitio. Y ahora llegaba en mal momento al mismo tiempo que la presencia de su esposa con claro gesto de seriedad mortal. Aun así, Minato rápidamente recuperó la compostura. Su miedo inicial no tenía mucho fundamento. Kushina no podía saber lo que él había hecho. Seguramente era otro asunto. Tal vez tenía que ver con las constantes renuencias hacia el sexo. Tal vez Kushina venía a preguntar sobre ese asunto. O amenazarlo en post de mejorar la situación de la alcoba. Ella se veía nerviosa, pero por alguna razón no estaba tan tensa como meses atrás. Era como si hubiese recuperado el equilibrio del cuerpo, al costo de esa frustración y seriedad que realmente daba mucho miedo. Ella no era así. Kushina nunca había sido más que una mujer feliz, con momentos del carácter volcánico de los Uzumaki. ¿Qué podía querer hablar con el Hokage? ¿Por qué no esperó a su esposo en la privacidad del hogar?

-Retírense y no permitan el acceso a nadie…-ordenó Minato al comprender la seriedad del asunto- es una orden.

Todos los ninjas se fueron. Los que guardaban la puerta y el Shinobi escondido con Genjutsu que estaba reemplazando a Itachi en tanto no regresara al trabajo. Minato en tanto buscaba y rebuscaba en su mente, tratando de encontrar un camino lógico para que Kushina hubiese descubierto el asunto grave que Minato encubría desde hace meses. Pero realmente no parecía lógico. De los implicados sobre la violación, solo la primera niña atacada, el Hokage y por supuesto Itachi Uchiha lo sabían. Además, no era posible que ella hubiese dicho algo al respecto, ya que el sharingan de Itachi le borró de la mente lo ocurrido. Para el resto de las ocasiones donde Minato se dispuso a saciar su lujuria, ya había tenido previsión y un plan a prueba de fallas. Pero era el primer caso, el que fue espontaneo, que podía causar alguna dificultad. ¿Acaso Kushina lo supo de alguna forma?

-Lo que voy a pedirte……-inició la pelirroja acercándose a escritorio del líder- no solo lo hago como Kunoichi inactiva en la actualidad, sino también como tu esposa. La madre de nuestro hijo.

-¿Pedirme? –Susurró Minato que realmente cada vez entendía menos la situación- ¿A qué viene todo este míster…?

-Quiero dejar de ser la jinchuriki no Kyuubi….-señaló con mucha dureza en la voz- quiero que apruebes como Hokage la extracción del zorro y quiero retirarme del servicio a Konoha. Ya no puedo soportarlo más.

-Pero Kushina….eso es muy peligroso y…


Dicho esto, Minato atestiguó algo increíble. Su esposa, una de las mujeres más fuertes y valientes que había conocido en la vida, apretó los puños con desesperación y realizaba mucho esfuerzo para no llorar. Su ánimo se desarmó como un castillo de arena. Y pasaron varios minutos, (en los cuales Minato sintió la necesidad de acercarse y abrazarla) hasta que pudiera recuperar el habla. En pocas palabras, Kushina Namikase ya no soportaba ser la jinchuriki no Kyuubi. Y prefería correr el riesgo de la extracción, que seguir soportando esa pesada carga en su vida. Minato creía conocer los motivos porque parecían evidentes, pero Kushina lo hacía por una única razón. La que no podía confesar al hombre que amaba. Kushina había traicionado a Minato, y si el chakra del zorro seguía corrompiendo su cuerpo como ella creía que pasaba, estaba segura que tarde o temprano volvería a hacerlo. Era por ello, que tenía que dejar de ser la portadora del monstruo. Aunque su pobre Naruto fuera posiblemente, quien debiera pagar las consecuencias por ello.


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Boruto Uzumaki no volvió a ver a su abuelo después de aquella reunión en su regreso a Konoha…

Los días siguientes, recorrió la villa paseando despreocupado como si se tratara de un turista. Había recibido una buena suma de dinero producto del contrato secreto que ahora lo unía específicamente al servicio del Hokage. Solo Jirayja, Minato y Boruto mismo conocían el vínculo de espionaje que los unía en la actualidad. Nadie más en todo el mundo conocido, podía realmente entender las motivaciones del rubio Uzumaki.

La misión que Minato le había dado, era encontrar e infiltrarse en una organización secreta.

Boruto entonces, hizo lo que había aprendido desde décadas. Cuando una Kunoichi ya retirada de su época, tuvo la misión de entrenarlo en el rubro del espionaje. Fueron meses llenos de terror mientras aprendía según podía rememorar Boruto, ahora con una sonrisa. Pero claramente, había llegado el tiempo donde terminaría por agradecer el entrenamiento de esa mujer. Mitarashi Anko-sensei. Era la mujer más peligrosa que había conocido. O al menos, eso era lo que hasta el momento recordaba.

Boruto ya había pasado más de una década en el pasado. Y apenas algunas semanas de este largo periodo de tiempo, en la versión pasada de su propio hogar. La Konoha antigua, era una versión bastante diferente. Era muy cierto que por cuestiones de la edad, cuando Boruto fue niño ya había cierto tipo de modernidad y población que pasaría todavía mucho por suceder en la actualidad. Sin embargo había algo más. Boruto notaba algunos detalles estructurales mejorados en este “pasado de la aldea”.

Militarmente, la aldea parecía más aprovisionada. Había vigilancia doble en puertas de salida y notaba un nivel de agresividad y tensión con aldeas extranjeras muy superior al tiempo donde gobernaba el Sandaime Hokage, o cuando le supo tocar a la Godaime. Boruto analizaba rápidamente que el temor y el respeto que su abuelo el Yondaime inspiraba en los enemigos, mantenían un mayor grado de beligerancia en el resto de las aldeas ninjas. Pero al mismo tiempo lograba una presencia política muy fuerte a favor de Konoha. No cedía territorios o concesiones por mantener la paz como lo hizo Sandaime. Los conservaba por amenaza de fuerza, por intermedio de la fama terrible del Yondaime.


Boruto Uzumaki sin embargo, no se preocupaba por las modificaciones del entorno. Sin embargo era bastante destacable reconocer que cada pequeño cambio generado desde su llegada al pasado, no influía en su propia memoria sobre lo que sucedió. El detalle más destacable de ese asunto era simple. Boruto a pesar de haber salvado la vida de sus abuelos, no “recordaba” haberlos conocido en su infancia. Y tampoco recordaba que su padre hubiese crecido con ellos vivos. En definitiva tal como el Yondaime le había sugerido, este presente no estaba directamente relacionado con el futuro del cual Boruto provenía. Era una línea de tiempo diferente al parecer.


¿Entonces qué hacer? ¿Cómo continuar su vida entendiendo que este mundo no era el suyo realmente? Por lo pronto, seguir el camino que tenía enfrente. Se había comprometido a encontrar e infiltrar al grupo de Danzou, para averiguar cuál era su real poder o lo que hasta el momento venía realizando. Nada más debía importar por el momento. Boruto tenía casi 50 años, aunque claramente no se veía o sentía como cualquier hombre de esa misma edad. Cualquiera podía confundirlo con un Shinobi en sus 25 años. Todo parecía apuntar a una larga vida y un aspecto juvenil. Seguramente, herencia de los Uzumaki.

Pasaron los días en Konoha…

Boruto alquiló un cuarto en una pensión promedio. Tenía el suficiente dinero para comprar un apartamento o incluso una casa importante. El pago del Yondaime le permitía vivir sin tener que trabajar durante todo un año. Pero Bolt usaría ese dinero paulatinamente, y solo para componer un personaje que lo presentara ante los espías como un mercenario extranjero. El seria Boruto Uzumaki. Sin familia, originario del antiguo Uzugakure. Había sido entrenado como Shinobi en la aldea del remolino, y posteriormente recorrió el mundo como un nómade. Usando sus dotes Shinobi para capturar renegados, y sobreviviendo a la intemperie cazando, recolectando o pescando. Un mercenario sin patria. Un hombre que no tenía amigos o familia. Un hombre que no tenía miedo a nada.

Hasta ahí, todo parecía perfecto. Pero las enseñanzas de Anko-sensei siempre quedarían en su mente. Boruto sabía que un mercenario con gran poder y ninguna debilidad evidente, era como un arma de doble filo. Danzou Shimura nunca lo contactaría. No sin tener herramienta diversas para tentarlo o controlarlo. Por lo tanto, el mismo Boruto tenía que “crear” su propia debilidad. Debía exponerse y no pasar totalmente desapercibido en su estadía en Konoha. Anko-sensei le había dicho en sus clases sobre espionaje alguna vez:



-“un nuevo contacto en el mundo del espionaje, se hace por intermedio de su debilidad. La fuerza del nuevo recluta es el motivo por el cual lo buscan. Pero la debilidad, es la herramienta de reclutamiento.

-¿Y si no tengo una debilidad que ellos puedan aprovechar Anko-sensei?-consulto Boruto que veía el objeto de hacerse fuerte si después no iba a poder infiltrarse por serlo demasiado.

-Nunca dije que necesitaras mostrar una debilidad real niño. Ku ku ku. Si acaso llegas a ser tan bueno como para no tener alguna…..simplemente debes “crearla”




Las semanas siguientes de su vuelta a esa aldea, Boruto se dedicó a comerciar las pieles de animales y demás objetos preciosos recolectados en los bosques, para obtener dinero y así elevar la excusa de permanecer más tiempo en la aldea. Luego su gusto por el licor. Ir a bares donde Shinobi y civiles de todas las ramas o categorías. Comenzar a “charlar” con otros borrachos. Indicando su potencia como antiguo Shinobi, y su actual ambición de obtener grandes sumas de dinero para buscar revivir la aldea del remolino. Obtener grandes ingresos, y mostrarse solo interesado por las técnicas de sellado. Como todo buen Uzumaki, solo el arte de sellado era digno de ser estudiado.

-Mi primera medida desde que llegué a esta aldea, -decía Boruto en cada conversación ocasional que tenía con cualquiera- fue ofrecer mi poder al Hokage. Le dije que mi nivel era muy superior a cualquiera de sus ninja. Podía contratarme para cazar a todos sus enemigos en el libro Bingo. Pero él no contrata mercenarios….-bebía mostrando algo de enojo- que se joda entonces.

El mensaje para quienes lo estuvieran escuchando desde Raíz era claro. Había estado con el Yondaime, no tenía trabajo y quedaba algo de rencor de aquel encuentro. Además, como ese Uzumaki estaba en la búsqueda de dinero y técnicas de sellos, había algo valioso para poder “negociar” su incorporación. Y aun así, tenían que tener cuidado con ese extranjero. Podía ser un espía de otra villa. Podía buscar venganza contra alguien específico en Konoha. Tal vez incluso estaba contratado para robar algo de mucho valor en la aldea. Por ello, durante esas primeras semanas muchos ninjas de varios sectores vigilaron a Boruto incansablemente. Revisando sus antecedentes. Buscando en su pasado, que parecía no tener origen en ningún sitio especifico. Incluso revisando el increíble parecido físico que tenía con el Yondaime.

La persecución no dio fruto alguno. El llamado Boruto Uzumaki no se había cruzado con el Hokage, ni con ninguno de sus hombres de confianza en el mes que ya estaba trascurriendo desde su llegada. Boruto comerciaba pieles y metales preciosos que extraía de algunos sellos de contención. Y el resto del tiempo dormía en su cuarto de la posada o bebía en alguno de los bares de asidua asistencia Shinobi.

Poco a poco, los grupos Shinobi que lo vigilaban dejaron de hacerlo. Boruto entendía que había tres posibles liderazgos que podían dar órdenes a equipos para averiguar sobre un extranjero dentro de Konoha. Los ancianos representantes del consejo de clanes, el Hokage o directamente el líder de la Raíz. Por lo tanto, lo primero que Boruto tenía que lograr era que tanto los hombres enviados por el Hokage como los dirigidos por el consejo de clanes, lo dejaran de seguir. Y entonces, sería la oportunidad perfecta para que la gente de Danzou hiciera el primer contacto.


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La situación para Itachi Uchiha comenzaba a solucionarse…

Desde la aparición del cadáver de Uchiha Shisui, un tumulto general se apoderó de la entrañas del clan Uchiha. Había varias pistas que indicaban asesinato. Aun así, la causa de la muerte era claramente un suicidio. Un asunto demasiado extraño para ser considerado rutina. Las evidencias de la autopsia arrojaron claramente la prueba de auto infligir la muerte. Uchiha Shisui se había quitado la vida. Pero además de la causa final de la muerte, se encontraban otra serie de pistas que tejían muchas conjeturas peligrosas.

Primero, los ojos de Shisui no estaban en su cadáver.

Podía haberse auto mutilado por supuesto, pero mientras uno de sus orbes tenia rastros de ser extraídos en momentos cercanos al deceso, el otro claramente tenía toda la pauta de haberlo perdido varias horas antes de su muerte.

Segundo, el ojo retirado poco antes de morir no se encontró cerca del difunto.

La evidencia entonces, apuntaba que cuando menos hubo una persona junto a Shisui, poco antes de su muerte. El sujeto misterioso en cuestión, debió llevarse el ojo perdido y claramente era quien sabía a ciencia cierta todo lo ocurrido. Y que el cadáver hubiese sido encontrado a poca distancia de uno de los refugios secretos del clan Uchiha, solo cruzaba datos para suponer la intervención de un familiar.

Ciertamente la policía militar del clan Uchiha ya no estaba operativa. Pero el Hokage por expreso pedido de Fugaku, permitió a los miembros de esa familia que se hicieran cargo de la investigación interna personalmente. Había muchas pistas por seguir, y pocos miembros del clan que tuviesen algo en contra de Shisui como para intentar matarlo. Su cuerpo estaba muy herido, con ataques previos a la causa de muerte. Como si hubiera tenido un sangriento combate, horas antes de morir por su propia mano.

La investigación no tenía a nadie definido como acusado. Pero la filiación de Itachi a Shisui, sumado a ciertos rastros del chakra encontrados precisamente en el refugio cercano a la zona, lo puso en pocos días en el centro del asunto. Fugaku Uchiha no obstante, conocía perfectamente la profunda relación de hermandad que su hijo mayor tenía con el difunto. Nunca ni por un instante se figuró a un Itachi, tratando de matar a Shisui. Tal suposición no tenía fundamento. Sin embargo, sí pudo entender porque razón Itachi estuvo aquella última noche para la vida de Uchiha Shisui.

Fue gracias a una práctica con el sharingan, entrenando padre e hijo.

Ambos lo hicieron lejos de las miradas de todos, y Fugaku enseñó a su hijo un arma secreta que casi nadie había visto. Su sharingan, aunque no alcanzó la magnificencia que contaban las legendas talladas en la piedra milenaria, tenía la habilidad de reflejar talentos. Cada Sharingan en sí mismo, contaba con virtudes básicas y a veces con capacidades específicas. Fugaku por caso, tenía la habilidad de obtener el mismo poder de los ojos que enfrentaba. Si acaso su rival doblaba la realidad, Fugaku también podía hacerlo y contrarrestarlo. Si acaso tenia poderes oculares que incrementaban el poder del Katon, Fugaku también absorbía ese talento al mirarlo directamente. Incluso hizo uso de esa misma habilidad contra otros Doujutsu como el Byakugan, con resultados igual de efectivos. Fue así, como Fugaku Uchiha descubrió que su hijo Itachi, había despertado el Magenkyo sharingan.

La situación desde luego, comenzó a ser más comprensible para el pensamiento del padre. Entendía que Shisui se suicidó frente a Itachi, y lo hizo claramente para que su mejor amigo lo viera morir. La legenda de como despertaba la segunda fase del sharingan, era conocida por unos pocos, y probada desde la época de Madara por solo uno. Justamente su hijo mayor. Nada menos que Itachi Uchiha.

-No necesito preguntar cómo obtuviste ese nuevo poder Itachi….-le confió el padre cuando finalizaron el entrenamiento- solo te recomiendo que no lo enseñes a nadie más. Pocos saben cómo supuestamente se obtiene tal habilidad. Y no quiero pensar en la oscuridad que ingresaría a nuestro clan si acaso la información fuera de conocimiento público.

El hijo sabía que no podía engañar a su padre. Era claro que Fugaku ahora sabia sobre el Magenkyo. Y le preocupaba una escalada de muertes entre los mismos miembros del clan en la búsqueda de tal poder. Pero eso no sería un problema. Itachi ya estaba preparado en lo referido a coartada, para cuando el grupo de investigación Uchiha llegara a barajar su nombre.

-el Hokage hablará en mi favor padre….-aseguró Itachi sorprendiendo a su interlocutor- no pueden relacionarme con la noche donde murió Shisui. No estuve ahí, no sé nada de lo ocurrido. Y por supuesto, tampoco tengo el ojo de Shisui que es lo que realmente les preocupa a los ancianos de nuestro clan.

Fugaku intentó no mostrarse sorprendido, pero realmente lo estaba. No esperaba que su hijo tuviera el apoyo directo del Hokage como para respaldarlo en tamaña mentira. Y ese no era el problema en particular. Porque si se tenía en cuenta que Itachi tenía uno de los poderosos sharingan de Uchiha Shisui, la verdadera interrogante era saber sobre el otro. ¿Quién atacó y dejó malherido a un Shinobi tan fuerte como Shisui y le arrebató uno de sus ojos? Esa era la verdadera cuestión.

Por lo pronto, Fugaku esperaba no tener que perder a Itachi por la acusación venidera. Consideraba que sería un golpe irrecuperable para la familia perderlo. Uno de los más prometedores ninjas había muerto, y el otro podía estar en peligro. Eso no podía pasar. ¡Eso no debía pasar! Y Fugaku solo esperaba que realmente la confianza de Itachi en el Hokage estuviera bien fundada. Con el apoyo de Minato, seguramente Itachi quedaría libre de culpas.

Eso era la principal por el momento. Aunque Fugaku no pudo dejar de preguntarse sobre la relación íntima que actualmente unía a su hijo con Minato Namikase. ¿Qué clase de confianza había surgido entre ellos para que el Yondaime le protegiera así? ¿Acaso eran más que un Hokage y su guardián personal? ¿O acaso Minato tenía secretos ocultos que Itachi canjearía por la ayuda que ahora iba a recibir? Fugaku estaba en una encrucijada. Quería saber, pero al mismo tiempo entendía que por el momento no le convenía hurgar en los asuntos del Hokage.

Aunque pensando a futuro, cuando el asunto de la muerte de Shisui quedara sin efecto, sería bueno conocer el secreto por el cual Itachi, tenía el apoyo total del líder de Konoha. Eso podía ser una gran ventaja para los Uchiha en algún otro momento.



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La operación de extracción fue un rotundo éxito…

Muchas cosas podían haber salido mal. Realmente era innecesario a ojos de Minato lo que por obligaciones tácticas había tenido que autorizar. Básicamente, su esposa le había dicho que el Kyuubi estaba logrando derruir desde el interior el sello que lo contenía. Poco a poco, año tras año, el zorro demonio estaba vulnerando el arte de sellado que lo mantenía prisionero. Kushina dijo ante su esposo y días después declarando ante el consejo de clanes, que la mejor manera de tratar el problema era trasladar a la criatura hacia un contenedor nuevo. Más joven, más fuerte y con una mejor técnica de sellado para garantizar que la criatura no pudiera escapar.

Todos conocían entre rumores e información secreta, que la noche donde el único hijo del Hokage nació, hubo un incidente por causa de un renegado que casi le cuesta la vida a la familia Namikase al completo. Dicho acto, hasta el momento parecía no haber tenido consecuencias negativas, pero ahora mismo se revelaba el costo de aquel ataque del pasado.


-tal vez ese sujeto logró modificar el sello parcialmente…-dijo Kushina declarando ante el consejo de clanes- tal vez el Kyuubi, luego de tantos años ha conseguido la manera de sobrepasar el control del sello de 7 trigramas creado por mi abuela Mito. Como sea, tengo pocos meses antes que el chakra del Kyuubi cobre mayor fuerza, influyendo sobre el mío.

-¿Y cuáles serían los efectos de esa situación Kushina-san? –consultó uno de los consejeros ancianos de apellido Homura- porque todos conocemos los grandes riesgos de trasferir al monstruo. Entre los cuales, se encuentra hallar al siguiente jinchuriki perfecto para la tarea.

Minato no estaba de acuerdo. De hecho había buscado hacer todo lo posible para disuadir a su esposa de pedir autorización general para la extracción. Ciertamente no era tiempo de guerra, y como Hokage era positivo tácticamente crear un nuevo jinchuriki mediante un Shinobi que estuviera en actividad. Kushina desde que tuvo a Naruto, no había salido de la aldea más que para misiones muy específicas y de bajo calibre. Pese a ser Jounnin, nunca tuvo equipo de Gennin ni realizó nada más allá de un par de trabajos rango B. y solo fue convocada por su conocimiento sobre sellos. Minato no quería que Kushina pusiera en riesgo su vida. Y mucho menos tener que obligar a su propio hijo Naruto a ser el próximo contenedor. No con todo lo que sabía que Kushina sufrió en su infancia por llevar al monstruo. Pero la mujer, en la reunión privada que tuvieron previamente en la oficina del líder, no le dejó ninguna opción. Básicamente, le dijo que su insatisfacción sexual iba en aumento. Y que aunque entendía la importancia del trabajo de Hokage en Minato, si él no podía garantizarle una cantidad superior a la media en las cuestiones maritales, el chakra de la Kunoichi se sobrealimentaría con el del zorro. Con consecuencias muy peligrosas.

Minato estaba en problemas, y lo sabía con toda certeza…

Todavía amaba a su esposa. Quería hacerla feliz. Pero ya desde la juventud misma, tuvo graves problemas para seguirle el ritmo en las cuestiones sexuales. Ella no era una mujer normal, ni siquiera era una Kunoichi normal. Y para colmo el fetiche sexual de Minato, esa perversión extraña nacida de un origen desconocido, le había impulsado a gastar su munición de excitación en objetivos incorrectos. Le estaba siendo infiel a Kushina. Y no era con una típica amante para ser precisos.

Por ello, casi 7 días después de ser aprobada la moción en el consejo para el cambio de contenedor, Kushina y el pequeño Naruto compartieron un salón sellado recostados sobre camillas y asistidos por Tsunade Senju en carácter de médico. Además, tanto el Sannin Jirayja como Minato en persona, se encargaron de reforzar los sellos de trasferencia y las ligeras modificaciones que exigía una trasferencia de poder tan extraordinaria. La habitación fue un cumulo de incomodidad difícil de igualar. Kushina y Jirayja ni se miraban, muy conscientes de lo que habían hecho y aterrorizados de la idea que alguien más en ese cuarto se diera cuenta. Tsunade tampoco estaba a gusto en ese sitio. Solo el cobro del dinero por las ultimas misiones asignadas por el Yondaime, sumado a la obligación moral que sentía por cuidar de la salud de la otra “nieta” de su abuela Mito Uzumaki, era lo que la retenían mucho más de la cuenta en Konoha. Sin embargo, si todo salía como era debido. Tsunade ya tenía pensado lo que iba a pedirle al Yondaime como compensación, por tantas misiones y obligaciones contraídas aun contra su voluntad.

Ella era una Sannin y desde que dejó a Shizune hace tiempo, que quería desligarse completamente de la aldea y sus misiones. Pero una y otra vez Minato la convocaba. Una y otra vez Jirayja la buscaba. Una y otra vez su especialidad como medico la convertía en una pieza casi irremplazable. Tsunade Senju no quería volver nunca más. Y parte por ese deseo, sumado a las cuantiosas deudas de juego que acumulaba por varios países, que estaba presente para asistir a la familia de Yondaime. Para ganarse el derecho a pedir algo específico a sus futuras necesidades.

En cuanto a Minato Namikase, los problemas de su familia solo eran pequeños en la comparativa global de la política. Le había preocupado de sobremanera la aceptación casi inmediata del consejo de clanes para extraer al Kyuubi. Lógicamente, se hubiesen negado a tal riesgo de ser una situación normal. Pero la teoría que Boruto trajo de su tiempo, sobre una organización paralela conducida por los intereses de Danzou, cada vez cobraba más sentido aunque Minato no tuviera pruebas reales sobre aquello. Después de todo, la muerte de Sarutobi interceptado por Orochimaru en su viaje a la capital, solo podía explicarse con una traición interna. ¿Y quién había sido más beneficiado con la caída del tercer Hokage? nada menos que su ex compañero de equipo. Y uno de los consejeros ancianos más influyentes. Shimura Danzou. Con más poder en las decisiones del consejo, y mayor influencia sobre la rama económica que controlaban ese grupo. Por lo tanto, la fuerza militar personal de Danzou, debía ser esa supuesta organización llamada Raíz. Un asunto que Minato averiguando más en profundidad, mediante la inclusión al juego de Boruto.

La operación fue un éxito….

Kushina estaría muy debilitada y hospitalizada por algunas semanas. Pero sobreviviría. En cuanto al pequeño Naruto, con esta nueva y terrible responsabilidad de ser el jinchuriki no Kyuubi, tendría que ser entrenado y prepararlo para controlar tan terrible poder. No sería fácil, y Minato no podía fiarse de dejarlo suelto por Konoha eligiendo maestro. Ciertamente podía darle órdenes a Kakashi para que se concentrara en Naruto, pero por características y preferencia personal, era obvio que el peliplata quería enfocarse en Sasuke. Dejando a los otros miembros del equipo 7 en desventaja.

Sin embargo, las cosas para Minato comenzaron a solucionarse por simple casualidad administrativa. Mientras Kakashi entendía que su mejor aporte era enfocarse en entrenar a Sasuke Uchiha, Jirayja era uno de los pocos Shinobi confiables que podía ayudar a Naruto para entrenar su poder como jinchuriki. finalmente, la petición que Tsunade tenía por los servicios prestados sobre el asunto del Kushina y también su intervención sobre una misión secreta que involucró a Itachi Uchiha, formaron una feliz resolución sobre todos los asuntos completos.

Tsunade había pedido una joven Kunoichi para que sea su estudiante. En los años anteriores había pensado que dejar a Shizune en Konoha era una buena forma de liberarse de preocupaciones y ser libre. La morocha ahora tenía una vida asentada como asistente de Minato y directora del nuevo programa de entrenamiento para médicos ninja. Por lo tanto no podía regresar a viajar con su antigua maestra, y mucho menos a enfocarse en el entrenamiento necesario que era el objetivo principal de Tsunade. La idea de la Sannin médico, era traspasar la totalidad de su conocimiento y técnicas a una joven prodigio que la relevara como eminencia máxima de la medicina. Tsunade tenía alrededor de 50 años en ese tiempo, y quería enfocarse en preparar una estudiante que ayudara a Shizune en los cambios que la mujer no dominara totalmente. Y ese puesto, fue asignado a Sakura Haruno.

La Kunoichi integrante del equipo 7, era una joven muy inteligente y la primera en su generación con respecto al estudio y conocimiento. Además, los entrenamientos básicos con el equipo 7 habían demostrado que su mejor característica se basaba en el perfecto control de chakra. Piedra basal de un buen prospecto de ninja médico. Finalmente, la joven había tenido un brusco cambio de personalidad en los últimos meses. Antes de eso, Kakashi había reportado con bastante preocupación la evidente falta de interés en enfocarse en su entrenamiento. El amor juvenil que tenía por su compañero Sasuke Uchiha, le privaba de estar mejor dispuesta a preparar nuevos jutsu. Tenía control perfecto del chakra, y mucho conocimiento. Era en el aspecto técnico muy dotada. Y cuando la nube rosa de su “amor” por el Uchiha no le nublaba el panorama, podía elaborar buenas estrategias de equipo.

Aun así, meses atrás tuvo un cambio que Kakashi no pudo encontrar mayor explicación como un golpe de madurez. Primero su actitud cambió. Mucho más seria y menos dispuesta a perseguir a Sasuke pidiéndole citas. Tenía pequeños rastro de su anterior personalidad, pero ahora mantenía prudente distancia de todos. De tanto en tanto además, mostraba preocupantes momentos de aislamiento y melancolía. Algo que moralmente afectaba bastante al grupo, ya que Naruto quedó solo en ser quien animaba las reuniones. Aun así, aunque la muchacha presentara problemas de contacto y confianza, tampoco se podía esperar mucho sobre ella en el campo del ninjutsu y Tayjutsu. Sus aptitudes sobre el Genjutsu eran la única baza de posibilidad para el futuro. Al menos, hasta que la necesidad de Tsunade para tomar una estudiante, y la imposibilidad de Kakashi para seguir entrenando a Sakura se reunieron en el mismo tiempo y espacio.

Entonces así, casi dos meses después de la operación que traslado el Kyuubi desde Kushina hacia su hijo Naruto Namikase, el Sannin Jirayja aprovechó la situación para emprender un largo viaje lejos de Konoha. Su presencia en la aldea ya no era necesaria, y aumentaba el peligro de que alguien supiera lo que había sucedido entre él y Kushina esa noche loca. Aun no sabía cómo había ocurrido. Aun no podía entender como Kushina pudo meterse entre sus pantalones y revolverle la mente hasta que ninguno de los dos entendiera el error que iban a cometer. Pero sea como sea, Jirayja se llevaba a Naruto para entrenarlo, y al mismo huía de Kushina o las consecuencias de ese acto en particular.

Mientras tanto, Sakura se sentía feliz después de mucho tiempo. Teniendo el permiso de sus padres y también por instrucciones del Yondaime, ella tendría la increíble oportunidad de ser entrenada por un Sannin. La legendaria Tsunade Senju. El mejor médico del mundo conocido. Sakura en su interior sintió una alegría indescriptible. No solo podría alcanzar el nivel de sus compañeros luego de ese plan de dos años de entrenamiento, sino que por alguna razón que no comprendía sentía alivio de alejarse de Konoha. Un miedo secreto, una fobia oculta se había desarrollado en la mente de Sakura los últimos meses. Y debía hacer todo lo posible para eliminarla antes de retornar a su hogar.

Jirayja se fue junto a Naruto por dos largos años. Con la clara promesa de retornar a la aldea para que tomara el examen para ascender a Chunnin. El joven Namikase estaría preparado para todo. Para pelear, y sobre todo para controlar el poder de la bestia.

Tsunade se fue junto a Sakura con la promesa de regresarla en dos años también. Viajarían para satisfacer los vicios de la mujer, pero también para entrenar y aprender todo lo que Sakura necesitaba para reemplazar a la princesa de las babosas en el corto plazo. Dos años, para que la tímida Gennin retornara a presentarse nuevamente a un examen. Y para que rompiera sus miedos, o diera un paso adelante en sus metas alcanzar. Dos años era un corto o muy largo tiempo…

Aunque claro está, todo depende de a quien se refiera la historia en particular.


Fin del capítulo.
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Rock-kun
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TIERRA DE TRAIDORES 2da tem (+18)(P) Cap 5 16/01/18

Mensaje #19 por Rock-kun » Mié Ene 17, 2018 7:25 pm

Un nuevo capítulo de este controversial fic ha llegado, y me ha dejado con una sensación apocalíptica que podría cambiar el mundo de Bolt para siempre debido a las acciones retorcidas y sorpresivas de algunos personajes. Ya no sé en qué forma puede empeorar la situación de la familia Uzumaki, porque así como va el asunto, la existencia de Bolt y de su hermana estaría en peligro. Ahora los temas a comentar de este capítulo:

Secretos Retorcidos:

Si en el capítulo anterior ocurrió la sorpresa del adulterio de Kushina con Jiraiya, lo que hace ahora la pelirroja no tiene perdón. En un acto de desesperación para ocultar su pecado y salvar a su familia de un quiebre definitivo, decide ya no ser la jinchuuriki del Kyuubi para dejarle esa gran carga a su hijo Naruto. Esto lo hace creyendo desesperadamente que lo que hizo con Jiraiya fue por culpa del zorro, poniendo la teoría de que los jinchuurikis tienen el conflicto de tener dos chakras y que al acumularlo genera un caos entre las dos entidades por el estrés. Es por eso que los jinchuurikis necesitaban del sexo constante para mantener el equilibrio de cuerpo y mente, y así actuar normalmente entre las personas, no mostrando un carácter irritable que le puede generar graves consecuencias en su forma de actuar (como lo que pasó con Kushina al follarse a Jiraiya).

Veremos si en él próximo capítulo se confirma la teoría de Kushina, de ya no tener el gran apetito sexual al no ser un Jinchuuriki, porque de lo contrario demostraría lo que dije anteriormente, de que en este fic los Uzumakis tienen un libido sexual muy desarrollado por sus enormes cantidades de Chakra. De llegar a concretarse mi teoría, Kushina estaría en graves problemas y corre el riesgo de repetir esa noche de sexo que tuvo con Jiraiya, pero con otro individuo. Digo esto, porque ero-sennin no estará presente en Konoha durante 3 años debido a su viaje de entrenamiento con Naruto para que domine el control sobre Kyuubi.

Además, de que la razón de Kushina de convertir a su propio hijo en jinchuuriki fue por una razón egoísta y no como todo el mundo piensa, de que el sello se estaba debilitando y que se necesitaba de alguien joven para llevar al zorro dentro de él sin problemas. Si llegara a enterarse Naruto de esto, ahora sí que se armaría el Armagedón, el rubiales jamás perdonaría a su madre por haberlo convertido en un arma viviente por un error que ella cometió, y que Minato podría desterrarla o encarcelarla por su adulterio y negligencia con su hijo.

Por otro lado, estoy con altas expectativas con el mismo Naruto, obviamente que cuando regrese de su viaje con Jiraiya será muy distinto en su forma de ser al del cannon. Sin embargo, queda ver cómo regresará, si es alguien que disfruta de la vida como su maestro (bueno para el alcohol y follador de mujeres) o regresará como alguien rebelde que no acepta órdenes de nadie y que tendrá una mala relación con sus padres.

Digo esta segunda opción porque puede suceder que durante su entrenamiento de controlar el poder del zorro, este por fastidiarle la vida a su contenedor le haya revelado por medio de imágenes y grabaciones mentales de la noche que tuvieron Kushina y Jiraiya, desencadenando incluso el incidente que se ve en el cannon, en que Naruto pierde el control del zorro y libera la cuarta cola, donde casi mata a ero-sennin y le deja esa terrible cicatriz en el pecho.

Si esto llegara a suceder, Naruto llegaría a Konoha con una muy mala actitud, sobre todo hacia su madre porque sabría por lo que le mostró Kyuubi y el testimonio de Jiraiya que fue Kushina quien comenzó todo, aparte que de su maestro puede esperar lo de follarse a mujeres ajenas por su actitud pervertida, pero de su dulce madre no y le exigiría explicaciones antes de cometer cualquier acción que dejaría consecuencias en el futuro de la familia Uzumaki.

Secretos Retorcidos Parte 2:

Quise poner una segunda parte, porque este tema abarcó todo el capítulo, incluso que involucrara a toda la familia Uzumaki, si Kushina nos ha sorprendido con todo lo que ha hecho, Minato no se queda atrás.

Esperaba como en el capítulo anterior ver al Yondaime aparecer encamado con una mujer ajena que no es su esposa para satisfacer sus deseos y fetiches sexuales, pero nada de eso sucedió, sino que descubro que el fetiche del abuelo de Bolt son las niñas o como dirían algunos las lolicon, pero no tan pequeñas sino como de la generación de Naruto (en el databok ya se confirmó que Naruto y los demás tenían 12 años cuando iniciaron su vida ninja como gennins).

Grande fue mi sorpresa al ver que la niña con la que Minato ha disfrutado su fetiche sexual sea la mismísima Sakura. No hay que ser un genio para darse cuenta, Sakura quien era igual de extrovertida como Naruto, de la noche a la mañana su actitud cambió radicalmente, casi no hablaba con los integrantes de su equipo y había dejado de perseguir a Sasuke, enfocándose en entrenar y hacerse más fuerte. Lo curioso es, que Itachi también está metido en el asunto, ya que él usa algún jutsu mental con su sharingan para hacerle olvidar a su víctima el trauma de la violación y que no se lo dijera a nadie, pero falta saber también si el Uchiha también se la violó junto con Minato o sólo le está cubriendo las espaldas para después cobrarle favores en el futuro.

El trauma debió haber sido bastante grande para Sakura, debido a que aunque Itachi le borró esos recuerdos, la chica igual tuvo un cambio drástico en su forma de ser y ella siente en su interior que debe irse de la aldea, es por esto que se puso contenta al irse de viaje con Tsunade a entrenar, aunque Sakura no pueda recordar la razón del por qué quiere dejar Konoha.

Lo que le pasó a Sakura, puede desencadenar que el futuro la pelirosada muestre un odio profundo a la familia Uzumaki, para qué decir de su relación con Naruto, ya que él es la viva imagen del que la violó y se llevarían absolutamente mal a partir de ahora.

Por el lado de Itachi, el asunto del asesinato de Shisui dejó como sospechoso al hijo mayor de Fugaku por ser la última persona en estar con él a momentos de su asesinato. Fugaku comprende que Itachi estaba con Shisui entrenando y que supuestamente él se suicidó para que su hijo despertara el Manguekyo Sharingan, ya que en las escrituras de la piedra de Rikudou señalaban la forma de obtener ese poder. Fugaku le recomienda a Itachi mantener en secreto su nuevo poder, debido a que provocaría una ola de oscuridad sobre los Uchihas e incontables muertes sucederían por la obtención del Mangekyo Sharingan.

Sin embargo, Fugaku se sorprende al saber que el mismo Yondaime defenderá a Itachi de las acusaciones que tiene en su contra por el asesinato de Shisui, lo cual le hace tener curiosidad sobre qué clase relación tiene su hijo con el Hokage, si es una relación de amistad cercana por ser su mano derecha por tanto tiempo o le debe estar cobrando un favor por algún secreto. Si Fugaku confirma que es la segunda opción, le preguntaría a Itachi sobre qué clase de secreto tiene Minato para así chantajearlo y ganar más poder político en el futuro.

