[+18][P][C10] Despertar (Naruto-Mass Effect XO)

Wbaez93
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[+18][P][C10] Despertar (Naruto-Mass Effect XO)

Mensaje #1 por Wbaez93 » Mar May 31, 2016 7:45 pm


Hola a todos, abran el spoiler aqui abajo para leer esta nueva historia saludos :D


Titulo: Despertar

Género: Aventura, Sci-Fi y Acción.

Pareja: Naruto & Shepard (F)

Rango: MA.

Sinopsis: El ultimo de su clase, él lo perdió todo, creyó que había triunfado, pero estuvo equivocado. Ahora él solo tiene una razón de vivir, acabar con aquellos quienes le arrebataron todo. Pero lo hará con la ayuda de alguien, una mujer que se ganó su respeto. Sigue esta aventura donde Naruto sera pieza clave para que la galaxia triunfe ante los Segadores.

Esta historia es un Crossover entre Naruto y el juego Mass Effect.

"Prologo" | +
Hola a todos, este es un fic que tuve ganas de hacer, soy un fan de la trilogía de Mass Effect, el juego me encantó, y decidí hacer un Crossover con este game. Sera en el universo de Mass Effect, para los que no conocen el juego, les recomiendo que lo jueguen, o bien, aprendan de este juego con mi fic.

El game está ambientado en el futuro, más específicamente en el año 2183. Aquellos que lean mi fic "El demonio entre las sombras" les recomiendo que lean este fic con precaución, ya que habrán algunos spoilers. Usaré algunas cosas de ese fic, pero aclaro que no será una continuación.

Tan solo usaré algunos elementos de ese fic en este. (Me refiero a cosas como el Fruto del Edén y poderes de Naruto, aunque algunos no serán totalmente iguales.)

Pero dejemos esto aquí y prosigamos con la historia.

XxXxXxXxXxXxXxXxX


Ser Orgánico, hablando—. Hola.

Ser Orgánico, pensando—. Lo que sea.

Ser No-Orgánico / Demonio, hablando—.Asimilación completada.

Ser No-Orgánico / Demonio, pensando—. Claro.

Técnicas.— Katon etc.

Renuncia de Derechos: No soy dueño de Naruto ni de Mass Effect. Créditos a sus respectivos dueños.

Prologo


En algún rincón de las Naciones Elementales.

En un cuarto grande y con poca iluminación, se encontraba una gran mesa redonda, con varios asientos alrededor de ella, y en dichos asientos, se encontraban varias personas. Todos parecían ser importantes y poderosas personas.

Todos ellos tenían expresiones de desesperación, miedo, confusión y muchos otros sentimientos pesimistas en sus rostros, mientras miraban a la única persona que ellos creían que podía salvarlos.

Naruto Uzumaki, líder supremo de las Naciones Elementales. La única persona que había sido capaz de derrotar hasta el momento a centenas de Segadores.

—Naruto-sama… ¿Qué es lo que haremos? Esas cosas son indestructibles. Nada de lo que hacemos parece afectarles, solamente usted y Kurama-sama pueden salvarnos —susurró una de las personas presentes.

Muchos al oír esto empezaron a susurrar, y por sobre todo, alentar a su líder para que acabara con todos esos invasores—. Además, ¡esas cosas convierten a nuestros propios aliados en más de esas cosas! Y también son bastantes resistentes. Por favor Naruto-sama, acabe con todos ellos —dijo ahora una mujer, no muy alta, de cabellera rubia y larga.

Naruto, quien ahora tenía unos 50 años de edad, pero aún conservaba su apariencia de 20 años, miró hacia todas las personas presentes en la habitación—. Comprendo lo que dicen, créanme que lo que más deseo es acabar con esos malditos. Ellos ya han asesinado a todas mis personas preciosas... bueno los han convertido en esos cascarones, y los que han tenido suerte, han muerto en batalla. Pero aunque lo deseo, no puedo hacerlo. Son cientos de Segadores, además de miles de sus cascarones. No puedo con todos ellos, ni siquiera con Kurama. Recuerden que soy un simple mortal, y cuando me transformo, atraigo mucha atención. Luchar contra una decena es bastante difícil, pero con un batallón de ellos al mismo tiempo es casi como un suicidio. Esta guerra ya se ha prolongado por mucho tiempo, 7 años es bastante tiempo.

Al oír las palabras de su líder, las personas en la habitación no pudieron evitar entristecerse más—. Entonces… ¿esto es todo? ¿Simplemente dejaremos que ellos nos asesinen o peor, que nos conviertan en uno de ellos?— preguntó otra persona allí.

Naruto al oír esto lo miró y negó con la cabeza—. No, hay una alternativa. No quise utilizarla ya que eso significaría también nuestra aniquilación. No quiero usar esto, pero ya no hay otra alternativa. Esta fue la razón por la que decidí que la reunión se lleve a cabo en este lugar, hoy derrotaremos a los Segadores, pero también será el fin de todos nosotros. Utilizaré la Descarga del Fruto del Edén para acabar con todos ellos. Pero he de advertir que ninguno de nosotros podrá resistir el ataque, todos moriremos. Sin embargo, someteré esto a una votación. Ustedes son los representantes de cada frente de la resistencia que aún queda en pie, ustedes votaran por ellos.

Naruto entonces hizo una pausa y miró en las expresiones de cada persona que se encontraba en la habitación. Algunas tenían miradas de aceptación, mientras que otras tenían miradas de negación.

Naruto al ver estas expresiones preguntó—. ¿Qué prefieren? ¿Convertirse en uno de ellos, o morir sabiendo que pudimos acabar con esos malditos? ¿Qué prefieren?... Ahora, levanten las manos aquellos que están a favor de que utilice el Fruto para acabar con ellos.

Al decir esto, varias personas alzaron las manos, mientras que algunas otras aún estaban temerosas por esta opción. Pero como Naruto lo había dicho, era preferible a terminar convertido en una de esas cosas. Así que luego de unos segundos, todos votaron a favor de utilizar la salida de Naruto.

—Muy bien, la decisión está tomada, ahora…

Y Naruto se detuvo allí, ¿la razón? Todos ellos oyeron una poderosa bocina, la bocina que utilizaban los Segadores cuando estaban cerca. Todos en la habitación se miraron entre si mientras asentían con la cabeza, justo para ver el techo por encima de ellos rompiéndose en mil pedazos.

Todos vieron una enorme pata-tentáculo de metal entrando por el techo y destruyendo la mesa donde ellos se encontraban—. ¡Rápido! ¡Salgan de este lugar, contendré a esa cosa hasta que pueda poner todo en marcha! ¡Ustedes aléjense lo más que puedan, informen de esto a los que se encuentran en el campamento! —ordenó Naruto gritando hacia las personas que se encontraban en la habitación levantándose y limpiándose el polvo de sus prendas, para luego asentir con sus cabezas al oír la orden de su líder.

Naruto entonces hizo una cruz con sus dedos y gritó—. ¡Mokuton Bunshin no Jutsu! —Al instante, tres clones de madera aparecieron al desprenderse de Naruto, todos ayudando a salir a las personas que se encontraban en la sala.

Una vez fuera, los clones de madera se miraron entre sí para luego asentir con sus cabezas. Ellos sonrieron y al instante empezaron a rodearse de un Chakra de color negro, el cual empezó a crecer hasta tener la forma y el tamaño de un enorme Zorro de 10 colas, el cual tenía varias líneas rojas alrededor de su cuerpo.

El Zorro era tan alto como el Segador, el cual tenía alrededor de 180 metros de altura. Todos los clones de Madera ya se habían convertido en Kurama de 10 colas, mientras todos ellos miraban a una de las miles de máquinas que estaban invadiendo su planeta.

Rápidamente, uno de ellos se lanzó el ataque, ya que se dio cuenta de que el Segador empezó a cargar su arma más letal, el cañón que se ubicaba en su columna magneto hidrodinámica.

El segador disparó el poderoso rayo contra la bestia que intentó arremeter contra él, disipándolo al instante. Sin embargo, otro de los clones ya se había ubicado a su derecha, arañándolo y atravesando sus escudos cinéticos sin ningún problema, dejando profundas marcas de arañazos en su cabeza.

El segador giró para destruir a esta poderosa bestia, mientras hacia un intento de volver a cargar su rayo. Pero el clon no se lo permitió, ya que rápidamente lo envolvió con sus colas y garras, mientras empezaba a abrazar con bastante fuerza al Segador, el cual estaba moviendo sus patas lo más que podía para intentar liberarse de la presión que Kurama estaba ejerciendo.

No obstante, el pobre Segador fue incapaz de hacer algo al respecto, y término completamente destruido por la presión que las colas de esa bestia habían estado ejerciendo.

El clon al percatarse de esto, removió sus colas de alrededor del segador, para luego finalizar su transformación Bijū y acercarse a su otro compañero, quien también canceló su transformación.

—Esos bastardos son duros, pero si se encuentran solos, son muy fácil de destruir —dijo con una sonrisa el clon que se había limitado a observar.

El otro también sonrió, pero esa sonrisa cambió cuando ellos oyeron múltiples bocinas provenientes del cielo.

Ambos miraron hacia ese lugar, esperando lo peor. Las nubes cubrían completamente el cielo, pero repentinamente todas ellas se despejaron, revelando no a uno ni a dos segadores, sino a más de sesenta, y todos del tipo Soberano. Descendiendo lentamente del cielo, mientras sus bocinas sonaban mucho más fuertes que antes.

Las personas que habían venido para la reunión al ver esta cantidad de máquinas no pudieron evitar entrar en pánico. Nunca antes habían visto a tantos reunidos, tal vez se habían enterado del plan de Naruto para destruirlos..., pero eso no podía ser posible.

Todos ellos entonces vieron a su gran líder transformándose nuevamente en su forma Bijū, mientras ambos los clones empezaban a crear gigantescas bolas de Chakra frente a sus hocicos, todo esto con el fin de destruir a la mayor cantidad de Segadores posibles.

Los refugiados alentaron a Naruto, esperando que tal cantidad de Chakra sea suficiente para acabar con todos ellos.

Los clones de Naruto —quienes se encontraban dentro del manto de Chakra negro de Kurama— aumentaron considerablemente el tamaño de la Bijudama, para luego combinarlas, transformándolas en una bola inmensa, la cual creó una gran sombra en varios cientos de metros a la redonda.

Los segadores al divisar aquello, rompieron filas para esquivar el devastador ataque. Pero aunque ellos eran unas máquinas muy avanzadas, no eran tan rápidas como para esquivar ese ataque que ya muchos de sus compañeros habían presenciado. No obstante, este era mucho más masivo, y por ende, mucho más poderoso que aquellos ataques que ya habían visto.

Los clones entonces dispararon la Bijudama, la cual a una gran velocidad llegó donde se encontraban esos Segadores, creando una inmensa onda expansiva en el aire, el cual movió la tierra y causó inmensas ráfagas de viento, desintegrando a más de 40 Segadores a su paso. Ni siquiera sus barreras cinéticas a su máxima potencia pudieron hacer algo para resistir tal ataque.

Los clones entonces se miraron entre sí, ya que los Segadores supervivientes aterrizaron—. ¡Je! Parece que jefe está a punto de mandarlos al infierno —habló uno de los clones, mirando hacia su compañero, quien sonrió mientras una garra de Chakra salía de su estómago, apuntándola hacia los segadores que estaban cargando sus cañones.

El clon entonces levantó el dedo del medio de su garra, y aunque esas máquinas no parecían enojarse por nada, el clon concluyó que lo hicieron ya que todos hicieron sonar sus bocinas de una forma distinta a la usual. Seguidamente, dispararon sus cañones, pero el clon esquivó los rayos a duras penas mientras empezaba a reír a carcajadas junto con el otro clon, quien no tuvo tiempo de esquivar los rayos que fueron hacia él, debido a las risas.

El otro clon rió aún más fuerte, justo para oír un poderoso estruendo detrás de él. El clon miró hacia atrás, al igual que todos los segadores que habían aterrizado. Pero al ver lo que había emergido de la edificación frente a ellos —el cual era un enorme castillo—, dieron un brinco para regresar al aire, pero ya era tarde para todos ellos.

— ¡Sí! ¡Eso es, malditos bastardos! ¡Llegó su fin! Jajajajaja — rió fuertemente mientras disparaba algunas diminutas Bijudamas hacia los segadores que empezaron a huir. No eran ataques poderosos, más bien eran ataques para molestarlos y disminuir la velocidad de su huida.

Unos minutos antes, en el sótano del castillo, Naruto se encontraba terminando lo último que necesitaba para poner todo en marcha—. Esta cantidad de Chakra será suficiente —habló Naruto apretando los puños—. Ojala hubiera habido otra alternativa; ojala hubiera podido salvarlos… —susurró Naruto, pensando en sus difuntas esposas, hijos y antiguos amigos.

—Fue un placer conocerte, muchacho. No sé si desapareceré para siempre junto contigo, o si renaceré luego de varios años. Pero déjame decirte que eres el humano con más agallas, coraje y carácter que he visto. Hemos tenido unas grandes vidas; hemos hecho todo lo que queríamos antes de que estos bastardos llegasen. Haz superado a todos; eres el más fuerte... Mierda, incluso mucho más poderoso que mi padre. Pero nunca imaginamos que podríamos tener tales enemigos. Así que no debes lamentarte; tú no podías salvar a todos aunque quisieras. Ahora, acaba con ellos de una buena vez. Hazles saber que nunca debieron invadir nuestro planeta —declaró Kurama en la mente de Naruto, quien al oír esto se paró del suelo para luego acercarse a la gran maquina frente a él.

La máquina estaba conectada a varios grandes y gruesos tubos, los cuales iban hacia todas las direcciones del sótano donde se encontraba. Caminó un poco para luego detenerse frente a la máquina, la cual era de forma cilíndrica, e iba hacia el techo del sótano.

Y justo en el medio de dicha maquina había una pequeña puerta. Naruto la abrió e hizo que el Fruto del Edén apareciera en su mano derecha. Metió la esfera dentro del compartimiento, para luego volver a cerrar la pequeña puertecita.

—He cargado suficiente Chakra para que la Descarga envuelva al planeta entero y además salga al espacio exterior para acabar con los que se encuentran en ese lugar… —expresó, justo para oír un poderoso estruendo. Mientras tanto, todos los tubos que se encontraban en la habitación empezaron a silbar y a brillar a un color dorado.

Entonces en el techo del castillo emergió una especie de estaca metálica de color negro, de unos 15 metros de circunferencia, y una alargada punta al final.

Entonces, eso que emergió del techo también empezó a brillar, y lo que estaba brillando empezó a subir y a concentrarse en la punta, creando una pequeña bola de luz en ese lugar, la cual empezó a crecer y crecer. Finalmente se desprendió de ese lugar, cubriendo lentamente el castillo, mientras empezaba a expandirse más y más, aumentando la velocidad de la expansión por cada segundo que pasaba.

En el sótano, Naruto vio el haz de luz acercarse; solo cerró los ojos esperando a su final, y luego todo se volvió oscuro.

En algún lugar del espacio exterior – Alrededor de cien mil años después.

En una nave espacial, una mujer, de unos 30 años de edad. Con cabellera larga y rubia un poco oscura; labios finos; pequeñas cicatrices en el rostro; tez blanca, y con una armadura gris que contaba con el dibujo de un dragón rojo en el pecho que se extendía hacia el hombro izquierdo de su armadura.

Esta mujer era la Comandante Shepard; ella acababa de regresar de una misión de reconocimiento en una colonia humana donde todos sus habitantes habían desaparecido. Se paró en una plataforma y al instante algo lo rodeó, analizándola y tomando su forma, para luego proyectarla en otro lugar.

Lugar donde se encontraba un hombre —quien estaba sentado en una silla con una de sus piernas cruzadas— fumando un cigarrillo. Éste hombre llevaba puesto un traje de color negro, y el cuello de su traje era de color gris.

El hombre al ver a Shepard proyectado frente a él, habló—. Shepard, buen trabajo en Progreso de la Libertad. Los quarianos han enviado sus descubrimientos sobre el informe de Veetor. No hay nuevos datos, lo cual es una sorprendente señal de calma, dada nuestra historia —dijo el Hombre Ilusorio mientras movía sus manos, pensando en cierto incidente de años atrás entre los quarianos y Cerberus.

—Tú y yo tenemos métodos diferentes, pero no puedo discutirte los resultados —finalizó el Hombre Ilusorio.

Shepard al oír todo esto, replicó—. ¿Has pensado en jugar limpio, aunque solo sea para variar? —preguntó ella.

El hombre ilusorio objetó—. La diplomacia es estupenda cuando funciona, pero difícil cuando todo el mundo te percibe como un peligro. Más importante aún, has confirmado que son los recolectores quienes están detrás de las abducciones.

Shepard al oír esto último se cruzó de brazos mientras preguntaba—. ¿Por qué tengo la sensación que ya sabias de ellos?

—Tenía mis sospechas, pero necesitaba una prueba. Los recolectores son enigmáticos cuando menos. Viajan de vez en cuando a los Sistemas de Terminus en busca de objetos y especímenes, en apariencia poco importantes. Normalmente, a cambio de tecnología. Cuando completan la transacción, desaparecen tan rápido como han aparecido; de vuelta a más allá del inexplorado relé Omega 4. Hasta ahora, no tenemos pruebas de un ataque directo por parte de los recolectores —contestó el Hombre Ilusorio mientras daba una calada a su cigarrillo.

Shepard al oír todo esto asintió con la cabeza y agregó—. Los recolectores son sin duda enemigos de los humanos, pero ¿Cómo sabemos que tienen relación con los Segadores?

El Hombre Ilusorio al oír la pregunta cruzó la otra pierna, mientras ponía las cenizas de su cigarrillo en el cenicero a su lado—. Su atención solo se centró en los humanos solo después de que el Soberano fuera destruido por la flota humana y por ti. Las abducciones tienen relación, aunque la Alianza y el Consejo se nieguen a creerlo. No esperaré a que los Segadores se pongan en marcha. Hemos de tomar la iniciativa —declaró el Hombre Ilusorio, moviéndose un poco de su asiento.

Shepard al oír esto último se paró correctamente mientras llevaba sus manos detrás su espalda—. Si esto es una guerra, necesitaré un ejército. O un equipo realmente bueno.

—Ya he recopilado una lista de soldados, científicos y mercenarios. Recibirás expedientes de los mejores —contestó el Hombre Ilusorio mientras una pantalla de color anaranjado aparecía a su izquierda, con varios nombres.

—Encontrarlos y convencerlos de que trabajen contigo puede ser difícil, pero eres una líder natural. Yo seguiré rastreando a los Recolectores. Cuando hagan su próxima aparición, lo notificaré a tu equipo y a ti. Estate preparada.

Shepard al oír esto levantó una ceja y preguntó—. ¿No te bastaba con Miranda y Jacob? ¿Cuántos más necesitas para mantenerme a raya?

—Ya les he dejado en claro a Miranda y Jacob que estas al mando. Tú decides quien se une a tu pelotón. Todos los demás de la lista han sido escogidos para esta misión en concreto. Son los mejores —contestó el Hombre Ilusorio.

—Haré lo mejor que pueda con lo que me has dado —agregó Shepard.

—Estoy seguro que sí. Pero antes de que te vayas, tres cosas. —Entonces hizo una pausa para mirar directamente a los ojos a la proyección de Shepard—. Primero, dirígete a Omega y encuentra a Mordin Solus. Es un científico salariano brillante. Nuestras informaciones indican que él sabe cómo contrarrestar los enjambres de buscadores paralizantes.

— ¿Ni siquiera empiezo y ya me estás dando órdenes? —preguntó Shepard cruzándose de brazos.

El Hombre Ilusorio solo la miró y contestó—. Te estoy dando una indicación, lo que hagas con ella es cosa tuya. Estoy seguro que tomaras la decisión correcta.

Shepard al oír esto asintió satisfecha y luego dejó de cruzarse de brazos para preguntar—. Muy bien. ¿Qué son las otras cosas?

El Hombre Ilusorio al oír esto tomó una gran calada a su cigarrillo mientras se levantaba de su asiento, para luego dar la espalda a Shepard mientras miraba hacia el gran sol que se encontraba frente a ellos—. Nuestra red detectó que hace algunos años atrás un Relé de Masa apareció repentinamente cerca del Abismo del Alcaudón.

Shepard al oír esto levantó una ceja en confusión y preguntó—. ¿Qué tiene de raro? Seguramente es otro Relé de Masa que sirve como medio de conexión para los otros Relés de la Vía Láctea.

El Hombre Ilusorio negó con la cabeza y replicó—. Te equivocas, este Relé de Masa no está conectada a ningún otro Relé de Masa que conozcamos. Es más, no está conectada a esta galaxia, sino a una desconocida.

Esto sí que extrañó bastante a Shepard—. ¿Dijiste a una desconocida? ¿Pero qué tiene de importante? Explícate —habló con impaciencia.

El Hombre Ilusorio volvió a darse la vuelta, para luego sentarse nuevamente en su silla—. Ese Relé de Masa conecta a una galaxia desconocida, y como sabrás, los Relés de Masa conectan a Sistemas Estelares. El Sistema Estelar de dicho Relé no es muy grande; tiene un solo planeta, y se encuentra a tan solo quinientos mil kilómetros de distancia de ese planeta.

—Sabes muy bien que entrar a un Relé desconocido puede ser un problema, recuerda a las Rachni —replicó Shepard.

—Tienes razón, pero Cerberus no se arriesgaría a entrar en contacto con una especie que pudiera poner en peligro a la raza humana. Este planeta parece estar inhabitado, pero aquí es donde viene lo interesante —negó el Hombre Ilusorio.

Shepard levantó una ceja con intriga, pero permaneció en silencio—. Hemos detectado una señal segadora en este planeta. Es bastante antigua y la señal parece estar por desaparecer, intenté enviar a algunos de mis exploradores, pero algo rodea a ese planeta. No sabemos qué es, pero es un elemento desconocido. Es como una barrera protectora que cubre completamente al planeta. Mucho más poderosa que cualquier barrera cinética que conozcas. Y atravesarla no es sencillo, solamente una nave lo suficientemente equipada podría ser capaz de hacerlo.

— ¿Una barrera cubriendo a un planeta en su totalidad? Es extraño… ¿De cuántos años estimas que es la señal Segadora? —preguntó Shepard.

El Hombre Ilusorio tomó otra calada de su cigarrillo antes de expulsar el humo—. De unos cien mil años de antigüedad —contestó.

Shepard al oír esta información llevó sus dedos en su barbilla mientras reflexionaba—. Cien mil años… Lo más probable es que ese planeta del que tú hablas fue uno de los que fueron atacados en algún ciclo anterior. Si dices que fue hace unos cien mil años, entonces la civilización que vivió allí es más antigua que la de los proteanos. Seguramente, los seres de ese planeta dejaron algún tipo de ayuda para que las próximas generaciones puedan combatir a los segadores. Tal vez esa señal segadora de la que hablas tenga mucho que ver —expresó Shepard luego de estar pensando por varios segundos.

El Hombre Ilusorio dio una media sonrisa—. Pues ya sabes lo que tienes que hacer, Shepard. Dirígete a ese planeta e investiga esa señal. Si encuentras cualquier cosa que pueda ayudarnos en la lucha contra los Segadores, lo mejor es que lo traigas contigo para que podamos analizarlo y crear algún arma que pueda ayudarnos a derrotarlos.

—Entonces necesitaré una nave para poder atravesar el planeta. No podré utilizar una cualquiera —solicitó Shepard.

—Pues no te preocupes por eso, tu petición tiene que ver con el último punto. He encontrado a un piloto que creo que puede gustarte. Dicen que es de los mejores. Alguien en quien puedes confiar. —Entonces una pantalla de color azul apareció frente al Hombre Ilusorio, quien presionó algo en dicha pantalla, cortando la comunicación con la Comandante.

Shepard entonces vio que el domo anaranjado que la rodeaba empezó a bajar, justo para oír la voz de un viejo conocido—. Eh, Comandante. ¿Cómo en los viejos tiempos, no? —preguntó alguien detrás de ella.

Shepard se volteó con una sonrisa—. Joker —dijo con una sonrisa mientras se acercaba a su antiguo piloto para estrechar su mano con él. Posteriormente, ambos subieron unas escaleras para salir de la Sala de Comunicaciones.

—No puedo creer que seas tú Joker —continuó Shepard mientras seguía a Joker a algún sitio; ella no sabía a donde iban, Joker solamente dijo que lo siguiera.

Joker sonrió y contestó mientras miraba hacia atrás—. Mira quien habla. Te vi morir en el espacio —replicó mientras doblaba en una esquina.

—Solamente tuve mucha suerte. Pero, ¿Cómo has llegado aquí? —preguntó Shepard a Joker, quien contestó.

—Comandante, todo se fue al traste contigo. El consejo quiso acabar con todo lo que habías logrado. Se rompió el equipo, se archivaron los registros y a mí me mandaron a la Tierra. La Alianza me quitó lo único que me importaba. Diablos, sí, me uní a Cerberus —afirmó Joker mientras se aproximaba a su destino.

The Normandy Reborn - Soundtrack

Shepard entonces lo miró con cara interrogante y preguntó—. ¿De verdad confías en el Hombre Ilusorio?

Joker sonrió mientras miraba por una ventana, lugar donde se veía un gran hangar espacial no muy iluminado—. ¡Ja! No confió en nadie más que yo. Pero no son tan malos, te han salvado la vida. Y me han dejado volar nuevamente… Y además, esta esto… —comunicó Joker con una sonrisa mientras miraba hacia el Hangar, al igual que Shepard.

—Me lo dijeron anoche. —Entonces, las luces del hangar se encendieron lentamente, revelando a una nave de forma alargada, con dos propulsores de la misma forma en cada lado. De color blanco y con rayas negras. Pero lo más resaltante era que en varios sitios contaba con la inscripción "SR2."

—Sienta bien estar en casa, ¿eh Comandante? —preguntó Joker.

—Supongo que debemos bautizarla —agregó ella, solo para obtener una sonrisa de Joker. Seguidamente, ambos se dirigieron al hangar para luego subir a bordo de la Normandía SR-2, y una vez allí dentro, para dirigirse hacia algún punto del infinito a toda velocidad.

Dentro de la Normandía.

Una vez que Shepard había registrado su nueva nave, se había dirigido hacia la cubierta de comando, lugar donde se encontraban Miranda y Jacob—. Bienvenida a la nueva Normandía, Comandante —dijo Jacob, un hombre de tez oscura, con un bigote y barba en su barbilla.

Shepard dio unos pasos más hacia el frente para bajar a unas pequeñas escaleras, ingresando de esta forma a la Cubierta de Comando, allí Miranda dijo—. He revisado los expedientes, creo que lo más recomendable seria buscar y reclutar a Mordin Solus en Omega. Sabemos que los Recolectores utilizan algún tipo de tecnología avanzada para inmovilizar a sus víctimas. Y Mordin Solus es capaz de crear una contramedida para protegernos —expresó Miranda. Era una mujer bastante hermosa, de cabellera negra y larga, de expresiones faciales delicadas

Shepard al oír esto asintió con la cabeza—. Tienes razón, sin esa contramedida estaremos expuestos cuando nos topemos con los Recolectores. —Justo al terminar de decir esas palabras, todos pudieron oír una voz robótica diciendo—. Lo más lógico sería empezar por reclutar al profesor Solus, pero lo más recomendable sería investigar la señal Segadora.

— ¿Quién eres? —preguntó Shepard mirando hacia el techo de la nave.

Al decir eso, en la mesa que se encontraba detrás de ella, apareció una proyección pequeña, tenía la forma de una pelota con un cuello —completamente de color azul claro.

—Soy la Inteligencia Artificial de la Nave. A la tripulación le gusta llamarme SID —contestó la IA.

—Hmm. Está bien, ¿pero por qué crees que deberíamos hacer primeramente eso que tú dices? —cuestionó Shepard.

SID contestó monótonamente—. Según el informe del Hombre Ilusorio, la señal Segadora va disminuyendo por cada segundo transcurrido. Por lo tanto, lo mejor sería investigar dicha señal antes de que sea demasiado tarde, Comandante. —Y entonces SID volvió a desaparecer.

En ese entonces, se oyó la voz del piloto—. Comandante, ya hemos terminado con los preparativos del despegue. Cuando quieras, elige un destino en el mapa de la galaxia en el puesto de mando y trazaré el rumbo. Ya hemos agregado las coordenadas del Relé de Masa que apareció cerca del Abismo del Alcaudón. Si lo deseas, podemos ir ahora mismo a ese lugar. Trace su rumbo a Alcaudón y luego iremos de la forma tradicional a ese Relé. Espero que tenga dinero suficiente para comprar combustible, Comandante —bromeó Joker por el intercomunicador.

Shepard sonrió y se dirigió hacia el mapa de la galaxia—. Pues iremos inmediatamente a ese lugar; veamos que conseguimos en ese planeta. Espero que puedas atravesar esa barrera, Joker.

—No hace falta ni que lo menciones, Comandante. Mi bebe y yo atravesaremos esa barrera 'impenetrable' sin ningún problema —aseguró Joker.

Shepard asintió con la cabeza y luego ordenó a todos a preparase. Así lo hicieron todos y ella caminó hasta mapa de la galaxia para seleccionar su destino. Una vez que la nave estuvo cerca del Relé de Masa del sistema en el cual ellos se encontraban actualmente, Joker se acercó aún más, para que el Elemento Cero del núcleo envolviera a la Normandía y la enviara a velocidades superiores a la de la luz rumbo a Alcaudón.

Una vez allí, Joker dirigió la nave manualmente al nuevo Relé de Masa. Tardaron varias horas, pero al llegar, sucedió lo mismo que al principio. Ellos casi al instante llegaron a su nueva localización.

Nadie sabía en donde se encontraban, era como si esta galaxia hubiera aparecido de la nada, ya que no había registros de ella en ningún sitio.

El otro motivo por el cual no sabían en dónde se encontraba era porque algo parecía bloquear los sistemas de coordenadas de la nave. Pero lo único que a Shepard le importaba era la señal Segadora.

No le importaba saber en qué galaxia se encontraba, lo único importante era ver qué era eso, y traerlo con ella si podía ser una ayuda en la lucha contra los Segadores.

Shepard entonces se dirigió a la cabina, lugar donde se encontraba Joker discutiendo con la IA de la nave—. ¿En cuánto tiempo llegaremos? —preguntó Shepard.

Joker al oír esto dejó de discutir y miró hacia atrás para ver a Shepard—. En unos minutos, el planeta no se encuentra lejos del Relé… —Entonces hizo una pausa mientras presionaba un botón en el tablero—. Les habla su piloto, les sugiero a todos que se sujeten. Estamos por experimentar algunas pequeñas 'turbulencias'.

Shepard instantáneamente se sujetó por algo de la cabina, justo para ver a través de la ventana el planeta que el Hombre Ilusorio había mencionado, además de aquella barrera que cubría al planeta en su totalidad, sin duda era impresionante.

Shepard al verlo con sus propios ojos pensó que los antiguos habitantes dejaron aquella barrera de color azul oscuro para proteger lo que estuviera allí, tal vez un arma lo suficientemente poderosa para destruir a los segadores. Además, había varios restos de naves antiguas, muy, muy antiguas alrededor del planeta.

—Escudos Cinéticos al máximo. —Shepard oyó a SID decir.

La nave entonces estuvo frente al planeta, más específicamente, a la barrera que la envolvía.

Joker no esperó más y avanzó hasta que la punta de la nave hizo contacto con la barrera. Al instante, los tripulantes sintieron con obviedad que todo el interior la nave empezó a sacudirse violentamente, y todos ellos hicieron su mayor esfuerzo para no caer al piso debido a las sacudidas.

—Escudos cinéticos al 60% y disminuyendo rápidamente —SID habló nuevamente, y Joker al oír esto gruñó y aumentó la velocidad de la nave. Sin embargo, no era sencillo; era como si una pared de goma estuviera disminuyendo la velocidad.

— ¿Qué sucederá cuando nos quedemos sin barreras? —preguntó Shepard a SID, quien contestó. El resultado más probable es que acabemos como las naves que intentaron atravesar la barrera.

Shepard asintió con la cabeza, mientras un poco de sudor caía de su frente al oír a SID diciendo que los escudos estaban a un 20% de su capacidad.

—Vamos, vamos bebe. No quiero perderte otra vez —gruñó Joker intentando empujar aún más la velocidad de la Normandía, la cual estaba empezando a atravesar casi por completo la barrera, la cual era bastante gruesa, y esa era la razón por la cual estaban teniendo bastantes problemas.

—Escudos al 5%. Redirigiendo energía del núcleo a los escudos… —transmitió SID mientras intentaba dar un poco de energía a los escudos.

Todos en la nave empezaron sintieron que la temperatura aumentó considerablemente, haciendo que todos empezaran a sudar pesadamente, pero tan solo durante unos instantes ya que la temperatura volvió a la normalidad—. Escudos recargados a un 45%.

—Joker, apresúrate. No creo que SID pueda hacer lo mismo otra vez —ordenó Shepard, secándose el sudor de la frente.

Joker gruñó fuertemente—. Ya casi, ya casi. Tan solo unos pocos metros más… —habló entre gruñidos. La nave seguía sacudiéndose en su interior, y todos seguían sujetándose para no caer.

— ¡AAAAAAAAAAAARRRGGGH! —gruñó Joker por una última vez, para finalmente sonreír al percatarse de que las sacudidas se detuvieron—. Jejeje. Listo, Comandante. Le dije que mi nena podía hacerlo —habló orgullosamente, sonriendo e inflando el pecho.

Shepard también sonrió mientras se acercaba a Joker para darle una palmada en su hombro—. Buen trabajo, Joker. Ahora, entra en su atmosfera y aterriza cerca de… —Pero Shepard se detuvo ya que una alarma empezó a sonar en toda la nave, mientras unas luces rojas se encendían y apagaban.

Todos entonces sintieron un temblor en la nave, el cual hizo que muchos vuelvan a sujetarse para no caer—. ¿Qué sucede, Joker? Creí que ya habíamos atravesado la barrera —expresó Shepard mirando hacia Joker, quien estaba presionando varios botones en el tablero frente a él.

—N-No lo sé, nada está funcionando. Ninguno de los controles está respondiendo —contestó Joker intentando recuperar el control de la nave.

SID tampoco sabía qué estaba sucediendo. Por lo tanto, decidió permanecer en silencio. Sin embargo, SID detectó que algo empezó a jalar fuertemente a la nave hacia tierra firme, y justo cuando estuvo por informarles sobre esto, se dio cuenta de que todos los que estaban parados en la nave habían caído al piso, y los que estaban sentados, mostraban signos de estar sintiendo una gran presión sobre ellos.

— ¡¿Qué diablos está sucediendo?! —gritó Shepard mientras intentaba levantarse del piso debido a la gran presión que sentía rodearle.

Joker también intentó levantarse, pero no pudo debido a la presión—. ¡No!... lo… ¡sé! Arrgh. Parece ser que algo nos está atrayendo rápidamente hacia tierra firme…. ¡Sujétense, esta no será una bonita caída! —gritó Joker con signos de molestia en su rostro.

Tal vez si la tripulación no hubiera recibido entrenamiento espacial, lo más probable es que todos estarían muertos en estos momentos debido a la presión.

—Tal vez la gravedad del planeta es mayor de la que pensábamos —indicó SID, pero ni siquiera ella sabía que estaba sucediendo, ya que no podía analizar el planeta por más que lo intentaba, algo estaba bloqueando los sistemas de análisis de la Normandía. Era como si alguien estuviera impidiendo que este planeta fuera analizado.

Al entrar a la atmosfera del planeta, Joker pudo darse cuenta de que todo estaba cubierto por nubes de color purpura; no se veía tierra firme por ningún sitio.

La Normandía siguió descendiendo, hasta llegar a esas nubes, las cuales relampaguearon al percatarse de la presencia de la Normandía.

Shepard ahora sí que estaba nerviosa; ella había visto muchas cosas en su vida como soldado de la Alianza, y sabía que algo o alguien estaban en este planeta, y lo que sea que fuera eso no estaba para nada contenta con su visita. Ella no era estúpida. Lo mejor sería investigar rápidamente esa señal y retirarse rápidamente para no sufrir bajas.

Shepard entonces se rodeó con su manto biótico, haciendo un supremo esfuerzo para ponerse en pie... Y logró hacerlo. Ella consiguió ponerse en pie —pero con mucha dificultad— para luego acercarse lentamente hacia Joker y mirar a través de la ventana.

Shepard solo vio nubes purpuras que parecían no tener fin mientras descendían. Además, había varios relámpagos alrededor de la nave. Pasados varios minutos, pudieron descender aquellas nubes eternas, solo para ver tierra firme.

Joker miró con esfuerzo hacia su Comandante, quien asintió con la cabeza mientras intentaba sentarse en el asiento al lado de Joker. Pero antes de que pudiera hacerlo, Shepard sintió que todo había vuelto a la normalidad.

Joker no esperó ningún segundo y rápidamente retomó los controles de la Normandía para estabilizarla y disminuir la velocidad del descenso, aterrizándola sin ningún tipo de problemas en tierra firme.

La tripulación dándose cuenta de que todo había acabado, soltaron suspiros de alivio—. Buen trabajo, Joker. ¿Qué tan cerca estamos de la señal segadora?— preguntó Shepard secándose el sudor de la frente.

SID contestó—. Distancia aproximada... 600 metros. —Shepard levantó una ceja, ¿tan cerca? Ella creyó que aterrizaron lejos de su destino—. ¿Alguna información relevante sobre este planeta? —indagó.

—Condiciones atmosféricas y temperaturas semejantes a las de Tierra. Mis sensores solamente pueden detectar eso. Lo siento, Comandante —SID se disculpó.

Shepard nuevamente levantó una ceja—. ¿Estás segura de eso? Este clima no se ve para nada amigable —cuestionó Shepard, mirando a través de la ventana a este nuevo planeta.

Todo se veía muy oscuro, no había iluminación, no habían arboles ni lagos. La tierra era de un color azulado muy extraño—. Sí… He revisado los análisis unas mil veces y no he encontrado ningún problema. El clima de este planeta tiene un parecido con la Tierra en un 99.9998%.

Shepard al oír esto no discutió más, solo asintió con la cabeza y dio media vuelta, justo para ver a Jacob y Miranda a la salida de la cabina—. Prepárense, investigaremos rápidamente esa señal y luego nos partiremos inmediatamente de este planeta.

Tanto Miranda como Jacob asintieron con sus cabezas para luego dirigirse rápidamente a sus respectivos camarotes para prepararse.

Shepard también lo hizo, y una vez allí ella, se equipó su armadura Sangre de Dragón, para luego salir de allí e ir al hangar de la nave. Lugar donde ya era esperada por Jacob y Miranda.

—Recuerden, solamente estamos aquí para investigar la señal. No se distraigan; si ven algo hostil, disparen a matar. No queremos sorpresas, ¿cierto? —razonó Shepard mientras revisaba su M-8 Avenger.

Jacob y Miranda asintieron con sus cabezas y también revisaron sus armas, viendo que la puerta del hangar se abrió lentamente. Rápidamente se pusieron sus máscaras de oxígeno; ellos no podían creer que este planeta tuviera semejanza con el clima de la Tierra.

Cuando la puerta posterior de la nave se abrió completamente, una fuerte ráfaga de viento entró por ese lugar. Shepard no se inmutó debido a su casco, pero Jacob y Miranda debieron cubrirse un poco debido a ella.

—Aquí Shepard, estamos a punto de descender. Joker, controla que todo esté funcionando en la Normandía. Quiero que todo este funcional por si tenemos que salir rápidamente de este planeta —informó Shepard por su intercomunicador.

—Entendido, comandante —contestó Joker, justo para verlos descender de la nave por la plataforma y luego dar unos pasos en tierra firme.

Shepard al pisar tierra firme sintió un escalofrió; ella no sabía por qué, pero algo le estaba dando un mal presentimiento. Shepard entonces miró hacia el frente, y pudo divisar un castillo entre la espesa neblina. Bueno, lo que quedaba de lo que alguna vez había sido un castillo.

Shepard prestó una inusual atención a la edificación, debido a que se asemejaba con demasía a uno de aquellos castillos que existieron en la Edad Media; tal vez los antiguos habitantes de este planeta no eran tan diferentes a ellos.

—Aquí Shepard, la señal parece provenir dentro del castillo. Iremos a echar un vistazo. ¿Recibido, Normandía? —preguntó Shepard a través del intercomunicador.

Solo recibió estática como respuesta. Por lo tanto, volvió a repetir lo que dijo, pero nuevamente…, estática.

Ella miró hacia atrás para ver su nave, y se sorprendió por lo que vio allí. O mejor dicho, por lo que no vio allí. La Normandía había desaparecido, ni siquiera había rastros de que la nave había aterrizado.

—Normandía, aquí Shepard, no he dado autorización para que despegaran —volvió a decir Shepard en su comunicador, pero nuevamente, no obtuvo respuesta.

Jacob y Miranda rápidamente se voltearon, viendo lo mismo que Shepard—. ¿Qué sucede, comandante? ¿A dónde fue la nave? —preguntó Miranda.

Shepard gruñó e hizo una señal para que siguieran hacia adelante mientras agarraba el fusil de su espalda para apuntarlo hacia el frente y caminar lentamente en dirección al castillo—. No lo sé… Creo que este planeta tiene algo que ver. Sigamos adelante, tal vez encontraremos las respuestas que buscamos en ese castillo.

Dentro de la Normandía, Joker podía oír la conversación de Shepard, pero por más que intentaba, no podía comunicarse con ellos—. Joker, parece ser que la barrera que cubre al planeta ahora está cubriéndonos. Tal vez ese es el motivo por el cual la Comandante piensa que hemos partido del planeta —informó SID apareciendo en una mesa al lado de Joker, quien al oír esto gruñó mientras se cruzaba de brazos.

—Entonces tendremos que esperar a que la Comandante encuentre lo que está buscando. Aún faltan unos minutos para que se recarguen nuestros escudos. Así que solo esperaremos unos minutos, y si la Comandante no regresa, entonces tendremos que atravesar la barrera nuevamente e ir a buscarlos.

SID empezó a hacer unos ruidos hasta que replicó—. Lo más recomendable sería no hacer lo que has propuesto. He hecho algunos análisis a la barrera, y los resultados indican que la nave no resistirá como lo hizo en el espacio. Esta barrera es mucho más corrosiva.

Joker al oír esto rápidamente giró su cabeza para mirar la figura de SID, y cuando estuvo a punto de contradecirla, vio a través de la pantalla que mostraba el exterior algo que lo preocupó.

— ¡Comandante Shepard! Si puede oírme, entre rápidamente a ese castillo y escóndase, ¿me oye, Comandante?... ¡Escóndase! —Joker solo gruñó cuando se dio cuenta de que Shepard no escuchó su advertencia, pero se limitó a observar; Shepard podía cuidarse de sí misma.

De regreso con la Comandante y su equipo, éstos seguían caminando hacia el castillo; había una gran puerta la cual ya pasó a mejores días. Shepard entonces hizo señas a su equipo para dirigirse hacia ese lugar. Sin embargo, empezaron a oír unos muy extraños gruñidos.

Shepard conocía esos gruñidos; los conoció en su visita a Eden Prime para obtener la baliza Proteana. Por lo tanto, rápidamente se dio la vuelta y ordenó—. ¡Cascarones! ¡Rápido! Entren al castillo —comandó mientras disparaba algunas ráfagas de su fusil a los cascarones, los cuales aparecían prácticamente de la nada.

Jacob y Miranda asintieron y dieron fuego de cobertura mientras retrocedían hacia el castillo. Los tres subieron una colina no muy alta que llevaba hacia la entrada del castillo, el cual estaba rodeado por lo que alguna vez había sido un rio.

Continuaron disparando, pero los cascarones empezaron a salir cada vez más; era casi como si no tuvieran fin—. ¡Comandante! Estoy por quedarme sin munición, y no podremos resistir mucho con nuestros poderes bióticos. ¡Debemos entrar ya! —exclamó Miranda mientras recargaba su M-9 Tempest.

Shepard asintió con la cabeza, y rápidamente corrieron hacia el castillo, saltando el pequeño estrecho que separaba la colina del castillo.

No se detuvieron, y rápidamente entraron a través de la maltrecha puerta—. Hmm, debemos bloquear el paso, o ellos entrarán —se pronunció Jacob, mirando hacia la entrada.

Shepard asintió y rápidamente se rodeó con su capa biótica, lanzando un poderoso ataque biótico al techo y derramándolo. El techo ya era muy viejo, y por tal razón, no resistió ese poder—. Vamos, esto no los contendrá por mucho… —Y Shepard se detuvo allí, ya que oyó múltiples bocinas, como las de un barco, pero mucho más potentes.

— ¿Qué es eso? — Shepard preguntó a nadie, mirando hacia el cielo a través de una ventana, lugar donde provenían esas bocinas—. Segadores… —susurró Shepard.

—Comandante, ¿aún no puede comunicarse con la Normandía? Esas cosas nos destruirán —habló Jacob, mirando por una pequeña ventana a casi una decena de Segadores descendiendo de los cielos.

Shepard nuevamente intentó comunicarse, pero solo obtuvo estática—. Maldición… Ya hemos llegado muy lejos como para detenernos; iremos a investigar esa señal segadora sin importar qué. Estoy segura de que encontraremos algo importante en ese lugar… Síganme, la señal proviene de la parte más baja de este lugar.

En la Normandía, todos se encontraban en sus posiciones por si los segadores decidían atacarlos, y Joker sabía que esta situación estaba complicándose cada vez más—. Vamos… apresúrese, comandante —murmuró Joker, resistiendo el impulso de ir al castillo y recoger a sus tripulantes.

Joker entonces vio a varios de los segadores cargando sus armas principales y disparando contra el castillo. Esto casi hizo que pusiera la nave en marcha, pero no lo hizo ya que la voz de SID lo detuvo, recordándole sobre la barrera que aún se encontraba alrededor de la nave.

Joker solo gruñó y siguió observando; todo indicaba que los segadores tampoco podían verlos, tal vez la barrera tenía algo que ver.

De regreso al castillo, Shepard y los demás empezaron a descender a toda velocidad varias escaleras. Todo el castillo estaba empezando a derrumbarse debido a los ataques de los segadores, llegar al sótano era su prioridad.

Siguieron bajando los escalones; estas eran de forma de caracol, e iban muy abajo. Luego de unos cuatro minutos de descender, ellos divisaron el final. Ya estaban muy abajo, y por lo tanto ya no podían oír el sonido de las bocinas de los segadores ni el de sus cañones.

Shepard entonces encendió su omniherramienta, la cual indicaba que la señal estaba muy cerca de ellos, más específicamente, dentro del túnel que ellos vieron cuando al fin descendieron las escaleras. Todos ellos entonces activaron sus visores nocturnos con sus omniherramientas para poder ver, debido a la oscuridad reinante en ese abandonado lugar.

—No se separen, estamos a tan solo 200 metros de nuestro objetivo —ordenó Shepard a los demás, quienes asintieron y siguieron a su comandante por detrás.

Shepard continuó avanzando, todo esto mientras miraba su omniherramienta, hasta que vio que ésta empezó a fallar y a emitir líneas como de estática, lo cual era inusual en una omniherramienta—. ¿Qué diablos sucede? —preguntó Shepard.

Jacob y Miranda tampoco sabían qué responder, ya que sus omniherramientas también estaban fallando—. Bueno, sigamos adelante. Tal vez se debe a que nos encontramos muy debajo de tierra, hemos descendido varios metros más luego de pasar las escaleras —dijo Shepard a los demás.

Ellos siguieron caminando unos pocos metros más, hasta que se dieron cuenta de que había tres caminos. Más específicamente, 3 cuevas—. Cada uno tome un camino, yo iré a la derecha. Comprueben si sus comunicadores funcionan. Informen si encuentran algo —habló Shepard a su equipo, y ambos asintieron y comprobaron sus comunicadores, los cuales estaban funcionando sin problemas entre ellos.

—Muy bien… adelante. —Dicho esto, cada uno ingresó en sus respectivos túneles, los cuales estaban completamente oscuros. Pero gracias a sus visores, ellos podían ver con claridad.

Shepard pudo darse cuenta de que esto aún era parte del castillo. Sin duda alguna, los antiguos habitantes de este planeta debieron ser grandes constructores como para que estos túneles se mantuvieran firmes luego de tantos años. No obstante, Shepard estaba intrigada; los habitantes de este planeta no parecían estar muy avanzados tecnológicamente.

Ella no sabía la razón por la cual los segadores los invadieron, tal vez habían descubierto algo importante, algo que alertó a los Segadores, y tal vez, ese algo se encontraba dónde provenía la señal segadora. Si ella podía obtener eso, lo que sea que fuera, entonces la galaxia podría salvarse de la inminente invasión segadora.

Shepard siguió caminando a través del pasillo para hablar a través de su intercomunicador luego de unos minutos—. Parece que encontré algo, regresen a mi posición. —Shepard guardó su fusil en su espalda, ya que divisó un cuarto que estaba brillando extrañamente de color verde.

Ella entró y lo que vio allí la sorprendió—. ¿Una baliza Proteana? ¿Qué hace esto aquí? —Shepard se preguntó, acercándose lentamente hacia ese objeto de forma alargada, de casi dos metros de altura, pero muy fina.

Shepard entonces se aproximó aún más a la baliza. Si esta era igual a la de Eden Prime, tal vez contenía algún tipo información para derrotar a los segadores. Si bien su primera experiencia con una de ellas no fue placentera, ella debía hacerlo por el bien de la galaxia.

Entonces se paró frente a la baliza, la miró fijamente antes suspirar y acercar sus manos. Shepard la tocó y en un instante todo a su alrededor cambió. En un santiamén Shepard empezó a ver imágenes de personas, humanos luchando contra los segadores.

Pero lo que más sorprendió a Shepard fue lo que estos seres humanos eran capaces de hacer. Podían controlar los mares, los cielos y la tierra. Vio a animales del tamaño de un edificio ayudando a los humanos luchar contra los Segadores. Ellos lograron derrotar a algunos, pero no pudieron hacer mucho.

Entonces contempló a estos seres impresionantes devastados y abatidos, dejándose matar o convertir en uno de ellos. Sin embargo, todo eso cambió cuando una persona apareció.

Un hombre apuesto de cabellera rubia y de gran estatura; con marcas de bigotes en las mejillas; y de aproximadamente 20 años de edad, aunque Shepard pudo darse cuenta de que por la expresión en su rostro, él tenía muchos más años.

Shepard, aunque no podía oír nada, se dio cuenta de que todas las personas vitorearon al hombre recién aparecido, como también que la confianza en ellos había regresado.

Lo siguientes hechos que Shepard presenció fueron cosas de las que jamás olvidaría. Ese hombre… no, ese dios en el cuerpo de un ser humano, hizo cosas que parecerían incluso ridículas e impensables.

Shepard lo vio crear inmensos bosques de la nada, envolviendo y aplastando con ellos a varios segadores del tipo Soberano, además de distintos tipos de lo que ella pudo notar, ataques elementales devastadores.

Hacer flotar a los Segadores en contra de su voluntad hacia lo que Shepard pudo notar, una bola negra en el cielo. Atrayéndolos allí y aplastando a varios de ellos, convirtiéndolos en inmensas bolas que se mantenían en el cielo.

Inclusive lo vio transformándose en un enorme zorro azabache de 10 colas, capaz de solo con sus garras, causar un gran daño en los segadores. Arañándolos y causando profundos orificios en el lugar donde estuvieron aquellas poderosas garras.

Lo vio inclusive crear bolas gigantescas, las cuales se formaban frente a su hocico antes de ser lanzadas y causar daños de proporciones catastróficas.

En este punto Shepard creyó que algún tipo de deidad decidió poner un alto a los segadores y su carnicería alrededor del universo, pero eso no explicaba por qué aun existían. Así que ella se limitó a continuar observando.

Ella vio a esa deidad cayendo en la desesperación en innumerables ocasiones. Shepard pudo notar con facilidad de que había perdido a muchos de sus seres queridos, pero sus estados solo duraban unos pocos días.

Shepard entonces vio a ese hombre aún más decidido. Por cada uno de sus seres queridos que él perdió, Shepard se dio cuenta que destruyó a decenas de Segadores. Tal vez en un estado de furia y desahogo.

Shepard estaba segura de que ese hombre podía acabar con todos los segadores, se lo veía hacerlo con mucha facilidad. Pero eran demasiados, y cada vez más y más de los seres queridos de esa persona morían, y Shepard lo veía cada vez más y más desanimado. Hasta tal punto que lo vio luchando con menos intensidad que en un principio. Pero aun así, todo lo que podía hacer era sorprendente.

Pero luego Shepard vio que las fuerzas de resistencia de ese planeta disminuyeron cada vez más, y aunque ese hombre era muy poderoso, no podía salvarlos a todos.

Entonces todo volvió a cambiar, y Shepard se dio cuenta de que ese hombre ahora estaba en una especie de consejo de guerra, hablando con algunas personas que se veían desesperadas y parecían aclamar por su ayuda.

—Nos aniquilará, pero acabaremos con los Segadores. —Shepard al fin logró oír. Esa declaración le llamó bastante la atención, así que prestó mayor atención.

Pero no pudo hacerlo ya que ella se dio cuenta de que todo estaba desapareciendo; Shepard se dio cuenta de que lentamente se estaba alejando de lo que posiblemente podría ser la única fuente para derrotar a los segadores.

— ¡Nooo! —gritó Shepard, poniendo todo de sí misma para intentar ver qué fue lo que sucedió a continuación. Hizo un gran esfuerzo; uso toda su fuerza de voluntad para intentar ver, y vaya que valió la pena.

Shepard vio a ese hombre rubio poniendo un objeto esférico dorado dentro de una máquina, la cual empezó a brillar intensamente. Shepard observó a continuación que del techo del castillo —en el que ella estaba ahora— apareció una especie de cañón, del cual se desprendió un haz de luz que empezó a cubrir lentamente toda la extensión visible por ella. Mientras que los segadores huían para no recibir ese haz de luz, sea lo que fuese. Pero Shepard comprendió que era un arma capaz de derrotarlos.

¿Cómo llegó a esa conclusión? Sencillamente, ella vio cómo ese haz de luz envolvió a algunos segadores, haciendo que éstos dejaran de funcionar y cayeran como rocas al suelo. Esto no sucedió solamente en el lugar donde se encontraba el castillo, sino en todos lados, inclusive fuera del planeta, destruyendo a todos los segadores que se encontraban varados en el espacio exterior, convirtiéndolos en meras chatarras en el infinito.

Y aunque Shepard quiso ver más, no pudo hacerlo. Ella quería saber qué fue lo que sucedió con aquel hombre que derrotó a los Segadores; quería saber lo que aconteció al final. Pero no pudo ya que sintió que su cabeza empezó a arder, sacándola en un instante de esa visión o lo que fuera que había sido.

Shepard al instante sintió regresar al lugar donde estuvo antes; solo pudo percatarse de que la baliza proteana ya no se encontraba en ese lugar. Lo siguiente que sucedió fue que ella cayó de rodillas, mientras sentía que algo intentaba meterse dentro de su mente. Algo le estaba diciendo que dejara de intentar, que se rindiera y ya no siguiera más.

Pero Shepard hizo todo lo posible para ignorar a aquello que estaba susurrando esas palabras, se empujó así misma hasta el límite para ignorar a aquello—. ¡No lo haré! ¡Acabaré con ellos aunque sea lo último que haga! —exclamó mientras hacía un supremo esfuerzo para ponerse de pie.

—Interesante… —Shepard oyó la voz de una persona en la habitación. No pudo identificar de dónde prevenía, ya que aún sentía que algo estaba intentando manipularla—. ¿D…Donde estás? ¿Quién eres? —interrogó Shepard, quitándose su casco para presionar su cabeza mientras se giraba levemente.

—Estoy aquí, estoy en todos lados. En cuanto a quien soy, eso no es importante. Lo que yo quiero saber es, ¿Qué haces tú en mi humilde morada, y qué es lo que quieres de este lugar? —preguntó la voz, una voz masculina y que se oía bastante sabia, y además transmitía un poder indescriptible que Shepard nunca antes había sentido.

Shepard se giró nuevamente, ya que sintió la voz detrás de ella. Sin embargo, al voltearse, no vio a nadie allí—. D…Detectamos la señal de un Segador en este lugar, vinimos a i-investigar... *jadeo*... con la esperanza de que sea una ayuda para derrotar a los Segadores —contestó Shepard con un poco de fatiga debido a que sentía perder su energía.

— ¿Esperanza?... No existe tal cosa como la esperanza, no con ellos. No hay forma de derrotarlos, simplemente estás perdiendo tu tiempo —replicó la voz.

Shepard negó con la cabeza y contestó—. T-Te equivocas, sí hay esperanza. Yo lo vi… vi cómo los antiguos habitantes de este planeta lograron derrotarlos… —refutó Shepard.

Shepard entonces oyó una risa, una cargada de burla y amargura—. En la realidad, la esperanza es el peor de todos los males, ya que prolonga los tormentos del hombre.

Shepard nuevamente negó con la cabeza, y esta vez dio unos pasos con mucha dificultad mientras miraba en todas direcciones—. T-Te equivocas, la esperanza es nuestro futuro. Sin futuro no tenemos esperanza, sin esperanza podemos simplemente ser maquinas como ellos, programadas para hacer los que nos dicen… —contrarrestó Shepard, e instantáneamente sintió que aquello que estaba intentando entrar en su mente se detuvo.

—Interesante… Sin duda eres alguien interesante, comandante Shepard. Creo que hice una buena decisión al permitirte entrar a mi planeta… —habló la voz.

Shepard no pudo negar que estaba sorprendida de que esa persona conociera su nombre. Este planeta se encontraba fuera de su galaxia; ella no creía que fuera conocida en otras galaxias.

— ¿Cómo lo sabes? —preguntó Shepard sacudiéndose la cabeza para apartar ese malestar que aún quedaba en su cabeza.

Pero la voz ignoró su pregunta—. Sin duda me tienes sorprendido, lograste resistir mi influencia. Utilicé la intensidad que utilizan los segadores para adoctrinar a sus víctimas. Sin duda tienes una mente muy poderosa, además de una fuerza de voluntad que no he visto en milenios —afirmó la voz, aunque en realidad utilizó un poco más de intensidad de la que utilizan los segadores, todo con el fin de probar a Shepard.

— ¿Milenios dices? —preguntó Shepard, ahora menos adolorida. Pero nuevamente estuvo sorprendida, ¿acaso esta persona quiso adoctrinarla?

—Sí… milenos. No eres la primera en venir aquí, pero eres la primera en llegar tan lejos… —contestó nuevamente la voz.

— ¿Qué eres? —Shepard preguntó, y justo en ese entonces, ella oyó una voz a su espalda—. La pregunta correcta seria, ¿Quién eres? —Shepard entonces se dio rápidamente la vuelta y a quien vio allí, la sorprendió.

—Mi nombre es Naruto Uzumaki. Bienvenida a mi mundo, comandante.

XxXxXxXxXxXxX


Notas:


¡Listo! Espero que éste prologo les haya gustado, y espero que le den una oportunidad.

Traten de no sacar muchas conclusiones aun, yo iré explicando muchas cosas en el siguiente capítulo. Tan solo díganme que piensan del prólogo. Me gustaría conocer sus opiniones.

Bueno, el fic empezará en Mass Effect 2. Les recomiendo a las personas que no conocen el juego que compren el Mass Effect 1, es muy interesante, pero no quise escribir desde allí ya que no me pareció recomendable. La historia de los Geth y Saren no me aprecia adecuada.

Bueno, decidí hacer a Shepard mujer, para los que no sepan, Shepard es su apellido, su nombre real nadie sabe (tal vez el creador de la historia) Todos se refieren a ella como "Shepard" o "Comandante." No veo punto en ponerle un nombre, mejor su apellido.

Lo más probable es que esto sea un FemShepXNaruto. Pero eso tendrá que esperar un tiempo.

Bueno, como pueden darse cuenta, ¡Naruto tiene alrededor de 100 mil años! Y les digo que en estos 100 mil años él no perdió el tiempo, en el futuro daré todas las explicaciones, pero por el momento no. Ustedes tan solo tienen que relajarse y esperar nuevos capítulos, los cuales tardaran en ser posteados.

Esta historia la actualizare solamente de vez en cuando, estaré más al pendiente de mi otro fic. "El demonio entre la sombras." Si aún no lo has leído, te recomiendo que lo leas ;) no te arrepentirás.

De paso, agréguenme como su amigo en el Facebook. En mi biografía está el link de mi perfil.

Les deseo un feliz y próspero año nuevo a todos mis lectores, pásenla bien.

Bueno, eso es todo. Saludos y dejen sus comentarios para saber que piensan de este proyecto.

Hasta la próxima.


Capítulo 1

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Última edición por Wbaez93 el Mar May 16, 2017 5:57 am, editado 2 veces en total.
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Summlaris escribió:Los Uchiha han perdido su esencia, han pasado a ser los rock lee de la época. Normal la desbandada de seguidores que sufren.
Los senju son los nuevos uchiha.


Summlaris escribió:los pro-uchihas teneis tanto futuro en este foro como los uchiha contra los senju

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Mensaje #2 por Wbaez93 » Mar May 31, 2016 7:47 pm

Capitulo 2
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Capitulo 3

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Summlaris escribió:Los Uchiha han perdido su esencia, han pasado a ser los rock lee de la época. Normal la desbandada de seguidores que sufren.
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Mensaje #3 por Wbaez93 » Mar May 31, 2016 7:48 pm

Capitulo 4
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Summlaris escribió:Los Uchiha han perdido su esencia, han pasado a ser los rock lee de la época. Normal la desbandada de seguidores que sufren.
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Mensaje #4 por Wbaez93 » Mar May 31, 2016 7:50 pm

"Capitulo 5" | +
Ser Orgánico hablando—. Hola.

Ser Orgánico pensando—. Lo que sea.

Ser No-Orgánico / Demonio hablando—. Asimilación completada.

Ser No-Orgánico / Demonio pensando—. Claro.

Técnicas—. Katon Goukakyuu no jutsu.

Renuncia de Derechos: No soy dueño de Naruto ni de Mass Effect. Créditos a sus respectivos dueños.

XxXxXxXxXxXxXxX

Capítulo 5


Al día siguiente


Un día había pasado desde aquel día en que habían reclutado a Mordin Solus. En estos momentos, la Normandía se dirigía al Relé de Masa más cercano que los llevaría a la Ciudadela.

El motivo por el cual se habían retrasado, fue porque Shepard se había tomado su tiempo en recorrer la zona donde la antigua Normandía se había estrellado.

Así que todos habían esperado a su Comandante hasta que ella decidiera que era hora de partir.

Estuvo varias horas en ese lugar, pero nadie la había acompañado ya que sabían que ella quería estar sola en aquel lugar. Así que todos habían decidido no molestarla.

En ese día, el clon de Naruto ya se había aprendido de memoria todo lo que había en la nave, inclusive el mínimo rayón en las ventanas. Pero no se había disipado ya que la carga de información hubiera perturbado la concentración del original y un accidente pudo haberse ocasionado en la nave de haberlo hecho.

También había hablado con Mordin, quien al enterarse de las habilidades de Naruto estuvo bastante interesado en realizar 'algunas pruebas'. Pero no pudo obtener nada ya que el clon no se lo había permitido debido a varias razones, pero la principal fue porque no podía recibir mucho daño o hubiera sido disipado.

Así que Mordin no tuvo más remedio que dejar de insistir y continuar en su investigación de las contramedidas para los enjambres paralizadores de los Recolectores.

Naruto en ese tiempo aún no había hablado con EDI sobre las mejoras que quería implementar, ya que no había encontrado el momento oportuno para hacerlo, así que decidió guardarlo para después, tal vez luego cuando empezara su entrenamiento con Shepard.

Luego de varias horas, Shepard había regresado, ahora mejor ya que sentía que se había quitado un peso de encima. Así que luego de eso había encomendado poner un monumento en ese lugar y enviar las placas identificativas de los tripulantes sin localizar a sus familiares.

Luego fue a dormir ya que se sentía cansada, y al despertar decidió que lo mejor era ir a la Ciudadela. Así que para ello, Shepard fue a trazar curso al Mapa de la Galaxia, y una vez que lo hizo, fue a hablar con su tripulación mientras Joker se dirigía hacia la Ciudadela.

Lo hacía ya que desde que había empezado su misión con quien había pasado más tiempo había sido con Naruto, y por tal motivo no había podido hablar como debía ser con el resto de su tripulación.

Aunque si bien conversar con Naruto no le desagradaba en absoluto, no quería dejar a un lado a su tripulación. Así que decidió aprovechar el tiempo mientras se dirigían a la Ciudadela.

Luego de unas pocas horas de estar conversando con su tripulación, Joker había dicho que estaban por atravesar el Relé que los llevaría a la Ciudadela, así que Shepard se dirigió a su camarote para ponerse su armadura, no sin antes decirle a su tripulación que podían ir a descansar a la Ciudadela si lo deseaban, pero también había decidido llevar a dos personas junto con ella para que la acompañen.

Una de esas personas había sido Garrus, mientras que la otra había sido obviamente Naruto, así que para ello, Shepard tuvo que dirigirse al hangar de la nave para decírselo.

Una vez que ella llegó al hangar, caminó por el lugar durante unos instantes antes de llegar al lugar donde se encontraba Naruto y sus clones. Allí se percató de que ambos clones estaban mirando fijamente al original, quien aún se encontraba flotando y con esa domo-barrera purpura a su alrededor.

Los clones se percataron de la presencia de Shepard, pero no dijeron nada, sólo continuaron observando detenidamente al original, cosa que causó curiosidad en Shepard—. ¿Por qué lo miran así? —preguntó mientras se ponía al lado de ellos.

El clon de la izquierda contestó—. El jefe está por terminar su entrenamiento. Volverá dentro de unos pocos minutos.

Y el otro clon agregó—. Me pregunto cuando tiempo estuvieron entrenando…

Esto último causó confusión en Shepard, ya que no entendió a lo que refería. Después de todo, el original había empezado a entrenar tan solo el día anterior. Así que las palabras del clon la habían confundido un poco.

Pero sólo permaneció en silencio a la espera de que Naruto finalizara con su entrenamiento, observándolo con detenimiento.

En otra dimensión


En un lugar, rodeado de lo que habían sido montañas, las cuales eran completamente de color marrón y no contaban con ningún tipo de vegetación o rastro de vida, se encontraban tres personas.

Una de ellas era Naruto, quien se encontraba en un lugar despejado, con las manos juntas y sonriendo mientras miraba hacia el cielo.

En ese lugar, se encontraban Kurama y Red, quienes estaban siendo atraídos hacia una inmensa bola que se encontraba a gran altura en el cielo, de unos pocos miles de kilómetros de diámetro que había sido creada a partir de varias de las montañas que estuvieron en ese lugar y también de la misma tierra.

Kurama, al percatarse de la situación, gritó—. GRRR… RED, ¡DEBEMOS DESTRUIR ESA MALDITA COSA O ESTAREMOS ACABADOS! —exclamó Kurama mientras flotaba en contra de su voluntad hacia la inmensa agrupación de rocas en el cielo, era de al menos seis veces del tamaño de la luna del planeta de Naruto, quien aún se encontraba en tierra firme con las palmas juntas mientras aumentaba aún más el tamaño de su Chibaku Tensei.

— ¡Hai Kurama-sama!— Exclamó Red mientras cruzaba los dedos—. ¡Kage Bunshin no Jutsu (Jutsu clones de sombra)! exclamaron Red y Kurama al mismo tiempo, creando un clon de sombra cada uno.

Al instante, el clon de Red se posicionó encima de la cabeza del clon de Kurama, mientras que el original también hizo lo mismo, pero en la cabeza del Kurama original.

Naruto desde el suelo entonces los vio crear dos gigantescas bolas de Chakra, las cuales empezaron a crecer y crecer, hasta llegar a tener un tamaño que impresionó a Naruto—. No sabía que Red podía ayudar a Kurama en hacer una Bijudama… —pensó Naruto impresionado, viéndolos cargar más Chakra a las bolas.

De todos modos, al final, Naruto rió entre dientes—. ¡Chicos, eso no será suficiente para destruirlo! —exclamó Naruto para que puedan oírlo.

Red y Kurama pudieron oírlo con claridad, pero sólo continuaron cargando más Chakra mientras se acercaban cada vez más a la bola de rocas en el cielo.

—Aunque no lo destruirán, debo ponerme a cubierto o podría lamentarlo —pensó Naruto mientras los veía a pocos metros de su Chibaku Tensei.

En el aire, Kurama y Red decidieron que debían dejar de cargar Chakra para continuar su plan, por tal motivo, Red preguntó—. ¿Está listo, Kurama-sama?

Kurama al oír esto sonrió levemente mientras asentía con la cabeza—. ¡Ahora! —exclamaron los cuatro mientras se volteaban y lanzaban las Bijudamas a toda velocidad hacia el lugar donde se encontraba Naruto, quien al ver esto no pudo evitar pensar—. Mier…

Luego de eso hubo una poderosa explosión en ese lugar, una que sacudió por la dimensión entera mientras levantaba una inmensa cortina de polvo que ascendió varios cientos de metros.

Red y Kurama tuvieron que cubrirse debido a que la onda expansiva incluso había llegado al lugar donde se encontraban, pero eso poco les importó ya que ahora podían moverse con libertad.

Y lo mejor para ellos, fue que el Chibaku Tensei de Naruto empezó a deshacerse mientras gigantescos pedazos de rocas caían a toda velocidad hacia tierra firme, las cuales al tocar tierra hacían que esta se sacuda, como si grandes terremotos estuvieran ocurriendo simultáneamente.

Kurama y Red además tuvieron que esquivarlas mientras ellos caían para no terminar aplastados por las descomunales rocas.

Pero luego de unos segundos aterrizaron, Kurama tuvo que taparse un poco los ojos debido al polvo que aún no se asentaba, y Red no tenía problema debido a que no tenía rostro.

Así que sólo esperaron pacientemente, ya que ambos sabían que su último ataque no mataría a Naruto… Porque era inmortal.

Luego de varios minutos, el polvo empezó a asentarse, revelando lentamente a Naruto quien se encontraba sentado en el suelo con una sonrisa, mientras se le veía regenerar parte de su cuerpo.

Kurama y Red también sonrieron mientras se acercaban hacia él, no sin que antes Kurama decidiera disminuir su tamaño. Una vez cerca, ambos miraron a Naruto, quien decidió hablar—. Me engañaron, no sabía que estaban planeando algo así. Ni siquiera tuve tiempo de usar el Kamui, sin duda fue algo que me tomó con la guardia baja—. Afirmó Naruto con una sonrisa mientras los miraba.

Kurama fue quien habló ahora—. Creo que tu personalidad se me ha pegado un poco, estar tantos años dentro de ti me ha pasado factura —dijo Kurama también sonriendo.

Naruto rió entre dientes al oír eso, pero luego se puso de pie mientras se sacudía sus maltrechas prendas—. Pues fue un excelente entrenamiento. Ahora siento que he recuperado todo mi poder, hasta creo que ahora soy algo más fuerte. Pero creo que ya es hora de regresar, chicos. Ya ha pasado un año desde que empezamos a entrenar, así que lo mejor es que regresemos —dijo Naruto ahora tronándose el cuello y espalda, debido a que se sentía adolorido luego de recibir el último ataque.

Kurama y Red se dieron cuenta de ello, pero esto poco les importó ya que habían hecho mucho más daño a Naruto durante el transcurso del entrenamiento. Así que se sentían satisfechos desde hace un buen tiempo.

Luego de eso, Kurama no espero ningún segundo y volvió a ingresar dentro del cuerpo de Naruto, haciéndole caer de rodillas debido al repentino aumento de Chakra que había sentido. Pero luego volvió a ponerse de pie mientras sacudía la cabeza—. Ya puedes regresar, Red. Te haré saber cuándo necesite de tu ayuda —expresó Naruto, y luego de eso Red asintió y se desvaneció deseándole buena suerte a su amo.

Luego Naruto juntó los dedos y también empezó a desvanecerse hasta no dejar ningún rastro en ese lugar.

Hangar de la Normandía


Habían pasado apenas unos pocos segundos desde el momento en que los clones habían dicho que el original regresaría. Así que Shepard sólo había quedado mirando al original al igual que los clones, quienes luego de unos instantes sonrieron y se disiparon en nubes de humo sin decir ni una palabra, cosa que ella no prestó mucha atención.

Pero repentinamente, pudo sentir una sensación parecida a cuando estuvo con el Shinigami o cuando vio a Kurama por primera vez, pero esta sensación no era terrorífico o intimidador.

Simplemente se podía sentir como una poderosa presencia que había aparecido de repente frente a ella. Obviamente supo que se trataba de Naruto, pero no entendió porque pudo sentir aquello tan de repente.

Pero sólo observó mientras veía la barrera alrededor de Naruto desaparecer, al mismo tiempo que dejaba de flotar hasta tocar el piso de la nave.

Luego de eso, vio que empezó a abrir lentamente los ojos al mismo tiempo que empezaba a ponerse de pie.

Una vez que lo hizo, Shepard lo vio estirarse un poco para luego decir—. Buen día, Shepard. Ha pasado un tiempo sin vernos.

Shepard al oír esto levantó una ceja en confusión—. Apenas ha pasado un día —replicó.

—Tal vez para ti. Pero yo estuve entrenando durante un año completo en una dimensión especial que había creado para entrenar luego de mis siestas —refutó Naruto ahora estirándose los brazos.

Shepard no estuvo muy sorprendida, después de todo, ya tenía una idea de lo que Naruto podía hacer, y esto que le había dicho no le parecía algo muy descabellado—. Ah, ya veo. Eso explica por qué sentí hace unos momentos como si hubieras aparecido de repente en la nave —dijo ella.

Naruto asintió y agregó—. Sí, decidí llevar mi conciencia a ese lugar y dejar mi cuerpo aquí en la nave. Pero bueno, no es como si un año fuera mucho para mí. Después de todo, ya te había dicho que los años pasaban en un santiamén para mí. Es cuestión de percepción.

Shepard al oír esto asintió y luego preguntó—. ¿Estas al tanto de todo lo que ha sucedido mientras no estabas aquí?

Naruto asintió instantáneamente—. Sí, gracias a mis clones. Cuando se disipan, sus experiencias y recuerdos regresan a mí. Así que estoy al tanto de todo. No hace falta que me digas nada.

Shepard asintió en comprensión y luego continuó—. Pues eso está muy bien. De todos modos, he venido aquí para decirte que estamos por llegar a la Ciudadela y quisiera que me acompañes para hablar con el consejo. Luego de eso, podremos empezar mi entrenamiento —dijo con una sonrisa.

Naruto también sonrió y agregó—. Pues me agrada oír eso. Pero tengo una solicitud que hacerle, Comandante.

Shepard asintió y le dijo que prosiga, así que Naruto sonrió y continuó—. Pues me preguntaba si usted puede entrenarme también. Quiero aprender a utilizar correctamente esas armas que ustedes utilizan.

Shepard al oír la petición de Naruto no pudo evitar sonreír, así que asintió y contestó—. Pues será un placer entrenarte, 'cadete' —dijo esto último en broma.

Obviamente Naruto se sintió un poco desanimado por el rango que Shepard le había otorgado, pero luego él sonrió y dijo—. Pues si yo soy un cadete, entonces tú serás una Gennin —afirmó sacándole la lengua.

— ¿Gennin? —preguntó confundida.

Naruto al oír esto sonrió mientras explicaba brevemente a Shepard sobre el sistema de Rangos que antes regía en las Naciones Elementales al mismo tiempo que ambos empezaban a caminar juntos hacia el elevador.

Shepard no pudo evitar reír unas cuantas veces al oír el tipo de misiones que hacían esos 'Genin' pero no le había importado que Naruto le haya puesto ese rango, después de todo sabía que solo era una broma como ella lo había hecho anteriormente.

Luego llegaron a la cubierta número dos, y allí ambos se dirigieron hacia la compuerta de salida de la Normandía, lugar donde Garrus los esperaba recostado por la pared.

Pero al verlos llegar juntos, sonrió, aún más ya que se percató de que ambos estaban hablando y riendo, así que se separó de la pared para decir—. Vaya, siempre que tengo la oportunidad de ver a uno de ustedes, la mayoría de las veces se encuentran juntos. Cualquiera pensaría que algo hay entre ustedes dos —afirmó con el deseo de molestarlos un poco.

Shepard y Naruto se miraron durante unos pocos segundos al oír esto, ambos sonrieron y luego volvieron a mirar hacia Garrus, ignorando su intento de hacerlos sentir incomodos, no era como si no hubiera hablado sobre eso antes.

Shepard fue quien habló esta vez—. Tan sólo debo pasar tiempo con mi cadete para que no se pierda o quede muy asustado debido a todo esto que es nuevo para él. Ya sabes, un superior siempre debe cuidar de sus subordinados —afirmó riendo entre dientes.

Esto hizo que Naruto tenga un tic en las cejas—. Oye, tampoco soy un niño. Deberían respetar a sus mayores —replicó con un puchero.

Ahora Garrus también rió mientras caminaba junto con Shepard y Naruto a la salida. Una vez allí, la compuerta se abrió y los tres ingresaron al muelle de desembargue.

Nuevamente Shepard iba al frente mientras que los otros dos la seguían por detrás. Shepard se dirigió hacia donde estaban los rapidtrans. Todos abordaron uno y luego este tomó vuelo al nivel 27 de la Zakera en la Ciudadela.

Durante el viaje, Shepard y Garrus vieron a Naruto cambiarse nuevamente sus atuendos. Shepard ya no se había sorprendido, pero Garrus sí que lo había hecho y por tal motivo no pudo evitar preguntar sobre cómo lo había hecho.

Durante el viaje breve viaje, Naruto se lo explicó brevemente, hasta que luego de unos pocos minutos, el coche llegó a Zakera, así que todos bajaron para luego caminar hacia el frente.

En ese lugar, Naruto vio a varios tipos de razas alienígenas, pero hubo una que le llamó bastante la atención. Naruto pudo describirla como una medusa, pero sabía que su raza era llamada 'Hanar' pero aun así, ver uno por primera vez sin duda le había parecido muy llamativo.

También pudo ver una especie de araña verde que se encontraba muy a la esquina de la habitación utilizando un tablero. Naruto no sabía mucho de ellos, ya que nadie con los que había tenido contacto hasta ahora tenían mucha información sobre ellos, lo único que sabía era que lo llamaban 'Cuidadores'. Así que Naruto pensó en investigarlos un poco, aunque más tarde.

Así que sólo volvió a mirar hacia el frente, percatándose de que Shepard y Garrus lo estaban mirando—. ¿Listo? —preguntó Shepard.

Naruto sonrió y contestó—. Perdón, pero esto es nuevo para mí. No pude evitar distraerme.

—No te preocupes, lo entiendo —agregó Shepard y luego volvió a voltearse para caminar hacia delante, seguida por los dos hombres de su equipo.

Mientras caminaban, todos ellos pudieron oír la voz de una mujer decir—. ¿Problemas con los Segadores? ¡Prueba los servicios crediticios de Kasumi!

Instantáneamente todos miraron hacia el lugar donde provenía la voz, y allí pudieron ver un anuncio donde se veía a alguien con una capucha negra de espaldas.

Así que Shepard fue hacia allí, y al estar frente al anuncio, este parpadeó por unos instantes antes de revelar a una mujer encapuchada—. Contraseña, Comandante Shepard —pidió la mujer del anuncio.

Naruto no detectó malas intenciones por parte de la mujer del anuncio, pero se encontraba mirando disimuladamente hacia arriba, lugar donde se encontraba la mujer controlando el anuncio con su omniherramienta.

Shepard al oír su petición contestó—. El silencio es oro.

Kasumi al oír esto sonrió y continuó—. Qué bien que por fin te conozco, comandante Shepard. Soy Kasumi Goto, una fan.

— ¿Te ha informado Cerberus de la misión? —preguntó Shepard

Kasumi asintió—. La verdad, me sorprende que no me ficharan antes. Supongo que es mi culpa por ser tan escurridiza —contestó con una risita.

Shepard luego de oír eso decidió preguntar otra cosa—. ¿Qué es eso de la contraseña y tanta cautela? ¿Estás metida en problemas o algo así?

Kasumi rió entre dientes y luego contestó—. Soy la mejor ladrona en activo, no la más famosa. Debo vigilar por donde piso para seguir así. También debía asegurarme que todo seguía en orden. Y ya no hay duda posible… eres la comandante Shepard —afirmó Kasumi.

Shepard al oír esto asintió e hizo una última pregunta—. ¿Qué te trajo a Cerberus?

—Es toda una historia. Para resumir me buscaban, así que los rastreé para descubrir por qué. Resulta que buscaban a alguien que se uniera a ti en una misión importante… y ofrecían unas primas increíbles. Yo necesitaba ayuda para una cosa, así que hicimos un trato y aquí estoy.

Esto último hizo que Shepard levantara una ceja en intriga y diga—. Supongo que debo estar al corriente de ese trato…

Kasumi al oír esto suspiró—. Oh sí, supongo que se les ha pasado. Estoy buscando una caja gris de mi antiguo compañero. Un hombre llamado Donovan Hock se lo llevó y quiero recuperarla.

Shepard al oír esto asintió—. Si eso es lo que te ha prometido Cerberus, lo haremos.

Kasumi sonrió y agregó—. Será divertido. Y, con suerte, no habrá que desenfundar el arma. —Luego de decir eso, Kasumi hizo desaparecer el anuncio para acercarse hacia el borde del piso de la posición superior donde se encontraba, mirando a Shepard y los demás, quienes miraron hacia allí arriba al oírla.

—Deberíamos cortar esto. Pareces un poco idiota ahí de pie, hablando con un anuncio. ¡Nos vemos en la nave! —Y con eso dicho, se volteó y empezó a retirarse sin esperar respuesta alguna de Shepard o los demás.

Luego de eso, Shepard volvió a mirar hacia la recepción para oír a Naruto decir—. Wow, esa mujer está caliente. No puedo esperar a conocerla más, jejeje —rió Naruto, cosa que obviamente molestó a Shepard, aunque él no haya tenido la intención de hacerlo.

Pero Shepard simplemente había permanecido en silencio para volver a caminar hacia el frente, justo para oír a Garrus decir —pensé que sería una buena idea regresar para ver qué ha cambiado. Pero es igual que antes. Las mismas calles sucias, los mismos carroñeros incorregibles, las mismas prisiones con puertas giratorias. Trabajar en seguridad aquí es horrible, por eso lo dejé —afirmó Garrus caminando lentamente.

—Pues ya sé dónde no debo ir para ganar algo de dinero —agregó Naruto luego de oír las palabras de Garrus, quien al oír lo que Naruto dijo, rió entre dientes, pero nadie más dijo una sola palabra ya que Shepard se había parado justo frente a la recepción para hablar con la mujer que estaba allí.

Garrus y Naruto sólo la observaron preguntando sobre la seguridad reforzada en la Ciudadela, y la mujer había dicho que luego del ataque Geth se vieron forzados a aumentar la seguridad en toda la Ciudadela para estar mejor preparados para otros posibles ataques.

Luego de eso, Shepard agradeció la respuesta y fue hacia la compuerta que llevaba a la comisaria de Seg-C. Al estar frente a ella, esta se abrió automáticamente, así que todos entraron menos Naruto, cosa que Shepard pudo notar—. ¿Qué sucede? —preguntó ella.

Naruto al oír esto la miró mientras se rascaba la cabeza—. Creo que lo mejor sería que no atraviese por este camino. Esta sala cuenta con muchos sensores identificadores. Y como yo no soy de esta galaxia, entonces estaría retrasándote. Así que nos vemos cuando atravieses este camino.

Pero antes de que pudiera irse, Shepard lo detuvo diciendo—. Espera, podemos solucionar eso. Tan solo ven y luego hablaremos con quien quiera que esté a cargo.

Naruto la miró fijamente durante unos instantes, pero luego asintió y entró al pasillo al igual que los demás.

Al instante, Naruto pudo sentir que varios escáneres empezaron a analizarlo, bloqueó algunas de sus funciones mientras que dejó que otras pudieran analizarlo sin problemas.

Naruto quería mantener algunas cosas en secreto, como por ejemplo, cómo estaba constituido su cuerpo. Estaba seguro de que esos sensores podrían detectar sus canales de Chakra, y eso era algo que no quería revelar.

Así que sólo continuaron caminando por el pasillo hasta ver a un Turiano que trabajaba en Seg-C al final, allí, el Turiano les hizo un último análisis, obteniendo como resultado una alarma resonando por unos instantes en ese lugar.

—Apágala… —ordenó el turiano por su comunicador debido a que creyó que el analizador había sufrido un fallo, pero al oír la respuesta en el comunicador no pudo evitar decir—. ¿Qué? ¿De verdad crees…? Sí, está bien. —Luego de eso cortó comunicación para mirar a Shepard.

—Lamento los inconvenientes, señora. Los escáneres están dando lecturas falsas. Parece que creen que estás… muerta —habló el turiano mientras presionaba varios botones del tablero que tenía al frente.

—Podría decirse que sí, no me extraña que los escáneres detecten eso —contestó Shepard.

El turiano asintió y preguntó—. ¿Te importaría hablar con mi capitán? Él te podrá reintroducir en el sistema. Está pasando los escáneres, a la derecha. Y también lleva a tu amigo humano contigo, no tenemos registros de él y debería registrarse para evitar inconvenientes.

Shepard al oír esto asintió y luego la compuerta frente a ella se abrió. Así que todos volvieron a caminar hacia el frente, para luego doblar la derecha y hablar con el capitán Bailey, quien al verlos aproximándose, dejó de hablar con la mujer que se encontraba en su oficina.

Así que dejó de hacer eso para mirar a Shepard, quien se había puesto frente a él. Por lo que Bailey decidió hablar—. Oh, Comandante Shepard. Ya veo cual es el problema. Mi consola dice que estás muerta.

—Tu sargento dijo que podrías ayudarnos con eso —habló ella dando un paso más hacia el frente.

Bailey asintió y contestó—. Deberías ir a la dirección de seguridad de la estación para reactivar tus identificaciones. Y después a Aduanas e Inmigración para recuperar el acceso a la propia Ciudadela. Y puede que necesites pasarte por Hacienda… Suelen cobrarte por 'pasar un año muerta' —dijo Bailey.

Obviamente, Shepard lo miró con una cara de '¿es en serio?' aunque no se pudiera ver debido a su casco. Pero Bailey pudo notarlo debido a la posición de sus brazos, así que rápidamente agregó—. Veo que eres una mujer ocupada. Así que… ¿Qué tal si me limito a presionar este botón de aquí y lo dejamos en eso? —preguntó mientras se inclinaba levemente para presionar un botón debajo de su mesa.

Shepard al oír esto sonrió y asintió con la cabeza—. Eso sería genial.

Bailey no necesito más y luego de eso empezó a escribir algunas cosas en el panel de su escritorio. Luego de unos segundos dejó de escribir y miró con una sonrisa a Shepard—. Bien, ya está.

Shepard al oír esto asintió, pero Bailey volvió a hablar—. Sin embargo, deberás ir al Presídium. Probablemente al consejo le gustaría saber que una de sus espectros sigue vivita y coleando —aconsejó Bailey.

Shepard volvió a asentir y dijo—. Lo haré. Sería útil tener acceso a los recursos del Consejo y de los espectros, además…—Esto último lo dijo mirando a Naruto, quien se encontraba un poco hacia atrás.

—Olvídalo… —continuó Shepard, sacudiendo la cabeza.

Bailey asintió y volvió a hablar—. En cuanto a tu amigo, dile que pase para que también pueda registrarlo.

Shepard al oír esto hizo una seña para que Naruto se acercara, cosa que lo hizo.

Una vez que Naruto estuvo frente a Bailey, este lo miró y dijo—. Muy bien, como sé que son personas ocupadas, te ahorraré toda la burocracia. Así que sólo necesitaré; tus nombres, apellidos, lugar de residencia actual, país de origen o colonia de origen, tipo de sangre, fecha de nacimiento, nombre de algún familiar tuyo con el cual podamos ponernos en contacto, además de sus números de teléfono y el tuyo… Creo que eso sería más que suficiente —afirmó Bailey mientras volvía a concentrarse en su panel para registrar los datos de Naruto, quien tenía una nerviosa sonrisa en el rostro.

—B-Bueno… No creo que pueda contestar algunas de sus preguntas. ¿Puedo darle información falsa? —preguntó Naruto.

Bailey al oír esto lo miró y contestó—. Hmmm, no creo que sea posible, a no ser que… —Entonces miró a Shepard, y Naruto también lo hizo.

Shepard al percatarse de esto asintió con la cabeza—. Sí puedes, con el permiso de los Espectros… Aunque aún tengo que ir para que me restituyan como una, no creo que sea un problema.

Bailey no necesitó oír nada más y luego dijo a Naruto para que se acercara a dar las informaciones. Pero antes de ello, Naruto volvió a preguntar—. ¿En el futuro podría cambiar esta información?

—Por supuesto, no tardaría mucho. Bueno, siempre y cuando estés junto con la comandante Shepard no sería un problema —contestó Bailey.

Naruto al oír esto miró a Shepard y luego sonrió para asentir con la cabeza—. No me separaré nunca de ella —afirmó.

Obviamente Shepard tuvo un leve sonrojo, pero nadie pudo percatarse de ello debido a su casco. Aunque si bien Naruto no lo había dicho en el sentido que Shepard había pensado, esto no le había importado mucho a Shepard.

Sin embargo, luego de unos pocos segundos, Naruto solicitó la ayuda de Shepard para completar algunos ítems ya que necesitaba ayuda para completarlas. Como por ejemplo, el nombre de alguna colonia humana.

Si bien Naruto podía conseguir esa información con tan solo leer la mente de alguien, había decidido dejar de usar esa habilidad por el momento, ya que había aprendido gracias a Shepard que no tenía que estar abusando de esa habilidad suya a cada instante.

Luego de unos pocos minutos, Naruto se apartó un poco de Bailey, quien asintió al obtener toda la información y luego dijo—. Muy bien, señor… Menma Namikaze, ahora puede ingresar a los espacios públicos de la Ciudadela sin problema alguno —afirmó Bailey haciendo sonreír a Naruto.

Luego de eso, Bailey volvió a mirar a Shepard—. En cualquier caso, ¿necesitas algo más o puedo volver a mi trabajo? —preguntó.

Shepard asintió y contestó—. Debo irme.

—Si necesitas algo más, dímelo —agregó Bailey y luego de eso regresó a lo suyo, mientras Shepard y su equipo salían de la comisaria.

Mientras caminaban hacia el consejo, Shepard habló—. ¿Menma Namikaze? ¿Y por qué ese nombre? —preguntó mientras cruzaban la salida de la comisaria.

—Pues debía utilizar un nombre que los Segadores no conocieran, tan sólo para prevenir que se enteren de que 'Naruto Uzumaki' ingresó a la Ciudadela. Ya estuvieron antes aquí, así que no me extrañaría que tengan información de las personas que ingresan en este lugar —contestó.

Hizo una pequeña pausa mientras todos se detenían ya que querían oír mejor lo que tenía que decir, luego Naruto continuó—. Namikaze es el apellido de mi padre, nunca lo había utilizado. No porque no me agradara, sino porque toda mi vida utilicé el apellido de mi madre. Mi padre fue alguien muy poderoso e importante en mi mundo, pero también tenía muchos enemigos, y ya que mis padres murieron cuando era un bebe, pues para evitar que sus enemigos me atacaran, las autoridades de mi aldea sólo me dieron el apellido de mi madre. ¿Y Menma? pues es el ingrediente que más odio en el Ramen. Así que creo que no pensarán que estoy usando el nombre de algo que no me gusta —terminó con una sonrisa.

Shepard y Garrus asintieron y luego volvieron a caminar hacia el frente para oír a Naruto hablar nuevamente—. Por cierto, Shepard. ¿Sabes dónde puedo comer algo de Ramen en este lugar? —preguntó casi suplicando.

Shepard lo miró por unos instantes y luego negó con la cabeza—. No lo sé. Pero podrías preguntarle a ella —contestó señalando una IV (Inteligencia Virtual) con la forma de una asari cerca de la cerca protectora del nivel donde se encontraban.

Naruto cuando oyó lo que Shepard había dicho se sintió desanimado ya que pensó que no podría conseguir información, pero luego de que dijo que podía preguntarle a la IV se sintió reanimado.

Por lo tanto, Shepard se hizo a un lado para que Naruto pudiera hablar con la IV, y Naruto se había acercado con mucho gusto ya que parecía que podían decirle en dónde podía ir a comer su comida favorita.

Así que Naruto se acercó a ella con una sonrisa para decir—. Muy buenos días, Avina —saludó Naruto a la IV por su nombre. Lo sabía ya que Shepard había pedido información a otra de estas IV en el pasado.

—Bienvenido al distrito de Zakera, Menma Namikaze. Le doy la bienvenida a su primera visita a la Ciudadela. Esta es la zona de transporte del distrito de Zakera. Más allá del control de seguridad de Seg-C hay transbordadores públicos y zonas de compras —informó la IV.

Naruto luego de oír todo esto se aclaró la garganta—. *Ejem* Me preguntaba si es que sabes a donde puedo ir a comer algo de Ramen. Estaría muy agradecido si me dieras información sobre eso.

—Hace unos meses, un hombre del planeta Tierra llegó a la Ciudadela para instalar un puesto de comida Japonesa. Entre sus platillos se encuentra el 'Ramen'. Su ubicación es en el mercado del distrito de Zakera. Un nivel más abajo de tu actual posición —informó Avina, haciendo que Naruto casi se ponga a llorar de felicidad.

Pero Naruto simplemente asintió con la cabeza—. Muchas gracias, si tuvieras sentimientos, ya te estaría agradeciendo de una forma muy especial. Pero creo que ya es hora de irnos —expresó.

Esto molestó a Shepard, pero a Garrus lo hizo reír entre dientes ya que pudo entender muy bien a lo que Naruto se refería, y Avina simplemente dijo—. Gracias por usar Avina. Que tenga un buen día.

Luego de eso, Naruto dio una media vuelta para mirar a Shepard—. ¡Al fin! ¿Qué me dices, Shepard? ¿Me acompañaría a comer algo de ramen? —preguntó Naruto extendiendo su mano hacia Shepard, quien empezó a mirarlo fijamente para luego contestar.

—No —contestó tajante.

Naruto al oír la respuesta estuvo a punto de preguntar la razón, ya que podía oírla un poco enojada. Pero no lo hizo ya que Shepard empezó a caminar hacia el frente nuevamente, dirigiéndose hacia los rapidtrans de esa zona.

Naruto al ver esto no pudo evitar rascarse la cabeza mientras reía levemente—. Jajaja, parece que he metido la pata —afirmó Naruto riéndose y rascándose la cabeza mientras veía alejarse a Shepard, quien no pudo oír lo que Naruto dijo.

Garrus sonrió y agregó mientras se acercaba a Naruto—. Jeje, pues yo que tu intentaría no hacer enfadar a Shepard. Tú no le has visto cuando se enoja, déjame decirte que puede asustar bastante —afirmó Garrus mientras se alejaba para ir a donde se encontraba Shepard.

Naruto sonrió una vez más y también empezó a ir hacia los rapidtrans, lugar donde Shepard ya se encontraba esperando a los dos.

Una vez que Shepard vio a ambos, sin decir una palabra, subió a bordo del coche X3M. Naruto y Garrus también hicieron lo mismo.

Shepard se sentó donde se encontraba el volante y Garrus intentó sentarse a su lado, pero antes de que pudiera hacerlo, Naruto puso una mano en su hombro, deteniéndolo. Así que Garrus miró hacia atrás solo para ver a Naruto pasando a un lado y sentarse al lado de Shepard.

—Ya veo —pensó Garrus con una sonrisa y luego se sentó en la parte posterior.

Shepard ni siquiera se había volteado cuando Naruto se sentó a su lado, simplemente esperó a que todos subieran a bordo y luego despegó el coche.

Luego de unos pocos instantes de que el coche haya tomado vuelo, Naruto no pudo evitar empezar a mirar hacia el exterior, asombrándose debido a lo que estaba viendo.

Sin duda alguna la Ciudadela le era algo increíble, en especial por todo el movimiento que se podía ver desde el lugar donde se encontraban, sobre todo el espacio aéreo, habían cientos de naves de todo tipo sobrevolando por los alrededores, cada una yendo hacia algún sitio que la enorme estación espacial que era la Ciudadela tenía que ofrecer.

Shepard y Garrus podían ver a Naruto asomándose por las ventanas que tenía la lanzadera y mostrar una que otra vez una expresión de sorpresa.

Ambos sonrieron y Shepard no pudo evitar decir—. Es raro verte a ti entre todas las personas sorprendiéndose por algo.

Naruto al oír a Shepard hablando dejó de observar la Ciudadela para recostarse en su asiento y contestar con una sonrisa—. Bueno, la tecnología es algo que me gusta bastante, y he de admitir que la Ciudadela es algo increíble. Si bien en mi planeta actualmente estamos muy avanzados tecnológicamente, yo no me inmiscuyo en esas cosas ya que, o porque estoy dormido o porque no quiero molestar a mis hijos en sus cosas.

Garrus y Shepard levantaron una ceja al oír esto, pero como Garrus no tenía idea de cómo era el planeta de Naruto, Shepard decidió preguntar—. ¿Qué tan avanzados están? —preguntó olvidándose que hace unos momentos estuvo molesta con Naruto, le era bastante difícil estar enojada con él.

Naruto al oír esto contestó—. Pues no lo sé, yo diría que bastante. Después de todo, la civilización que yo creé en mi mundo ya tiene varios miles de años, más que cualquiera de las de tu Galaxia. Además, los primeros de mis hijos que creé compartían mis conocimientos y la mayoría de mis memorias. Así que estoy seguro que varios habrán aprovechado estos conocimientos para inventar cosas que pudieran ayudarme en mi misión.

Shepard asintió al oír todo esto, pero esta vez, Garrus decidió preguntar—. Si bien no entiendo mucho de lo que están hablando, ¿Qué es lo que te ha impedido ver qué es lo que han logrado tus 'hijos' hasta ahora?

Naruto giró su cabeza y contestó—. Como ya te lo había dicho, pasaba mucho tiempo durmiendo y otras veces debía hacer los preparativos para atraer a personas a mi mundo. No eran preparativos cortos y sencillos. Requerían de mucho tiempo, en especial para no alertar a los Segadores. ¿Sabes que tan difícil puede ser colocar un Relé de Masa en un lugar desconocido?

Garrus al oír esto decidió no preguntar más ya que pudo entender con claridad a lo que se refería.

Pero Shepard decidió hablar nuevamente—. ¿Crees que podrías pedirles ayuda para cuando la guerra comience?

Naruto sonrió y contestó—. Por supuesto, esa fue la razón por la cual han estado todo este tiempo mejorando.

—Es bueno oír eso, ahora solo debemos convencer al consejo para que nos ayuden y podamos preparar a todos para la invasión —agregó Shepard sonriendo.

Naruto también lo hizo, pero luego de eso empezó a mirar a Shepard—. ¿Y qué me dices ahora, Shepard? ¿Iría a comer algo de Ramen conmigo luego de hablar con el consejo?

Shepard al oír esto apretó con fuerzas el volante de al auto—. Yo…Ehm… Está bien, pero sólo si las cosas en el consejo salen bien—. Contestó girando su cabeza para ver a Naruto, quien se encontraba sonriendo y haciéndole una señal de la 'victoria' con sus dedos.

—Le aseguro que no se arrepentirá, Comandante —afirmó, refiriéndose al Ramen.

Pero Shepard pensó que se refería a la 'cita'. Pero no dijo nada sobre ello y sólo permaneció en silencio hasta llegar al Presídium, mientras que Garrus y Naruto empezaron a conversar durante un rato, en especial sobre los 'hijos' de Naruto, quien tuvo que explicarle a lo que se refería.

Luego de unos pocos minutos de estar conversando, ambos hombres se percataron de que Shepard había aterrizado el X3M y luego de eso todos bajaron de ella.