Esto provoca que sin importar las buenas relaciones que existen entre Konoha y los Uchiha, siempre habrá alguien que desee el poder por sobre todas las cosas y desencadenaría un caos que llevará a la muerte de sus protagonistas. Sin importar lo que hizo Bolt para evitar el genocidio Uchiha, este terrible acontecimiento sucederá de todas formas, y esta vez no será por un golpe de estado que ocurre por la discriminación que sufren los Uchiha como en el cannon, sino que por la sed de poder de su líder.

Espero que no demores 30 días en actualizar, ya que esta segunda parte está mejor que la anterior y a pesar de los cambios que hizo Bolt en el pasado, lamentablemente sólo ha logrado que las cosas para su familia empeoraran y que su vida como la de los demás integrantes de su familia estén en peligro. Además, queda ver en el siguiente capítulo el hecho que provocará el fin de la vida que tiene Bolt en el futuro y su relación con su familia, ya que la clave en todo esto es la misteriosa desaparición de Sakura y lo que encontrará Bolt en el despacho del Hokage, el lugar donde su mundo se irá al infierno.

Dependiendo de este hecho, se revelará la verdadera intención de Bolt de viajar al pasado y el por qué precisamente a la época del incidente del Kyuubi.

¿Qué habrá descubierto Bolt en la oficina del Hokage para que diga que su vida ninja y familiar llegó a su fin?

Salto temporal de tres años:

¿Qué tipo de personaje será Naruto cuando regrese de su viaje con Jiraiya?

¿Kushina siguió con sus problemas de control sexual a pesar de que ya no es una jinchuuriki y le habrá sido infiel a Minato en más de una oportunidad?

¿Quiénes y cuántas niñas habrán sido violadas por Minato durante la ausencia de Sakura?

Todo esto y más en el próximo capítulo. :evil: :evil: :evil:
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TIERRA DE TRAIDORES 2da tem (+18)(P) Cap 5 16/01/18

Mensaje #20 por arminius » Sab Feb 24, 2018 11:37 pm

Luego de pedir las disculpas del caso por retrasar la actualización, pasaremos directamente a lo importante. sin embargo, permitan aclarar una vez mas algo importante sobre la personalidad de los personajes en mi fic. no tienen cambios de humor al estilo deus ex machina. sus personalidades tienen un motivo dentro de la historia. se que va a ser muy chocante ver a personajes como minato o kushina hundidos en la oscuridad, pero todo tiene una razon.

disfruten, que en la parte 2 de este capitulo empieza lo caliente....


CAPITULO 6: TRAMPAS Y TRAICIONES, PARTE I



“Diario de Boruto Uzumaki…


Nueva entrada…


Ha pasado demasiado tiempo. Muchos años, entre mi vida real en el futuro y el resto de mi penosa existencia durante lo que debía ser mi pasado. Pero ese momento, el preciso instante que ahora voy a describir pudo cambiarlo todo. Es un hecho que aun hasta mi actual edad de 74 años, definitivamente no he podido superar. Tuvo que pasar mucho tiempo, incluso una época entera para que tuviera que admitir ante mi propia alma la verdad desnuda.

Mi padre era mejor de lo que nunca he sido. Este concepto escapa del poder, de la responsabilidad o de la admiración que siempre le tuve. Mi padre el séptimo Hokage de la aldea de la hoja, Uzumaki Naruto. Fue y siempre será en mi corazón como un héroe. Siempre recordaré su valor. Siempre escucharé su firme voz que en nuestro entrenamientos me decía: “levántate Bolt” “no te rindas Bolt” “tu puedes Bolt” Después de tantos años, de tantas heridas y corazones rotos. Me encuentro rememorando a la personificación del valor. El hombre que una vez salvó al mundo. El que sabía lo que nadie en la tierra puede aprender. Uzumaki Naruto era el mejor, porque sabía cómo soportar el dolor. Como avanzar a pesar del sufrimiento. Como recuperarse de las más profundas heridas del alma.

Pero ahora mismo no me sirve recordar eso, sino que debo escribir sobre el primer día de mi exilio. Cuando empecé a perder todo cuanto me importaba. Ese día preciso un equipo ANBU me interceptó de camino a casa de los Yamanaka. Mi última esperanza de encontrar a S*****-chan consistía en buscar a su mejor amiga. Ella debía saber con exactitud lo que ocurría. Pero los cazadores fueron fríos e insistentes. Como cuando el Hokage ordena imperativamente tal o cual asunto. Entonces entendí que mi padre podía saber sobre el paradero de mi mujer. Y cambie mi rumbo en busca de respuestas.

Recuerdo que minutos después, ingresé a la oficina de mi padre rezando en mi interior una sola plegaria propia. “Resístelo Boruto” “Resiste lo que sea”. Si alguien, cualquier ser en la tierra se había atrevido hacer daño a mi S*****-chan. Lo pagaría mil veces. Yo debía saber lo ocurrido ahora, para cobrar esa cuota de sangre que no tardaría en derramarse minutos después. Pocos sabían de lo que yo era capaz. Y quienes realmente podían entenderlo, estaba seguro que nunca le harían daño a mi mujer. ¿Entonces qué ocurrió?


En la oficina solo cuatro personas. Mi padre el Hokage, Ino Yamanaka como la mejor amiga de mi pareja desaparecida, y por supuesto el consejero Shikamaru Nara. Solo nosotros, solo los cuatro sin guardias ni personal ANBU. Solos como si lo siguiente fuera ultra secreto, aunque por las miradas de varios en mi ascenso por los pasillos de la torre Hokage, el asunto parecía ser de dominio público.

-Boruto-kun…..-dijo Ino con una mirada de lastima y dolor- lamento mucho esto.

La mirada de mi padre no era dura. Estaba muy afectado y yo conocía perfectamente el sentimiento de profunda amistad que tenía por mi S*****. Shikamaru del clan Nara, era el único que emocionalmente no parecía afectado al problema.

-¿Dónde está……-intenté preguntar y la voz me falló-…ella?

Shikamaru se giró de lado, observando el paisaje por los ventanales. Mi padre bajó la mirada incapaz de saber que decir. Y en cuanto a Ino Yamanaka, sus ojos se llenaron de frustración y algunas lágrimas. Se veía muy agotada. Me pareció que no era la primera vez que había llorado en el tiempo que estuve en Kumo. Y por las circunstancias, no sería la última lamentablemente.

-ella estaba tan feliz….-inició Ino con tristeza- durante los primeros 3 o 4 días desde ese fin de semana especial, que me tenía harta con su carita de sonrisa permanente.

Aun en su profundo dolor, ese leve recuerdo le hizo sonreír apenas. Y en cuanto a mí, sabía perfectamente la razón de esa “felicidad” en S*****-chan. Cuando Ino apuntó al fin de semana, yo entendía que se refería al último en el cual estuve en Konoha antes de irme a la misión. Sin embargo, las palabras de Ino fueron acompañadas con la entrega de un sobre, el cual recibí tratando de que las manos no me temblaran del espanto. Una carta en su interior, anunciando lo que mis malos presagios ya podían anticipar:


“Ya no puedo seguir…

No puedo continuar con el peso de mis culpas. La memoria tan fresca, tan nítida del crimen cometido me está haciendo perder la cabeza. Quiero dormir, quiero descansar y olvidar. Las drogas no ayudan, el alcohol solo aumenta el sentimiento de culpa que me carcome hasta las extrañas.

No puedo dormir…

No puedo creer lo que hice. Parece una pesadilla realmente. Pero mi corazón me indica que fue real. Que es real. Mis días se hacen largos desde que comencé a recordar. Pero mis noches son aún peores. Todas mis noches parecen una eternidad. La culpa por la muerte de S*****, es mía. Es insoportable pensar que soy la causa de la muerte de mi hija y nieto.

No puedo perdonarme. No puedo guardar silencio.

Amo a Boruto Uzumaki. Y no puedo soportar la idea de que me llegue a odiar cuando sepa lo que hice. Cuando descubra que todo el dolor que ha sufrido, fue causa de mi propia mano. Eso no podrá perdonarme jamás. Y aunque lo hiciera, aunque tuviera la capacidad de tener la suficiente piedad en su corazón. Soy yo misma, quien ya no tiene capacidad para soportarlo.

Yo S***** H***** me declaro culpable de asesinar a mi hija, inyectando un suero inhibidor de chakra en su fase de parto. He faltado a mis deberes como madre, como médico y como ninja de Konoha. He dejado que mi deseo personal por el esposo de mi hija, consumieran mi buen juicio.

No puedo continuar viviendo así….Adiós.”


Extrañamente, no lo pude creer como cierto. Mi mujer no podía estar muerta. Dos semanas atrás éramos felices. Tan solo en 15 días, no podía una mujer feliz recordar que había asesinado a su hija y nieto llenándose de culpas. No podía haber guardado ese secreto durante tantos años. Ella no pudo guardar tanto tiempo ese secreto ante mis ojos. Y mientras reflexionaba en silencio que la letra y la forma de escritura era la de S*****-chan, mientras me hundía poco a poco en la profundidad de la sinrazón; Shikamaru Nara tomaba la palabra en esa habitación. Hablando de pruebas y eventos. Hablando de lo que en ese instante yo no entendía. Mi padre, y también Ino-san solo estaban enfocados en verme. Como esperando que mi cuerpo se rompiera en finos trozos de cristal en cualquier segundo siguiente. Ambos sabían perfectamente lo que S***** significaba para mí. Así como suponían lo que la revelación sobre la muerte de mi esposa generaba en mi mente. ¿Sufría por el suicidio de mi actual pareja? ¿Me sentía horriblemente traicionado por conocer las circunstancias de la muerte de mi familia hace años? Todo era un remolino de dolor, un tifón que poco a poco crecía atraves de mis ojos. Era furia. Era dolor. Eran demasiadas sensaciones reunidas en un solo punto. En un momento donde todo lo que había amado y protegido, se destruía arrastrado como la arena por causa del mar.

Muchos años después, mientras escribo recordando lo que me ocurrió ese día, reflexiono que mi padre cambió la historia para mal. Él tuvo la intuición de verme destrozado. Él supo al mirarme tan perdido, que si me dejaba salir de esa oficina sin detenerme con alguna treta; al día siguiente me encontrarían muerto. Era todo lo que pensaba en ese instante. Pensaba en morir. No tenía razón para continuar. Volver a la sociedad de Konoha, sabiendo que nuevamente iniciaría el estúpido juego de intentar ligarme a una heredera por la búsqueda de poder, era algo que no podría soportar.

Mi S***** se había ido para siempre…

Y me tenía sin cuidado si fue por su mano propia como sugería la carta. Pudo ser asesinada, pudo ser emboscada. Pudo ser una trampa de alguien indeterminado. Tal vez simplemente todo lo que veíamos era la pura verdad. ¿Quién más pudo acercarse a mi esposa sino su propia madre? Hace años yo había limpiado el piso con los que conspiraron para matar a mi hijo y mujer. Pero el contacto del hospital nunca fue encontrado. ¿Fue realmente S*****? ¿Ella asesinó a mi familia?

En ese momento no podía razonar. Mi mente estaba quebrada y solo quería apagarme como una vela hasta desaparecer. Oxidarme como una espada olvidada en el rincón. Intenté usar todas las herramientas de mi entrenamiento para ocultar mi dolor. Para que nadie me detuviera y me pudieran dejar solo. Pero Oto-sama se interpuso con mi destino:


-Tengo que irme….-dije controlando todo lo que podía mi voz- no puedo hacer nada aquí.

-No puedes irte Boruto….-afirmó con dureza mi padre- lamento tanto como tú lo ocurrido. S*****-chan era mi mejor amiga. No tengo la mínima intensión de creer lo que escribió en esa carta. Ella nunca haría lo que dice que hizo. Su hija era su vida entera. Sin embargo, no puedo hacer nada por ella ahora. Pero espero que entiendas…..lo que sin dudas voy hacer por tu bien.

Ino y Shikamaru se mantuvieron en silencio, y comencé a notar que la tensión aumentaba en mi contra. Como si esperaran un estallido de mi parte. Obviamente no entendían que me era imposible en ese momento. Mi cuerpo no respondía. Estaba paralizado por el dolor. ¡Quería morir! ¡Dejar de sentir lo que estaba sintiendo! Eran como puñaladas. Furiosas cuchilladas a mi corazón el tan solo recordar aquel último fin de semana junto a S*****-chan. Su piel, su calor, su sonrisa de pura satisfacción. ¿Realmente no volvería a tener nada de eso? ¿Qué otro asunto del mundo de los vivos, podía ser importante para mí a partir de ese día?

-Espero que entiendas que lo hago por tu bien Boruto….-reafirmó mi padre serio- Estas oficialmente suspendido de tus funciones. Ya envié un mensaje a mi casa para que tu madre prepare tu antigua habitación. Volverás a casa.

-Oto-sama yo quisiera…

-No…..-definió como cosa juzgada- tu casa estará cerrada hasta concluir las investigaciones del caso. Ino y yo no estamos convencidos de lo que esa carta sugiere. Y no tienes donde vivir mientras tanto.

Tanto Ino como Shikamaru en pocos segundos, entendieron que yo no iba a resistirme para nada. Que no tenía el ánimo para luchar. Mi moral estaba despezada. Entonces, se fueron de la oficina para que el séptimo Hokage obtuviera la privacidad que deseaba. Para dejar de hablar como un líder militar, y comenzar a ser un padre para su hijo perdido.

No importando las buenas intenciones de mi padre, visto a la distancia cometió un terrible error. Debió dejarme morir. Debió dejarme partir y hubiese evitado toda la destrucción de su amada aldea. Pero no lo hizo. No estaba en su naturaleza abandonar los lazos de amor que lo unían a sus personas más importantes. Su compasión muchas veces puso a salvo al mundo ninja. Pero dicho sentimiento, tarde o temprano terminaría siendo el motivo de su muerte. Ese día yo debería haber muerto para salvar al mundo. Y lamentablemente para todos, mi vida sería muy larga aun. Lo suficiente como para ver morir al mundo entero antes que conocer mi propio final.

Un apocalipsis es un evento extraordinario que solo se puede atestiguar una vez. Por cuestiones de lógica, es imposible ver al mundo entero perecer en dos ocasiones distintas. Sin embargo, mi abrupto viaje en el tiempo lo hizo posible. En resumen, en estos días y a mis más de 70 años de vida, estoy atestiguándolo por segunda ocasión una catástrofe mundial.

Un terrible privilegio…

Un horrendo destino que se pudo haber evitado…

Si solo mi padre me hubiese dejado morir aquel día”




************************************************


El bar era muy concurrido…

Boruto Uzumaki se sentía incómodo con tanto ruido y algarabía. El lugar estaba atestado de borrachos de todas las clases y estamentos. Había trabajadores de una mina, que apenas cobraron su jornal dedicaban ese sábado a la noche para gastarlo casi al completo. Había apostadores repartidos en varias mesas lejanas a la barra. Algunos ingenuos, queriendo ganar en los naipes y generalmente vaciando sus bolsillos en manos de los “profesionales”. También estaba los mercenarios y Shinobi de distintos lugares. Ellos generalmente no llevaban a la vista bandanas o distintivos de ningún tipo. Seguramente ese bar de pueblo, era un genial lugar para realizar reuniones de contrato secretas y recibir encargos sin el compromiso de ser descubiertos por los cazadores especiales ANBU de cualquier aldea en particular. En sí mismo, el lugar era un cumulo de inadaptados de varios rubros u orígenes, y el dueño agradecia las monedas adicionales que ganaba por aportar licor y no hacer preguntas reveladoras.

Boruto por caso, en el tiempo que cumplía de estar viviendo en Konoha y formando parte de la Raíz, había conocido la gran mayoría de bares y cantinas que se repartían por poblados pequeños y ciudades grandes. Todos con el doble objetivo conjunto de emborracharse seguido y recibir contactos del grupo secreto al que pertenecía en la actualidad. Boruto Uzumaki era parte de la Raíz de Danzou. Y tanto su reclutamiento hace tiempo, como su trabajo y pertenencia en la actualidad, era la clara prueba del caos en el mundo.

¿Por qué se emborracha tan seguido Boruto?

Porque en los últimos dos años lo había recordado todo. El motivo de su escape al pasado. Las circunstancias de su pérdida de memoria. Los errores cometidos en el proceso. Y sobre todo, la aceptación de que estaba atrapado en un pasado que no esperaba visitar. Porque si algo tenía muy claro Boruto desde que pudo recordarlo todo, fue que nunca quiso viajar tan atrás en el tiempo. Ese fue un error, como tantos otros cometidos en otras épocas. Un error terrible y muy costoso. Uno que lo llenaba de culpa y no lo dejaba dormir en paz.

¿Cómo terminó Boruto Uzumaki trabajando para la Raíz?

Todo comenzó por los caminos esperados. Cuando hace más o menos dos años atrás, Boruto recorría Konoha como un comerciante de pieles y/o mercenario sin trabajo. Bebiendo, charlando, escuchando y esperando. Sin contacto aparente con el Hokage o cualquiera de sus hombres de confianza. Boruto había pensado su coartada con cuidado, y con cierta cuota de satisfacción pudo notar que no debía mentir demasiado sobre el “personaje” que tenía que interpretar sobre sí mismo para infiltrarse en Raíz. Técnicamente si era un mercenario. Había trabajado cazando criminales y viviendo de cobrar las recompensas. Tenía refugios ocultos en varios países, y no pertenecía a ninguna aldea ninja de la actualidad. Su bandana de Konoha la mantenía oculta, y no era oficial. Casi nadie la había visto. En los registros de la época, Boruto Uzumaki no existía como ninja de la aldea escondida entre las hojas. La información personal sobre Boruto, no arrojaba a ningún dato a investigar que tuviese familia en ningún sitio. Padre y madre desconocidos. Apellido Uzumaki, pero aunque tuviera origen en la antigua aldea del remolino, aquella aldea fue destruida y no había pergamino que pudiese ubicarlo en las ramas familiares de esa villa.

¿Quién era Boruto Uzumaki en realidad? Nadie lo sabía. Danzou solo pudo enfocarse en la indudable carga de poder que ese hombre llevaba. Después de todo, un cazador de Shinobi gatana debía cuando menos ser más fuerte que la presa en cuestión. Y según la recopilación de información que Danzou hizo antes de contactarlo, Boruto se había mantenido casi 10 años entre los mejores cazadores de recompensas del mundo. Fue por ello, y por la clara falta de apego a nada que Minato pudiese representar, lo que finalmente convenció a Danzou de incorporarlo a organización secreta.

Lo regular para un nuevo recluta externo, era ordenarle que primero se afiliara a Konoha por los canales normales. Realizar un examen de aptitud frente al consejo de clanes, y obtener un rango mediante ese examen para ser incorporado a los Jounnin a cargo del Hokage, o a los ANBU cazadores. Luego de ser considerado “parte de la aldea”, vendrían las misiones secretas y las verdaderas pruebas que Danzou solía requerir para comprobar que el nuevo recluta era fiel solo a su persona. Y sobre todo, para evitar que algún espía se infiltrara en su grupo. Vigilarlo desde las sombras, para luego de convertirse en ninja de la aldea ponerlo a prueba era lo regular. Sin embargo, Boruto Uzumaki rompió con todos los moldes que Danzou Shimura tuviese hasta la fecha:


Flash back: hace dos años…

Boruto caminaba tranquilamente regresando a su habitación de la posada donde dormía. Casi se cumplía el segundo mes desde que inició su estrategia para que Raíz lo contactara. Sin embargo, no había visto nada sospechoso en ningún bar o lugar de reunión para Shinobi. Nadie le habló en específico, ni siquiera intentaron probar su nivel en supuesto combate de práctica. Los Jounnin y Chunnin lo miraban de reojo. Los Hyuuga y los Uchiha no estaban interesados todavía en él, porque básicamente nadie sabía de su secreto Doujutsu. Y los ANBU del consejo, solo lo vigilaron durante pocos días antes de comprobar que Boruto no estaba interesado en ningún objetivo militar dentro de la villa. Por lo tanto, esa noche en particular se sintió feliz de entender que estaba siendo vigilado y perseguido. Ya no quedaban dudas que los hombres de Danzou serían los únicos interesados en sus actividades. Y era el momento de tomar contacto con ellos.

Anko-sensei alguna vez le había instruido sobre los métodos para infiltrarse en alguna organización extranjera. Las formas de generar un acercamiento. En hombres o mujeres que no confiaban o empatizaban con nadie. Era meter la cabeza en la boca del león, y tener la posibilidad de vivir al día siguiente. Anko-sensei dijo que en toda su carrera, solo había conocido un par de espías que pudieron vivir lo suficiente para retirarse de la actividad. Mientras tanto, cientos murieron, y miles desaparecieron al fallar en infiltrarse. La vida útil de un espía, aun sea de calidad excelente en su entrenamiento, era de menos de 10 años. Antes de eso, o era descubierto y asesinado, o directamente se volvía un doble agente.

-“los espías no pueden tener principios, vínculos emocionales o moralidad –recordaba Boruto mientras caminaba por la noche de Konoha y se dejaba rodear por los hombres de Danzou en las sombras- ¿no era esa su enseñanza Anko-sensei? “un espía, solo sobrevive por intermedio del miedo. El miedo que puede infundir en otros, es la clave”

Boruto en sus años fuera de Konoha, había desarrollado un pequeño truco referido a su Byakugan. Dicho movimiento era útil para captar al enemigo cercano, sin que nadie pueda ver que tenía un tipo de Doujutsu. Generalmente, el clan Hyuuga activaba su Byakugan colocando su mano en posición tigre y liberando el poder atraves de sus ojos. Boruto no tuvo éxito al intentarlo sin el sello, pero concentrándose lo suficiente podía activar parcialmente su visión por dos o tres segundos. Inútil para luchar, pero suficiente para “echar una ojeada” de los ninjas que pudieran estar escondidos a su alrededor. Así lo hizo, por escasos dos segundos. Pudo notar que cuatro Shinobi en formación de equipo lo acompañaban adonde fuera. Uno de ellos demasiado cerca. Lo seguía a menos de 30 metros. Parecía poder ocultarse en las sombras y desaparecer su presencia. Los tres compañeros de este perseguidor, estaban cuando menos a 100 metros. Pero siempre tomando posiciones alrededor de Boruto. Como un triángulo con el Uzumaki como centro.

-seguramente son rastreadores…-pensó el rubio- no necesitan verme para seguirme- y eso elimina la posibilidad de que intenten matarme. Un equipo de ANBU que se oculta tan perfecto debe estar especializado solo en vigilancia.


En resumen, eran buenos para el subterfugio, pero probablemente no para el combate directo. De lo contrario, no guardarían tanta distancia en la ciudad. Tenían prudencia, porque seguramente no se sentían a la altura de una pelea. O simplemente no tenían órdenes para ello. Como fuera Boruto había decidido no perder más tiempo esperando que Danzou lo tenga en cuenta. El mismo lo obligaría a considerarlo.

Encaminó sus pasos por una calle lateral. Evitando el centro y dando un rodeo a la posada donde se dirigía cuando salió del bar. Había bebido bastante, pero no lo suficiente para que un grupo de imbéciles en la oscuridad lo pudieran vencer. Así que era un buen momento para sacar de la oscuridad a esas moscas molestas. Dando pequeñas actividades con su Byakugan, Boruto esperó el preciso momento que uno de sus perseguidores se ocultara en un callejón muy cercano a su paso. Y fue cuando decidió actuar contra él.

-Eres mío ahora….-dijo sonriendo apenas, cuando realizó un sunshin rápido y aparecer detrás del enemigo oculto en la oscuridad.

El hombre de Danzou reaccionó tarde, tratando de evitar ser atrapado dio varios pasos adelante ingresando a la luz de la calle. Pero Boruto ya estaba detrás suyo, y capturó su brazo derecho torciéndolo detrás de su espalda. Luego con el dedo índice de la mano izquierda, golpeó en el hombro izquierdo y en 4 puntos de la espalda en el rival, dejándolo prácticamente inútil para la defensa. A continuación, lo estrelló contra un pilar de piedras y sujetaba con mucha fuerza el brazo torcido.


-No me gusta que me espíen muchacho….-dijo en el oído del Shinobi atrapado- no me gusta que me sigan y mucho menos que se crean invisibles a mis sentidos-el sujeto gruñó desesperado, pero no podía soltarse del fuerte agarre sobre su brazo derecho, mientras el izquierdo no le respondía – ahora terminaremos esta noche con un divertido juego de preguntas y respuestas. Primero… ¿por qué me están siguiendo tú, y el resto de tu equipo que están en los alrededores?

El sujeto gruñó, y estaba a punto de soltar una amenaza cuando un dolor insoportable le hizo gritar. Fue corto y preciso, pero claramente uno de sus dedos se había quebrado ante la formidable presión de Boruto Uzumaki. Le partió un solo dedo, y sin embargo el dolor parecía una lanza que lo atravesaba completamente. ¿Cómo hizo eso? no tuvo tiempo de razonarlo.

-lamento no haber explicado tu delicada situación…-sonrió en su oído Boruto y el ninja atrapado sentía temblar sus rodillas- actualmente estas en algo que llamo “detector de mentiras”. Una divertida combinación de lectura de pulso y chakra, que me indica exactamente cuando no eres sincero.

Dicho esto, otro dedo de la mano se quebró ante la presión del Boruto. El sujeto atrapado volvió a gritar, sin poder soportar el dolor. ¡Ni siquiera le había hecho una pregunta! Le había fracturado dos dedos en pocos segundos. ¿Hasta dónde llegaría atacando a Shinobi de Konoha en su propio territorio?

-Lamento eso…je je je….-reía bajo y siniestro el Uzumaki- “el detector de mentira” tampoco soporta estupideces. Mentir ante mis preguntas, o guardar silencio en una especie de demostración de valor inútil, traerá mucho castigo a tu cuerpo.

-No te voy a decir nada imbécil….-resolvió insultar el espía- así que será mejor que…

La respuesta del rubio fue tomarlo con la mano izquierda por el cabello y obligarlo a estrellar su rostro contra el pilar de piedra. La sangre escurría de la nariz rota, la máscara de ANBU se hizo pedazos y solo quedaba un gesto de confusión y desesperación. ¿Dónde estaban sus compañeros? ¿Acaso no iban ayudarlo?

-Tienes más de 200 huesos en tu cuerpo….-aseguró tétricamente Boruto- una nariz rota y dos dedos averiados solo son pequeños problemas. Tu principal preocupación es saber, que tengo una oportunidad de preguntar por cada hueso que pueda romperte. Ahora depende de ti, entender los límites de tu idiotez, al no responder con la verdad.

-¡De acuerdo de acuerdo!-señaló el Shinobi tratando de ganar tiempo- ¿Qué quieres saber?

-Algo simple….-sonrió en su oído Bolt- ¿Por qué tú y tu equipo me siguen a todos lados?

-Tengo órdenes…

-Perfecto….-indicó el rubio- directo y simple. Es el modo que salvará tu carrera. Porque no pienso jugar la carta de prometer la muerte. Eres Shinobi y estarás preparado para eso –Boruto hizo un silencio espantoso, que al sujeto le produjo tener escalofríos- pero lo que puede ocurrirte es quedar inútil para el resto de tu vida. No volverás a trabajar como ninja nunca más. Morir es fácil, pero vivir el resto de tu existencia paralizado en una cama. Eso sin dudas es lo complicado.

Otra lección valiosa de Anko-sensei. “nunca amenaces a un Shinobi por su vida” los ninjas están entrenados desde la cuna para enfrentar la muerte. Salvo que sea un cobarde, no existe posibilidad de que traicionen a sus líderes por salvar la vida. Eso es un deshonor imperdonable. Pero si logras introducir en sus mentes la idea del retiro como ninja. Si logras amenazarlos con la idea de que jamás volverán a ser guerreros útiles. Espadas sin filo, hombres sin uso de chakra. Eso sí podía quebrarlos posiblemente. En resumen, un ninja preferiría morir que vivir inválido el resto de su vida.

-Ahora bien, has dicho que tienes órdenes…-proseguía Bolt que cada tanto activaba su Byakugan parcialmente para rastrear a los compañeros del cautivo acercándose- ¿Ordenes de quién? Dime quien es tu oficial de rango superior.

-El Hokage es mi comandante en….AAAAAHH….

Empezó a mentir, y Boruto le quebró los dos dedos que quedaban sanos en la mano derecha, para luego cubrirle la boca para que el grito espantoso de su presa no alertara a propios y extraños. Después de todo, el equipo de su prisionero ya sabía que estaba atrapado. Boruto los quería a ellos, y a nadie más interviniendo esa noche.

-Me has mentido muchacho….-le susurró el rubio molesto- y al mismo tiempo no respondiste a mi pregunta en la misma oración. Eso te ha costado tus últimos dos dedos útiles. Lo siguiente será la muñeca, y de ahí subirá la intensidad. Recomiendo que no pruebes mi paciencia más allá de todo esto. He preguntado y más te vale contestar bien. ¿Quién carajo es tu oficial de rango superior? ¿A quién le sirves como perro?

-¡Alto extranjero!-dijo un ANBU apareciendo frente a ellos- Ese es mi subordinado y te ordeno que lo liberes. Responderé tus preguntas, pero debes liberarlo o atenerte a las consecuencias. Sabemos quién eres, Uzumaki Boruto.


El rubio sonrió, y lo siguiente fue obligar a su prisionero arrodillarse en el terreno de la calle. Atrapó ambas muñecas del sujeto y estiró sus brazos antinaturalmente hacia atrás. Le puso un pie en la espalda, casi a la altura donde comenzaba el cuello y estiraba como muñeco de trapo a su víctima. Boruto sonrió fríamente ante el capitán, para darle a entender que esa amenaza solo incentivaba el daño a su compañero. Y con solo forzar un poco más los brazos del Shinobi arrodillado, podía arrancarle ambos brazos sin esfuerzo alguno.

-Si supieras quien soy en realidad…-afirmó Boruto tétrico- estarías tú y los otros dos integrantes de tu equipo que intentan rodearme por detrás de las casas; inclinados ante mí y agregando a mi nombre los honoríficos adecuados. Para ti….-estiró los brazos de su prisionero y lo hizo chillar- y para el resto de ustedes, soy Uzumaki-sama.


El capitán fue provocado, y cometió el segundo error en pocas horas. (El primero fue aceptar la misión de espiar a Boruto Uzumaki) dio una orden con un gesto mudo, y detrás del Uzumaki dos ninjas enmarcados lo flanquearon atacando con ninjato. Sin embargo, aunque todos esperaban que el compañero sometido fuera liberado en cuando Boruto comenzara a repeler los ataques; fue bastante impactante comprobar que no podían siguiera obligar al Uzumaki a moverse de su posición. Boruto dejó su mano izquierda apresando ambas muñecas del prisionero, y con su brazo derecho estirado hacia su espalda; abrió su palma y realizó una especie de Kaiten parcial. El capitán observo un semi círculo de luz azul rechazando a sus dos compañeros mientras Boruto nunca dejó de mirar al frente. Detrás del rubio, ambos Shinobi cayeron al suelo y sus ninjato volaron lejos por la noche.

-¿Eso es Kaiten? –Pensó el capitán sorprendido- ¿Cómo pudo realizar esa técnica Hyuuga con una sola mano y sin girar su cuerpo? ¿Qué clase de monstruo es?

Boruto observó las dudas del capitán frente suyo. Y por su oído, podía saber que ambos Shinobi a sus espaldas no se movían de su caída previa. Todos estaban sorprendidos, y no lograron que Boruto liberara al compañero atrapado. De hecho, ni siquiera lo forzaron a moverse un paso de su actual posición.

-Bueno….-dijo Boruto luego de algunos segundos donde nadie se movía ni hablaba- empiezo a fastidiarme de no encontrar respuestas. Así pues….-estiró los brazos de su enemigo y lo hizo gritar nuevamente- si alguien no me dice el nombre del jefe que me espía, voy a llevarme como obsequio un par de brazos a mi casa.

-¡Espere por favor! –Exclamó acobardado el capitán- no vinimos a pelear. Solo reaccionamos porque tiene prisionero a nuestro compañero.

-Quiero respuestas…. ¿Quiénes son ustedes y quien les ha dado órdenes de vigilarme? ¡Respondan ahora!

-Formamos parte un grupo secreto apartado del Hokage –Apuntó el capitán seriamente y elevó ambas manos para mostrar que no pensaba atacar- nuestro líder quería saber más de usted. Seguramente pretende reclutarlo.

-¿Me ofrecen trabajo? –Sonrió Boruto algo distendido y liberó al prisionero que se desplomó de cara al suelo- hubiesen empezado por ahí.

Luego de eso, ante la mirada incrédula de los ANBU, Boruto comenzó a caminar y pasó por el costado del capitán sin detenerse. Lentamente, como retornando al paseo que las circunstancias había interrumpido. Mientras los dos Shinobi a lo lejos por fin reaccionaban y se acercaban para asistir a su compañero, el capitán sin siquiera voltear a ver el camino de Boruto le dijo:

-¿Estaría dispuesto aceptar misiones clasificadas?

-Por supuesto….-señaló Boruto sin detenerse ni girarse- pero dile a tu jefe que mis servicios son muy costosos. Y que mi única condición para aceptar misiones, es reunirme cara a cara con quien me contrata.

-¿Por qué razón?

-Porque si luego de completar mi misión deciden hacer algo muy estúpido como no pagarme….-finalizó a lo lejos y saludando con la mano- tengo que saber de quién voy a cobrarme directamente con sangre.

Fin del flash back:



Dos años después de ese evento en un bar de un poblado pequeño, Boruto esperaba el contacto proveniente de Raíz. Básicamente las reuniones para conocer los detalles de cada misión y también los momentos donde daba su reporte recibiendo su pago; eran todas en bares y cantinas lejanos a Konoha. Esos lugares eran molestos y bulliciosos, pero Boruto entendía que los métodos de Raíz para enviar misiones y trasferir recursos, estaban adaptados para evitar completamente los hombres de Minato. Era indudable que Danzou actuaba muy distinto con el gobierno del Yondaime, a lo que supo hacer cuando Sandaime o Godaime estaban al frente. Y durante muchos años tuvo gran éxito. Hasta que un viaje en el tiempo, más la información aportada por el viajero en cuestión; delató completamente la existencia de Raíz. Danzou había actuado perfecto. Y aun así ahora estaba infiltrado a pesar de todo.

-Cariño….-dijo una voz susurrante cerca de la barra donde estaba Bolt- espero no haberte hecho esperar demasiado. Puedes llevarme a tu habitación esta noche, y castigarme como a una niña mala. Ku ku ku.


Ironías del destino le dicen. Boruto Uzumaki estaba trabajando con un único contacto perteneciente a la raíz. Y esa Kunoichi era nada menos que Anko Mitarashi. La incomparable y siniestra sensei que conoció cuando era apenas un crio. Pero claro, esta versión de Anko era más joven que Boruto. Tan sensual como mortal. Actuaba como una mujer fatal, que devoraba hombres como su golosina favorita. Aunque claro, Boruto sabía que esa era una fachada. Aunque la joven Anko no tuviera idea como ese hombre maduro podía resistir a sus “encantos” durante tanto tiempo. Nunca dejaba de intentarlo. Nunca dejaba de presentarse disponible para seducirlo.

-He terminado mi paseo bajo la lluvia….-dijo en clave Boruto y Anko llenó una copa para beber junto al rubio- decidí que aplastar una salamandra, era mejor que cargarme a un montón de críos vistiendo capas a juego.


¿Traducción? Boruto recibió una misión clave para la historia Shinobi. Y considerando las opciones que tenía frente a sus ojos, decidió a cambiar los términos del pasado. Danzou le había ordenado que interviniera entre la tregua que tenía Hanzo “la Salamandra”, con ese grupo naciente de Shinobi libres conocido como Akatsuki. Técnicamente, Danzou quería una especie de alianza con Hanzo porque respetaba su poder. Pero Boruto sabía perfectamente el poder oculto de Akatsuki. Ahora eran jóvenes, y nadie apostaría por ellos. Pero sabiendo que tarde o temprano Nagato asesinaría al actual líder de Amegake, era mejor tener amistad con el ganador antes que efectivamente tomara el poder.

-Esa no fue la orden que tenías…kukuku…-sonrió Anko divertida- eres rebelde y guapo. Eso me gusta mucho de ti Boruto-kun.

-la misión era evitar que las dos fuerzas más notables de Amegake se unieran como una sola. Eso aumentaría el poder militar de la lluvia y seria riesgo para Konoha. He cumplido. Los niños de Akatsuki no podrán hacer alianza con un muerto. Ahora dame mi pago Anko-san.

En un lento movimiento, Anko extrajo una bolsa de lona de su chaqueta color café. Depositó el dinero en la mesada y un segundo después ya había desaparecido oculto por el movimiento de una mano en el hombre. Pero eso no era todo.

-Quiero el pergamino con técnicas de sellos ahora…-dijo Boruto bebiendo una copa de un golpe- no juegues conmigo. O visitaré al viejo tuerto para cobrarme directamente.

-kukuku…..el pergamino que es tu recompensa, está en alguna parte de mi caliente y sediento cuerpo –Susurró perversa Anko- encuentra el tesoro Boruto-kun. Registra el terreno minuciosamente.

-Mujer fastidiosa…-pensó el rubio algo molesto- tienes suerte que te tenga tanto aprecio.


Ambos bebieron durante las dos horas que continuaron a la charla. Y cuando se fueron del bar, separándose cada uno a su lado, Boruto recibió el pergamino que de mala gana Anko tuvo que darle sin manoseo previo. La mujer no obstante no parecía rendirse. Quería provocarlo hasta que se rompiera y estallara. Pero Boruto conocía su secreto. No caería en la trampa de Anko Mitarashi. Sin embargo no importando cuan bella y sensual haya sido en su juventud, Boruto sabia el secreto de Anko-sensei. Fue ella misma era quien se lo había dicho hace ya mucho tiempo. Por ese motivo la actual Anko, nunca lo haría caer en sus trampas.


***********************************************


Minato acababa de regresar a su oficina con la información secreta…


Aun pasados dos años, no podía creer lo que obtenía de los informes secretos de su espía en la Raíz. Una estructura paralela totalmente invisible a la mirada del Hokage, incluso a la mayoría de los líderes de clanes. Todo perfectamente cuidado y discretamente realizado para lanzar un paquete de misiones clase A o S en varios puntos extranjeros cruciales.

Minato revisó el pergamino con información que le había dejado Boruto en el refugio secreto. Un detallado revisionismo de archivos viejos y misiones antiguas donde los hombres de Danzou habían metido sus zarpas. Asesinatos en la aldea de la niebla, infiltrados en la arena y la manipulación de un orfanato para controlar a su dueña, la cual sacrificaron tiempo después en otra misión de espionaje. Relaciones comerciales con muchos grupos criminales, trasferencia de beneficios de varios negocios turbios en países limítrofes. Contactos en las más altas ramas de la política y también relaciones personales con algunos asesores del señor feudal del fuego.
Además, según los informes de Boruto la estructura general del grupo comandado por Danzou Shimura, se dividía en dos grupos definidos:

El primero grupo era la Raíz comercial. Una especie de “logia” donde ricos terratenientes y comerciantes muy adinerados se reunían en un tipo de club secreto. Las especificaciones de lo que hacían y donde se reunían eran desconocidas para Boruto. Pero lógicamente esta parte de la estructura de Raíz, era utilizada como sustento económico de las operaciones que se realizaban por intermedio de los ninjas. Boruto había informado que por una misión de clase A o S en la Raíz, Danzou solía pagar el triple de lo que Konoha ofrecía. Logrando total fidelidad de los ninjas bajo su mando, así como también de los mercenarios contratados para trabajos específicos. La cuestión económica era un punto escabroso según Boruto. Ya que esa “logia” que apoyaba el poder económico de Danzou, bien podría estar reuniendo fondos cuantiosos para las ambiciones enormes del consejero. Se podría incluso, reunir un poderoso y bien pagado ejercito mercenario para tomar el poder de Konoha en su momento. O ya pensando en grande, tal vez Danzou ambicionaba derrotar al señor feudal del fuego y apropiarse del país entero. No se sabía hasta donde llegaban los límites de un sujeto como Danzou Shimura.

Y por otro sector, separada completamente de cualquier vínculo que pudiera relacionarla, estaba la Raíz militar. Un grupo de ninjas, mercenarios, políticos, nobles e incluso civiles. Que recibían encargos o misiones muy bien pagadas para infiltrar, asesinar, bloquear, retrasar o destruir cualquier objetivo que el líder Danzou considerara “peligroso para Konoha”. O simplemente dejando los eufemismos de lado, los que fueran peligrosos para el mismo.

¿Cómo consiguió toda esa información Boruto? Esa fue una buena pregunta que Minato se hizo varios informes atrás. Y la respuesta fue una combinación de intuición e información previa. Boruto conocía la Raíz del futuro desde adentro, y sabía que su sensei había tomado mucho de lo que dejado por Danzou. Además, tuvo la inteligencia para descubrir los sutiles cambios que en este tiempo tuvo que realizar el consejero, para resguardar aún más a su grupo de la mirada del Yondaime.

Minato hubiese querido más información sobre los objetivos específico que tenía Danzou. Pero era evidente que Boruto aún no se encontraba tan cercano al líder por el poco tiempo trascurrido. Así que se decidió a esperar. A dejar fluir las cosas sin intervenir en nada de lo que pudiera alertar al enemigo de ser descubierto. Además por añadidura, el Yondaime Hokage tenía problemas personales más serios que los movimientos secretos de la Raíz.

Su nuevo fetiche sexual, aquel que había surgido poco a poco a lo largo de los años pasados, estaba definitivamente descontrolado. En los años anteriores Minato solo cometió un acto depravado a los ojos de la sociedad. Atacó, sometió y forzó sexualmente a una kunoichi de rango Gennin que estaba sola y vulnerable, en un campo de entrenamiento cualquiera. Ni siquiera podía empezar a encontrar explicaciones el Yondaime. Al recordar ese incidente, solo lograba excitarse aún más de lo que usualmente estaba cuando veía a las jóvenes Gennin pasar por su oficina o por la calle día a día. Las niñas que apenas salían de la academia, de 12, 13 o 14 años. Las jóvenes inocentes que no tenían la fuerza ni la preparación para enfrentar el primer e inesperado ataque del mundo ninja.

La primera víctima de Minato hace dos años, fue nada menos que Sakura Haruno.

Por si no fuera poca la gravedad de su acto, era consiente que había violado a la compañera de equipo de su único hijo. Minato además, no podía evitar torturarse al recordar que Naruto estaba enamorado de esa niña desde la más tierna infancia. Y el Yondaime mismo, su propio padre, había destruido la flor virgen e inocente de Sakura. Era la causa de ese trauma físico que se manifestó en la joven durante varios meses. Lo que finalmente derivó en enviarla lejos al cuidado de Tsunade Senju, para tratar de cubrir ese crimen que podía revelarse en cualquier momento. Minato se flagelaba mucho por lo que le hizo a Sakura, pero al mismo tiempo reconocía que era algo en su interior que no pudo ni podía detener en la actualidad.

Ese primer fetiche de violación y dominación sexual, lamentablemente se hizo moneda corriente.

Aunque el ataque a Sakura Haruno, fue de improviso y pudo terminar en una denuncia civil que destruiría la reputación de Minato. La fortuna estuvo del lado del líder aquella vez, y su guardia personal Itachi Uchiha lo encontró a tiempo de solucionar con su Sharingan el cabo suelto en las memorias de esa chica pelirosa. Luego de aquel problema, Minato hizo lo que supo hacer durante toda su carrera ninja. Planear y anticipar a los problemas futuros.

El archivo secreto perteneciente a los Hokage, tenía un sinfín de información sobre el pasado de la aldea. Además de ello, los jutsu antiguos que por una u otra cuestión ya no se usaban, se guardaban en el interior de aquel recuento de historia y técnicas selladas por su factor de peligro. Desde ahí, Minato Namikase encontró la manera de continuar su incontrolable sed de dominación, sin arriesgar el nombre y la reputación ganada por sus años como “héroe”.

En tiempos del segundo Hokage, cuando la conformación de la academia Shinobi y los sistemas de enseñanzas de los Jounnin hacia los nuevos Gennin recién iniciaba, surgió un dilema que el Nidaime Hokage Tobirama Senju, intentó resolver con éxito dudoso. El mundo ninja en esa época, era todavía más salvaje e incontrolable en los países limítrofes. Y las pocas mujeres que se graduaban de la academia y comenzaban a formar parte de los equipos como Gennin, eran el blanco prioritario de una larga lista de Shinobi Gatana que pululaban por las fronteras del país del fuego y sus alrededores. Las niñas no eran tan fuertes como para defenderse por sí mismas de los renegados, pero si lo suficiente para soportar mejor las torturas y las violaciones masivas que un grupo de ninjas sin patria podían querer lograr. Generalmente, los Shinobi Gatana preferían capturar niñas con preparación ninja, y no pagar a rameras o atraer la atención del ejército feudal secuestrando civiles.

Fueron muchos los ejemplos, de renegados matando al Jounnin-sensei y a los dos varones del equipo, solo para usar a la Gennin restante como una esclava sexual de la manera más sangrienta y despiadada que la imaginación pueda alcanzar. Ese desgraciado panorama, no era el peor de los casos cuando luego de ultrajarla, se decidían a librarla del sufrimiento cortándole el cuello. Las peores situaciones surgieron cuando la dejaban con vida. Luego de semanas o meses de tortura y violación, aplicaban el control para retornarlas a Konoha convertidas en simples títeres de un amo extranjero. En resumen, las destruían física y mentalmente, transformándolas en fuentes de información interna sobre Konoha, o simples marionetas de carne sin voluntad ni propósito.

Tobirama Senju no tenía una solución para lo que ocurría en el mundo exterior. Apenas si Konoha se estaba alzando y él debía mediar entre clanes para crear instituciones conjuntas en el poblado naciente. Así pues, lo único que pudo hacer por esa desafortunadas Gennin, y buscando evitar que información interna de la aldea fuera revelada, fue crear un sello especial que toda Kunoichi desde la academia debía poseer en su cuerpo.

El sello en cuestión, absorbía chakra directamente de los canales cerebrales en situaciones de gran tensión emocional. Ante un inminente ataque sexual, el sello bloqueaba las funciones sensoriales previniendo un daño mental masivo y la posterior extracción de la información que los rebeldes pudiesen pretender. Era peligroso e ingenioso. Y prevenía que los violadores pudiesen “amaestrar” a las jóvenes Gennin para infiltrarlas de regreso en Konoha.

Sin embargo, pasados los años. Sandaime Hokage instauró un programa sobre clases de seducción para Kunoichi. Un sitio donde las mujeres fueron preparadas para resistir ese tipo de agresión sexual, como si se tratara de cualquier otro ataque común. El sello quedó en desuso, ya que el Sandaime descubrió que algunos Jounnin de la propia Konoha, empezaron a usarlo en su favor contra las propias estudiantes bajo su mando. Y entonces el sello creado en tiempos del Nidaime, pasó a formar parte del archivo secreto de los Hokage como tantas otras técnicas peligrosas y antiguas.

En la actualidad, Minato lo encontró y modificó a su antojo. Fue su solución para crear un harem personal de jóvenes Gennin, que ocultando el sello en su cuerpo estarían disponibles para los usos violentos de Yondaime en cualquier día o lugar. El sello actual, no borraba la personalidad ni absorbía chakra del cerebro en su totalidad. Lo que hacía, era básicamente borrar la memoria de corto plazo. Minato usaba a la muchacha en cuestión, y luego activaba el sello de su cuerpo para “desaparecer” la experiencia del ataque en la mente de la joven. De esta forma no había trauma, ni denuncia, ni testigos, ni pruebas. No necesitaba de nuevo el poder del sharingan en Itachi, ni que nadie entre sus guardias supiera lo que realmente hacia al salir de la oficina. Itachi solo supo del ataque a Sakura Haruno. Y cobró su silencio con la asistencia del Yondaime al asunto de Uchiha Shisui. Del resto, nadie sabía o debía saber absolutamente nada.

Minato tenía que lidiar con el problema de Danzou y su “Raíz”. Y para ello no podía permitirse dejar ningún cabo suelto. No podía darse el lujo de sus enemigos supieran lo que hacía en privado. No podía permitir que Danzou o cualquiera integrante del consejo lo descubriera. Y al mismo tiempo, ya no sentía tener fuerzas para evitar el día a día, de seguir satisfaciendo su personal y depravado deseo. Ya no podía evitarlo. Aunque eso terminará siendo el motivo de la futura destrucción de su familia.


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Kushina Namikase retornó tarde a su propia casa…

Estaba aburrida y cachonda. Muy aburrida, y definitivamente con ganas de usar la cama esa noche para mucho más que solo dormir en ella. La oscuridad en su hogar, auguraba una velada como tantas otras en los años pasados. Pero no importando lo mal que hubiese ido todo hace dos años, definitivamente la situación solo parecía poder empeorar para ella.

Todo comenzó con el estúpido instinto desatado. Borracha y definitivamente fuera de sus cabales, hace dos años se había acostado con el pervertido de Jirayja. Un momento del pasado donde no pudo soportar más tiempo el propio peso de sus deseos. Fue Jirayja, como pudo ser cualquiera. Y la desesperante situación de no poder mantener el control, hizo que Kushina cometiera el peor error de su vida.

Hace muchos años, ella había recibido la terrible responsabilidad de cargar con el zorro de las nueve colas en su interior. Kushina sabía que fue traída desde Uzugakure para esa tarea. Y aunque su abuela Mito intentó hacerle ver que la situación no era tan terrible como parecía, una muy joven Kushina nunca se dejó engañar. Kyuubi era una maldición. Gracias a poseerlo en su interior no tendría derecho a una vida normal. Incluso, jamás podría enamorarse y ser aceptada por un hombre como cualquiera chica desearía.

Fue en ese momento de soledad y resignación, cuando Kushina se enamoró de Minato Namikase.

El joven Shinobi la aceptaba tal cual era. Minato era serio y tranquilo. Era un hombre poderoso pero nada soberbio. Fue héroe de guerra, pero jamás se dejó encandilar por las luces de una fama que pudo otorgarle la mano de la mujer que quisiera. El mundo estaba a los pies de Minato, y sin embargo él siempre se mantuvo fiel a Kushina. Formaron una familia, se casaron y tuvieron un hijo. Todo era felicidad. Kushina era ahora la esposa del Hokage.

El cuento empezó a ser de terror, la noche que nació Naruto y un desquiciado quiso acabar con la familia Namikase al completo. El capitulo siguiente fue de paz y amor. Donde ambos padres tenían a su hijo vivo y sano. El pequeño Naruto creció siendo aceptado por la aldea y amando a su madre sin conocer aquel tonto miedo irracional a la jinchuriki. el hijo fue amoroso con su madre. El esposo en cambio, comenzó alejarse cada vez más de ella.

Kushina durante los primeros años de Naruto, estuvo ocupada con la crianza de su hijo. Y en los siguientes tuvo tareas diplomáticas como la esposa del líder militar principal en Konoha. Hizo amistades con las mujeres de los líderes de clanes más importantes. Mikoto Uchiha fue su mejor amiga y aliada en esto. La mujer portadora del sharingan siempre había tenido especial atención y amabilidad con Kushina desde los tiempos de la academia ninja. Esa consideración nunca cambió, entonces Kushina la consideró una buena amiga sin importar el status o tiempo trascurrido.

De pronto, su cuerpo comenzó a dejar de obedecerle…

Fue alrededor del noveno año de vida en Naruto. Kushina ya no pudo seguir callando ante Minato las necesidades que se acumulaban en su cuerpo. Y pareció paradójico que cuanto más ella necesitaba hacer el amor, su esposo se alejaba y enfriaba día con día. Kushina comenzó a reñir, y a masturbarse frecuentemente mientras se preguntaba si había perdido el atractivo que tenía ante los ojos de su marido. ¿Qué estaba pasando? ¿Acaso Minato ya no la deseaba? ¿Acaso se había vuelto impotente? ¿Por qué no podía amarla hasta la saciedad? ¡¿Por qué tenía que masturbarse sola, mientras su esposo no hacia otra cosa que trabajar?!

La situación de Jirayja fue la gota que derramó el vaso…

Kushina supo que algo malo estaba ocurriéndole. No era normal en ella andar como perra en celo y muchos menos estaría en sus cabales al acostarse con ese pervertido. Ni aun siendo una mujer libre, y mucho menos siendo esposa y madre como era. Aquella noche hace dos años, cuando su irrefrenable deseo se hizo presente como para terminar en la cama de Jirayja, Kushina comprendió que algo extraño estaba sucediéndole a su cuerpo.

“tiene que ser Kyuubi”

El zorro estaba sellado y aislado. Kushina no podía usar el chakra demoniaco, pero en teoría tampoco era influenciada por la criatura. Al menos eso creyó durante varios años. Pero en ese momento, la kunoichi Uzumaki comenzó a creer que el monstruo estaba obligándole a cometer esos actos. ¿Qué otra explicación podía existir? ¿Acaso el sello que contenía el monstruo no podía estar debilitándose? Fue terrible para Kushina tener que traspasar a su propio hijo la responsabilidad de ser contenedor. Ella sabía positivamente que en un futuro lejano Naruto sería el nuevo contenedor. Pero tan joven, era una carga demasiado pesada en la actualidad. Sin embargo, ¿Qué otra opción tenía a la mano? ¡¿Qué más podía hacer para proteger la felicidad de su matrimonio?!

Los siguientes seis meses a la extracción del zorro demonio, fue un retorno a la normalidad que Kushina tanto había deseado. No más deseos desatados. No más miradas furtivas de aldeanos por su condición de jinchuriki. Solo quedaba Kushina Namikase frente a todos. La esposa del Yondaime y la mujer que conducía la diplomacia interna confraternizando con otras mujeres de los clanes más importantes de la villa. Era cierto que en esos meses no tuvo su chakra funcional para ser ninja, y que físicamente se debilitó mucho al punto de tener que reforzar sus comidas diarias con vitaminas y otros suplementos recetados por Tsunade; pero todo esfuerzo era aceptable si con ello evitaba perder el control de sus deseos. Si podía seguir siendo funcional a Minato. Todo por ser la esposa que el Hokage necesitaba que fuera.

La felicidad y estabilidad duró casi todo el primer año de la partida de Naruto a entrenar. Todo ese primer año fue de tranquilidad y recuperación para Kushina. Mientras Minato estaba inmiscuido en su trabajo y sus actividades “privadas”. Fue un año de reuniones de madres, donde se creaban lazos y se empezaban a cocinar los futuros compromisos entre sus hijos. Ese primer año, Kushina extrañó mucho a su hijo Naruto, quería estar con él y ayudarlo acostumbrarse a su nueva condición de jinchuriki. Pero teniendo en cuenta que Jirayja estaba cerca del joven Namikase, la mujer sinceramente no quería ni saber del Sannin. Le recordaba su horrible error.

Lamentablemente, Kushina Namikase empezó a tener peores dificultades en su vida a mitad del segundo año. Justo cuando parecía que su descontrolado deseo sexual se había ido con la extracción del Kyuubi, la Kunoichi pudo comprobar con preocupación que dicho descontrol comenzaba a regresar poco a poco. Ya no existía el Kyuubi en su interior para culparlo por la situación. Jirayja no había regresado para ser la causa aislada de un deseo perverso. Minato no le hacia el amor a su esposa, y eso solo actuaba como un potenciador del problema. Y finalmente, Kushina Namikase rompió los límites de su control corporal.

A pocos meses del supuesto retorno de su hijo Naruto a la aldea, su madre comenzó a verse en secreto con un amante. La traición más profunda, el deseo más perverso. Todo en posesión de un crio que apenas acababa de crecer. Toda la perversión Kushina, el adulterio y la traición a su mejor amiga. Todo por causa, de Sasuke Uchiha.


Fin de la parte 1.
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TIERRA DE TRAIDORES 2da tem (+18)(P) Cap 6 pI 24/02/18

Mensaje #21 por Rock-kun » Dom Feb 25, 2018 10:40 pm

Bueno, por fin llegó un nuevo capítulo de este corrupto fic y que me dejó como siempre con gusto a poco, ya que es la primera parte de un argumento que dará forma a la destrucción moral y política de la Konoha del pasado. De tanto pensar al final pondré algunos temas y luego terminaré con supuestas teorías que darán forma al enlace final del fic.

"Más negra la tormenta se torna, temo que la oscura nube de la traición nos envuelve a todos".


El Comienzo del Apocalipsis.

Como lo predije, Sakura está muerta e incluso Bolt recibió una carta de suicidio, revelando que ella sabía desde hace mucho tiempo que había matado a su propia hija Sarada durante el parto para así tener a Bolt para ella sola, pero que al final no pudo soportar la culpa y se quitó la vida.

Sin embargo, tanto Bolt como Naruto e Ino, hay algo sospechoso en todo esto, todos vieron que Sakura se encontraba muy feliz con el hijo del Hokage y que de la noche a la mañana se suicidara, era algo muy extraño. Así que Bolt iba a investigar por su cuenta las verdaderas razones de la muerte de Sakura, pero es detenido por Naruto para evitar que cometiera una locura, además de que el cadáver de Sakura aún no ha aparecido, lo que hace más misterioso el asunto.

Naruto ordena a todos los que estaban en la oficina del Hokage que lo dejaran solo con Bolt para hablar con él, pero cuando eso sucede y el rubio se le acerca a su hijo para charlar con él, comienza el fin de toda la vida que Bolt conocía. ¿Naruto le habrá revelado algo a su hijo para que se desencadenara el desastre o Bolt mata a su padre? Cualquiera que haya sido el motivo, es en esa charla entre el padre e hijo en que comienza la destrucción de la vida de Bolt y por el cual será perseguido hasta que lo maten.

Ahora en la época de sus abuelos, Bolt ha recuperado todos sus recuerdos, el por qué terminó siendo el criminal más buscado del mundo ninja y la causa de que viajara al pasado. Pero, en este capítulo se revela que Bolt no quería viajar a la época de sus abuelos, sino que a una más reciente, por lo que sus cálculos fueron erróneos y terminó viviendo todos estos años en la Konoha del Yondaime. Esto ha provocado que Bolt se la pase todo el tiempo en su misión de infiltrarse en Ne y emborracharse cada noche para mitigar inútilmente su dolor de vivir la vida que le tocó por sus malas decisiones y acciones.

Ojalá que en los próximos flasbak se revele de una vez por todas el crimen que cometió Bolt y por qué viaja al pasado. ¿Lo hace para cambiar su fatal destino o el de su familia para sacarlos de la maldición de traiciones?, sólo el tiempo lo dirá. Porque hasta el momento, lo que ha hecho Bolt para cambiar las cosas sólo le ha traído la destrucción de su familia. Sus abuelos ya se han traicionado entre sí para saciar sus instintos sexuales y dejado a un lado su moralidad.

Naruto aún no ha regresado y es una gran expectación ver el cómo será la forma de ser del padre adolescente de Bolt, tampoco sabemos cómo es el tipo de relación con sus padres, si es buena, demasiado neutral o mala. Después de todo, en lo que ha avanzado la historia nunca se ha mostrado el tipo de vida familiar que llevan los Uzumakis, salvo un guiño en que Kushina siempre estaba sola en la casa por el trabajo de su marido y que Naruto se la pasaba afuera haciendo misiones con el equipo 7 y juntándose con sus amigos. Concluyendo que la vida familiar entre ellos es más de unos extraños viviendo en una pensión u hotel, pero bueno eso lo mostrará el autor en su oportunidad. Lo extraño de todo, es que Bolt no haga nada para cambiar las "conductas" de sus abuelos. Lo que me hace sospechar de que nuestro viajero del tiempo tiene algo que ver en que su familia esté sumergida en una nube de oscuridad que podría destruirlos.

Hay que recordar que tanto Minato como Kushina tienen una edad cercana a los cuarenta años y recién ahora están mostrado conductas fuera de lo común, a uno le gusta follarse a chicas muy jóvenes recurriendo a métodos originales para lograrlo, mientras que la otra tiene supuestamente problemas de controlar su libido sexual, un imprevisto que nunca había tenido en su vida hasta ahora, y que más encima tenga de amante a Sasuke (una gran sorpresa), el hijo de su mejor amiga Mikoto, es realmente muy sospechoso. Unas conductas bastante controversiales en dos personas que siempre se mantuvieron intachables a lo largo de su vida y que ahora las pongan en práctica para saciar sus bajos instintos que de la noche a la mañana salieron a la luz. Demasiado sospechoso, eso es algo que haría el típico Kotoamatsukami Hyuuga de Bolt o la técnica ocular de Shisui que pasó a manos de Danzou. Habrá que esperar los próximos capítulos para confirmar el repentino surgimiento de las conductas pecaminosas de los abuelos de Bolt.

Sueño de Lujuria Cumplido.

En capítulos pasados ya vimos que de forma misteriosa a Minato se le despertó un fetiche bastante controversial y que ya lo ha puesto en práctica. También se revela de forma oficial de que la primera chica que fue víctima de las perversiones de Minato fue Sakura. Tal como lo sospeché, la causa del cambio radical en el comportamiento de la pelirosada y de que tuviera un sentimiento de irse cuanto antes de Konoha, era precisamente porque fue violada por el Yondaime.

Como era el primer acto de perversión de Minato, era obvio que cometería errores y que no le importó destrozar sicológicamente a la muchacha por el trauma de la violación con tal de satisfacer su fetiche sexual. Es por esto que para impedir que ella lo denunciara, le pide a Itachi que use una de las técnicas oculares de su Sharingan para hacerle olvidar a Sakura el trauma de la violación, así no habría denuncia y la imagen pública del Yondaime no sería destruida.

Sin embargo, tal como se vio en un capítulo, la forma de ser de Sakura cambió radicalmente, ya no era hiperactiva, alegre y una constante fangirl de Sasuke. Apenas dialogaba con sus compañeros y se enfocaba más en el entrenamiento y en las misiones para su desarrollo como kunoichi. Esto revela que a pesar de los esfuerzos de Itachi, los dolorosos recuerdos de la violación siguen latentes en Sakura, aunque no sea capaz de recordarlos. Además, la muchacha se fue de viaje con Tsunade para convertirse en la futura sucesora de la ninja médico, ya que Shizune se quedaría definitivamente en Konoha para llevar una vida normal. Lo que nadie sospecha e incluso Sakura, es que el viaje con Tsunade fue para evitar que la chica recordara la traumática experiencia de la violación y pusiera al descubierto al Yondaime. Otro motivo oculto, es que Tsunade le cure la mortal herida que recibió Sakura por el incidente, es probable que la chica hubiera logrado darle pelea al Yondaime y este tuviera que ponerse serio para dejarla mal herida y así poder saciar sus bajos instintos en la kunoichi, haciendo más traumática la violación.

En el actual capítulo, se ve que Minato ha hecho realidad su sueño de lujuria, ya que se apoderó de un antiguo jutsu de Tobirama, el cual consistía en suavizar toda clase de tortura que pudieran ser sometidas las jóvenes kunoichis en el caso de que fueran capturadas. De esta manera, el Nidaime evitó que las ninjas de su época al ser víctimas de torturas sexuales y lavado de cerebro terminaran como espías dobles que llevarían la destrucción a Konoha.

Obviamente el Yondaime modificó y perfeccionó el jutsu de Tobirama haciendo que las adolescentes kunoichis no sufrieran de las aberraciones de las cuales eran victimas, aparte que después olvidarían lo que pasó y que cuando Minato tuviera ganas de follarlas nuevamente, estas acudirían a su llamado. De esta manera, Minato formó su propio harem personal de jóvenes kunoichis en los últimos dos años, lo cual quiere decir que las chicas de la generación de Naruto y la siguiente que salió de la academia ninja forman parte del suculento ejército de lujuria al servicio del Yondaime.

Espero que en el siguiente capítulo se pueda ver en acción el jutsu mejorado por el Yondaime, ya que a pesar de la explicación que se muestra en el actual, no se pudo entender bien el actuar de la técnica debido a varias funciones que sobresalían al momento de usarlas en las chicas (después de todo, las chicas de 11, 12 y 13 años ya no son consideradas niñas, sino adolescentes).

Lujuria Desenfrenada.

Otro suceso que se me cumple en este fic, es que Kushina no pudo solucionar el problema de su descontrolado libido sexual y terminó cometiendo adulterio con la persona que nadie se esperaba en esta historia, el mismísimo Sasuke. La pobre Kushina pensaba que al deshacerse de Kyuubi solucionaría su problema de una ves por todas, pero ya habiendo pasado un año y medio del ritual de extracción esa sed sexual volvió a atormentarla, ya no podía culpar a Kyuubi, tampoco a ero-sennin porque estaba con Naruto de viaje, así que tuvo que aceptar la triste realidad de ser una ninfómana en potencia (falta ver más capítulos para confirmarlo).

Lo curioso es, que de los miles de hombres que hay en Konoha, la pelirroja terminara encamándose con el hijo de su mejor y única amiga Mikoto. ¿Sasuke y Kushina repetirían la relación que tuvieron Sakura y Bolt? Recordemos que el rubio viola y convierte a la pelirosada en su amante por medio de la extorsión para salvar el matrimonio de sus padres. Por otro lado, si Sasuke le hace lo mismo a Kushina, es porque debió ver el adulterio que cometió la pelirroja con ero-sennin y la debe estar chantajeando sexualmente, quizás porque para el moreno la madre de Naruto era su fantasía sexual. Eso no lo podré confirmar hasta ver los motivos reales del por qué ambos son amantes.

¿Acaso esta mujer no se da cuenta de las graves consecuencias por esta depravada relación?

-Ser tachada de puta, pedófila y depravada.
-Perdería todo el respeto social y político que había logrado entre las mujeres ninjas de Konoha.
-Inminente expulsión de la casa Namikaze y divorcio.
-El desprecio de su hijo Naruto.
-El daño emocional y terrible que experimentará su mejor amiga Mikoto al punto de odiarla hasta la muerte, quedándose sin ningún lazo genuino de amistad y amor.
-Al tener de amante a uno de los herederos del clan Uchiha, provocaría una disputa entre el Yondaime y los Uchiha por el escándalo, desencadenando una posible guerra civil.
-Danzou aprovecharía el incidente para destruir la imagen del Yondaime al tener un matrimonio y hogar destruido. Incluso moviendo influencias para derrocarlo ante esta deteriorada imagen.
-La amistad entre Naruto y Sasuke terminaría para siempre, al punto de odiarse mutuamente y jamás ser amigos de nuevo.
-Al tener a toda la aldea en su contra por sus acciones y no aguantar todo ese desprecio, Kushina tomaría la decisión de irse de la aldea o peor aún suicidarse.

Como lo había dicho en mi anterior tema, es bastante sospechoso que a sus cuarenta años Kushina muestre ese deseo incontrolable de lujuria. No se ha aclarado si ese libido sexual es por ser algo típico de los Uzumakis por su gran cantidad de chakra, pero si esto fuera cierto, Kushina debió mostrar esa sed sexual desde que era adolescente, pero vimos que ese problema comenzó a salir recientemente. Muy sospechoso el asunto, ¿será culpa del Kotoamatsukami de Bolt o la técnica de Shisui por parte de Danzou para destruir públicamente al Yondaime?, eso podría confirmarse más adelante en la historia.

Naruto, El Gran Enigma.

Si bien Naruto en el mundo de Bolt es el actual Hokage y mostró su actuar como el santurrón en esta "Tierra de Traidores", en la época que Bolt cambió rotundamente es un gran enigma su rol como personaje.

Según algunas palabras del autor, ya me aclaró que la relación con su madre es buena, al punto de tener a Kushina como lo más preciado en su vida. También me aclaró que por ser el jinchuuriki del Kyuubi tendría una personalidad muy susceptible a la ira sin medir las consecuencias de sus actos. Es como el Naruto del cannon que cada vez que lo molestaban por el tema de Sasuke perdía el control y dejaba que Kyuubi lo poseyera. Eso se ve claramente en las dos primeras sagas de Shipuuden, pero en el fic no sabemos cómo es la relación del rubio con Kyuubi, si es igual a la del manga o son amigos por conveniencia.

No sabemos si ya se enteró lo que su madre hizo con ero-sennin, después de todo Kyuubi estaba dentro de Kushina por mucho tiempo y vio a todo color esa noche de sexo que tuvieron. No me extrañaría que para fastidiar a Naruto le mostró todo lo que su santa madre hizo con el sannin y este perdiera el control al punto de liberar la cuarta cola y dejarle a Jiraiya la clásica cicatriz en el pecho que se ve en el cannon.

Sospecho que a Naruto debió dolerle mucho, pero también pudo enterarse por Kyuubi que no hubo amor de por medio entre su madre y el sannin para que fornicaran como locos, sino que fue por el problema de libido sexual que ella sufre combinado con el alcohol. Lo que hace que Naruto decida idear hacerse cargo definitivamente del problema de Kushina sin que su padre se entere y se destruya la familia en el proceso.

Si Kushina ya tiene como amante a Sasuke, y conociendo algo de la personalidad de Naruto, es obvio que al rubio no le gustará nadita que su mejor amigo se folle a su madre. Al saber Naruto del problema sexual de Kushina, llegará a suponer de que Sasuke se enteró y se aprovechó de su condición, poniéndose furioso y dándole una paliza al moreno. El autor ya me aclaró que a diferencia de Bolt que es capaz de todo por proteger a su familia, pero ideando siempre un plan para evitar las consecuencias, el Naruto del pasado es capaz de ir al complejo Uchiha a sembrar un terrible desastre sólo con el objetivo de masacrar a Sasuke por aprovecharse de su amada madre sin mediar en las terribles consecuencias que eso ocasionaría. Si llegara a suceder ese incidente, dejaría en descubierto a su madre frente a su padre y todo el mundo en Konoha, para que decir de un rompimiento de relaciones entre los Namikaze y Uchiha, y el quiebre de amistad entre las madres de los afectados.

Sin embargo, conociendo al autor es probable que escriba algo como que Naruto se vengará de Sasuke sin la necesidad de crear un "Armagedón" y le dejará en claro al moreno de que si lo vuelve a ver seduciendo a su querida mamita, le arrancará el pene y se lo meterá por el culo, aunque eso signifique el quiebre definitivo de su amistad y del equipo 7. En cuanto al problema de la sed sexual de su madre, no sé cómo se las arreglará Naruto para tenerla controlada, habrá que esperar en los próximos capítulos para saber cómo lo hará.

Spoliers o Teorías.

Según lo que me dijo el autor, Bolt no tiene idea de los actos pecaminosos de sus abuelos, ya que a él no le importa lo que hagan y eso se mostró cuando estaba peleando con su abuelo Minato acerca de su dudosa permanencia en la Konoha del pasado. Sin embargo, el hecho de que sus abuelos muestren esas controversiales conductas desde que Bolt llegó es realmente muy sospechoso, como si alguien les hubiera lavado el cerebro para algún plan maquiavélico de desprestigiarlos y sacarlos de la mansión Hokage.

Es también un completo misterio la línea del tiempo, no sabemos si todo lo que ha modificado Bolt en el pasado cambiará drásticamente el futuro donde pertenece o simplemente no tendrá ninguna relación como pasa en Dragon Ball Super que son dimensiones distintas. Si llegara a ser la primera opción, no sólo el futuro de donde viene Bolt cambiaría, sino que también el destino de muchas personas que formaron parte de su vida.

¿Cómo reaccionaría Bolt si se enterara de que Sasuke está fornicando con su abuela Kushina, corriendo el riesgo de que tanto él como el Uchiha lleguen a ser parientes en el futuro? Después de todo, Sasuke era el individuo que más odiaba Bolt, debido a que su padre Naruto siempre ponía al Uchiha antes que a su propia familia, para qué decir de los problemas con Sakura y de que el rubio tuvo que matarlo para salvar a su novia Sarada de ser una incubadora de bebes con Sharingan. Es probable de que por el asunto de su abuela, Bolt ayude a su papi Naruto adolescente en hacerse cargo del Uchiha de una vez por todas. Porque de no llegar a hacer nada, Sasuke podría convertirse en el tio de Bolt y eso le causaría mucha repulsión.

Ya espero con ansias la segunda parte de este capítulo y que ojalá llegue Naruto a Konoha para saber de una vez por todas si será el personaje clave de esta segunda temporada junto con Bolt. :evil:
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TIERRA DE TRAIDORES 2da tem (+18)(P) Cap 6 pI 24/02/18

Mensaje #22 por hock93 » Vie Mar 09, 2018 5:05 am

Excelente capítulo, gran forma de aislar a Naruto, de una u otra forma se ve como la historia toma un cause similar y deja pensar que si existe una especie de destino, me parece interesante como se va configurando todo paso a paso; me alegra que sigas escribiendo y como en cada mensaje que escribo dejo el final para preguntar por Fuerzas de la naturaleza jejejje
Espero que ese dic tan genial no muera y que este continúe tan bien como va.
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TIERRA DE TRAIDORES 2da tem (+18)(P) Cap 6 pI 24/02/18

Mensaje #23 por arminius » Mié May 30, 2018 1:36 am

Y entonces, mucho mucho tiempo después. Vuelve Arminius con una conti voladora. Lamento muchísimo el retraso pero sinceramente no me gustaba nada de lo que había escrito en este tiempo. Por primera vez en mucho tiempo escribí y borré varias veces el capítulo porque no me sentía satisfecho. Por fin, sin ser algo perfecto este capítulo nuevo sale del horno para avanzar un paso más. Veremos si puedo continuar una vez por mes a partir de ahora.

P/D: Por si se lo están preguntando. Si voy a seguir la vida de Naruto también. Solo que ahora preferí centrarme en otros personajes por el momento. Pero Naruto también va a estar presente a su debido tiempo. No se preocupen.

Saludos…


CAPITULO 6: TRAMPAS Y TRAICIONES, PARTE II



Sakura Haruno estaba confundida y frustrada…

Se cumplían dos meses desde su retorno a Konoha. Había regresado junto a su sensei Tsunade Senju, justo a tiempo para tomar el examen para ascenso al grado Chunnin. Dos años alejada de su hogar, era toda una vida si se comparaba con la niña que se fue tras su maestra; en contraposición con la joven kunoichi que había vuelto.

Tsunade-sensei era una mujer experimentada, didáctica y protectora. Durante dos años le había enseñado muchísimas cosas que Sakura apenas pudo vislumbrar el día que decidió convertirse en su discipula. Aun así, también la rubia kunoichi tenía profundas heridas emocionales, fobias y vicios perniciosos. Cuestiones que tanto maestra como estudiante tuvieron que soportar durante la convivencia y el viaje de entrenamiento. En definitiva, fue toda una extraña experiencia compartir un largo viaje por muchos países bajo la tutoría de una legendaria Sannin.