Instantáneamente Naruto pudo percatarse de que la gravedad en este lugar era bastante baja, pero no dijo nada sobre ello ya que no le llamó mucho atención, tampoco los jardines del Presídium, ya que para él, su planeta se veía mucho mejor.

Así que simplemente siguió a Shepard hacia las embajadas del Presídium sin decir nada.

Una vez allí, todos se dirigieron hacia la oficina del Consejero Anderson, y al llegar allí, la compuerta de la oficina se abrió automáticamente y todos pudieron oír la voz de un hombre decir—. Shepard llegará aquí en cualquier momento. —Instantáneamente, Anderson, quien era el hombre que dijo eso, se volteó para mirar hacia la entrada, sonriendo levemente al ver a Shepard acercándose.

Por lo tanto, continuó—. Oh, comandante, justo ahora estábamos hablando de ti —afirmó Anderson mirando a Shepard, quien se había quitado su casco y lo había dejado sobre una mesa de la oficina.

Shepard al oír a Anderson estrechó manos con él mientras decía—. Cuanto tiempo, Anderson. Espero que te haya ido bien durante el último par de años.

Anderson sonrió y contestó—. Siempre surgen problemillas. Me alegro de que hayas vuelto —expresó viendo un movimiento de cabeza por parte de Shepard.

Justo entonces, todos pudieron oír otra voz en la habitación, una masculina—. Hemos oído muchos rumores acerca de tu inesperado regreso. Algunos de ellos son… inquietantes.

Shepard giró a la derecha y allí pudo ver a los otros tres miembros del consejo como hologramas cerca de la pared, el quien había dicho esto era el consejero Salariano.

Luego continuó la consejera Asari—. Hemos convocado esta reunión para que puedas explicar tus acciones, Shepard. Te lo debemos. Después de todo, nos salvaste la vida ante Saren y sus Geth —afirmó con un poco de respeto en sus palabras.

Shepard luego de oír esto miró de reojo a Naruto, quien también se encontraba observando a los consejeros. Pero luego Shepard continuó—. Los recolectores están secuestrando colonos humanos en los Sistemas de Terminus y lo que es peor, trabajan para los Segadores —declaró sin rodeos.

Esto obviamente llamó la atención de los miembros del consejo, pero el consejero turiano no pudo evitar decir—. Los Sistemas de Terminus están fuera de nuestra jurisdicción. Los colonos lo sabían al abandonar el Espacio del Consejo.

Pero Anderson decidió recordarle las palabras de Shepard—. Se te escapa lo más importante, consejero. Los segadores están implicados.

El consejero Turiano soltó un bufido y contestó sarcásticamente mientras hacía comillas con sus dedos—. Ah, sí. 'Los segadores'. La raza inmortal de naves estelares inteligentes que supuestamente espera en el Espacio Oscuro. Hemos desestimado esa versión —dijo en un tono de burla, pero finalizando con una cara bastante seria.

Anderson al oír eso último se volteó rápidamente para mirar Shepard, pero antes de que pudiera decir algo, vio que Shepard levantó una mano para detenerlo.

Anderson sólo la miró con atención dando un paso hacia el frente—. Intuía que dirían algo así, es por eso que… Naruto, te dejo el resto a ti. —Luego de eso, dio unos pasos hacia atrás mientras Naruto los daba hacia el frente.

Una vez cerca, Naruto se inclinó levemente mientras llevaba su mano derecha sobre su pectoral izquierdo, pero antes de que pudiera hablar, el consejero turiano preguntó—. ¿Quién eres tú?

Naruto luego de oír eso levantó su cabeza y contestó—. Muy buenos… ¿días? Antes que nada, espero que podamos tener una conversación civilizada donde no tenga que recurrir a la violencia —empezó Naruto, haciendo que los miembros del consejo entrecierren sus ojos debido a las palabras que había elegido para iniciar con la conversación.

—Mi nombre es Uzumaki Naruto, líder de las Naciones Elementales. El último Shinobi y el encargado de destruir a los Segadores —afirmó Naruto haciendo una reverencia nuevamente.

—Otra vez el cuento de los Segadores, ya he dicho que… —se burló el turiano, sólo para ser interrumpido por Naruto, quien habló nuevamente.

—He oído con bastante claridad lo que has dicho. Entiendo que te sea difícil creer que algo como los Segadores puedan existir. Pero yo puedo demostrarles a todos ustedes que ellos existen si es que me lo permiten —replicó Naruto con mucha educación.

Esto les llamó la atención, aunque todavía quedaban 'algunos' que simplemente pensaban que era una tontería. Pero antes de que los demás consejeros pudieran decir algo, Anderson tomó la palabra.

—Si este joven tiene una manera de probar la existencia de los Segadores, yo voto para que veamos su prueba —dijo Anderson, iniciando una votación entre el consejo.

Al instante, el resto de los consejeros se miraron entre sí, por lo que el siguiente en hablar fue el consejero turiano—. Voto que no. Aún me parece una tontería y un simple cuento fantasioso.

Anderson y Shepard negaron con la cabeza debido a la terquedad del turiano, pero no dijeron nada y sólo esperaron a la siguiente votación, quien este caso fue la del consejero salariano—. También voto que no.

Nuevamente negaron con la cabeza, pero Naruto solo se mantuvo tranquilo esperando a la votación de la consejera asari, quien estuvo en silencio por varios segundos hasta que luego llegó a una decisión—. Si hay una prueba, entonces deberíamos verla. Voto que sí.

Esto hizo sonreír a Shepard y Anderson, pero antes de que pudieran festejar nada, el consejero turiano nuevamente habló—. Parece que no hemos llegado a una decisión. Por lo tanto, creo que esta reunión se ha… —Pero una vez más fue interrumpido, esta vez por el consejero salariano.

—Si bien sigo sin creer que este joven humano puede demostrarnos algo. Daré la oportunidad a la mujer que salvó mi vida a que desempate esto. Así que, los que estén de acuerdo para que Shepard de su voto, que digan que sí.

Instantáneamente, Anderson y la consejera Asari dijeron que sí. Así que Shepard sonrió y votó por la opción de ver las pruebas de Naruto, quien sonrió levemente al percatarse de esto.

El consejero turiano simplemente aceptó la decisión y no demostró su descontento, por lo tanto, Naruto decidió hablar—. Antes que nada, ¿son ustedes capaces de ver todo lo que hay en esta habitación? —preguntó con un poco de inseguridad.

Los consejeros asintieron, y la consejera Asari fue quien contestó—. Sí, podemos ver con claridad todo lo que hay en esa habitación.

Naruto asintió con la cabeza y prosiguió mientras colocaba sus manos en el sello del tigre—. Pues muy bien, entonces no habrá problemas para que puedan ver lo siguiente. Así que aquí vamos, y les pido de favor que no se sobresalten por lo que sucederá a continuación.

Nadie dijo nada, simplemente observaron a Naruto, quien luego de haber dicho esas palabras, empezó a hacer varios sellos de manos a gran velocidad para finalmente susurrar unas palabras que nadie pudo entender.

Los consejeros e incluido Garrus miraron con extrañeza a Naruto, pero luego esas expresiones cambiaron a una de sorpresa al ver que la habitación en la que se encontraban Shepard y los demás empezó a perder forma.

Las paredes parecieron empezar a derretirse, mientras que el techo empezó a oscurecerse muy lentamente, hasta que luego de unos segundos todos pudieron oír el sonido de relámpagos, mientras que los que se encontraban en la habitación podían sentir una ventisca soplándolos, y lentamente todo empezó a tomar forma.

Ahora estaban en otro lugar, era un lugar cerca de una playa, era de noche y además parecía que estaba a punto de llover. Ellos se voltearon y pudieron ver a lo lejos las ruinas de una muy vieja ciudad.

Los otros tres consejeros estaban observando asombrados el cambio que había sufrido la habitación. Ellos sabían que no se trataba de una simulación, ya que el Presídium no contaba con ese tipo de tecnología debido a cuestiones de seguridad, y los que los había sorprendido más, era que Naruto había desaparecido de ese lugar de repente.

Los que se encontraban en la habitación entonces oyeron que los relámpagos aumentaron en intensidad; miraron hacia arriba y pudieron ver que las nubes estaban completamente negras mientras varios relámpagos hacían brillar dichas nubes.

Luego de eso, ellos sintieron con sorpresa que gotas de lluvia empezaron a caer sobre ellos, y Anderson, quien no sabía cómo esto podía ser posible, intentó decir algo, sólo para descubrir que no podía hablar.

Esto lo alteró un poco, pero antes de que pudiera ponerse nervioso debido a ello, una voz muy potente pudo oírse resonando alrededor—. Tranquilo, consejero. No hay nada que temer, ahora les mostraré a todos ustedes las pruebas de la existencia de los Segadores.

Todos pudieron reconocer la voz como la de Naruto, quien continuó hablando luego de decir eso—. Un día como este, hace alrededor de noventa y nueve mil seiscientos noventa y ocho años, se conmemoraba otro aniversario del triunfo de las Naciones Elementales contra una organización criminal que quiso dominar mi mundo. Ya había caído la noche, y luego de los festejos, todo el mundo había ido a descansar luego de una gran fiesta alrededor del continente. Obviamente las personas estaban cansadas y por tal motivo todos fueron a descansar…

Los consejeros se sintieron extremadamente confundidos al oír los años que había mencionado Naruto, y la consejera Asari quiso preguntar sobre ello, pero también se percató de que no podía hablar o moverse de su lugar.

Ella giró su cabeza y se percató que los otros dos consejeros también estaban sufriendo lo mismo, ya que ambos le habían asentido con la cabeza. El consejero Turiano parecía estar un poco perturbado pero el consejero Salariano estaba más tranquilo pero a la vez algo sorprendido.

Así que ella volvió a mirar hacia el frente para continuar oyendo el relato, luego haría las preguntas correspondientes.

Luego, Naruto continúo con su relato—. Fue entonces cuando todo inició. Fue aproximadamente a las dos de la mañana, fue el momento en que un pequeño grupo de Segadores llegó a mi mundo con la intención de recuperar un objeto y a la vez, cosecharnos... —La voz de Naruto hizo una pausa, y justo entonces, todos pudieron oír poderosas bocinas que provenían de los cielos.

Los que se encontraban en la 'habitación' miraron hacia arriba, mientras que Naruto configuró su 'ilusión' para que los demás miembros del consejo pudieran ver hacia esa zona.

Con sorpresa, los miembros del consejo vieron a cuatro naves gigantescas parecidas a la que atacó la ciudadela, descendiendo de los cielos, acompañados por tres más pequeños, todos haciendo sonar sus bocinas y descendiendo hasta aterrizar en las ruinas de la aldea que se podía ver a los lejos.

Luego Naruto prosiguió—. Llegaron a la aldea de mi clan en un intento de recuperar cierto artefacto, ya que ellos creían que dicho artefacto aún permanecía en ese lugar, pero durante mi juventud, yo ya lo había recuperado. Así que luego de estar en ese lugar por varias horas y sin encontrar rastro alguno del artefacto, no tuvieron más remedio que partir de allí para dirigirse hacia los pueblos más cercanos para iniciar su ataque…

Luego de eso, la habitación sufrió un cambio nuevamente; ahora, todos podían ver a ese grupo de máquinas disparando sus cañones contra un pequeño pueblo llamado 'Yu no Kuni' matando casi a la totalidad de sus habitantes con los primeros ataques, mientras que los otros pocos sobrevivientes eran convertidos en 'cascarones' por unas especies de estacas que los consejeros habían visto a las naves más grandes lanzar al suelo.

—Luego de su primer ataque, los Segadores pasaron de pueblo en pueblo, matando y convirtiendo a la mayor cantidad de personas que se encontraran a su paso. Hasta que… —Nuevamente se oyó la potente voz resonando por todo el sitio, mientras que todo alrededor volvía a sufrir cambios.

Ahora, Shepard y los demás en la habitación sintieron vértigo ya que se percataron de que estaban en el aire, justo al lado de las grandes naves que se encontraban flotando hacia otro pueblo rodeado por una gran y alta muralla circular. Pero rápidamente se percataron que no podían caer y que simplemente estaban parados en el aire viendo a los Segadores acercarse hacia aquella aldea.

Aún era de noche y la lluvia no cesaba, los Segadores ya habían hecho una gran carnicería en unas pocas horas sin que nadie se percatase de ello.

Así que creyendo que nadie los detectaría, continuaron con su vuelo hacia la Aldea Oculta entre las Hojas. Pero antes de que pudieran llegar a la aldea, un destello amarillo apareció justo frente a ellos—. Suficiente, ya han ido muy lejos.

Todos oyeron decir a un Naruto que se encontraba flotando a gran altura en el aire, se veía completamente distinto al que habían visto Shepard o los consejeros.

Sus prendas eran distintas, llevaba una capa de rojo oscuro con llamas negras, un traje negro y una banda en la cintura que tenía algo escrito, pero que significaba 'Gran Nación Shinobi'.

La expresión en su rostro también era muy diferente, este Naruto no se veía tan sabio, pero a la vez se lo veía muy tranquilo, sereno, como si su vida hubiera sido solo paz y tranquilidad desde hace un largo tiempo.

Esto fue algo que agradó a Shepard, ya que en ese rostro no pudo ver ni un leve toque de tristeza o culpabilidad, solo había una cara muy seria, de un hombre dispuesto a hacer todo para defender a sus seres queridos.

Los Segadores conocían al recién aparecido, pero esto poco les importó, por tal motivo, todos empezaron a cargar sus cañones a toda velocidad para luego disparar los rayos hacia Naruto, quien se vio en la necesidad de desaparecer en otro destello amarillo para esquivar algo que pudo haberlo matado en caso de haberlo recibido.

Los rayos impactaron muy cerca de las murallas de Konoha, lo cual hizo que Naruto gruña con enfado y vuelva a aparecer frente a los segadores, haciendo el Sello del Caballo—. ¡Katon: Gōka Mekkyaku (Elemento Fuego: Gran Aniquilación de Fuego)!

Entonces, todos vieron asombrados a ese Naruto escupir de su boca un gigantesco muro de llamas que cubrió por completo a los siete Segadores que se encontraban allí, mientras dicho muro continuaba extendiéndose varios cientos de metros hacia atrás.

Naruto continuó ejecutando la técnica, hasta que luego de unos segundos se vio forzando a esquivar un rayo que salió de entre el muro de llamas, yendo directamente hacia él. Así que sin más remedio, tuvo que cancelar la técnica mientras descendía levemente del aire para esquivar dicho rayo, el cual esta vez impactó contra el muro de Konoha, destruyéndolo en mil pedazos y causando una gran explosión un poco más adelante, la cual destruyó algunos edificios que se encontraban cerca.

Los Ninjas ya estaban al tanto de los invasores debido a que Naruto había ordenado que lleven a los civiles a los refugios mientras pedía que estén listos para cualquier cosa. Naruto también había informado a las demás aldeas, quienes también habían recibido rápidamente el mensaje de su líder y también habían empezado a poner a los civiles a resguardo por cualquier tipo de emergencia, mientras que los Ninjas empezaban a prepararse para un posible conflicto con un enemigo desconocido.

Naruto luego de haber esquivado el rayo, volvió a mirar hacia donde se encontraban las gigantescas máquinas, las cuales estaban cubiertas por humo negro, pero lentamente este se disipó revelando que no habían recibido ni el más mínimo daño.

—Imposible… Eso tuvo que haberlos quemado por completo —susurró Naruto, impresionado debido a que no habían recibido ningún tipo de daño. Pero dejo eso de un lado ya que nuevamente tuvo que empezar a esquivar los rápidos rayos de dichas máquinas que estaban empezando a colmarle la paciencia.

Pero luego de unos segundos, Naruto no pudo evitar gruñir ya que estaban aprovechando para disparar varios de sus rayos hacia Konoha—. ¡YA FUE SUFICIENTE! —exclamó Naruto ya enojado, levantando la mano derecha bien alto mientras aparecía una esfera blanca que empezó a crecer de tamaño.

Luego la visión se enfocó en Naruto y todos pudieron ver que los ojos de Naruto se habían puesto amarillos, como los de un sapo, y la esfera en su mano ya tenía un tamaño bastante grande—. ¡Senpou: Fūton Rasen Shuriken (Arte Sabio: Estilo Viento Rasen Shuriken)! —Luego Naruto lanzó el ya gigantesco disco de Chakra contra los Segadores, quienes no tuvieron tiempo para disparar contra el mismo, así que sólo pudieron salir del camino, pero no todos lo pudieron hacer y dos de los Segadores de tipo Destructor y uno del tipo Soberano se vieron afectados por la técnica.

Esta vez sus escudos ya no pudieron resistir la potente técnica que terminó cortándolos en pedazos al mismo tiempo que empezaban a ser desintegrados debido a la repentina expansión y posterior onda expansiva de la técnica, la cual esta vez pudo agarrar por sus tentáculos a otros tres segadores de tipo Soberano, los cuales sufrieron grandes daños, pero aún podían luchar.

Pero Naruto no tenía planes de arriesgar a una de sus aldeas, así que nuevamente repitió el proceso, pero esta vez con otras variaciones del Rasengan, acabando con el resto de los Segadores que intentaron atacarlo una vez más.

Luego de eso, Naruto dejó de utilizar el Chakra Natural que Kurama había recolectado y aterrizó en el suelo, para ir hacia lo que quedó de una de las maquinas más pequeñas.

Naruto pensó que esa parte que permaneció intacta era su cabeza, así que empezó a examinarlo con mucho cuidado hasta que repentinamente unas luces blancas se encendieron mientras que una roja lo hizo donde se encontraba su cañón principal.

Naruto no detectó nada hostil, así que permaneció en silencio—. Uzumaki Naruto… —habló una potentísima voz, algo ronca.

Naruto levantó una ceja al oír lo que el Segador dijo—. ¿Sabes quién soy?— Preguntó ya que no tenía idea de quienes se trataban.

—El Heraldo ha hablado sobre ti… No te resistas, entréganos el artefacto y se parte del ciclo —contestó la voz.

Naruto nuevamente levantó una ceja, ya que no supo a lo que se refería—. No sé quién es ese 'Heraldo' y tampoco sé de qué artefacto estás hablado. ¿Qué quieren de este lugar? Déjenos en paz —pidió Naruto mientras sentía a varios Ninjas cerca de su posición.

—Hemos decidido que formaran parte del ciclo. No puedes detenernos, solo entréganos el artefacto y vuélvete parte de nosotros —contestó el segador.

Naruto no pudo evitar gruñir, pero aún no le había hecho nada ya que tenía preguntas—. Aún no me dices qué es ese artefacto. Además, si nos atacan, ten por seguro que presentaremos batalla—. Afirmó Naruto.

El segador contestó monótonamente—. No pueden ganar. Somos muchos.

—Eso ya lo veremos… —refutó Naruto, pero el segador continuó hablando.

—Tú no puedes comprender la magnitud de nuestra presencia. Lo único que puedes hacer es rendirte y dejar que traigamos orden a este lugar. Así que, entréganos el artefacto.

Naruto al percatarse de la insistencia del Segador con respecto al 'artefacto' sólo pudo pensar en una cosa, tal vez eso explicaría los misterios del 'Fruto' que había encontrado hace ya varios años atrás.

Así que Naruto, pensando en esto, decidió preguntar—. ¿Te refieres a esto? —Luego de eso, Naruto llevó su mano a su cintura y quitó un pergamino de su bolsa ninja para posteriormente quitar algo que estaba sellado allí dentro.

El Segador entonces vio un objeto circular que se encontraba brillando en su mano—. Entréganos el artefacto. —Se oyó la voz del Segador aún más fuerte.

Naruto entonces lo entendió, pero decidió preguntar—. Ya veo… ¿Para qué lo quieren? ¿Qué quieren hacer con él?

—Es la llave para acceder a otros mundos y llevar orden a esos lugares. Entréganos el artefacto —contestó el Segador.

Naruto suspiró, pero luego se puso firme e hizo una última pregunta—. Si te lo doy, ¿me prometen que se irán de aquí? No quiero iniciar una guerra, menos por algo como esto. No quiero poner vidas inocentes en peligro.

—Hemos decidido que serán parte del ciclo. Ríndanse, entréganos el artefacto y vuélvanse parte de nosotros —sentenció el Segador, cosa que hizo que Naruto agachara la cabeza.

Pero luego de unos instantes la levantó, y el Segador vio que sus ojos cambiaron a color purpura—. Pues creo que ya no puedo hacer nada… —Luego de eso Naruto levantó su mano derecha y la apunto hacia el Segador.

—Hazle saber a tus compañeros que los estaremos esperando y que presentaremos batalla… ¡Shinra Tensei!Luego de decir aquellas palabras, todos vieron una fuerza ser expulsada de la palma de la mano de Naruto, una fuerza que envió cientos de metros hacia atrás al Segador mientras varias hectáreas de bosque eran arrasadas por dicha técnica.

El Segador quedó completamente disfuncional debido a la presión del último ataque de Naruto, quien luego de contemplar esto, dio una media vuelta y declaró—. ¡Prepárense! Una guerra está por iniciar. Informen de esto a todos. Debemos prepararnos para esta inminente guerra.

Todos los Ninjas que se habían reunido allí asintieron y luego desaparecieron en nubes de humo para ir a hacer correr la voz a todo el mundo, mientras que Naruto hacía clones para que cada uno vaya a toda velocidad a ir a informar al resto de las aldeas Shinobis sobre la guerra.

Luego de eso, la habitación volvió a cambiar y todos vieron algo parecido a lo que Shepard había visto cuando llegó al planeta de Naruto. La única diferencia fue que Naruto no les había mostrado el arma que había utilizado al final cuando ya casi no quedaba resistencia Shinobi, simplemente les mostró el final de los Segadores y el final del mundo Shinobi.

Luego de eso, la habitación se puso completamente oscura y todos pudieron oír la voz de Naruto resonando nuevamente—. Y eso fue lo que sucedió…—Entonces, la habitación empezó a recuperar su estado original, y luego de unos segundos nuevamente todos estaban viendo la oficina de Anderson, con Naruto frente a los consejeros, y Shepard y los demás detrás de él.

Luego hubo un incómodo silencio en la sala por varios minutos, nadie dijo nada ya que todos se encontraban sorprendidos, excepto Shepard ya que ella ya había visto esto anteriormente, aunque algunas cosas eran nuevas para ella.

Pero eventualmente, Naruto habló—. Esas fueron mis pruebas, espero que sean más que suficientes para que crean que los Segadores son una amenaza real.

Pero el consejero Turiano refutó—. ¿Cómo sabemos que no fue una simple simulación que Anderson colocó en su habitación? Hay muchas incoherencias en esa 'visión lo cual me hacen creer que se trató de una simple simulación para que gastemos recursos en una amenaza inexistente.

—Yo nunca haría algo como eso —replicó Anderson dando un paso hacia el frente, molesto por las palabras de su colega.

Esta vez la consejera Asari decidió hablar—. Yo también pienso que hubo muchas incoherencias. Como por ejemplo, el tiempo en que tú dijiste que todo esto sucedió; el que hayas podido derrotar naves como esas por ti mismo y que pudieras hablar en el idioma asari —agregó la consejera, si bien ella pensó que los Segadores eran una amenaza real ahora, aun así ella tenía sus dudas de cuan veraz habían sido las pruebas de Naruto.

Esto que la consejera había dicho al final llamó la atención de los demás consejeros, y antes de que Naruto pudiera contestar, el consejero salariano habló—. Creo que estuvo hablando en el idioma salariano —refutó confundido por las palabras de su colega.

El consejero Turiano también empezó a mirarlos con una cara de curiosidad ya que podía jurar que estuvieron hablando en su idioma natal en esa 'simulación'.

Los consejeros no necesitaban recurrir al traductor debido a que conocían varios idiomas, por tal motivo no necesitaban de aquello, ya que podían entender varios de los idiomas humanos sin problemas.

—Ah, ya entiendo lo que sucede —habló el consejero turiano—. De seguro el simulador contaba con un Software traductor. Ya veo, creo que ya no hay necesidad de seguir con esto. No necesitamos seguir oyendo sus mentiras —finalizó.

Naruto no pudo evitar suspirar al oír hablar al consejero de esa manera, así que antes de que pudiera retirarse, decidió preguntar—. Antes de que se retire, señor consejero. Quisiera que me contestase una pregunta.

El consejero Turiano sólo lo miró, así que Naruto tomó esto como un sí y prosiguió—. Quisiera saber por qué se rehúsa a ver la realidad. Puedo darme cuenta que los otros dos consejeros ya están seguros de la amenaza que representan los Segadores. Sólo están un poco confundidos por algunas cosas que voy a explicarlas en unos momentos, luego de convencerlo de que los Segadores son algo real y no un simple invento mío o de la Comandante —afirmó Naruto llevando sus manos detrás de su espalda y parándose firmemente.

El consejero Turiano no creyó eso que dijo Naruto, por tal motivo miró hacia sus colegas para decirle que estaba equivocado, pero al hacerlo, se percató de que ambos lo estaban mirando con rostros un poco nerviosos, como si lo que Naruto les mostró minutos atrás los haya dejado bastante perturbados.

—Vamos, no me digan que creyeron en sus palabras. Debe haber una explicación. No podemos gastar los recursos del consejo en algo que no tenemos una prueba clara —dijo Sparatus, nombre del consejero Turiano.

Shepard sin duda ya estaba cansada, motivo por el cual dio un paso hacia el frente y exclamó—. ¿No te das cuenta? ¿Qué diablos crees que fue el Soberano? ¿Qué otra prueba más necesitas? —preguntó enojada debido a su escepticismo.

Sparatus estuvo disgustado por la insolencia de Shepard, pero antes de que pudiera decir algo, Tevos, la consejera Asari, tomó la palabra—. Sparatus, estás siendo más terco de lo habitual. Puedo comprender que la idea cooperar con otras razas no sea de tu agrado, aun mas con humanos luego de la Guerra del Primer Contacto que tuvieron contra ellos. Pero ahora nos acaban de demostrar pruebas contundentes de que hay una amenaza muy grande al acecho. Así que deberías dejar las diferencias a un lado e intentar cooperar, al menos hasta que encontremos una forma de derrotar a los… Segadores —dijo Tevos, ya disipando las dudas que tenía hace un momento sobre la existencia de los Segadores, aunque aún tenía sus dudas con respecto a lo que Naruto les había mostrado.

—También estoy de acuerdo con lo que Tevos acaba de decir. Si lo que hemos visto es 100% veraz, entonces lo más recomendable seria que empecemos a prepararnos, y tú… —dijo Valern, el consejero salariano, mientras miraba a Naruto.

—Deberás demostrarnos que puedes hacer lo que has hecho en tus pruebas. En Sur'Kesh estaremos más que dispuestos en ver tus habilidades para comprobar la veracidad de tus pruebas —continuó Valern.

Tevos agregó—. También querré comprobar tus habilidades en Thessia, de ser verdaderas, ayudarías bastante en este conflicto.

Naruto asintió y luego todos miraron hacia Sparatus, quien al final no pudo evitar suspirar en derrota—. Está bien, yo también quiero ver eso. Si puedes hacer lo mismo que nos mostraste en tus… pruebas. Entonces también apoyaré a que utilicemos recursos para prepararnos para la supuesta batalla. Estaré esperando a su llegada en Palaven, no se tarden o creeré que fueron simples mentiras.

Naruto volvió a asentir y luego prosiguió—. Me agrada mucho que hayamos llegado a un acuerdo sin que haya tenido que recurrir a la violencia… —Esto llamó la atención a los consejeros, quienes sintieron que fue una leve amenaza, y fue Sparatus quien volvió a hablar—. ¿Cómo te atreves a amenazarnos? —preguntó molestó.

Naruto lo miró y negó con la cabeza—. Lo siento, mi intención no fue esa. Simplemente era algo que tenía planeado hacer, iba a obligarlos a cooperar si es que esta reunión no salía como quería. No estaba para juegos, necesitaba que ustedes cooperasen y estaba dispuesto a obligarlos. La vida de miles de millones de personas dependía del resultado de esta reunión después de todo. Así que por favor, discúlpenme nuevamente si mis palabras sonaron como una amenaza, pero no quería ocultarles mis intenciones a mis nuevos aliados —replicó inclinándose levemente.

Sparatus no se sintió satisfecho con sus palabras, pero antes de que pudiera decir algo más, esta vez, Tevos volvió a hablar—. ¿Y cómo hubieras hecho eso? —preguntó interesada.

Naruto giró su cabeza para mirarla y contestó—. Los hubiera puesto dentro de una ilusión, la cual los hubiera puesto bajo mi merced. Pero es algo que ya no planeo hacer debido a que hemos llegado a un acuerdo. Así que lo veo como algo innecesario.

Valern al oír esto llevó sus dedos sobre su barbilla mientras decía—. Hmm, control mental. Interesante, me interesaría discutir con usted sobre esa habilidad tuya —pidió, con pocas dudas de las habilidades de Naruto, debido a que se lo oía en extremo sincero.

—Está bien, pero sepa comprender que algunas cosas deberán mantenerse en secreto. Aún hay muchas cosas que deben ser explicadas, pero creo que sería mejor que tratara esos puntos personalmente. Pero ahora, ya no tengo nada más que decir, sólo les pediría que no comenten con nadie sobre lo que han visto y de lo que hemos hablado —agregó Naruto.

—Claro, las conversaciones del consejo siempre son mantenidas en secreto —replicó Tevos.

Naruto asintió satisfecho y luego Valern continuó—. En cuanto a ti, Shepard. Aún no podemos ayudarte, los Sistemas de Terminus están fuera de nuestra jurisdicción. Así que poco o nada podemos hacer, pero aun así, dejaremos que tú y tu tripulación hagan ese trabajo y por tal motivo te devolveremos tu estado como espectro.

Sparatus agregó—. Además de eso, debes limitar tus operaciones en el Sistema de Terminus y no llamar la atención. Recuerda que estás trabajando con Cerberus, y no podemos dejar que los demás piensen que el Consejo está ayudando a un grupo declarado enemigo del Consejo. Causaría muchas represalias.

Shepard asintió con la cabeza y dijo—. Acepto la oferta.

Tevos continuó—. Buena suerte con tu investigación, Shepard. Esperamos que no se prolongue demasiado y que no tardes en poner fin a tu relación con Cerberus… —expresó antes de mirar a Naruto.

—En cuanto a ti, te estaré esperando en Thessia. Tomaré un vuelo para ir rápidamente allí. Así que, cuando Shepard y tú tengan un poco de tiempo, vayan a mi planeta. —Luego de eso, Tevos se dispuso a finalizar la comunicación, pero no lo hizo ya que Naruto habló antes.

—Uhm, no hace falta. Ya he enviado a alguien al lugar donde se encuentran… —afirmó Naruto mientras se rascaba la cabeza.

— ¿A qué te refieres? —preguntó Valern.

Naruto empezó a sonreír mientras se rascaba la cabeza, como si estuviera algo nervioso—. Bueno, mientras ustedes se encontraban viendo aquella visión. Yo me puse a buscar su localización, recuerden que tenía planeado 'controlarlos mentalmente' y al obtener sus paraderos, envié a un clon mío a ese lugar. Pero no se preocupen, ese clon soy yo, él les responderá todas sus dudas y también podrá enviarlos a sus planetas sin problemas luego de hablar con ustedes. Él les pondrá al tanto de algunas cosas que no pudimos discutir en este lugar. Si tienen cualquier duda, pregúntenle.

Los consejeros simplemente lo miraron con incredulidad, pero luego Tevos finalizó la comunicación.

Luego de eso, los consejeros se miraron entre sí y antes de que pudieran decir algo al respecto, todos oyeron a alguien gritar a sus espaldas—. ¡Oigan!

Los consejeros al oír esta voz empezaron a darse la vuelta lentamente en shock, justo para ver a 'Naruto' subiendo unas largas escaleras hasta el lugar donde ellos se encontraban.

Al llegar allí, el clon se percató de que todos los estaban mirando con los ojos bien abiertos, así que decidió hablar—. Vaya, veo que el jefe llegó a una decisión con ustedes. Parece que no tendré que hacer eso que vine a hacer. Pero bueno, el jefe me acaba de dar nuevas indicaciones, que me dicen, ¿los llevo a sus planetas? —preguntó, por alguna razón bastante impaciente, mientras miraba de esa forma específicamente a Tevos.

Tevos se pudo percatar de la mirada de impaciencia que tenía puesto el clon sobre ella, pero no le prestó mucha atención y solo sacudió la cabeza—. ¿Y cómo harías eso? —preguntó mirando ahora mejor al clon; en la comunicación, la imagen de Naruto no era muy clara, pero ahora pudo percatarse que era alguien bastante apuesto.

Pero había dejado de examinarlo al oír la respuesta del clon—. Es sencillo. Enseguida lo verán, ahora… —Entonces lo vieron cruzar los dedos y en un instante dos explosiones de humo surgieron a su lado, revelando a otro dos clones, lo cual hizo que los consejeros abran enormemente sus mandíbulas.

El clon principal entonces habló mientras llevaba su puño frente a su boca—. *Ejem* Como yo fui el primer clon, entonces yo iré al planeta de las bellezas azules… Digo, a Thessia —anunció con una mirada superior.

Los otros dos clones estuvieron obviamente en contra, pero no dijeron nada, sólo levantaron sus dedos del medio y lo apuntaron hacia ese clon, quien continuaba con esa mirada que estaba dando deseos a los otros dos clones de golpearlo.

Pero para evitar esto, ellos se acercaron a un consejero cada uno, el de la derecha a Sparatus y el de la izquierda a Valern, y antes de que alguno de los dos pudieran decir algo, los clones desaparecieron en una distorsión de remolino junto con los consejeros, quienes no se sintieron para nada bien al sentir su primer viaje dentro del Kamui.

Tevos había visto esto con los ojos bien abiertos, bastante desconcertada por la repentina desaparición de sus colegas. Pero salió de su estado al ver al clon dar un paso hacia el frente, así que preguntó un poco nerviosa—. ¿E-Es seguro?

El clon al oír esto agarró suavemente su mano mientras le daba una calurosa sonrisa—. Créeme, nada malo le sucederá, cuente con ello —finalizó el clon dándole un beso en su mano.

Luego el clon volvió a levantar la cabeza para percatarse de que la consejera estaba sonriendo—. Vaya, eres alguien bastante atrevido. Pero bueno, me gustaría conocerte un poco más en mi planeta… a solas —dijo ella coquetamente.

El clon sonrió y sin mediar palabras desapareció de allí en su Kamui junto con la consejera, rumbo a su planeta natal para discutir los puntos de relevancia de la defensa contra los Segadores.

En la oficina de Anderson, los que se encontraban allí estaban felicitando a un apenado Naruto quien no podía evitar rascarse la cabeza mientras ponía una sonrisa apenada en el rostro—. Jajaja. No fue nada —afirmó Naruto con un sonrojo de pena en las mejillas mientras continuaba oyendo las felicitaciones de los demás debido a que había convencido al consejo sobre la existencia de los Segadores.

Pero luego de unos instantes, Anderson no pudo evitar decir—. Aunque yo también estoy interesado en ver esas habilidades tuyas, tal vez podríamos ir a la Tierra uno de estos días. Hace unos cuantos años que no voy allí. Me vendría bien unas vacaciones en lo que nos preparamos para la invasión Segadora —habló Anderson mientras se frotaba el cuello debido al cansancio.

Shepard sonrió al oír esto, pero no dijo nada ya que la puerta de la oficina de Anderson fue abierta. Shepard instantáneamente quitó la sonrisa de su rostro para cambiar a una seria mientras veía a un hombre con un elegante traje blanco entrar a la habitación—. Anderson, debemos hablar… —dijo el hombre pero se detuvo abruptamente al ver a Shepard en la habitación.

— ¡Shepard! ¿Qué haces aquí? —preguntó con un poco de enojo en sus palabras.

Shepard lo miró desafiante y contestó—. Hay una larga lista de gente a la que no quería ver y tú ocupas el primer lugar —afirmó Shepard, señalándolo con su dedo índice derecho.

Udina, quien así se llamaba este hombre, dio unos pasos hacia el frente mientras miraba con más enojo a Shepard—. El sentimiento es mutuo, créeme. Tu regreso es una pesadilla burocrática para nosotros —afirmó.

Pero antes de que ambos pudieran seguir demostrando sus descontentos entre sí, Anderson decidió tomar la palabra—. He invitado a Shepard a que viniera a hablar con el consejo. La reunión terminó hace unos momentos.

Esto hizo que Udina sacuda la cabeza y pregunte desconcertado—. ¿Qué? Consejero, ¿te suenan de algo las palabras 'cagada política'? —dijo con un tono despectivo.

Shepard ya estaba harta, todo el buen clima que había alrededor fue arruinado en unos instantes por su culpa, pero se contuvo y habló lo más suave que pudo—. He venido aquí porque el destino de la humanidad está en juego. Eso es lo que te debería de preocupar —afirmó.

Esto poco le importó a Udina y replicó—. Todos los soldados piensan igual. ¡Se lanzan de cabeza contra los problemas sin pensar en las consecuencias a largo plazo! —exclamó enojado.

Sin embargo, Anderson decidió poner un fin a esto—. Yo soy quien decide, Udina. A ti te toca limpiar lo que voy ensuciando. ¿Lo entiendes? —preguntó.

Udina gruñó levemente, pero luego suspiró y contestó—. Por supuesto, consejero. Dado el alcance de este posible problema, será mejor que empiece. Estaré en mi despacho —Y con eso dicho, Udina dio media vuelta y salió de la oficina.

Al verlo salir, Shepard y Anderson suspiraron mientras negaban con la cabeza, y Naruto, quien se encontraba un poco detrás de ellos, no pudo evitar decir—. Creo que no me importaría ir a matar a ese sujeto ahora mismo. Vaya, se metió muy rápido en mis nervios —afirmó.

Todos rieron entre dientes, pero luego Shepard y Anderson se alejaron un poco de ellos para hablar un momento para ponerse al día, debido a que no se veían desde hace un buen tiempo.

Naruto y Garrus los esperaron pacientemente mientras ambos empezaban a hablar entre sí acerca de lo que había acontecido hace unos minutos.

Luego de unos 15 minutos, ambos se percataron de que Shepard y Anderson volvieron a acercarse hacia ellos, así que ambos dejaron de hablar para prestarles atención.

—Pues eso sería todo, Anderson. Volveré si me necesitas nuevamente. Bueno, creo que volveremos para llevarte a la Tierra y allí veas lo que Naruto tiene que mostrarte en ese lugar. Por ahora, nosotros nos retiramos a continuar con nuestra misión —dijo Shepard.

Anderson asintió con la cabeza y continuó—. Eso me agradaría, te enviaré un mensaje cuando esté listo. Por el momento estoy un poco ocupado, así que eso tendrá que esperar un poco. Aunque si bien no tengo dudas algunas de que este hombre puede hacer todo lo que vimos, aun así me agradaría ver lo que puede ser capaz con mis propios ojos. Será una experiencia única—. Afirmó Anderson

—Pues muy bien. Fue un gusto hablar contigo, Anderson. Nos veremos pronto —dijo Shepard mientras estrechaba manos con Anderson.

Luego de unos pocos segundos, el resto se despidió de Anderson y luego todos salieron de su oficina mientras Shepard agarraba su casco antes de regresar al nivel 27 de Zakera.

Durante el camino, Garrus dijo que tomaría otro rapidtrans ya que había dicho que iría a buscar una armadura nueva ya que la que tenia se encontraba rota luego de la explosión en Omega. Aunque había dicho esto porque quería dejar solos a Shepard y a Naruto para que tuvieran su 'cita'

En el trayecto de regreso a Zakera, Shepard se sintió un poco nerviosa, ya que la última cita que recordaba haber tenido fue en sus días como pandillera en la Tierra, cuando apenas había tenido 16 años. Pero eso ya había sido hace varios años atrás y cuando eso era un simple mocosa que no tenía idea de nada y ahora estaba por tener una cita con un hombre que tenía mucha más experiencia y varios miles de años más que ella.

Tenía miedo de estropearlo y alejar más a Naruto, ella no quería que Naruto piense que era una aburrida que solo pensaba en la alianza, en completar misiones y demás.

También le gustaba pasar el rato, salir a bailar, beber con sus amigos, alimentar a sus peces entre otras cosas, pero el temor de estropearlo todo estaba allí.

Pero Shepard no tenía idea de lo que podría gustarle a Naruto, después de todo, Naruto era de un mundo completamente distinto al de ella.

Naruto pudo sentir que Shepard se encontraba algo nerviosa, Naruto no sabía el motivo de ello, así que para calmarla un poco, decidió hablar mientras Shepard continuaba conduciendo el coche—. Y dime Shepard, ¿hace cuánto tiempo estás en la Alianza?

Shepard al oír la voz de Naruto instantáneamente dejó sus pensamientos y contestó—. Trece años. Me uní a la alianza cuando tenía dieciocho años —contestó ella, pero luego decidió preguntar debido a que quería aprovechar la ocasión para conocer más a Naruto.

— ¿Y tú? ¿A qué edad te convertiste en un ninja? —preguntó, recordaba levemente que Naruto dijo que se había unido a temprana edad a una organización secreta de su aldea, pero no había dado muchos detalles ya que simplemente lo había mencionado.

Naruto llevó sus dedos sobre su barbilla mientras empezaba a pensar—. Hmm, déjame pensar… Creo que fue cuando tenía unos seis años de edad. Sí, creo que sí —contestó.

Shepard al oír esto giró su cabeza a la derecha para mirarlo y expresó—. Debes estar bromeando. Yo pensé que cuando dijiste 'temprana edad' creí que habías empezado tu carrera a los 15 años. ¿Pero 6 años? Vaya, ¿y que hacías desde tan pequeño? Si no te molesta contestarme.

Naruto sonrió y negó con la cabeza—. No, no me molesta. Yo responderé todas las preguntas que usted tenga, Shepard —hizo una pausa y luego continuó—. Al principio, debía entrenar y entrenar. Pasé por muchas cosas en ese lugar, hasta que luego de medio año me empezaron a enviar a misiones. No eran sencillas, muchas tenían que ver con asesinatos, secuestros, extorsiones, chantajes, manipulaciones y todas esas cosas oscuras que un gobierno no haría públicamente. Nosotros actuábamos en las sombras, éramos la Raíz —contestó Naruto mirando a Shepard, quien no pudo evitar preguntar.

— ¿Asesinabas desde tan pequeño? Lo siento —dijo Shepard, un poco triste al imaginarse a un niño teniendo que hacer esas cosas sin tener que disfrutar de su infancia.

Naruto negó con su cabeza y continuó—. No tienes porqué. No me desagradaba hacer eso, es más. Puedo decir que me gustaba hacer aquello, me mantenía distraído, me hacía pensar en otras cosas que no sean el odio o la venganza. Si bien al principio no me fue fácil cometer mis primeros asesinatos, con el tiempo, fui adecuándome hasta no pensar en ello. Pero bueno, eso ya es tiempo pasado. Sucedió hace ya tanto tiempo que tengo vagos recuerdos sobre ello.

Shepard asintió y prosiguió—. ¿Asesinarías a alguien nuevamente si te lo ordenaran sin importar quien fuera esa persona? —preguntó.

—No —contestó Naruto instantáneamente y antes de que Shepard pudiera continuar, Naruto prosiguió—. No lo haría. Es una decisión personal que he tomado hace mucho tiempo. Yo ya no deseo matar, no me agrada la idea de tener que arrebatar la vida de otra persona solo porque puedo hacerlo. He vivido muchas experiencias y debido a ellas, he comprendido que asesinar es algo innecesario en la mayoría de los casos, pero… —Hizo una pausa para girar su cabeza para mirar a Shepard, percatándose de que ella lo estaba oyendo con mucha atención.

Así que decidió proseguir—. Pero eso no quiere decir que nunca volveré a matar a alguien. Si veo a alguien que realmente no merece vivir, lo mataré sin inmutarme. Pero no, no lo haría si alguien me lo ordenara, eso sería decisión mía y de nadie más —afirmó volviendo a mirar hacia el frente.

Luego continuó—. Pero no te preocupes, Shepard. Yo no quiero ni tengo deseos de que las personas sigan mi modo de pensar, todos tenemos libre albedrío. No soy quien para decirle a otra persona qué hacer o qué no hacer. Así que tú puedes hacer lo que quieras en tus misiones, yo no te diré nada sobre ello… Siempre y cuando no sean asesinatos injustificados, de no ser así, tan solo demostraría mi punto de vista.

Shepard al oír esto no pudo evitar pensar en aquel momento cuando mató a Cathka y luego lo que Naruto le había dicho—. Yo… Lo siento, tienes razón —se disculpó.

Naruto levantó una ceja y la miró—. ¿Por qué te disculpas? —preguntó.

—Recuerdo que luego de matar a Cathka, tú me dijiste que fue innecesario y yo te contesté que podía hacer lo que quería de una forma no muy agradable. En ese momento estaba… ce-celosa, y quería desquitarme con alguien y lo hice con él y luego contigo —afirmó un poco avergonzada por haber admitido sus 'celos'

Naruto al oír aquello volvió a mirarla mientras empezaba a rascarse la mejilla derecha—. Uhm, en cuanto a eso, Shepard… —dijo Naruto, pero antes de que pudiera continuar, Shepard habló—. No hace falta, yo lo entiendo —.expresó mientras tomaba la salida para ir a Zakera.

Naruto negó con la cabeza y continuó—. No, no es eso. Veras, durante este año que no pude verla, he pensado mucho y… —Shepard pudo sentir que su corazón empezó a bombear con más rapidez al oír esas palabras, pero Naruto no se detuvo y continuó—. Creo que fui muy duro con usted en aquel momento. Así que, por favor, acepte mis disculpas. No quise hablarle de esa manera, perdón —se disculpó Naruto, haciendo que Shepard sienta como si una gran roca le hubiera caído encima.

Pero simplemente dio una sonrisa algo forzada y contestó—. N-No te preocupes, además, debería ser yo la que tendría que disculparse debido a que apresuré mucho las cosas. —Ahora ella fue quien se disculpó.

Naruto intentó decir que no tenía que disculparse, pero no pudo hacerlo ya que Shepard continuó—. Pero bueno, no es momento de hablar sobre eso. Además, ya hemos regresado a Zakera, así que podremos ir a comer eso que tú llamas Ramen —dijo Shepard mientras estacionaba la aeronave para posteriormente abrir la puerta del mismo.

Naruto había asentido a las palabras de Shepard, pero al oír esto último Naruto no pudo evitar mirarla con incredulidad—. '¿Eso que tu llamas Ramen?' —preguntó mirándola, ambos seguían sentados en el coche.

—Hmm, creo que eso fue lo que dije —contestó, mirando con atención a Naruto, quien luego sacudió su cabeza y se paró rápidamente de su asiento para caminar hacia el lado de Shepard, quien sólo lo observó.

Una vez que Naruto estuvo allí, extendió su mano hacia Shepard con una sonrisa—. ¿Pues qué esperas, Shepard? Es hora de ir a comer un poco. Pasaremos un buen rato —afirmó Naruto con una sonrisa.

Shepard devolvió la sonrisa y agarró la mano de Naruto para poder levantarse, luego de eso Naruto y Shepard empezaron a caminar fuera del estacionamiento para dirigirse hacia el mercado de Zakera.

Naruto seguía levantando miradas extrañas de las personas que se encontraban allí, y todo esto era debido a las marcas que tenían en las mejillas, cosa que también había llamado la atención de Shepard desde el primer momento en que lo había visto, pero nunca se lo había preguntado, tal vez podría aprovechar la ocasión de hacerlo cuando llegaran a aquel lugar para comer juntos.

Naruto también se percató de ello, pero con sus sentidos mejorados, pudo percatarse que la mayoría de los susurros eran con respecto a Shepard, muchos la veían con gran respeto y admiración, mientras que otras, además de estar prestando atención a sus marcas en las mejillas, Naruto podía oírles hablar sobre el hecho de que estuvieran caminando juntos y casi pegados.

Pero a Naruto poco le importaba esto, ya que lo único que le importaba era que estaba a punto de comer Ramen luego de varios siglos, y eso hacía que Naruto no pueda quitar esa amplia sonrisa de su rostro mientras caminaban hacia aquel lugar.

Shepard se percató de ello y no pudo evitar decir mientras doblaban hacia la derecha para descender unas escaleras—. Se te nota muy emocionado —dijo mirándolo.

Naruto giró la cabeza, la agachó y también la miró—. Pues no puedo evitarlo. Es una de las pocas cosas que siguen gustándome hasta hoy en día —contestó.

Shepard volvió a sonreír pero no dijo nada más; descendieron las escaleras y pasaron por un local donde se vendían naves usadas.

Al salir de allí, ambos habían ingresado al distrito comercial de Zakera. Naruto y Shepard vieron a Avina cerca de la pared, justo a la salida de ese local.

Pero no fueron allí ya que ambos pudieron oír a alguien decir en voz alta—. ¡Irasshaimase (Bienvenido)!

Naruto al oír esa palabra en un segundo fue al lugar donde provenía esa voz y allí pudo ver a un hombre no muy alto con rasgos japoneses. Pero Naruto no lo observó mucho y sólo dijo en su idioma natal—. Kon'nichiwa, ¿anata wa rāmen o hanbai shite imasu ka? (Hola, ¿vende Ramen?).

El hombre sonrió encantado por tener una conversación en su idioma natal, así que contestó—. Hai. Soreha watashi no meindisshudesu (Sí, es mi platillo principal).

¡Yatta! ¡Saigo ni! (¡Viva! ¡Al fin!) —exclamó Naruto levantando su puño izquierdo; con lágrimas que caían de sus mejillas como una especie de cascada, a todo el estilo de una caricatura japonesa.

El cocinero obviamente lo miró en estado de shock cuando lo vio hacer algo así, pero antes de que pudiera preguntar cómo podía hacer eso, Shepard se acercó—. Hola, muy buenas noches. Disculpa a mi amigo, es alguien especial y puede hacer esas cosas extrañas —afirmó intentando que el cocinero no haga preguntas sobre ello.

Shepard no había entendido nada de lo que ambos habían conversado, ya que no siempre tenía activado el traductor automático de su Omniherramienta, sólo lo tenía configurado para ciertos tipos de idiomas alienígenas.