Sakura ingresó al examen como parte del rearmado equipo 7. Nuevamente con Sasuke Uchiha, y por supuesto con el regreso de Naruto Namikase. Los jóvenes habían crecido mucho en esos dos años sin estar juntos y fueron el equipo más destacado en cada prueba, llegando hasta los combates finales. Todos los miembros del equipo terminaron ascendiendo a Chunnin, un hecho que no se repetía desde hacía unos 60 años según los más veteranos espectadores del estadio. Que tres integrantes de un mismo equipo ascendieran de categoría en el mismo examen, era un hecho notable.

Sakura sin embargo, dos semanas después de haberse convertido en Chunnin, seguía muy preocupada y decepcionada. Tuvo que enfrentar a Sasuke en el combate de semifinales. Y sinceramente no había podido hacer prácticamente nada contra su compañero. Tanto Sasuke como Naruto, eran increíblemente superiores a ella. Si bien como kunoichi médico, con su control y utilidad en materia de estabilizar un equipo tenia garantizada la valía; Sakura se sintió disminuida al no poder presentar un combate razonable contra uno de los Shinobi más fuertes de la generación. Simplemente Sasuke había observado el combate previo de Sakura, y entendió que manteniendo la distancia y anticipando el Tayjutsu con su sharingan, podía ganar sin dificultades.

La felicitaron no obstante, y la ascendieron por méritos acumulados en anteriores pruebas, a pesar de su frustración. Pero Sakura aunque contraviniera las indicaciones de Tsunade-sensei sobre mantenerse siempre en la retaguardia de su equipo, quería más. No le bastaba con ser el tercio “equilibrado” en un equipo de 4 que estaba lleno de Shinobi destacados. El capitán era Hatake Kakashi, el renombrado “Ninja que copia”. Un Jounnin desde la niñez y con fama de poseer más de mil jutsu copiados gracias a su sharingan. Sasuke Uchiha, el segundo genio de la familia más poderosa de Konoha. Un Shinobi que tenía como maestro a su propio hermano mayor, y que se rumoraba que algún día igualaría en destreza y poder ocular. Además, por si ellos dos no fueran suficiente para resaltar al equipo. El escuadrón contaba también con Naruto Namikase. El hijo del Hokage, el nuevo jinchuriki no Kyuubi; y para colmo estuvo entrenando 2 años con el Sannin Jirayja. Todos grandes Shinobi, o cuando menos con un futuro enorme por delante.

¿Y que quedaba para ella?

Era una especialista en medicina ninja. Entrenada por una kunoichi de rango Sannin. Pero nada destacable en combate más allá de su técnica de súper fuerza. Siempre observada de lado. Sin apellido renombrado en el mundo Shinobi. Y sin lugar a dudas, el “punto débil” del equipo 7. Eso Sakura no podía soportarlo. Eso tenía que cambiar, tenía que modificarlo. Y tal vez su adorada Tsunade-sensei no era suficiente para conseguirlo. Sakura estaba dispuesta a todo para mejorar. No podía permitir volver a sentirse inútil nunca más.

Y con ese objetivo, haría lo que fuera para ser más fuerte. Incluso romper las reglas de Tsunade-sensei, sobre cómo debía ser un ninja médico.



***********************************


Kushina Namikase se sentía muy preocupada y culpable…

La vuelta a Konoha de su único hijo Naruto luego de mucho tiempo, debió ser todo un motivo de felicidad para la mujer. Dos años en el pasado, ella había canjeado la responsabilidad de contener al zorro demonio, por la posibilidad de bloquear un problema que parecía imposible de resolver por otros medios. Kushina nunca hubiese querido cargar a su amado hijo con el monstruo, pero su cuerpo definitivamente no le obedecía. Su instinto descontrolado había causado mucho daño, y podía realizar aún más si acaso la mujer no tomaba las medidas necesarias.

Ni siquiera si perdiera la totalidad de su juicio por la falta de sexo activo, le hubiese impulsado según pensaba Kushina, para terminar acostándose con el pervertido de Jirayja. Ese error terrible, marcaba claramente que estaba volviéndose loca. Y todavía si solo hubiese sido un grave error irrepetible, algunos otros pensamientos oscuros que atravesaron a la esposa del Hokage en esos tiempos, tampoco podían asegurarle que no volvería a cometer locuras. Indudablemente, había algo extraño que se estaba agitando dentro de Kushina. Y año con año se incrementaba para peor.


Cuando el Kyuubi fue extraído, y aún más cuando su hijo Naruto se fue de viaje con el pervertido de Jirayja, Kushina experimentó el renacer del alivio. Con la criatura fuera de su cuerpo, y con su hijo lejos de la casa donde podía tener paz mental; la mujer trascurrió los meses de recuperación post-extracción en un estado de renovada tranquilidad. Sin embargo, un año después Kushina comenzó a revivir nuevamente su particular infierno. Todo comenzó con una frase apocalíptica. Una frase dicha para provocar y reír junto a su mejor amiga:


“-Solo eres un niño inmaduro….-le había dicho para burlarse Kushina- no tienes idea de lo que una mujer puede hacer por ti dattebane. Incluso ni siquiera debes haber tenido tu primer beso Sasuke-chan. Niño tonto”.


Estaban en la cocina de la mansión principal del barrio Uchiha. Kushina y Mikoto reía mientras la dueña de casa cocinaba para su familia el almuerzo. La mujer Namikase había pasado de visita y se quedó ante la insistencia de su amiga para comer. Mikoto Uchiha siempre fue una mujer rígida y de clase alta. Estructurada y fría, al compás de un marido aristocrático. Pero solo junto a Kushina Namikase, que se permitía ser más flexible. Solo Kushina le hacia reír y distenderse de lo protocolar. Además, gracias a esta amistad de tantos años entre las mujeres, que los niños tenían una relación casi rivalizando al parentesco.

Sasuke y Naruto eran contemporáneos en edad, y habían convivido casi como hermanos desde la más tierna infancia. En muchas ocasiones, tanto Sasuke como Naruto estuvieron durmiendo en la casa del otro. En otras varias pasaron sus vacaciones juntos en el seno de una familia, o de la otra. Kushina teóricamente era una tía más para Sasuke, cuestión que Naruto igualmente consideraba sobre Mikoto. Sasuke nunca quiso este nivel de amistad con el Dobe de Naruto. Pero su padre siempre le había indicado que debía tener buena relación con el hijo del Hokage.

-Los Uchiha ahora forman parte de la aldea de forma activa…-le dijo Fugaku a sus dos hijos una tarde donde entrenaban en el patio trasero de su mansión- es primordial tener excelente relación con los herederos de los clanes más poderosos en nuestra aldea.

La visión política de Fugaku, era entendida y compartida por Itachi. Pero Sasuke todavía era demasiado niño como para comprender o valorizar el factor de relaciones públicas que intentaba impulsar su padre. De hecho, Sasuke a su corta edad atestiguó la desaparición de la policía militar Uchiha. Un cuerpo de elite en el que solo ingresaban exclusivamente los mejores Shinobi pertenecientes solo al clan Uchiha. Era una cuestión de orgullo ser parte de la policía militar. Y Sasuke siempre había soñado formar parte de ellos. Merced de conocer que su admirado hermano mayor, nunca logró ser miembro a pesar de que todos los señalaran como un “prodigio insuperable”. Sasuke quería que su hermano lo reconociera, y lograr formar parte de la policía Uchiha, era el camino que podía llevarlo a lograr su particular objetivo. Por ese motivo, el desarme de la policía militar Uchiha fue motivo de mucha bronca y decepción para Sasuke. Sentía que nunca podría resaltar ahora. Que nunca iba a poder igualar a su hermano Itachi. Viviendo siempre a la sombra de los méritos del “talento más grande del clan desde los tiempos de Madara Uchiha”

Por esa razón y otras varias, cuando Sasuke Uchiha retornó a su casa ese día en particular estaba de especial mal humor. Había estado entrenando en soledad, ya que Itachi no había asistido a la reunión pactada días atrás en el campo número 7. Y además de no sentirse satisfecho con su actual nivel a los 15 años de edad, le fastidiaba profundamente la marea de niñas estúpidas que no dejaban de cortejarlo y seguirlo adonde se atreviera a caminar.

De todos los clanes, de edades variadas y hasta pequeñas niñatas que apenas si todavía asistían a la academia Shinobi. Rubias, morenas, pelirrojas. Escandalosas, acosadoras, taciturnas y neuróticas que trataban de pasar por tiernos corderitos cerca de Sasuke. Había de todo, y eso sin incluir a su propia ex compañera de equipo que por fortuna se había ido lejos a entrenar desde hacía un año.

¿Por qué mierda no lo dejaban en paz? ¡¿Acaso no entendían que el solo quería ser más fuerte?! A Sasuke no le interesaban las mujeres, ni los hombres, ni nadie en particular. Solo sentía una gran adoración por su hermano mayor, al cual quería superar en la carrera Shinobi. Mucho respeto por su padre, que era el líder del clan. Y sobre todo un profundo orgullo por su familia, la cual él consideraba la más fuerte de toda la aldea.

Apareció Sasuke por la cocina, y tanto su madre como la del Dobe de Naruto estaban charlando y riendo cual niñas molestas. Kushina Namikase era una especie de “tía” para Sasuke, nunca le había llamado así, ni tampoco la consideraba emocionalmente cercana; pero desde niño había convivido mucho con ella y con Naruto. Así que tenía más consideración hacia la pelirroja que a cualquier otra mujer de Konoha. No era parte de los Uchiha, pero era amiga cercana de la familia.

-¿Qué sucede con ese rostro molesto Sasuke-chan? –le dijo Kushina divertida de verlo tan ofuscado- ¿tus amiguitos no te invitaron a jugar en el parque?

Sasuke Uchiha tenía 15 años. Era el más talentoso y prometedor ninja de su generación, solo igualado en fama por el hijo del Hokage. Y esa mujer se tomaba la atribución de burlarse tratándolo como un infante quejoso. La respuesta no sería amable, aun teniendo en alguna buena estima a la esposa del Hokage:


-las mujeres, de la edad que sean….-administró el nivel de insulto ante la presencia de su madre- no son más que un estorbo. Son peso muerto en los equipos, y no dejan de acosarme adonde sea que vaya ¿Por qué no entienden que no me interesan? –farfulló indignado.


Tanto Mikoto como Kushina dejaron de sonreír. La madre de Sasuke por la molestia que le causaba la falta de educación en su hijo menor. La mujer Namikase porque no esperaba una declaración tan tajante y fuera de lugar. Sasuke-chan en general no respondía a provocaciones, solo colocaba en gesto gruñón y soltaba un “Hump” que no significaba nada. Pero le bastaba para declarar su desaprobación. No obstante, Kushina de sentía de especial buen ánimo ese día, y decidió picarlo un poco más:

-Solo eres un niño inmaduro….-le había dicho para burlarse Kushina- no tienes idea de lo que una mujer puede hacerte dattebane. Incluso ni siquiera debes haber tenido tu primer beso Sasuke-chan. Niño tonto.


Mikoto sonrió ante ese comentario. Su hijo menor era demasiado joven para entender que su fama entre el plantel femenino, era en realidad una especie de “bendición” para los hombres. Seguramente en un par de años, usaría muy bien para su placer personal dicha ventaja. Había fuerzas más poderosas que el sharingan en el mundo conocido. Y una de ellas, era el placer carnal que una mujer podía otorgar.


Lo siguiente que ocurrió fue la huida molesta de Sasuke. Y la risa de ambas mujeres desde la cocina, logrando fastidiarlo aún más. Se sentía extrañamente avergonzado, su corazón latía muy rápido y no podía distinguir ese raro sentimiento de una simple furia. La madre de Naruto siempre era justo así. Desestructurada y gritona. Mal hablada y carente del formal silencio protocolar de las mujeres Uchiha. ¡¿Porque diablos no cerraba la boca?! Sasuke estaba acostumbrado a imponer su palabra incluso ante mujeres mayores en su clan. Todas obedecían al hombre, todas guardaban respetuoso silencio, por ejemplo cuando su padre hablaba. ¿Por qué rayos esa molesta mujer no actuaba igual? Se quedó enojado, y durante días no salió del complejo Uchiha ni para entrenarse. Ya había tenido bastante de las ausencias de Itachi-nii para entrenar. Y para colmo el asunto de las kunoichi que no se solucionaba por más grosero que Sasuke se portara con ellas. La situación no podía ser más incómoda por el momento.


De ese primer encuentro sobre el asunto en cuestión, Kushina y Sasuke no se vieron hasta una semana después. En aquella ocasión, era de noche y una lluvia torrencial estaba golpeando a la villa como nunca antes. La poca gente que aún quedaba en la calle, corría tratando de llegar a destino mientras la oscuridad comenzaba a reinar imponente en el principio de la noche.

Sasuke se había retrasado en su regreso al barrio Uchiha. Luego de terminar una misión, donde Kakashi y el resto de los rellenos que suplantaban a Naruto y Sakura se despidieron del Uchiha en la puerta de entrada a la aldea; Sasuke se enteró por intermedio de algunos primos lejanos que esa misma noche se celebraría una gran fiesta en la mansión principal del clan. Sasuke entonces, consultó si alguien conocía el paradero de su hermano Itachi, y le informaron que se encontraba de viaje escoltando al Yondaime Hokage. Eso en definitiva, concluyó cualquier tipo de interés que el moreno tuviese por estar presente en la fiesta organizada por sus padres. ¿Para qué presentarse en su casa justo hoy? ¿Para qué le obligaran a participar de una reunión aburrida? ¿Por qué su padre lo paseaba frente a todas las molestas niñas, y buscaba comprometerlo? No gracias. Sasuke prefería pasar sin ver. Mejor no presentarse hasta la madrugada siguiente.

Sasuke pensaba entrenar hasta tarde y después pasar la noche a la intemperie, en algún campo de entrenamiento. No sería la primera vez que dormía bajo las estrellas, y tenía su equipamiento a mano porque acababa de volver a la aldea de una misión. Todo calculado a la perfección, hasta esa furiosa tempestad que lo atrapó en medio de la noche.

Eran las 12 en la medianoche, no paraba de llover y comenzaba a bajar la temperatura demasiado. Era estación de invierno en Konoha y por la cercanía con el bosque muchas veces se sucedían importantes heladas en los horarios nocturnos. Sasuke no quería hacerlo, pero aun en medio de la “fiesta” en su casa, tenía que aparecerse por ahí para intentar tomar un baño y evitar congelarse a la intemperie. Su caminata bajo la tormenta sin embargo, lo llevó a otro destino nada anticipado:

-¡Sasuke-chan! –Le gritó Kushina desde la puerta de su propia casa- ¡¿Qué haces bajo la lluvia ttebane?!


“huir de compromisos idiotas” fue el pensamiento. Y lo consiguiente que Sasuke se preguntó mientras cruzaba la calle y pedía refugio en casa de los Namikase, fue porque motivo esa molesta mujer estaba parada y sola en el portal de su propia entrada a la casa; mirando la lluvia caer como perro abandonado. Aunque enseguida descartó la curiosidad, porque simplemente se dijo que no era asunto de su interés en realidad.

Un par de horas después Sasuke cenaba junto a Kushina algo de ramen, luego de darse una ducha y vestir un kimono que pertenencia a Naruto, por falta de ropa seca propia. Al moreno le sorprendió un poco que por el horario tardío, el Hokage no estuviera en su casa. Luego pensó que podía estar invitado a la fiesta Uchiha, para finalmente recordar que tanto el Yondaime como su hermano Itachi estaban fuera de la aldea por todo el fin de semana. Kushina-sama se veía sola. Usualmente esa mujer era muy alegre y positiva, tanto como el estúpido de Naruto. Esa forma de ser solía irritar bastante a Sasuke, pero tiempo al tiempo se terminó por acostumbrar tanto a Naruto como a su madre. Y ahora mismo, Kushina Namikase se la notaba muy “deprimida” para la costumbre.

-Te puedes quedar a dormir esta noche aquí….-le dijo la pelirroja luego de la cena- supongo que si no has vuelto a tu casa, es por evitar la fiesta que organizó tu padre. Usa el dormitorio de Naruto, como cuando eras un niño.

Luego de eso, le dedicó una leve sonrisa y se fue a tomar un baño. La mujer era una especie de tía para Sasuke, y lo conocía lo suficiente como saber que prefería volver a estar bajo la tormenta antes de retornar a esa fastidiosa reunión Uchiha. Sasuke agradeció en silencio la posibilidad del refugio, y sabiendo adonde tenía que ir acomodó su cuerpo para dormir en la habitación del Dobe. Se sintió bastante extraño a decir verdad, no era la primera vez que dormía en la casa Namikase, pero jamás había estado sin la presencia de Naruto. Extrañaba a ese estúpido aunque no lo admitiría ni con tortura. En cierta forma ese año, y todo el siguiente que restaba hasta el retorno del Dobe, serían muy aburridos según Sasuke.


Y de pronto, el mundo particular de un joven Shinobi de 15 años daría una vuelta completa, sin volver jamás a ser como antes. Sucedió cercano a las 2 de la madrugada, cuando el Uchiha sintió la necesidad de ir al sanitario y luego retornaba a su habitación, solo para escuchar los dulces gemidos que lo conducirían al infierno. Caminando por el pasillo y pasando cerca de la habitación donde dormía la dueña de casa, Sasuke Uchiha escuchó aquel sonido característico de los deseos reprimidos. La curiosidad pudo más, y lo que frente a todos podría decir a viva voz que no le interesaba, en la oscuridad del pasillo y sin testigos admitiría su naciente interés.


La pudo observar entreabriendo levemente la puerta del cuarto. Pudo ver a Kushina Namikase en toda su gloria. Como nunca la había visto. Completamente desnuda, los muslos bien abiertos, recostada boca arriba y sola en su gran cama. La penumbra matizada por luz de relámpagos en el exterior, le permitía al joven Uchiha ver casi todo, y su imaginación cubría el resto que se ocultaba en las sombras de la noche. La tía Kushina gemía de manera ahogada, y mientras su mano izquierda castigaba alternando los pezones, la derecha se introducía con firmeza y cierta violencia en lo profundo de su vagina.


-¿Qué está pasando? –Susurraba aturdida Kushina con una voz llena de angustia apenas contenida- ¿Por qué me pasa esto dattebane?

Sasuke no entendía las preguntas de esa mujer, apenas podía escucharla pero su sharingan detectaba la lectura de labios con precisión. Jamás había visto a una chica de esta forma. Y esa no era una niña tonta y sin gracia de las Gennin que usualmente lo perseguían. ¡Esa era una verdadera mujer! Sasuke sabía que debía irse de ahí. Que no tenía que espiar ese momento privado. Esa mujer era casi su segunda madre. Kushina era además la madre de su mejor amigo. Jamás Sasuke había pensado en ella de otra forma que no sea una supuesta tía irritante. Nunca la había visto como un objeto sexual. Pero definitivamente esa noche, Kushina le estaba dando el espectáculo de su vida.


-Noo…..-gimió Kushina poniéndose de lado y ocultando el rostro en su almohada- ¡no puedo seguir haciendo esto! –reclamó de una extraña manera que la había parecer esclava de sus propias manos- ¡esta noche no! ¡Esta noche no estoy sola!


Sasuke por primera vez en mucho tiempo, sufrió una enorme carga de ansiedad y miedo. El temor a ser descubierto y por lo tanto masacrado por esa mujer, le hizo retroceder y volver como una exhalación a su cuarto. Durante las horas que trascurrieron, no pudo dormir. Fue una noche demasiado larga, y el sonido de la lluvia seguía acompañando los pensamientos del joven. Cierta parte de su anatomía se había mantenido en estado exaltado durante todo el tiempo. Sasuke Uchiha tenía 15 años cuando vio desnuda a Kushina Namikase por primera vez. Y por Kami que si de él dependía, no sería la última.

Por su parte Kushina, incluso mucho tiempo después de esa noche, siempre se lamentaría haberse estado masturbando tan furiosa y despreocupadamente. Y sobre todo, habiendo notado como el hijo de su mejor amiga la observaba detrás de la puerta de salida. Pensamientos oscuros, pasiones prohibidas, y la enorme probabilidad de derramamiento de sangre. Todos ingredientes del comienzo de una historia, con relación perversa.

Naruto había vuelto a Konoha, y Kushina tan solo un año después de aquella primera noche donde Sasuke se quedó a dormir en su casa, comenzaba un peligroso juego de sexo adúltero oculto, que podía destaparse en cualquier momento. Sasuke y ella, solo tenían que equivocarse una vez. Solo una vez, y su mundo se caería a pedazos.


********************************


Danzou Shimura comenzaba a mover sus piezas finalmente…


Muchos años tuvo que esperar en las sombras. Mucho tiempo desde que Sarutobi dejo de ser el Hokage y Minato Namikase comenzó su liderazgo en Konoha. Durante todo ese tiempo, el anciano Shinobi líder de Raíz, había considerado a Yondaime como un líder intimidante y razonable. Su fama monstruosa mantenía a raya a todos los enemigos extranjeros que años antes habían conspirado con la aldea de la hoja, generando entre otras cosas las guerras anteriores. Kumo e Iwa siempre ambicionaron destruir Konoha en el pasado. Siempre desearon robar las barreras de sangre pertenecientes a Konoha. Siempre forjaron alianzas parciales con otros países menos poderosos, con la esperanza de armar una fuerza militar superior a la que podía erigir la aldea de la hoja. Y por el momento, siempre habían fallado.


Minato Namikase era un Shinobi de temer. Su fuerza no podía calcularse por meros estándares de chakra o potencia física. Su jutsu secreto del dios de trueno volador, le otorgaba una movilidad que rayaba la insania. Solamente de su mano, muchas tropas de ejercito enemigos encontraron la muerte sin siquiera tener nociones de lo que sucedió realmente. Danzou reconocía la fuerza de Minato, y por todos esos años pasados dicho reconocimiento le prohibió al anciano del consejo actuar abiertamente en sus planes. No era que no respetara la fuerza de Minato, lo que despreciaba era su moral débil y patética.

¡Toda esa fuerza! ¡Todo ese poder personal! Y el estúpido de Yondaime no hacia otra cosa que hablar de paz. “Acuerdo con los Uchiha”, una oportunidad desperdiciada de concentrar el poder del sharingan. “Acuerdo con el país de la lluvia”, un desperdicio táctico fácilmente conquistable ahora que Hanzo “la Salamandra” había muerto. “acuerdo con Sunagakure” una villa débil encallada en la arena que no le importaba a nadie. Minato había advertido al cuarto Kazekage sobre las intenciones de Orochimaru. ¡Imagínense, lo había salvado! Cuando bien pudo dejar que Suna perdiera a su Kage y se debilitara, sin que Konoha estuviera involucrada de modo alguno.


Por estar en desacuerdo con la fuerza de la villa desperdiciándose año tras año, fue que Danzou dio prioridad a las misiones y los manejos ocultos de Raíz. El liderazgo débil de Minato, no podía ser tolerado. Raíz tenía que prevenir a cualquier enemigo futuro atraves del espionaje. Danzou construyó una fuerza paralela y adicta año tras año. El poder de Konoha conducido por Yondaime era una cosa, y las tropas de Raíz era otro muy distinto. Danzou fue alimentando misión tras misión su propio ego con aquella vieja ambición de ser Hokage. ¡Minato era débil siendo líder! ¡Se necesitaba un Hokage con voluntad de hierro para conducir a Konoha!


Danzou tuvo una revelación maquinando sus planes furtivos. Como orgulloso Shinobi de Konoha, debía velar por los intereses de la aldea siempre. No podía permitir que el gobierno debilitante de Yondaime incitara a los enemigos extranjeros atacar nuevamente a la hoja. Danzou se creía destinado a ser el próximo Hokage, pero la juventud del actual líder aunada a su indudable poder personal como guerrero, impedía a Danzou tomar el puesto directamente y por la fuerza. ¿Qué importaban los números de Raíz, ante la fuerza y velocidad del Yondaime? ¿Acaso su brazo oculto y el ojo que le supo arrebatar a Uchiha Shisui podría ser suficiente? Shimura Danzou era un estratega consumado. No tomaba ningún riesgo de batalla más allá de lo absolutamente necesario. Y en cuanto al problema sobre enfrentar y asesinar a Minato Namikase mano a mano, ese asunto comenzó a resolverse cuando Uzumaki Boruto se unió a la Raíz.


Danzou había conocido a muchos tipos de Shinobi a lo largo de su vida. Algunos muy poderosos, otros extraordinarios en alguna rama específica de la profesión. Incluso Danzou admitía haber conocido a verdaderos genios. Tipos sanguinarios como el Sannin Orochimaru. Talentosos de escuela como Hiruzen Sarutobi. Y viciosos como Tsunade Senju a las apuestas, o Jirayja el Sannin a los burdeles. Pero Minato Namikase en batalla, era algo más que todos aquellos. Era un verdadero monstruo. Y según las experiencias de Danzou, a un monstruo solo se lo podía exterminar enfrentándolo contra otro monstruo.

Y esa posible herramienta, ese posible otro monstruo. Era un sujeto inestable y misterioso llamado Uzumaki Boruto. Solo que Danzou debía encontrar todavía la manera de controlarlo. La forma de presionarlo para que obedeciera. Habían pasado dos años desde que Boruto Uzumaki formaba parte de Raíz. Y por el momento ni Anko Mitarashi, ni nadie en particular parecía ser de interés para el rubio guerrero. Danzou necesitaba encontrar algún punto débil en Boruto, y por el momento lo único que tenía en ese aspecto, eran las técnicas de sellos Uzumaki y libros sobre la historia de ese clan perdido. Era lo único que realmente parecía importar a Boruto, lo único que aceptaba como “pago” (además del dinero claro está) ante cada misión grado S completada por su mano. Pero nada demasiado fácil de “utilizar”, para enviar a ese Shinobi a una pelea a muerte contra el Yondaime.

Danzou necesitaba controlar a Boruto, o directamente ponerlo en contra del Yondaime de manera personal…

Solo un monstruo, puede matar a otro monstruo. Y cuando ambos rubios se exterminaran uno al otro, finalmente Shimura Danzou emergería para tomar el puesto vacante de Hokage. Ese era el plan general. Esa era la meta que tarde o temprano Danzou buscaría conseguir. Sin embargo y por el momento, Boruto Uzumaki no presentaba ninguna forma de debilidad para ser controlado. Ni la lujuria mediante Anko, ni la riqueza mediante posiciones de poder mejores dentro de Raíz. A Boruto solo parecía importarle dos cosas, la primera era emborracharse hasta caer mientras no tuviera misión. Y la segunda conocer la historia y las artes de sellado originarias del país de remolino. Su herencia perdida del clan Uzumaki.

Sobre ese último aspecto, si bien no se consideraba una debilidad en si propia, Danzou pensaba que podía convertirse en el método para enfrentar al Yondaime contra Boruto Uzumaki. El pasado de los Uzumaki tenía oscuridad nunca revelada. Había algo en su sangre, algo más allá del chakra en cantidades elevadas. Y Danzou esperaba activarlo relacionando a Kushina con Boruto. Lo que un Shinobi lo tenía de disciplinado, lo portaba de descontrolado cuando alguien se metía con su familia. Kushina y Boruto posiblemente ni fueran parientes cercanos, pero Danzou esperaba utilizar el origen de ambos en una unión adúltera.

Ese era su plan general, aunque por el momento no sabía como aplicarlo ante un Boruto que había demostrado ser tan ermitaño como astuto. Si Anko no parecía poder interesarlo, tal vez Kushina siendo una Uzumaki pudiese hacerlo. Danzou solo tenía que crear una oportunidad de que se conozcan, y luego desatar los rumores o la falsa información que lanzaría al Yondaime contra el Shinobi Uzumaki. Y si esa idea no fuera efectiva en el corto plazo, uno de sus espías ya le había conseguido otra posible herramienta de control para someter a Boruto. Si su propia vida no le interesaba en lo más mínimo, tal vez la vida de alguien por quien entrenara y genere aprecio, podía ser motivo de preocupación para el Uzumaki.


***********************************


La muchacha no supo reaccionar a tiempo…


Ino Yamanaka era una kunoichi de casi 16 años en ese momento, y como en otras ocasiones que no recordaba personalmente, se sintió completamente fuera de lugar. Todo comenzó como en otras ocasiones, con una misión de clase D que solo ella debía cumplir. Llevar alimentos a una aldea cercana. Simple y sin contratiempos. Y todo concluía como le sucedía a otras kunoichi a lo largo de los últimos años. Todo terminaba con una joven confundida que era atacada y sometida, por la persona menos esperada.


-¿Yondaime-sama….?-dijo Ino retrocediendo cuando se lo encontró de frente mientras acampaba por los bosques, en la noche antes del retorno a Konoha- ¿Hokage-sama que está haciendo aquí?

El hombre no respondió, solo asestó una contundente bofetada en el rostro sorprendido de Ino, y la chica se fue al suelo sin comprender lo que estaba por ocurrirle. La primera reacción fue la usual en las kunoichi de Konoha, según había observado Minato con el paso de los años. Se sorprendían mucho, reaccionaban lento porque sinceramente no entendían lo que estaba ocurriendo. Minato era consiente que su imagen impoluta de respeto dorado, no coincidía con su actual fetiche de forzar un acto carnal.

-¿Qué pasa? –fue la interrogante que Ino tuvo en voz alta, mientras volvía a mirar a su agresor- ¡¿Qué pasa?! ¡¿Quién eres?!

No podía ser el Hokage. Tal vez un Genjutsu, tal vez alguien usando henge. ¡Pero definitivamente no podía ser Minato Namikase! Ese hombre tenía el clásico traje y chaleco Jounnin, pero la capa blanca con flamas rojas era distinta. Tenía un sobretodo negro con capucha que lo cubría para cualquier ojo indiscreto, solo quien lo enfrentara cara a cara, podía verlo totalmente.

-No te acerques a mí…

Apenas una breve reacción, y él era muy rápido. Un preciso revés con su mano izquierda hizo que Ino perdiera el kunai que había logrado esgrimir como tibia defensa. Luego la tomó de su rubio y largo cabello anudado con la mano diestra, para elevarla como una pluma y volver a golpearla en el rostro cual látigo de castigo.

-Silencio perra…-dijo Minato con una mirada mortal, algo que solo sus enemigos o víctimas habían visto durante las épocas de guerra- estaba ansioso por volver a tenerte Ino-chan.



Nuevamente no hubo defensa posible. Los siguientes minutos fueron para golpearla en el estómago para dejarla sin oxígeno, y además atarla de las muñecas contra un grueso tronco de árbol junto a la fogata, todo en medio del bosque oscuro. Ino pudo gritar, pudo quejarse y hasta tuvo tiempo para empezar a suplicar. Reconoció que no era un engaño ese hombre. Era realmente el Hokage quien estaba aprisionándola.

-¡Hokage-sama no, no, noooo!


Minato sonrió perverso. Tenía una extrema sensación de poder sexual al someter a una niña indefensa. Atada de las muñecas, desgarrada la ropa de abrigo y el culo expuesto. Totalmente vulnerable para tomarla como a un objeto. Sin perder más tiempo, pero sabiendo que contaba con todo el espacio y la oportunidad esa noche, fue azotándola en las nalgas mientras la tomaba por su larga coleta rubia para demostrarle control. Le quito la falta morada y desgarró tanto licra como cualquier otra oposición a su deseo. El trasero expuesto, la piel blanca y suave. Ino Yamanaka como tantas otras, era su propiedad esa noche.

-ahora vas a recordar a tu amo putita….-dijo Minato cuya mirada era la de un loco.

-AAAAHHHHH NOOOOOOO!!!


La penetró violentamente, sin acaso prepararla o permitirle recibir el golpe con el interior algo humedecido. La hizo chillar y no dejó de azotarla mientras le desgarraba internamente. Durante las siguientes horas, uso a esa kunoichi a su gusto y placer. La mantuvo amarrada mientras encontró en ella algún atisbo de resistencia. Luego horas después juego a la fogata, teniéndola sometida como a una perra a cuatro patas. Amenazando su cuello con un kunai y susurrando amenazas de muerte al oído. Para finalmente obligarla completamente desnuda a montarlo. Acabando siempre en su interior, mostrándole que le pertenecía a cada minuto.


Cuando finalmente el alba llegaba, muchas horas después de una extensa y depravada sesión de violento sexo forzado, Minato Namikase decidió vestirse y abandonar el lugar. Liberado de la opresión asfixiante de sus propios deseos perversos. El Hokage volvía a experimentar el despertar de su personal pesadilla.

-¿Qué hice? –Se preguntaba viendo a la joven desmayada junto a la fogata mesclada entre sus propias ropas destrozadas- ¿otra vez lo hice?

Era extraño incluso para el mismo. Era como si por algunas horas entrara en un estado de Genjutsu y perdiera totalmente el buen juicio. Actuaba como un animal. Como una bestia primitiva que solo encontraba saciedad en la violencia sexual. Y sus propias subordinadas sufrían las consecuencias. Esta chica, era la hija de uno de los jefes de clanes más importantes de Konoha. La muchacha tenía la edad de su propio hijo, y Minato recién pasada la violación que podía entender lo que realmente estaba haciendo.

-Kami…-se dijo acercándose a ella y colocándole dos dedos sobre el cuello comprobó que su pulso era estable- aun respira, está viva….

Temía el día que su estado de locura finalizara con la muerte de su víctima. Cada vez se comportaba peor. Cada vez la escalada de violencia aumentaba en intensidad. La muchacha de nombre Ino, tenía heridas en la espalda y caderas. Sus glúteos antes rosados y perfectos ahora estaban magullados y dañados. Su rostro inconsciente, destacaba por las claras muestras del horror sufrido, incrementado con los restos de fluidos corporales que el propio Minato había dejado por todos lados. No solo la había flagelado y violado, sino que acabó en su interior. Sobre su cuerpo, su rostro y por todos lados. Ni siquiera a una puta de burdel se le hubiese esgrimido tremendo trato. Una chica normal, sin ninguna preparación como ninja, seguramente hubiese muerto ante tanto castigo.

Minato sentía el mismo horror y culpa de siempre. No entendía lo que le ocurría en algunas noches donde tenía la necesidad de violar a flor de piel. Venía desde el interior, como la orden de un demonio que usaba su cuerpo para las peores fechorías. ¡Él nunca era así! ¡El jamás había usado la violencia contra personas inocentes! Pero eso era en el pasado. Desde hacía algunos años que estas situaciones se volvieron moneda común.


Lamentando la situación, y picaneado por la culpa de no poder controlar el daño que estaba provocando a su aldea y familia por estas acciones; Minato extendió su mano sobre la base del cuello de aquella joven inconsciente. Realizó un par se sellos con su mano libre, y un pequeño círculo de luz surgió de la blanca piel de Ino. Se formó un arte de sellado oculto, y finalmente luego de algunos minutos, el chakra del Hokage se apagó desapareciendo la marca en el cuerpo de la kunoichi. Ocultando no solo el sello impuesto, sino el crimen cometido la noche anterior.

Mientras Minato abandonaba la zona y se alejaba entre los arboles del bosque, reflexionaba que el sello impuesto sobre su regulares victimas funcionaba muy bien. Básicamente la imposición de este sello tenía dos fases. Primero, borrar la sensación de la experiencia sufrida por la víctima. Y en segundo término, rellenar el espacio en blanco generado por la técnica, con el recuerdo de un entrenamiento personal que se salía de control. Los golpes, las cortadas, las magulladuras del cuerpo y las ropas desgarradas; eran “explicadas” ante la propia mente de la víctima con el fallo estrepitoso de algún jutsu mal ejecutado. La construcción creativa de la mente realizaba el resto. Atando cabos, desdeñando explicaciones ridículas como haber sido atacada sexualmente por alguien muy conocido. Alguien cuyo rostro no podían recordar.

Para finalizar el circulo de protección ante sus propias acciones, Minato mismo se encargaba de enviar a esa kunoichi violada cuando se presentaba en la oficina dando por finalizada su misión, para que visite a cierto medico ninja que la examinaría de rutina. Dicho ninja médico, en encargaría de eliminar cualquier posibilidad de rastros incriminatorios, con obligar a la joven a un baño minucioso antes de un examen completo exhaustivo.

Minato se horrorizaba de sus propios crímenes, pero no podía evitar hacer todo lo posible para ocultarlos siempre. Esto tenía un gran costo, y el Hokage entendía que cada acción perversa de su parte podía costarle su puesto, su carrera, su familia e incluso su vida misma. El mundo esperaba grandeza y honor del Yondaime Hokage. Y Minato Namikase, hacia algunos que ya no era el hombre adecuado para alcanzar esas expectativas de todos en Konoha.


**********************************



El campo de entrenamiento era alejado y solitario…


Era de tarde, y el firmamento anaranjado pintaba de un color extraño al único sujeto en la zona. Un Shinobi de unos 50 años que se veía de 30, pero sentía como si realmente tuviera 200. Un ninja que desde hacía más de una década, navegaba su vida por un pasado cambiante y peligroso.

Uzumaki Boruto nunca creyó en el destino…

Desde muy joven, había aprendido que nadie realmente estaba atado a un final preconcebido. Existían hombres poderosos, hijos de padres absolutamente comunes. Y también ninjas muy fuertes, que tenían hijos sin una mísera pizca de esa grandeza habitando en el progenitor. Un buen padre no siempre engendraba hijos buenos. Era bastante antinatural de hecho. Pero en las ramificaciones de la genealogía humana, arboles de manzanas podían formar alguna que otra cereza de vez en cuando.

El pasado de su historia, arrojaba en Boruto desesperación e incertidumbre. Sus recuerdos perdidos del futuro, habían vuelto no solo para enseñarle el verdadero motivo de su viaje por el tiempo; sino para torturarlo. Para exponerle el dolor que había sentido hace más de una década, y que ahora mismo apenas si permitía conciliar el sueño. El problema surgió cuando Boruto intento usar el jutsu de espacio-tiempo para regresar al pasado. Su plan original era concentrar y manipular perfectamente su chakra para volver al tiempo de su propia niñez. Para evitar que su hermana Himawari lo manipulara desde el comienzo. Hablar con su joven hermana, y hacerla entrar en razón. Hablar con su propio padre y advertirle de todo.

Boruto entendía que cambiar la historia, al mismo tiempo le daría la posibilidad de nunca haber tenido una relación con Sakura Haruno. Y salvaría la vida de Sarada Uchiha por lo tanto, que no tendría razones para morir por mano de su hermana. Ese era el plan original. Esa fue la idea inicial que impulsó a Boruto para crear la tan peligrosa técnica de deslizamiento temporal. No obstante, en el tiempo del futuro donde Boruto se preparaba para viajar en el tiempo, fue perseguido, atacado y arrinconado por lo esclavos eternos de “la emperatriz”.


La mujer que había conquistado el mundo….

La kunoichi cuyo poder había recreado el efecto del Tsukuyomi eterno, pero en la vida real. Ella no tuvo que engañar al mundo para conquistarlo. Simplemente usó su jutsu para modificar la mente de las personas. Hombres y mujeres, niños y ancianos, ninjas o civiles. Todos fueron aleccionados para amar a la gobernante de mundo. Para protegerla, para obedecerle bajo todo concepto. Todos continuaron viviendo sus vidas en apariencia de normalidad, pero bajo el reinado de una sola mujer que los había controlado totalmente. A excepción de Uzumaki Boruto, quien fue perseguido y tratado como un criminal por no haber caído bajo el control de la emperatriz. Pero que debía ser capturado por órdenes de ella.

¿Y ahora que hacia Boruto? Beber y lamentarse. Beber y sufrir pesadillas por las noches cuando intentaba dormir. Beber y auto flagelarse con lo que hizo cuando era joven, y lo que pudo haber hecho para salvar a todos. Simplemente emborracharse, porque sabía que tenía culpas propias en todo el desastre. Y aun entendiendo que tenía las manos manchadas de sangre en el pasado, ahora mismo tenía que decidir nuevamente como marcarse un camino funesto otra vez.

-¿Hinata Hyuuga? –Susurró para sí mismo mientras bebía de una pequeña copa que llenaba de sake regularmente- ¿o será Naruto Namikase?

Una elección imposible. Una chance lejana y forzada que podía salvar al futuro. Porque pasados los años y habiendo logrado infiltrarse en Raíz, el tiempo trascurrido y el avance en edad de las versiones pasadas de su padre y madre; lo llevaban a un destino fatal. Su hermana Himawari y el mismo Boruto, eran los elementos indispensables que desataron el apocalipsis futuro. Y la única forma de asegurar que no sucediera nuevamente, era evitar que su padre y madre volvieran a tener hijos. Para salvar al futuro, Boruto y su hermana Himawari, nunca debían existir.


-¿Debo matar a mi madre…..?-se decía Boruto día con día- ¿o acaso eliminar a mi padre?


Boruto Uzumaki, un Shinobi de nivel Kage con 50 años de edad, estaba en la difícil disyuntiva de elegir matar a uno o incluso ambos de sus progenitores, que actualmente apenas si contaban con 15 o 16 años. Si la situación no fuera suficientemente difícil, seria por muy lejos la más estúpida de explicar.

Boruto tenía la ventaja de la sorpresa. Nadie a excepción de el mismo sabía lo que desencadenó la destrucción del mundo futuro. En más de 10 años durante el trascurso del pasado, Boruto apenas se había relacionado con sus abuelos paternos. No había cruzado palabra ni con el joven Naruto, ni con la princesa Hyuuga Hinata. Nadie, ni siquiera el Sannin Jirayja que ya por esos tiempos había sido maestro de Naruto, podía anticipar que Boruto pensaba matarlos.

Boruto Uzumaki bebió su vigésimo trago de sake, y ya pronto la segunda botella del licor estaría vacía. Le gustaba ir a campos de entrenamientos como ese. Alejado de todos, y suficientemente abierto el espacio para que los espías de Raíz no pudiesen seguirlo sin delatarse. Definitivamente un buen lugar para emborrachar y lamentarse a gusto. Sin embargo, su espacio privado de sufrimiento consiguió un pequeño cambio esa tarde. Un fantasma de ese pasado que lo perseguía, se materializó de cuerpo físico cerca suyo.

La muchacha apareció en el campo de entrenamiento como en otras ocasiones. Ingresó a la zona por la parte más alejada a la posición del rubio Shinobi. El la observó de lado, tratando de no parecer alertado de su llegada. Pero la joven no hizo ningún esfuerzo por ocultar su presencia. Simplemente se colocó cercana al rio, y realizó un jutsu de Doton para crear una estructura de roca sólida.

Le recordaba mucho a Sarada Uchiha. Sin lugar a dudas era su madre a pesar de no tener mucho en común referido a características de Shinobi. Elementos distintos, formas de combates dispares. En lo único que se las relacionaba era su increíble fuerza. Y seguramente Boruto ya estaba bastante ebrio. Porque de otra forma hubiera hecho lo que venía haciendo hace días, simplemente ignorarla. Boruto era consiente que ella lo estaba buscando. Que no se encontraba en ese campo de entrenamiento por simple azar.


Sakura Haruno ya se había encontrado antes con Boruto. Fue algún tiempo después de haber terminado los exámenes preliminares para ascender a Chunnin. En esa ocasión ella atendía en el hospital las heridas de un equipo Shinobi que acababan de retornar a la aldea de una misión. Boruto había salvado el trasero de cuatro Jounnin, que fueron atacados y casi masacrados por renegados. Boruto se encargó de rescatarlos y escoltarlos de retorno a Konoha. No sin llevarse una herida de kunai en el antebrazo izquierdo.

Sakura atendía uno a uno a todos los heridos de esa misión, hasta el momento que debió cerrar la herida en el brazo del Uzumaki. Se la notaba nerviosa y cansada. Seguramente se estaba esforzando de más en el uso de jutsu curativo, teniendo en cuenta que además estaba cargando de chakra la pequeña reserva de poder en su frente. La técnica de regeneración mitópica que su sensei Tsunade le había enseñado. Sakura Haruno nunca tuvo grandes cantidades de chakra, y tener que dividir el suyo entre el Byakugo no jutsu y su trabajo como médico en el hospital de la hoja, era un desafío bastante importante para una chica tan joven.

-Como una flor niña….-le dijo Boruto mientras ella intentaba con mucho esfuerzo cerrar la herida sangrante en el brazo del hombre- la imagen mental más útil es una flor de chakra, que surge del interior de la herida. Y florece hasta cerrarla completamente.

Sakura no dijo nada, ni siquiera le miró directamente a los ojos. En su mente recordaba que Tsunade-sensei le había instruido como usar correctamente el chakra. La maestra había indicado que debía concentrarse en una imagen mental específica. Como si formara hilos y agujas espirituales para ir “cerrando” las heridas que intentaba curar. Un método efectivo, para cortadas y heridas superficiales. Pero las hemorragias, y las heridas punzantes costaba muchísimo suturarlas de ese modo. El gasto de chakra era amplio.

Sakura no hizo caso a la recomendación de aquel extraño, pero media hora después estaba prácticamente sin chakra luego de atender a varios pacientes con heridas variadas. En su mente estaban las palabras de ese hombre. ¿Cómo una flor? ¿Por qué como una flor? ¿Qué podía saber de la imagen mental que necesitaban los ninja-médicos un sujeto que claramente no era profesional? De haberlo sido, se hubiese curado a si mismo seguramente.

Sobre el final de su jornada de trabajo, Sakura revisó al equipo que había sido rescatado por ese extraño Shinobi rubio nuevamente. Algunos de ellos dormían recuperándose, pero uno aun sufría por haber reabierto una de sus heridas más graves. Sakura revisó los vendajes y resolvió que debía volver a usar chakra curativo para evitar nuevamente el sangrado. El asunto fue que su chakra estaba muy desgastado y ya no alcanzaría su propio poder para terminar correctamente la curación necesaria.


“Como una flor…”


Esa recomendación vino a su mente, y no queriendo molestar a Shizune-sempai con un paciente que supuestamente ya había sido atendido previamente por ella, decidió usar lo que le restaba de chakra en construir una flor mental en el interior de la herida del paciente. El resultado fue sorprendente. No solo terminó cerrando completamente una peligrosa herida que supo comprometer el hígado del paciente, sino que el uso del chakra se redujo un 50% cuando menos.

Tsunade-sensei nunca le había enseñado eso. ¿Cómo pudo un Shinobi cualquiera incursionar en el campo de la medicina ninja con algo tan original? Era obvio que alguien podía aprender sobre jutsu curativos estudiando y teniendo el buen control de su chakra. ¿Pero como se le ocurrió cambiar la “imagen mental” que los médicos usan para suturar las heridas?

A partir de aquel hallazgo, Sakura se pasó las siguientes semanas averiguando todo lo que pudo sobre Uzumaki Boruto. Archivos médicos, antecedentes de misiones, cantidad de veces que fue herido y visitaba el hospital. Además, tuvo la suerte de encontrar algunos Shinobi que se atendían en el hospital, que hablaban sobre el hombre que particularmente le interesaba. Hablaron de sus habilidades, hablaron de sus misiones y también de las sospechas sobre poderes ocultos que guardaba. Sakura había buscado durante varias semanas un posible maestro que le dieran nociones de combate. Los Jounnin-sensei al servicio del Hokage estaban descartados. Tenían sus propios equipos y no iban a enseñarle a una subordinada de Hatake Kakashi. Tsunade-sensei estaba descartada también. Sus propias reglas para los ninjas médicos, evitaban que quisiera a su alumna tomando riesgos innecesarios en el frente de batalla. ¿Pedirle a Kakashi-sensei que la entrene en maniobras ofensivas? Tal vez le daría una clase de jutsu elementales. Los cuales por cantidades de chakra, Sakura no podría utilizar. Como no tenía uso de sharingan, y definitivamente no podía contar con clones de sombras, Sakura quedaba limitada a su posición pasiva como ninja-medico.

Algo que ella yo podía soportar más…


-¿Qué quieres niña? –Preguntó el hombre acercándose a ella a paso lento mientras la veía destruir a puñetazos las rocas creadas minutos antes- porque dudo mucho que sea una casualidad que elijas por quinta vez en 10 días, el mismo campo de entrenamiento en donde me encuentro meditando.

-(bebiendo….-pensó ella- hasta caer de borracho) –Solo estoy entrenando Boruto-sama.

-Si a eso le llamas entrenar….-sonrió sobradoramente Bolt sin poder evitarlo.

-¿Usted cómo le llamaría?

-Minería a cielo abierto….

El asunto había empezado mal. Sakura había intentado llamar la atención de ese Jounnin dando muestras de su fuerza. Pensaba que así como obtuvo un gran consejo sobre el manejo del chakra curativo, podía extraer algunas enseñanzas sobre cómo enfocar su entrenamiento personal para no depender de otros. Sakura no solo se había sentido molesta por no poder combatir a buen nivel en los exámenes Chunnin, sino que la última misión realizada por el equipo Kakashi, arrojó en ella una desesperante necesidad táctica de depender de otros.

El asunto del secuestro de Gaara de la arena, terminó con la muerte del hijo del Kazekage y una posterior resurrección por intermedio de la anciana Chiyo. Aun así, la batalla que la anciana marionetista tuvo junto a Sakura contra el renegado Sasori de las arenas rojas, no fue todo lo satisfactorio que se pudo esperar por parte de la joven médico. Salvar a Kankuro de un veneno mortal y luego ayudar a derrotar a un Shinobi grado S, no fueron sensaciones de plena seguridad que Sakura estaba buscando hace tiempo.

Para cuando Sakura reaccionó de sus propios pensamientos, observó que Boruto Uzumaki se había retirado algunos metros, y recostado bajo la sombra de un árbol se dispuso a seguir bebiendo como un condenado. No tenía que preguntar la razón de tanto alcohol y depresión en el Shinobi, ella misma en un menor nivel también lo tenía. Una sola palabra, pesadillas.


-¿Qué estoy haciendo mal? –le preguntó Sakura a un tendido Boruto que miraba al rio impasible.

-¿Y porque me lo preguntas a mí?- respondió el hombre que continuaba bebiendo- no soy la niñera de nadie. Además no tengo idea sobre los entrenamientos para un ninja médico.

-¿Entonces como supo la imagen mental que hacía falta para curar hemorragias y heridas punzantes?

¡Mierda! Pensó Boruto maldiciendo su suerte. No había pensado en que ese conocimiento que el extrajo de la Sakura del futuro, llegara como una gran innovación a la versión juvenil de la pelirosa. En su momento solo quería ser atendido y salir rápidamente del consultorio de Sakura Haruno. No quería tener relación ni charla con ella y claramente cometió un error. ¿Pero cómo terminó ella siguiéndolo por los campos de entrenamientos semanas después? Algo extraño estaba ocurriendo.

-No tengo idea de lo que hablas…-señaló Bolt tratando de parecer distraído- apenas recuerdo lo que hice ayer, je je je.


Sakura se veía frustrada, y esas evasivas solo la herían más. Realmente no tenía a nadie que se comparara en estilo a Tsunade-sensei. Pero a nivel del ninjutsu médico y capacidades defensivas, no existía nada más que la princesa de las babosas pudiese enseñarle. Y mientras trascurriera el tiempo para que Sakura pudiese activar el Byakugou no jutsu por primera vez, no contaba con la mayoría de su chakra. ¿Cómo aumentar sus capacidades de ataque sin ayuda externa? La fuerza bruta no era suficiente. Necesitaba más. Deseaba dejar de tener esa horrible sensación de vulnerabilidad. Tenía pesadillas noche a noche con la posibilidad de ser capturada en alguna misión. Tenía terror a caer en manos de un grupo de renegados. Tenía pesadillas sobre una posible violación. Como si ya hubiese sufrido la experiencia previamente.

-Usted utiliza técnicas de súper fuerza y Tayjutsu según he sabido…-le dijo la chica al Uzumaki indiferente- quisiera pedirle que…


-No….-le interrumpió el hombre- no tengo tiempo para cuidar infantes. Incluso las misiones las realizo sin novatos o idiotas en mi equipo. Si hubiera querido enseñar, no trabajaría en operaciones especiales. Búscate otro maestro niña…


No había otro. No existía nadie que usara técnicas de Tayjutsu y acumulación de chakra como la información sobre Boruto Uzumaki sugería. Sakura quería prepararse en secreto. No quería seguir siendo salvada por Kakashi-sensei o Naruto en las misiones. No quería ver el rostro de desprecio que esgrimía Sasuke. No quería nunca más escuchar la palabra “estorbo”.

-Puedo pagarle…-dijo Sakura insistiendo

-No necesito dinero…

-Pero puedo usar mi ninjutsu curativo durante sus entrenamientos –aventuró Sakura sin saber que más decir- si me ayuda a entrenar, yo puedo curarlo en los campos de entrenamiento y así no perderá tiempo yendo al hospital.

Boruto se sorprendió mucho. Era la primera vez en muchos años que alguien le tomaba de sorpresa así. ¿Cómo sabia Sakura que el necesitaba curarse a diario cuando entrenaba los sellos Uzumaki? ¿Cómo supo en dónde encontrarlo día con día? ¿Quién le había dado a ella la información sobre las características de combate que el tenía en sus misiones?

Boruto estaba preocupado. No solo porque Sakura Haruno ahora lo conocía y habían cruzado palabras a pesar de querer evitarla a toda costa. Sino porque ella había obtenido de alguna manera información confidencial sobre él. Tsunade no era la actual Hokage, y ni siquiera se quedaba en Konoha regularmente. Y en cuanto al Yondaime, no le daría información a una kunoichi cualquiera sobre el “espía” que tenía infiltrado en la Raíz. Entonces, proceso de eliminación, solo podía haber un camino para que Sakura supiera lo que actualmente conocía. Alguien de Raíz había ventilado información clasificada.


¿Pero porque? ¿Por qué Danzou no había evitado esa fuga de información? ¿Quién estaba jugando con él? ¿Acaso lo habían descubierto? ¿Fue Yondaime, en un intento de unirlo más sentimentalmente con la aldea? ¿Era alguien más en busca de tomarlo con la guardia baja? Algo se estaba preparando en su contra, y Boruto entendía que un problema extra se sumaba a su trabajo como doble agente en la vida diaria.

-Bueno….-dijo con algo de fastidio oculto el hombre poniendo de pie, y con lentitud fue caminando al centro del campo de entrenamiento- veamos que material tienes niña…-bebió un último trago a su botella, y la dejó caer al suelo con liviandad- atácame con todo lo que tengas, y veamos qué puedes hacer.


Sakura Haruno sonrió feliz, por primera vez en mucho tiempo. Tenía una oportunidad de conseguir entrenamiento de un Shinobi de altísimo nivel. Tenía una oportunidad de ser mucho más que solo un simple ninja médico. Era lo suficientemente inteligente para notar que algo raro estaba ocurriendo a su alrededor. Ese hombre a quien había pedido entrenamiento, hasta hace un mes era prácticamente un desconocido. Podía ser suerte, destino o simple casualidad. Pero lo cierto era que podía obtener fuerza o nuevos recursos de un nuevo sensei. Solo tenía que pasar la prueba de admisión. Solo eso.

Nada menos que eso…


Fin del capitulo
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Rock-kun
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TIERRA DE TRAIDORES 2da tem (+18)(P) Cap 6 pII 29/05/18

Mensaje #24 por Rock-kun » Jue May 31, 2018 6:18 am

Después de dos meses y medio, puedo disfrutar de un nuevo capítulo de este controversial fic. Si bien la historia no avanzó desde el capítulo anterior, sí sirvió para ver el actuar de la pareja que es la piedra angular de la vida de nuestro viajero del tiempo.

¿Una Nueva Esperanza?

Se confirma que Bolt para viajar al pasado, perfeccionó un jutsu espacio tiempo que sería la variación del Hirashin con el Shunshin no Jutsu. Se revela que Bolt era perseguido porque fue el único que resistió al Tsukuyomi Infinito que Kaguya implantó por todo el mundo. El mundo Shinobi quedó a merced de la diosa conejo y ahora toda la gente que Bolt estimaba lo persigue para llevárselo vivo o muerto a Kaguya.

Bolt tenía planeado viajar al pasado para impedir el actuar malvado de su hermana, pero cuando hizo la técnica, terminó en una época distinta y por eso el rubio anda muy depresivo y sumergiéndose en la borrachera. Ahora tiene la idea de que para salvar su situación debe matar a uno de sus padres para impedir su nacimiento, pero al recordar lo que pasó con el Sandaime desechó esa idea. Por eso es que Bolt llega a la conclusión de que para cambiar su futuro debe provocar algo sumamente grande y cree que esa ocasión se le presentará cuando menos lo espera.

Actualmente, Bolt sin planearlo terminó siendo el maestro de Sakura debido a un consejo que le dio a la pelirosada a que mejorara su aplicación del jutsu médico. Sakura insistió mucho y pudo convencer a su futuro amante de que le ayudara a mejorar como ninja e igualar a sus compañeros.

¿Traición, Perversión, Fetiche...… O Algo Más?

Se puede apreciar el modus operandi de Minato en cumplir su fetiche sexual de violación. Se revela que Ino era una de las tantas víctimas que juntó Minato en estos años de satisfacer su retorcido gusto sexual. Por las palabras de Minato se puede deducir que todo lo que ha hecho a sido por alguna manipulación mental o un Genjutsu, ya que nunca había sido capaz de hacer esas macabras violaciones al punto de casi matar a sus víctimas. Para Minato, aunque se muestre arrepentido y horrorizado de sus crímines, ya no hay vuelta atrás para él y sólo le queda hacer todo lo posible en ocultarlos para proteger su imagen de líder honorable y de paso no destruir la moral de la aldea ante las demás naciones elementales.

Sin embargo, Minato al no controlar su satisfacción cuando viola a sus víctimas, siempre eyacula dentro de ellas, dejando el riesgo de que queden embarazadas, y en el caso de Ino no es la excepción. Si bien Minato tiene un médico que atiende especialmente a sus víctimas para evitar que los daños físicos de las violaciones se vean en sus cuerpos a simple vista, no podrá evitar que una de ellas termine en un estado de embarazo, de esta forma la reputación del Hokage y la estabilidad de la familia Uzumaki serán completamente destruidos.

Por otro lado, se ve que Kushina ha tenido sus problemas de satisfacción sexual a pesar de haberse sacado a Kyuubi de su interior y ha debido satisfacerse a sí misma todas las noches, tal como lo hacía en el pasado cuando Naruto era un niño. En una de esas noches, Kushina es vista en acción por Sasuke cuando este se tuvo que refugiar en su casa para evitar la lluvia, si bien el emo estuvo un rato observándola para después retirarse a la habitación de Naruto sin levantar sospechas, no podía dormir porque siempre pensaba en el cuerpo exuberante de su "tía", que estaba bañado en sudor y el cómo gemía cuando se corría.

Mientras eso pasaba con Sasuke, Kushina que seguía desnuda en su cama, revela que estaba consciente de que Sasuke la miraba, pero no podía evitar tener pensamientos prohibidos, pasiones prohibidas y unas consecuencias tan trágicas que terminarían en derramamiento de sangre para los clanes Uchiha y Namikaze. Por las palabras de Kushina, parece que esa relación lleva un año desde que Sasuke la vio desnuda esa noche, por lo que se deduce que el emo debió regresar a la habitación y follar a la Uzumaki o que la pelirroja haya ido donde Sasuke y comenzó todo.

Lo malo es, que no se sabe todavía cómo comenzó esta turbia relación, tampoco si sólo es sexo o de repente comenzó una relación amorosa, pero Kushina sabe muy bien que si comete un error su vida como la conoce terminará. Puede ser asesinada por Minato por despecho a la traición que cometió, el desprecio de su hijo Naruto, que toda la aldea la señale con el dedo y la llame "la puta de Konoha", que sea apedreada públicamente por todas las mujeres de los grandes clanes ninjas, que su mejor amiga Mikoto la odie por haberse metido con su bebé. También puede suceder que las relaciones del Hokage con los Uchihas se rompan definitivamente y comience una guerra civil o peor aún, que el genocidio Uchiha que ocurrió en el cannon suceda a fin de cuentas y que en vez de Itachi u Obito sean los mismo Minato y Naruto quienes los asesinen.

Habrá que ver más adelante cómo se irán desarrollando las cosas, si la relación que tiene Kushina con Sasuke es sólo satisfacción sexual o hay amor entre ellos. Aparte que queda ver cómo será la forma de ser los padres de Bolt, es obvio que Naruto será muy diferente al del cannon al igual que Hinata. Por el bien de Kushina y de Sasuke, ojalá que Naruto no sea alguien muy temperamental y que pierda el control, y como está siendo influenciado por Kyuubi, el riesgo de que a ambos les puede pasar algo muy terrible y despiadado es latente.

Maquinaciones.

Danzou ha mostrado que quiere tener el control de Konoha cuanto antes, y decidió que para vencer a un monstruo ninja como Minato debe enfrentarlo a otro de su misma calaña y ese candidato es Bolt. Lo malo para el tuerto, es que el rubio no ha mostrado ninguna debilidad como para poder extorsionarlo y tenerlo bajo su control, es por esto que Danzou quiere construirle al rubio algún punto débil, y pensó en varias posibilidades, como crear una relación prohibida entre el rubio y Kushina por ser ambos del clan Uzumaki o que tenga algo con Sakura por ser la alumna de Tsunade.

Bolt se dio cuenta que Sakura tuvo acceso a él porque Danzou facilitó la información de su expediente ninja cuando se supone que por ser un integrante de Raíz ninguna persona tiene acceso a esos archivos, ni siquiera el Hokage. Por lo pronto, Bolt decide seguir el juego para que las intenciones de Danzou salgan a la luz y gane un paso más en cumplir su misión secreta de destruir Raíz.

Ojalá que no demores tanto tiempo en actualizar, ya quiero ver cómo será la forma de ser del Naruto del pasado, que por el bien del fic, será alguien bastante controversial. :evil: :risita: :yiii:
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TIERRA DE TRAIDORES 2da tem (+18)(P) Cap 6 pII 29/05/18

Mensaje #25 por arminius » Jue Jul 12, 2018 5:39 pm

buenos dias.....

nuevo capitulo de esta peligrosa historia y los eventos siguen su rumbo imparable hacia el desastre. este capitulo tendra un poco de pimienta y peligro mientras algunos personajes se alistan para enseñar los cambios de estos ultimos dos años en el fic. el caso de naruto, sin lugar a dudas sorprenderá. pero sera tema para tiempo. por ahora, les recomiendo paciencia y disfrutar el viaje por las retorcidas mentes de este "pasado distinto". saludos.



CAPITULO 7: AL FILO DEL PELIGRO

“Diario de Boruto Uzumaki…

Nueva entrada…

Las semanas que siguieron al suicidio de S*****, fueron de pura monotonía para mí. Mi rutina consistía básicamente en despertar muy temprano, o tal vez demasiado tarde; según el horario de haberme quedado dormido la noche anterior. Aparecer por el comedor de la casa Uzumaki, donde la piedad de mi madre enseñaba toda su gloria. Ella se ocupaba de las únicas dos cosas mundanas que me atrevía a necesitar en lo restante de la vida. Comer cada tanto, y cambiarme de ropa cuando la que tenía puesta ya poseía aroma desagradable.

Durante casi 20 días, no hice otra cosa que permanecer encerrado en mi antigua habitación. Dispuesto a dejarme atrapar por la desesperación y el dolor. No tenía ganas de nada en particular. No había esperanza en mi corazón, ni deseo de venganza, ni fuerzas para continuar existiendo. ¿Y qué podía hacer realmente? ¿Cómo continuar más allá de evento final de mi vida?

En tanto, mi madre era mucho más que un ama de casa indiferente de mi salud. Me cuidaba incluso a la distancia. Me vigilaba implacablemente. Antes de que volviera a esa habitación que fue mía en la juventud, la mujer que me había dado a luz demostró una gran pericia y sentido de la oportunidad. Desempolvó y puso en orden mi cuarto antes de recibirme. Pero también saqueó absolutamente todos los escondites que poseían algún kunai o tipo de arma. No solo me dio mi habitación como nueva, sino que no tenía nada a mano para cumplir aquel primer y desesperado impulso de quitarme la vida.

Dichas previsiones no obstante, solo fueron realmente necesarias los primeros dos días.

Si bien continuaba deprimido y carente de ganas para hacer nada útil, el tercer día de mi regreso a casa de mis padres, marcó un antes y un después en mi decisión de terminar mi vida. Irónicamente, fue la visita amorosa de mi sobrina Hitomi, quien consiguió sacarme de oscuro pozo en donde se encontraba mi alma.


-¿Tío Boruto que estás haciendo ahí? –Sonrió la niña golpeando la puerta de mi cuarto una tarde- tengo un delicioso té verde que Hinata-Obasan ha preparado. ¡Tú sobrina preferida está aquí!

Su voz era alegre y llena de actitud. No se parecía a su madre en eso. Sus maneras eran desenfadadas y carentes de timidez. Hitomi era una jovencita muy alegre, y su propia abuela paterna (Ino Yamanaka) siempre había dicho que se parecía muchísimo al séptimo cuando fue un escandaloso niño.

-tiooooo Boruto…..-insistió la niña y me hizo sonreír porque imaginaba su adorable mueca caprichosa atraves de la puerta- Oneeeegai….

Mi sonrisa se amplió sin poder contenerla. Esa niña loca me ganaba el lado blando siempre. Estar con ese monito adorable, era la mejor parte de mi vida como civil. Recordaba llevarla por helado y verla correr por el parque central de Konoha jugando con otros niños. Cuando era una pequeña de apenas 6 o 7 años.

-Sé muy bien que estás ahí…..-dijo con seguramente esa sonrisa astuta que me gustaba- no vas a negarle a tu sobrina preferida el placer de tu compañía.

La escuche reír bajito detrás de mi puerta, y mi mundo totalmente gris recuperó el color por tan solo algunos instantes. No pude evitar responderle:

-Eso no es cierto Hitomi-chan….-le dije mientras abría la puerta y me dejaba ver- no tengo preferencia por ninguno de mis sobrinos.

Ella de un saltó me abrazó calurosamente. Su rostro en mi pecho, su sonrisa y el sonrojo adorable de una chiquilla que obtiene justo lo que quiere. Siempre me hacia sonreír. Y una vez más lo había logrado con esa increíble magia que poseía. Se apartó un poco del abrazo para elevar el rostro mirándome hacia arriba, y su mirada celeste se enfocó en mis ojos. Pudo ver al instante mi tristeza, la que no podía ocultar por más esfuerzo que pusiera en ello.

-No quiero verte triste tío….-me advirtió con cierto pesar en su carita- ¡y me niego a tener que suplicar cada vez que quiero venir a verte! –chilló algo molesta- Hinata-obasan no me va a detener otra vez. ¡Quiero ser fuerte dattebane!

-¿Quieres ser fuerte? –Le pregunté algo confundido por el rumbo de la charla- ¿acaso no has venido de visita? ¿O tal vez a cuidar de tu tío depresivo?

-¿Cuidarte? –Consultó apartándose de pronto, y dándome la espalda se cruzó de brazos como si estuviera indignada- ¡Eso es para cobardes! ¡No eres tan patético como para necesitar que tu sobrina preferida tenga que vigilarte! ¡Quiero entrenar contigo! ¿Quién más puede ser tan fuerte como para ayudarme a mí? El abuelo Hokage no tiene tiempo y no tiene el Byakugan. Y Hinata-obasan ya no practica hace mucho. ¡Quiero que mi tonto tío me entrene!

“Hitomi Yamanaka es sorprendente”. Eso fue justo lo que pensé al notar lo que ella estaba haciendo. Ella no vino como un paño de lágrimas para ayudarme con mi dolor. Entendía mi sufrimiento, y había calculado que lo mejor que podía hacer para ayudarme, era distraerme. La excusa de entrenar no era otra cosa que darme motivos para pensar en otra cosa. Para salir de mí encierro. Por supuesto su enorme esfuerzo tardó un tiempo en funcionar. Realmente no tenía ganas de salir ni siquiera al patio trasero. Y su insistencia sobre el asunto del entrenamiento solo fue una manera de abrir la charla. Ella estuvo un par de horas tomando té conmigo, para marcharse luego y prometer que volvería.

Cada pocos días, cuando las misiones de su equipo lo permitían, Hitomi regresaba. Siempre insistiendo con el supuesto entrenamiento. Contándome de sus trabajos y pidiéndome ideas para practicar. Quejándose de que no quería salir a entrenarla y también contándome cosas que sucedían en Konoha. Ella durante 20 días fue la única luz que pudo ingresar a la oscuridad de mi habitación. Y me permitió dejar de pensar en la muerte. Me dio motivos para regresar a la vida.

Habían pasado entre 20 y 22 días desde mi suspensión como Shinobi. Un poco más de medio mes desde que perdí a mi amor. Y precisamente un desafortunado evento sucedido en el comedor de la casa Uzumaki, me recordó que las dificultades podían continuar sin la necesidad de esperar por mi “recuperación”. Sucedió una noche cualquiera, cuando cenaba con mi madre tranquilamente en la mesa del comedor. El séptimo había marchado a una reunión diplomática. Y yo estaba pasando una velada agradable con mi progenitora. La cual se encontraba de un estupendo buen humor al recuperar el dialogo con su hijo. Esa noche, fingiendo simple casualidad mi hermana Himawari apareció por el lugar.

Estaba acompañada por sus dos hijos más pequeños. Y fingía visitar a mi madre aunque claramente venia por mí. Según mis cálculos, ella esperaría algo así como un mes antes de acercarse. Pero al parecer la ansiedad le había ganado. Estar encerrado en mi habitación tantas horas, me daba tiempo par obsesionarme y pensar. Detalles que no había considerado, recuerdos de años pasados. Particularmente pensar, que si S***** realmente había sido obligada a suicidarse, el método de hacerle creer algo tan absurdo como que podía matar a su hija, seria obviamente la manipulación de los puntos de presión parcial.

Mientras Himawari montaba toda una escena de “familia feliz” frente a mi madre, mi actitud benévola para acompañar el humor general, solo fue por la presencia de mis pequeños sobrinos. Los niños no tenían la culpa de lo que su madre había hecho. Y nunca fui el tipo de sujeto que descargaba su ira en personas inocentes. “los niños no son culpables” me repetía mientras compartía la cena con ellos. “los niños no son culpables” me dije mientras les prometí llevarlos al parque por un helado en algunos días. “Hitomi-chan y estos niños no tienen culpa” hice un rezo interior para acallar la frialdad de mi corazón contra mi hermana. Y entonces, sucedió lo que yo esperaba. Himawari le pidió a nuestra madre que acompañara a los niños a jugar en el patio trasero. No era horario apropiado para eso, pero claramente lo que buscaba era quedar a solas conmigo. Mi madre lo entendió, aunque seguramente ni sospechaba el verdadero motivo de mi hermana para quedar a solas conmigo. Después de todo, durante muchos años nos había engañado a todos.

-Onii-chan…. –inició ella en cuanto quedamos a solas- yo quiero decirte que siento mucho lo que…

-No digas mentiras… – interrumpí reclamando frustrado, y mi voz fue lo bastante fuerte como para que mi madre se sorprendiera en el traspatio, aunque no escuchara bien la conversación- no quiero escuchar que lamentas eso.

Ella se sorprendió mucho, dio un paso atrás en su intención de rodear la mesa y abrazarme. Acercarse a mí era su prioridad, pero evidentemente no esperaba ese enfrentamiento. Mi mirada le dejaba muy en claro que no iba admitir que mantuviera su mentira. No quería su consuelo, no quería estar cerca de ella. Había descubierto por fin, a la causante de mi dolor. Y esa noche estaba preparado para dejarle muy en claro el concepto.

-Onii-chan….-susurró abrazándose a si misma- si tu pudieras, entender…

-Entiendo más de lo que desearía Himawari…-emití un gruñido que claramente nos separaba- recuerdo tu mirada cuando nos viste caminando juntos como pareja por primera vez. No supe el motivo, no quise entenderlo. Pero claramente la odiabas.

Obviamente yo tenía más información por intermedio de Hitomi. Hace años la niña me había dado sus sospechas sobre el asunto. Un amor enfermo. Algo que no me atrevía a creer en su momento. Pero ahora comenzaba a tener más sentido.

-Lo que le hiciste….-apunté poniéndome de pie con una postura dura, y ella retrocedió aún más- lo que me hiciste….-continué con rispidez- no te lo voy a perdonar jamás.

Parte de mí no quería creerlo. Incluso mi actitud en esa noche fue una especie de trampa. Quería ver como reaccionaba, quería ver en su rostro la verdad. Deseaba con toda el alma haberme equivocado y juzgarla mal. Incluso si eso me alejaba de mi querida hermana. Que fuera por falsa acusación, y no por una realidad tan horrible que era imposible de soportar.

-Onii-chan te amo….-dijo y comenzó a llorar, sus lágrimas me cortaban en pedazos- Onii-chan siempre te he amado. Siempre. Siempre…-repitió como una súplica.

Ella lloraba y el dolor lo estaba sintiendo yo mismo. Himawari Uzumaki era el ser más puro del mundo. Era un ángel para mí. Había prometido protegerla por siempre. La amaba de una forma distinta a una pareja, pero no podía haber amor más grande para mí. Era mi hermanita, mi querida y dulce Hima-chan ¿Por qué me hizo esto? ¿Por qué decidió romper mi felicidad en fragmentos irrecuperables? ¿Qué esperaba conseguir? Era un ángel del cielo, que actuaba como el peor de los demonios en el averno.


-Ya no me queda nada Nee-san….-resolví tomando distancia y mi cuerpo ya no tenía una postura de amenaza- me lo has quitado todo.

No podía dejar de recordar. No había forma que olvidara el dolor que Himawari me causaba. Había matado a mi S*****-chan. Ella le implantó en su cerebro… ¿recuerdos? En ese momento también razoné algo peor. Himawari no podía implantar recuerdos falsos en las personas. Solo podía modificar conductas o sellar la memoria. Incluso podía introducir ordenes, pero apagando la voluntad de su víctima. Tomando el control de ellas como marionetas. Entonces, eso también significaba que…

-No…..eso no Hima….-dije retrocediendo horrorizado- S***** recordaba haber matado a su hija. No era mentira esa memoria de S*****. ¡Pero ella jamás lo hubiera hecho por propia voluntad! Tu…. ¿Se lo ordenaste? Dime que no la usaste para matar a mi esposa e hijo. Onegai.


Según mas recuerdo este momento, me doy cuenta lo frágil y vulnerable que me encontraba personalmente. No tengo idea como me veía mi hermana desde su perspectiva, pero por dentro yo en esos momentos era tan débil como un simple niño. Podía ser sometido, podía ser controlado con facilidad. No tenía voluntad ni la fuerza para resistirme a nada. Había dormido poco, y me alimentaba mal. Estaba débil, incapaz de defenderme.

Por fortuna o simple destino, Himawari no aprovechó la oportunidad de usar su técnica sobre mí nuevamente. Tal vez el miedo a verse descubierta por mi madre o sus hijos que estaban jugando en el traspatio, fue lo que terminó por salvarme aquella noche. Porque el silencio de mi hermana ante esa grave acusación me dio toda la respuesta que necesitaba a mi peor pesadilla.