El cocinero al oír esta voz miró hacia ese lugar y pude ver a la 'Gran Comandante Shepard' en toda su gloria frente a su puesto—. ¡Comandante Shepard! Sin duda es un honor tenerla en este lugar, por favor, tomen asiento —dijo el cocinero mientras le entregaba un banquillo a cada uno.

Naruto rápidamente agarró uno y luego se sentó en el mismo, con una sonrisa en el rostro a la espera de que le den un poco de comida.

Shepard también lo hizo, pero con más tranquilidad mientras miraba hacia el cocinero quien rápidamente trajo el menú a cada uno.

Naruto empezó a leer rápidamente todo, pero luego suspiró y dejó el menú sobre la mesa, cosa que hizo que Shepard levantara una ceja curiosa ya que Naruto repentinamente había perdido todo entusiasmo.

Así que cuando ella estuvo por preguntarle que sucedía, lo vio levantándose de su asiento para empezar a retirarse.

Rápidamente Shepard se levantó de su asiento y lo sujetó de la muñeca, impidiéndole que pudiera irse de ese lugar—. Oye, ¿qué te sucede? ¿Por qué te pusiste así de repente? —preguntó con un ligero tono de preocupación, debido a que podía ver a Naruto bastante desanimado.

Naruto entonces se volteó y la miró con una cara de la más rara que Shepard había visto en su vida; sus ojos se habían puesto bastantes brillosos, redondos como los de un cachorro y derramaban una gran cantidad de lágrimas—. N-No… N-No tengo dinero —contestó mientras llevaba sus manos en sus bolsillos para sacarlos hacia afuera, haciendo que una polilla salga de cada lado.

Shepard casi cae de espaldas al oír eso, pero al final no pudo evitar reír suavemente mientras golpeaba el hombro de Naruto—. Eres un tonto. Creí que habías recordado algo que te trajo malos recuerdos. Vamos, vamos a comer. No te preocupes por el dinero. No será problema alguno —afirmó mientras agarraba a Naruto de su mano derecha y lo empezaba a tironear para regresarlo a aquel lugar.

—P-Pero…— Intentó decir Naruto mientras era jalado. Pero luego suspiró en derrota ya que Shepard lo obligó a sentarse nuevamente en su banquillo—. Sabes, Shepard. Del lugar donde vengo el hombre es quien usualmente debe pagar por la comida.

Shepard rió levemente mientras se quitaba los guantes metálicos de su armadura y su casco, depositándolos sobre la mesada del local para luego contestar mientras empezaba a leer el menú—. Pues ahora no estamos en tu mundo. Ahora tu estas bajo mis órdenes y yo te ordeno a que aceptes mi invitación a comer —dijo Shepard bajando el menú para luego llevar su dedo índice hacia Naruto, tocándole la punta de su nariz por unos instantes.

Naruto la miró por pocos segundos, pero luego preguntó titubeante—. ¿Estas segura de que deseas pagar, Shepard?

Shepard volvió a mirarlo y dio un asentimiento con la cabeza, así que Naruto sonrió mientras empezaba a tronarse los dedos—. Está bien, ya que insistes, no tengo más remedio que aceptar. Pero la próxima vez, ¡yo invito! —exclamó Naruto con una sonrisa.

Shepard también sonrió ya que pudo entender que esta no sería la única vez que saldrían juntos, así que volvió a mirar el menú, sólo para oír a Naruto y al cocinero hablando en japonés una vez más.

Ella no le prestó mucha atención, así que continuó leyendo con más atención. Había muchos platillos, pero decidió probar un Ramen en específico ya que uno de los ingredientes le llamó bastante la atención.

Así que ella esperó a que Naruto y el cocinero terminaran de conversar para pedir su orden. Luego de que lo hicieron, el cocinero se acercó a Shepard y preguntó—. ¿Y qué desea pedir, comandante Shepard? —preguntó bastante emocionado.

—Hmmm, creo que pediré un tazón de Miso Ramen. Uno de sus ingredientes me llamó bastante la atención —contestó con una sonrisa.

Naruto también sonrió y giró su cabeza para mirarla—. Pues déjame decirte que el Miso Ramen es una exquisitez. Aún más por los Naruto's, jejeje. No creí que hubiera tantas coincidencias entre mi mundo y ese país llamado Japón. ¡Tengo mucha suerte! —exclamó bastante feliz.

Shepard sonrió y agregó—. Me llamó mucho la atención el ver tu nombre en el menú. Me resultó extraño en cierta forma —afirmó mirándolo con una sonrisa.

Naruto la devolvió y luego llamó al cocinero para decirle algunas cosas en japonés nuevamente.

Luego de eso, Shepard vio al cocinero alejarse un poco y luego regresar con una pequeña botella con un corcho y unos pequeños vasos de porcelana—. Hmm, Sake —pensó ella mientras veía al cocinero poner la botella y los vasos cerca de ellos.

Naruto rápidamente lo descorchó y cargó un poco en su vaso, luego la miró—. ¿Me acompañaría en lo que termina de preparar nuestra orden, Shepard? —preguntó mientras levantaba levemente la botella.

Shepard agarró el vaso y lo levantó levemente, Naruto sonrió, cargó un poco del líquido en su vaso y luego volvió a bajar la botella.

Luego Naruto levantó su vaso a la altura de su estómago y dijo—. Me gustaría brindar, Shepard.

—Está bien —contestó haciendo lo mismo que Naruto, a la espera de su brindis.

—Bueno, hay muchas cosas por las cuales quiero brindar, pero las principales son estas… —Hizo una pequeña pausa para mirar a Shepard directamente en sus ojos, cosa que causó un muy leve sonrojo en ella, pero devolvió la mirada sin problemas.

—Quiero brindar por usted, Shepard. Por haberme hecho abandonar mi planeta al convencerme de que hay personas que valen la pena ayudar, por hacer que me haya dado cuenta de que aún existe esperanza y por sobre todo, por estar aquí con usted, con una bella y hermosa mujer a punto de compartir una deliciosa cena —declaró antes de levantar el vaso a la altura de sus ojos.

Shepard hizo lo mismo y luego ambos dijeron 'Salud' mientras chocaban levemente sus vasos.

Luego ambos bebieron el contenido y ambos soltaron un gruñido debido al ardor que les provocó el Sake al pasar por sus gargantas.

— ¡Aaah! Sigue siendo tan fuerte y como lo recuerdo —exclamó Naruto bajando el vaso nuevamente—. ¿Cuantos años habrán pasado desde la última vez que bebí Sake? —se preguntó.

Shepard rió entre dientes y luego agarró la botellita para volver a cargar el líquido en su vaso y en el de Naruto—. Ahora yo quiero brindar—. Dijo Shepard con una sonrisa mientras hacía lo mismo que Naruto hizo momentos antes.

Naruto también lo hizo mientras esperaba a las palabras de Shepard, quien sonrió una vez más y luego continuó—. *Ejem* Bueno, yo también brindo por ti. Por decidir ayudarnos en esta difícil misión, por demostrar al consejo sobre la existencia de los segadores y por haberte mantenido fuerte durante tantos años, sin decaer y siempre pensar en detener a los Segadores.

Naruto sonrió al oír las palabras de Shepard y luego ambos volvieron a brindar, bebiendo una vez más el contenido y gruñendo al final.

Luego de eso, el cocinero se acercó con una bandeja en manos, cargado con dos grandes tazones humeantes de Miso Ramen, cosa que hizo que el estómago de Naruto gruñera estruendosamente, cosa que hizo reír tanto a Shepard como al cocinero.

—Aquí tienen —dijo el cocinero mientras les ponía el tazón frente a cada uno y luego les entregaba unos paquetes que contenían palillos chinos dentro.

Naruto sin mediar palabras abrió el paquete y luego dijo mientras ponía sus manos en posición de plegaria—. ¡Itadakimasu! —Dicho esto, Naruto sacó los palillos y luego los puso en su mano derecha.

Pero antes de que pudiera comer, Naruto miró a Shepard, percatándose de que estaba teniendo problemas con los palillos—. ¿Problemas? —preguntó Naruto bajando los palillos nuevamente.

Shepard lo miró por unos instantes antes de volver a intentar a colocar los palillos en su mano, intentando imitar lo que Naruto había hecho al ponerlos, pero no le estaba funcionando.

—N-No, no te preocupes, ya descubriré el truco —contestó poniendo los palillos para luego intentar hacer fuerza con los mismos, percatándose que se salían de sus dedos. Ella gruñó y volvió a intentarlo, fallando una vez más.

Naruto rió entre dientes, se giró y acercó sus manos hacia la de Shepard, agarrándosela suavemente—. Al principio es difícil, pero tan solo tienes que hacer esto, mira.

Shepard no prestó atención a lo que Naruto estaba diciendo, ya que al sentir sus manos, simplemente empezó a mirar hacia ese lugar, sintiendo las grandes, suaves y cálidas manos de Naruto, tan cálidas que hicieron que Shepard se sintiera de esa manera y suelte un leve suspiro, cosa que Naruto pudo oír.

— ¿Sucede algo, Shepard? —preguntó Naruto sin poder terminar su enseñanza.

Shepard rápidamente sacudió la cabeza y contestó—. No, nada. Simplemente me distraje durante unos segundos.

Naruto le miró por unos pocos segundos pero luego continuó—. Cómo iba diciendo, este palillo va en la base del pulgar, y este otro entre el índice y el medio. Luego sólo tienes que hacer esto —dijo mientras ponía los palillos en los dedos de Shepard en la posición correcta, luego de eso, Naruto volvió a colocar sus palillos en sus dedos y le mostró a Shepard cómo debía presionar los palillos.

Shepard entendió, así que se lo agradeció a Naruto y luego miró hacia el tazón de Ramen, juntando con sus palillos un poco de los fideos. Al principio se cayeron, pero al segundo intento pudo levantarlos y llevarlos a su boca para comerlos, cosa que hizo que Naruto sonría al igual que Shepard.

Shepard al saborear los fideos no pudo evitar decir—. Hmm, esto está exquisito —afirmó, llevando más fideos a su boca.

El cocinero sonrió y Naruto también, pero este ultimó decidió hablar—. ¿En serio? Ya lo suponía, tiene un gran aroma. Pero bueno, ahora es mi turno. ¡Itadakimasu! —volvió a exclamar y rápidamente empezó a agarrar los fideos en sus palillos.

Entonces los levantó y los llevó a su boca, para meterlos y luego empezar a saborear lentamente el sabor de los fideos, teniendo la misma reacción de Shepard y ocasionando otra sonrisa del cocinero, quien continuaba preparando más y más Ramen ya que Naruto había sido claro en la cantidad.

— ¡Esto estuvo sabroso! —exclamó Naruto bajando el tazón luego de haber finalizado con su contenido, haciendo que Shepard lo mire con los ojos bien abiertos ya que había terminado un tazón tan grande en menos de 20 segundos, ella apenas había empezado.

—Vaya, eso fue rápido. Creo que tenías hambre —dijo Shepard mirándolo con sorpresa pero con una sonrisa.

Naruto giró su cabeza y sonrió mientras cargaba más Sake en su vaso y en el de Shepard, quien agradeció al percatarse de esto—. Pues sí, hace unos tres mil años que no como nada. Contestó.

El cocinero y otras personas que se habían acercado a comer a ese lugar luego de ver a Shepard allí, miraron a Naruto como si estuviera loco al decir eso último, así que Shepard rió nerviosamente, por lo que miró a Naruto y le dijo en un susurro—. Shhhh, Naruto. Habla más bajo, no digas esas cosas a la ligera, no todos comprenderán tan sencillamente esas cosas, te tomarán por un loco.

Naruto al oír esto giró su cabeza y pudo ver que muchas personas lo miraban casi al punto de reírse de él. Naruto pudo reconocer a unos krogan, a unos turianos y a unos humanos, todos mirándolo con sonrisas de burla, como si estuviera loco.

— ¡Ja! Ni siquiera mi padre vivió tanto tiempo. Este humano está loco —afirmó un Krogan que estaba acompañado por otro krogan.

Naruto simplemente lo ignoró, pero Shepard fue quien habló—. Oye tú… Silencio —ordenó en un tono amenazante mientras apuntaba hacia el Krogan, quien no pudo evitar levantarse de su lugar.

— ¿Y qué es lo que harás si no lo hago? —preguntó el Krogan con una voz ronca, intentando acercarse, pero no lo hizo ya que su acompañante lo detuvo—. Estúpido, ella es la Comandante Shepard. Es una Espectro, ella te matará y nadie podrá recriminarle nada. No hagas una tontería —advirtió el otro krogan en un susurro.

Pero el otro Krogan gruñó y estiró su brazo—. Soy un ex miembro de la Manada Sangrienta. Como si fuera a dejarme intimidar por algo como eso. —Entonces, el Krogan empezó a acercarse hacia Shepard, quien también hizo lo mismo.

Pero antes de que pudieran pelearse, Naruto se puso en medio de ellos, estirando sus manos—. Vamos, chicos. Deténganse, este no es el lugar para estar haciendo estas cosas. Shepard, continuemos con nuestra cita —dijo esto último para tranquilizar a Shepard y efectivamente lo hizo.

Así que ambos se dispusieron a sentarse, pero antes de que lo hicieran, el Krogan no pudo evitar agregar—. ¡Ja! La 'gran' Comandante Shepard saliendo con un 'pequeño gatito' como este. Estoy seguro que serías el hazme reír de la Manada Sangrienta si se enteraran de esto —afirmó, finalizando con una fuerte carcajada.

Shepard nuevamente se había sentido molesta, pero no dijo nada ya que pudo percatarse de que Naruto se encontraba completamente quieto, pero con su cabeza agachada, además, parecía como si su rostro se hubiera ensombrecido. Esto hizo que Shepard tuviera un mal presentimiento.

Pero entonces Naruto se dio la vuelta, mirando al Krogan con una mirada bastante seria—. ¿Cómo me llamaste? Creo haber oído mal, ¿acaso dijiste 'pequeño… gatito'? —preguntó con un tic en las cejas.

— ¿Y qué si lo dije? —cuestionó el krogan, pero repentinamente, todos los que podían verle el rostro pudieron percatarse que sus ojos perdieron el brillo mientras continuaba hablando—. Discúlpeme. Mi. Insolencia. Ya. No. Volveré. A. Molestar. A. Nadie —habló pausadamente, para luego voltearse y regresar a su lugar para empezar a comer el Ramen que había pedido su otro compañero, quien le preguntó que le había sucedido tan de repente, pero el krogan no contestó y continuó comiendo.

Shepard miró esto un poco desconcertada, pero volvió a sentarse ya que Naruto también lo hizo, para empezar a comer el siguiente tazón que ya había sido puesto frente a él.

—Naruto, ¿estás bien? —preguntó Shepard.

Naruto giró su cabeza y Shepard pudo ver que tenía fideos a medio camino en su boca, lo siguiente que vio fue que Naruto los succionó fuertemente, manchando su barbilla un poco, causando una sonrisa en ella—. Sí, ya te lo había dicho, Shepard. No suelo permanecer enojado por mucho tiempo —contestó.

Shepard se concentró en su tazón—. No te gustó ser llamado de esa manera —asumió.

Naruto asintió y contestó—. No, nunca me ha gustado. Pero esta vez fui indulgente. En el pasado asesiné a muchas personas por haberme llamado de esa forma, creo que he madurado en cierta forma. Aunque aún no puedo soportar ser llamado así —finalizó con una verdadera sonrisa, demostrándole a Shepard que ya no se encontraba molesto.

Así que ella devolvió la sonrisa y continuó comiendo ahora más tranquila, al mismo tiempo que ambos seguían compartiendo el Sake y conversaban sobre lo que habían hecho cuando eran más jóvenes.

Pero eventualmente, Shepard no pudo decir—. A este paso terminaré ebria antes de terminar nuestra cita.— Afirmó, ocasionando una sonrisa en Naruto, quien ya tenía más de 15 tazones apilados a su lado, y Shepard había terminado el primero hace unos pocos minutos, empezando a comer el segundo luego de unos pocos segundos.

Sin embargo, antes de que pudiera hablar, Shepard continuó—. Oiga, ¿puede traer algunas cervezas? —preguntó Shepard mirando al cocinero.

—En un momento, comandante Shepard —contestó el cocinero mientras abría la nevera para quitar algunas latas de cerveza.

— ¿Cerveza? —preguntó Naruto con una ceja levantada mientras veía al cocinero entregar una lata a Shepard, quien la abrió y luego empezó a beberla lentamente.

Luego ella estiró su mano para que Naruto agarrara la lata y la bebiera—. Pruébala. Sabe bien —afirmó.

Naruto lo agarró débilmente y luego dio un ligero sorbo mientras empezaba a saborearlo, pero al tragarlo, no pudo evitar decir—. *Puaj* Lo lamento, Shepard. Pero yo continuaré bebiendo mi 'vino de arroz', tú puedes continuar bebiendo esto. —Luego de eso, Naruto volvió a entregar la lata, ocasionando una risa en Shepard, quien ya estaba empezando a sentir los efectos del alcohol, pero aún era muy leve.

—Bueno, cada quien su gusto. Pero tarde o temprano terminarás bebiendo esto. —Seguidamente, Shepard bebió un poco más mientras continuaba comiendo el segundo tazón de Ramen.

Naruto sonrió e hizo lo mismo, pero este ya era su decimoséptimo tazón, cosa que hizo que varias de las personas que habían estado acercándose desde hace un momento a ese lugar lo miraran con los ojos bien abiertos mientras se preguntaban dónde guardaba toda esa comida.

El cocinero se encontraba feliz ya que su negocio estaba teniendo mucho movimiento luego de un largo tiempo. Desde que habían quitado la máquina de Karaoke de su puesto, las ventas habían disminuido considerablemente, pero ahora las personas volvían a comer en su puesto.

El continuó amasando la masa de los fideos justo para oír a Naruto exclamar—. Oiga, cocinero. ¡Venga aquí! —dijo mientras agitaba sus manos.

Él se acercó también con una sonrisa y antes de que pudiera preguntar que sucedía, Naruto continuó hablando—. Solo quería darle mis congratulaciones. Esto está exquisito, si bien has utilizado algas secas en lugar de carne como ingrediente debido a que crees que la carne de este lugar no es fresca, aun así, esto estuvo exquisito y por eso quiero saber tu nombre.

Lo de las algas Naruto lo supo debido a que el cocinero les había dicho hace unos momentos el motivo de la falta de carne en el ramen.

—Mi nombre es Teuchi… Teuchi Yoshida —contestó

Naruto al oír ese nombre sintió un nudo en la garganta, cosa que ambos, Shepard y Teuchi pudieron percatarse.

Luego ambos vieron que Naruto agachó la cabeza mientras una pequeña sonrisa de nostalgia cruzó en su rostro—. Teuchi, ¿eh? —preguntó volviendo a levantar su cabeza, aún con esa pequeña sonrisa en su rostro.

Teuchi asintió y luego Naruto sacudió la cabeza—. Pues es un gusto conocerte, Teuchi. Quisiera estrechar mi mano con usted —dijo Naruto extendiendo su mano.

Teuchi lo hizo al instante, y al hacerlo, pudo sentir muchas cosas, entre ellas una especie de sensación que le decía que la persona frente a él pertenecía a un mundo completamente distinto al suyo, no lo podía explicar tan bien, era como si estuviera en presencia de un ser divino, aunque si bien nunca había sentido algo así, era la única forma en que podía explicarlo.

La otra fue algo que había ingresado dentro de su cuerpo, le había hecho algo de cosquillas, pero sólo había durado unos segundos. Luego ambos finalizaron el apretón de manos y Teuchi no pudo evitar mirar hacia su mano luego del apretón, ya que esa sensación del poder de Naruto permaneció aún después de haber finalizado el saludo.

Pero simplemente se alejó para continuar preparando más comida para Naruto, ya que parecía que no pararía de comer.

Naruto simplemente sonrió mientras continuaba comiendo más y más, ante las ocasionales miradas de Shepard quien ya había dejado de comer debido a que se sentía satisfecha, pero seguía bebiendo de vez en cuando.

Luego de unos minutos de estar observándolo, continuó con la conversación de lo que habían hecho antes de conocerse. Así que tuvieron una amena platica sobre las peligrosas misiones que Naruto tuvo desde pequeño y las también difíciles misiones de Shepard donde tuvo que tomar duras decisiones para poder completarlas.

Estuvieron hablando en ese lugar durante unas dos horas, conociéndose el uno al otro lo más que pudieran. Pero eventualmente, Naruto tuvo que decidir que la velada debía llegar a un fin ya que se había percatado de que Shepard se había puesto ebria desde hace unos momentos.

Así que para evitar algún accidente, Naruto decidió decir—. Sin duda volveré nuevamente a este lugar, Teuchi-san —afirmó Naruto al más que feliz cocinero ya que Naruto había consumido alrededor de 70 tazones de Ramen, pero había comido con menor intensidad desde hace tiempo ya que 'no quería abusar' de la amabilidad de Shepard, quien actualmente tenia las mejillas sonrosadas debido al alcohol además de una sonrisa que no se le salía del rostro; lo más probable porque había tenido una muy agradable charla con su 'amor platónico'

Así que ella se levantó de su asiento y se aventó sobre Naruto, mientras cruzaba sus brazos alrededor de su cuello—. Y ahoora *hic*, ¿a dónde iremosh? —preguntó con una sonrisa.

Naruto devolvió la sonrisa y contestó—. Ahora te llevaré a tu camarote, mi querida comandante Shepard. —Luego de eso, Naruto cargó a Shepard en estilo nupcial y desapareció de ese lugar en un destello amarillo junto con ella, dejando bastante conmocionado a Teuchi quien no pudo creer lo que había visto.

El lugar ya se encontraba vacío, debido a que ya era muy tarde, así que nadie más había visto eso. Pero decidió dejarlo de lado ya que estuvo seguro de que no lo entendería.

Así que con un suspiro, continuó con lo siguiente que quedaba antes de que pudiera retirarse a descansar, lavar todos los utensilios que habían sido utilizados en este día. Pero aun así, se encontraba bastante emocionado, pero repentinamente pudo recordar algo.

— ¡Se fueron sin pagar! —exclamó Teuchi bastante nervioso debido a que creyó que no le pagarían, pero luego de pensarlo una segunda vez, llegó a la conclusión de que Shepard no haría algo como eso, tampoco Naruto debido a que los percibió como personas honestas. Además pudo ver que Shepard se había olvidado de su casco y de sus guantes metálicos sobre la mesa.

Así que los guardó y continuó con lo que le quedaba hacer, lo más probable es que Naruto o Shepard regresaría más tarde para pagar la cuenta y recuperar los objetos olvidados de Shepard.

Mientras tanto, Naruto ya había regresado a la Normandía con Shepard en brazos, acurrucada y con los ojos cerrados debido a que aún no estaba acostumbrada a la sensación al viajar en el Hiraishin de Naruto.

Pero al percatarse de que esa sensación de movimiento se detuvo, abrió los ojos para percatarse de que se encontraban en su camarote.

Naruto empezó a caminar hacia su cama y al llegar, bajó a Shepard suavemente sobre ella, para luego empezar a quitarle su armadura.

Shepard, debido al estado en el que se encontraba, no pudo evitar decir—. Fufufu, ¿ashi que quieresh aprovecharte dee mí? —preguntó con una sonrisa atrevida mientras dejaba que Naruto le quite la armadura.

Naruto rió entre dientes y contestó mientras le quitaba la parte inferior de su armadura, revelando un traje negro—. Tal vez… —replicó para luego proseguir con el torso, no sin antes bajar de la cama la parte inferior de su armadura.

Shepard sonrió un poco más al oír la respuesta, pero permaneció en silencio a la espera de que Naruto le quite el resto de su armadura.

Una vez que lo hizo, Naruto se levantó de la cama para intentar llevar la armadura de Shepard a su armario, pero antes de que pudiera alejarse, sintió un tirón en su mano el cual lo obligó a voltearse y caer sobre la cama.

Lo siguiente que pudo percatarse fue que Shepard se puso sobre él y rápidamente colocó ambas manos sobre sus cachetes para atraer su cabeza hacia la de ella. Sin embargo, antes de que pudiera besarlo, Naruto giró su cabeza hacia la izquierda, haciendo que Shepard le dé un beso en su cachete izquierdo.

Shepard rió con un poco de sensualidad al percatarse de esto y nuevamente intentó hacer lo mismo, pero nuevamente Naruto giró su cabeza para evitar el beso en los labios.

Nuevamente Shepard lo intentó, pero no hubo resultado positivo ya que Naruto no se estaba dejando. Esto ocasionó un suspiro de decepción en Shepard, quien salió de encima de Naruto y luego se acostó a su lado, preguntando—. ¿No te atraigo en absoluto? —cuestionó girando su cabeza, percatándose de que Naruto estaba mirando el techo de su camarote, pero luego giró su cabeza para mirarla y sonrió con un poco de tristeza.

—No es eso, Shepard. Es solo que yo no quiero lastimarte. Me he dado cuenta que en verdad me quieres, es algo que me hace muy feliz, pero a la vez me hace sentir mal por no poder corresponder esos sentimientos. Ya te lo había explicado, Shepard. Ya no me siento listo para entrar en una relación seria, ya no quiero volver a perderlo todo —afirmó en un susurro que transmitió nuevamente la tristeza y culpa que Naruto sentía en su interior.

Nuevamente, Shepard sintió ese nudo en la garganta y en el pecho, además de sentir algo que le daba la necesidad de poner a Naruto en su regazo para que descargue todo ese dolor que tenía acumulado en su corazón; toda esa culpa y sentimientos que estuvo guardando para sí durante tantos años; ser capaz de sanar su corazón y devolverle la luz a su vida.

Sin embargo, a diferencia de la otra ocasión, Shepard no permaneció en silencio, olvidándose por completo de su embriaguez—. Naruto, ojala pudiera comprenderte en tu totalidad. Sólo puedo imaginarme lo que ha sido para ti haber estado tanto tiempo con vida, alejado de aquellos que alguna vez fueron importantes para ti, incapaz de volver a verlos u oírlos, incluso amarlos —dijo Shepard mientras hacia una leve pausa para levantar la mitad de su cuerpo.

Naruto la miró con mucha atención, oyéndola continuar—. Y-Yo s-sé que no debería estar insistiendo tanto. P-Pero es que no puedo evitarlo, este dolor que siento en el pecho cada vez que te veo así me hace olvidar del poco tiempo que tenemos de conocernos —continuó con la voz un poco quebrada mientras ponía su mano derecha sobre su pecho, para posteriormente presionar con fuerza su remera.

—Shepard…— Susurró Naruto un poco sorprendido y también feliz al oír las palabras de Shepard, quien continuó hablando—. Es por eso que quiero ayudarte, q-quiero ser una nueva luz en tu vida. La persona que te haga sonreír, reír y amar una vez más. Por favor, dame una oportunidad, dame la oportunidad de sanar tu corazón —finalizó bajando la cabeza para ocultar algunas lágrimas que empezaron a correr por sus mejillas.

No pudo evitarlo, ya no quería que Naruto estuviera deprimido, triste y culpable, como tampoco quería que la viera débil, como una persona que se dejara guiar fácilmente por sus sentimientos. Por ese motivo había agachado la cabeza para que Naruto no viera las lágrimas.

Pero repentinamente, había sentido la cálida mano de Naruto en su cachete, así que volvió a levantar la cabeza para mirarlo, viéndole con una sonrisa de agradecimiento en el rostro—. Gracias, Shepard. Aprecio mucho tus palabras —afirmó con una sonrisa.

Shepard devolvió la sonrisa y luego rió levemente mientras llevaba sus dedos para secarse las lágrimas—. Debes estar pensando que soy alguien patética. Yo, la comandante Shepard, heroína de guerra, la mujer que acabó con los Rachni e impidió la destrucción de la Ciudadela, llorando como una adolecente que está locamente enamorada de una Super estrella, jaja —rió al final, con el fin de ocultar el nerviosismo que sentía.

Naruto sonrió mientras empezaba a acariciar la mejilla de Shepard, cosa que ocasionó un sonrojo en ella—. No, Shepard. No pienso en eso. En realidad, pienso que eres alguien muy valiente por revelarme tus verdaderos sentimientos. No te avergüences de llorar por amor, eso solo lo hacen los valientes —afirmó continuando con su tacto.

Shepard oyendo eso no pudo empezar a mirar directamente hacia los profundos ojos celestes de Naruto, así que sin poderlo evitar, empezó a acercar lentamente su cabeza hacia el rostro de Naruto—. Naruto yo… —susurró con su cabeza a unos centímetros de él, al mismo tiempo que levantaba los labios levemente.

Naruto no pudo negar que se veía hermosa de esa forma, así que tampoco pudo evitar hacer lo mismo que Shepard; empezó a acercar lentamente su cabeza hacia la de ella.

—Vamos, vamos, vamos. Tu puedes hacerlo, Naruto —pensó Kurama emocionado e impaciente viendo a Naruto a punto de hacer lo que Red y él estuvieron hablándole durante el año que estuvieron entrenando.

Sin embargo, luego de unos momentos, no pudo evitar caer de espaldas y suspirar con fastidio cuando vio a Naruto esquivar el beso de Shepard para darle un beso en la mejilla.

Shepard estuvo desconcertada al percatarse de esto, ya que pensó que Naruto en realidad quería besarla, pero antes de que pudiera preguntar qué sucedió, Naruto habló—. Aún es muy pronto, Shepard… Buenas noches —susurró en su oído

Lo siguiente que sucedió fue que Naruto aplicó un punto de presión en el cuello de Shepard, haciéndola caer inconsciente sobre él.

La atrapó y luego la puso suavemente sobre su cama, poniendo su cabeza encima de la almohada, luego fue a guardar su armadura en el armario. Mientras iba hacia allí, Naruto pudo oír una voz exclamar en su mente—. ¿Qué demonios fue eso, Naruto? —preguntó un decepcionado Kurama.

Naruto no contestó y simplemente empezó a guardar la armadura dentro del armario—. Maldito cobarde. No puedo creer que siendo el ser más poderoso del universo, aun así le tengas miedo a un poco de amor. Eres patético, me avergüenzas —afirmó negando con la cabeza y soltando un suspiro de decepción.

Naruto nuevamente lo ignoró, esta vez sacó del armario una manta y luego la puso en su brazo para regresar a la cama de Shepard, una vez allí, cubrió a Shepard con dicha manta.

Luego, Naruto se sentó en el suelo, apoyando su espalda por la cama, bajando levemente su cabeza—. Tú no lo entiendes, Kurama. —Al fin habló Naruto.

—Entiendo que eres un cobarde —replicó Kurama, sin darse cuenta de que sus palabras estaban golpeando duramente a Naruto.

—Tienes razón. Soy un cobarde, un miedoso, soy patético y poco hombre. Lo siento, amigo. Perdón por avergonzarte —afirmó con un semblante de tristeza y la voz un poco quebrada.

Sólo ahora, Kurama pudo percatarse de que sus palabras habían sido muy duras, en especial en alguien como Naruto que desde aquel día en el que revivió, había estado emocionalmente inestable.

Así que intentó disculparse, pero Naruto habló antes—. Pero es que sencillamente, no puedo. No puedo re-empezar mi vida, es imposible continuó, ahora con una voz no tan quebrada, pero que aún denotaba un poco de tristeza.

Kurama al percatarse de que Naruto dejó de hablar, aprovechó la oportunidad—. Antes que nada, perdón por haber sido tan duro hace unos momentos. ¡Pero es que tienes la culpa, muchacho! Estuviste tan cerca, tan pero tan cerca que pensé que finalmente re-empezarías tu vida, así que no pude evitar decir esas palabras. Ya sabes como soy —dijo, pero continuó rápidamente antes de que Naruto pudiera decir algo.

—Pero, ¿por qué dices que es imposible? No lo entiendo —preguntó con una ceja levantada.

Naruto al oír eso se levantó y luego se giró para mirar a Shepard, quien se encontraba durmiendo con mucha tranquilidad sobre su cama. Naruto sonrió levemente y luego fue hacia la salida del camarote.

—Decírtelo no cambiara nada, Kurama. Lo sabrás cuando el momento llegue. Ahora no veo la necesidad de decírtelo. —Luego de pensar eso, Naruto cortó comunicación con Kurama, quien al percatarse de esto empezó a gruñir y a gritarle a Naruto que le explique qué significaba eso.

Pero Naruto no oyó nada ya que había bloqueado por completo su conexión con Kurama, no quería oírlo, no quería decir sus motivos, no se sentía con buen humor para hacerlo.

Así que simplemente salió del camarote y luego fue al hangar para descansar un poco en ese lugar.


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Notas:

Terminado.

Espero que les haya gustado este capítulo extra súper largo (¿?) debido a que me tardé bastante. U.U

Bueno, no creo que haya mucho que explicar.

Oh, hice este cap. con el guion largo, sólo fue una prueba, en el siguiente creo que volveré a las comillas, me es cansino usar el guion largo.

Ah, y yo no hablo japonés xD. Esa conversación entre el cocinero y Naruto fue gracias al traductor de Google xD. No tengo idea sí estuvo bien o no.

Y el nombre del cocinero decidí que fuera "Teuchi" tengo planeado integrarlo a la tripulación más adelante.

Con respecto a la actitud de Naruto, sepan entender, ha estado demasiados años sólo, sin amor y sin nada, alejado de todos los que lo amaron alguna vez.

Ah y quiero preguntarles algunas cositas, espero que me respondan.

Bueno, son las siguientes.

Primero, ¿quieren que describa lo que los clones de Naruto están haciendo en los respectivos planetas de los consejeros? ¿Quieren ver a los clones demostrándoles que pueden hacer todo lo que vieron en la visión de Naruto? No creo que lo haga de los tres, tal vez de dos cuando mucho.

Lo otro. Estoy teniendo inconvenientes ya que no sé qué ustedes están esperando de la historia.

Mass Effect es un juego Rol y de Disparos, pero lo más importante creo yo que es el Rol. Pero en Naruto como que lo es la acción :/

Al hacer el Crossover, pues como que surge una paradoja y no sé qué hacer, así que, díganme, ¿en qué creen que debería concentrarme más?

En la acción, en el rol, en el romance, en la aventura, etc. (pueden decir otros)

Cuando vea cuáles son sus gustos, haré una encuesta para que todos puedan votar en ella y así poder decidir mejor.

Esto no lo hago realmente para darles el gusto a las personas, sino para que me ayuden a quitarme esta duda que me está inquietando bastante.

Otra cosa, ¿quieren ver flashbacks de Naruto cuando era más joven? En el futuro habrá algunos, pero no serán muy largos.

¿Pero quieren verlos ahora? No lo sé, para explicar algunas cosas que tal vez ustedes quieren saber, háganmelo saber.

Pero bueno, si tienen dudas, voy a contestarlas tan pronto como pueda.

Hasta una próxima ocasión.
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Summlaris escribió:Los Uchiha han perdido su esencia, han pasado a ser los rock lee de la época. Normal la desbandada de seguidores que sufren.
Los senju son los nuevos uchiha.


Summlaris escribió:los pro-uchihas teneis tanto futuro en este foro como los uchiha contra los senju

Wbaez93
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Mensaje #5 por Wbaez93 » Mar May 31, 2016 7:53 pm

Capítulo 6

"Capítulo 6" | +
Ser Orgánico hablando—. Hola.

Ser Orgánico pensando—. Lo que sea.

Ser No-Orgánico / Demonio hablando—. Asimilación completada.

Ser No-Orgánico / Demonio pensando—. Claro.

Técnicas—. Katon Goukakyuu no jutsu.

Renuncia de Derechos: No soy dueño de Naruto ni de Mass Effect. Créditos a Bioware y Masahi Kishimoto.

XxXxXxXxXxXxXxXxXxX

Capítulo 6

Al día siguiente - 5 a.m. en Thessia - Cuartel General


Luego de que el clon de Naruto había llevado a Tevos a su planeta natal, ambos habían pasado el resto del día charlando sobre lo que Naruto había mostrado al consejo en la Ciudadela, mientras que esperaban a que las líderes de Thessia se reunieran para poder iniciar la prueba a Naruto.

Aunque no solo habían hablado sobre eso, también conversaron sobre… otros temas. Pero nada había sucedido aun entre ellos debido a que el clon quería que Tevos estuviera en óptimas condiciones por la mañana, no quería que estuviera cansada luego de…

De todos modos, cuando la mañana había llegado, Tevos había informado al clon de que las líderes del alto mando de Thessia se habían reunido y que harían la prueba en uno de los cuarteles generales del planeta. Por lo tanto, Naruto y Tevos tuvieron que tomar una lanzadera que los llevara allí.

Al llegar a aquel lugar, el cual era un gran edificio; ambos se dirigieron al lugar donde se realizaría la prueba, no sin que antes Tevos presentara a Naruto a las líderes. Hubieron preguntas sobre si lo que había dicho Tevos acerca de sus habilidades eran afirmaciones reales, pero Naruto había dicho que lo comprobarían con sus propios ojos en unos instantes.

Luego de eso, el clon siguió a las asaris a la parte posterior del edificio, lugar donde se llevaría a cabo la prueba. Las asaris se dirigieron a una parte superior para observar esto, mientras que señalaban a Naruto al lugar donde debería ir, era un campo bastante extenso, parecía ser un campo de entrenamiento asari.

Allí ya se encontraban varias Comandos Asaris, quienes no sabían por qué habían sido citadas tan repentinamente a este lugar, y al ver a Naruto, rápidamente lo rodearon, mientras que algunas se preguntaban entre sí qué hacía un humano en su planeta natal, en especial en su cuartel general.

Sin embargo, no dijeron nada al respecto ya que había sido una orden de la consejera de la Ciudadela, Tevos, quien ya se había acomodado en la sala de observación junto con las demás líderes y algunas matriarcas.

Si bien habían oído por parte de Tevos la historia de Naruto, aún estaban incrédulas de que un ser humano podría lograr tales hazañas. Así que habían decidido por unanimidad probarlo con los mejores Comandos de Thessia antes de llegar a una decisión.

Entonces, Tevos miró a las que se encontraban en la sala de observación, ellas asintieron y por lo tanto Tevos se acercó a la consola que tenía al frente, pulsando un botón—. Muy bien, Naruto. Veremos si lo que nos enseñaste en aquella visión fueron hechos reales o solo un simulador como Sparatus dijo —sonó la voz de Tevos por unos altavoces, luego continuó.

—Tu objetivo es derrotar a todas las que se encuentran allí abajo, si puedes hacerlo, Thessia estará dispuesta en aportar recursos para prepararnos contra los segadores —afirmó.

Al instante, todas las asaris al lado de Naruto estuvieron incrédulas de que Tevos le haya ordenado algo como eso a un simple humano, algunas no pudieron evitar reír entre dientes ya que pensaban que Naruto no tendría oportunidad alguna, mientras que otras pensaron que Tevos quería que Naruto se matara al enfrentarlas.

Sin embargo, Naruto solo asintió con la cabeza mientras empezaba a hacer unos estiramientos ante la atenta mirada de todas las asaris, quienes rápidamente empezaron a comprobar sus armas, mientras que otras empezaban a tomar distancia para poder lanzar sus ataques Bióticos con mayor efectividad.

Luego de que todas habían comprobado sus armas, todas apuntaron hacia Naruto mientras esperaban la orden para atacarlo, aunque aún no sabían por qué querían que maten a un humano, lo veían completamente desarmado. Bueno, lo único que podían ver eran unas espadas brillosas en su espalda, pero pensaban que no sería suficiente para ni si quiera herirlas, confiaban en sus escudos y barreras.

Naruto empezó a mirarlas, había al menos 60 Asaris, la mayoría de ellas con miradas de pereza ya que creían que habían sido llamadas para algo innecesario, mientras que otras le miraban con algo de burla ya que no lo tomaban en serio.

Pero a Naruto esto poco le importó, solo juntó los dedos en la posición del tigre—. Intentaré darles un espectáculo a Tevos y a las demás líderes de este planeta —pensó con una sonrisa, mientras que Kurama miraba esto de la misma forma.

Luego de pensar en eso, una de las Comando Asari habló—. No entiendo cuál es el punto de esto. Pero lo mejor es que desistas, no me gustaría tener que matar a alguien apuesto como tú, pero lo haré si no desistes ahora. Deberías pensarlo dos veces, no tienes posibilidad alguna. Eres solo tú y nosotras somos más de 50, tienes todas las de perder —afirmó esa asari.

Naruto sonrió y dejó de cruzar los dedos—. Je, puedo poner la cantidad a mi favor si quisiera. Pero, ¿Qué tal si hacemos algo? —preguntó.

— ¿Qué sería eso? —preguntó otra de las que estaban cerca.

Naruto nuevamente sonrió y contestó—. ¿Quiénes de ustedes son bióticos? —Al instante todas levantaron sus manos, cosa que hizo que Naruto se rascara la mejilla—. Uhm, ya veo. Pero bueno, esto es lo que haríamos. Si alguien puede moverme con sus poderes bióticos aunque sea un milímetro de donde me encuentro, entonces desistiré y me retiraré tranquilamente. —Luego de eso bajó los brazos mientras apretaba los puños y separaba levemente las piernas.

Muchas Asaris volvieron a reír entre dientes, así que una dio un paso al frente y dijo—. Pues no será difícil, somos las mejores Comandos de este planeta. Nadie aquí sabe para qué fuimos llamadas, pero demostraremos que simplemente fue una pérdida de tiempo.

Naruto sonrió levemente y agregó—. Pues adelante, da tu mejor tiro.

—Antes de eso debo bajar tus escudos —replicó la Comando, sin embargo, Naruto contestó—. No tengo escudos, esto que llevo puesto simplemente son atuendos para que pase desapercibido por estos lares.

La asari lo miró fijamente por unos instantes, pero luego asintió, ya que se lo oía sincero. Por lo tanto, todos los que se encontraban observando, vieron a la asari rodearse de su manto biótico y luego lanzar un potente ataque hacia Naruto, quien lo vio venir y simplemente permaneció parado, recibiendo el ataque, el cual lo envolvió por completo. Pero como Naruto había dicho, nada había sucedido, para la sorpresa de varias ya que ese ataque había sido bastante poderoso, ese ataque hubiera hecho flotar en contra de su voluntad a al menos 5 objetivos diferentes, pero Naruto ni siquiera se había movido.

Luego de unos instantes, el manto azulado que lo había envuelto, desapareció, para la sorpresa e incredulidad de todas las presentes—. Te lo dije, ¿ahora me tomaran en serio? —preguntó Naruto con una pequeña sonrisa.

La asari gruñó y volvió a lanzar otro ataque biótico, pero al ver que no funcionaba, continuó lanzando más y más ataques en un intento de mover a Naruto—. ¡No puede ser! ¡Seguramente tienes escudos o barreras y por eso mis poderes no están funcionando! —exclamó esa asari molesta.

Muchas de las asaris presentes asintieron ante esto, y Naruto suspiró debido a que aún no lo tomaban en serio. Por tal motivo empezó a quitarse lentamente la armadura que llevaba puesta.

— ¡Oye! ¿Qué haces? —preguntó una de las asaris cuando Naruto ya estuvo solo con un bóxer; un poco apenada debido a ello.

Muchas de las asaris realmente no pudieron evitar examinarlo de arriba abajo, debido al muy bien desarrollado cuerpo de Naruto, quien no se percató de las miradas que le estaban lanzando, simplemente habló:

—Bueno, me quité esa armadura para que vean que no estoy mintiendo. Ahora solo llevo puesto esto —dijo señalando a su bóxer, luego continuó—, así que creo que ahora no dudarán que no llevo algún tipo de armadura o barrera. Estoy completamente indefenso ante cualquier ataque que me lancen —afirmó.

Ahora veían en punto de ello, pero aun así creyeron que fue innecesario que se quite casi toda la ropa… Aunque pensándolo bien, tampoco era algo tan malo…

Sin embargo, todas sacudieron sus cabezas. No era el momento para tener ese tipo de pensamientos, habían sido reunidas por las líderes de su planeta; no podían quedar en ridículo.

Por lo tanto, todas volvieron a sus posiciones anteriores, dispuestas a darle a Naruto el paseo de su vida con algunos de sus poderes bióticos.

Naruto se percató de ello, así que también regresó a su posición inicial. Sin embargo, la dejó cuando se percató de que una sola asari dio un paso al frente para continuar con su intento de moverlo.

La miró y dijo—. Espera, hagamos lo siguiente… —Mientras hacía una señal de alto con sus manos.

Las asaris lo miraron con una ceja interrogante, pero decidieron oír lo que tenía en mente. El clon al ver que le daban permiso para hablar, prosiguió—. Muy bien, ¿Qué tal si todas ustedes intentan moverme al mismo tiempo?

Ésta vez, todas se miraron entre sí, pero luego de unos instantes casi la mayoría había estallado en risas, mientras que la primera asari que había hablado, dijo—. Jajaja, me agradas, humano. Eres bastante temerario, pero también estúpido. Si todas nosotras te atacamos al mismo tiempo, entonces morirás instantáneamente. Tu cuerpo no podrá resistirlo, así que deja de decir tonterías. Si haremos esto, entonces lo haremos de uno en uno. Matarte sería un desperdicio, además, también queremos tener algo de diversión jugando contigo.

Muchas asintieron a esto, y Naruto no pudo evitar pensar—. Qué pereza, no sé qué hacer para que me tomen en serio. Tampoco me gustaría hacer algo muy llamativo y arriesgarme a dañarlas seriamente… ¡Mira esos cuerpos! —exclamó en su mente, bastante emocionado por estar rodeado por: 'bellezas azules'. No le importaba en absoluto que se estuvieran burlando de él, lo único que le importaba era que estaba rodeado de tantas asaris, había estado bastante emocionado desde que había llegado al planeta, pero supo mantener la compostura sin problemas.

Kurama oyendo eso, respondió con una sonrisa—. Veo que no has cambiado en nada en estos 90 mil años. Aun así, te recomiendo que dejes de perder el tiempo. Metete en sus nervios, tú eres un experto en eso. Aunque espero que no hayas perdido tu toque, después de todo no has tenido practica en ello con nadie desde hace miles de años.

—Uhm, ¿dijiste algo, Kurama?— Preguntó Naruto con una mirada interrogante, haciendo que a Kurama se le forme una gran vena en la frente—. ¡MALDITO MOCOSO! ¡Odio cuando haces eso! ¡Aarrgh! Tienes mucha suerte de que estemos en esto juntos, ¡o ya te hubiera devorado hace un buen tiempo! —exclamó furioso.

Estuvo aún más enojado ya que se percató de que nuevamente lo había ignorado, esta vez porque ya había empezado a hablar con las asaris, quienes parecían disgustadas y también enfurecidas por algo que Naruto les había dicho.

Solo ahora Kurama pudo darse cuenta de que Naruto simplemente estaba demostrándole que sus habilidades para meterse en los nervios de los demás aún seguía bastante pulida, aunque quiso saber qué le había dicho a esas asaris. No podía negar que era divertido ver a Naruto metiéndose en los nervios de los demás, siempre y cuando no fuera él, ya que era una bestia que se molestaba con bastante facilidad y no podía verle el lado gracioso a esas cosas cuando le tocaba.

Por lo tanto, volvió a prestar atención a Naruto—. ¡¿Qué dijiste?! —exclamó una de las asaris enfurecida.

Naruto la miró burlonamente y contestó—. Ya me oyeron. ¿Ustedes creyeron que fueron llamadas aquí porque son las mejores Comandos Asaris? Jajaja, qué ilusas. Ni siquiera pueden moverme de mi lugar y creen que son buenas —rió y señalaba a la que intentó moverlo, y luego a las otras que dudaron para hacerlo, haciendo que todas gruñan de enojo.

Sin embargo, continuó—. La verdad es que simplemente fueron llamadas para entretuvieran a un humano que no tiene nada mejor que hacer que perder el tiempo con un montón de buenas para nada. Si ustedes niñatas quieren saber lo que es una buena asari con excelentes poderes bióticos, hablen con Aria T'Loak… Y hablando de Aria, debería visitarla luego de convencer a las líderes de Thessia sobre la amenaza segadora. —Esto último lo pensó con una sonrisa.

Sin embargo, al finalizar esas palabras, las Comandos que se encontraban allí estaban bastante enojadas.

Y para finalizar, Naruto dijo con una cara bastante seria mientras negaba con la cabeza y suspiraba—. 'Por la diosa', estoy rodeado por incompetentes…

Al finalizar eso, pudo oír un poderoso grito de guerra. Giró su cabeza hacia dónde provino el grito, justo para ver a una asari lanzando un poderoso ataque biótico hacia él, mientras que otras la imitaban.

En un instante Naruto fue atacado por más de 40 ataques bióticos de todo tipo, mientras que las otras que aún no le lanzaban nada, también se unían a sus compañeras para acabar con 'el bastardo arrogante.'

Pero para la sorpresa, asombro, incredulidad, terror, entre otros sentimientos, de las asaris; el clon no fue movido ni un centímetro por los ataques.

Tevos viendo esto sonrió, pero tampoco pudo negar que estuvo sorprendida al ver que los ataques de las mejores Comandos no le habían hecho ni el más mínimo efecto, mientras que las demás líderes se encontraban murmurando entre sí, también incrédulas ante tal demostración.

En el campo, algunas de las asaris dieron unos pasos involuntarios hacia atrás mientras veían con cierto temor a Naruto, quien luego dio un paso al frente y preguntó con mirada seria—. ¿Me tomaran en serio ahora?

—N-No p-puede ser. I-Imposible —tartamudeó una de las asaris.

Naruto entonces se percató de que varias de las presentes estaban empezando a sentir temor, cosa que estaba dentro de sus planes. Por lo tanto, se apresuró a decir lo siguiente—. Jejeje…— Dijo en un intento de ponerlas más nerviosas, dando un paso más hacia el frente, percatándose de que todas levantaron sus armas en reflejo a su movimiento.

Por lo tanto, permaneció quieto nuevamente, sin mover ni un musculo, viendo que una asari se acercó temerosamente hacia él mientras le apuntaba con una escopeta—. ¿Q-Qué demonios eres? Ningún ser vivo pudo haber resistido tantos ataques a la vez —afirmó con voz temblorosa.

Naruto la miró por unos instantes, antes de sonreír oscuramente—. ¿De verdad quieres saberlo? Tendré que matarte luego de que lo sepas —finalizó torciendo su sonrisa.