Algunos minutos después, Himawari se retiró de la casa junto a sus retoños y no volvió a intentar acercarse a mí. Algo muy íntimo y sagrado se había roto. Ella había causado mucho daño en mi vida, con la vana esperanza de lograr ser mi consuelo. Ella quiso apartarme de todos, tratando de ser la única para mí. Su error táctico, fue no considerar que conocía su técnica secreta. Su error fue no contar que podía entender el alcance de su jutsu. Y ahora de amorosos hermanos, terminamos prácticamente enemigos.

¿Qué hacer? ¿De qué forma continuar mi vida? Mi hermana era la causa de todos mis dolores. Y si me llevaba por el instinto, debía buscarla y matarla. Recuperarme físicamente, retomar mis entrenamientos y finalmente hacerle pagar a Himawari la muerte de Sarada y S*****. Pero aun mis más negros pensamiento, oculto en mi habitación planeando un derramamiento de sangre masivo; era evidente que hacerle daño a Himawari era algo imposible para mí. No podía hacerlo, nunca iba a poder. ¿Suicidarme? Tal vez sería la manera más indirecta de castigarla. Si su amor enfermo era tan elevado como para destruir todo lo que yo supe amar, en un anhelo estúpido de finalmente poseerme, entonces el fin de mis días sería una buena forma de hacerle daño.

Sin embargo, entre continuar mi vida y la decisión personal de terminarla, también existía una personita especial. La niña que había logrado iluminar mis días más oscuros. Aquella que había intentado rescatarme de mi soledad. Solo por ella, solo por Hitomi Yamanaka que aun pensaba en un mañana soleado. Hitomi fue el último de mis sueños arrebatados. La última esperanza y la razón final de mí caída junto al mundo conocido. Un mes atrás, mi padre pudo salvar al mundo dejándome morir. Y tiempo después, fue mi oportunidad de salvarlo personalmente con mi muerte. Y finalmente no pude hacerlo”


*****************************


Cuando escucharon la voz de Naruto, y sintieron el sonido característico de la puerta de entrada abrirse, ambos tuvieron muchos problemas para recordar cómo se respiraba normalmente. Mientras contenían el aliento, los dos levantaron sus cosas del suelo y con suma agilidad no calculada, decidieron rápidamente meterse en la habitación de Kushina y así cerrar la puerta que pudo conducirlos al infierno.

-¡Oka-san! –Gritaba Naruto llamándola por el comedor y la cocina, y Kushina tenía el corazón latiendo a mil- ¡¿Oka-san dónde estás?!

Ella estaba semidesnuda, con la espalda apoyada en la puerta de salida a su habitación y tratando de reacomodar su vestido y el delantal blanco por encima. Cubriendo sus pechos con un brazo cruzado al frente, y prestando total atención a escuchar si su hijo se estaba acercando al pasillo. Frente a ella, apoyando una de sus manos sobre la puerta como si intentara ayudar a bloquearla, estaba un sonrojado y nervioso Sasuke. A él solo le faltaba reacomodarse su pantalón y abrocharlo. Había estado a nada de penetrar a la mujer, tomándola por detrás justo sobre la mesada en la cocina. Pero aun con la “emoción del momento”, el miedo pudo más y lograron recuperar las ropas escapando al interior del cuarto de Kushina. Justo a poco de cruzarse con Naruto.

Se escuchaban los pasos enérgicos de Naruto dentro de la casa, y Kushina mientras intentaba componer su vestido verde apoyaba la espalda contra la puerta en un fútil sentido extra de la seguridad, al bloquear una posibilidad remota de que Naruto intentara ingresar a su cuarto sin golpear previamente. La mujer estaba aterrorizada, y había logrado congelar su estado de excitación previa. Ahora su mente solo podía pensar en la horrenda posibilidad que su hijo lo descubriera todo. Mientras tanto, Sasuke frente a ella también estaba reacomodando su ropa, aunque más lento y sin tanta tensión.

El muchacho mientras estuvo en la cocina con la esposa del Hokage estuvo bastante cerca del infarto. La huida hacia el cuarto de Kushina juntando sus prendas fue demasiado rápida para pensar los motivos reales de aquel terror instantáneo que sintió. Pero ahora más tranquilo, y parado frente a la sexi mujer que estuvo a punto de follar hace menos de un minuto (cuestión que había hecho con bastante regularidad en el trascurso del último año) se dijo a si mismo con su típica carga de arrogancia, que no tenía nada que temer sobre el estúpido de Naruto. ¿Qué iba hacerle? ¿Golpearlo, reclamarle, llorar como una nena porque un verdadero hombre como Sasuke Uchiha se estaba follando a su mamita?

Mientras el miedo de Kushina a ser descubierta no mermaba, Sasuke comenzó a envalentonarse poco a poco. Aun tenía su pene erecto y aunque la lógica indicara que debía escaparse por una ventana para evitar el conflicto, su orgullo no permitiría irse del lugar sin que Kushina le bajara el calentón. ¿Qué mierda importaba si el hijo de su putita personal había vuelto antes del entrenamiento? ¡Que se joda! ¡El peligro también excitaba! Si la puta de su tía quería que él se marchara cuanto antes, tenía que hacer su trabajo más rápido que de costumbre.

Mientras Kushina estaba casi a punto de terminar de vestirse completa, Sasuke frente a ella comenzó a quitarle la ropa nuevamente. En ese momento Naruto volvió a llamar, y su voz estaba peligrosamente cerca. Kushina miró con mucha sorpresa al joven frente a ella, y mientras trataba de luchar para no perder las prendas recientemente acomodadas en su cuerpo, tuvo que reunir calma para que su voz surgiera de manera natural. Lo cual constituía una autentica proeza.

-¡¡Oka-san!! –Se escuchó fuerte la voz de Naruto desde afuera del cuarto- ¿Estás ahí Oka-san?

-¡NARUTO ESTOY OCUPADA! –Resolvió gritar la madre ocultando la locura que estaba ocurriendo, con un supuesto enojo aleatorio- ¡¿NO DEBERIAS ESTAR ENTRENANDO TODAVIA?!

Los siguientes segundos, fueron directamente una tortura mental. Mientras el incauto Naruto explicaba a su madre que salvo por Kakashi-sensei nadie se había presentado al entrenamiento, dentro del cuarto Sasuke estaba chupándole los pechos a Kushina mientras introducía un par de dedos bajo el vestido y entre las bragas, presionando los cuerpos contra la puerta y logrando mantenerla caliente. Toda esa situación sucediendo al mismo tiempo, a pesar de los intentos sin fuerza de aquella mujer por quitarse de encima a su amante. ¿Qué estaba ocurriendo? ¿Cómo podía comportarse como una pervertida con su hijo a pocos metros? Kushina no podía quitarse de encima a Sasuke, a pesar de que con gestos intentara echarlo de su cuarto y le prometía sexo en otra ocasión. Pero su fuerza verdadera, parecía estar “desactivada”.

-No los chupes así….-gimió bajo cubriéndose los labios Kushina mientras se afirmaba contra la puerta horrorizada de saber que su hijo estaba del otro lado.

Sasuke sonrió arrogante, no dejaba de manosearla por debajo del vestido y tampoco dejaría de chuparle sus pezones. Una parte de él quería cierto tipo de venganza. Hace algún tiempo, Naruto lo había derrotado en la final de los exámenes Chunnin. Aunque Sasuke igualmente subió de categoría, no soportaba la idea de haber sido vencido por ese maldito perdedor del Dobe. Estar follando a su adorada mamita, era una buena forma de desquitarse. Y para rematar la revancha, iba a provocar lo suficiente a esa puta pelirroja hasta montarla ahí mismo en su cuarto. Jugando con la idea de que Naruto podía darse cuenta de todo en cualquier momento.

-¿Oka-san te sientes bien? –consultó Naruto preocupado desde afuera- parece que estas algo agitada.

¡Oh Kami que locura! Kushina se cubría la boca con una mano y no podía encontrar su voz para rechazar a Naruto afuera, o voluntad para darle un puñetazo al tonto de Sasuke adentro. ¿Qué iba hacer? ¿Cómo podía escapar del peligro? Su cuerpo estaba hirviendo, la liberación de su pena estaba lejos de suceder, y al mismo tiempo ya no tenía fuerza para resistirse. Necesitaba correrse con mucha urgencia, pero Sasuke no alcanzaba a presionar todavía los botones indicados. Finalmente, entendiendo que su silencio sospechoso podía desatar el caos más temprano que tarde, decidió juntar toda la potencia de su voz para jugarse entera una apuesta.

-¡ESTOY OCUPADA NARUTO!-gritó tratando de imitar su propia versión de una Kushina en su periodo difícil del mes- ¡SOLO NECESITO ESTAR SOLA, ASI QUE NO ME MOLESTES!

Sasuke sonrió perverso. Se había sobresaltado un poco por el grito, pero enseguida decidió que seguramente eso alejaría la posibilidad de que el Dobe intentara ingresar al cuarto definitivamente. Y pensaba seguir encontrando ventaja de la excitante situación, para tomar el control sexual ese día. Kushina no podía resistirse, gritarle o golpearlo. No podía hacer ningún tipo de escándalo ni ponerle límites. No mientras su “adorado Naruto-chan” estuviera en algún lugar de la casa y fuera alertado de la situación. Así que Sasuke utilizaría esta especial situación para tomar el control y beneficiarse por ello.

-¿Qué haces? –susurró Kushina agitada y sonrojada por el calor, al ver como el muchacho frente a ella se volvía a quitar el pantalón militar dejando libre su miembro- tenemos que parar, tienes que irte y…

Él no la escuchó, ni siquiera parecía preocupado porque su amigo lo descubriera. Simplemente la presionó con ambas manos de los hombros, obligándola a quedar arrodillada enfrente suyo. Ahora mismo, la mujer estaba atrapada de rodillas entre la puerta de salida, y la “entrada” al placer. Kushina tenía enfrente, nada menos que un pene erecto que amenazaba su cordura. ¿Qué hacer?

-Está bien Ka-san….-se escuchó desde afuera con cierta resignación, mientras la mujer pelirroja en el interior tenía una “cosa” refregándose contra sus mejillas – Creo que Ero-Sennin me ha hablado alguna vez de estos momentos raros del mes en las mujeres. Estaré en mi cuarto por si necesitas algo.

Y los pasos de Naruto se alejaron, despistado de una situación completamente distinta de lo que había enunciado. Mientras tanto, dentro de la habitación el poco raciocinio de Kushina se había evaporado completamente. Los pasos de Naruto afuera, mientras la mujer arrodillada empezaba a mamarle el pene con desesperación a un joven de la misma edad que su hijo. Con locura, como si fuera la última vez que podía hacerlo. Caliente y prohibido, al filo del peligro.


*****************************


Sakura cayó de rodillas al terreno y ya no pudo levantarse más…


Respiraba pesado, su cuerpo parecía tener una tonelada extra luego de infructuosos 20 minutos de lanzar golpe tras golpe sin acertarle más que al aire. Puñetazos cargados de chakra, puñetazos demoledores si, tan potentes que incluso el terreno y varias partes del bosque sufrieron la consecuencia de atravesarse en su camino. Sakura Haruno Atacó frontal y directa, luego dio rodeos y lanzó golpes desde todos los ángulos conocidos. Pero simplemente no hubo efecto alguno. Ningún golpe estuvo siquiera cerca rozar a Boruto Uzumaki.

Lo más desconcertante, lo más humillante para Sakura, fue que el hombre estaba bastante ebrio y en una postura pasiva se dedicó a tratarla como a una niña recién surgida de la academia Shinobi. Fue como volver a esa maldita prueba de los cascabeles contra Kakashi-sensei en cierta forma. Solo que esta ocasión, el “instructor” de turno ni siquiera se molestaba por esconderse, atacar con Genjutsu sorpresa o poner trampas. Solo estaba parado ahí, en el maldito centro del terreno con las manos detrás de la espalda y mirándola como si esperara algo que finalmente no sucedería.

¡Y PEOR AUN! ¡LO MÁS FRUSTRANTE QUE SAKURA HUBIESE EXPERIMENTADO NUNCA!

Cuando ella erraba sus golpes, simplemente Boruto la empujaba por la espalda con la mano abierta. Y retornaba a su firme postura de brazos detrás. Sin daño ni fuerza, solo para sacarla de balance y hacerla tropezar. Humillante, totalmente decepcionante. Y Boruto no se movía del centro. Algún paso lateral, otro retrocediendo y al segundo estaba parado donde todo el combate inició. Sakura lo intentó con todo el entusiasmo. No porque quisiera hacerle daño, sino porque cada vez se enfurecía mas ante la monótona reacción del Jounnin. ¿Cómo podía haber tanta diferencia? ¿Era demasiado rápido? ¿Tenía algún método para saber lo que ella iba a intentar, antes que siquiera se atreviera hacerlo? ¿Cómo podía eludir la lluvia de puñetazos y patadas sin siquiera usar las manos o el chakra? Finalmente, Sakura cayó de rodillas agobiada por la falta de oxígeno y chakra, lo había dado todo y ni siquiera pudo obligarlo a moverse de su sitio. Era totalmente descorazonaste.


-Las rocas como compañero de entrenamiento tienen el defecto de no saber eludir golpes…-dijo el hombre mirándola seriamente, mientras ella aunque trataba de recupera el aliento y la fuerza en las piernas para levantarse sin éxito- me has demostrado lo que no puedes hacer, aunque te he pedido lo opuesto. “Minería a cielo abierto”…es todo lo que conseguirás con esas aptitudes.


Dicho esto, Boruto creyó que había terminado de acabar con las esperanzas de Sakura. No quería ser duro con ella, pero tampoco era conveniente que esa chica fuera su estudiante. ¿Quién sabe lo que podía ocurrirle? Ella era kunoichi médico, y estaría segura en la retaguardia. Además, el entrenamiento para formar a una niña en la ofensiva no era precisamente algo sencillo. Se necesitaba mucha fortaleza mental, y sobre todo un buen grado de insensibilidad que Sakura evidentemente no tenía.

Además, Boruto no reconocía a esa Sakura con la mujer que conoció en su tiempo. No podía relacionarlas porque la Sakura de su época, era una mujer que amaba ser kunoichi médico. No tenía sed de sangre ni ansiedad de batalla. La fuerza mortal era un último recurso para ella. ¿Por qué esta chica quería ser una asesina? ¿Qué había cambiado para lograr ese efecto? Boruto no se había cruzado nunca con Sakura, ni con nadie conocido de este tiempo. Aun haber vuelto en el tiempo, no debería estar influenciando en nada el nuevo comportamiento agresivo de la pelirosa. Si todo era como debía ser, la chica de 16 años en este tiempo debía estar más preocupada de enamorar a Sasuke Uchiha, que de entrenarse para matar.

-No me rendiré….-dijo gruñendo y reuniendo el resto del chakra que le quedaba se levantó y arremetió contra Boruto que ya caminaba fuera del campo dándole la espalda SHAAAAANAAAROOOO….


Boruto la escuchó venir, no solo era cuestión de velocidad y reacción, requería un tipo de preparación que excedía a lo general. Boruto podía estar algo ebrio, pero sus sentidos todavía no se encontraban embotados por la bebida. Podía esquivar ese ataque con los ojos cerrados. Sakura avanzó rápidamente, pero su golpe fue desviado por un simple giro de cuerpo sobre su eje en el Uzumaki. Además, el rubio le dio un empellón con la fuerza de su hombro girando completamente, logrando tirar al suelo boca abajo a la pelirosa que ya no tenía fuerza en las piernas para tenerse en pie. Con un simple giro, y aprovechando el impulso de Sakura y su golpe errado, ella yacía en el suelo totalmente derrotada.

-No deberías hacer más esfuerzo…-le advirtió el rubio parado a pocos pasos de la joven caída- has agotado todo tu chakra y necesitas recuperar el aliento.

-Tengo que hacerlo….-dijo tozudamente e intentaba ponerse de pie aunque estaba tirada boca abajo en el suelo y sin fuerzas- tengo que intentarlo.

-No se trata de “hacerlo” o “intentarlo” –definió Boruto parado junto a ella que no se podía poner de pie- lo que se necesita es presión y reacción. Eso es lo esencial de una pelea a muerte, y tú no lo tienes.

Luego de ello, y estando convencido que ella ya no lo buscaría más para pedirle entrenamiento, Boruto decidió alejarse caminando de regreso a Konoha. En su mente estaba la preocupación ante este cambio súbito en su rutina. No era tan ingenuo para pensar que una kunoichi al azar como lo era la Sakura de esta época, había “decidido” investigarlo y elegirlo para ser entrenada por él. Boruto había pasado los últimos 2 años trabajando para Konoha, pero casi no tenía relación con nadie en la aldea. Se había retraído y trataba siempre de pasar desapercibido. No participaba de los festivales ni de ninguna reunión masiva de gente. Tenía la bandana de la aldea, pero no se vestía como Jounnin. Su chaleco distintivo estaba siempre por debajo de la chaqueta negra y azul que portaba. Su cabello levemente alargado y dorado, podía destacarlo si no existieran los Yamanaka o el Hokage. ¿Entonces porque razón esta niña se le había ocurrido la tonta idea de pedirle entrenamiento a un Jounnin de fuerzas especiales? ¿A un extranjero? ¿A un ninja prácticamente desconocido por todos?

Boruto se estaba alejando, y la escuchó llorar. Era muy evidente que la frustración que ella tenía no le había permitido soportar la situación de impotencia. Le recordó a si mismo hace años, fue algo inevitable. Le recordó cómo se sentía cuando su padre no lo entrenaba en los primeros tiempos por el trabajo de líder. Cuando Boruto descubrió que hiciera lo que hiciera, nunca iba a poder ser más rápido, ni más fuerte, ni más resistente que Naruto Uzumaki. ¿Cómo combatir contra alguien invencible? Dos palabras elementales, presión y reacción.


-¿Qué estoy haciendo mal? –Preguntó Sakura totalmente derrotada, aun no pudiendo levantarse del suelo donde había caído- ¿Por qué soy tan débil? ¡¿Por qué no puedo ser más fuerte?!


Esas palabras llenas de desesperación detuvieron la marcha de Boruto. Elevó la vista en el cielo para recordarse a sí mismo que esa chica estaría mejor lejos suyo. Tratando de evitar que escucharla llorar fuera todo lo desgarrador que era hace ya mucho tiempo. Recordarse a sí mismo que cada persona valiosa de su mundo, cada persona amada, había terminado siendo exterminados. Sarada, su hijo recién nacido, Sakura, su padre, su madre, su hermana e incluso la misma Hitomi y sus pequeños hermanitos. Todos víctimas, o victimarios en casos específicos.


-Aléjate…-se dijo Boruto en un susurro- todo lo que aprecias, todo lo que amas termina muriendo. Aléjate Bolt… -volvió auto recriminarse mientras reiniciaba su marcha- no arruines la vida de Sakura-chan otra vez.

-¡HARE LO QUE SEA! ¡HARE LO QUE SEA! ¡SI ME AYUDA A SER MAS FUERTE HARE LO QUE SEA QUE USTED QUIERA!


Boruto abrió sus ojos muy grandes. Detuvo su marcha y volteo a verla. Sakura estaba de rodillas, tenía lágrimas en sus ojos y temblaba como una hoja. ¿Qué se supone que estaba ofreciéndole? ¿Esa era realmente la Sakura Haruno que él conocía? ¿Qué le había ocurrido? Boruto tenía muchas preguntas sobre aquello. Pero lo más importante ahora era la desesperada declaración que ahora había obtenido. Una joven kunoichi no debía hablar así. Cualquier sujeto sin ningún escrúpulo podía tomar ventajas indebidas de ello. ¿Qué ocurría si ella ofrecía la misma alternativa a un Jounnin cualquiera sin sentido del deber? ¿Tanto le desesperaba estar solo especializada en medicina ninja? Ella tenía miedo. Tenía terror y Boruto no podía entender la razón. Inicialmente había sospechado que alguien podía estar manipulándola para acercarse a él, pero ahora reflexionaba que Sakura podía estar igualmente en peligro, solo si el manipulador no se sentía satisfecho del resultado. Si ella “fallaba” en acercarse a Boruto Uzumaki, tal vez terminaran haciéndole daño para cubrir las huellas.

-¿Esto tiene algo que ver con Raíz? –Pensaba Bolt volviendo sobre sus pasos para hablar con Sakura- ¿acaso la impulsaron para conocerme y buscarme? ¿Por qué razón?

Esa era la teoría más loca que se le podía ocurrir. Pero Boruto sabía que Sakura no tenía ninguna otra forma de saber sobre sus habilidades sino era por integrantes de Raíz, hablando “casualmente” sobre Boruto Uzumaki. Los ANBU no abrían la boca sin motivo de peso. Y parecía ridículo que una Chunnin sin conexión alguna con la oficina del Hokage, hubiese accedido a los registros de misiones. Entonces, si no la aceptaba ella como estudiante, podía estar en peligro a futuro. Y si lo hacía seguramente también, pero al menos podía ayudarla a ser más fuerte para no ser presa fácil. Entonces nuevamente, el rubio debía tomar una maldita decisión entre dos malas opciones, una especialidad en la vida de Uzumaki Boruto.


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La sensación del tiempo perdido. La carne presionando más carne, lo viscoso mezclándose una y otra vez.se sentía apretado, húmedo y demasiado caliente. Kushina elevaba la vista al techo, mientras su cuerpo se balanceaba arriba y abajo sobre el pene rígido de Sasuke Uchiha. Arriba y abajo continuamente. En su propia cama matrimonial girando sus caderas, endureciendo su centro, montándoselo en su cuarto y aun a riesgo de que sus gemidos escaparan a lo lejos para alertar a su hijo.


¿Qué estaba pasando? ¿Qué estaba haciendo? ¿Por qué no podía dominar sus deseos sexuales? Ella era una mujer madura. Estaba casada y controlaba perfectamente todos los aspectos referidos a la posición influyente que tenía como esposa del Hokage. Pero claramente con esta situación no podía. Era como una especie de locura pasajera. Y para colmo, el siempre frio y gruñón de Sasuke Uchiha se encendía como amante voraz en cuanto quedaban solos. Como si fuera afectado por esa misma locura. Kushina entendía que algo extraño estaba sucediéndole, pero sinceramente no tenía forma de averiguar lo que estaba mal con su conciencia y la del hijo menor de Mikoto. Solo sabía que quería sexo, mucho sexo sin tregua, y que Sasuke no negaba el mismo deseo. No se podían controlar, era como una droga. Y tampoco podían precisar el origen de esa pasión enferma.

-Me voy a correr….-gruñó el joven recostado bajo la pelirroja- me voy a correr…

Tan duro, tan satisfactorio. El rendimiento sexual de Sasuke Uchiha a sus 16 años era bastante bueno. Había tenido todo un año de prácticas constante y lo mejoraba. Entonces ahora mismo, controlaba bastante mejor sus explosiones sexuales. No era superior en técnica a Minato haciendo el amor. Pero al menos este joven si tenía el tiempo para hacerlo. Y por supuesto tenía la resistencia propia de la juventud. No obstante, lo que sin dudas estaba aumentando el placer de las últimas reuniones entre ellos, era el morbo y el peligro de ser descubierto. Por ello y contrario a lo razonable, Kushina aún estaba montando a Sasuke sobre su propia cama mientras su hijo estaba en otra zona de esa misma casa a pleno día. Eso indudablemente aumentaba posibilidades de ser descubierta cometiendo en ese acto imperdonable.

En el último momento del orgasmo, Kushina se quitó de encima en un impulso rápido y sorprendente. La mujer se reclinó junto a moreno, usando su mano derecha y boca para terminar el trabajo. Aceleró el final de Sasuke succionando y friccionando duramente en el momento de mayor excitación en el Uchiha. Finalmente la explosión. Sasuke gruñó y se retorció mientras su esencia emergía como volcán, explotando por todo la cama. Había sido demasiado bueno para ser verdad.

¿Pasaron algunos minutos? ¿Segundos tal vez? Ambos amantes estaban agitados y sudando a mares. Kushina aún no se había corrido una última vez, pero en esta ocasión era Sasuke quien no parecía poder recuperarse como para brindarle su propia liberación. Incluso pareció que ese pequeño intervalo sin sexo, podía derivar en un proceso adormilarse sobre esa cama. Cubiertos de fluidos mutuos, sudor y culpa. Ella recostado de lado y él tumbado boca arriba, sin poder más que respirar pesadamente. No parecía existir fuerza para nada más.

-¿Ka-san? –Se escuchó la voz desde el pasillo y los amantes dieron un respingo desde su posición en la cama- Voy a entrar, te traigo algo de té para aliviar tu día difícil. Me resulta muy extraño que se encierres en tu cuarto en lugar de…


Si Kushina alguna vez sintió verdadero terror en su vida, seguramente no se igualaría a ese momento de extrema tensión. Tampoco podría igualar en velocidad y reflejos a lo que tanto ella como Sasuke lograron moverse, mientras la puerta de salida se estaba abriendo poco a poco desde el otro lado. Fue cosa de uno o dos segundos. Ambos, tanto Kushina como Sasuke se levantaron a toda velocidad arreando con ellos tanto las sabanas manchadas de semen y jugos vaginales, como la ropa que habían dejado tirada junto a la cama. Directo hacia el baño privado del cuarto matrimonial. Un lugar pequeño, donde tanto Kushina como Minato usaban de manera particular. Y ahora cara a cara tanto la mujer como el joven Uchiha se encontraban atrapados.

-¿Ka-san? ¿Dónde estás? –fue la pregunta de Naruto desde el interior del cuarto.

-Estoy en mi baño Naruto…-respondió Kushina completamente desnuda y sosteniendo un remolino de sabanas y prendas frente a frente con un también desnudo Sasuke- voy a tardar en salir.

De donde obtuvieron los reflejos y la velocidad para esconderse en el baño nunca lo podrán saber. Solo que por un milagroso instante lograron no solo ocultarse de Naruto, sino recoger las sabanas sucias y la ropa desperdigada. ¿Qué podía estar viendo Naruto en el cuarto de su madre? Solo desorden en la cama. Solo eso, y la información que Kushina estaba pasando por un mal día del mes. Los segundos pasaron, y sinceramente para la mujer en el baño todo parecía un siglo. La puerta de salida no se escuchaba, eso significaba que Naruto seguía ahí dentro. ¿Qué estaba haciendo? ¿Acaso ellos habían dejado alguna prenda o algo incriminatorio?


-Voy a dejarte el té en la mesita de luz Ka-san…-dijo Naruto luego de un tiempo, mientras Kushina contenía la respiración dentro del baño- tengo que salir un momento de casa. ¿Estarás bien?


¿Naruto no se había dado cuenta de nada? ¿En la escapada al baño no dejaron nada que pudiese ser motivo de sospecha? La mujer se giró lentamente soltando la ropa entre sus brazos, todo para pegar el oído junto a la puerta, tratando de escuchar los movimientos de Naruto dentro del cuarto contiguo. Kushina apenas estaba empezando a encontrar la regularidad de su respiración para responderle a su hijo afuera, cuando Sasuke detrás de ella le empujo brevemente por la espalda para obligarla apoyar las manos contra los azulejos en la pared. Acto seguido la tomó con ambas manos de las caderas por detrás, y mientras ella lo miraba de manera reprobatoria por sobre el hombro, Sasuke sonrió apenas y usó su renovada excitación por el peligro para penetrarla profundamente de nuevo. Poco a poco comenzó a follarla, sin contemplar la situación a su alrededor. La ropa y las sabanas que había tenido Sasuke terminaron también en el suelo, Kushina había estado en el borde de un orgasmo antes de la interrupción de Naruto, y el Uchiha estaba incitándola físicamente a recordar eso. ¿Cómo responderle a su hijo en estas circunstancias? ¿Cómo fingir que no estaba sucediendo nada fuera de lo común dentro de ese baño? Sasuke no se detenía detrás de ella. Sino que aceleraba el ritmo y el golpeteo entre las caderas del joven y el trasero de la mujer se intensificaba en potencia. El inconsciente muchacho estaba extrañamente “energético” para su costumbre.


-Onegai…vete……Onegai….-gimió Kushina sin fuerzas, rogando que Naruto se fuera lejos del baño antes de que ella gritara muy fuerte por el orgasmo al caer- vete Naruto….Onegai no te quedes cerca, estoy a punto de….


Se cubrió la boca con una de sus manos furiosamente, mientras la otra hacia lo posible por sostenerla contra la pared. Sus labios fueron autosellados conteniendo no solo ese deseo de comunicarse espiritualmente con su hijo afuera, sino los gemidos ya sonoros que empezaban a surgir. Sasuke detrás de ella cada vez la follaba más duro y el camino hacia el orgasmo que había comenzado montando sobre la cama, estaba a punto de completarse en ese pequeño baño de manera irremediable. Kushina gimió perdida en el deseo, y lo último que su cerebro entendió del mundo que la rodeaba, fue el sonido de la puerta de su habitación a lo lejos, cerrándose tras la partida de Naruto. Entonces finalmente gritó y fue dejándose llevar por la deliciosa sensación caliente de su propia corrida. El sonido de su liberación fue mayormente cubierto por la mano en su boca, y varios minutos después Kushina empezaría a desear, que Naruto no hubiese escuchado nada de todo lo ocurrido en su partida.


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Fugaku Uchiha dio por terminada la reunión con los ancianos de su clan luego de 4 horas intensas. Básicamente tenia muchos problemas para convencer a los consejeros sobre el conveniente cambio de situación política, gracias a los esfuerzos del actual Hokage. Los ancianos tenían reticencias con Yondaime, ya que había desarticulado la Policía militar Uchiha. Pero Fugaku entendía, con una visión más moderna que anteriores líderes, que el respeto perdido con la extinción de la policía militar se compensaba de sobra con poder político obtenido por la cercanía al Yondaime Hokage. Además del saludable número de integrantes del clan que trabajaban en toda la estructura Shinobi de la aldea.

Primeramente la posición ganada de su hijo mayor Itachi…

Siendo parte de la guardia personal de Minato Namikase, el Uchiha podía acceder a la información más privilegiada sobre Konoha. Además ser el hombre de confianza del actual líder, podía conseguir con el tiempo una afortunada “elección” para ser su sucesor. Itachi admiraba a Minato, y le tenía el máximo de los respetos. Pero eso no evitaba que en su fuero interno empezara una guerra interna contra Danzou Shimura por la muerte de su amigo Shisui.

Itachi no olvidaba las advertencias de su amigo, y había activado una resistencia preventiva contra el viejo consejero. Lo primero que hizo fue asegurarse que el Yondaime no tenía alianza con Danzou en las maniobras secretas de la asociación llamada Raíz. A continuación, decidió involucrar parcialmente a su propio padre. Por supuesto que no revelaría la situación global que le preocupaba con respecto a Danzou, pero haría todo lo posible por lograr que su padre como líder del clan Uchiha, “entendiera” que el viejo consejero era un enemigo en potencia.

Itachi tenía ciertas reuniones privadas con su padre, donde le mantenía informado sobre cuestiones importantes de la política local y mundial. Además, Fugaku se aseguraba de estar totalmente informado sobre cualquier movimiento de los líderes de otros clanes en Konoha. Si bien todas las familias ninjas eran fieles al Yondaime y pertenecientes a la misma aldea, siempre existirían pujas de poder para ubicar más y mejor a los herederos de cada clan en un futuro distante.

¿Cómo se componía esa disputa de poder entre las familias de Konoha?

Los dos clanes más poderosos eran claramente los Uchiha y los Hyuuga. Ambos clanes destacaban por sus Doujutsu, y por el señorío de tantas décadas en los más altos niveles del poder. Ambas familias dieron a luz a lo largo de la historia Shinobi, a decenas de grandes guerreros destacables. Los Hyuuga eran un clan fuerte desde la parte económica, pero la cantidad de ninjas en los niveles más altos de los distintos departamentos especializados era relativamente bajo. De hecho, tenía una población importante de Chunnin, y un respetable grupo de Jounnin solamente. Pero en ninjas de características especializadas, prácticamente no tenían miembros influentes. Aunque era claro que con los números, compensaban la falta de alta calidad.

El clan Uchiha era distinto en cuestiones estructurales. Mientras estuvieron unidos a la policía militar, fueron dignos de respeto desde el número de equipos totalmente constituidos por miembros del clan. Pero al ser disgregada la fuerza elite Uchiha, quedó en evidencia que “los verdaderos Uchiha” referido a portadores del sharingan desarrollado. Era una población Shinobi muy acotada para la grandeza e importancia del clan en cuestión. Sin embargo, ya no existiendo el cepo y el aislamiento al que fueron sometidos por los manejos del Nidaime, muchos ninjas y civiles que no tenían el sharingan, pudieron agregarse a las estructuras básicas de Konoha aumentando enormemente la cantidad de Uchiha en cada sector vital de la aldea de la hoja. Los nuevos cambios, lograron que no solo fueran útiles aquellos portadores del Doujutsu. Sino que también lo empezaran a ser miembros del clan con distintas características.

Entonces, actualmente había miembros del clan Uchiha en las oficinas del Hokage para trabajo administrativo. Había Uchiha en el departamento de interrogatorio y tortura. Había Uchiha en la división científica, y también en bibliotecas o puestos claves a resguardar. Antes, eran mirados de reojo y hasta odiados por miembros de otros clanes. Todo por ese brillo dictatorial que les otorgaba estar a cargo de la policía militar. Y por aquella irremediable soberbia que exudaban por ser portadores del sharingan. Pero ahora mismo, los Uchiha individualmente estaban relacionándose y teniendo amistades o contactos con ninjas de otras familias, lo cual beneficiaba enormemente en relaciones comerciales y política interna.

En resumen, estaban saliendo del aislamiento impuesto por la desconfianza del segundo Hokage y la soberbia de antiguos líderes Uchiha. Gracias a estos cambios significativos, ahora el clan Hyuuga no superaba por tanto número de integrante a su contraparte Uchiha en el servicio activo. Las cosas se habían equilibrado definitivamente.


En un segundo estamento pero no menos importante en poder, estaban los tres clanes de alianza generacional continua. Las familias Nara, Yamanaka y Akimichi tenían cada uno sus propios cabeza de familia. Pero formaban un trinomio fuerte de alianza tanto político, como militar y comercial. Actuaban y decidían en las reuniones de clanes en conjunto. Sus números individuales como clan eran bajos, pero juntos sumaban una respetable fuerza que hasta el propio Hokage siempre debía considerar. Entre los consejeros más importantes del líder, siempre había estado involucrado un Nara. Brillantes estrategas y talentosos manipuladores. El clan Nara siempre era el cerebro de esa alianza triple, mientras que los Yamanaka aportaban el talento, el espionaje y los jutsu de manipulación mental más extraordinarios. Los Yamanaka, rivalizaban en talento de manipulación mental con los propios Uchiha, aunque no contaran con la ventaja de un Doujutsu como regalo genético. Y finalmente, el clan Akimichi completaba el equipo aportando el comercio en lo civil, sumado al musculo en lo militar que era tan necesario para cualquiera buen equipo. Los Nara eran pensantes, los Yamanaka sutiles y los Akimichi totalmente imponentes. Separados, eran débiles. Pero juntos, resultaban una respetable segunda fuerza que hasta podía competir con los Uchiha o los Hyuuga si acaso alguno de ellos bajaran la guardia tan solo por algunos años.

Luego, en menores o mayores distancias llegaban el resto de los clanes de Konoha. Los Sarutobi, los Aburame, los Inuzuka y demás familias menos numerosas. Aportando desde sus especialidades e incrementando el poder general de la aldea en materia de jutsu y barreras de sangre. Clanes en los cuales se fueron disgregando los antiguos Senju. Clanes que eran herederos de pequeñas fracciones del poder que supieron tener los verdaderos “rivales” del antiguo clan Uchiha.


Itachi y su padre Fugaku tenían cada tantos meses estas reuniones privadas. Donde el líder del clan se informaba sobre cualquier movimiento de otros clanes con respecto al aumento de poder político. Compromisos de herederos entre clanes, acuerdos secretos entre familias distintas, comercio e influencia. Itachi le informaba de todo, haciendo especial hincapié en un detalle nada menor a la hora de considerar el poder general de cada clan. Los ninjas que se iban destacando por el aumento de sus habilidades o el incremento de su rango. Ninjas especiales. Por juventud, barreras de sangre, capacidad intelectual o de combate. Ninjas que podían cambiar por si mismos la ecuación del poder en una familia a la que pertenecieran.

En esta ocasión había 10 nombres para analizar…


Fugaku tenía un detallado informe escrito de cada uno de ellos, mientras que Itachi le daba datos extra a considerar sobre cada uno. Algunos aumentaban su poder con entrenamiento, otros se habían comprometido con una pareja de otro clan poderoso (posibilidad de alianza entre clanes a futuro) y los ascensos de rango que marcaban claramente una variación en los números sobre la cantidad de ninjas elite pertenecientes a cada familia de Konoha. Fugaku no se sentía impresionado por ningún ninja de cada informe. Todo marchaba naturalmente según su propia visión. De hecho, el número de guerreros Uchiha que habían alcanzado el rango Jounnin tenía un incremento considerable en los últimos seis meses. Sus familiares más jóvenes sin el sharingan, estaban forjando lazos de amistad e influencia con sus pares de otros clanes. Algo muy útil a futuro. El efecto del aislamiento que tanto había preocupado a Fugaku en los años pasados, estaba disipándose casi completamente.

-He dejado lo mejor para el final….-dijo Itachi tan serio y profesional como de costumbre- archivo 10 de mi informe….-su padre enfrente, dio vuelta a la página de su carpeta para mirar la imagen y los datos del ninja en cuestión- Uzumaki Boruto.