La asari rápidamente regresó con sus compañeras, aterrada por esa sonrisa que estaba dando Naruto, quien luego dijo—. Consejera, es hora de iniciar. Ya están lo suficientemente 'motivadas'. —Luego de eso, Naruto chasqueó sus dedos, y sus prendas cambiaron a unas nuevas, sorprendiendo con enormidad a las presentes.

Ahora tenía unas sandalias y pantalones ANBU de color negro, una remera negra con su respectivo chaleco ANBU de color blanco por encima. Unos guantes sin dedos de color negro, y una capa roja con flamas negras por debajo, y sus infaltables 'comas'. Además de una Katana japonesa de 50 cm dentro de su funda atada por su cintura.

Sin embargo, antes de que pudieran decir algo debido a ello, todos oyeron a Tevos hablar—. La prueba iniciará a mi orden. Su objetivo es asesinar por cualquier medio a la persona que tienen frente a ustedes. Repito: deben matar a la persona frente a ustedes. —Y con eso dicho, Tevos dio un paso hacia atrás.

Ya estaba convencida, pero necesitaba algo más para que las demás del alto mando de Thessia pudieran creer en un 100% sobre la amenaza Segadora.

Por lo tanto, volvió a mirar por la pantalla al lugar donde se encontraban las asaris y Naruto, quien se percató de que algunas asaris habían recobrado la compostura, aunque aún había algunas que tenían un poco de duda luego de que sus ataques bióticos habían fallado.

Una de ellas dijo mientras daba un paso hacia el frente, ya despegando ese miedo que tuvo anteriormente—. Hmmm, ya veo. Seguramente, fuiste parte de algún tipo de experimento humano para tener ventaja ante los bióticos. Ya veo, esa fue la razón por la que te trajeron aquí. La consejera se enteró de ello y ahora quiere que matemos al único de tu tipo. No dejaremos que te recuperen, un humano inmune a los bióticos es un serio problema. Ustedes los humanos han sido bastante problemáticos desde que descubrieron los Relés de Masa. Han estado colonizando todos los planetas habitables a su paso, lo cual llevó a que tuvieran una guerra con los Turanios y luego con los Batarianos. Pero nosotras no dejaremos que eso suceda, lo evitaremos al acabarte —afirmó

Muchas sintieron recuperar el valor al oír esas palabras, así que asintieron mientras se preparaban para matar a Naruto, quien rió entre dientes y dijo—. Jejeje, sin duda eres muy perspicaz. Has acertado en todo, ¿pero quieres saber cómo fui capaz de obtener esta inmunidad? —preguntó

Ninguna pronunció palabra, solo empezaron a apuntarle, listas para atacar cuando oyeran la orden de Tevos, pero todas estaban mirando a Naruto, como si quisieran saber el motivo de su inmunidad.

Naruto viendo esas expresiones sonrió y decidió contestar—. Pues es muy sencillo…— Hizo una pequeña pausa antes de continuar—. Me comí a más de veinte asaris, hasta el punto en que mi cuerpo obtuvo inmunidad por sí mismo. —Al terminar decir eso, Naruto sonrió, mostrándole a todas sus alargados colmillos, al mismo tiempo que los lamia y los chupaba.

La imagen mental de asaris siendo devoradas por Naruto sin duda aterró a varias de las presentes, mientras que a otras les dio nauseas. Sin embargo, todo esto que Naruto estaba diciendo era una simple historia inventada, con el fin de asustarlas nuevamente ya que habían recuperado un poco de valor luego de que esa asari haya pronunciado aquellas palabras.

En el lugar donde se encontraban las autoridades de Thessia, muchas estuvieron desconcertadas ante tal afirmación, y Tevos pudo oír lo siguiente—. ¡Consejera! ¿Es verdad eso que acaba de decir el humano? De ser cierto, cualquier tipo de alianza con los humanos se verá truncada.

Tevos la miró y negó con la cabeza—. No, solo está tramando algo. Pero no puedo saberlo. Naruto es una persona muy enigmática, pero les aseguro que nada de lo que ha dicho es verdad. Tuve el placer de conversar con Naruto antes de que esto iniciara. Es una persona muy sabia e inteligente, nunca haría algo como eso. Tendrá un motivo para decir algo así, pero no lo sé. Solo deberemos esperar a que luego nos comente lo que tiene en mente —contestó a la asari, quien asintió ahora más tranquila.

Luego Tevos volvió a la consola y apretó el botón para dar la orden de inicio.

Pero antes de que eso sucediera, justo después de que Naruto se percató de que las asaris estaban más nerviosas, agregó—. ¿Y saben qué haré? Jugaré con ustedes en el momento en que Tevos dé la orden de inicio y luego me las llevaré para comérmelas —afirmó nuevamente con esa torcida sonrisa.

Nuevamente unas dieron unos pasos hacia atrás, tomando distancia del 'psicópata' frente a ellas. Y Naruto pudo sentir que Tevos estuvo a punto de dar la orden, por lo tanto, dio un paso hacia atrás para decir—. Pero antes de ello, voy a enseñarles una cosa…

Luego de eso, se paró en una posición de Taijutsu y continuó—. Conocimiento de Tácticas Ninja número 1: ¡Taijutsu! —Justo cuando terminó de decir eso, todos oyeron la voz de Tevos dando inicio a la prueba, así que todas movieron sus dedos para presionar los gatillos de sus armas, pero su sorpresa fue grande cuando vieron a Naruto cargar hacia ellas a una velocidad impresionante y empezar a golpearlas a cada una.

No recibieron daño alguno ya que los golpes de Naruto tenían la fuerza necesaria solo para que sus escudos queden deshabilitados.

Las asaris ni siquiera tuvieron tiempo de presionar sus gatillos, ya que Naruto había sido tan rápido que las dejó sin reacción. Lo único que pudieron hacer es darse cuenta de que sus escudos y barreras ya habían sido neutralizados por Naruto; solo les quedaba sus armaduras en lo que sus barreras tardaban en recargarse.

Pero Naruto no tenía deseos de permitir que eso sucediera, así que se detuvo, siendo visible nuevamente para las aturdidas asaris, quienes oyeron lo siguiente—. Conocimiento de Tácticas Ninja número 2: ¡Kenjutsu!

Luego todas le vieron desenfundar su Katana y correr directamente hacia ellas una vez más—. ¡Dispárenle! —gritó alguien, señalando hacia el lugar donde se encontraba Naruto, mientras levantaba su arma para disparar también, pero al intentar hacerlo, se percató de que la mitad de su escopeta había caído al suelo.

— ¡¿Qué demonios?!— Gritó al percatarse de esto, miró a su alrededor y se percató de que sus compañeras también experimentaron lo mismo. Algunas, con miedo, se acercaron entre si mientras hacían barreras entre ellas, en un intento de mantener a Naruto alejadas de ellas.

Sin embargo, Naruto volvió a aparecer, pero dentro de una de esas barreras, cosa que asustó a las asaris que se encontraban dentro. Por lo tanto, intentaron dispararles con sus armas cortas que no habían sido cortadas, pero Naruto había sido más rápido y dio a cada una de ellas unas patadas que las sacó de dentro de las barreras.

Las demás al ver a Naruto de nuevo, desenfundaron sus armas cortas y empezaron a disparar hacia ese lugar, pero antes de que las balas llegaran hacia él, Naruto había dado un salto en el aire mientras hacía unos sellos de mano.

—Conocimiento de Tácticas Ninja número 3: ¡Ninjutsu! —Todas miraron hacia arriba, justo para ver a Naruto inflando su pecho para luego pronunciar otras palabras—. ¡Katon: Gōkakyū no Jutsu! —Todas entonces vieron con horror mientras una gigantesca bola de fuego —la cual fácilmente cubría todo el lugar donde se encontraban— se acercaba rápidamente hacia ellas.

Muchas se prepararon para lo peor, algunas dejaron caer sus armas en señal de derrota, mientras que otras simplemente se preguntaban cómo un ser humano podía hacer todas estas cosas, también esperando su final. Sin embargo, la técnica no era poderosa, apenas tenía cargado Chakra.

El ataque era simplemente para eliminar el resto de la protección que llevaban las asaris encima, y solo se dieron cuenta de ello cuando la técnica impactó contra ellas y se percataron de que solo sus armaduras habían sido debilitadas.

Ni siquiera causó una explosión o levantó humo, todo rastro de la técnica había desaparecido tan rápido y como había sido lanzada.

Muchas se tocaron sus cuerpos, incrédulas de que habían sobrevivido a algo así, mientras que otras no pudieron evitar suspirar de alivio mientras se secaban sus frentes debido a que habían sudado bastante debido al temor de ser rostizadas por la bola de fuego.

Y dentro del lugar donde estaban las líderes de Thessia, varias se encontraban asombradas, y una de ellas no pudo evitar decir—. Impresionante. Parece ser que todo lo que has dicho fueron afirmaciones reales, consejera.

Tevos giró su cabeza, sonrió y luego volvió a observar por la pantalla el desenlace de la prueba. Intuía que algo grande estaba a punto de suceder, así que no quería perdérselo.

En el lugar de la prueba, Naruto había vuelto a aparecer, pero esta vez diciendo—. Aún no es momento de estar aliviadas, esto aún no se acaba —dijo con mirada seria.

Rápidamente todas volvieron a apuntarle con sus armas cortas, pero algunas no podían evitar temblar al estar ante su presencia, solo ahora podían darse cuenta de que no era alguien un ser ordinario.

Por lo tanto, una de ellas dijo—. ¿Q-Qué e-eres t-tu? N-No puedes ser un humano, n-no puedes s-ser un ser vivo —afirmó, mientras sus manos temblaban ligeramente, pero temblaron aún más cuando Naruto la miró.

—Tienes razón, no soy un humano. Soy un Shinobi; el último de mi clase… —Luego de eso, las asari le vieron cerrar los ojos y colocar sus manos en una extraña posición—. Ahora, para finalizar esto, les enseñaré una última cosa…

Todas se prepararon para ver otra de sus alocadas técnicas o simplemente verlo desaparecer, pero Naruto tenía otra cosa en mente—. Conocimiento de Tácticas Ninja número 4: Genjutsu…

Luego de oír esas palabras, todas sintieron un poderoso latido proviniendo de ellas, como también las líderes que se encontraban observando la prueba.

Tevos ya había sentido esto con anterioridad y pensó que les mostraría a las demás una de las visiones de su mundo cuando fueron atacados por los segadores, pero se dio cuenta de que estuvo equivocada cuando vio que se encontraba en algún lugar de Thessia, específicamente, en alguna de las grandes ciudades que tenía el planeta.

Se percató de que estaba en un lugar bastante transitado, muchas asaris se encontraban caminando por las calles, mientras otras conversaban entre sí. Un poco más al frente pudo ver que estaban las demás asaris que se encontraban viendo la prueba y las que estaban dentro de la prueba, todas bastante confundidas ya que no sabían cómo habían llegado a este lugar tan de repente.

Además, se percató de que ahora podía moverse con libertad, a diferencia de la última vez que solo tenía control de su cabeza. Así que intentó acercarse a las demás, pero se vio en la necesidad de mirar hacia arriba cuando oyó unas potentes bocinas provenientes del cielo.

Con sorpresa vio a una docena de Segadores descendiendo de los cielos y disparando sus potentes rayos hacia los edificios de Thessia, destruyéndolos y haciendo caer los escombros hacia las transeúntes en la calle.

Corrió lo más lejos que pudo para ponerse a resguardo, al igual que las demás asaris que habían venido con ella; ya que esto se veía bastante real.

— ¡Consejera! ¿Qué está sucediendo? ¿Qué son esas cosas? —escuchó a alguien preguntar detrás de ella. Se volteó y se percató de que era una de las matriarcas que se encontraba en aquel lugar.

—Esto… Esto n-no es real. Naruto solo está demostrando algo —contestó nerviosa, todo se veía tan real que estaba empezando a dudar de que se tratara de una simple ilusión.

Los gritos desesperados, el ruido de los cañones, el de los edificios rompiéndose, el de las aeronaves de combate intentando hacer inútilmente algo contra esas enormes naves, todo parecía demasiado real.

Más adelante, las asaris que estaban en prueba tampoco sabían que estaba sucediendo, y negar que estuvieran aterradas sería una mentira. Ver a su planeta siendo atacada de esta forma les causó bastante desesperación, ya que solo podían contemplar la destrucción por parte de esas poderosas maquinas.

Estaban en un lugar donde los escombros de los edificios no llegaban, así que decidieron moverse hacia un lugar más seguro mientras ayudaban a las civiles a ponerse a resguardo, o al menos lo intentaron hasta que se percataron de que empezaron a recibir fuego enemigo.

Miraron hacia donde provenían los disparos y se percataron de que eran una de las criaturas más extrañas y horribles que hayan visto jamás, algunos eran recolectores, otros cascarones y algunas tenían aspectos de asaris, pero podían darse cuenta con facilidad que no eran de su especie, eran muy diferentes, como si fueran algún tipo de máquina.

Lo primero que hicieron fue lanzarles algunos de sus poderes bióticos en un intento de detenerlos, pero no había funcionado, intuyeron porque contaban con barreras o armaduras. Por lo tanto, empezaron a disparar con sus armas cortas, ya que las otras habían sido cortadas por Naruto.

Hicieron lo más que pudieron, pero sus armas eran muy débiles y los escudos de los enemigos eran muy potentes, así que en poco tiempo se quedaron sin munición y exhaustas debido a la sobrecarga de sus ataques, lo cual llevó a que se vieran acorraladas por el enemigo.

Tevos y las demás líderes también intentaron ayudar, pero ellas se vieron acorraladas mucho antes ya que no contaban con ningún tipo de arma, así que solo habían atacado sin efecto alguno al enemigo con sus poderes bióticos, hasta que habían sido rodeadas por los mismos, al igual que el resto de las comandos asari.

Llevaron sus brazos detrás de sus cabezas en señal de rendición, pero las tropas Segadoras las agarraron para luego llevarlas hacia unas largas estacas, ignorando por completo qué hacían.

Sin embargo, pronto se percataron de ello cuando vieron a otras tropas Segadoras empalando a las asaris en ellas, convirtiéndolas en uno de ellos en unos instantes.

La mayoría entró en pánico, algunas intentaron zafarse y otras lanzar uno que otro poder biótico, pero había sido completamente inútil, las tropas Segadoras ni siquiera se habían inmutado.

Así que solo pudieron observar, viendo con impotencia a sus camaradas siendo empaladas y luego convertidas en uno de ellos, y cuando Tevos estuvo a punto de ser empalada al igual que las demás, dio un fuerte grito—. ¡Naruto, ya basta!

Instantáneamente, sintió que todo el lugar empezó a desvanecerse, hasta que luego de unos instantes sintió caer de rodillas, poniendo ambas manos sobre el césped de la pradera donde las Comandos estaban teniendo la prueba.

No le importó en absoluto cómo había llegado a este lugar, lo único que le importó fue que aquello se había terminado, así que dio un suspiro de alivio mientras empezaba a ponerse de pie lentamente.

Sintió a alguien tocándole el hombro, se volteó y se percató de que fue Naruto, quien le tendió la mano para ayudarla a levantarse—. Consejera, lamento que haya llegado tan lejos. Pero necesitaba que vean. Necesitaba que entendieran.

Tevos asintió y le dijo que no se preocupara, pero luego miró hacia las demás y se percató de que todas seguían tendidas en el suelo—. ¿Están muertas? —preguntó con algo de preocupación.

Naruto sonrió y contestó—. No hay nada de qué preocuparse, consejera. Ellas aún siguen dentro de aquella ilusión, es por eso que aún no se levantan.

Tevos giró su cabeza a la derecha y volvió a preguntar—. ¿Así que eso no fue una premonición? ¿Fue una ilusión nada más?

Naruto asintió—. Sí, solamente eso. Pero fue un escenario de lo que podría suceder cuando lleguen los segadores. Era una prueba para ver sus reacciones, y francamente, estoy decepcionado… —afirmó.

Tevos estuvo por preguntarle el motivo de su decepción, pero Naruto habló antes—. Pero diré el motivo cuando despierten, así que lo haré ahora mismo. —Luego de eso, Tevos lo vio cruzando los dedos.

Taju Kage Bunshin no Jutsu. —Tevos oyó y al instante aparecieron varios Naruto's, en igual cantidad a las asaris que se encontraban en el suelo.

A Tevos casi se le salen los ojos de la impresión al ver a tantos clones. Ya sabía que Naruto podía hacer algo así, pero nunca imaginó que podía hacerlo en tal cantidad.

Los clones luego de ser creados se acercaron lentamente para despertar a las asaris del Genjutsu. Si bien nadie contaba con redes de Chakra, Naruto había aprendido a someter a las personas dentro de sus Genjutsu alterando sus sistemas nerviosos, hasta el punto en que veían lo que él deseaba que vieran.

Los clones luego normalizaron sus sistemas nerviosos y dieron unos pasos atrás luego de hacerlo, viendo que muchas asaris dieron un repentino suspiro mientras que otras empezaban a toser estrepitosamente.

Los clones no se disiparon ya que Naruto los había creado también por otros motivos, los cuales serían explicados en breve por el principal, justo cuando todas se tranquilizaran, cosa que tardó un poco ya que algunas se encontraban bastantes conmocionadas luego de estar dentro del Genjutsu de Naruto.

Aunque poco ayudo a su recuperación que luego se hayan visto rodeadas por los clones de Naruto, quien tan solo unos minutos atrás las había amenazado con comérselas.

Una vez que todas estuvieron consientes, el clon principal dio un paso hacia el frente—. Por aquí, por favor. No presten atención a mis clones —dijo atrayendo la atención de todas las presentes.

Las asaris lo miraron con miedo, pero Naruto continuó—. Antes que nada, debo disculparme por mi actitud hacia ustedes hace unos minutos. Solo para que lo sepan, nada de lo que dije fue cierto. Nunca he comido a una asari. Es más, hace tan solo unos días conocí a las asaris.

Una de las matriarcas, quien todavía parecía un poco choqueada, dio un paso hacia al frente para hablar—. ¿Entonces cuál fue el motivo de decir todo aquello? ¿Por qué asustar de esa forma a las Comandos?

Naruto esta vez empezó a caminar entre la multitud, muy lentamente—. Quería ver si se dejaban influenciar por lo que un pobre loco pudiera decir. Si unos disparates y unas torcidas sonrisas son suficientes para espantarlas, entonces me temo decir que muchas de ustedes morirán cuando la guerra apenas empiece.

Las Comandos no entendieron a qué guerra se refería, aunque ahora estaban más tranquilas debido a que no quería comerlas, pero aun así, se sentían bastante intimidadas por estar rodeadas por tantos clones de la persona que las dejó en ridículo.

— ¿Qué guerra?— Se animó a preguntar una de las Comandos, muchas se voltearon para mirarla, pero luego volvieron a mirar a Naruto.

Naruto, con una expresión seria, puso sus ojos en ella—. Ya la vieron, 'esa' guerra —contestó Naruto.

Todas entendieron a lo que se refería, pero una no pudo evitar preguntar—. ¿Qué fue eso que vimos? Pareció muy real, ¿Acaso fue algo de lo que pasará?

Naruto al oír esto miró hacia atrás a Tevos, quien asintió y contestó la pregunta—. Como todas ya se habrán dado cuenta, Naruto es una persona muy especial. Puede hacer cosas que ni yo misma podría imaginar, y eso que vieron fue una de sus habilidades especiales, como ya me ha comentado con anterioridad. Pero no por eso no debemos preocuparnos por lo que vimos. Eso fue un escenario de lo que podría suceder en unos años, cuando lleguen los segadores.

Muchas llevaron sus dedos sobre sus barbillas, y otra asari preguntó—. ¿Los segadores son reales? Creí que el consejo de la Ciudadela llegó a la conclusión de que el ataque a la ciudadela fue parte de Saren y sus Geth, no de los segadores. Nos informaron que todas las pruebas indicaban que se trataban solo de Geths.

Tevos agachó su cabeza por unos instantes, un poco apenada debido a ello, pero luego la levantó nuevamente y contestó—. Pues… Estuvimos equivocados. Y esa equivocación ya nos ha costado dos años de preparación. Ahora debemos prepararlos para la inminente invasión, ya no hay tiempo que perder. —Y con eso cruzó sus manos detrás de su espalda mientras se paraba firmemente.

Naruto asintió a ello y prosiguió—. Muchas gracias, consejera. Y gracias por tocar ese punto. Díganme, ¿Qué fue lo que sintieron cuando se percataron de que sus poderes bióticos y sus armas no funcionaban contra mí? —preguntó

Una contestó—. En mi opinión personal, yo estuve bastante aterrada. Nunca antes había visto a nadie hacer todo lo que tú has hecho, pensé que moriría, así que solo esperé a que lo hagas. Un enemigo al que no le afectan los poderes bióticos, y tan rápido que ni las balas pueden darle. Sin duda es algo que desesperaría a cualquiera.

Muchas asintieron a esto, al igual que Naruto. Pero aun así, Naruto decidió continuar—. Por favor, acércate —dijo señalando el lugar justo frente a él.

La asari lo hizo tímidamente, pero luego de unos segundos estuvo parada frente a él—. ¿Qué quiere que haga ahora? —preguntó.

—Intenta golpearme —contestó Naruto parándose firmemente.

—No serviri…

—Tan solo hazlo —interrumpió Naruto.

La asari suspiró y luego apretó el puño para lanzar un golpe a Naruto, quien lo bloqueó con suma facilidad.

No sorprendió a nadie, pero causó curiosidad al verlo negar con la cabeza unas veces—. No, así no. Trata de golpearme con entusiasmo. Como si en verdad quisieras hacerlo —dijo soltando su puño.

La asari asintió y luego dio un paso hacia el frente para volver a intentarlo, pero esta vez con varios puñetazos lentos y débiles que nuevamente hicieron negar a Naruto con la cabeza. Sin embargo, le dijo que regresara a su lugar.

—A ver, todas ustedes. Acérquense a uno de mis clones e intenten golpearlos —ordenó con voz seria.

Las asaris asintieron ya que ahora todas veían a Naruto como una especie de oficial con rango superior al de ellas. Así que todas se acercaron a un clon, incluido las líderes ya que Naruto les había pedido también a ellas que lo hieran, incluyendo a Tevos.

Luego de unos segundos, Naruto dijo que intentaran golpearlos. Como lo esperaba, nadie lo hizo, pero muy pocas demostraron tener un decente 'Taijutsu', pero aun así era bastante débil y prácticamente inútil. Era como si casi no tuvieran conocimiento en combate cuerpo a cuerpo.

Por lo tanto, Naruto ordenó que todas se detuvieran y se reunieran, pronunciando unas palabras—. Como me lo temía. Espero que no se molesten por este comentario, pero debo decirles lo siguiente…— Hizo una pausa y luego sentenció—. Son débiles.

Esto causó un poco de molestia en algunas de las comandos, pero nadie se atrevió a reclamarle sobre ello, solamente una se atrevió a hablar—. Para ti es fácil decirlo. Tú no eres normal, nosotras somos simples mortales. Tú eres como una especie de dios de la guerra, es obvio que seremos débiles en tu perspectiva —afirmó, obteniendo casi una totalidad de asentimientos por parte de las presentes.

Naruto instantáneamente cambió su expresión a una de molestia mientras la miraba, al mismo tiempo que apretaba el puño derecho y lo levantaba, cosa que asustó a la asari ya que pensó que Naruto la atacaría.

Para su alivio, Naruto simplemente bajó su puño en señal de negación y continuó—. ¡No! Eso no tiene absolutamente nada que ver. Son débiles en comparación a otras razas de su galaxia. Casi no cuentan con fuerza física, dependen exclusivamente de sus poderes bióticos. Y ustedes vieron muy bien lo que sucede cuando sus poderes no funcionan. ¿Qué tal si están rodeadas por un pelotón segador con blindaje pesado y a ustedes ya no les queda munición? ¿Acaso se dejaran matar o se dejaran convertir por ellos así como así? ¡¿Se rendirán sin siquiera intentarlo?! —exclamó, cosa que exaltó a las asaris debido a la potencia en su voz.

No estaba enojado, simplemente quería demostrarles que estaban equivocadas. Luego continuó, viendo que algunas asaris habían empezado a reconsiderar sus palabras.

Así que respiró profundamente y continuó luego de liberar el aire en sus pulmones—. Obviamente su respuesta será no. Utilizarán cualquier medio para poder sobrevivir. Después de todo, eso es lo que nosotros los orgánicos hacemos, sobrevivir a toda costa —afirmó llevando sus manos detrás de su espalda.

Muchas asintieron y Naruto prosiguió—. ¿Así que qué hacen? Luchan por sobrevivir. ¿Pero de qué forma? —Hizo una pausa, y cuando vio que alguien quiso contestar, le hizo una señal de alto.

La asari permaneció quieta, oyendo a Naruto continuar—. Con estos —prosiguió Naruto, apretando sus brazos con fuerza.

—No hay nada más confiable que tus propios brazos y piernas. Ellos las salvaran de más situaciones de las que podrían imaginar. Y si no me creen, pregúntenle a un Krogan. ¿Por qué creen que fueron soltados en la guerra contra los Rachni? Porque eran los malditos pesos pesados de su galaxia. Un arma puede fallar o quedar sin munición, pero un certero puñetazo en la cabeza de tus enemigos puede causar más daño de lo que podrías imaginar —afirmó

—Pero nosotras no somos Krogan. No tenemos la fuerza física que ellos poseen —contrarrestó una de las líderes de Thessia.

Naruto negó con su cabeza y contestó—. La fuerza física no es fundamental. Sí, es importante. Pero no es lo primordial. Lo importante es saber cómo, donde y cuando atacar. Si dominas esos tres principios, entonces la fuerza física será la menor de tus preocupaciones.

Muchas volvieron a asentir, y Naruto prosiguió—. Obviamente no estoy diciendo que siempre deberán atacar a sus enemigos de esta forma. Por supuesto que no, habrá enemigos a los que un puñetazo no les hará daño. Esto es tan solo para que estén preparadas, la munición no es ilimitada y habrán momentos en lo que necesitaran derribar a sus enemigos con sus propias manos.

Nuevamente hizo una pausa y luego continuó—. Pero hacerlo no será fácil, ya que estarán expuestas al fuego enemigo al momento de cargar hacia ellos. Es por eso que deberán utilizar tácticas para acercarse a ellos y acabarlos mientras son 'invisibles'.

Unas pocas creyeron que se refería a la ocultación táctica que contaban las Cazadoras, pero antes de que pudieran confirmarlo, vieron a Naruto llevar su mano en su bolsa ninja y extraer dos pequeñas bolas de color purpura.

Luego de eso, vieron asombradas cuando creó una escopeta de la nada, simplemente había levantado su mano izquierda y esta se había rodeado de una llamarada de color azul que hizo aparecer el arma. Pero nadie dijo nada al respecto ya que le vieron lanzar la escopeta a una de las asaris, quien rápidamente la agarró.

—Intenta darme con eso —dijo Naruto luego de que la vio recibirla.

La asari tuvo sus dudas—. Pero eres demasiado rápido. No servirá —contestó.

—Esta vez no me moveré de esa forma. Me moveré a una velocidad normal para ustedes, intenta darme a mi señal —replicó y vio a la asari asentir, mientras le ordenaba a las demás asaris para hacerse a un lado.

Por lo tanto, luego de unos segundos, dio la autorización para que le dispare.

La asari lo intentó, pero en un instante Naruto lanzó esas bolas al suelo y estas estallaron, cubriendo por completo la zona de un humo purpura, bloqueándole la visión por completo.

Disparó unas cuantas veces hacia el humo, pero no tenía la certeza de si había dado a Naruto. Aunque obtuvo su respuesta luego de unos segundos, al ver a Naruto saliendo del humo, justo frente a ella.

La asari intentó dispararle de nuevo, pero Naruto había golpeado la escopeta ligeramente por la parte superior, bajándola unos centímetros y desviando el tiro que iba dirigido hacia él.

Luego de eso, Naruto dio una patada con la base de su sandalia en la muñeca derecha de la Asari, haciéndole que suelte el arma, y para finalizar le dio un golpe en el estómago, el cual le hizo caer al suelo.

—Esta es la forma —dijo Naruto luego de hacer su demostración.

La asari se levantó lentamente, no le dolió nada ya que Naruto no le había golpeado con dureza, no tenía intenciones de hacerlo. Pero se lo agradeció ya que aprendió algunas cosas al participar de la explicación, como agarrar con firmeza su arma para la próxima si no quería que algo así sucediera y luego terminara con una bala en la cabeza.

Luego Naruto regresó junto con Tevos y dijo para finalizar—. Eso sería todo. He creado estos clones para que les enseñen lo básico en combate y les suministren de unas bombas de humo para que puedan practicar entre ustedes. Para que lo sepan, yo no les daré entrenamiento avanzado. Ustedes deberán aprender por cuenta propia cómo hacerlo. Mis clones les ayudaran, pero hasta cierto punto. Luego ustedes deberán ayudarse mutuamente para superarse. Así que, para la próxima, volveremos a hacer esto, y espero que no me decepcionen —dijo, pero con una pequeña sonrisa.

Sin embargo, las Comandos se tomaron muy en serio todo lo que Naruto había dicho—. ¡No lo haremos, señor! —exclamaron todas al unísono mientras saludaban a Naruto, quien también hizo lo mismo.

Posteriormente, todos bajaron sus manos y Naruto prosiguió—. Eso sería todo, ahora, vayan a entrenar lo máximo que puedan. Y ustedes… —dijo, señalando a los clones—. Nada de hacer otras 'cosas'. Recuerden para qué fueron creados —señaló con mirada seria.

—Meeh, eres un aguafiestas. Tan solo te crees el importante porque nos creaste, pero tú solo eres un lacayo del verdadero jefe. Tú no tienes moral para ordenarnos nada —replicó uno de los clones, cosa que hizo que todos los demás clones asintieran.

Sin embargo, el clon principal contestó—. Lamento decirles que, ¡no está en discusión!

Los clones le miraron, pero luego suspiraron en derrota—. Aguafiestas… —lo dijeron todos al unísono un poco desanimados, pero luego dijeron a cada asari que se acercaran y que les enseñaran a donde podían ir a practicar.

Cada una lo hizo y luego fueron con sus respectivos clones a donde debían de ir, emocionadas porque podrían conocer un poco más a la enigmática persona que era Naruto.

El clon principal luego miró a Tevos y dijo—. Pues muy bien, consejera. Mi trabajo aquí ya está hecho. Si me disculpas, me retiro a otro lugar. Por cierto, recuerden que todo esto es un secreto, seguro Tevos ya les dijo. Pero nunca está de más volver a decirlo. —Luego de eso dio una media vuelta y estuvo a punto de ir a Omega cuando oyó la voz de Tevos.

—Espera… ¿No te quedaras ni siquiera para discutir sobre los puntos de la futura alianza? —preguntó, viendo que algunas de las líderes se habían acercado hacia ellos, asintiendo a las palabras de Tevos.

Sin embargo, Naruto negó con la cabeza—. Lo siento, consejera. Pero ese no es trabajo mío. Si quieres discutir sobre esos temas, comunícate con la comandante Shepard. Yo solo tuve un propósito en este lugar y ya lo he cumplido —contestó

Tevos simplemente suspiró, pero luego preguntó una última cosa—. ¿Y a dónde iras?

Naruto sonrió levemente y contestó—. A Omega, a darle una visita a una nueva amiga.

Tevos pensó un momento en ese lugar hasta que recordó unas palabras de Naruto cuando estaba provocando a las Comandos—. ¿A Aria? ¿Qué es lo que harás? —preguntó interesada.

El clon sonrió nuevamente y contestó—. Ir a romper la única regla de Omega, jejeje.

Tevos pensó unos momentos en eso hasta que recordó cual era la única regla en Omega, cosa que le hizo abrir los ojos enormemente—. No me digas que tú y ella…

El clon sonrió y contestó—. Puedes ir a comprobarlo con tus propios ojos si lo deseas —bromeó, pensando que la consejera no aceptaría algo así, pero se dio cuenta de que estuvo equivocado cuando oyó:

—Pues no me molestaría —respondió, llevando sus manos sobre su cadera, sonriendo igualmente.

Sonriendo, el clon estiró su brazo hacia ella—. Pues entonces vamos. El jefe tal vez se moleste luego de que desaparezca, ¿pero a quién demonios le importa? Vamos. —Luego de eso, las líderes vieron a Tevos tomando la mano del clon y desaparecer en una distorsión de remolino junto con él, sorprendiéndolas nuevamente.

— ¿Qué demonios fue eso? —preguntó una sorprendida.

Se miraron una a otras, obteniendo ninguna respuesta, y luego a los clones que habían estado esperando por ellas—. Bueno, creo que ustedes no nos dirán nada, pero también creo que quieren que aprendamos lo mismo que las demás. Así que vamos a allá. Pero les advierto que estamos oxidadas, desde que somos líderes en nuestro planeta dejamos de involucrarnos en estas cosas. Bueno, a excepción de las matriarcas, de seguro ellas les darán algunos problemas.

Los clones sonrieron, pero sin decir nada asintieron y se acercaron a ellas para ir a sus hogares. Luego la zona quedó vacía y las Asari que estuvieron allí empezaron con lo encomendado por el clon original, quien ya había llegado a Omega junto con Tevos al lugar donde se encontraba una más que contenta Aria T'Loak por la sorpresiva visita.

9 horas - en Sur'Kesh

La prueba en este planeta había sido más sencilla en comparación a Thessia. Luego de que las Dalatrassas se habían reunido y varios miembros del Grupo de Operaciones Especiales, la prueba había iniciado.

Naruto solo tuvo que acabar con unos Mecas y destruir unas pocas hectáreas de bosque para luego hacerlos crecer nuevamente, eso fue lo que pidieron por unanimidad. Parecía ser que el hecho de que podía hacer crecer arboles llamó bastante la atención de los presentes luego de que Valern les haya informado sobre los acontecimientos en la Ciudadela.

Naruto intuyó que hacían esto porque luego querían analizar muestras de los árboles que creó, pero no quiso averiguarlo ya que eso no sería un problema. Sin embargo, el problema vino cuando algunos miembros del GOE quisieron hacerle algunas 'pruebas' para determinar de donde provenían sus 'enigmáticos' poderes.

El clon les permitió que lo hagan, siempre y cuando no le inyectaran cosas. Lo hicieron rápidamente pero estuvieron decepcionados cuando no obtuvieron ningún resultado que pudiera responder a sus dudas. Era normal, Naruto había aceptado, pero nunca dijo que compartiría esos secretos.

Una vez que terminaron con eso, Naruto compartió con todos ellos pequeños fragmentos de la invasión Segadora a su mundo. Las reacciones fueron obvias y los salarianos estuvieron más que dispuestos a colaborar.

Luego de eso el clon dijo que se retiraba y que la comandante Shepard vendría para discutir los términos de una posible alianza galáctica, cosa que las Dalatrassas habían asentido, esperando a la llegada de la comandante luego de que terminara su misión para destruir a los recolectores.

Y como era de esperar, toda esta reunión se mantuvo en secreto. El clon ni siquiera tuvo que mencionarlo ya que los salarianos eran así por cultura, además no sentía presencia de adoctrinados, al igual que el clon en Thessia.

Por lo tanto, se disipó luego de despedirse de todos los presentes, quienes no estuvieron muy sorprendidos por nada de lo que Naruto hizo, simplemente estuvieron intrigados y con ganas de investigar la procedencia de sus poderes.

13 horas - en Palaven

En Palaven las cosas fueron mejor de lo que Naruto había pensado. Creyó que sería mal recibido por la guerra que los turianos tuvieron con los humanos hace varios años, pero se percató de que era todo lo contrario.

El que los humanos se hayan sacrificado para salvar al consejo fue visto como algo valeroso entre los turianos, y motivo de respeto hacia los humanos. Además, Shepard era conocida como una espléndida soldado, y que haya acabado con Saren, quien era una de las mayores vergüenzas entre ellos por haber roto su honor turiano; hizo que los humanos sean muy bien vistos entre la fuerza militar Turiana y turianos en general.

Aunque si bien no fue recibido de mala forma, aun había escepticismo entre los turianos ya que no creían que podía hacer todo lo que Sparatus había comentado del recuerdo que vieron en la Ciudadela.

La prueba había sido en presencia del primarca Fedorian, quien quería que esto se realizara lo antes posible. No porque estuviera ansioso, sino porque estaba ocupado y tenía muchas cosas qué hacer. Pero tenía cierto interés.

También estaban algunos miembros de la Jerarquía Turiana, y sorprendentemente, el padre de Garrus.

Parecía ser que Garrus se había comunicado con su padre unas pocas horas antes de que iniciara la prueba para explicarle de la situación, después de todo, su padre era un buen amigo del primarca Fedorian, y pensó que le sería de ayuda para Naruto que contara con algunos 'aliados' a la hora de iniciar la prueba.

Su padre había oído con mucha atención todo lo que Garrus había dicho, y luego decidió contactar con el primarca para comentarle de la situación. Obteniendo como respuesta que se reunirían en el lugar donde ahora se encontraban. Así que el padre de Garrus se preparó y luego fue a la hora pactada al lugar de la prueba, para conversar con el primarca y Sparatus.

No había hablado con Naruto, ya que primero quería ver si todo lo que su hijo había dicho era verdad, pero las conexiones eran más que evidentes; solo quería corroborar.

Al iniciar la prueba, Sparatus ordenó a Naruto que hiciera algunos de esos ataques elementales que vio en la visión.

Naruto lo hizo sin mediar palabras y luego de unos instantes ya había atraído bastante la atención de los presentes. Luego de eso luchó contra algunos turianos y los derrotó a todos sin problemas.

Este clon se percató de que los turianos no contaban con ataques bióticos, pero sí eran muy buenos con sus armas, y por sobre todo, eran unos excelentes estrategas.

Habían ideado muchas estrategias luego de que se percataron de que Naruto era muy veloz como para ser herido por sus armas. Aunque si bien no había ayudado mucho, el clon estuvo más que satisfecho ya que no se habían quedado quietos y mantuvieron la calma en todo momento.

El único inconveniente era que dependían mucho de la tecnología.

También comentaría sobre ese punto al primarca, pero sería un poco más complicado entrenarlos debido a la anatomía de los turianos, pero a Naruto le gustaban los retos. Aunque sería en otra ocasión ya que muy pocos turianos habían sido reunidos en este lugar.

Luego de unos instantes, Sparatus se acercó al clon y dijo—. Hmm, obviamente estuve en una equivocación y todo lo que dijiste fue verdad. Pero para finalizar esto, ¿qué tal si nos demuestras una última cosa? Todavía tengo ciertas dudas.

Naruto lo miró con una ceja levantada y preguntó—. ¿Y qué sería eso?

Sparatus contestó—. Me gustaría verte en primera mano utilizando una de esas bolas negras que atraen cosas el cielo. Pude ver en las visiones que acabaste con decenas de segadores con esos ataques. Si logras hacer eso, creo que todos estaremos más que convencidos.

Naruto al oír esto se rascó la cabeza—. Hmm, no lo sé. Ese ataque es un poco peligroso. Podría hacerlo, pero les advierto que el ataque utilizará la tierra y rocas del alrededor. El agujero que quedará dependerá del tamaño que ustedes decidan que tenga el ataque.

El único que conocía eso era Sparatus, así que no se inmiscuyeron en eso, era el único testigo después de todo.

Sparatus llevó sus manos detrás de su espalda y contestó—. Estamos en una zona bastante alejada de los suburbios. No habrá problemas, si puedes hacerlo, entonces confiaré en ti. Además, algo como eso sería de mucha ayuda en la guerra contra los Segadores —afirmó

—Está bien, pero quiero que todos estén a unos 30 metros alejados de mí —contestó

— ¿Por qué?— Preguntó uno de los turianos, no tendiendo idea de lo que Naruto quería hacer.

Naruto giró la cabeza y todos pudieron ver que sus ojos se habían puesto de color purpura, mientras lo veían juntar ambas manos—. Tan solo son medidas de precaución. —Luego de eso volvió a mirar hacia el frente, ignorando las miradas sorprendidas por su repentino cambio de ojos, así que los turianos tomaron la distancia que Naruto pidió.

Luego de eso, Naruto suspiró y pronunció las palabras—. Chibaku Tensei —al decir esas palabras, Naruto abrió levemente las manos y una pequeña esfera negra apareció, la cual fue flotando muy rápidamente hacia lo más alto del cielo.

Todos pudieron ver la pequeña bola, no sabían que era, pero esperaron tranquilamente ya que oyeron al consejero decir que podría ser una carta de triunfo contra los segadores.

Sin embargo, repentinamente, todo el lugar brilló con intensidad y sintieron que la tierra empezó a temblar, y luego de unos instantes la tierra empezó a quebrarse, mientras grandes pedazos de rocas empezaron a flotar lentamente hacia la pequeña bola negra en el cielo.

No creció mucho, ya que Naruto solo lo estaba haciendo como demostración, además, no tenia deseos de utilizar algo tan llamativo. Solo lo estaba haciendo porque el consejero lo pidió como última prueba para creer en sus palabras.

Luego Naruto deshizo el Chibaku Tensei y regresó los fragmentos de tierra a sus lugares correspondientes. Al terminar, los turianos se acercaron hacia él, entre ellos el primarca y Sparatus, quienes empezaron a hablar con el clon sobre lo que había hecho.

Naruto no brindó muchos detalles, simplemente les dijo que era una habilidad y herramienta para destruir a los Segadores. Al final, los turianos estuvieron convencidos y se despidieron del clon, quien les había dicho que Shepard se pasaría en algún momento para hablar con ellos o que se reuniría con Sparatus en la Ciudadela.

No se retiró sin que antes el padre de Garrus le dijera que enviara sus saludos a su hijo.

El clon había asentido y luego todos lo vieron desaparecer en una nube de humo. Por lo tanto, los pocos turianos que se habían reunido regresaron a sus puestos, mientras que el consejero, el padre de Garrus y el primarca empezaban a discutir sobre lo que Naruto había hecho y sobre la posible alianza que podría llevarse a cabo una vez que Shepard llegara a Palaven o hablara con el consejero en la Ciudadela.

En la Normandía – Cabina del piloto


Eran recién las 8 am en el lugar donde la Normandía se encontraba; en la Nebulosa Serpentina. Toda la tripulación ya había regresado a sus puestos luego de que se levantaron muy tempranamente.

En la cabina, Naruto estaba conversando sobre algunos puntos con SID, ante la atenta mirada de Joker.

Luego de unos minutos de estar conversando, Naruto dijo para finalizar—. Y eso es lo que tengo en mente, SID. ¿Crees que serían posibles las modificaciones? —preguntó Naruto

SID empezó a hacer unos ruidos, analizando las propuestas de Naruto. Tardó aproximadamente 1 minuto, ya que hizo cientos de miles de verificaciones para estar segura, y también debido a que las ideas de Naruto eran casi imposibles de realizar por medios convencionales, por lo que debía de analizar las probabilidades antes de llegar a un veredicto.

Sin embargo, luego contestó—. Mis análisis indican que no habrá problemas, Naruto-san. Analizando lo que la comandante y los miembros de la tripulación te han visto hacer, entonces no veo inconvenientes en que realices lo que planteas.

Naruto sonrió y agregó—. ¡Pues eso es genial! Ahora, para que pueda hacer esto, necesitaré que le digas al hombre Ilusorio que necesitaré los planos de la Normandía. Dile que los quiero dentro de una hora. Ah, y por cierto, SID. ¿Podrías conseguirme una omniherramienta? Yo le diré a Shepard que me enseñe cómo utilizarlo.

—Como usted quiera, Naruto-san. Conseguiré la omniherramienta que más se adapte a sus necesidades —contestó la figura SID.

Además de lo que dijo, SID ya sabía que Naruto le había puesto una correa al hombre Ilusorio, pero no le importaba. Simplemente le transmitiría sus palabras y dependería de él si lo cumplía o no, pero los cálculos de SID indicaban que había un 90% de probabilidades de que el hombre Ilusorio realice lo que Naruto pidió.

Joker volvió a sus controles y preguntó aburridamente, con su codo derecho sobre el reposabrazos de su sillón y su puño sobre su mejilla derecha—. Casi no he entendido nada de lo que ustedes han hablado. ¿Pero por qué seguimos aquí? Creí que la comandante diría para irnos a otro lugar luego de su cita. Por eso desatraqué de la Ciudadela, pero no, no ha dicho nada en absoluto.

Naruto oyendo esto levantó una ceja y miró a Joker—. ¿Y cómo sabes de eso?

Joker sonrió y giró su asiento hacia él—. Pues todos en la nave lo saben. Garrus nos dijo sobre ello luego de comprar su nueva armadura. Además, aquella chica Kasumi estuvo espiándolos durante su cita y cargó el video de la cita en la omniherramientas de todos—.

—Hmm, ya me parecía sentirla cuando estábamos comiendo. Pero no creí que estuviera haciendo algo así….Es verdad, aún no me presento. Debería ir a decirle hola ahora antes de que Shepard se levante —agregó Naruto

Joker sonrió y cuando estuvo por agregar algo más, se percató de que los sensores de la Normandía empezaron a encenderse. Inmediatamente, las personas en el puente informaron a Joker que un acorazado de la Alianza se dirigía hacia ellos. Y antes de que Joker pudiera preguntar el motivo, vio que por la ventana del lado izquierdo de la cabina, una fragata de la Alianza apareciendo repentinamente.

Esto alertó en cierta forma a Joker, ya que pensaba que tal vez la Alianza se hartó de que estuvieran trabajando con Cerberus—. ¿Qué hacen ellos aquí? —preguntó Joker

—Buena pregunta —agregó Naruto, mirando por la ventana a la gran nave. No tenía deseos de averiguarlo por su cuenta, solo esperaría a que dijeran sus intenciones. Lo siguiente que vio, fue que la fragata se conectó con la Normandía por la compuerta de embarque.

En el puente, una mujer dijo—. Joker, recibimos un mensaje prioritario del almirante Hackett en el que solicita ser admitido abordo.

—La comandante aún sigue dormida. Espera. SID, dile a la comandante sobre esto —dijo Joker ahora girando su asiento hacia la figura de SID

Sin embargo, antes de que SID pudiera asentir a eso, Naruto habló—. Iré a decirle. No te preocupes. —Luego de eso, todos vieron a Naruto flotar y atravesar el techo de la nave.

Joker negó con la cabeza y dijo—. Ese sujeto nunca sabrá lo que es ser discreto. —Pero al final, sonrió mientras comunicaba a la fragata de la Alianza que en unos momentos recibirían la respuesta.

Momentos antes, en el camarote de Shepard, ella había empezado a abrir lentamente los ojos. Y lo primero que hizo al percatarse de que había despertado, fue llevar su mano derecha sobre su frente—. Argh, ¿cuánto bebí anoche? —se preguntó frotándose la frente.

Luego de eso se levantó de su cama y se dirigió a su baño para darse una ducha mientras pensaba—. ¿Qué sucedió anoche? —se preguntó una vez más, intentando recordar lo que había sucedido.

La resaca era el motivo de su súbita pérdida de memoria de los acontecimientos de hace unas horas, pero mientras encendía la ducha y sentía las primeras gotas de agua caer sobre ella, empezó a recordar lentamente todos los detalles de su velada con Naruto y la posterior charla que tuvieron en su camarote.

Empezó a enjabonarse el cuerpo mientras suspiraba por el desenlace de la conversación, aunque esta vez Naruto no había dicho que dejara de pensar en ello. Más bien le había dicho muy claramente que 'aún era muy pronto'.

En cierta forma, esas palabras hicieron sonreír levemente a Shepard mientras tomaba su toalla y se la ponía alrededor. Luego abrió la puerta y salió de allí para dirigirse a su cama, percatándose de que Naruto se encontraba tendido allí.

Naruto al percatarse de que ya salió del baño, rápidamente se levantó para sentarse en el borde de la cama, justo para oír a Shepard—. ¿Qué haces aquí? —preguntó, parada justo en el borde para bajar las escaleras.

Se percató de que esta vez, fue él quien la examinó de arriba abajo, cosa que le hizo sonreír para sus adentros. Sin embargo, no dijo nada y esperó la respuesta de Naruto, quien luego de hacerle un análisis completo a la figura de Shepard, decidió contestar.

—Ehm… ¿Qué era?... Ah, ¡sí! Vine a decirte que el almirante Hackett solicita permiso para abordar. Vine a informarte sobre eso —contestó, viendo a Shepard bajar las escaleras mientras algunas gotas de agua caían al piso.

Se dirigió a su armario y allí dijo—. Cierra los ojos.

Naruto sonrió y replicó—. No me perdería esto ni loco.

Shepard también lo hizo, pero contestó con voz seria—. Tú tan solo haz lo que te digo o te arrojaré por la compuerta presurizada.

—Entendido —contestó Naruto con una sonrisa y cerró los ojos para continuar—. Pero será mejor que te apures, porque podré abrirlos en cualquier momento…—

—Pues ya ábrelos —habló Shepard y Naruto instantáneamente los abrió, percatándose de que ya se había vestido por completo—. Eso fue… rápido —indicó mirándola, tenía puesto un traje casual de color negro.

Shepard solo sonrió y luego activó su omniherramienta—. Joker, dile al almirante Hackett que tiene permiso para abordar.

—Entendido, comandante —oyó Shepard a Joker contestando.

—Me pregunto a qué habrá venido —dijo Shepard mirando ahora a Naruto, quien se encogió de hombros y contestó—. No lo sé, y no tengo deseos de averiguarlo. Pero no siento malas intenciones por parte de nadie, tal vez algunos recelos ya que trabajas para Cerberus, pero más que eso, nada.

Shepard asintió pero se vio en la necesidad de corregir algo—. Yo no trabajo para Cerberus, Naruto. Solo estamos cooperando ya que son los únicos que deseaban investigar a los segadores. Tal vez el almirante vino para conversar sobre algo como eso. Pero no lo sé, iré a ver ahora. ¿Vamos? —preguntó mirando a Naruto, quien negó con la cabeza

—Luego, llámame si me necesitan. Yo iré a presentarme con Kasumi. Iré a preguntarle por qué estuvo espiándonos ayer a la hora de nuestra cita —contestó Naruto

Shepard levantó una ceja—. ¿Ella estuvo haciendo eso? ¿Quién te lo dijo? —preguntó mientras caminaba hacia la salida junto con Naruto

—Joker me lo dijo. Además, Garrus contó a todos que estábamos en ello cuando regresó de comprar su nueva armadura. Pero no me molesta que lo sepan. Tuve una muy buena cita con una muy bella mujer, además tuve el privilegio de comer Ramen luego de varios milenios —agregó con una sonrisa mirando a Shepard

Shepard tuvo un muy leve sonrojo, pero rápidamente lo apartó—. Sí, a mí también me agradó. Pero creo que olvide mi casco y mis guantes en aquel lugar. Deberemos pasar por la Ciudadela antes de continuar nuestra misión.

—Y creo que tampoco pagamos la cuenta —agregó Naruto mientras entraban al elevador y veía a Shepard seleccionar la cubierta 2 y 3

—Pues espero tener suficientes créditos. Perdí la cuenta de cuanto comiste luego de los 50 tazones —replicó Shepard con una sonrisa viendo la de Naruto, quien agregó—. 83 tazones para ser exactos.

—Recuérdame pedirle más dinero al hombre Ilusorio la próxima vez que vayamos a comer —contestó ella

Naruto negó con la cabeza y contestó, justo cuando la puerta del elevador se abrió—. La próxima vez yo invito. Ya pedí una omniherramienta a SID para guardar mis créditos allí, y tú me enseñaras cómo utilizar eso cuando demos inicio a tu entrenamiento y el mío.

Shepard asintió—. Está bien, luego seguiremos hablando. Iré a ver qué quiere el almirante. Si te necesito, SID te lo hará saber. —Y luego entró a la cubierta dos para dirigirse a la Sala de Comunicaciones, mientras que Naruto fue a la cubierta 3 para presentarse con Kasumi.

Shepard había oído instantáneamente a Kelly diciendo que el almirante la esperaba en la Sala de Comunicaciones, así que sin mediar palabras se dirigió allí.

Al entrar a la habitación, pudo ver al almirante observando con detenimiento la Sala, pero se detuvo cuando oyó que la compuerta se abrió.

Vio a Shepard entrando a la habitación y luego darle un saludo, el cual respondió—. Comandante, me alegro verte con… vida —dijo Hackett en medio del saludo

Luego ambos bajaron sus manos y Shepard contestó—. Tan solo estuve indispuesta por un tiempo. Pero ya he regresado para patear algunos traseros —afirmó con una sonrisa

Hackett sonrió y agregó—. Apuesto que lo harás.

Shepard dejó de sonreír y luego expresó con curiosidad—. No esperaba verte a bordo de una nave de Cerberus.

Hackett se encogió de hombros y contestó—. No me gusta Cerberus ni su manera de hacer las cosas. Pero te devolvieron a la vida y están haciendo algo por el estado de la galaxia. Así que, por ahora… puedo ser amistoso.

Shepard asintió y luego continuó—. Ya veo, pero no creo que hayas dejado de hacer lo que fuera que estabas haciendo solo para comprobar mi estado de salud. ¿Cuál es el motivo de tu visita? —preguntó con curiosidad una vez más.

Hackett negó con la cabeza y contestó, llevando sus manos detrás de su espalda—. No, ese no era el motivo. El verdadero motivo es que he oído esperanzadoras noticias.

Shepard se recostó por la pared y preguntó—. ¿Anderson te dijo algo?

Hackett asintió—. Sí, Anderson me informó sobre los acontecimientos del día de ayer apenas y dejaste su despacho. Si lo que me dijo es cierto, entonces tenemos muchas esperanzas en ganar esta guerra. Es por eso que he venido, quise conocer personalmente a aquel hombre que es capaz de destruir a un segador con sus propias manos. Si bien me parece algo increíble, no creo que ni Anderson ni tu mintieran en algo como esto.

Shepard asintió y luego dijo mirando al techo de la nave—. SID, ¿podrías llamar a Naruto un momento por favor?

—Enseguida, comandante —contestó la voz de SID.

Hackett al oír esa voz, miró con una expresión interrogante a Shepard—. ¿Una IA?

—No te preocupes, almirante. No supone ningún riesgo. Todo está bajo control —contestó Shepard rápidamente.

—Confió en tu buen juicio, comandante. No tienes nada de qué preocuparte. Tan solo me pareció algo curioso —agregó Hackett

Al terminar de decir eso, ambos oyeron que la compuerta de la habitación se abrió, y Hackett pudo ver a un hombre que coincidía a la perfección con las descripciones dadas por Anderson.

— ¿Me mandó llamar, Shepard? —preguntó Naruto acercándose hacia ambos.

—Naruto, este es el almirante Hackett. Él ha venido a conocerte personalmente —dijo Shepard mientras miraba a Naruto y señalaba con la palma de su mano a Hackett, quien seguía mirando muy atentamente a Naruto, quien, por su parte, se acercó a su posición—. Un placer conocerlo, almirante —dijo Naruto tendiendo su mano.

Hackett instantáneamente estrechó la suya y luego ambos compartieron una sacudida de manos—. El placer es mío, hijo —contestó Hackett

Naruto sonrió y luego se apartó al igual que Hackett, quien decidió hablar otra vez—. Veo que las afirmaciones de Anderson son correctas. Con este apretón de manos, no me han quedado dudas.

— ¿Por qué dices eso? —preguntó Shepard curiosa, no sabía el motivo.

—No puedo explicarlo con certeza. Pero he sentido algo inexplicable cuando estrechamos nuestras manos —contestó Hackett

Naruto se rascó la cabeza y contestó—. Bueno, lo que sucede es que he vivido mucho. He acumulado mucho poder que casi no he utilizado y cuando alguien entra en contacto directo conmigo, entonces pueden sentir algo de ese poder. Shepard también me comentó que sintió algo como eso en algunas ocasiones, pero créanme, estoy solucionando ese problema en la actualidad. No quiero llamar mucho la atención, no es conveniente. Al menos por ahora.

Justo en ese entonces, Naruto recibió las memorias de dos de sus clones, así que decidió continuar—. Oh, disculpen, tengo buenas noticias. Mis clones que se encontraban en Sur'Kesh y Palaven lograron convencer a los líderes del planeta. Solo tendrás que ir a sus planetas y discutir sobre una alianza galáctica, comandante. Aunque no sé por qué mi clon en Thessia aún no se desvanece… —Hizo una pausa mientras cerraba los ojos para ver lo que estaba haciendo ese clon.

Instantáneamente negó con la cabeza debido a las imágenes explicitas que le llegaban. Sin embargo, no dijo nada sobre ello ya que vio que Tevos también se encontraba allí, así que eso le hizo concluir lo siguiente—. Olvídenlo, las asaris también se muestran cooperativas.

Hackett asintió y agregó—. Sin dudas son buenas noticias. Si has logrado convencer a los líderes de esas tres razas, entonces el camino a tomar será más sencillo. Ahora solo tendríamos que convencer a los batarianos y a los krogans, sin dudas aportarían un buen aumento en nuestras fuerzas si llegan a unírsenos. Pero veo difícil que cooperen debido a los resentimientos por el pasado, pero todo a su tiempo. Estoy seguro de que ustedes dos encontraran la forma de que nos ayuden.

Los otros dos asintieron y luego Hackett dijo—. Anderson también me informó que ambos irán a la Tierra uno de estos días para tener una prueba en ese lugar. Comandante, envíame un mensaje cuando vayan a hacerlo, también quiero estar allí.

—Lo haré, almirante. Iremos cuando Anderson se libre de todo el trabajo que tiene en la Ciudadela, dijo que estaba ocupado y que por eso aún no podía ir —contestó Shepard.

Naruto decidió agregar—. Hablando de eso. Almirante Hackett, me gustaría que la Alianza me diera los planos de sus fragatas y naves en general. Es para algo importante.

Hackett levantó una ceja—. ¿Para qué necesitarías algo como eso? Además, creo que sería un poco difícil. Si dependiera de mí, te los entregaría ya que estoy seguro de que les darías un buen uso. Pero debes saber que si digo que los planos son para personas que están cooperando con Cerberus, entonces temo decir que sería muy difícil que me den esos planos que me pides.

Naruto sin embargo negó con la cabeza, pero pensó en algo—. Te demostraré lo que tengo en mente. —Luego de decir esas palabras, Shepard vio que Naruto hizo la misma demostración de la creación del pequeño pájaro cuando estuvieron en su camarote.

—Maravilloso —susurró Hackett luego de ver al pájaro aparecer y empezar a volar para depositarse en su hombro derecho. Acercó su dedo índice y lo acarició suavemente, percatándose de que empezó a piar.

Mientras hacía eso, Naruto continuó—. Tengo planeado hacer algo así, pero en mayor escala y con sus fragatas. Me he enterado por medio de Shepard de que perdieron muchas de sus fuerzas en el ataque del Soberano, así que les ayudaré recuperando esas naves. Es más, esa será mi demostración cuando lleguemos a la Tierra luego de que el consejero Anderson esté listo para ir a la Tierra.

Hackett luego de oír todo eso dejó de acariciar al pájaro para mirarlos—. Si puedes hacer eso, entonces haré todo lo posible para conseguir esos planos. Tal vez cobrando algunos favores pendientes no sería tan difícil... —Hizo una pausa, percatándose de que ahora Shepard y Naruto estaban sonriendo entre sí.

Le llamó un poco la atención la forma en que se sonreían cuando se miraban entre sí. Sin embargo, ignoró eso y decidió pasar a otro tema—. Por cierto, ¿Cuál será tu siguiente movimiento, comandante? —preguntó Hackett.

Shepard llevó sus dedos sobre su barbilla, pensando, luego contestó—. Hmm, primero tengo que ir a la Ciudadela a pagar una cuenta y luego retirar algunas cosas que olvide allí. Luego iré al Purgatorio para obtener a una nueva integrante en la tripulación.

—Hmm, Purgatorio es una cárcel de máxima seguridad. No sé quién será este recluta, pero de seguro ha de ser bueno para que Cerberus se haya tomado la molestia de incluirlo en el expediente —agregó Hackett y Shepard asintió.

Naruto sin embargo decidió hablar—. Shepard, no te preocupes. Yo iré a traer de vuelta tus objetos, no necesitas regresar a la Ciudadela y perder más tiempo. Iré yo y luego regresaré a la nave.

Shepard pensó en ello pero luego asintió—. Está bien, pero necesitarás una omniherramienta para poder efectuar el pago. Pero…— Hizo una pausa mientras llevaba su mano en su bolsillo. Luego quitó una especie de cupón y se la entregó a Naruto—. Toma, es un cupón para 10 mil créditos. No creo que la cuenta alcance tanto, pero con eso bastará. El resto puedes conservarlo si lo deseas. Puedes abrir una cuenta corriente con lo que te sobre en la Ciudadela, de paso puedes comprar una omniherramienta en alguna tienda de la Ciudadela y ya estarás listo para disfrutar al máximo de esta galaxia —dijo sonriendo.

Naruto vio el cupón y se percató de que estaba vacío, pero antes de que pudiera preguntar cómo se utilizaba, vio a Shepard activar su omniherramienta e instantáneamente el número de créditos aparecieron en el cupón, exactamente 10 mil créditos.

—Listo, eso sería todo —finalizó Shepard.

Naruto sonrió y luego guardó el cupón dentro de uno de los bolsillos de su túnica—. Gracias, comandante. Si ambos me disculpan, me retiro. Iré a pagar la cuenta de lo que comimos ayer y enviaré a un clon para que traiga las partes de tu armadura que olvidaste mientras yo abro mi cuenta corriente. Por cierto, almirante. Puede conservar ese pájaro si lo desea. —Luego Naruto se despidió de ambos y se retiró de allí, ingresando dentro de su Kamui para llegar en un instante donde se encontraba el puesto de Ramen en la Ciudadela.

—Hmmm, eso fue… sorpresivo —dijo Hackett luego de ver la forma en que Naruto se retiró de allí, pero luego acarició un poco más al pequeño pájaro en su hombro derecho.

Shepard sonrió y contestó—. No te preocupes, él es así. Pero no lo hace a propósito. De todas formas, almirante, tengo una pregunta.

—Escucho —contestó Hackett deteniendo las caricias.

Shepard se frotó el cuello mientras decía—. ¿Está la Alianza preparada para una invasión Segadora? —finalizó levantando una ceja.

Hackett llevó los dedos sobre su barbilla y contestó—. Hmm. Es difícil decirlo. Costó varias flotas y la Ascensión del Destino para derribar al Soberano. Y eso era un solo segador. Como los segadores vengan con fuerza, no estamos preparados —afirmó negando con la cabeza

Shepard asintió con pesar ante esas palabras, pero Hackett continuó—. Pero ambos sabemos muy bien que nuestras esperanzas son mayores que antes. Con un hombre como Naruto de nuestro lado, es probable que tengamos la ventaja. En especial si conseguimos que Naruto construya las fragatas que prometió, haré mi máximo esfuerzo conseguir esos planos mientras ordeno a que se entrenen a nuevos reclutas para ser tripulantes de esas naves.

Shepard sonrió y agregó—. Él me dijo que sería capaz de replicar exactamente la Normandía en treinta minutos si se lo proponía. Seguramente tardaría como dos horas en realizar una fragata de la Alianza. Pero no lo sé, lo que sí sé es que será una muy buena e impactante demostración cuando lleguemos a la Tierra para convencer a todos de que los segadores no son un juego.

—Eso es algo que pagaría por ver. Ahora, comandante. Quisiera hacerle una pregunta personal, si no lo molesta —solicitó Hackett.

—Dispara —contestó Shepard y Hackett asintió—. ¿Hay algo entre ustedes dos? —preguntó con seriedad.

— ¿Por qué crees eso? —preguntó con cierto interés.

—Shepard, he vivido lo suficiente como para reconocer con facilidad cuando una mujer está enamorada de alguien. Esas sonrisas y el brillo en tus ojos cada vez que hablas con él es el de una mujer enamorada —contestó.

Shepard suspiró, pero luego asintió—. Sí, lo estoy. Es algo raro. Al principio solo lo veía como una persona que nos ayudaría a ganar la guerra contra los Segadores. Pero rápidamente eso fue cambiando. Es difícil de explicar, solo sé que sucedió. —Hizo una pausa—. Aunque Naruto no siente nada por mí, yo diría que solo somos camaradas —finalizó.

Hackett la miró fijamente por unos segundos antes de expresar lo siguiente—. ¿Estás segura de eso?

— ¿Por qué preguntas eso? —replicó Shepard.

—También he visto algo parecido en sus ojos. Cuando entró a la habitación y lo vi por primera vez, vi los ojos de un hombre vacío, que solo vivía por un propósito. Asumo que ese propósito es acabar con los segadores y vengar a su gente cuando los segadores invadieron su planeta. Pero luego cuando tú hablaste y él te miró, pude ver que en sus ojos retornaron algo de brillo, como si tú hayas sido el rayo de luz que iluminó el abismo de oscuridad en el que estuvo desde quien sabe cuándo. No sé cómo habrán sido sus ojos la primera vez que tú lo viste, pero por lo que he visto, puedo decir que tú eres la persona que le da un propósito además de destruir a los segadores.

Shepard asintió sorprendida ante esas palabras, nunca se había dado cuenta de eso, ya que nunca se había detenido a analizar sobre ello. Pero ahora que lo pensaba, Hackett tenía razón. Sus ojos al principio se veían apagados, aunque fueron recuperando su brillo a medida que pasaban el tiempo, juntos.

Y hoy pudo notar que sus ojos estaban radiantes, tal vez algo de lo que habían hablado ayer por la noche en su camarote le había llegado, pero no podía estar segura, y tampoco quería preguntárselo.

Shepard había decidido esperar y darle su tiempo a Naruto, no podía apresurarlo en esas cosas. El tiempo decidiría si podría haber algo, pero por el momento, lo más adecuado era esperar a que Naruto se adecuara a todo esto.

Sin embargo, Shepard estuvo curiosa en algo, así que decidió preguntar—. Yo… Yo nunca no lo he visto de esa forma, almirante. Pero ahora que lo dices, creo que tienes razón, y muchas gracias por hacérmelo ver. Aunque estoy curiosa en algo… ¿Por qué tu repentino interés en nosotros?

Hackett sonrió levemente y contestó—. Porque tú eres la mejor soldado de esta galaxia y además te estimo mucho. No es como si quisiera que no tengas una relación, todo lo contrario. Todos nos merecemos sentar cabeza en algún momento de nuestras vidas, tener algo más por lo que luchar. Además, empatizo con ese hombre. Solo puedo imaginar todo lo que tuvo que pasar hasta llegar donde está. Vivir tanto tiempo completamente solo sin duda es una maldición —afirmó.

Shepard asintió y Hackett continuó—. Solamente te diría que luches por lo que quieres, aunque no creo que sea necesario decírtelo, después de todo eres la comandante Shepard. Pero bueno, suficiente de hablar de tu vida personal. Yo retornaré a lo mío; iré a conseguir esos planos para la prueba en la Tierra y enviaré a alguien para que te los traiga lo antes posible. Nos vemos, comandante. Mucha suerte en tu lucha contra los recolectores.

Luego ambos compartieron un apretón de manos y Hackett regresó a su nave junto con el pajarito para retornar a lo que estaba haciendo antes de venir aquí, mientras que Shepard se dirigió al Mapa de la Galaxia para trazar rumbo al Purgatorio.

Una vez que lo hizo, Joker puso la nave en marcha y Shepard habló—. SID, informa a Zaeed y a Kasumi que se preparen para nuestra siguiente misión.

SID asintió mientras Shepard se dirigía a su camarote para ponerse su armadura mientras esperaba a Naruto para que trajera el resto. Aprovecharía el momento para hablar un momento con Kasumi, también quería saber el motivo por el que fue espiada.

De todos modos, cuando Shepard llegó a su camarote, se percató de que su casco y guantes ya se encontraban la cama. Sin embargo, no había rastros del clon.

Seguramente se había disipado apenas y dejó las cosas, así que se encogió de hombros, fue a su armario, se puso su armadura y luego el resto de ella.

Finalmente, fue a la cabina del piloto para esperar allí mientras llegaban al Purgatorio para reclutar al Sujeto Cero, también conocida como Jack.

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Notas:

Fin.

Lamento mucho la tardanza, pero esto se debió a que no tenía un Beta Reader para la versión en inglés, y como actualizo los capítulos en simultáneo, pues no estuve haciéndolo con la versión en español. :(

En fin...

Un capitulo no tan largo como el anterior, pero más largo que los anteriores.

Pero bueno, me decidí hacer lo que sucedía en los planetas de origen de los consejeros. Al principio no tenía pensado hacerlo, mucho menos tan largo. Pero luego me dije que sería lo más recomendable.

La reunión en Thessia fue la más larga, simplemente porque empecé con ellas. No tenía intenciones de hacerlo tan largo, luego me contuve con el resto de los consejeros.

Con respecto a lo que pregunté en el capítulo anterior, las opciones más votadas fueron: —Romance y Rol—. Haré lo más que pueda para concentrarme en eso.

Solo quiero decir lo siguiente, estoy un poco indeciso. Estuve jugando el Mass Effect 3 y cuando jugué el DLC con Aria (dat ass), no pude evitar pensar que tuviera algún interés amoroso por Naruto, y Naruto también con ella (bastante difícil).

Ahora, ambos son simplemente unos —amigos con derechos—, y de eso podría salir algo. También cuando estuve jugando el Mass Effect 2 de vuelta (como dos veces desde el ultimo cap.); hice que mi FemShepard tuviera un romance con Liara en el 1, luego continué en el 2 y finalicé en el tres, en la segunda vuelta.

Muy pocas veces elegí a Liara, pero decidí refrescarme la memoria y me llamó mucho la atención. Su voz es muy atrayente.

No estoy intentando hacer un harem, solo digo que si Naruto pudiera tener una relación además de la de Shepard, entonces habría dos nuevas candidatas.

Aria T'Loak y Liara T'Soni, ellas dos además de Tali. Sin embargo, solo agregaría a una de las tres en caso de que Naruto tenga otra pareja además de Shepard.

Pero haré mi mejor esfuerzo para que se mantenga en solo uno: NarutoxShepard, y nadie más. Esto no dependerá de mí ni de ustedes, dependerá exclusivamente en cómo se desarrolle la historia.

Eso sería todo, hasta la próxima.
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Summlaris escribió:Los Uchiha han perdido su esencia, han pasado a ser los rock lee de la época. Normal la desbandada de seguidores que sufren.
Los senju son los nuevos uchiha.


Summlaris escribió:los pro-uchihas teneis tanto futuro en este foro como los uchiha contra los senju

Wbaez93
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Mensaje #6 por Wbaez93 » Mar May 31, 2016 7:54 pm

Capítulo 7

"Capitulo 7" | +
Ser Orgánico hablando—. Hola.

Ser Orgánico pensando—. Lo que sea.

Ser No-Orgánico / Demonio hablando—. Asimilación completada.

Ser No-Orgánico / Demonio pensando—. Claro.

Técnicas—. Katon Goukakyuu no jutsu.

Renuncia de Derechos: No soy dueño de Naruto ni de Mass Effect. Créditos a Bioware y Masahi Kishimoto.

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Capítulo 7


En la Ciudadela


Mientras Shepard y su tripulación se dirigía a Purgatorio para reclutar al Sujeto Cero, Naruto se encontraba recorriendo la Ciudadela en busca de un banco donde pudiera depositar el cambio de lo que habían consumido el día ayer.

Aunque antes de ello había aparecido con su Hiraishin justo frente a Teuchi, quien en su sorpresa, había saltado y tirado al piso la comida que estaba a punto de servir.

Obviamente los clientes también se habían asustado ante la repentina aparición, pero Naruto no les había prestado mucha atención y le había dicho a Teuchi que quería pagar su cuenta y si había visto los guantes y casco de la armadura de Shepard.

Teuchi había asentido mientras juntaba lo que tiró al piso antes de dirigirse a la alacena y quitar de allí los objetos que Naruto había solicitado. Una vez que los tuvo en mano, regresó junto a Naruto y se los entregó. Naruto se lo agradeció y creó un clon de sombra para que se lo enviase a Shepard.

Algunos débiles de voluntad perdieron la consciencia al verle replicarse, mientras que otros simplemente quedaron boquiabiertos.

Naruto por su parte ignoró todo aquello y luego pagó su cuenta, además de lo que Teuchi había tirado al piso por su culpa. Se despidió, no sin antes acercarse a los pocos que se encontraban allí y borrarles de su memoria lo que había sucedido hace unos momentos. Después de todo, no quería que todo el mundo supiera sobre sus habilidades aún, a excepción de la tripulación de la Normandía.

Posteriormente, se alejó de allí, no sin antes despedirse de Teuchi. Naruto seguidamente se dirigió a la estación de Seg-C y allí pidió información a Bailey sobre lugares donde podría depositar su dinero.

Bailey le recomendó que fuera al distrito financiero de la Ciudadela y que tomara un rapidtrans para que lo llevara allí. También le dijo que tuviera cuidado con algunos volus y turianos, y que a estos últimos siempre les pidiera un comprobante si no quería tener problemas más adelante.

Naruto asintió agradecido por la información y luego salió de la estación para dirigirse a los transbordadores públicos, como Bailey se lo había recomendado. Si bien podía volar o transportarse con su Kamui al lugar que deseara, aun así tenía la intención de hacer lo dicho por Bailey (además de que llamaría mucho la atención si hiciera algo como eso a la vista de todos).

Una vez que había llegado al rapidtrans más cercano, se quedó mirando fijamente a los vehículos; no tenía ni la más mínima idea de cómo usarlos, después de todo.

Consecuentemente, se acercó a un turiano que estaba a punto de abordar un vehículo junto con otro turiano—. Oye, un momento —dijo Naruto aproximándose hacia ellos.

Ambos turianos se detuvieron y miraron a Naruto—. ¿Qué sucede? —preguntó el que iba a sentarse en el lado del conductor.

Naruto simplemente lo miró fijamente a los ojos, cosa que hizo que ambos turianos se miraran entre sí extrañados. Sin embargo, luego de unos pocos segundos, Naruto habló—. Muchas gracias —lo dijo sonriendo y levantando el pulgar derecho antes de haberse dirigido a un rapidtrans.

Los turianos se miraron entre sí mientras se encogían de hombros y decían—. Humanos… —Luego ingresaron al rapidtrans y fueron a algún lugar de la Ciudadela.

Naruto mientras tanto había abierto la puerta del X3M y se sentó en el asiento del conductor—. Muy bien, aquí vamos… —dijo Naruto, con la intención de poner en practicar lo que había aprendido de aquel turiano al acceder a su mente.

Tomó el volante de la aeronave, presionó algunos botones y la nave salió del aparcamiento a una velocidad impresionante hacia el muy transitado espacio aéreo de la Ciudadela.

— ¡Oh, mierda! —exclamó Naruto mientras intentaba no colisionar contra los coches que se encontraban alrededor. Giró la aeronave de forma imprudente en varias ocasiones, esquivando por los pelos a las otras aeronave que se encontraban a su alrededor.

Mientras intentaba 'no matarse' y a los que se encontraban a su alrededor, vio que debajo de una pantalla que se encontraba en el tablero; una luz había empezado a parpadear. Era un botón, así que lo presionó mientras esquivaba más coches. Luego de haberlo hecho, una persona apareció en la pantalla con una expresión enojada—. ¡Oye, maniático! ¡¿Quién te enseño a conducir?! —preguntó un humano.

—Lo lamento —contestó Naruto para volver a apretar el parpadeante botón, obteniendo nuevamente a otra persona furiosa preguntándole en dónde había aprendido a conducir.

Incluso oficiales de Seg-C se habían comunicado con él para decirle que habían recibido reportes de que estaba manejando imprudentemente la aeronave.

Naruto continuó disculpándose, pero con cada segundo que transcurría aprendía de forma muy rápida la manera correcta de utilizar el X3M. Así que luego de unos pocos minutos, pudo manejarlo sin problemas, cosa que hizo que las quejas pararan de llegarle.

Así que sonrió con orgullo mientras tomaba la salida correspondiente para dirigirse al distrito financiero—. Lo hice —dijo Naruto aun con aquella sonrisa e inflando el pecho.

Acto seguido, pudo oír una voz en su mente—. Voy a salir.

Esto llamó la atención de Naruto, y antes de que pudiera decir nada, algo de Chakra de color negro se desprendió de su cuerpo y éste empezó a tomar forma muy rápidamente. Era un pequeño zorro de color negro y con diez colas.

Naruto suspiró de alivio, ya que pensó que Kurama tenía planeado manifestarse con su tamaño reducido como lo hizo cuando lo sacó del Gedō Mazō.

Por lo tanto, giró su cabeza y miró hacia abajo—. ¿Puedes hacerte así de pequeño? Pensé que lo máximo que podías reducirte era del tamaño cuando te saqué del Gedō Mazo hace unos días atrás —dijo Naruto mirándole, pero no por mucho tiempo ya que tenía que prestar atención al camino para no colisionar contra las aeronaves a su alrededor.

—Ya te lo dije, no fuiste el único que mejoró en estos años. Pero eso no es importante, he salido de tu cuerpo por una razón… Tenemos que hablar —habló Kurama con una mirada seria.

Naruto suspiró y dijo—. Por favor, Kurama. No estoy de humor para ese tipo de charlas —pensando que la conversación tendría que ver con el desenlace de la plática que tuvieron él y Shepard en su camarote.

Kurama gruñó enseñando sus dientes y contestó—. ¡Cortaste conexión conmigo a noche! Tú sabes muy bien que detesto que hagas eso sin que terminemos de hablar. —No estaba bromeando, esta vez sí se encontraba molesto.

Naruto giró levemente la cabeza por unos instantes, sólo para volver al frente y empezar a disminuir la velocidad del X3M para aterrizar—. Lo lamento, amigo. Pero en ese momento no sentí como querer continuar aquella conversación. Estaba cansado —afirmó entre un suspiro y colocando muy lentamente el X3M en el aparcamiento.

—Esa no es una excusa valida. Tú sabes muy bien que nunca me ha gustado que hagas eso cuando aún me encuentro hablándote, y peor aún que lo sigas haciendo luego de todo lo que hemos atravesado juntos —lo dijo con el ceño fruncido, visiblemente molesto.

Naruto suspiró y apretó el botón para abrir la puerta de la nave antes de mirar a Kurama—. Lo lamento, no lo volveré a hacer —afirmó levantando su mano hacia Kurama y colocando la otra sobre su pecho.

Kurama asintió con la cabeza—. Espero que así sea… —Aunque continuó mirándolo fijamente.

Naruto entonces bajó las manos y preguntó—. Pero bueno, ¿Ahora entrarás nuevamente o…?

Kurama negó con la cabeza y replicó—. Pues la respuesta es sencilla. Yo también deseo ver esta galaxia con mis propios ojos y no a través de ti. Planeo disfrutar de mi libertad al máximo en este lugar. Y espero tener alguna buena batalla mientras estamos aquí. Espero que aquello que el Shinigami te advirtió sea algo que valga la pena. Aunque no me molestaría aplastar a unos segadores con mis colas, estoy seguro de que se sorprenderán al ver mi nuevo tamaño, jejeje —rió con diversión, ya dispuesto a salir del X3M.

Naruto no había pensado mucho en lo que el Shinigami le había advertido, pero eso no quería decir que no tomaría cartas en el asunto cuando aquella amenaza apareciera—. No importa de quien se trate, morirá al igual que cualquiera que se interponga en mi misión —lo afirmó mientras se levantaba de su asiento para salir del transbordador.

Kurama sonrió y agregó—. Ese es el Naruto que recuerdo.

Naruto también sonrió y luego continuó—. En cuanto a los segadores, ellos ya se encuentran dirigiendo hacia aquí. Estimo que llegaran en unos 8 meses. Con ese tiempo no seré capaz de preparar a toda esta galaxia… —Pero al final no pudo evitar sonreír.

Kurama viendo la sonrisa tampoco pudo evitar hacerlo mientras también salía fuera del X3M—. Pero por esa sonrisa intuyo que tienes algo planeado…

Naruto asintió mientras empezaba a caminar fuera del aparcamiento—. Por supuesto, siempre tengo varios planes para casos como estos. Los segadores se llevarán una 'agradable' sorpresa cuando dejen el espacio oscuro para ingresar a esta galaxia.

— ¿Y que sería eso? —preguntó Kurama interesado, saltando alto para depositarse sobre la cabeza de Naruto (después de todo, había reducido su tamaño considerablemente).

—Ya lo sabrás. Cuando Shepard decida reunir a las especies de esta galaxia para que se preparen, entonces se lo diré a ellos y tú también lo sabrás —contestó mirando hacia arriba.

Kurama simplemente asintió y luego no dijo nada, solo continuó observando a Naruto caminando por el Presídium para dirigirse al Distrito Financiero.

Mientras caminaban por la calle, Kurama no pudo evitar mirar hacia los lados ya que pudo oír varios susurros gracias a su audición mejorada. Miró una vez más hacia los lados y se percató de que algunas personas de distintas especies le estaban mirando.

Esto le molestó, pero tampoco podía saber de lo que estaban hablando esas personas ya que no contaba con la habilidad de Naruto para acceder a las mentes de las personas y así aprender cosas. Por lo tanto, no entendía los distintos idiomas en esta galaxia; solo podía entender la de los humanos ya que Naruto le había agregado el idioma a su cerebro luego de subir a bordo de la Normandía.

Así que miró hacia abajo y dijo—. Oye, Naruto. Agrega a mi cerebro los otros idiomas que ya has aprendido.

Naruto asintió y bajó al diminuto Kurama de su cabeza al piso, y una vez que lo hizo, colocó su palma derecha sobre su cabeza—. Listo —dijo Naruto luego de unos instantes.

Kurama simplemente asintió, y solo ahora pudo entender que la mayoría de ellos se preguntaban de qué clase de criatura se trataba, debido a que sus 10 colas causaban confusión en la mayoría de los presentes. Aunque había unos pocos, como las asaris, que estaban riendo y diciendo que era 'lindo', cosa que hizo gruñir de enfado a Kurama.

Naruto también podía oír los comentarios, pero no se había molestado en prestar mucha atención a ellos, debido a que su único objetivo por ahora era llegar a un lugar para depositar el dinero que Shepard le había dado. Aunque tampoco pudo evitar hacer unas muecas en determinadas ocasiones cuando esas mismas asaris hablaban de su 'tierno' parecido a un gatito.

Pero con nervios de acero, pudo ignorar todos aquellos comentarios, cosa contraria a Kurama quien poco a poco estaba empezando a perder la poca paciencia que le quedaba.

Aunque Naruto no pudo continuar con su objetivo de llegar a un banco ya que varias personas se le habían acercado (unas asaris y unos salarianos). Las primeras preguntaban a Naruto si podían cargar a Kurama, mientras que los salarianos le preguntaban en dónde había encontrado al animal en su cabeza.

Kurama estuvo a punto de estallar al oír todas esas 'tonterías', pero la gota de derramó el vaso fue lo siguiente que dijo un oficial turiano de Seg-C—. Señor, está prohíbo ingresar al Presídium con mascotas. Así que le solicito que entregue a su mascota al control de animales, se lo devolverán cuando termine sus asuntos en este distrito —lo dijo mientras encendía su omniherramienta para contactar con el control de animales.

Kurama por su parte ya tuvo suficiente de tanto descaro. Así que sin poderlo evitar, saltó de la cabeza de Naruto hacia aquel turiano mientras gritaba—. ¡Insolente! —Antes de abrir su mandíbula y cerrarla rápidamente una vez que tuvo el brazo del turiano dentro.

Clavó sus grandes y afilados dientes sin miramientos, los cuales pasaron con facilidad a través de la armadura y piel del agente de Seg-C, quien exclamó de dolor al sentir la poderosa mordida.

El agente, entre los gritos, exigió a Naruto que controlara a su mascota, cosa que hizo que Kurama aumentara la fuerza de su mordida. Sin embargo, no estaba mordiendo con demasiada fuerza, solo lo suficiente para causarle dolor al turiano (tampoco tenía la intención de cercenarle el brazo, cosa que pudo haberlo hecho con la primera mordida si lo hubiera deseado).

Naruto entonces se acercó a Kurama y le dijo—. Kurama, ya detente. Recuerda que tengo que hacer algo, no perdamos el tiempo.

El oficial de Seg-C instantáneamente sintió que Kurama empezó a disminuir la intensidad de su mordida.

Kurama luego gruñó y apartó su boca del brazo, el cual cayó sin fuerzas—. Está bien… Tienes suerte, turiano. Para la próxima vez que faltes el respeto al Rey de las Bestias, entonces ni siquiera él podrá salvarte —dijo lo último refiriéndose a Naruto, quien se había acercado al adolorido e impactado turiano luego de volver oír a Kurama hablar.

Las personas, quienes les habían rodeado luego de que Kurama mordiera al turiano; simplemente permanecieron en silencio, no queriendo decir algo que pudiera molestar al 'Rey de las Bestias', como Kurama se había autoproclamado.

El turiano se había tirado al suelo luego de solicitar asistencia médica, como también solicitar a los encargados del control de animales que se apresuraran. Pero al ver a Naruto acercándose, levantó su cabeza justo a tiempo para verle poniéndose de cuclillas frente a él—. Déjame ayudarte —solicitó Naruto intentado acercar su mano hacia el turiano.

El turiano por su parte alejó la suya—. Déjame, tú y tu mascota ya han hecho suficiente. Si no quieres que te arreste, será mejor que te vayas de aquí —advirtió, molesto con Naruto y Kurama.

Éste último se encontraba al lado de Naruto, enseñándole los dientes al turiano, quien le devolvió una mirada desafiante—. Sí, vamos. Sigue así, me importa muy poco que seas 'el Rey de las Bestias'. Cuando estés dentro de una jaula veremos si a alguien le importa lo que tú digas.

Kurama gruñó con enojo, pero antes de que pudiera hacer algo, Naruto puso su brazo derecho frente a él, deteniéndole en el acto. Luego miró al turiano y continuó—. En serio, déjame ayudarte. La mordida de mi compañero no es normal. Dentro de poco empezarás a sentirte extraño.

— ¿Cómo qué? —preguntó el turiano con una ceja levantada.

— ¿En verdad quieres saberlo? Será terrible si no lo hago, así que déjame tratarte ahora antes de que sea tarde —replicó Naruto

El turiano, intrigado, miró a Kurama. Al tener sus ojos en él, pudo notar que espuma y lo que parecía ser una sustancia de color verde se desprendía de sus dientes.

Ahora, intimidado, miró a Naruto—. E-Está bien. —Luego empezó a gruñir mientras le acercaba su adolorido brazo.

Lo que el turiano vio había sido un Genjutsu de Naruto para conseguir su permiso, quería ayudarlo pero tampoco tenía deseos de forzarlo con tanta gente a su alrededor. Así que sin más preámbulos, procedió con el tratamiento.

Entre la multitud, una mujer pelirroja y de pelo corto, que llevaba puesto un bata médica de color blanco con rojo, se acercó un poco más para ver qué haría el extraño hombre para curar al malherido turiano.

Esta mujer era la Dra. Chloe Michel; ella había dejado el centro médico para conseguir suministros en el Presídium, y mientras estaba en ello, había notado el escándalo y por lo tanto había decidido acercarse. Pero cuando vio al turiano herido, estuvo por ir ayudarle, pero ya que Naruto se había ofrecido antes que ella pudiera hacerlo, decidió continuar observando.

No le había visto quitar herramientas de ningún tipo o activar su omniherramienta, todos le habían visto simplemente acercar sus manos y luego estos brillaron de color verde.

Pensaron que se trataba de un biótico debido al brillo, pero ninguno de ellos sabía que los bióticos podían curar a personas con sus poderes.

El turiano por su parte al ver el brillo muy rápidamente dejó de sentir dolor, además de una sensación de alivio en todo su ser. Luego de unos pocos segundos, las manos de Naruto dejaron de brillar y se puso de pie, al igual que el turiano.

— ¿Cómo te sientes? —preguntó Naruto

El turiano, sorprendido de haber sido curado tan rápido sin la necesidad de que le apliquen Medi-gel, miró a su brazo y luego a Naruto para contestar—. Me siento… Bien, con muchas energías. Como si fuera capaz de montar diez guardias seguidas… Pero no se lo digas a mi superior —susurró esto último.

Naruto rió entre dientes y contestó—. Entendido.

El turiano también sonrió, y cuando quiso preguntarle qué hizo, otra persona se le adelantó—. Hola, podría darme su atención un momento —dijo esta persona con acento francés detrás de Naruto.

Naruto se volteó y pudo ver que se trataba de la doctora Chloe—. Adelante, doctora. Soy todo oídos. — Naruto ya la conocía un poco debido a los recuerdos de Shepard. Aun así, el que la haya llamado doctora no era motivo de sorpresa, debido a las prendas que llevaba encima.

Chloe asintió y prosiguió—. Nunca antes había visto a un biótico con habilidades curativas. Es por eso que me gustaría que me acompañaras al centro médico para enseñárselo a mis colegas en ese lugar. Tal vez podríamos conseguir más personal si compartieras el secreto para poder utilizar tus poderes para curar a los demás, y de paso podrías ayudarnos en la clínica. Se te pagaría por tus servicios prestados.

Esto último sí que llamo la atención de Naruto, así que sonrió y abrió la boca para hablar, pero el turiano de Seg-C fue más rápido—. Yo también quiero proponerte algo. Mira, ¿Qué dices si vamos junto a mi superior? Le contaré lo que hiciste y tal vez te ofrezca un puesto en Seg-C. Nos vendría muy bien un médico en nuestras filas, en especial para los chicos que están en el distrito rojo de la Ciudadela. Las cosas allí pueden ponerse muy feas.

Otras personas también habían ofrecido a Naruto puestos de trabajo. Algunos salarianos le invitaron a centros de investigación para que otros bióticos pudieran desarrollar capacidades medicas con sus poderes, algunas asaris dijeron que les gustaría hacer algo parecido pero crear implantes con muestras de su cuerpo para no perder tanto tiempo.

Inclusive un krogan ofreció darle un trabajo a Kurama para que luchase contra varrens en Tuchanka.

Naruto por otro lado decidió tomar la palabra, para ello levantó las manos y empezó a bajarlas repetidamente al mismo tiempo que decía que se tranquilizaran. Lentamente todos guardaron silencio, y al fin Naruto pudo hablar.

—Primeramente, no soy un médico; solo soy una especie de sanador. En segundo lugar, gracias por sus ofertas. Pero siento rechazarlas ya que tengo otros planes en este lugar. Además, tengo una misión fuera de la Ciudadela y no podré permanecer en este lugar por mucho tiempo. Y en tercer lugar deberían… olvidar todo esto. —Luego chasqueó los dedos y sus ojos brillaron un poco, lo cual hizo que instantáneamente los presentes se miraran entre sí y se preguntaran qué estaban haciendo en este lugar.

Pero como no obtuvieron respuesta, se dispersaron para continuar lo que estaban haciendo antes de que se hubieran agrupado. Mientras tanto, la doctora Chloe miraba esto con confusión, no sabiendo qué les sucedía a los demás.

Por lo tanto, Naruto se acercó a ella, puso una mano sobre su hombro y habló mientras caminaba junto con ella hacia adelante—. Doctora Chloe, le ayudaré con lo me ha pedido. Pero no por ahora, aun no es el momento. Por cierto, no le digas nada de esto a nadie. Cuando llegue el momento, yo contactaré con usted. —Luego ambos se detuvieron, y Chloe se volteó para mirarlo mejor.

—No recuerdo haberte dicho mi nombre, ¿Cómo lo sabes? —preguntó

Naruto hizo un gesto de sorpresa; había bajado la guardia sin darse cuenta. Pero al pensar un poco, llegó con una respuesta sencilla—. Oh, es verdad. Estoy en una misión con la comandante Shepard, y ustedes ya se habían conocido. Me habló un poco de ti. —Esto había sido una mentira, pero Naruto pensó que no había necesidad de que la doctora lo supiera.

—Oh, la comandante. Oí rumores de que había muerto, pero hace poco estuvo por la Ciudadela y casi todo el mundo se enteró de que obtuvo su estado como espectro devuelta. De todos modos, me alegro de que ella se encuentre bien. Pero bueno, haré lo que usted me dijo, ¿señor…?

—Menma Namikaze —contestó Naruto, no le dijo su verdadero nombre porque no confiara en Chloe, sino porque quería seguir utilizando su nombre falso dentro de la Ciudadela.

—Un gusto conocerlo, Menma. Entonces, esperaré a que su misión con la comandante finalice. Dile de mi parte que continuaré dándole descuentos en suministros médicos que adquiera en mi clínica.

—Lo haré, doctora. Que tenga un buen día. —Luego ambos estrecharon manos, y la doctora se despidió de él y Kurama, quien sólo había observado su interacción. Parecía ser que Naruto había borrado de su memoria la parte en la que se había enojado porque el turiano le había llamado 'mascota', ya que Chloe le había dicho algo casi igual y además le habló como si se tratara de un simple animal, pero con 10 colas.

Una vez que la vieron lo suficientemente lejos, Kurama volvió a saltar a la cabeza de Naruto, quien caminó hacia otro sitio. Más específicamente, al banco más cercano. No obstante, antes de que Naruto pudiera alejarse mucho de su posición anterior, Kurama habló—. Oye, no debiste haberle borrado la memoria a aquel krogan. Lo que me estaba ofreciendo parecía interesante.

Naruto rió entre dientes y replicó—. A mí no me engañas. Tú solamente quieres matar algo. Y dudo mucho que esos varrens sean suficientes para complacerte. Tan solo espera unos 5 o 10 años más y nos concentraremos en los segadores. Eso nos complacerá a ambos.

Kurama sonrió, pero luego levantó una ceja y miró hacia abajo—. ¿Tanto tiempo? Dijiste que dentro de unos 8 meses llegarían los segadores. ¿Esa sorpresa para ellos tiene algo que ver con el tiempo que acabas de decir?

—A lo que me refiero es que entraremos en la dimensión del tiempo nuevamente. Tú, Red, Shepard, algunas personas que seleccionaré para entrenarlas y yo. Aunque no los pondré a entrenar tanto tiempo en ese lugar, ya que podrían morir… De todos modos, como ya te lo dije, sabrás mejor de lo que hablo una vez que me siente a conversar tranquilamente con todos los líderes de esta galaxia.

Kurama siguió mirándole con una ceja levantada, pero luego se encogió de hombros y se colocó mejor sobre la cabeza de Naruto, observando con detenimiento el Presídium.

Se dio cuenta de que las personas seguían observándole, pero esta vez no había comentarios acerca de su apariencia; ellos simplemente le miraban con detenimiento y luego continuaban su camino.

Luego de unos minutos de estar caminando por el distrito financiero, Naruto pudo divisar el banco y entró tranquilamente en el edificio.

Dentro había varias personas, los recepcionistas eran volus y algunos eran turianos, mientras que los clientes eran una selección de distintas especies.

Formó una fila que avanzaba muy rápido, y al llegar al cajero, quien en este caso era un volus; le recibió diciendo—. Bienvenido al Banco Galáctico de la Ciudadela, terrano. *Respira* ¿En qué puedo ayudarle?

—Quisiera abrir una cuenta en este banco y depositar este dinero —replicó Naruto mostrando el cupón.

—Oh, eso no tomará mucho tiempo. *Respira* Solo tiene que darme el número de serie de su omniherramienta y ya podremos terminar —dijo el volus mientras sacaba una máquina para anotar el número de su omniherramienta.

Naruto sin embargo se rascó la mejilla y contestó—. Bueno… El caso es que no cuento con una de esas cosas, es por eso que me dieron un cupón de créditos.

El volus hizo una expresión de entendimiento mientras decía—. Oh, ¿así que a la antigua, eh? *Respira*. —Naruto sonrió con algo de vergüenza pero asintió.

El volus no vio mucho problema con ello y buscó algo en su puesto, quitando de uno de los cajones un gran libro que estaba cubierto de polvo.

El volus apartó el polvo, abrió el libro y de allí quitó un formulario que se lo entregó a Naruto—. Por favor, completa todo los puntos en *respira* ese formulario. Además, necesito que me des tu número de identificación *respira*.

Naruto instantáneamente proveyó el número falso que Bailey le había dado, viendo que el volus empezó a escribirlo en una consola. Mientras tanto, Naruto se concentró en el formulario y en menos de un segundo lo completó, aunque tuvo que detenerse casi al final para llamar la atención del volus.

—Disculpe, señor volus. Aquí dice que necesito la firma y número de identificación de alguien que pueda certificar esta información. ¿Es completamente necesario? —preguntó debido a que no había traído a nadie consigo.

El volus le solicitó que le entregara el documento para poder observarlo mejor. Luego revisó en su sistema y le dijo a Naruto que era necesario, que estos formularios necesitaban de esos datos para poder completar el documento.

Naruto asintió y le preguntó si podía llevar el formulario consigo para conseguir la firma. El volus le respondió que no había problemas, solamente que perdería su lugar en la fila y que tal vez otra persona tendría que atenderle cuando volviera.

Por lo tanto, Naruto se despidió del volus y se dirigió a unas de las esquinas donde nadie podría verlo. Miró a Kurama y le preguntó si regresaría a su cuerpo, obteniendo como respuesta que quería estar un tiempo más afuera.

Naruto asintió y luego desapareció junto con Kurama en un destello amarillo, rumbo a Purgatorio, lugar donde Shepard y su equipo ya se encontraban.

Osun – Prisión de máxima seguridad 'Purgatorio'

Shepard, Zaeed y Kasumi habían llegado a la prisión de máxima seguridad llamada Purgatorio en el sistema Osun. Allí habían sido recibidos por algunos miembros de los soles azules, quienes habían solicitado que Shepard y su equipo dejaran sus armas.

Obviamente Shepard se había negado 'a su estilo', lo cual había ocasionado una disputa en la nave. Sin embargo, un turiano, llamado Kuril, quien era el alcaide de la prisión; había detenido esto diciendo que eran solo procedimientos.

Shepard había asentido, pero aun así no entregó las armas, cosa que Kuril había permitido debido a que confiaba en la seguridad de la prisión en caso de que Shepard intentara algo.

Shepard tampoco se había preocupado y luego solicitó la ubicación de Jack, a lo que Kuril respondió que sería llevada al registro de entrada y que debería dirigirse allí para 'recibir el paquete'.

Agradeciendo la ayuda, Shepard se había retirado del vestíbulo rumbo al lugar estipulado, no sin antes detenerse a conversar con algunos guardias de la prisión e inclusive algunos prisioneros que se encontraban en los pasillos, quienes pedían a Shepard que sean comprados para salir de la prisión. Pero muy rápidamente cambiaban de idea una vez que Zaeed les informaba que estaban en este lugar por Jack.

Había pasado por unas compuertas y luego llegaron a una habitación, lugar donde un hombre que estaba frente a una consola les había dicho que la sala del registro de entraba estaba cruzando la puerta al final de la habitación.

Así que Shepard y su equipo caminaron hasta allí, y cuando estuvieron frente a la puerta, ésta se abrió automáticamente. Sin embargo, Shepard y los demás levantaron una ceja ya que la sala era una celda, y antes de que pudiera preguntar qué estaba sucediendo, habían oído la voz de Kuril diciendo a través de altavoces.

—Disculpa, Shepard. Vales más como prisionera que como clienta. Tira las armas y entra en esa celda abierta. No se te hará daño.

Shepard luego de eso hizo un gesto con el dedo medio de su mano mientras miraba hacia una cámara—. Vete al demonio. Yo misma te enviaré ahí dentro. —Al haber dicho esto, frente a Shepard, un destello amarillo apareció, e instantáneamente Naruto y Kurama hicieron acto de presencia, haciendo que Kasumi y Zaeed desenfundaran rápidamente sus armas debido a la sorpresa.

— ¡Que se activen los sistemas! —exclamó Kuril antes de que nadie pudiera decir nada.

Luego de que exclamara eso, Kasumi tomó la palabra al ver que se trataba de Naruto—. Oh, vaya. El chico de los bigotes, y… ¿un zorro? —preguntó esto último, extrañada viendo a Kurama, quien le estaba dando una sonrisa intimidante, cosa que tuvo efecto en ella.