-¿Uzumaki? ¿Pertenecía al clan del Remolino? –Consultó Fugaku un poco sorprendido mientras miraba los datos del informe- es extraño…

-Muy peculiar…-aseguró Itachi- ya estaba en mi vigilancia hace seis meses padre –le confirmó a su progenitor para hacerle notar la importancia de su información- simplemente me faltan datos sobre su pasado, y algunos registros de misiones. Ahora tengo un poco más sobre ese hombre y me resulta muy peculiar.

Fugaku observó la fotografía de Boruto en la carpeta, y luego revisó los datos personales tratando de notar lo que su hijo estaba señalando. Información personal, cantidad de misiones, rango específico, datos familiares. Todo parecía demasiado…

-¿Normal? –preguntó Itachi que había adivinado la palabra en la mente de su padre- a mi también me lo pareció al comienzo. Por esta razón no he traído su ficha personal hace meses. Pero ahora mismo, temo que la información frente a nuestros ojos sea una gran fachada.

-La foto parece actual…-dijo Fugaku neutral- pero el archivo señala que tiene 50 años de edad. Y sin embargo la imagen me enseña un sujeto con alrededor de 30 años cuando mucho.

-Mucha de la información sobre los miembros del clan Uzumaki se perdió en la masacre del remolino hace años –señaló Itachi- pero tengo razones para creer que su aspecto refiere a la cantidad de chakra y capacidad de longevidad genética. Algunos Uzumaki nunca mostraban signos de envejecimiento hasta muy avanzada edad. Tenían una esperanza de vida superior a los 100 años. Aunque no es regla general, solo excepciones otorgabas por las cantidades de energía espiritual que registraban algunos de sus miembros en el país del remolino.

-Un registro de misión casi perfecto tiene este sujeto…-señaló Fugaku que seguía leyendo el informe- sus habilidades de combate se centran en el Tayjutsu, aunque maneja a la perfección dos elementos con Ninjutsu, fuego y agua. El registro habla de superfuerza, una técnica similar a la de uno de los Sannin según recuerdo.


-Tiene rango Jounnin de elite, y pertenece a las fuerzas especiales que trabajan bajo las órdenes directas del consejo de clanes –Definió- generalmente esos puestos están reservados a miembros valiosos de los clanes Sarutobi, Homura y Koharu. Herederos de clanes, que tienen como tarea proteger a los ancianos del consejo. La cantidad de misiones de alto grado que ha tenido desde que fue reclutado hace dos años, me hace sospechar.

-Entiendo…-reflexionó Fugaku luego de revisar de nuevo la información escrita- el registro de misiones es bastante alto considerando que debería ser un simple guardia de los consejeros. Esos ninja no salen demasiado a misiones fuera del país.

-Hai…-añadió Itachi- tiene casi el triple de misiones realizadas que otros ninjas bajo el mando de los consejeros. Eso puede significar dos cosas, o que en poco tiempo se ha vuelto el Shinobi más confiable de los consejeros ancianos. O que tal vez….

-Los informes generales sobre Uzumaki Boruto pueden estar amañados…-señaló Fugaku- si existe la posibilidad de que fuese un espía infiltrado, puede haber cambiado los registros sobre cantidades de misiones realizadas para introducirse en algún punto neurálgico de Konoha.


-Eso pensé en un inicio…-apunto Itachi- pero me usado mi sharingan para averiguar información más precisa en la mente de los ninjas que han compartido misión con Uzumaki Boruto. Al parecer su registro de cantidad de misiones es una realidad. Lo que me lleva a pensar que ahí no se encuentra la trampa, sino en el detalle de su tipo y nivel de habilidades. Su asignación como guardia de los consejeros, es un poco demasiado bajo en categoría a lo que realmente puede hacer.

-¿Qué habilidades oculta? –Consultó Fugaku- porque según recuerdo, los Uzumaki del remolino solo eran especialistas en artes de sellado. Y me sorprende encontrar a uno que no tenga como virtud máxima.

-A simple vista ese sujeto no parece destacar en nada…-aseguró el hijo- pero aun así, en los últimos seis meses ha sido invitado en varias ocasiones por la familia Hyuuga a ciertas festividades del clan. Incluso recibió una invitación formal para discutir asuntos protocolares, argumentando que Boruto es único miembro varón de un clan amigo de Konoha en el pasado.

-A los Hyuuga no les interesaría un Uzumaki extranjero venido de la nada…-dijo Fugaku- no sin que ese sujeto tuviese algo poderoso bajo manga. Y aun así este informe sobre habilidades no destaca en nada. Su nivel de Tayjutsu tal vez sea muy bueno, pero no lo son sus manejos del ninjutsu en sus dos elementos. Y en cuanto a Genjutsu, solo se señala que tiene una gran resistencia a ellos –de pronto una idea cruzó por su mente- No hay detalles de su especialidad en arte de sellado. ¿Acaso no ha mostrado todo su potencial cuando lo probaron para reclutamiento hace dos años?

-Un ninja promedio, sin familia ni riqueza –dijo Itachi- y aun así el clan Hyuuga lo tiene en la mira para incorporarlo a sus filas. O cuando menos han posado sus ojos en él por algún motivo. Es evidente que Uzumaki Boruto es mucho más, de lo que los informes sugieren.


-¿Tiene alguna relación con Yondaime?


-Ninguna…-aseguró Itachi- Minato-sama nunca se ha reunido con ese Uzumaki ni siquiera habla sobre él. Tampoco la esposa del Yondaime a pesar de pertenecer originalmente al mismo clan, parece tener contacto con el hombre en cuestión. Durante los dos años pasados, ninguno ha tenido relación o misión con Uzumaki Boruto. Además, tiene un carácter poco sociables y parco. Se aísla de todos y solo aparece por el centro de la villa cuando tiene misión.


Fugaku reflexionó detenidamente en silencio. Su hijo tenía intuición y si había colocado su mirada sobre ese Uzumaki, algo debía tener para destacar. Y aunque Itachi no lo tuviera en tanta consideración. Era muy evidente que los Hyuuga si habían visto algo especial en ese sujeto. Según Fugaku, el clan Hyuuga solo formaba compromisos con hombres muy poderosos o muy ricos. Era evidente que Boruto Uzumaki no era hombre de riqueza, lo cual podía decantar en que ocultaba un gran poder. Aun así, no parecía un modo tradicional de operación en el clan Hyuuga. Nada era demasiado importante para el clan portador del Byakugan, más allá de su propio Doujutsu. ¿Qué se suponía que veían en Boruto? Solo parecía un veterano de guerra sin oficio ni beneficio. Solo trabajando para ganar la vida y beber hasta caer de borracho esperando por su próxima misión. Sinceramente Fugaku no veía a Hiashi Hyuuga relacionándose con un ninja sin familia ni nada que ofrecer. Algo muy extraño estaba ocurriendo.

-Investígalo a fondo Itachi…-ordenó Fugaku a su hijo mayor- quiero saber todo sobre Uzumaki Boruto. Quiero su historia y antecedentes. Quiero saber de dónde viene y lo que busca en Konoha. Quiero saber con quién se relaciona y porque los ancianos del consejo le confían tantas misiones de alto rango siendo un extranjero que apenas lleva dos años en la villa. Finalmente, quiero que uses tus habilidades para averiguar lo que Hiashi Hyuuga quiere obtener de él.

-Hai Oto-sama….


Luego de reunión, Itachi se dirigió a darse un baño para prepararse a dormir. Había sido un día muy largo y el asunto no terminaba aun. Itachi sabía perfectamente que había faltado a la reunión de entrenamiento con su hermano Sasuke. Simplemente usaba ese tiempo otorgado por el Yondaime la mayoría de las veces, para espiar y reunir información sobre Danzou. Además, tenía que mantener informado a su padre de todo lo referido a la aldea, sin levantar sospechas de nadie en particular.

Esto le había causado muchos problemas con su pequeño hermano. Siempre que acordaban para entrenar en el tiempo libre entre misiones y vigilancia al Hokage, Itachi siempre terminaba faltando o llegando tarde por una u otra cuestión. Luego, Sasuke lo encontraba por las noches en la mansión Uchiha y ambos terminaban discutiendo por ello. Itachi prometía ayudar a su hermanito a entrenar otro día como compensación, y Sasuke lo perdonaba por lo regular. Itachi no quería engañar a su hermano, pero las responsabilidades que tenía como ninja activo cada vez le dejaban menos tiempo para su vida privada. Incluso su novia Izumi lo sufría regularmente.


Esa noche no obstante, sucedió algo extraño…

Itachi había terminado su baño, y en el pasillo entre los cuartos se encontró de frente con su hermano menor. Sasuke le miró neutralmente, pero no atendiendo a la costumbre entre ellos, simplemente no le recriminó haber faltado a entrenar.

-Ototo…-dijo Itachi serio, pero algo preocupado por la desgastada relación con su querido hermano- siento no haber asistido a…

-Está bien Nii-san…-respondió Sasuke sin rastro de rencor- yo tampoco había ido de cualquier forma. Seguramente tienes asuntos por hacer siempre en esos momentos. Mi entrenamiento nunca te ha importado demasiado.

-Sasuke no seas tonto….yo….

El Uchiha menor simplemente evitó la posición de su hermano mayor y se metió en el baño para realizar su propio aseo. Ciertamente estuvo molesto hace tiempo con las constantes faltas de su hermano para entrenar. Pero ahora mismo, lo sentía hasta conveniente. Después de todo, muchas de esas ocasiones donde Itachi no se presentaba a practicar como habían acordado, Sasuke las aprovechaba para terminar follándose a la madre del Dobe. Sasuke no renunciaba a lograr hacerse más fuerte en un futuro, solo que últimamente, no tenía tanto apuro realmente. Con su nivel de Chunnin actual le alcanzaba de sobra para ser de los mejores de su generación. Y sinceramente aunque anteriormente nunca le había interesado demasiado lo que las niñas que lo seguían pudiesen ofrecer, ahora mismo estaba fascinado por las cuestiones del sexo con una mujer madura. Cada experiencia era única y difícil de rechazar. Aun ante el peligro de ser descubierto, valía totalmente el premio obtenido día con día.

-Desde hoy, entrenaré por mi cuenta…-le dijo a su hermano antes de ingresar al baño y dejarlo atrás para siempre- no tienes que perder tu valioso tiempo libre conmigo. Seguiré mi propio camino Nii-san.

Itachi sintió un golpe al corazón. Sasuke siempre había sido su querido hermanito pequeño. La persona que más quería en el mundo. Jamás pensó que sus constantes faltas no pudieran ser reparadas con el tiempo. Nunca había calculado que Sasuke crecería lo suficiente como para terminar decepcionándose de su hermano. Y ahora mismo, por la memoria de Shisui que le había señalado a Danzou Shimura como enemigo. Por la conveniencia de su padre y familia. Por la seguridad del Yondaime Hokage. Itachi había perdido el cariño de su persona más valiosa.

Tal vez ese era el costo mínimo por pagar…

Un boleto directo al viaje más difícil de su vida…

La puerta de entrada ideal, para llegar a una tierra de traidores…


Fin del capítulo.
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TIERRA DE TRAIDORES 2da tem (+18)(P) Cap 7 12/07/18

Mensaje #26 por Rock-kun » Vie Jul 13, 2018 11:08 pm

Después de tanto tiempo se puede disfrutar de un nuevo capítulo de este controversial fic que de final feliz no tendrá nada de nada para nuestros personajes. Aunque es algo monótono saber que no habrá un final bueno en el fic, es atractivo ver cómo cada personaje que en el cannon mostraban una actitud intachable, ahora en esta historia vemos cómo poco a poco se dirigen hacia su autodestrucción.

1.- Una Macabra Revelación:

En uno de los recuerdos de Bolt antes de que viajara al pasado se revela que había intentado quitarse la vida los primeros días de duelo tras el supuesto suicidio de Sakura. El rubio había vuelto a vivir en la casa de sus padres bajo la vigilancia de su mamita Hinata de impedir cualquier acto desquiciado de Bolt contra su persona.

Lo único que hizo que Bolt volviera tener ganas de vivir es su querida sobrina Hitomi, quien por motivos que no puede explicar, la forma de ser de la chica siempre le saca una sonrisa y le ha ayudado a seguir adelante (si Bolt supiera que ella y sus sobrinos son en realidad sus hijos).

Al haber transcurrido un tiempo, Himawari visita la casa para ver su hermano, pero con el objetivo retorcido de follar con él nuevamente sin que nadie se diera cuenta. Sin embargo, lo que la Hyuuga no pudo prever, es que al pasar mucho tiempo desde la última vez que estuvieron juntos, Bolt pudo recuperar varios de sus recuerdos borrados y tras muchas conjeturas, dedujo que su hermana era la mente retorcida tras la muerte de Sarada y de Sakura. Pero Bolt tenía una ligera esperanza de que eso no fuera verdad, así que Bolt acorrala a Himawari y la acusa de las teorías que había deducido, la Hyuuga al quedarse muda ante estas acusaciones, Bolt confirma sus terribles sospechas y su relación con su hermana quedó destruida para siempre aunque sus padres no lo sepan.

Bolt está lleno de decepción, dolor y rabia por cómo su hermana le quitó todo lo que amaba en su vida. El cómo ella usó el Kotoamatsukami Hyuuga para ordenarle a Sakura que matara a Sarada, y que además le ordenara a la pelirrosa quitarse la vida. Bolt había llegado a la conclusión de matarla o castigarla por sus crimines, pero dedujo que el peor castigo sería suicidarse. Pero al final, su sobrina Hitomi ha sido la luz que le permitió volver a tener las ganas de vivir. Sin embargo, Bolt aún no ha descubierto que Himarari le ha aplicado esa técnica ocular para olvidar todas las noches en que follaron y que de esos encuentros nacieron Hitomi y sus hermanos. Si Bolt llega a recordar esos encuentros, vaya que habrá una guerra entre los hermanos y los que pagarán los platos rotos serán Hitomi y sus hermanos.

La duda que tengo, es que en capítulos anteriores se vio que Hitomi ha tenido terribles discusiones con su madre Himawari por la relación tan cercana que tiene con Bolt, incluso se vio que la chica tenía marcas de golpes y de torturas en su cuerpo por los maltratos secretos de su madre, incluyendo que la niña cambió su forma de ser y que ya no mostraba esa vitalidad que le gustaba a Bolt. Es por esto que deduzco que los maltratos de Himawari hacia Hitomi la hicieron cambiar o algo peor, que le aplicara el Kotoamatsukami a su propia hija para alejarla de Bolt (vaya hermana sicópata).

2.- ¿Traición, Perversión, Fetiche...… O Algo Más? Parte 2:

En el capitulo anterior se vio las dificultades que ha tenido Minato en satisfacer su fetiche de violar a chicas jóvenes o que más bien hace esas cosas siendo controlado por alguien más que está en las sombras. Ahora esto también se cumpliría con Kushina, ya que con el regreso de Naruto, le ha resultado muy difícil a la pelirroja mantener sus encuentros con Sasuke. En varias ocasiones los amantes han follado en la cama matrimonial que está al lado del cuarto de Naruto con el riesgo de que los descubra.

He confirmado que la relación entre Kushina y Sasuke no es nada más que conveniencia, para Kushina le sirve para mitigar su desenfrenado deseo sexual (al igual que Minato ella de repente siente estos antojos desenfrenados sexuales y actúa como si fuera otra persona o que alguien la controlara), mientras que el Uchiha lo hace por dos razones, una para vengarse de Naruto por haberlo vencido en los exámenes Chunnins ante toda Konoha y la otra porque descubrió que le es muy placentero disfrutar el cuerpo de mujeres maduras y no los de chiquillas que según él tienen poca carne y nada de experiencia sexual (cómo se nota que no conoce a Hinata y a Ino).

Me resulta increíble que Naruto no se haya dado cuenta de lo que hace su mami con Sasuke si están al lado de su cuarto, aparte que Naruto debió descubrir alguna prenda de vestir arrojada en el piso o sobre la cama cuando fue a dejar una bandeja con comida, ya que los amantes se fueron muy rápido al baño para evitar ser descubiertos. Además, Kushina dio un tremendo grito de orgasmo al instante que Naruto dejó el cuarto matrimonial, más que seguro que el rubio debió escucharlo.

Para mí que Naruto ya sabe en lo que anda su mami con Sasuke, y que no haya dicho nada todavía es porque está planeando algo retorcido que lo beneficiará a él, salvará a su mami del escándalo, pero que perjudicará para siempre la reputación de Sasuke y de los Uchiha. ¿Por qué lo digo?, pues Naruto podría chantajear a Sasuke en dejarse perder ante cada encuentro que tengan o reducir por completo su carrera ninja, de lo contrario revelaría este secreto a toda la aldea, pero dejando a Sasuke como el malo de la película.

Naruto les haría creer a todos que Sasuke sedujo a Kushina con ayuda de su Sharingan, después de todo los Uchiha tienen la habilidad de controlar a las personas por medio de ese Doujutsu, y que con el Manguekyo Sharingan harían lo mismo con el Kyuubi u otro Biyuu. El escándalo dejaría muy mal parados a los Uchihas frente a toda la aldea, ya que si el heredero Uchiha fue capaz de controlar a la esposa del Hokage para seducirla, quien sabe lo que este y otros miembros del clan podrían hacer con el consejo o hasta el mismo Hokage. De esta manera, todo volvería a suceder como en el cannon, la discriminación hacia los Uchiha tras el incidente del Kyuubi y que todo finalizara con ese trágico genocidio, sólo que esta vez serían otras personas quienes harían el trabajo sucio y no Itachi.

3.- Muy Codiciado y Peligroso a la Vez:

Como dice el título, esta parte del post será dirigido para Itachi y su padre debido al creciente interés que tienen en Bolt, sobre todo en sus verdaderas habilidades. Tras muchas investigaciones, Itachi le dice a su padre que la poca información que tienen sobre Bolt es mentira en varias partes, como sus habilidades, que sus orígenes no estén del todo claro, que sea el guardaespaldas exclusivo del consejo sin tener un rango significativo y lo misterioso es que tenga una relación cercana con el clan Hyuuga.

Tanto Fugaku como Itachi deducen que Hiashi quiere reclutar a Bolt a los Hyuuga para comprometerlo con alguna mujer de su clan para garantizar un poder militar que supere a los Uchiha a largo plazo, por lo que el padre del moreno le pide que siga investigando a Bolt para encontrar alguna cosa con la cual puedan persuadirlo de tener lazos con los Uchiha y no con los Hyuuga.

Hace varios capítulos atrás Bolt había tenido una seria conversación con Minato acerca de sus misteriosos poderes y para evitar que la gente sospeche de sus reales orígenes y que lo sigan para convencerlo de armar lazos con algún clan, sobre todo con los Hyuuga y Uchiha que desencadenaría una guerra entre clanes, se decidió que Bolt arme lazos con los Hyuuga debido a que en realidad son familia porque el chico será hijo de Hinata y Naruto en el futuro, y también para impedir la disputa que surgirá entre la familia de Bolt y su clan materno por su Byakugan mutado.

Si bien la llegada de Bolt y sus acciones en conjunto con Minato que sirvieron para cambiar para bien la convivencia con los Uchiha y así evitar el suceso de la masacre, parece ser que sucederá de todas formas. Fugaku está demostrando tener mucha ambición de poder, primero quiere encontrar alguna debilidad de Minato para quitarle el puesto de Hokage algún día, y ahora tiene en la mira a Bolt para convencerlo de unirse a los Uchiha y fastidiar las intenciones de los Hyuuga de superarlos en poder e influencia. Lo que no saben padre e hijo, es que Bolt tenía previsto que los Uchiha tarde o temprano se interesarían en él y que ya tiene preparados algunos movimientos que harán que ellos y el clan del Sharingan se arrepientan de haberse metido con él.

Debido a estas intenciones, se ve que la mala convivencia con los Uchiha y que terminará en el genocidio del cannon sucederá de todos modos, pero de una manera distinta, tal como pasó con el Sandaime que aunque no murió en la invasión de Oto, sí encontró la muerte en manos de Orochimaru cuando iba a la reunión Kage. Lo que demuestra que aunque se arrojen piedras al río del pasado no cambiará la corriente y seguirá su curso.

Otro ejemplo de lo que estoy hablando es lo que pasa entre Itachi y Sasuke, si bien en el cannon cambió abruptamente su relación de hermandad a la de odio por lo que pasó en la masacre, ahora en el fic está pasando exactamente lo mismo, pero de otra forma. Debido a su trabajo en el ANBU y como mano derecha de Minato, Itachi no ha podido cumplir sus promesas de entrenar a Sasuke, por lo que el Uchiha menor se hastió y le dijo tajantemente que seguiría su propio camino sin la ayuda de su hermano mayor.

Está también el hecho de que Sasuke tiene esa relación prohibida con Kushina y que sus supuestas reuniones de entrenamiento con Itachi le han servido de excusa para reunirse secretamente con ella, así que dudo que Sasuke se esté enfocando en fortalecerse si lo único que le importa en estos momentos es en disfrutar del cuerpo de una mujer de verdad como Kushina. Después de todo, si ya no podría reunirse con la pelirroja por cualquier motivo, simplemente buscaría a otra para satisfacer su fetiche sexual de follarse a mujeres maduras.

Espero que no demores con la siguiente actualización, ya quiero ver de una vez por todas la forma de ser de Naruto en esta segunda temporada del fic, ya que han pasado muchos capítulos y de manera misteriosa se ha dilatado lo que el rubiales pueda hacer como personaje. Si Himawari se mostraba como el personaje tierno e inocente durante toda la primera temporada del fic para que al final se revelara como la villana final que perjudicaría para siempre la vida de su hermano Bolt, no me atrevo a imaginar que Naruto tenga el mismo o un impacto más grande en esta segunda temporada que perjudicaría a más de un personaje. :evil: :risita: :yiii:
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TIERRA DE TRAIDORES 2da tem (+18)(P) Cap 7 12/07/18

Mensaje #27 por arminius » Jue Oct 25, 2018 4:22 pm

CAPITULO 8: SOSPECHAS PELIGROSAS

“Diario de Boruto Uzumaki…

Nueva entrada…

Mientras empiezo a preparar mi cuerpo y mente para la batalla final, sigo tomando las pocas horas y momentos de tranquilidad para continuar dejando constancia del futuro perdido, que es mi origen. Quieran las deidades muertas de este mundo, el haberme permitido una última oportunidad de salvar lo poco que aún me importa en lo que resta de existencia.

No obstante, incluso esta última misión de mi vida, me parece estar fuera del alcance…

Retomando la vieja historia de mi origen, empezaré por decir que las semanas posteriores a la desagradable confrontación con mi hermana, fueron de renacimiento espiritual. Mi madre y yo tuvimos largas y positivas conversaciones en las noches solitarias. Incluso mi padre se reunió con nosotros en las cenas nocturnas con más asiduidad de lo corriente.

Mientras me recuperaba en todo aspecto, soportando la suspensión de mi trabajo como Shinobi, decidí empezar ayudar el entrenamiento de mi sobrina Hitomi. La niña era pujante y talentosa. Tenía muchas gracia y habilidad. Gran caudal de chakra, y había heredado los mismos ojos de su madre. Oculto bajo el típico celeste del cielo, se ocultaba el Byakugan nuevo que tantos problemas había causado en propios y extraños.

-¿Vamos a entrenar toda la tarde, cierto? –Consultaba la joven y bella señorita que tocaba a mi puerta en casa de su abuela- ¡porque quiero ser tan fuerte como mi tío y el abuelo Hokage!

Yo solo sonreía, y comenzaba a cambiarme para entrenarme junto a ella. Hitomi había logrado lo que se proponía ya que su “adorado tío”, ahora era su maestro particular siempre que ella no tuviese misión. Eran buenos días de práctica, donde la “pequeña niña” (a pesar de tener ya unos 15 años, siempre sería una niña para mi) se esforzaba mucho por aprender a combinar las enseñanzas recibidas de los Hyuuga, con el estilo más personalizado de combate que yo mismo había diseñado para mis particulares ojos.

-Quiero luchar como mi tío Boruto….-reclamó ella alguna vez- los parientes de tía Hanabi son muy predecibles.

Hitomi tenía razón. Había captado la debilidad esencial de la forma típica de combate Junken. Los Hyuuga durante generaciones trasmitieron una herencia de Doujutsu poderoso. Pero al mismo tiempo, quedaron presos de un estilo rígido y falto de sorpresas. Era difícil combatir a los Hyuuga sin conocerlos, pero habiendo estudiado sus patrones de batalla, se volvían increíblemente fáciles de emboscar. Hitomi con solo 15 años, había entendido esa realidad tan evidente como difícil de admitir por mis parientes maternos.

-En Suna, mientras estuve esos meses de entrenamiento –admitió Hitomi frente a mí, durante una práctica en el patio trasero- aprendí varias formas de combatir el mismo estilo que Hanabi obasan me había enseñado. Los Hyuuga pueden hacerme muy fuerte, pero yo necesito más.

-Ambiciosa…-le dije sonriendo mientras revolvía sus cabellos y ella hizo un adorable puchero- fácil de hablar, difícil de realizar. No puedes copiar mi estilo, pequeña…-admití ya tomándome en serio la honorifica función de sensei- pero juntos podemos prepararte para encontrar el tuyo propio.

-Sugoi….-respondió maravillada y sus ojos brillaban- ¿Realmente me ayudará para ser fuerte? ¡¿Tan fuerte como tío Boruto, o el abuelo Hokage?! ¡¡¿COMO PARA SER HOKAGE ALGUN DIA?!!

Mi risa surgida en ese momento fue estruendosa. Hitomi me hizo acordar muchísimo a cuando era muy pequeña y le compraba un helado de su sabor preferido. Sus ojos se abrían enormes y me miraba como si fuera un dios caminando a su lado. Su dios particular, su amor para toda la vida. En esos momentos de convivir con la pequeña Hitomi, incluso pensaba en volver a intentar tener hijos. Sabía perfectamente que sería todo un problema convencer a S*****-chan de ser madre. Ella atacaría la idea argumentando el desastre diplomático y por supuesto la edad que nos separaba. Ella era médico, y yo no tenía posibilidad alguna de “forzar la situación” en un descuido sexual conveniente. Pero Hitomi y su cariño hacia mí. Hitomi y su inocencia, mi sobrina Hitomi y esa sensación de volverme un mejor hombre; hicieron que deseara mucho tener a mi propio hijo. Un bebé en brazos de S*****-chan. Ese hijo que no pude tener con Sarada.

Lo siento mucho…..esta información sobre mis sentimientos perdidos no servirán al propósito de este diario. Así que trataré de limitarme a los datos relevantes sobre lo sucedido.

Siguiendo la historia, diré que por los siguientes 3 meses a mi suspensión de las actividades, estuve entrenando casi todos los días a mi sobrina Hitomi en el patio trasero de la casa Uzumaki. Mi madre solo se limitaba a mirarnos desde el interior de la casa. Se la veía feliz, seguramente informaba de todo a mi padre. Mi madre era una mujer muy dulce naturalmente, cuyos instintos maternales se extendían incluso a sus nietos. Fue precisamente mi madre quien con sus maneras impedía que mi hermana y yo volviéramos a “enfrentarnos”. Al menos desde aquella fatídica noche donde las máscaras cayeron y supe el verdadero rostro de mi enemigo.

Himawari no había vuelto a intentar acercarse a mí…

Pero yo no me fiaba que hubiese abandonado sus enfermas intensiones. Tal vez solo estaba esperando la nueva oportunidad. Tal vez esperaba el momento preciso para “golpear” en mi cabeza y volver mi memoria a un reinicio favorable. Como sea, no iba a permitirle manipularme nunca más. Si bien no tenía forma de saber cuándo me atacaría nuevamente, podía prever sus movimientos actuando como lo hice tantas veces en misiones ninja. Preparando la batalla antes de que sucediera. Por ello, mientras entrenaba a mi sobrina y fingía mantenerme inactivo en la casa de mis padres, usaba el tiempo libre para realizar un estudio intensivo de la perdida herencia que mi padre nunca quiso desentrañar. Las técnicas de sellado proveniente de los desaparecidos Uzumaki del remolino. Lamentablemente, mucho del viejo material que se guardaban en las bibliotecas y archivos de Konoha fueron destruidos en el ataque perpetrado por Pain, en el tiempo donde mi padre era adolescente. No obstante, pude encontrar cierta información bastante útil para diseñar mi propio plan defensivo contra el enemigo. No podía vivir siempre alerta, ni dormir tranquilamente. No podía esperar contrarrestar una técnica que una vez introducida en mi mente, anularía mi capacidad de luchar. Entonces, con ayuda de una experta en materia de Genjutsu a la cual contacte por ser parte de Raíz, comencé a diseñar algunos sellos que me permitieran evitar que el chakra de Himawari ingresara por la fuerza en mi sistema interno.

Y mientras esa tarea conjunta con mi aliada iba avanzando a paso firme…

Encontré algo interesante, una técnica antigua que tarde o temprano cambiaría la historia. Si bien Konoha no contaba con mucho material sobre los sellos antiguos Uzumaki, Kakashi-sensei como líder de Raíz me había legado un prominente archivo secreto. Información recolectada en los años donde mi padre comenzó a ser Hokage y planeaba la paz mundial. En las sombras, la raíz fue explorando y reuniendo viejos pergaminos, encontrados en variados países y entre las ruinas de la antigua aldea del remolino.

El arte de sellado conocido como “campo de tiempo disruptivo”, fue una técnica secreta que Mikado Uzumaki desarrollo hace casi un siglo atrás. Los efectos de este jutsu era crear un campo estable de chakra, con 100 metros de circunferencia en tamaño, aproximadamente desde el origen. Dicha zona, generaba un efecto de tiempo paralizado donde nada se movía ni trascurría en apariencia. Salvo por el invocador del jutsu, que podía moverse por la zona con total normalidad. Parecía una técnica monstruosa. ¿Detener la percepción del tiempo en el enemigo con un sello, mientras el usuario podía matarlos o cambiar las tornas de un combate moviéndose libremente por el campo de batalla? ¿Quién era realmente el que había creado ese jutsu? ¿Cómo aplicarlo? Había mucha información faltante. Solo detalles generales de cómo se veía el efecto y cuáles fueron las consecuencias de su uso. No obstante, estudié con cierta fascinación la posibilidad de llevarlo a cabo personalmente. Era como la cara opuesta del Hiraishin no jutsu.

La técnica desarrollada por mi abuelo el Yondaime, creaba pequeñas grietas espacio-temporales para trasladarse de un punto a otro de la realidad, previamente marcado ese sitio por el sello de un kunai. En resumen, mientras que el dios del trueno volador afectaba el espacio de la realidad para deslizarse de un punto a otro, el sello del campo de tiempo disruptivo afectaba el tiempo de la realidad circundante. Dando el poder de moverse libremente cuando los demás simplemente estaban “congelados” en estado de éxtasis temporal.

Luego de varias semanas de intentar recrearlo, me di por enterado de la brutal cantidad de chakra que exigía el solo aplicarlo para pocos segundos de duración. La técnica absorbía mucho chakra de su usuario por el tiempo detenido, así como también por la amplitud de rango en el campo de uso. Y luego de ejecutada, seguía consumiendo la energía vital del usuario hasta el momento de ser anulada. Además, los detalles de la conformación del arte de sellado necesario estaban incompletos. En estos tiempo recuerdo que me sentía fascinado por recrear ese jutsu. Un arma de tal calibre, sería una enorme sorpresa para mostrar en un futuro, cuando Oto-sama y yo retornáramos a nuestras prácticas de combate.

Si algo había logrado la convivencia casi constante con mi sobrina Hitomi, fue creer que algún día todo volvería a la normalidad en mi vida. Que regresaría a ser escolta de mi padre, que volveríamos a entrenar juntos y tal vez ayudando a Hitomi a crecer con sus prácticas. Soñaba en esos tiempos que mi padre, mi sobrina y yo mismo seríamos muy unidos y volveríamos a ser felices.

Quiera el lector de este diario no castigar mis pensamientos con la etiqueta de la ingenuidad. Siempre creí estar preparado para todo en la vida. Y siempre curiosamente, el camino del Shinobi me golpeó con la valiosa lección que alguna vez me otorgo la sabiduría de Kakashi-sensei. La vida del Shinobi y su camino, está siempre plagada de derrotas y decepciones. Es inevitable. En cualquier tiempo y espacio, siempre debía recordar aquellas valiosas palabras. No importa la fuerza, el chakra o la preparación. No importa la vida y la muerte.

Un ninja siempre debe aprender a ver atraves de la decepciones…”



********************


Namikase Naruto había cambiado bastante…

Kakashi que fue su maestro y ahora líder de escuadrón desde los tiempos de Gennin, y podía notar esos cambios en cada entrenamiento o misión desde que regresó de su viaje con el Sannin Jirayja. ¿Qué era exactamente lo que le sucedía? Durante los momentos de entrenamientos del equipo en Konoha, y aun cuando se reunían para almorzar como grupo, era una versión bastante cercana al niño entusiasta y amistoso de hace 2 años. Pero en las misiones en general, y sobre todo en su relación personal con Sasuke y Sakura en particular; algo definitivamente había cambiado.

-¿Adónde vas Naruto? –Consultó Kakashi en una noche donde el equipo compartía una fogata en medio del bosque- es tarde ya. Tu turno de vigilancia será en la segunda parte de la noche.

-Regresaré pronto Kakashi-sensei….-decía regularmente- necesito meditar un tiempo.

Naruto últimamente se aislaba mucho. Kakashi en realidad no lo tendría demasiado en cuenta, de no conocer la anterior personalidad del joven Namikase, además de la circunstancias de haberse convertido en el actual jinchuriki no Kyuubi. ¿Sería el monstruo en su interior que estuviera influyéndolo? Eso definitivamente era peligroso. Naruto no obstante conservaba cuando menos algunos momentos de “normalidad”. Era evidente que todavía le gustaba Sakura un poco, y que tenía una buena camaradería por Sasuke. Incluso la pelea en el torneo de Chunnin, no los alejó demasiado por intermedio del odio. De hecho, Sasuke que supuestamente debería estar indignado por haber perdido, se mostraba bastante sociable ante sus compañeros para la costumbre. Pero siempre con una mirada extraña de superioridad para con Naruto. Como si estuviera esperando el momento adecuado para vengarse. Kakashi tenía un montón de señales provenientes de sus tres estudiantes (y ahora compañeros de equipo) que apenas podía interpretar correctamente todo lo recibido.

En el caso de Sakura, también tenía sus dificultades particulares. Cuando niña Sakura era alegre y efusiva. En los primeros tiempos del equipo 7, la muchacha era abierta sentimentalmente y era evidente que tenía una fijación extrema por Sasuke Uchiha. Incluso llegando a pelear con otras Gennin por el supuesto derecho a conquista del joven guerrero del sharingan. No obstante hace como dos años, Sakura Haruno sufrió una trasformación de la noche a la mañana.

Lo principal fue su total reticencia al contacto. Ella intentaba disimularlo claramente, pero Kakashi podía notar su incomodidad. Además su personalidad estaba de alguna forma “inhibida”. Al punto de parecer temerosa e insegura a cada paso. Por fortuna la intervención y el entrenamiento de la Sannin Tsunade Senju, había ayudado mucho a la joven pelirosa con sus problemas de inseguridad. Aun así Sakura conservaba su “aversión” por los hombres, y definitivamente ya no se mostraba dispuesta hacia Sasuke. Como si ese enamoramiento se hubiese consumido entre su fobia al género opuesto.

En los meses que trascurrieron desde que el equipo 7 se volvió a reunir, Kakashi se sintió satisfecho al comprobar como Naruto y Sasuke habían elevado su nivel de manera notable. Además tener una kunoichi de especialización medico en el equipo, era poco menos que un verdadero lujo. Sakura demostraba un increíble talento en su campo determinado, y una devastadora fuerza heredada de las prácticas con Tsunade.

Sin embargo…

Naruto tenía atisbos de violencia desmedida en su forma de pelear. Como si su condición de jinchuriki lo colocara muy cercano al peligroso descontrol. Sasuke, si bien podía considerarse uno de los mejores Chunnin de su generación, se ausentaba mucho de las prácticas del equipo. Era como si hubiese perdido el interior en crecer más allá de sus límites. Como un trabajador de reglamento. Además, se lo notaba distraído y carente de pasión por entrenar. ¿Qué otra actividad estaba captando su atención? Kakashi por el momento no podía descubrirlo. Y en cuanto a Sakura Haruno, la niña había pedido entrenamiento especial, para luego renunciar por falta de chakra.

Sus tres estudiantes tenían ciertas dificultades, y Hatake Kakashi no encontraba la manera de acercarse a ellos más personalmente. De ayudarlos, de generarles espíritu de equipo. Lo que antes tenían a raudales cuando los eligió parar formar el equipo 7, ahora mismo comenzaba a faltarles mucho. Eran un “equipo”, en donde cada vez menos se preocupaban por el bienestar del otro. Como una sociedad a punto de fallecer. Como una misión próxima a salir mal. Como una bomba a segundos de estallar. Y esa explosión, podía completar la tragedia liberando al monstruo guardado en el interior de Naruto Namikase.

Eso era lo más preocupante para Hatake Kakashi por el momento. Y debía hacer algo para mantener a su equipo unido. Debía involucrarse como sea. Debía vigilarlos incluso durante sus días libres. Era la única forma de prevenir una catástrofe. Y si su tutoría aun así fallaba, siempre podía pedir consejo a su antiguo maestro. El actual Hokage, Minato Namikase.