Sin embargo, sacudió la cabeza y volvió a mirar a Naruto para preguntarle—. ¿Cómo hiciste eso? ¿Es una nueva especie de ocultación táctica de la que no estoy al tanto?

—No, no es eso, Kasumi. Luego te lo explicaré, he venido por otro motivo. —Hizo una pausa y miró a Shepard, quien parecía estar teniendo un duelo de miradas con Kurama—. Shepard, necesito que me firmes unos papeles, ¿puedes ayudarme? —preguntó Naruto, lo cual hizo que el duelo se detuviera.

Shepard estuvo por responder, pero no pudo porque se percató de que por la entrada de la habitación ingresaron varios soldados de los Soles Azules.

Rápidamente ordenó que todos tomaran cobertura, incluido a Kurama, quien la ignoró y decidió permanecer en el mismo lugar para observar lo que haría Naruto.

Naruto se escondió detrás de unas sillas al igual que Shepard, quien miró a Naruto mientras se preparaba para abrir fuego—. Naruto, dijiste que querías que te entrenara. Pues muy bien, este será tu primer entrenamiento en combate real. La única condición es que no utilices ninguno de tus movimientos especiales, ¿Entendido? —preguntó antes de levantarse un poco y disparar a unos turianos y batarianos que se acercaban con escopetas.

— ¡Sí, señora! —exclamó Naruto sonriendo con emoción.

Shepard también lo hizo, pero luego puso cara seria y preguntó luego de ordenar a Zaeed y Kasumi que los cubrieran—. ¿Tienes algún tipo de conocimiento con armas? —Le pareció una pregunta tonta, pero no perdía nada al intentarlo.

Pero se sorprendió cuando vio a Naruto asentir con la cabeza y decir—. Algo así… ¿Esto cuenta? —Posteriormente, Shepard vio en shock cómo su brazo derecho se convirtió en una especie de cañón que desprendía decenas y decenas de otros cañones.

Esto hizo que una gota de sudor se formara en la cabeza de Shepard debido a lo extravagante de la técnica, pero sacudió la cabeza antes de mirarlo a los ojos, percatándose de que éstos habían cambiado a aquellos ojos purpuras.

Sin embargo, volvió a sacudir la cabeza y contestó—. No, eso no cuenta. Toma esto —dijo mientras le entregaba su M4-Shuriken—, debes presionar el gatillo y ten cuidado con el retroceso, dispara en ráfagas… Ahora, ¡manos a la obra! —exclamó Shepard rodeándose de su manto biótico para utilizar su carga biótica, golpeando con fuerza a uno de los batarianos que había quedado sin escudos gracias a Kasumi y Zaeed.

Naruto al tener el arma en su mano, hizo que el otro brazo regresara a la normalidad. Posteriormente miró a la pequeña arma, luego a sus compañeros de misión y por ultimo a los atacantes—. Bueno, no quería asesinar a nadie. Pero pedí ser entrenado y esto es parte del entrenamiento —pensó Naruto mientras se levantaba de su cobertura y llevaba su arma hacia delante.

Apuntó a un batariano que ya parecía estar en las últimas, pero cuando estuvo por accionar el gatillo con muchas dudas, tuvo la grata sorpresa de ver a un FENRIS Mech acercándose a su posición—. Creo que por el momento no tendré que asesinar a nadie —pensó con una sonrisa ahora apuntando al FENRIS.

Apuntar fue la parte sencilla, pero al disparar no pudo darle ni una sola vez debido a que el retroceso del arma le tomó por sorpresa. Pero con rapidez, puso el arma en posición correcta (esta vez teniendo en cuenta el retroceso), y disparó nuevamente al canino robótico.

Esta vez las balas hicieron contacto, no obstante, se encontró con otro inconveniente… todas las balas habían rebotado del meca, el cual ya estaba a unos pocos centímetros de él y estaba a punto de liberar sus cargas eclécticas en él.

Tomó distancia del FENRIS, saltando rápidamente hacia atrás para cubrirse detrás de una mesa, dándose algo más de tiempo. Una vez allí, volvió apuntar su arma hacia el canino robótico, pero una vez más, se encontró con otro inconveniente, cosa que ya le estaba molestando.

Cuando había intentado disparar, el arma simplemente no lo hizo, así que rápidamente gritó a Shepard, quien estaba acabando muy rápidamente con los enemigos con una combinación de ataques bióticos y disparos—. ¡Shepard! ¡Esta cosa no quiere disparar!

Shepard entendió rápidamente lo que quería decir, por lo que rápidamente tomó una de sus cargas térmicas y se la lanzó a Naruto, quien la atrapó al instante—. Quita la carga termina de tu arma y pon esa dentro —indicó Shepard mientras lanzaba sus ataques de atracción hacia los enemigos sin escudos.

Naruto mientras tanto miró al arma, buscando el lugar donde se encontraba la carga térmica, y no tardó mucho en hacerlo. Vio una especie de interruptor para remover la carga, y cuando estuvo por presionarlo, se percató de que el FENRIS ya se encontraba frente a él, liberando de su cabeza una corriente eléctrica que dio de lleno a Naruto, quien no pudo evitar soltar el arma debido a ello.

Zaeed y Kasumi rápidamente se voltearon para ayudar a Naruto. Sin embargo, se detuvieron y levantaron una ceja al ver a Naruto parado recibiendo las descargas por parte del Meca como si no fuera nada, pero con una mirada de molestia que se iba agravando por cada descarga que recibía por parte del FENRIS.

Shepard también se volteó, justo para ver a Naruto apretando su puño derecho con fuerza y una mueca de enfado en el rostro. Así que Shepard miró a su equipo y exclamó—. Zaeed, Kasumi, ¡salgan de allí!

Ambos siguieron la orden sin rechistar y fueron hacia el frente para acabar con el resto de los enemigos que seguían llegando por la entrada de la sala. Y justo cuando habían hecho aquello, todos los presentes vieron a Naruto levantar su puño derecho y bajarlo rápidamente hacia el Meca.

—Me tienes... ¡Deja de molestar! —Naruto entonces hizo contacto con el FENRIS, aplastándolo instantáneamente. Pero sin quererlo, estrelló su puño contra el piso de concreto de la sala.

El piso crujió y se agrietó muy rápidamente, mientras que los pilares de soporte que se encontraban debajo se rompían debido a la fuerza aplicada, lo cual hizo que el piso cayera hacia el nivel inferior.

— ¡¿Qué diablos?! —exclamó uno de los guardias de la prisión mientras intentaba correr hacia la salida, pero no pudo lograrlo y cayó al nivel inferior al igual que los demás guardias que se encontraban cerca, lo cual hizo que, o se rompieran los huesos o murieran al caer.

Shepard, Kasumi y Zaeed habían logrado ponerse a salvo, estos dos últimos ya que habían seguido rápidamente la orden de Shepard. Algunos de los guardias que iban a ingresar a la habitación también lograron salvarse, pero no quisieron tentar su suerte y terminaron escapando debido al miedo.

Luego ambos miembros del equipo miraron a Shepard y dijeron al mismo tiempo—. ¿De dónde sacaste a ese sujeto? —Debido a que ninguno había visto las habilidades de Naruto hasta ahora, a excepción de Zaeed, pero aquello no había sido tan impactante como esto.

Shepard suspiró y guardó su escopeta detrás de su cadera—. Ya se los diré. —Luego esperó a que Naruto apareciera, ignorando las miradas de insatisfechas de Zaeed y Kasumi (aún sentían curiosidad después de todo).

Luego de unos segundos, los tres vieron a Naruto con Kurama sobre su cabeza, flotando para volver al nivel en el que ellos se encontraban. Esto obviamente sorprendió a los miembros del equipo de Shepard, pero no dijeron nada ya que esperarían a la explicación de la comandante.

Le vieron sonriendo y le oyeron decir mientras mostraba el M4-Shuriken de Shepard—. Mira, no perdí tu arma.

Shepard por otra parte no sonrió y preguntó casi en un suspiro—. ¿Por qué hiciste eso, Naruto?

Gruñendo, Naruto contestó mientras terminaba de salir de la abertura—. ¡Ese maldito meca me molestó no sabes cómo! ¡Argh! Justo cuando estuve por hacer lo que me dijiste, me hizo tirar el arma. Así que no pude evitar cabrearme —afirmó Naruto, aterrizando frente a ellos con los brazos cruzados y un puchero en el rostro.

Shepard negó nuevamente con la cabeza y replicó—. Pues intenta no hacer algo como eso de nuevo. Recuerda que estás en una nave espacial, y si terminas destruyéndola, entonces eso no sería nada bueno para nosotros tres —dijo señalándose y los que estaban a su lado.

Naruto se rascó la cabeza pero asintió—. Está bien. Dejaré que ustedes prosigan con la misión desde aquí, ya que aún no estoy listo como para utilizar armas en combate real. Así que, ¿Me firmarías ahora los papeles?

—Está bien, ¿Tienes un bolígrafo? —preguntó pero vio a Naruto negar con la cabeza. Pero esto no fue inconveniente, ya que Naruto simplemente lo creó, lo cual hizo que Shepard negara con la cabeza pero terminara recibiéndolo.

— ¿Qué demonios eres? —preguntó Zaeed desconcertado.

Cuando lo vio por primera vez utilizando aquella barrera, no se había sorprendido ya que pensó que se trataba de alguna nueva tecnología. Aunque la expresión en sus ojos en aquel entonces le hizo entender que no se trataba de alguien ordinario. Pero solo ahora sabía por qué había pensado eso, pero aun así, no podía evitar sorprenderse.

— ¿Eh? Pero si ya te había dicho que podía hacer todo esto, Zaeed. ¿Ya lo olvidaste? —preguntó extrañado debido a su pregunta, después de todo habían hablado unas cuantas veces luego de que fuera reclutado.

Zaeed se encogió de hombros y contestó—. Pensé que eran puras patrañas. La mayoría de las personas suelen hacer eso cuando conocen a otras, así que pensé que se trataba de eso.

— ¿Incluso tú? —preguntó Naruto con una sonrisa que también hizo sonreír a Zaeed—. A veces…

Oyendo la amena conversación, Kasumi decidió ya no permanecer en silencio—. Bueno, bueno, bueno. Sin dudas eres alguien talentoso, ya veo porque la comandante te echó el ojo —dijo soltando una risita ya que se percató de que Shepard se sonrojó levemente mientras firmaba los papeles de Naruto.

Posteriormente, Kasumi prosiguió—. Jeje, bueno. Oye, chico de los bigotes. ¿Te importaría darme una mano con algo que tengo planeado?

Shepard levantó levemente la ceja al igual que Naruto, quien preguntó—. ¿Qué cosa?

Kasumi instantáneamente encendió su omniherramienta y enseñó los planos de algún edificio de la Ciudadela—. Habrá una exposición de arte en la Ciudadela dentro de unas semanas, y me preguntaba si podrías ayudarme a echarle un ojo a ello.

—Kasumi… —dijo Shepard mirándole y entregando el formulario a Naruto, quien volvió a guardarlo.

—Jeje, solo bromeaba. En realidad quería pedirte otra cosa… —Hizo una pequeña pausa, esperando a que todos tuvieran su atención.

Luego sonrió y continuó—. Quiero que seas el esposo de la comandante…

Naruto al oír eso automáticamente se atragantó con su saliva, lo cual hizo que empezara a toser. Mientras que Shepard tuvo una reacción casi parecida. Zaeed por su parte observaba la reacción de ambos con una sonrisa al igual que Kasumi.

—E-Ehm… b-bueno… —Shepard tartamudeó por las palabras de Kasumi.

Naruto también se sintió algo incómodo, pero logró pronunciar—. ¿C-Con cuál propósito?

Kasumi se tapó la boca para ocultar una risita; no podía evitar divertirse debido al actuar de ambos. Pero luego apartó aquello y respondió con más seriedad—. No se pongan tan serios. No quiero que se casen de verdad; será parte de una misión. Ya la oyeron cuando nos vimos en la Ciudadela por primera vez. Surgieron algunos inconvenientes y Shepard no podrá ir sola. Tendrá que ir acompañada, específicamente, con su 'esposo'.

Al instante, ambos soltaron un —Oooh— en comprensión. Seguidamente, Kasumi continuó—. ¿Entonces, que les parece la idea? En un principio tenía pensado invitar a otra persona para que fuera con Shepard. Pero luego de verlos teniendo esa cita taaan agradable en la Ciudadela, pensé que lo mejor sería que Naruto fuera esa persona.

Naruto entonces levantó la mano, atrayendo la atención de Kasumi—. Pues si eso es lo que necesitas, entonces no me opongo. Te ayudaré con mucho gusto… ¿Tu qué dices, Shepard? —preguntó ahora mirando hacia ella.

—Ehm… Bueno… Creo que sería interesante. No tengo inconvenientes con ello —contestó.

Kasumi sonrió y continuó—. Pues muy bien. Les diré cuándo será esto, así podremos ir los tres juntos.

Ambos asintieron y luego Naruto continuó—. Pues muy bien. Yo entonces me retiro. Dejaré que ustedes prosigan ésta misión. Por cierto, siento haber fallado el entrenamiento, Shepard. Pero para la próxima, lo haré mejor. Por cierto, tu entrenamiento empezará posiblemente hoy. Así que te recomiendo que te prepares física y mentalmente para ello. Ahora si me disculpan, debo ir a entregar estos documentos al banco.

Hizo una leve reverencia a los tres y luego desapareció en un destello amarillo junto con Kurama—. ¡Vaya! —exclamó Kasumi sorprendida al verlo desaparecer de esa manera, Zaeed también lo estuvo pero no lo demostró tanto.

Shepard por otro lado tomó su escopeta nuevamente y dijo—. Vamos. —Continuando con la misión.

15 minutos después – en la Normandía.


Naruto ya había abierto su cuenta bancaria satisfactoriamente. Estaba feliz porque ahora sería capaz de utilizar su propio dinero en esta galaxia. Lo único que necesitaba en este momento era una omniherramienta, pero supuso que tendría que esperar un cierto tiempo hasta que la Normandía regresara a la Ciudadela o fuera algún lugar donde las vendieran.

Por lo tanto, había regresado al hangar de la nave con su Hiraishin, y SID instantáneamente notó su llegada. Así que sin perder el tiempo, dijo—. Naruto-san, el hombre Ilusorio solicita su presencia en la Sala de Comunicaciones.

— ¿Para qué? —preguntó Naruto mirando al techo de la nave con una ceja levantada.

—Tiene que ver con los planos que solicitaste, y otro asunto que no ha querido informarme.

—Gracias, SID —contestó Naruto y luego, por muy extraño que pareciera, tomó el elevador para dirigirse a la cubierta dos y posteriormente a la sala de comunicaciones, no sin antes hablar un momento con Mordin y preguntarle qué tal iba su investigación para combatir a los enjambres paralizadores de los recolectores.

Mordin le había contestado a su manera que aún estaba haciendo las investigaciones correspondientes, y que aun necesitaba algo de tiempo para poder implementar la contramedida. Aunque había comentado algo de querer sintetizar los tejidos de Naruto, quien había sonreído nerviosamente ante la implicación y solo dijo que hablarían de eso más tarde.

Naruto entonces no le molestó más y se dirigió a la sala de comunicaciones. Una vez allí, la mesa nuevamente bajó y Naruto se paró sobre la plataforma, rodeándose por el domo naranja.

Su imagen fue proyectada y Naruto pudo ver al hombre Ilusorio, quien como siempre, estaba sentado en su silla y fumando un cigarrillo—. Jack Harper, SID me ha informado que quieres hablar conmigo concierne a los planos de la Normandía. Pero no tengo ganas de discutir tus inseguridades, así que entrégamelos y terminemos con esto… —habló Naruto sin rodeos.

El Hombre Ilusorio aún no se acostumbraba ser llamado por su nombre real, por lo que no podía evitar sentirse incómodo. Sin embargo, dándole una gran calada a su cigarrillo, logró centrarse en el motivo de su llamado—. No hay necesidad de discutir, Naruto. Los planos ya fueron enviados a SID. Tiene autorización de ser entregados a ti o a la comandante. Solo necesitarían de una omniherramienta para poder descargar los datos.

Naruto asintió y continuó—. Ya veo… ¿Me necesitas para algo más? Si no es así, entonces me retiro. —Se dio media vuelta, dispuesto a retirarse. Pero la voz del Hombre Ilusorio le detuvo.

—Hay algo más, algo importante que necesita de tu ayuda. Eres el único que creo que podría hacer esto.

Naruto se dio la vuelta, ahora intrigado por las palabras del Hombre Ilusorio—. ¿Y que sería eso? —preguntó.

El Hombre Ilusorio hizo aparecer una consola frente a él, la cual tenía bastante información y habló mientras la leía—. Hay un problema en una colonia humana llamada Fehl Prime. Tengo un agente encubierto en ese lugar, sospecho que ha sido adoctrinado. En todo caso, sigue respondiendo a mí, pero su último reporte me ha dejado algo preocupado.

— ¿Y qué dice el reporte?— Naruto preguntó.

El Hombre Ilusorio tomó una calada de su cigarrillo y luego contestó, liberando el humo—. Está enviando señales e información vital sobre la colonia a los recolectores.

— ¿Con cuál propósito?

—Tal parece ser que intenta obtener información de los recolectores por sí mismo. Aunque me parezca increíble, me ha dicho que consiguió una especie de trato con ellos a cambio de que él les envíe la información que ya he mencionado —contestó el Hombre Ilusorio

Naruto instantáneamente llevó sus dedos sobre su barbilla, pensando sobre esto. Luego los quitó y miró al Hombre Ilusorio—. ¿Por qué me pides que hagas esto? ¿Por qué no se lo pides a Shepard? Y más importante aún, ¿Qué te importa a ti lo que pueda pasarle a esa colonia? Estoy seguro de que a ti te importa más la información que los humanos de ese lugar.

El Hombre Ilusorio asintió, cosa que no sorprendió a Naruto, pero le dejó continuar—. Tienes razón. Pero el hecho de que tenga la sospecha de que mi agente haya sido adoctrinado, me hace dudar de la veracidad de la información que intenta o intentaría transmitirme. Por lo tanto, no es intención mía que una colonia humana sea sacrificada por una información que podría ser errónea, aún más si es que puedo evitarlo… —Hizo una pequeña pausa, viendo que Naruto sólo continuó observándolo.

—Y está a mi alcance pedirte el favor de que impidas que los recolectores se hagan con esa colonia y con todos los humanos a su paso. Y solo puedo pedírtelo a ti, estoy seguro de que una nave recolectora y sus enjambres no serían problema alguno para ti. Además, una nave como la Normandía llamaría bastante la atención y podría poner en peligro a toda la tripulación...

Naruto asintió y contestó—. Estás en lo correcto, destruir una nave recolectora no me sería difícil. Sin embargo… —Hizo una pequeña pausa, viendo que el Hombre Ilusorio levantó una ceja.

—No lo haré, no es mi problema. —Esto sorprendió al Hombre Ilusorio, pero antes de que pudiera decir nada, ambos oyeron que la puerta de la sala fue abierta.

— ¿Qué no es tu problema? —preguntó Shepard entrando a la habitación, extrañada porque estos dos se encontraran conversando luego de aquella escena que los involucró.

Naruto se volteó pero no dijo nada, el Hombre Ilusorio fue quien habló—. Llegas en un momento oportuno, comandante. Estuve conversando con nuestro estimado 'semidiós' sobre un asunto que afecta a una colonia humana en los Sistemas de Terminus.

— ¿Y cuál es el problema? —preguntó Shepard e instantáneamente el Hombre Ilusorio comentó todo lo que le había dicho a Naruto.

Una vez finalizado el relato, Shepard miró al techo y dijo—. Joker, establece rumbo hacia Fehl Prime. Iremos allí inmediatamente.

—Entendido, comandante. —Se oyó la voz de Joker

Sin embargo, antes de que Naruto pudiera decir algo, el Hombre Ilusorio habló—. Lo lamento, Shepard. Pero debes cancelar esa orden.

—Ni lo pienses, iremos a ayudar a esa colonia. No me importa lo que digas —refutó Shepard.

El Hombre Ilusorio esta vez se levantó de su asiento y se acercó un poco al proyector—. Shepard, estas siendo obstinada. Tú no puedes ir allí, recuerda que aún no cuentas con la contramedida para evitar a los enjambres de los recolectores en caso de que ellos lleguen. Además, no puedes llegar a esa colonia con una nave de Cerberus, hay presencia de la Alianza en ese lugar, y ambos sabemos muy bien que Cerberus y la Alianza tienen sus diferencias…

Shepard gruñó, no gustándole lo que estaba diciendo. Tenía un punto, pero eso solo la hacía enojar más. Naruto, percatándose de ello, puso una mano sobre su hombro para intentar tranquilizarla. Pero la empujó hacia a un lado y luego contestó al Hombre Ilusorio—. Pues entonces les enviaré un mensaje advirtiéndoles de ello…

—Me temo que tampoco puedes hacer eso, Shepard. ¿Un mensaje por parte Cerberus? ¿Crees que se tomaran en serio tu advertencia? Además, está el riesgo de que los recolectores intercepten el mensaje —preguntó el Hombre Ilusorio

Shepard se cruzó de brazos y dijo—. ¿Entonces qué propones? ¿Dejar que toda la colonia sea abducida y que nos quedemos con los brazos cruzados mientras eso sucede?

El Hombre Ilusorio rápidamente negó con la cabeza—. No, yo ya he propuesto una solución. Ahora, tú debes convencer al único hombre que puede hacer algo al respecto, que tome la decisión correcta. —Lo dijo mirando a Naruto, quien no pudo evitar suspirar, más aun cuando se dio cuenta de que Shepard se dio la vuelta para mirarlo.

—Naruto… —dijo Shepard.

—Vamos, Shepard. Ya les dije que no es asunto mío. No puedo interferir en cosas como estas a la ligera —contestó Naruto, pero sintió arrepentirse de ello cuando vio la expresión de Shepard en su rostro.

Tenía el ceño fruncido y le estaba lanzando una mirada muy penetrante, como si estuviera desafiándole con la mirada. No pudo negar que la mirada le sorprendió y también le agradó. Esa era la expresión que había visto cuando, con toda su voluntad, logró resistirse a su influencia. Además, había sido esa expresión la que le había convencido en ayudarla en su lucha contra los segadores. Por lo tanto, Naruto sonrió para sus adentros.

—Naruto, déjate de estupideces. Tú cuentas con el poder para hacer algo en VERDAD, para hacer un VERDADERO cambio, ¿Y aun así te niegas? ¿Tienes aunque sea un motivo lógico para no hacerlo? —preguntó acercando su rostro al de Naruto, levantado su cabeza para mirarle a los ojos.

Naruto también devolvió la mirada, percatándose de que Shepard de alguna forma aumentó la intensidad en su rostro.

Kurama, quien ya había regresado dentro de Naruto, sonrió y dijo—. Jejeje. Esta humana no se dará por vencida, será mejor que digas algo…

Naruto oyendo eso suspiró y luego se apartó levemente de Shepard—. Está bien, lo haré…

Shepard sonrió y el Hombre Ilusorio se sentó nuevamente en su lugar—. Es bueno ver que has recapacitado… —Intentó continuar pero la voz de Naruto lo detuvo.

—Sin embargo, ésta será la última vez que me involucro en algo como esto —agregó Naruto

— ¿Por qué? ¿Qué no se suponía que querías ayudar a los demás? —preguntó Shepard levantando una ceja, extrañada por la conducta de Naruto.

Naruto le miró con cara seria y contestó—. Shepard, dime, ¿Quién crees que soy yo en realidad?

Por alguna razón, Shepard se sintió acorralada por la pregunta; aún más debido a la expresión en el rostro de Naruto. Le recordaba a aquella mirada cuando se habían visto por primera vez, no era intimidante, pero la ponía nerviosa ya que ese rostro demostraba la cantidad de experiencia que le llevaba por encima.

—No lo sé… —contestó Shepard.

Naruto entonces suavizó su expresión, cosa que hizo suspirar mentalmente a Shepard—. Shepard, yo soy la persona que hace a los segadores sentir el terror puro. Ellos me temen, sienten pavor cuando me ven. Ellos, los segadores, unas máquinas que quieren 'preservar' todo rastro de vida orgánica inteligente en el universo, sintiendo pavor por un ser orgánico…

— ¿Te temen? —preguntó el Hombre Ilusorio interesado al oír a tal afirmación. Después de todo, era una de sus dudas concierne a ellos.

Naruto giró su cabeza para mirarlo—. Sí, pero al principio solo me veían como alguien que se 'interponía' en sus objetivos. Pero eso cambió luego de que haya revivido… —Se percató de que Shepard estuvo por preguntarle el motivo, pero Naruto respondió antes de que pudiera hablar. Mientras que el Hombre Ilusorio estuvo bastante impactado al oírle decir que había revivido.

—Un poco después de que haya acabado con los segadores y regresado a la vida, miles de segadores se dirigieron a mi planeta para realizar una revisión en busca del artefacto que necesitaban. Yo no lo sabía, simplemente había dejado mi planeta ya que me encontraba furioso debido a que no los exterminé como había creído... —Hizo una pequeña pausa y pudieron verle apretando los puños. Shepard lo miró con algo de tristeza, mientras que el Hombre Ilusorio con interés.

Naruto luego sacudió la cabeza para no dejarse llevar por la ira y continuó—. Me había aventurado en el espacio escuro ya que podía sentir que estaban llegando a mi galaxia por ese lugar. Y cuando les encontré…

Hizo otra pausa, y esta vez le vieron levantando el puño derecho y apretando los dientes con fuerza mientras hablaba—. Los destruí, los despedacé, jugué con ellos. ¡Hice que sintieran el terror en su estado más puro, me tomé la molestia de que pudieran sentir lo que yo quería que sintieran! —Esta vez no pudo evitar contenerse, recordar aquellos tiempos aún era algo sensible para él.

Sin bien le había dicho a Shepard que podía controlar el enojo con facilidad, había momentos en los que inclusive él llegaba a perder el temperamento. Y Shepard, viéndolo así, no pudo evitar sentirse preocupada. No porque sintiera algo por él, sino porque no estaba segura de lo que podría suceder en caso de que Naruto llegara a perder el control. Además, estaba liberando algo de su instinto asesino, aunque Shepard no sabía lo que era, pudo reconocer la sensación debido a su primera experiencia con el Shinigami.

Por lo tanto, dio un paso hacia el frente y colocó una mano sobre su hombro—. Naruto… —susurró ella, cosa que hizo que Naruto instantáneamente se percatara de su pérdida de compostura.

Suspiró pausadamente, y mientras lo hacía, oyó al Hombre Ilusorio preguntar—. ¿Y cómo lograste hacer algo como eso?

Naruto entonces puso su mano con suavidad sobre la de Shepard y la alejó de la misma forma, girando levemente su cabeza le dedicó una pequeña sonrisa mientras le daba las gracias.

Shepard asintió y dio un paso hacia atrás, mientras que Naruto dio uno al frente y miró al Hombre Ilusorio—. Eso no es algo que necesite saber en estos momentos, Jack Harper. Tal vez algún día te lo diré, pero por ahora, no lo haré.

—Está bien, pero espero que sigas con la historia que estabas relatando hace unos momentos —el Hombre Ilusorio contestó con amabilidad. Después de todo, lo único que le interesaba ahora era seguir con vida para cumplir la misión de destruir a los segadores.

Aunque ya había seleccionado a los mejores investigadores de su organización para que averiguaran lo que tenía dentro, como también una posible cura para ello si es que fuera posible. Tampoco tenía la intención de seguir para siempre las ordenes de Naruto cual perrito faldero.

Naruto asintió y prosiguió donde se había quedado—. Entre la confusión de aquello que empezaron a sentir tan repentinamente, ellos intentaron atacarme, pero fue inútil debido a mi inmortalidad. Por tal motivo, no tuvieron más remedio que huir despavoridos de allí. Destruí a algunos de ellos y a los otros permití que escaparan, fue allí cuando cometí una gran equivocación…

Le vieron negar con la cabeza antes de continuar—. Hice que los segadores sobrevivientes se convirtieran en portadores de aquello que hizo que pudieran sentir miedo…

Esto hizo que Shepard y el Hombre Ilusorio hagan un sonido de sorpresa, pero Shepard habló mientras daba unos pasos hacia Naruto—. ¿Portadores?

Naruto asintió y continuó—. Algo así, como un virus o una bomba de tiempo, que se liberaría y 'contagiaría' a los demás segadores una vez que los portadores llegaran a ellos.

— ¿Eso quiere decir que hubieras podido usar un método para asesinarlos en lugar de crear sentimientos en ellos? —preguntó el Hombre Ilusorio, algo que Shepard estuvo preguntar también.

Naruto negó con la cabeza—. No, no hubiera funcionado. Algo como eso hubiera sido agresivo y los segadores se hubieran percatado rápidamente de ello, lo cual hubiera hecho que solo unos pocos de ellos perecieran. En cambio, lo que yo hice fue algo lento y silencioso. Ni siquiera notaron la 'mejora' que fue implantado en ellos ya que no se encontraban en una situación que les hubiera hecho sentir temor.

Con una pausa para que ambos pudieran asimilar sus palabras, continuó—. Y eso se debió a mi estupidez y estado de furia. Fue algo estúpido de mi parte, pero en ese momento solo quería quitarme el sentimiento de frustración en mi pecho. Si hubiera tenido la mente fría, no hubiera hecho algo como eso.

Nuevamente hizo una pausa, viendo asentimientos por parte de los dos presentes. El Hombre Ilusorio era quien prestaba más atención ya que ignoraba gran parte lo que había dicho. Posteriormente, Naruto prosiguió—. Luego de eso, nuevamente intentaron atacarme. Fue allí cuando notaron sus 'actualizaciones' y por lo tanto pude destruirlos con mayor facilidad. El miedo que empezaron a sentir fue lo que los llevó a que construyeran un Relé de Masa en mi sistema. Creí que lo hacían para que llegaran a mi mundo con mayor facilidad, pero tenían planeado destruirlo para acabar con mi sistema solar. Pero para cuando terminaron de construir y destruir el Relé, yo ya había colocado alrededor de mi planeta la barrera de la que ustedes ya están al tanto. Luego de eso nunca más volvieron a molestar y yo empecé a enviar señales para que otras especies, como ustedes, fueran a mi planeta para que yo pudiera ayudarles.

— ¿Cuantos años estimas que duraron estos eventos? —preguntó el Hombre Ilusorio

—Unos cuantos siglos —contestó Naruto.

El Hombre Ilusorio asintió, curioso de saber más sobre esta enigmática persona. Sin embargo, Shepard volvió a hablar—. Entonces, ¿Te preocupa que ellos puedan saber de tu presencia y entonces decidan ser más cautelosos?

Esta vez Naruto asintió y contestó—. Algo así. Yo no quiero que los segadores sepan de mi presencia por el momento, ya que esto podría ocasionar problemas como el que citaste. Pero hay otras, entre ellas, y la que más me preocupa, es que decidan no atacarlos y solo utilicen su habilidad para adoctrinar, haciendo que ustedes se maten entre sí. Además, por si aún no lo notaron aún, los recolectores son unos simples peones de los segadores. Estoy completamente seguro de que si ellos me ven y me reconocen, entonces se lo comunicarían a ellos. Lo cual podría conllevar al resultado que ya he mencionado.

Solo ahora pudieron comprender mejor los motivos de Naruto, quien continuó—. Pero no se preocupen, iré allí. Me aseguraré de que no sepan que estuve en ese lugar. Además, podría estar equivocado y esto podría ser solo una teoría. Podría ser que los segadores ya se hayan encargado hace tiempo de ese problema, como también puede que no. Aunque como ya lo he dicho, esta será la única vez —finalizó con expresión seria.

—Pues muy bien, está decidido —dijo el Hombre Ilusorio, quien luego oyó a Naruto hablar—. Necesito una imagen actual de aquel planeta, una zona que no éste muy lejos ni muy cerca de la colonia humana.

El Hombre Ilusorio instantáneamente encendió su consola y buscó en su base de datos la imagen que Naruto solicitó. Naruto lo observó cuidadosamente y luego asintió—. Gracias, iré a prepararme. ¿Necesitas algo más? —preguntó Naruto.

El Hombre Ilusorio negó con la cabeza—. Por el momento nada más, si necesito algo, SID te lo hará saber. —Luego finalizó la transmisión.

Mientras tanto, Shepard y Naruto se miraron y luego se dirigieron hacia la salida. Cuando la puerta se abrió, ambos pudieron ver a Miranda y a la nueva recluta, Jack, quien estaba apoyada por la pared con una mirada de aburrimiento.

Pero cuando los vio, soltó un suspiro de fastidio y se alejó de la pared—. ¡Al fin, maldita sea! ¿Ya terminaste de hablar con tu jefe? —preguntó mirando a Shepard, quien suspiró. Luego miró a Miranda y le dijo —Solo dale el acceso que necesita. —Refiriéndose a la base de datos de Cerberus que Jack había solicitado acceder antes de dejar Purgatorio.

Jack oyendo eso rió entre dientes y miró a Miranda—. ¿Has oído, preciosa? Vamos a ser amigas. Tú, yo y todos esos trapos sucios —lo dijo con extrema dulzura y sarcasmo. Luego continuó—. Estaré leyendo en la bodega o en alguna parte de abajo. No me gusta el tráfico intenso. Mantén a tu gente alejada de mí. Será lo mejor. —Luego se volteó para retirarse, pero se percató de que Naruto la estaba mirando atentamente.

— ¿Y tú qué me miras, hombre gato? —preguntó Jack con molestia, refiriéndose a Naruto de esa manera debido a sus marcas en las mejillas.

Naruto luego de haber oído eso casi cayó de espaldas, y no pudo pronunciar palabra alguna ya que esa sola mención le dejó atónito.

Jack por su parte soltó un bufido hacia Naruto y luego fue al sótano de la cubierta de ingeniería.

Naruto suspiró y sonrió levemente, percatándose de que ambas, Miranda y Shepard, rieron sutilmente—. Será un hueso duro roer, ¿eh? —dijo Naruto riendo entre dientes, cosa que ocasionó una risa por igual por parte de las féminas frente a él.

Posteriormente, Naruto se disculpó y se dispuso a salir, pero antes de que lo hiciera, Miranda lo detuvo tocándole suavemente el brazo—. Naruto —dijo ella, haciendo que Naruto se volteara.

— ¿Sí? ¿Qué sucede? —preguntó Naruto

—Bueno, quisiera hablar contigo a solas cuando puedas… Tiene que ver con nuestra charla del otro día —contestó, un poco nerviosa y mirando sutilmente a Shepard.

Shepard levantó una ceja, pero no dijo nada. Naruto asintió y replicó—. Será un placer. Iré personalmente cuando termine una tarea que me acaba de asignar tu jefe.

— ¿Qué misión? —preguntó Miranda interesada.

—Ya te lo diré cuando regrese, aunque puede que deje un clon. Aun así, tan solo espera a mi regreso para que podamos conversar como es debido.

Ambos vieron que Miranda asintió y luego se despidió de ambos. Mientras lo hacía, Naruto inclinó la cabeza y miró hacia abajo al mismo tiempo que llevaba los dedos sobre su barbilla—. Mira ese trasero… —pensó mientras asentía con su cabeza y veía a Miranda menear sus caderas mientras caminaba.

—Y tal vez obtengas algo de esa charla —agregó Kurama con una sonrisa.

Naruto levantó una ceja y replicó—. ¿Oh? Y yo que creí que tú apoyabas la idea de que tuviera una relación con la comandante.

Kurama se encogió de hombros y contestó—. Oye, no me malinterpretes. Tú sabes que no me importa con quien tengas sexo. Lo que me interesa es que seas feliz, y por lo que he podido ver hasta ahora, la humana rubia es la única que puede ofrecer eso.

Naruto rodó los ojos, pero preguntó otra cosa para cambiar el tema—. Oh, ahora que recuerdo. ¿Cuál es tu opinión de los humanos en esta galaxia? ¿Los odias al igual que los humanos de nuestro mundo?

Kurama gruñó y contestó—. Humanos, turianos, salarianos, etcétera. Todos son lo mismo, solo desean el poder. Y estoy seguro de que si pudieran ponerme una correa, lo harían. No veo nada de diferente de las especies de estos lugares con los despreciables humanos que me mantuvieron prisionero toda mi vida.

—Interesante, interesante. Veo que sigues siendo un racista, inclusive xenófobo —afirmó Naruto con seriedad, pero sonriendo para sus adentros.

— ¡Oye! Tengo muchos amigos que no son de mi naturaleza —replicó Kurama, sin estar de acuerdo con las palabras de su contenedor.

— ¿Ah sí? ¿Pues quiénes?— Naruto preguntó moviendo sus cejas.

—Pues… ¡Pues tú! Uno es más que suficiente… Malditos humanos —murmuró esto último, pero Naruto pudo oírlo y no pudo evitar reír a carcajadas.

La charla fue dentro del paisaje mental de Naruto, por lo tanto, el tiempo dentro había corrido más lento que fuera, así que Shepard no había notado nada extraño; solo pudo verle asintiendo con la cabeza mientras miraba el trasero de Miranda, cosa que le hizo suspirar.

Luego la puerta se cerró y Miranda ya se había ido, así que Naruto levantó su cabeza y también se dirigió hacia la salida—. Voy al hangar a prepararme, Shepard —dijo Naruto y luego salió de la sala al igual que Shepard, quien dijo que le acompañaría.

Al pasar por el puesto de comando, Kelly le había dicho a Shepard que había mensajes sin leer en su terminal privada, pero ella había decidido leerlos después. Tomaron el ascensor, y cuando entraron y éste se había cerrado, Shepard habló.

— ¿Estás molesto? —preguntó girando su cabeza hacia él.

Naruto hizo lo mismo, algo extrañado por la pregunta—. No, ¿Por qué?

—Bueno, creí que estarías enojado porque fuiste obligado a ir a una misión a la cual no querías ir. Tú tenías razón, no sabíamos tus motivos y aun así te forzamos a hacer algo que no querías. Ahora comprendo por qué querías ser entrenado por mí. Además, estuvo aquel momento… —se refirió al momento cuando Naruto había sacado algo de su ira.

Naruto negó con su cabeza y replicó—. Sobre eso… Lo lamento, no tuve que haberme dejado llevar por los recuerdos. —Shepard estuvo por decirle que no era de importancia, pero Naruto continuó antes de que Shepard pudiera hablar—. Pero no te preocupes. Ese momento de descompostura se debió a los malos recuerdos, no a ustedes. Así que no, no estoy enojado. Solo algo preocupado porque las cosas podrían salir mal. Pero tengo suficiente experiencia como para evitar que eso suceda. Entraré como un fantasma y saldré de la misma forma.

Shepard oyendo esto último giró su cabeza y lo miró con una expresión de curiosidad—. Espera. ¿Literalmente o figurativamente?

— ¿Cuál prefieres?— Preguntó Naruto con una sonrisa que contagió a Shepard—. Je, tú y tus locas afirmaciones. —Luego de decir eso, la puerta del elevador se abrió y entraron al hangar.

Mientras lo hacían, Naruto dijo —Por cierto. —Mientras se detenía y metía su mano dentro de la túnica que siempre llevaba a bordo de la Normandía. Shepard también se detuvo y vio que Naruto quitó los pesos que le había mostrado días atrás—. Hora de tu entrenamiento, Shepard. Quiero que te pongas estos pesos ahora.

Shepard, quien ya se había quitado su armadura antes de ir a la sala de comunicaciones, asintió y agarró los pesos, percatándose de que eran bastante livianos.

Pero no dijo nada sobre ello y se los puso, uno en cada pierna y el resto en cada muñeca. Luego miró a Naruto y preguntó—. ¿Ahora qué?

Naruto sonrió y sin decir nada levantó el dedo índice y medio de su mano derecha. Instantáneamente, unos sellos aparecieron y brillaron intensamente en las muñequeras que Shepard se había puesto.

Shepard gruñó debido a que éstos aumentaron rápidamente de peso. Intentó mantenerse de pie, pero no pudo lograrlo ya éstos alcanzaron un peso que ya no pudo soportar.

Cayó de frente, pero tuvo la mala suerte de que su muñeca derecha cayera sobre su antebrazo izquierdo, lo cual hizo que gruñera y exclamara—. ¡Aarrgh! —Debido al dolor.

Además, pudo oír con facilidad que su hueso crujió, lo que le dio a entender que su brazo se había roto.

Naruto no hizo nada, solo se quedó mirando a Shepard intentado quitar su pesada muñeca de su adolorido antebrazo—. Maldita sea… —pensó Shepard con los dientes apretados y haciendo un esfuerzo sobrehumano para mover su muñeca.

—Esto es imposible —pensó nuevamente Shepard, esta vez empezando a frustrarse debido a que no podía hacer nada.

Por lo tanto, intentó rodearse de su manto biótico en un intento de aligerar la carga, pero Naruto volvió a levantar sus dedos, aumentando de esta forma la carga de los pesos y haciendo que Shepard perdiera la concentración y esta vez gritara de dolor—. ¡AAAAAH! —No pudo contenerlo, como tampoco una pequeña lagrima que escapó de su ojo derecho.

Como pudo miró hacia arriba, percatándose de que Naruto había levantado los dedos. Luego vio que los bajó de vuelta y éstos regresaron al peso anterior—. Ya lo entiendo. Quiere que haga esto con mi propia fuerza —pensó Shepard, ahora sabiendo el motivo por el cual Naruto hizo eso—. Pero debo apresurarme o perderé el brazo —esto último lo pensó con cierto temor, pero luego cambió su expresión a una de determinación.

Arrugó el rostro, apretó los dientes y gruñó mientras hacía fuerza sobrehumana para quitar su muñeca de su antebrazo. Pero esta vez, en lugar de intentar levantarla, empezó a arrastrarla hacia atrás con mucha lentitud.

Naruto viendo esto sonrió mentalmente al igual que Kurama. Luego de unos segundos, que parecieron horas para Shepard, logró quitar su muñeca de su antebrazo, e instantáneamente luego de hacerlo, colocó su cabeza sobre el piso y liberó un suspiro de alivio. Aunque no pudo evitar gruñir de dolor mientras sentía las pulsaciones de su destrozado antebrazo.

A continuación, sintió que los pesos regresaron a la normalidad, pero aun así no tuvo el deseo de levantar la cabeza, ya que se sentía completamente agotada. Solo pudo articular las siguientes palabras—. Llévame a la enfermería…

Naruto por su parte sonrió, se puso de cuclillas frente a ella y dijo mientras acercaba ambas manos hacia el brazo de Shepard—. Felicitaciones, Shepard. Has completado la primera fase de tu entrenamiento de forma excepcional. No creí que fueras a hacerlo tan rápido, pero sabía que si te presionaba me darías una sorpresa.

Shepard en aquel momento sintió que Naruto tocó su brazo y empezó a levantarlo muy suavemente. Gimió de dolor debido a ello y giró su cabeza para ver lo que Naruto estaba intentando hacer.

Pero rápidamente reconoció que estaba haciendo con ella lo mismo que había hecho con Garrus luego de que fuera atacado en Omega—. ¿Sabes, Shepard? Yo también tuve que pasar por cosas parecidas cuando era un niño. Jejeje, lo malo era que tenía que aguantarme hasta que pudiera curarme por mí mismo. Pero tú no tienes que preocuparte por eso, yo lo haré por ti… Luego de decir eso, las manos de Naruto brillaron intensamente y Shepard instantemente sintió un escalofrió relajador.

— ¿Q-qué es esto? —pensó Shepard asombrada debido al sentimiento de calma y relajación que la había invadido a medida que Naruto proseguía con su habilidad curativa.

Luego de unos instantes, Naruto quitó su mano y Shepard liberó un suspiro aliviadamente. Seguidamente, miró a su brazo y se percató de que no había ni una sola marca, y eso no era todo, no se sentía cansada en lo absoluto—. ¿Qué hiciste? —preguntó una vez más interesada por conocer las habilidades de Naruto.

Naruto se rascó la cabeza mientras contestaba—. Pues ya lo había dicho en aquella ocasión cuando hice lo mismo con Garrus. Te transmití mi energía y curé tus heridas con ello.

—Eso es Chakra, ¿Cierto? —preguntó mientras veía a Naruto quitar un pergamino de su túnica.

—Energía vital —contestó Naruto abriendo el pergamino.

Shepard levantó una ceja y preguntó nuevamente—. ¿Energía vital? Eso suena algo peligroso. —Vio a Naruto asentir mientras liberaba unas prendadas del pergamino, cosa que no le sorprendió en lo absoluto, solo le llamó la atención las prendas que salieron de allí.

Era una túnica negra con capucha, y una máscara que parecía algún tipo de demonio—. Sí, es peligroso. Pero como ya sabes, soy inmortal y no tengo problemas en despilfarrar mi energía vital. Bueno, a excepción de aquella técnica que oíste al Shinigami decir antes de que dejáramos su reino.

— ¿Y por qué? —preguntó con interés.

Naruto dejó sus prendas en el suelo y miró con seriedad a Shepard—. Para empezar, puedo regenerar mi energía vital rápidamente. Es por eso que no me preocupa utilizar este tipo de técnicas a la ligera. Pero la otra que el Shinigami mencionó es distinta, ya que tengo que invocar al Rey del Infierno y darle casi la totalidad de mi energía vital para revivir a una o varias personas. No importa la cantidad, el Rey del Infierno, Gedō, no discrimina. Él solo toma la mayor cantidad de energía que pueda de ti para poder revivir a las personas que tú quieras. Y luego, antes de que se vaya, te arrastra junto con él del lugar de donde salió. Y como no tendría suficiente energía, entonces no podría hacer nada para evitarlo.

Shepard había abierto la boca impresionada luego de oír a Naruto diciendo que podía revivir a personas, pero al comprender los riesgos de dicha habilidad solo pudo preguntar—. ¿Y cómo sabes esto? ¿Ya intentaste revivir a alguien?

Vio a Naruto negar con la cabeza—. No, nunca lo hice ya que en aquellos tiempos hubiera sido en vano. Siempre supe que utilizar aquella técnica conllevaba a la muerte del usuario, pero nunca supe el motivo. Esto fue hasta la primera reunión que tuve con el Shinigami y sus advertencias de nunca utilizar esa técnica.

Shepard al oír la respuesta asintió, era una habilidad muy buena, pero muy peligrosa al mismo tiempo. Ella no podía imaginarse a alguien reviviendo a otras personas. Aunque luego de pensarlo un momento no pudo evitar reír levemente debido a que el Hombre Ilusorio había hecho eso con ella.

Pero dejó eso a un lado y decidió preguntar otra cosa—. Entonces, ¿Cuántos kilos tenían los pesos? —preguntó mientras recordaba el momento en que cayó al suelo.

Vio a Naruto reír entre dientes y contestar—. Unos 400 kilos cada uno. Y cuando intentaste rodearte con tu manto biótico, los aumenté a una tonelada y media. —Luego soltó una risa debido a la expresión de incredulidad en el rostro de Shepard.

— ¡Estás loco! —exclamó Shepard, ahora entendiendo por qué le había sido casi imposible mover su muñeca.

Naruto dejó de reír y refutó—. Podría ser. Pero te advierto que eso no fue nada. Tus entrenamientos irán aumentando de intensidad por cada fase que vayas superando. Tu cuerpo debe fortalecerse para que puedas resistir la velocidad que busco que alcances. Será difícil, pero no imposible. Dependerá mucho de tu fuerza de voluntad… Ah, y un consejo, no te contengas al llorar. Si sientes la necesidad de hacerlo, hazlo, porque te prometo que en la mayoría de las ocasiones no podrás evitarlo y no serviría de nada que intentes contenerte con los entrenamientos más sencillos. Tienes que acostumbrarte a ello para no sentirte apenada cuando lo hagas más adelante.

— ¿Está hablando en serio? —pensó mientras tragaba algo de saliva. Shepard sólo ahora estaba empezando a sentirse intimidada por el tipo de entrenamiento que recibiría y esto le hizo preguntarse si hizo o no la elección correcta al pedir ser entrenada por Naruto.

Sin embargo sacudió la cabeza para apartar la idea, y al hacerlo vio a Naruto haciendo unos sellos de manos mientras decía—. Ahora empezaremos con la fase 1.5 de tu entrenamiento. —Al terminar de decir esto, Naruto finalizó los sellos y colocó su mano derecha sobre el piso—. Kuchiyose no Jutsu (Jutsu de Invocación).

Al instante apareció una pequeña nube blanca junto con una gallina pero con esos ojos purpuras que vio a Naruto tener cuando estaban en Purgatorio. Levantó una ceja y preguntó mientras apuntaba a la gallina que había empezado a cacarear—. ¿1.5?

Naruto sonrió y contestó—. Deberás atraparla…— Hizo una pausa y vio que Shepard sonrió, como si intentara decir que sería algo fácil, pero Naruto continuó antes de que pudiera hablar—. Pero no será para nada sencillo. Deberás llevar algo de peso… —Al decir eso, Naruto cargó unos 20 kilos en cada peso.

Instantáneamente, Shepard se sintió más pesada, pero no tanto como minutos atrás. Podía manejarlo, pensó ella. Aunque llegó a la conclusión de que sería más difícil capturarla, pero pensó que aun podía utilizar su carga biótica para poder atrapar a la veloz gallina, lo cual era usual en este animal.

Naruto vio a Shepard prepararse para intentarlo, y como intuyó que tenía planeado utilizar sus poderes bióticos, dijo—. Adelante, intenta atraparla. —Mientras apuntaba con su mano a la gallina que ahora había empezado a picotear el piso. Sin embargo, levantó la cabeza y empezó a moverla rápidamente a los lados cuando se percató de que Shepard se había movido.

Shepard no se extrañó por el comportamiento de la gallina, solo dio unos pasos atrás y luego se rodeó de su manto biótico para utilizar su carga.

Naruto entonces vio en cámara lenta a Shepard impulsarse hacia la gallina, viendo cómo el rastro azul quedaba tras de ella por cada milímetro que avanzaba. Cuando la vio a unos pocos centímetros de la gallina, ésta se había sumergido en el piso y apareció justo detrás de Shepard, quien detuvo su carrera, pensando que al menos la había rozado.