**************************************

La lluvia no se detenía…

Minato ingresó a su propia oficina casi en la medianoche. No era muy común que el Hokage se fuera de la aldea furtivamente y regresara de la misma manera. En realidad, era muy poco recomendable que el líder militar de la aldea abandonara la seguridad de su villa por cualquier reunión fuera del país. No obstante, el poder personal de Minato sumado al apoyo de su sensei Jirayja el Gamma Sannin, podía servir para enfrentar a cualquier amenaza o emboscada que pudiese haber sucedido durante ese viaje secreto hacia Amegakure.

¿Por qué viajar ocultos hacia el país de la lluvia?

Jirayja había tenido comunicación con un grupo de jóvenes que lideraban una organización mercenaria conocida como Akatsuki. El Sannin, tuvo la alegría de encontrarse con Yahiko y Konan, dos ex alumnos del Sannin en tiempos de la guerra contra Hanzo, La Salamandra. Además, aunque no había visto en directo a Nagato, también parecía estar acompañando a sus amigos con un grupo de cuerpos invocados que tenían los mismos ojos que Jirayja recordaba haber visto en el niño pelirrojo.

La razón por la que contactaron a Jirayja, fue directamente para comunicarse con el Yondaime Hokage. Una reunión secreta, un encuentro fuera de lo diplomático y alejado de las posibles miradas de espías provenientes de cualquiera de las demás aldeas rivales de Konoha.

Yahiko, Konan y los cuerpos controlados por Nagato se reunieron en la madrugada pasada con el Yondaime, Jirayja y por supuesto el guardaespaldas personal del líder, Uchiha Itachi. En dicha reunión de carácter secreto, los jóvenes miembros fundadores de Akatsuki informaron sobre las actividades de un Shinobi renegado de Konoha con una máscara de remolinos y un sharingan especial en su poder.

-“Se hizo llamar Uchiha Madara….-anunció Yahiko- y fue inicialmente un miembro activo de nuestra organización”

Entonces Minato comenzó a comprobar mucho de lo que Boruto le había comunicado atraves de Jirayja. En los años pasados, el renegado que había atentado con la vida de Kushina y Naruto en los momentos mismos de su nacimiento, era también quien había estado detrás de los movimientos furtivos de Akatsuki. Organizando a los criminales más renombrados de los 5 países, y usando a los ninjas de la lluvia como cubierta. Traicionándolos además, conjuntamente con Danzou y Hanzo para matarlos.

-Están cazando a los jinchuriki….-dijo Jirayja como si su pensamiento en voz alta sirviera para reflexionar- y eso tarde o temprano va a incluir a Naruto.

-¿Realmente se puede creer en esos jóvenes de Akatsuki? –Consultó Minato a su maestro- ¿crees que el tal Madara en realidad los ha traicionado? ¿Qué no tienen nada que ver con los planes de aquel sujeto?


Jirayja reflexionó en silencio. Era cierto que hacía muchos años que no convivía con Yahiko, Konan y Nagato. Simplemente los había ayudado a entrenar cuando fueron niños. Un devastado país de la lluvia por las guerras entre Konoha y otras aldeas, le obligaron moralmente a Jirayja para ayudar aquellos niños. Quien diría que años después, eran jóvenes muy vitales y poderosos tratando de salvar a su propio pueblo. Pero sin haber compartido mucho tiempo últimamente, Jirayja tenía la corazonada que esos jóvenes de Amegake habían dicho la verdad. No eran el enemigo, el supuesto Uchiha Madara lo era.

-Pienso que no quieren tener ningún tipo de vínculo con Konoha –aclaró el peliblanco analizando la reunión- pero su pequeño país nunca tendrá una fuerza militar adecuada para defenderse de una aldea grande como Kumo o Iwa. Por eso nos contactaron en secreto. Y por eso quieren separarse de las acciones del supuesto Uchiha Madara. Si Konoha o cualquiera de las aldeas grandes le hacen la guerra al país de la lluvia, Akatsuki de esos jóvenes no podrá hacer nada. Es cuestión de números.

Minato en tanto que escuchaba a su maestro, desenrolló un pergamino entregado por los Akatsuki. Allí estaban los datos personales de casi todos los criminales que estaban en el otro “Akatsuki” bajo las órdenes del supuesto Uchiha Madara. Todos peligrosos Shinobi renegados de grado S. Uno de los cuales ya había sido eliminado por el equipo de Kakashi en la misión de rescate al hijo del Kazekage. Sasori de las arenas rojas era la muestra cabal del poder que podía esgrimir Madara con el resto de su equipo. Kisame, Deidara, Kakuzu, Hidan, Zetzu y sobre todo una especie de alianza con Orochimaru. Todas las alimañas juntas en un solo escuadrón mercenario en busca de acumular poder capturando jinchuriki. Sin respeto por el territorio, las aldeas ninjas o siquiera el país del hierro. Como si ese grupo reducido, pensara en declarar la guerra al mundo conocido.

-los cazadores especial ANBU no serán efectivos para esto….-señalo Itachi que acompañaba la reunión- estos Shinobi tienen un nivel muy superior a un Jounnin de elite. Se necesitara equipos especiales para cazarlos.

-además….-indico Jirayja preocupado- ya desaparecieron 4 jinchuriki cuando menos. No sabemos nada de los otros a excepción de Naruto y el hermano menor del Raikage. Y enviar este información al resto de las aldeas para protejan a sus jinchuriki….-indicó el peliblanco suspirando- dudo mucho que sea tomada en cuenta hasta muy tarde.

-ciertamente el Tsuchikage no me escuchará…-dijo Minato- Iwa me odia lo suficiente como para desear mi muerte antes que recibir información de mi parte. Y en cuanto a Kiri, desde la muerte del anterior Mizukage se han recluido aún más. Tal vez hasta sepan mejor sobre Akatsuki de Madara que nosotros. Y piensan dejar al resto del mundo lidiar con ellos. Al no tener ya a su jinchuriki, no piensan que vayan a ser objetivo a futuro de esos mercenarios.

-Eso sería estúpido…-dijo Itachi algo molesto- si esos ninjas de la lluvia dicen la verdad, el plan de usar el sharingan eterno para combinarlo con los Biju y reflejar un Genjutsu en la luna, nos destruirá a todos.

Minato y Jirayja se miraron fijamente. La situación solo podía empeorar en el plano internacional. Lo más razonable sería convocar una reunión de los líderes en algún lugar neutral. Pero el miedo y el odio contra Minato, evitaría que Iwa y Kumo asistieran. Incluso tal vez los Samurai no estuvieran demasiado interesados en el asunto como para mediar. ¿Entonces qué hacer?

-Itachi….-dijo Minato a su guardaespaldas- puedes retirarte. Vete a casa. Te informaré en caso que necesite salir de Konoha nuevamente. Nos veremos mañana en esta oficina.

El Uchiha entendió inmediatamente. Era claro que tanto el Sannin como el Hokage tenían asuntos tan privados por hablar, que ni siquiera el mismo debía escuchar. La tentación de ocultarse a la salida y averiguar aquello que se suponía no debía escuchar fue muy grande, pero Itachi no era idiota. Minato Namikase no era un sujeto a quien se pudiese espiar fácilmente. Y para dar máxima dificultad a la situación, el Sannin Jirayja era un ninja con amplia capacidad de detección. Seguramente sería descubierto y tal vez hasta podía perder su sitio de confianza como guarda del Hokage. Así que Itachi decidió dejarlos solos y volver a su casa. No importaba que Minato le ocultara cosas. Era el Hokage y tenía sus motivos seguramente. Itachi confiaba en Minato como líder. Su única preocupación era el hombre tuerto que había traicionado a Shisui. El consejero Danzou. Ese sujeto si era de temer. Sus métodos y sus objetivos lejos tenían que ver con la paz y la prosperidad de Konoha. Pero en el asunto “Uchiha Madara”, Itachi presumía que Minato Namikase se ocuparía de solucionarlo sin inconvenientes.


*********************


Durante la primera semana, Sakura Haruno esperó con paciencia cada día de entrenamiento observando a Boruto Uzumaki. Fueron 5 tardes en 7 días donde la joven kunoichi era convocada a un campo de entrenamiento, tal solo para observar las prácticas de sellos y curar las heridas que Boruto parecía producirse por intentar dominar tan extraño arte.

Sakura no comprendía como las técnicas de sellos influían tan negativamente sobre su usuario, pero siempre terminaba usando chakra curativo sobre la espalda descubierta del hombre. Boruto tenía un gran sello dibujado en su espalda, cuya cantidad de trigramas cruzados lo hacían increíblemente atractivo y complicado. ¿Cuántos trigramas de sellos se combinaban en una sola técnica? ¿Qué producía exactamente ese sello en el cuerpo del Uzumaki? Sakura se preguntaba además, porque razón el sello “quemar” la piel de Boruto en cuanto usaba su chakra para entrenarse.

-Yo tampoco se bien como trabaja ese sello….-admitió Boruto una tarde cuando ella finalmente venció su vergüenza por preguntar- solo sé que la mujer que lo puso ahí, ha salvado mi vida.

-el sello quema su piel y lo debilita cada vez que usa demasiado chakra…-advirtió Sakura preocupada- puedo curar las heridas que produce, pero a menos que se lo quite de alguna forma, seguirá supurando como una herida constante.

-solo cuando descargo mucho de mi chakra…-dijo Boruto con voz neutral mientras el jutsu curativo de Sakura a sus espaldas le aliviaba de sobremanera- en misiones normales no necesito demasiado de mi poder. Por eso aprovecho para entrenar en técnicas de sellos ahora. Ya que cuento con tu chakra curativo para no sufrir como condenado al terminar mis prácticas.

Luego de algunos segundos de silencio. Sakura soltó por fin la angustiosa pregunta que había estado guardando toda la semana. Después de todo, lo único que hasta el momento había hecho era curar a su supuesto “sensei”. Pero de ser entrenada por él, absolutamente nada.

-Boruto-sensei yo….

-No me llames así….-le cortó el agresivo- solo usa mi nombre limpiamente, sin honoríficos. No soy tu sempai, ni sensei, ni cosa parecida. Esto solo es un intercambio de prácticas. Tú me asistes con el chakra curativo, y yo te ayudo a practicar la presión ofensiva.

-¿y cuando me ayudará a entrenar? –Consulto ella tímidamente- porque hasta el día de hoy no…

-supongo que ahora mismo podemos iniciar –advirtió el hombre poniéndose de pie ya que su espalda estaba aliviada- necesitaba que dejaras de tenerme miedo. Tenías que acostumbrarte a mi presencia y no temblar como una hoja. Era imposible para mí enseñarte nada de otra forma. Y hablando más de tres palabras luego de una semana, al menos me demuestras que no estas paralizada ahora.

Sakura también se puso de pie. Se sentía un poco avergonzada porque aquel hombre se había dado cuenta de su “reticencia”. Ella no lo podía explicar sinceramente. Solo que hace algunos años había desarrollado una especie de fobia al contacto cercano de cualquier hombre. Le costaba mucho estar cerca de cualquiera de ellos, y eso se ponía peor cuando entendía que eran más fuertes que ella. Kakashi-sensei gracias al cielo no era un sujeto de acercarse demasiado. Y tanto Naruto como Sasuke parecían actualmente pasar de ella olímpicamente. Un gran alivio, ya que no soportaría el amistoso acoso que supo proponer Naruto Namikase cuando más niños. Y en cuanto a Sasuke, siempre la había ignorado y ahora mismo no parecía demasiado diferente. Aunque extrañamente al comienzo de la “reunión” del equipo Kakashi, Sasuke se había mostrado extrañamente más dispuesto a la charla. Pero ahora mismo, era Sakura la que no quería saber nada de hombres. Ironías del destino, tenía que acudir a uno de ellos, para encontrar la fortaleza que le hiciese superar esa aversión al género masculino.

-no tengo miedo…-dijo Sakura mientras ambos caminaban hacia el centro del campo de entrenamiento- solo quiero ser más fuerte y…

-Como sea….-interrumpió el hombre con gesto aburrido- empezaremos por entrenar tu estructura de ataque. Te enseñaré sobre presión.

Dicho esto, y realizando algunos sellos de manos, en poder de Boruto apareció un largo Martillo. El mango del arma tenía una longitud de casi dos metros, y el cabezal era pequeño pero contundente. El hombre le lanzó a Sakura ese martillo y ella casi se fue al suelo al tratar de atraparlo. Era pesado, increíblemente pesado y difícil de sostener.

-¿Qué es…..esto? –gruñó Sakura con muchas dificultades para sostener el arma.

-Es una herramienta de práctica –aseguró Boruto seriamente- desde este momento, me enfrentaras en combate portando siempre ese martillo de guerra.

-Es un arma extraña….-dijo Sakura apenas levantándolo y apoyándolo sobre su hombro para mantenerlo elevado- no puedo ir a misiones con esta cosa.

-No pretendo que uses ese martillo en misiones niña…-aseguro Boruto- pero si quieres mi entrenamiento, la única regla de nuestras prácticas será que pelees siempre llevando ese martillo en tus manos. Deberás aprender a manipularlo, a usarlo en mi contra para mejorar tus habilidades de pelea. Su gran peso se debe al sello Uzumaki que he colocado en su estructura.

Sakura se estremeció ante la idea de tener que cargar ese martillo. Era increíblemente pesado e incómodo. Tal vez portándolo podía ampliar mucho el alcance de su Tayjutsu, pero definitivamente quedaba descartado usar otro tipo de armas arrojadizas en batalla. Y si antes tenía desventaja de velocidad contra Boruto Uzumaki, ahora mismo parecería una tortuga en comparación.

-concéntrate en el ataque totalmente….-le advirtió el rubio- no habrá contrataque de mi parte por el momento. No importa las aperturas que puedas dejar mientras me ataques. Tu solo debes encontrar la forma de hacerme daño. Si eres tan lista como aparentas, podrás aprender de ese martillo mucho más de lo que nadie pueda enseñarte sobre la presión.

-Hai…..Boruto-sama….

Y así comenzaron sus entrenamientos intensivos. Sakura no estaba para nada convencida de la forma en la cual estaba entrenando. Pero tampoco encontraba ninguna opción alternativa mejor que pedirle ayuda a ese misterioso hombre. Este entrenamiento, exigía mucho de su físico pero casi nada de su chakra. Justo lo que necesitaba mientras no reuniera el poder suficiente en su sello frontal, para despertar el Byakugou. Apartado el ninjutsu y el Genjutsu de la ecuación por falta de más reservas de chakra. Sakura Haruno tenía que fiarlo todo a un entrenamiento en Tayjutsu. Entonces por los siguientes meses. Seria ella, Boruto-sama, y el extraño martillo.

Un extraño trio de entrenamiento para formar su futuro…


**********************************


Danzou Shimura comenzaba a considerar una ofensiva abierta…

Desde tiempo atrás, sus planes secretos para la expansión de poder en países extranjeros con la Raíz, estaba en un punto bastante estancado. Su alianza con Hanzo la Salamandra había muerto antes de nacer, y las infiltraciones de espionaje en otras aldeas, habían tenido algún éxito inicial que pronto fue opacado con las estúpidas “alianzas” que el Yondaime Hokage estaba erigiendo en Suna y el país del hierro. Los Samurai eran molestamente honorables, y eso implicaba que muchas de las maniobras antes aceptadas por un Kage en tiempo de conflictos internacionales, ahora mismo estaban pasando peligrosamente a la extinción.

Minato no era tan idiota como al comienzo de su gestión sugería ser, y había movido influencias en el consejo de clanes para ir arrebatando poco a poco buena parte de los fondos que eran controlados supuestamente por el “consejo de clanes” y más específicamente por Danzou, Homura y Koharu que eran sus aliados. Menos personal a disposición, menos dinero para operaciones especiales, y sobre todo más control de las misiones que el consejo decidía encargar a sus directos subordinados.

Raíz estaba perdiendo su mejor tapadera, su más precioso camuflaje sin la autonomía del “consejo de clanes” y Danzou cada vez tenia mayores problemas para mantener ocultas sus operaciones secretas por esos cambios administrativos impulsados por Minato. Además, el apoyo incondicional de los clanes más poderosos de la villa, convertía al Yondaime en una fuente de poder político cada vez más importante.

Danzou había subestimado a Minato Namikase, y prueba de ello fue que la alianza entre Konoha y Suna había logrado prosperar más allá de un intercambio de información entre líderes (la emboscada de Orochimaru que falló contra el cuarto Kazekage) y el apoyo militar aportado por Konoha cuando el hijo menor del líder fue secuestrado por un grupo de criminales que robaron su Biju en el proceso.

El Kazekage y el Hokage, ahora habían firmado hace semanas un importante acuerdo formal, donde intercambiaban comercio, información y se comprometían al apoyo logístico del prójimo ante cualquier evento que comprometiera la frontera que mantenían conjuntamente. El tiempo pasaría, y si todo marchaba sobre ruedas, seguramente el siguiente acuerdo firmado seria directamente de una alianza militar estratégica. Dos aldeas Shinobi de países distintos aliándose sin mediar guerra. Algo insólito y que podía cambiar el mapa geopolítico del mundo conocido.

Danzou había perdido casi la totalidad de la influencia cosechada en países vecinos. Ya que no podía mantener actualmente la cubierta de consejo de clanes para alimentar a sus espías. Danzou había querido obtener muchos sharingan de repuesto para su cuerpo, exterminando al clan que lo poseía por supuesto intento de sedición. Pero ahora los Uchiha en la actualidad eran la mano derecha del actual Hokage, y todas las estrategias para mantenerlos aislados políticamente que Danzou había heredado y continuado del segundo Hokage; ahora estaban completamente desarticuladas.

La muerte de Uchiha Shisui le había otorgado una poderosa técnica de Doujutsu, pero el talentoso Itachi Uchiha estaba fuera del control de Danzou, siendo además el guardia personal de Minato. Y en cuanto a Fugaku Uchiha, no era precisamente un líder que se inclinara por apoyar a Danzou. Lo cual significaba que el clan más poderoso de Konoha, estaba 100% del lado del Yondaime Hokage.

Danzou había preparado su ascenso al poder durante años. Justo después de un Sarutobi cediendo el sombrero a un ninja demasiado joven y estúpido como Minato Namikase. Pero los años pasados, habían jugado al favor del actuar líder. Danzou y su Raíz perdían tiempo a tiempo porciones grandes de poder. Y hasta parecía que Minato realmente estaba enterado de la existencia de Raíz. Lo cual le ayudaba a contramaniobrar cada intento de Danzou por desestabilizarlo.

-Es imposible….-se dijo el viejo consejero mientras analizaba nervioso su situación actual- Si Minato supiera de Raíz, hubiese arrestado a mis hombres. Me hubiese sacado del consejo o tal vez hasta asesinado. Minato no sabe de nuestra existencia, no tiene forma de saberlo.

Pero cada día trascurrido, parecía negar incluso la lógica más irrefutable…

Raíz se debilitaba, perdía influencias dentro y fuera de Konoha, perdía hombres que ya no respondían a Danzou y además comenzaba a perder capacidad de reclutamiento. Nadie que tuviese dos gramos de sesos, pensaría en sumar su fuerza a una organización militar que entraba en claro conflicto con el poderoso y respetado Yondaime Hokage. Danzou se sentía nervioso, porque sentía que perdía una batalla sin saber siquiera cuál era su verdadero enemigo. Toda una situación que el mismo quiso generar en Minato Namikase, estaba sufriéndola en carne propia.

-Él no puede saber de Raíz….-se decía en su soledad el viejo- es imposible que lo sepa.

De pronto, de tanto asegurarse a sí mismo que Minato desconocía sus movimientos, resulto inquietante la nueva teoría que desarrolló de tanto pensarlo. Tal vez Minato tenía un espía entre los hombres de Danzou. Algún maldito que había roto su juramento de sangre, o que había logrado falsear los sellos de silencio impuestos a cada miembro clave de la estructura de Raíz. Ese sujeto, tal vez por cuestiones estúpidas como remordimiento o culpa, se vendió al Yondaime y ahora le pasaba información.

-Creí estar infiltrándolo….-razono el consejero Shimura en una reunión con sus hombres de mayor confianza- pero ahora pienso comprobar si no es al revés.

Comenzó la búsqueda de un supuesto espía. Revisar registros de misiones. Concertar reuniones para aclarar ciertos puntos oscuros. Cruzar información sobre dónde y cuánto se veían sus hombres cuando no estaban realizando tareas para Raíz. Incluso Danzou ordenó revisar antecedentes de todos, para tratar de encontrar alguna irregularidad que delatara al traidor. Danzou se sentía burlado por el Yondaime. Ya que en lugar de arrestar a sus hombres directamente al enterarse de todo, al parecer había enviado un espía al corazón de la Raíz.

-¿Así que quieres jugar este juego niño tonto? –dijo molesto el viejo como si le hablara directamente al Yondaime frente a frente. Luego de una reunión donde sus dos hombres de confianza le informaron que no habían encontrado a un traidor evidente entre sus filas- te demostraré que tienes que volver a nacer para jugar contra mí.

Primero y principal, movería toda la estructura base de su organización para cambiarlo todo. Ubicación de las reuniones, cuarteles en donde entrenaba a sus hombres, codificación para reunión con los comerciantes que pagaban tributo a la organización y que eran el principal sustento económico del grupo. Los ingresos provenientes del consejo ya no podían ser desviados como antes, pero Danzou aún conservaba el dinero que provenía de sus agentes en la capital del país del fuego. Su logia económica contaba con grandes reservas aun, por tantos años de trabajo efectivo y muy buena recaudación. Además, aún conservaba los ninjas fuertes para “operaciones especiales”. Misiones grado S en países limítrofes que eran rechazadas por Konoha, pero realizadas por los hombres más fuertes de Raíz. Operaciones especiales, había recaudado una verdadera fortuna en los últimos años, sobre todo gracias a la adición espectacular de Uzumaki Boruto.

Danzou en su búsqueda del espía, sospechó del Uzumaki durante bastante tiempo. Tenía todo para ser el agente de Minato. Hace poco había llegado a Konoha, tenía el mismo apellido u origen familiar de la esposa del líder. Su aspecto físico era similar a Minato, casi como si compartiera sangre tanto con el Yondaime como con su esposa. ¿Y si no era un Uzumaki en realidad? ¿Y si todo era una fachada para hacerlo pasar como ninja mercenario? Después de todo, aun si fuese un mercenario podía estar siendo fuertemente pagado por Minato para dar información sobre Raíz en primer lugar.

Por ese motivo entre otros, Danzou Shimura se preocupó por crearle una debilidad a Boruto. Primero pensó las viejas y oscuras historias del clan Uzumaki. Una fidelidad a prueba de bombas. Un poder inconmensurable. Un caudal de chakra fuera de la imaginación. Los Uzumaki fueron siempre naturalmente muy pasionales y celosos. Cuando uzugakure existía, el clan originario de esa villa solía ser muy territorial con respecto a su familia. Y sobre todo, tal como los Uchiha o los Hyuuga en Konoha, solían preferir miembros del mismo clan para contraer matrimonio. En resumen, como casi no existían ninjas vivos del clan Uzumaki, Boruto podía “interesarse insanamente” por la esposa del Yondaime. Una buena excusa para ponerlo en su contra.

No obstante, luego de algunos meses de cuidadosa vigilancia sobre los movimientos de Boruto cuando no estaba de misión, los espías de Danzou detectaron un profundo aislamiento del hombre extranjero con la aldea que actualmente habitaba. Se comportaba como un paria, como un rechazado de la sociedad. No tenía contacto con nadie vinculado directa o indirectamente con el Hokage. No le interesaba nadie en particular. No buscaba siquiera el placer de la carne. Su única preocupación era cumplir con su trabajo, cobrar sus recompensas, y beber sake como condenado.

-¿Qué información tienes para mí? –consultó Danzou con Anko Mitarashi, quien era el contacto que Boruto tenía con Raíz.

-No le interesa nada de nosotros… –señaló la mujer analítica- creo que incluso deliberadamente rehúye a conocer más sobre la organización. No quiere involucrarse, y no le interesa como funciona Raíz. Solo quiere misiones, beber y toda la información sobre los Uzumaki que se pueda conseguir. Intenté hablarle sobre Kushina-san….

-¿Cómo respondió a eso?

-Sabia de su existencia, -dijo Anko sonriendo apenas- pero cuando intenté indagar más sobre posible interés familiar el señalo: “mi familia verdadera está muerta”

Danzou no renuncio a vigilar las actividades de Boruto, y entonces descubrió mediante el interés del clan Hyuuga lo que efectivamente el hombre Uzumaki había ocultado con mucha astucia. Al parecer Boruto Uzumaki tenía un nuevo tipo de Byakugan oculto en sus ojos. No tenía el aspecto característico de los Hyuuga, pero claramente era muy poderoso.

Entonces, si bien se había convencido que Boruto no era el espía de Minato que podía estar pasándole información, también comenzó a preocuparle que el clan Hyuuga lograra vincularse con el Uzumaki y sumarlo a su familia. Danzou Shimura necesitaba de ninjas como Boruto para enfrentar a Minato. No podía permitir que por política, familia o casamiento el rubio terminara bajo la influencia del Yondaime.

-Si Kushina no le interesa….-analizó Danzou- tengo que crearle un punto de presión distinto.

Se analizaron un grupo de 20 kunoichi candidatas para el “acercamiento”. Seducir a un hombre que había resistido las insinuaciones de Anko Mitarashi seria tarea complicada. Pero la mujer tenía instinto, y había analizado perfectamente a su objetivo. Boruto Uzumaki no era un viejo pervertido como Jirayja el Sannin por ejemplo. Si bien claramente le gustaban las mujeres (Anko lo había seguido durante una misión y le vio ingresar a un burdel hace meses) era evidente que no buscaba ese tipo de relación con kunoichi. No era de vincularse con nadie de Konoha. No buscaba amigos, aliados, pareja o siquiera amante. Prefería gastar dinero en burdeles o visitar cantinas de aldeas vecinas antes de socializar dentro de la villa donde residía desde hace más de 2 años. Entonces, la única posibilidad de acercamiento que Anko vislumbró, fue acercar una jovencita que buscara un maestro. Tal vez una compañera de entrenamiento seria el método más efectivo para formar un lazo entre Boruto Uzumaki y Konoha.

La elección de Sakura Haruno fue una mescla de efectivo análisis y suerte a cantidades monumentales. Obviamente Anko y el resto de los encargados de la misión, no tenían idea del pasado de Boruto con la Sakura de otro tiempo. Solo interpretaron que la kunoichi podía buscar entrenamiento en alguien de técnicas cuerpo a cuerpo (mismo estilo) y su profesión como médico podía ayudar hacer más jugoso el trato. Las prácticas con sellos causaban mucho desgaste y heridas en el rubio Uzumaki, y sus frecuentes viajes al hospital eran molestos. Así que cuando observaron que la chica comenzó asistir al hombre con las curaciones en campos de entrenamientos, avizoraron que el operativo por el cual “alertaron” a la kunoichi con conversaciones casuales e información secreta de quien era Boruto Uzumaki como Shinobi, fueron 100% efectivos.

Danzou preparaba su golpe contra el poder del Yondaime. Obligado por las circunstancias, utilizaría los próximos meses en averiguar con pelos y señales todas las actividades en la vida privada tanto de Minato como de toda su familia. Tenía que encontrar debilidades, tenía que hallar el modo de ensuciar el prestigio del Yondaime para conseguir adeptos al golpe de estado. Luego, usando la reciente debilidad creada sobre Boruto Uzumaki, simplemente lo lanzaría contra Minato para que se destruyeran mutuamente. Y si eso no era suficiente, aun le quedaría la carta que estaba a punto de quedar funcional en poquísimo tiempo. Se cumplían los años indicados para poder volver a utilizar el Genjutsu más poderoso del sharingan. Directamente desde el globo ocular antes perteneciente a Uchiha Shisui, Danzou podría usar Kotoamatsukami para asegurar su victoria.

En el pasado, Minato Namikase había bloqueado la posibilidad de Danzou para quedarse con el control del Uchiha más talentoso de esos tiempos. Itachi Uchiha, el hijo mayor del líder actual, hubiese sido una pieza clave para esta revolución. Sin embargo, ahora mismo el anciano consejero estaba apuntando a otro objetivo para transformarlo en su títere. Y esa joven promesa, podía estar en dos recientemente ascendidos Chunnin. El hijo menor de Fugaku, Sasuke Uchiha. O el único heredero del propio Yondaime, y además el nuevo jinchuriki no Kyuubi. Nada menos que Namikase Naruto.

Uno de esos dos jóvenes (o los dos si se pudiese) serían la piedra basal del contrataque que Danzou Shimura preparaba para adueñarse del poder en Konoha. Namikase Minato podía ser muy poderoso personalmente, pero aún no lo suficientemente sabio para ganar en el terreno político. Y el líder de Raíz, aun contaba con aliados como Orochimaru y la aldea del sonido para obtener una mayor fuerza militar desde el extranjero.

En resumen, la cabeza del Yondaime pronto rodaría por los suelos. La ex jinchuriki que era su esposa seria esclavizada o asesinada. Y Naruto sería el arma nueva de Danzou para dominar el mundo entero. Además, quienes todavía guardaran fidelidad a Yondaime y su estúpida visión de paz, serian eliminados para crear un estado de patriotismo militar que haría temblar al mundo entero. Suna seria arrasado. Y tanto Kumo como Iwa pagarían tarde o temprano por las viejas deudas de sangre en la guerra mundial pasada. Danzou no aceptaba la paz, así como lo aceptaba el liderazgo cobarde de Minato.

Pronto, muy pronto en realidad, sería el momento de tomar el control de Konoha.


Fin del capítulo.
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TIERRA DE TRAIDORES 2da tem (+18)(P) Cap 8 25/10/18

Mensaje #28 por Rock-kun » Mié Nov 07, 2018 2:57 am

Después de tanto tiempo se puede ver otro capítulo de este corrupto fic. Si bien no avanzó mucho en la historia, sirvió para confirmar una cosa importante, Danzou no es el responsable de lo que le está pasando a Minato y a Kushina sino que es otra persona o dos quienes los manipulan.

Angustia Insoportable:

Pensaba que el viejo al tener una colección de calcomanías Sharingans y el ojo de Shisui era el candidato perfecto a que fuera el manipulador de las mentes de Minato y Kushina. Pero en este capítulo se ve que Danzou sufría mucho de angustia por no saber cómo contrarrestar los movimientos de Minato que han destruido todos sus planes de tomar el control de Konoha.

Danzou llegó a la conclusión de que alguien está ayudando a MInato, pero no ha podido descubrir quien es. Si supiera el tuerto que se trata de Bolt que secretamente es un espía doble que le da información al Yondaime de cada movimiento que ha hecho, se revolcaría de la furia.

El autor ya dijo que las dos personas que manipulan al matrimonio Uzumaki no son de su círculo cercano y que cuando sean reveladas sus identidades será toda una sorpresa. Pues no confío mucho, en la primera temporada el villano final resultó ser Himawari, una miembro del círculo cercano de Bolt y que fuera la gran sorpresa del fic, así que puedo sospechar que esas personas conocen mucho a Minato y Kushina como para que hayan planeado todo esto para desprestigiarlos frente a la aldea cuando llegue el momento, ya que esperan que sus víctimas se ahoguen más y más en sus pecados retorcidos para que ya no tengan salida y nadie pueda ayudarlos.

Una nueva esperanza de vivir:

En un nuevo fragmento del pasado de Bolt se puede apreciar que su sobrina se ha convertido en la alegría de vivir del rubio tras la muerte de Sakura, ya que le recuerda así mismo cuando era muy joven y le ha dado la esperanza de querer tener una familia tras el asesinato de Sarada y de su hijo.

Lo que no entiendo es que en capítulos pasados, se muestra que Himawari estaba celosa de la relación que tenían Bolt y su hija Hitomi, por lo que la obligó a que no se juntara con su tío, incluso llegó hasta torturarla tanto física como sicológicamente. Después de todo Bolt vio que su sobrina estaba mostrándose triste y con marcas de moretones en varias partes de su cuerpo. Entonces no sé que pasó allí, porque ahora en este capítulo se ve que Hitomi y Bolt están más unidos que nunca. Así que el autor deberá explicarlo más adelante.

Bolt ya sabe que su verdadero enemigo es su propia hermana Himawari y ha estado entrenando en secreto para desarrollar una técnica que sería la contraparte del Hirashin, en vez de ir a la velocidad de la luz, este jutsu provoca un espacio alrededor del usuario en donde el tiempo transcurrirá muy lentamente y eso le dará oportunidad de defenderse de cualquier ataque que parezca difícil de bloquear como el junken lava cerebro de su hermana.

Hinata también sospecha algo, ya que ha visto que la relación tan unida que tenían sus hijos ya no es la misma, a tal punto de que ha hecho lo posible de que ellos no se junten o crucen palabras, revelando que la Hyuuga tiene la certeza de que su hija le hizo algo a Bolt y que lamentablemente ya no tiene solución.

Si Hinata y Bolt supieran de la depravación que ahora es su familia por culpa de Himawari, se desmayarían del horror, uno por enterarse de que sus sobrinos son en realidad sus hijos, mientras que la otra estaría choqueada por las acciones de su hija.

Misterio aún por descubrir:

Por fin se ha revelado algo de la forma de ser de Naruto, tal como en el cannon, se ve que el rubio tiene una mentalidad inestable debido a que el sello de Minato se está debilitando y Kyuubi tiene una severa influencia en él. En conclusión, es como el Naruto de Shippuuden durante las sagas del rescate de Gaara y el reencuentro con Sasuke, que la ira siempre lo dominaba y atacaba a diestra y siniestra, aunque en este fic eso se incrementó el doble según las palabras del autor.

Tras estas revelaciones, temo por Kushina y por Sasuke, ya que si Narutin descubre su relación prohibida la vida de ambos estaría en peligro, y la relación con los Uchiha se rompería para siempre, desencadenando una guerra civil.

Espero que no demores con el siguiente capítulo, ya quiero ver cómo sigue el entrenamiento de Bolt y si el matrimonio Uzumaki al fin es descubierto. :evil: :risita: :yiii:
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Mensaje #29 por jok-kun » Sab Nov 10, 2018 8:12 pm

Gran capítulo como siempre Arminius no comento mucho es verdad porque mis trabajos y algunas tesis de fin de carrera para licenciarme (gracias dios salgo de esto a final de mes y tengo mis dos carreras por fin y podré parar un poco a descansar y dejar volar mi mente escribiendo) me tienen a full y eso me ha impedido subir conti de mis fics pero bueno ya podré hacerlo a finales de este mes y leerme de nuevo estos caps que como siempre tiras pistas sutiles qué hay que saber leer con cuidado

Para mi en base a este Cap y el anterior Naruto ya sabe lo de Sasuke y Kushina por lo de que espero en la puerta mientras ellos del otro lado estaban en pleno acto. Es más pienso que existe la posibilidad de que el por hacerle un mal a Sasuke o mostrarle que es superior (recordar que aquí le gano en la final de los exámenes chunnin y al principio Sasuke estaba rabioso hasta que conoció el sexo a través de kushina y lo toma a forma de demostrar que es superior a naruto a pesar de todo) anda con mikoto o algo así

Por otro lado estaría bueno que boruto y naruto interectuaran y su hijo viera como su futuro padre ahora que él ha intervenido en el pasado no es para nada noble como siempre lo veía él en la anterior temporada

Respecto a los pasajes del diario de bolt que muestran el futuro luego del primer Fic cada vez se confirma más la teoría de que la mala es hiwamari (si lo era antes) pero a lo que me refiero es a un pasaje en el que hablas de una mujer que descubrió el poder del tsukoyomi infinito y lo uso para poner el mundo contra boruto y hacer que este se forzara a viajar al pasado y esto confirma que ella solo está esperando el momento

Luego tenemos a Danzo dudo que itachi deje que Sasuke se meta en Ne y seguro naruto no parece ser tan tonto y está jugando su propio juego capaz por rencor a ponerle el kyubi a profeso y si se va a ne es solo por motivos escondidos

Minato por su lado cada vez está peor habrá que ver cómo hace para controlarse y más que ino y sakura en cualquier momento pueden recordar todo y que pasará si boruto descubre lo de minato con Sakura? Seguro algo le moverá internamente y capaz se arma la buena, ahora me gusta como tejes la relación de maestro alumna de ellos donde bolt no quiere acercarse demasiado pero lo hace por nostalgia a algo que ahora no puede tener

Como siempre sigue así y espero ver más caps pronto nos vemos por el foro.

Hasta entonces suerte e inspiración y deberías subir tus fics también en fanfiction así tienen más difusión son muy buenos para dejarlos relegados a una página sola (que yo sepa)

Nos vemos ahora si, suerte camarada fictero
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Mensaje #30 por arminius » Sab Nov 10, 2018 10:31 pm

jok-kun escribió:Hasta entonces suerte e inspiración y deberías subir tus fics también en fanfiction así tienen más difusión son muy buenos para dejarlos relegados a una página sola (que yo sepa)

Nos vemos ahora si, suerte camarada fictero



estoy en eso amigo mio. como el nombre arminius estaba tomado en fanfiction, tuve que colocarme de nick arminius el unico. y comence la larga tarea de resubir cada uno de los fic que se borraron en esta pagina o se olvidaron por paso del tiempo en la otra. como sea. tierra de traidores 1 empezara a suceder por la otra pagina asi como todos los antiguos trabajos. ya subi varios, y me faltan muchos mas. es increible la cantidad de shot y fic que habia hecho en los ultimos años. hay de todo, parejas raras, historias cortas y shot comicos, tragicos y demas.


en fin, espero poder tener libertad en el trabajo ahora que se viene el verano y asi continuar mas asiduamente. gracias por tu comentario y por supuesto el de Rock Kun que siempre acompaña. saludos.


P/D: suerte con tu tesis.
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