Pero al mirar a Naruto, vio que él estaba señalando detrás de ella. Así que miró hacia abajo y vio que la gallina ahora se encontraba allí, nuevamente picoteando el piso en busca de algo que comer.

— ¿Qué sucedió? —preguntó Shepard sin saber cómo se había puesto detrás de ella tan rápido.

Naruto sonrió y contestó rápidamente—. Te lo dije, no será sencillo. Y será mucho más difícil atraparla si utilizas tus poderes bióticos. La diseñé exclusivamente con un sistema de autodefensa que reacciona ante cualquier elemento hostil que no cuente con los sellos que contienen los pesos en tus extremidades. Y debido a que te vuelves intangible al utilizar tu carga biótica, entonces los sellos se desactivan automáticamente. En otras palabras, solo podrás atraparla utilizando tus brazos y piernas. Por ejemplo, intenta lanzarle algunos de tus otros ataques.

Shepard asintió, dio un paso hacia atrás y lanzó algunos de sus ataques, percatándose de que la gallina simplemente desaparecía, o se desvanecía en el aire, o se sumergía bajo el piso—. Demonios… —dijo Shepard con sudor que caía de su frente, ahora entendiendo que la fase '1.5' no sería tan sencillo como ella lo había pensado al inicio.

Luego miró a Naruto, quien prosiguió—. Esa gallina de ahora en más te seguirá a cualquier lugar al que vayas. No te dará problemas de intimidad, pero sí estará contigo en tus misiones y en recorridos en lugares como la Ciudadela. —Luego de eso, Naruto empezó a quitarse su túnica que llevaba puesta.

Shepard no dijo nada por esto, pero sí le miró de reojo mientras se quitaba la ropa para ponerse las que había dejado en el suelo—. Ya veo —habló Shepard.

Luego sacudió la cabeza y preguntó—. ¿Y por qué una gallina?

Oyó a Naruto reír mientras se ponía la túnica negra antes de contestar—. Bueno, las gallinas son pequeñas, pero también rápidas. Además, siempre están atentas a todo. Así que son perfectas para éste entrenamiento. Pude utilizar cosas menos convencionales, pero esto es algo familiar para casi todo el mundo.

Shepard asintió y luego vio que Naruto casi se había vestido por completo, solo le faltaba ponerse la máscara—. ¿Y ese uniforme? Es raro verte vistiéndote como una persona normal y no creando prendas alrededor tuyo.

—Je. —Dijo rió debido a la implicación. Luego contestó mientras se ponía su máscara y tomaba su Ninjato para ponerlo en su espalda—. Es el uniforme de la organización en la que estuve cuando era un niño. Seguí siendo un miembro durante mi adolescencia, pero casi nadie lo sabía. Pero cuando lo dejé definitivamente, decidí conservar estas prendas para el recuerdo. ¿Y recuerdas que te dije que entraría y saldría como un fantasma de aquella colonia?— Vio a Shepard asentir y luego prosiguió—. Pues básicamente hacia eso cuando estaba en aquella organización. Era como un fantasma, nadie notaba mi presencia, y cuando llegaba el momento… ¡bam! —exclamó, golpeando con su puño derecho en su palma derecha.

Shepard se exaltó levemente debido a ello, pero Naruto prosiguió sin detenerse—. Y luego salía de la misma forma de mis misiones, como un fantasma… Bueno, no solo yo, sino la mayoría de los que éramos parte de la organización.

Shepard una vez más asintió y luego oyó a Naruto preguntar—. ¿Y qué harás ahora?

Shepard se lo pensó un momento y luego contestó—. En el expediente del Hombre Ilusorio se mencionaba a un krogan llamado Okeer. Hablaré con él y veré si nos ayuda en esta misión. Espero que todo salga bien, tú ya has visto cómo pueden ponerse los krogans por simples tonterías.

Naruto sonrió detrás de su máscara, recordando su encuentro con aquel krogan ex miembro de la Manada Sangrienta. Posteriormente, expresó—. Pues ya tengo que irme, Shepard. Debo ir a ver qué sucede en aquella colonia.

Shepard asintió, pero antes de que pudiera retirarse, dijo una última cosa—. Naruto, espera… Tengo una pregunta que hacerte.

Naruto se detuvo al instante y le dijo que preguntara. Shepard asintió y prosiguió—. ¿Cómo hiciste para darles sentimientos a los segadores? Bueno, el sentimiento del miedo.

—Hmm… —dijo Naruto deteniéndose y levantando su máscara para revelar su rostro. Luego miró a Shepard a los ojos y habló—. Es el mismo principio de la creación del pájaro, Shepard. Poseo una habilidad llamada Banbutsu Sōzō que en tu idioma significaría 'creación de todas las cosas'. Es básicamente eso, puedo crear cualquier cosa en base a mi imaginación, como ya te lo había dicho anteriormente. Y en ese momento, pensé en darles ese sentimiento.

Shepard estuvo nuevamente sorprendida—. Vaya, nunca pensé que esa habilidad podría usarse en algo como eso.

Naruto bajó su máscara y continuó—. Sí, podría darle vida a esta nave inclusive. Conciencia propia, pensamientos, un alma. Pero no me gusta jugar a ser dios. Como ya te lo había dicho, ese título no me agrada.

— ¿En serio podrías hacer eso? Jajaja, a Joker le encantaría —dijo mientras se imaginaba a Joker y a la nave saliendo en una cita.

En ese entonces, se oyó una voz por el intercomunicador de la nave—. Puedo oírte, ¿sabías? Y solo para que lo sepas, yo no necesito que mi bebe tenga vida. Aun así la amaré... Aunque tampoco estaría mal si lo hicieras. —Fue Joker quien habló, algo emocionado al final por la idea de tener una conversación real con la nave y no solo con una 'tonta IA'.

Naruto rió junto con Shepard, pero agregó—. Aunque sería más fácil darle un cuerpo a SID. Tal vez de esa forma ambos empezarían a llevarse mejor. —Lo dijo en broma, pero justo en ese instante oyeron la voz de SID.

— ¿En verdad sería capaz de proveerme de un cuerpo, Naruto-san? Podría dar fuego de apoyo terrestre de tal ser el caso, además de ser capaz de llegar a lugares que la nave no podría. —No estaba emocionada ni nada, solo estaba dando su punto de vista.

—Sí, claro, solo para que el Hombre Ilusorio te controle para que nos sabotees una vez que ya no le seamos útil —replicó Joker

Shepard pensaba igual, aún no confiaba en SID debido a todos los bloqueos con los que contaba.

—Eso sería contraproducente, Jeff Moreau. El Hombre Ilusorio no haría algo como eso con Naruto-san estando alrededor —agregó SID.

Oyeron a Joker reír y decir—. ¿Así que lo haría si no estuviera, eh? Pues qué mal, porque eso no sucederá... ¿Qué se siente estar en el bando perdedor? —preguntó, riendo una vez más.

Parecía ser que SID tenía la intención de agregar algo más, pero Naruto decidió interrumpir la conversación—. Ehm, lo lamento, SID. Era una broma, jeje —respondió con una sonrisa nerviosa mientras agitaba sus manos hacia el techo.

Era mentira, pero también pensaba igual que Shepard. No quería darle un cuerpo a SID y que el Hombre Ilusorio terminara controlándola desde su madriguera, como Joker había dicho. Ese hombre era alguien muy astuto, y aunque lo tuviera marcado, no estaba seguro si eso sería suficiente para que no intentara sus jugadas en el futuro.

SID no pudo detectar si estaba mintiendo o no, ya que Naruto tenía la máscara puesta. Sin embargo, no volvió a hablar, pero continuó el debate con Joker, quien apagó el intercomunicador.

Cuando no oyó nada más proveniente de SID, dejó de agitar las manos y miró a Shepard—. Pues creo que eso sería todo. Iré a investigar qué sucede en aquella colonia. Una vez que me instale allí y tenga el panorama definido, enviaré a un clon para que te ponga al tanto de la situación. Ahora, si me disculpas, debo retirarme —dijo Naruto.

Pero se detuvo para agregar algo más—. Oh, casi lo olvido. Recuerda que ahora tienes los pesos. Puedes quitártelos cuando quieras, pero te recomiendo que no lo hagas, ni siquiera mientras duermes. Progresarás más rápido de esta manera. Por cierto, te daré más instrucciones una vez que envíe a mi clon... Ah, y por favor, se respetuosa con ella —dijo mirando sutilmente hacia la gallina.

Shepard levantó una ceja ante el pedido de Naruto, sin embargo asintió y dijo—. Está bien, lo haré. Nos vemos. —Seguidamente, Naruto asintió con la cabeza e ingresó dentro de su Kamui para llegar en un instante al lugar que el Hombre Ilusorio le había mostrado.

Una vez que el hangar quedó vacío, miró hacia el piso y vio que la gallina seguía caminando por los alrededores en busca de algo que comer.

La miró fijamente, tronó varios huesos de su cuerpo y luego hizo unos pequeños saltos de calentamiento—. Aquí vamos… —Miró una última vez a la gallina y luego se echó a correr en dirección a ella.

Obviamente, su velocidad no fue la deseada, debido a los 20 kilos extras que llevaba en cada extremidad, lo cual le imposibilitó atrapar a la veloz gallina que había empezado a correr en la dirección opuesta.

Pero Shepard no se dio por vencida y prosiguió con la carrera en un intento por atraparla en los posteriores quince minutos. Pero todos sus esfuerzos habían sido en vano, y al sentir que el aliento se le había acabado, se había detenido e inclinado mientras colocaba ambas manos sobre sus rodillas y empezaba a respirar pausadamente para recuperar el aliento perdido—. Uff, esto será más difícil de lo que creí. —Luego miró hacia la gallina, quien parecía estar mirándole con burla.

Inclinando su cabeza hacia ella, la miró con atención entre jadeos, algo extrañada por esa expresión en el rostro de la gallina. No obstante, lo siguiente que había sucedido la dejó impactada—. *Cló-Cló* ¿Ya te rindes? No sé por qué Naruto-sama solicitó los servicios de la gran Mendori-sama (Señora Gallina).

Shepard instantáneamente se paró correctamente y apuntó hacia la parlanchina gallina—. ¡Hablaste! Pero no entendí lo que has dicho… —Esta vez llevó los dedos sobre su barbilla, intentando descifrar lo que había dicho la gallina, aunque no hubiera tenido sentido. Después de todo, se percató de que estuvo hablando en japonés y Shepard no se había visto en la necesidad de configurar su omniherramienta para que detectara ese idioma y lo tradujera automáticamente, al fin y al cabo, Naruto ya había empezado a hablar en español sin problema alguno.

La gallina cloqueó mientras agitaba sus alas ferozmente y decía que no podía aceptar tal falta de respeto. Shepard obviamente no había entendido ni 'pio', pero luego vio a la gallina respirar pausadamente y ahora hablar en un idioma comprensible para ella—. *Cló-Cló* Ya me he cansado de tu ignorancia, humana. Desde ahora en más te advierto que atraparme no será tarea sencilla y que incluso podrías salir herida. Ahora prepárate y continúa.

Shepard suspiró y contestó—. Será en otro momento. Ahora debo prepararme para otra misión, intentaré hacerlo allí. Ah, y no creas que le tengo miedo a una tonta gallina como tú.

Esta vez la gallina empezó a cloquear con más fuerzas, pero esta vez con enojo. Además había empezado a correr en círculos, cosa que solo hizo creer a Shepard de que se trataba de una tonta gallina.

No obstante, la gallina se detuvo y miró con una cara desafiante a Shepard antes de correr en dirección a ella. Shepard ni siquiera se había movido cuando la vio hacerlo, solo sonrió mientras reía entre dientes.

Pero la sonrisa desapareció de su rostro cuando la desaparecer de su vista y reaparecer casi al instante a unos milímetros de su estómago.

Shepard no pudo siquiera mover musculo alguno, y la gallina al hacer contacto con su estómago, la impulsó hacia atrás. Shepard sintiendo el golpe escupió una gran cantidad de saliva, debido al tremendo golpe del pequeño animal.

La gallina, por su parte, continuó empujándola hacia atrás, hasta que la hizo chocar con fuerza contra la pared, lo cual hizo que cayera de la misma forma al piso. Shepard al sentir que el ataque había finalizado, respiró entre tosidos en busca del aire que el golpe le había extraído de sus pulmones.

La gallina, viendo el estado de Shepard, caminó hasta su cabeza y la picoteó—. *Cló-Cló* Por tu insolencia. *Cló-Cló*. —Luego dejó de picotearla, oyendo a Shepard decir entre tosidos que lo sentía.

Satisfecha con la disculpa, la gallina asintió y se desvaneció de ese lugar, a la espera de que Shepard tuviera la intención de atraparla nuevamente.

—Maldita sea… *cof* Humillada por una gallina *cof*… —pensó Shepard con vergüenza mientras se sobaba su adolorido estómago. Aunque no era motivo de vergüenza, era una creación de Naruto después de todo.

Luego de eso empezó a levantarse lentamente, oyendo la voz de SID preguntando—. ¿Requiere asistencia médica, Comandante? Puedo enviar a la Doctora Chakwas en caso afirmativo.

—N-no, no es necesario —contestó ya de pie y sacudiéndose el polvo de su ropa, aunque gruñendo con algo de dolor porque el golpe le había dejado un moretón en el estómago.

Suspiró y luego fue a su camarote a descansar, las energías que Naruto le había dado se desvanecieron luego del golpe de la gallina. Por tal motivo había decidido dejar en pausa la misión de visitar a Okeer y hacerlo cuando se sintiera mejor.

Aunque antes de haber ido allí, primeramente se dirigió a la enfermería para que la doctora comprobara sus heridas, omitiendo el hecho de que una gallina le había causado eso. Una vez tratada, salió de allí y fue directamente a su camarote para tenderse en la cama y conciliar el sueño.

Con Naruto – Fehl Prime


Ya eran pasadas la medianoche en el planeta donde Naruto había llegado con su Kamui. El lugar era una vieja fábrica de farmacéuticos que ya se encontraba abandonada, debido a cierto ataque que involucró a varios integrantes de la Manada Sangrienta y de la Alianza hace unos años atrás y que obligó a la fábrica instaurarse en otro lugar.

Una vez que Naruto se había establecido, miró hacia los lados y pensó—. Muy bien, ya estoy aquí. —Posteriormente, miró hacia el norte, donde sintió las múltiples presencias de seres vivos, en su mayoría, humanos.

—Entonces ve allí e investiga lo que sucede. Podrías utilizar un Henge para pasar desapercibido… —aconsejó Kurama.

—Hmm, buena idea. Pero por el momento me mantendré en las sombras, primero debo observar a los colonos y luego al hombre que se supuestamente se encuentra adoctrinado. —Luego de eso, Naruto simplemente desapareció de allí, llegando en un instante en donde se encontraba la colonia, la cual estaba rodeada por una barrera protectora que había sido mejorada luego de que la Manada Sangrienta hubiera intentado acabar con la colonia.

Obviamente, Naruto había atravesado la barrera sin inconvenientes y sin ser detectado. Por lo tanto, al estar dentro, se había dirigido al edificio más alto del lugar y allí esperó a que amaneciera para observar a los colonos e iniciar su misión.

XxXxXxXxXxXxXxXxXxX


Notas:


Nuevamente, otro capítulo finalizado.

Hay algunas cosas que creo que tengo que aclarar.

Bueno, como ya leyeron, ahora saben por qué Naruto desea ser entrenado por Shepard. Y en este cap. se le vio intentándolo y las cosas salieron algo mal, lo cual hizo que perdiera el temperamento y casi terminara asesinando a todos los que estaban en Purgatorio (estoy exagerando, pero ya me entienden)

Shepard también inició su entrenamiento y esa gallina sí que le dará problemas hasta que Shepard pueda atraparla. Jeje, mi inspiraron ciertos momentos de Dragon Ball Z, cuando Goku entrena con Kaio y también de la película 'un ninja en Beverly Hills', los que la vieron seguramente recordarán a Chris Rock persiguiendo a una gallina alrededor del hotel como parte de su entrenamiento para ser un ninja, xD.

Con respecto a la misión asignada por el Hombre Ilusorio, recomiendo que vean la película animada de Mass Effect llamada —Mass Effect: Lost Paragon—, si la ven entenderán de que va el asunto.

Explicaré más a fondo por qué hago que Naruto se inmiscuya en esto en el próximo capítulo, una vez que terminen los eventos en Felh Prime (creo que para el próximo capítulo ya finalizará o tal vez tome unos capítulos pero no profundice mucho, ya veré como hacerlo.)

Con respecto a las misiones que Shepard tiene actualmente, voy a decirles que estoy intentado que Naruto no se meta tanto en este tipo de misiones. Como ya sabrán, el tipo es ya casi un dios (solo necesita reunirse con los otros dioses para hacerlo formal), y por lo tanto, intento que no participe tanto en estas misiones normales.

Obviamente no haré que no participe en ninguna, pero haré que sus intervenciones sean mínimas. Su rol actual es otra cosa, creo que ustedes pueden intuir qué es.

Acerca de los segadores teniendo el sentimiento del miedo, lo hice por una razón que será explicada más adelante. (A inicios de los eventos del ME3) Por ahora, tendrán que esperar.

Por cierto, ¿Creen que estoy apurando las cosas? ¿Creen que debería ir más lento y hacer que Naruto socialice más con los miembros de la tripulación? ¿Qué dicen? Dejen sus respuestas en los comentarios.

Oh, y Miranda quiere tener una conversación privada con Naruto, ¿sucederá algo? ¿Jack volverá a llamar a Naruto un hombre gato? ¡Descúbranlo en los siguientes capítulos! :p

Saludos y hasta el próximo capítulo.



Capitulo 8


"Capitulo 8" | +
Ser Orgánico hablando—. Hola.

Ser Orgánico pensando—. Lo que sea.

Ser No-Orgánico / Demonio hablando—. Asimilación completada.

Ser No-Orgánico / Demonio pensando—. Claro.

Técnicas—. Katon Goukakyuu no jutsu.

Renuncia de Derechos: No soy dueño de Naruto ni de Mass Effect. Créditos a Bioware y Masahi Kishimoto.

Capítulo 8

Pocas horas después – Normandía


Había pasado unas pocas horas desde el momento en que Naruto había dejado la Normandía para ir a Felh Prime. Era como las 4 de la madrugada, y Shepard era ignorante de ello.

Ella se encontraba en su cama, descansando para reponer las energías que 'Mendori-sama' le había quitado luego de aquel tremendo golpe. Si bien le había costado varios minutos conciliar el sueño gracias a las pesas, con el correr de los minutos había logrado adecuarse a ello y por fin concebir el tan anhelado descanso.

Sin embargo, y para su pesar, había sentido en sueños que alguien estaba susurrando su nombre mientras le tocaba el hombro suavemente. Con fastidio, empezó a abrir sus pesados y cansados ojos—. Shepard. Oye, despierta, Shepard. Es hora de tu entrenamiento.

Instantáneamente reconoció la voz de Naruto, pero no quiso prestarle atención, y con un sonido de fastidio, se volteó mientras se cubría completamente con su manta—. Déjame, aún tengo sueño —contestó ella y volvió a cerrar los ojos.

No obstante, sintió un fuerte tirón que le quitó la manta y acto seguido sintió que un gran chorro de agua casi helada le cayó encima. Gritando debido al frio, Shepard se levantó de su cama, viendo a Naruto con una de esas poses de manos extrañas y sonriendo levemente hacia ella.

— ¡E-Estás lo-loco! —exclamó Shepard tartamudeando debido al frio.

Naruto sonrió, pero luego cambió su expresión a una más seria y exclamó—. ¡Silencio! ¡Quiero quinientas flexiones ahora!

Shepard pestañeó unas cuantas veces antes de mirarlo como si estuviera loco—. Debes estar bromeando, esa cantidad… —Pero no pudo finalizar ya que sintió el peso de su cuerpo incrementarse en gran medida, lo cual hizo que caiga irremediablemente al piso.

— ¡No te he dado autorización de hablar, Genin! ¡Quiero mis quinientas flexiones ahora! —exclamó de nuevo con esa expresión que parecía sacada de alguna película de militares. Naruto, por su parte, se encontraba sonriendo de la diversión en su interior.

Shepard gruñó por varias razones. Primero por ser despertada en la forma en que despertó, segundo por lo mandón que Naruto se oía —le recordaba a algunos de sus instructores cuando estuvo haciendo la prueba de N7—, y tercero por su peso actual, aunque no estaba ni cerca a lo que había sentido horas antes.

De tal modo, muy lentamente dobló los brazos, estiró las piernas y colocó ambas empapadas palmas sobre el piso. Muy lenta y pesadamente estiró los doblados brazos, haciéndola levantarse hasta una altura que considero óptima—. U-Uno… —dijo antes dejarse caer por su propio peso.

Suspirando con cansancio, se dispuso a realizar el siguiente. Pero muy a su pesar, Naruto nuevamente se había puesto frente a ella para exclamar—. ¡¿Llamas a eso una flexión?! ¡Hasta un niño con un brazo menos podría hacerlo mejor!

—Un niño como tú, seguramente —dedujo ella, no conforme con las palabras de Naruto, quien por su parte, se sintió acorralado—. Ehm, uhm. Bueno, puedes llevar algo de razón.

—Y-ya lo sabía. Nadie puede hacer esa cantidad de flexiones seguidas —agregó ella, ahora disfrutando de la comodidad que el piso le otorgaba.

Cerró ligeramente los ojos, dispuesta a recuperar más energías, pero muy rápidamente sintió sumirse en sueños.

No obstante, antes de que pudiera hacerlo por completo, la voz de Naruto la detuvo—. La cantidad no es imposible, pero creo que me sobrepasé un poco con el peso de tus muñequeras. Ahora… ¡ABRE ESOS OJOS Y DAME MIS QUINIENTAS FLEXIONES! —Esta vez había gritado prácticamente en su oído, y Shepard, incapaz de ocultar la sorpresa, empezó a hacer rápidas flexiones por inercia.

Naruto asintió satisfecho y esperó hasta el momento en que Shepard llegara a su límite para darle otra 'agradable' sorpresa.

Tres horas después – En el comedor

Cansada, destrozada, desgarrada, totalmente despedazada. Esas eran algunas de las pocas sensaciones que Shepard podía describir luego del intenso entrenamiento que el clon de Naruto le había dado.

Como el clon de Naruto lo había supuesto, Shepard no había logrado llegar a las quinientas flexiones. Por lo tanto, le había dicho que hiciera quinientas sentadillas, cosa que tampoco había logrado. Esta rutina continuó por horas, y en cada una de ellas Shepard fue llevada al límite.

Pero en vano, ya que no había forma en que pudiera con su capacidad actual realizar todos los ejercicios dados por Naruto, quien lo sabía muy bien, pero estaba confiado en que no tardaría mucho en cumplir con sus expectativas.

En cuanto al clon, obviamente éste había sido enviado por el original en lo que solucionaba sus asuntos en Felh Prime, los cuales le llevaría algo de tiempo para no llamar la atención de los colonos y mucho menos la de los recolectores y por consiguiente la de los segadores.

Independientemente de ello, cuando el clon había concluido que Shepard había tenido suficiente, le había ofrecido ir a desayunar.

Ella aceptó sin pensarlo, ya que se sentía hambrienta luego del arduo entrenamiento, aunque casi estuvo por decirle a Naruto para que la cargara.

Pero Naruto, sabiendo el estado en el que se encontraría, le ahorró la pena y lo hizo sin que se lo pidiera.

Shepard no negó la ayuda y se recostó en la espalda de Naruto cuando este se había arrodillado para que pudiera subir.

Al llegar a la cubierta 3, Naruto sentó a Shepard en la cabecera de la mesa antes de que ella se dejara caer rendida sobre ella, intentando recuperar algo de energías en lo que Naruto regresaba con el desayuno.

Para ello, el clon se acercó a Gardner, quien era el único en la sala debido a que estaba preparando el desayuno hasta que llegaran los demás tripulantes.

La expresión de ambos había cambiado cuando cada uno tuvo sus ojos en el otro, y se quedaron así durante un largo rato. Mientras lo hacían, el primero en acercarse al comedor había sido Garrus, quien suspiró debido a que intuía que ambos nuevamente pelearían por la comida.

Decidió ignorarlos y siguió caminando hasta la mesa, lugar donde pudo ver a una muy desarreglada comandante Shepard, quien pudo oír una silla a su lado moviéndose y a una persona sentándose en la misma.

Intuyendo que se trataba de Naruto, hizo unas señas mientras levantaba la cabeza con los ojos cerrados y abría su boca—. Comida… Hambre…— Dijo ella, sin energías para siquiera abrir los ojos, y mucho menos comer por su propia cuenta.

Garrus al instante rió entre dientes, cosa que hizo que Shepard se diera cuenta de que había intuido mal. Por lo tanto, con un pequeño sonrojo debido a la pena, abrió los ojos y dijo—. Garrus… Pensé que eras Naruto.

Nuevamente Garrus rió y esta vez habló—. Sí, ya lo suponía. No creo que haya nadie más a quien le tengas la suficiente confianza como para pedirle que te dé de comer.

Una vez más, Shepard se sintió apenada por la deducción de Garrus… Era una persona que podía leer a los demás muy fácilmente, después de todo.

Sin embargo, ella decidió agregar—. No te pongas así, Garrus. También te lo pediría a ti, claro, si no tuviera ambos brazos.

Ambos rieron, y luego Garrus preguntó por curiosidad—. ¿Y a qué se debe tu estado? Ayer no te veías así, y tampoco fuiste a ninguna misión como para quedar así.

Shepard sintió nauseas al recordar el motivo de su cansancio, pero decidió contestar con una simple palabra—. Naruto… —Seguidamente, liberó un ligero gemido debido a que sintió una pulsación en todo su cuerpo.

Garrus, oyendo lo que había dicho y la reacción que tuvo al final, no pudo evitar malinterpretar las cosas y abrir un poco los ojos—. Vaya, no pensé que llegarían tan lejos. Supongo que felicidades.

Seguidamente, se giró levemente y miró a Naruto, quien casualmente había mirado hacia ellos. Por lo tanto, Garrus le dio un pulgar hacia arriba, lo cual Naruto no comprendió el motivo. No obstante, él respondió con una sonrisa y una señal del triunfo.

Shepard al principio no entendió lo que Garrus estaba implicando, pero al levantar la cabeza y ver las señas que ambos individuos se estaban enviando, rápidamente decidió corregir a Garrus antes de que un rumor se esparciera como la peste en la nave—. ¡No! Lo has malinterpretado totalmente —dijo ella agitando las manos frente a Garrus, quien pudo notarlo por el rabillo de sus ojos.

Nuevamente se volteó y oyó a Shepard continuar—. Estábamos entrenando. EN-TRE-NAN-DO —silabeó al final para que no hubiera más confusión.

Garrus en ese entonces lo entendió, pero decidió seguir molestando a Shepard—. Algunos lo llaman de otra manera, pero si tú lo llamas así, ¿Quién soy yo para decir que no?

Shepard inevitablemente llevó su palma en su frente mientras negaba con la cabeza, y antes de que pudiera decir que nuevamente estaba equivocado, otra persona se había unido al comedor—. ¿Qué es lo que sucede aquí?

Giraron sus cabezas, justo para ver a Zaeed tomando asiento al lado de Garrus, quien sin perder el tiempo, susurró algunas palabras a su oído.

Shepard miró con los ojos entrecerrados, viendo los primeros indicios de la propagación de la peste, amenazando con infectar toda la nave, ¿y quién sabe? Inclusive toda la Galaxia (aunque esto último fuera algo exagerado).

Zaeed, dándose cuenta de la situación, decidió unirse a Garrus, uno nunca se topaba con buenas oportunidades para molestar a alguien como Shepard, y además se encontraba algo aburrido y deseaba despejar un poco la mente—. Ese sujeto me sorprende cada día más. ¿Y qué tal estuvo, Shepard? ¿Lo hizo como lo harían una pareja de quinceañeros enamorados o como un mercenario hecho y derecho?

— ¡Ay, por dios!— Pensó Shepard empezando a tener dolor de cabeza, más aún luego de oír a otra persona exclamando—. ¡Comandante! ¿No me digas que te has tomado muy en serio lo que he dicho sobre que tú y el chico de los bigotes se casaran?

Garrus y Zaeed giraron sus cabezas, viendo a Kasumi tornándose visible luego de decir aquellas palabras. Ella también había oído lo que ambos habían dicho, pero como los demás, también quiso unirse al juego.

Shepard, con mucho esfuerzo, se puso de pie y con las pocas fuerzas que le quedaba, golpeó la mesa—. Suficiente. Naruto y yo no hemos tenido relaciones sexuales —sentenció con una mirada severa, cosa que hizo sonreír mentalmente a los demás al verla perder la paciencia tan fácilmente.

— ¿Y por qué dices eso? —Oyeron una voz familiar, así que se voltearon y vieron a Naruto acompañado con algunos clones —habilidad que ya no sorprendía a los presentes—, trayendo el desayuno a la mesa.

Los 'culpables', instantáneamente miraron hacia otro lado, haciéndose los desentendidos de la situación. Shepard, viéndose acorralada, simplemente se echó para atrás, cayendo pesadamente sobre su asiento—. Suficiente, ya no tengo ganas de hablar sobre eso. Trae la comida —ordenó, el cansancio y la broma de su equipo la había puesto de muy mal humor.

Naruto y sus clones se encogieron de hombros y colocaron los alimentos sobre la mesa. Kasumi tomó asiento al lado de Zaeed, justo para recibir una bandeja de uno de los clones de Naruto.

Una vez que todos tuvieron sus alimentos, Naruto tomó asiento frente a los demás, justo al lado de Shepard. Llamó la atención que sea el único que no tuviera qué comer, cosa que llegó a incomodar a algunos de los presentes.

No a Zaeed, quien no tuvo problemas en preguntar—. ¿Y tú por qué no comes? —preguntó mientras metía unos panqueques en la boca.

Naruto, quien tenía el ceño fruncido desde hace un buen rato, contestó—. El cocinero tiene un problema conmigo.

—Comida… —agregó Garrus ingiriendo el alimento especial para turianos. Los otros no sabían el motivo de la riña, pero Garrus sí debido a que estaba muy cerca de la cocina y en ocasiones podía oír a ambos discutiendo.

—Exacto. Y no entiendo por qué, nunca me ha preparado nada de lo que le he pedido —finalizó, cruzándose de brazos.

Kasumi, luego de bajar su vaso de jugo, agregó—. ¿No tendrá que ver esa cantidad de cuencos de Ramen que te comiste en la Ciudadela? Seguramente piensa que te acabarás con todas sus reservas si te prepara algo de comer. Además, recuerdo haber oído algo de darle una cantidad impresionante de suministros para que preparara comida solo para ti.

Naruto luego de oír esas palabras tuvo una reacción reveladora, sin embargo, la desestimó—. No. Yo creo que simplemente no le caigo bien —replicó él, nuevamente cruzándose de brazos.

—Si fuera tú, le haría entender la diferencia que hay entre un soldado de verdad y un simple cocinero —agregó Zaeed, metiendo otro panqueque en la boca.

Kasumi rió levemente y habló—. Si tú fueras él, probablemente intentarías dominar la Galaxia o algo por el estilo.

—Por supuesto. Aunque primeramente haría sufrir a Vido de una manera inimaginable —contestó Zaeed, sin miedo a ocultar lo que haría en caso de tener las habilidades de Naruto.

Posteriormente giró su cabeza hacia Kasumi y prosiguió—. Aunque tú tampoco serías muy diferente. Probablemente robarías todo lo que se encontrara a tu paso.

Kasumi soltó otra risita—. Me halagas, pareces conocerme muy bien… ¿Y tú? ¿Qué harías? —preguntó mirando a Garrus, quien instantáneamente llevó sus dedos sobre su barbilla.

—Hmm, no lo sé. Probablemente intentaría ayudar de alguna forma, algo parecido a lo que Naruto está haciendo, pero a menor escala. Creo que me encargaría de hacer una limpieza profunda con los indeseados.

—Aburrido… —dijeron Kasumi y Zaeed simultáneamente.

—Ni tanto, es algo noble —agregó Naruto, uniéndose a la conversación, aunque nuevamente ambos repitieron la frase anterior.

Garrus no se molestó, ya que no era algo que le apenaba decir o que la gente supiera. Era su naturaleza.

—Por cierto, ¿tú qué harías, Shepard? —preguntó Naruto, ahora mirándola.

Shepard, quien se encontraba masticando con una cara de pocos amigos, tragó, giró su cabeza y le miró a los ojos—. Te daría una paliza. —Seguidamente, continuó comiendo.

Naruto se rascó la cabeza con nerviosismo, mientras que los demás sonrieron y Kasumi preguntó por curiosidad—. Ya en serio, ¿Por qué estás tan desarreglada? Ya sabemos que no sucedió lo que estábamos diciendo, pero, ¿qué fue lo que sucedió en realidad?

Shepard nuevamente sintió nauseas, pero no lo suficiente como para arruinarle el desayuno. Independientemente, Naruto contestó—. Bueno, le hice hacer unos entrenamientos de rutina. Alrededor de quinientas repeticiones de cada una, pero como no podía completarlas, le ordenaba que hiciera otra rutina. Luego la obligué a correr durante más de seis horas seguidas.

Los tres abrieron los ojos a más no poder, y solo ahora entendieron por qué Shepard se encontraba de tan mal humor—. Eso suena intenso, pero creí que tus pruebas en N7 duraban más de 20 horas. ¿Estas fuera de forma, Shepard? —preguntó Garrus.

Shepard soltó un suspiro cargado con exasperación—. Claro, hacer rutinas de ejercicios con unos 30 kilos de carga en cada extremidad, además de correr de la misma forma y sin parar en un lugar donde la temperatura es superior a los 40 grados centígrados y donde pareces estar a una altura de 4000 metros por lo que el aire casi no te llega a los pulmones. Sí, Garrus, estoy fuera de forma —finalizó ladeando la cabeza y mirando con incredulidad al justiciero.

Garrus instintivamente se excusó—. Lo lamento, no fue mi intensión ofenderte.

Shepard, percatándose de su comportamiento, suspiró y se disculpó—. No, yo lo lamento. Es solo que estoy demasiado cansada, apenas y puedo mantener los ojos abiertos. Creo que hoy no haremos ninguna misión… —Luego intentó levantarse, con dificultad, pero no pudo hacerlo completamente debido al propio cansancio y porque Naruto tomó una de sus manos.

—Espera, Shepard. —Consiguientemente, Shepard vio la mano de Naruto brillar, y sintió lo mismo que había sentido la noche anterior cuando Naruto sanó su destrozada muñeca.

Casi al instante se sintió revitalizada, con energías de sobras para hacer lo que fuera. Y Naruto, dándose cuenta de ello, apartó su mano y continuó—. El jefe ya te lo dijo ayer, Shepard. Tú no tienes que preocuparte por el desgaste de energías de tus entrenamientos.

Shepard, apretando los puños y estirando un poco los brazos, pudo jurar que se sentía algo más fuerte en estos momentos. Sorprendentemente, incluso reparaba los músculos y les daba el descanso que necesitaban.

Seguidamente, miró a Naruto y habló—. Podrías haber hecho esto desde un principio —dijo sonriendo, por la sencilla razón de que simplemente le gustaba esa sensación en su cuerpo luego de que Naruto le transmitiera su energía vital, era tan relajador que ella no podía evitarlo.

Los otros miraron con confusión, ya que hasta hace unos momentos, Shepard parecía estar con un pie sobre su tumba. Pero ahora parecía una niña con energías suficientes para molestar a sus padres un día entero en el parque de diversiones, aunque supusieron que el brillo de sus manos tuvo algo que ver.

Naruto rió entre dientes y contestó—. Bueno, quería que tu cuerpo sintiera durante un tiempo la sensación de trabajar duramente. No digo que no lo hayas hecho antes, pero quería que tuvieras una ligera idea del entrenamiento Shinobi.

—Ya veo… Pero bueno, iré a prepararme. Zaeed y Garrus, prepárense, iremos a hablar con un Krogan. Tal vez sus rostros le asustarán lo suficiente como para que no intente ser un problema —dijo en broma lo último.

Ninguno se lo tomó a mal, solo rieron entre dientes, pero Kasumi agregó—. Si quieres intimidarlo, ¿por qué no llevas a Naruto? Estoy segura de que una de sus técnicas sería más que suficiente para hacerlo.

Naruto giró su cabeza hacia Shepard, quien habló antes de que pudiera pronunciar algo al respecto—. Pues porque a simple vista, Naruto no impone nada. Es más, algunos llegan a confundirlo… —dijo, refiriéndose a las ocasiones en que lo compararon con un 'gatito'.

Naruto inevitablemente liberó un suspiro, mientras que los demás sonrieron levemente. Zaeed, sin embargo, agregó—. Tienes razón. Ese día cuando me dijo que no era necesario hacer daño al batariano, estuve a punto de ir a darle un puñetazo en el rostro. Pero cuando lo miré… Digamos que concluí que no hubiera sido prudente.

—Una sabia decisión. —Oyeron la voz de alguien aproximándose desde la enfermería. Miraron hacia allí y vieron a la doctora Chakwas caminando lentamente hasta tomar un asiento al lado de Naruto, quien la saludó con una sonrisa, la cual ella respondió de la misma manera.

Los demás entonces también la saludaron, y ella continuó—. Bueno, veo que ya están por retirarse. Pero no importa, compartiré la mesa con los demás miembros de la tripulación; llegarán en cualquier momento.

Shepard le agradeció la comprensión y se levantó de la mesa al igual que los otros dos que irían a la siguiente misión. Independientemente de ello, Naruto, para no ser descortés, se movió a gran velocidad y trajo dos bandejas de desayuno. Una se la dio a una impactada doctora, quien juraba que la bandeja había aparecido simplemente allí, y la otra la dejó en sus manos.

—Ahí tienes tu desayuno, doctora. Espero que lo disfrutes —habló el clon, inclinando levemente la cabeza.

Kasumi, no entendiendo lo que había sucedido, preguntó—. Espera, ¿esa fue tu habilidad de crear cosas de la nada? Me dijeron algo sobre ello.

Shepard pensó que sí, pero Naruto negó—. No, simplemente traje dos bandejas del mostrador. Crear alimentos ya cocinados se me da terrible, por la sencilla razón de que tengo nulo conocimiento de cómo hacerlos. No sé cocinar ni siquiera con esa habilidad… Tal vez debería tomar algunas clases —dijo esto último reflexionando para sí mismo.

—Yo podría enseñarte —ofreció Kasumi—, se me da bien cocinar. Bueno, mi madre me instruyó muy bien en ello para 'complacer' a mi esposo cuando encontrara uno. Lástima, su hija se convirtió en una cleptómana, aunque la comida nunca es un problema cuando estoy en mis misiones.

— ¿En serio? ¿Me enseñarías? —preguntó Naruto apareciendo al lado de ella, cosa que nuevamente sorprendió a los presentes—. S-Sí, pero solo si tú y la comandante logran completar el favor que les pedí —agregó ella, un poco asustada al principio por verlo aparecer tan de repente.

Naruto dejó la bandeja sobre la mesa, se paró firmemente e hizo el típico saludo militar—. ¡Sí, señora!

Shepard sonrió al ver el entusiasmo de Naruto, le hacía feliz el verlo de esa manera. No le había molestado en nada el ofrecimiento de Kasumi, ya que no sintió dobles intensiones por parte de ninguno de los dos, además, algo le hacía pensar que Kasumi se encontraba enamorada de otra persona. Pero bueno, solo era un presentimiento suyo.

Naruto nuevamente cargó la bandeja en sus manos, y cuando estuvo por decir algo más, oyó la voz de Gardner exclamando—. ¡Oye! ¡Al menos pídeme permiso para llevar comida de mi estación! —Al fin se había dado cuenta de ello, era natural que no se diera cuenta debido a la velocidad de Naruto más la distancia que se encontraba su puesto de la mesa del comedor.

Seguidamente, Naruto giró su cabeza y arrugó su rostro—. ¡Solo tomé dos bandejas! Y ninguna de ellas es para mí, ¡así que no te molestes! Y perdóoon, ¡no lo volveré a hacer! —habló con fastidio al final.

—Eso está mejor, no me gusta que nadie toque los materiales de mi estación sin mi autorización —agregó el chef antes de seguir preparando el desayuno para el resto de la tripulación.

Con un suspiro, Naruto se giró y oyó a Shepard preguntar—. Si no es para ti, ¿entonces para quién?

—Para la mujer que reclutaste ayer. Iré a presentarme —contestó él, y sin esperar respuesta, se sumergió en el piso, en dirección al sótano de ingeniería.

Con los ojos bien abiertos, Kasumi habló—. Lo que yo daría por una habilidad como esa… No quedaría una bóveda a salvo en la galaxia. Debería ofrecerle que sea mi compañero una vez que termine esta 'misión suicida' —reflexionó en voz alta, y este último comentario había molestado un poco a Shepard.

—Pues no sucederá, Naruto se quedará aquí —agregó, incapaz de contener su opinión.

— ¿Oh? ¿Celosa, comandante? —preguntó con diversión.

Shepard se giró al instante—. Claro que no, solamente te digo lo que sucederá. Naruto se quedará aquí hasta que derrotemos a los segadores, lo dijo él mismo. Solamente lo dije para que no te hicieras falsas esperanzas —afirmó y seguidamente caminó hacia el elevador para ir a su camarote.

—Esa mujer sí que está loca por ese hombre —declaró Zaeed, parándose de su asiento para ir a su recamara para prepararse—. Ya me he dado cuenta —añadió Garrus, haciendo lo mismo.

Kasumi también lo hizo, justo cuando los demás miembros de la tripulación se reunían en la mesa para desayunar, y despidiéndose de la doctora. No tenía nada que hacer, aunque tenía deseos de indagar más sobre la relación entre Naruto y la comandante. Pero por el momento, no tenía ganas, esperaría un tiempo luego de analizarlos a ambos un poco más.

Tal vez la misión que tendrían sería un perfecto punto de partida, ahora simplemente tenía que esperar a aquel día.

Mientras tanto, Naruto continuó descendiendo. No se topó con los ingenieros debido a que ambos habían ido a desayunar antes de iniciar sus labores. Por lo tanto, no perdió más tiempo y llegó en mucho silencio al lugar donde Jack se encontraba tendida en la cama leyendo con tranquilidad los datos que había obtenido sobre Cerberus.

Sin embargo, grande fue su sorpresa al divisar una silueta descendiendo justo por encima de ella. Instintivamente, tomó la pistola que ocultaba bajo su almohada y disparó unas cuantas veces hacia la extraña silueta, la cual pareció tratarse de algún tipo de holograma ya que sus balas lo habían atravesado como si no estuviera allí, impactando finalmente contra el techo de donde estaba saliendo.

Naruto, percatándose que había perturbado a la residente, descendió rápidamente, parándose justo al lado de su cama—. Perdón por perturbarte, pero te he traído el desayuno —habló en tono de disculpa.

— ¡¿Qué diablos?! ¡¿Hombre gato?! ¿Cómo demonios hiciste eso? —exclamó girándose hacia él; la sorpresa había sido muy grande, después de todo.

Naruto casi tira al piso los alimentos al oír la forma en que Jack le había llamado, pero lo impidió con agilidad, haciendo que Jack lo mirara con incredulidad por la forma surreal en la que se había movido.

—Por favor, no me llames de esa forma. Mi nombre es Naruto, Naruto Uzumaki —corrigió, con un visible tic en las cejas.

—Lo que sea… Explícate, ahora —agregó Jack, restándole importancia a su pedido.

Naruto, suspirando, colocó los alimentos sobre una mesa al lado de su cama—. ¿Cuál es tu problema? —preguntó, ahora cruzándose de brazos.

—Eso a ti no te interesa. Te hice una pregunta y quiero que la respondas —nuevamente habló en un tono despectivo.

Naruto entrecerró los ojos, no por molestia, sino porque intuía —luego de analizar sus expresiones— el motivo de su actuar.

Podría confírmalo accediendo a su mente, pero había aprendido a respetar la privacidad de los demás gracias a Shepard—. Creo que lo entiendo… —habló Naruto.

— ¿Entiendes qué cosa? —preguntó Jack.

—Tú no confías en mí… No, tú no confías en nadie en esta nave. Tal vez en Shepard, pero no lo sé. ¿El motivo? Tampoco, pero ese brillo en tus ojos… Los conozco muy bien. Los ojos de recelo, de desconfianza, de odio y amargura. Los conozco muy bien, y eso me hace intuir el motivo de tu actitud. ¿Estoy equivocado? —preguntó con seriedad.

Aunque no lo admitiría, Jack se sintió sorprendida de la facilidad con la que había visto a través de ella, no era algo que las personas podían logarlo ya que sentía tener unas muy buenas defensas para evitarlo, pero esta persona frente a ella las había derribado con suma facilidad.

Ocultando su sorpresa, soltó un bufido—. ¿Y tú qué eres, una especie de psicólogo con súper poderes?

Naruto, rió entre dientes y habló con sarcasmo—. Sí, inclusive tengo visión de rayos X. Ahora mismo estoy viéndote prácticamente sin ropa. —Esto lo había dicho por sus prendas que dejaban tan poco a la imaginación.

Con un bufido, Jack replicó—. Pues prefiero vestirme así a llevar un ridículo traje como el tuyo.

Naruto casi cae de espaldas—. ¿Por qué la gente siempre dice eso? Mi traje representa el título que me he ganado, el de un sabio… —dijo abriendo ambas manos y apuntándolas hacia su cuerpo.

Jack rió con burla y continuó—. ¿Sabio? Jaja, debes estar bromeando, no debes tener más de 26 años.

Naruto rió levemente entre dientes—. Tengo más años de los que podrías contar antes de cansarte.

Jack rió de igual forma, pensando que nuevamente estaba hablando con sarcasmo. Por lo tanto, no le prestó mucha atención a esa declaración y continuó—. Como sea, ahora explícame cómo diablos hiciste para atravesar el techo de la nave como si nada. Inclusive te vi flotando, y no había rastros de que estuvieras usando bióticos. Así que, ¿Quién diablos eres tú?

—Antes que nada, come tu desayuno. Se enfriará —habló mientras agarraba la bandeja y se la acercaba a Jack, quien con pocas ganas la agarró y la colocó sobre su regazo mientras miraba a Naruto a la espera de que iniciara su explicación.

Mientras llevaba los alimentos a su boca, Naruto explico brevemente su lugar de procedencia, el motivo de estar en la Normandía, y lo que Jack había estado esperando oír, la explicación de sus habilidades.

Curiosamente, Jack había guardado silencio durante todo el relato, sin embargo, Naruto pudo notar en ciertas ocasiones algunas sonrisas de incredulidad que cruzaban por su rostro.

Una vez que Naruto finalizó con su relato, vio a Jack colocando la bandeja sobre la mesita de noche antes de tumbarse nuevamente sobre su cama y volver a agarrar la tableta que contenía los datos de Cerberus—. Oye, hombre gato. Si no querías decírmelo, hubieras cerrado la boca para no inventar esa historia fantasiosa. Pero bueno, debo darte un punto en algo, fueron historias entretenidas. Ganarías un buen dinero en algunos bares en Omega, con actuaciones de magia incluidas. Serías la atracción del momento.

Naruto si bien sabía que ella estaba bromeando, sin poderlo evitar, contempló dicha idea—. Hmm, tal vez. Debería decirle a Aria que me ayude en ello. Aunque no lo sé, llamaría demasiada atención —reflexionó con sus dedos sobre su barbilla.

Al oír la mención de ese nombre, Jack apartó un poco la tableta de su rostro y giró levemente su cabeza hacia él—. ¿Conoces a Aria?

—Pues sí, suelo visitarla de vez en cuando. Aunque por alguna extraña razón, el jefe no quiere hacerlo, solo nosotros.

— ¿Jefe? Ah, el Hombre Ilusorio —asumió ella, hablando con desprecio al final.

—Claro que no. El jefe es el original. Yo soy un simple clon —corrigió el clon para que no hubieran mal entendidos.

— ¿Un clon? ¿Y Shepard estuvo de acuerdo en meter a un clon a esta nave? Escuché que los clones son peligrosos debido a su falta de identidad —dijo con ojos entrecerrados.

El clon, sonrió levemente y contestó—. Si bien los clones que el jefe suele crear tienen algo de personalidad propia, aun así estamos ligados a él y no podemos hacer nada que podría perjudicarlo. Así que realmente no somos un peligro, y en el poco probable caso de serlo, él simplemente puede hacernos desaparecer con solo pensarlo.

Jack lo miró con una cara de "¿Qué diablos?", no teniendo ni idea de lo que estaba hablando—. Tú estás mal de la cabeza —sentenció, pensando que estaba hablando con un maniático.

El clon suspiró y giró su cabeza hacia la derecha, haciendo que al instante una bocanada de humo apareciera, y momentos después, un clon perfecto de sí mismo.

— ¡Demonios! —Jack exclamó conmocionada, no creyendo lo que estaba viendo. Se acercó levemente y tocó al nuevo clon, comprobando que era sólido y no un holograma o algún tipo de juego de luces—. ¿En serio eres un ninja? Demonios, creí que estabas inventando todo —expresó, ahora alejándose un poco.

Naruto asintió ligeramente con su cabeza, por lo que ella dijo—. Hmm, interesante. Puede que esta misión sea entretenida después de todo.

— ¿Oh? ¿Ya me crees? ¿No me pedirás más pruebas? —preguntó con interés ésta vez.

Jack se encogió de hombros—. Nadie puede crear clones de uno mismo así como así. Por lo que tu historia encaja. Tampoco soy una persona que reniega de los hechos una vez que los tengo frente a mí.

—Ya veo. Usualmente, la gente suele ser más escéptica. Pero qué bueno que al fin me has creído, hubiera sido problemático mostrarte mis habilidades en una misión y que perdieras la concentración debido a ello. —Seguidamente, miró a su clon y lo hizo desaparecer.

Fue allí cuando Jack entendió a lo que se refería con 'hacernos desaparecer en cualquier momento'—. Oye, Naruto, ¿cierto?

—Sí, ¿qué sucede? —preguntó el clon, viendo a Jack suspirando—. Creo que te juzgue mal. No eres uno de esos lacayos de Cerberus como la porrista del otro día. Al subir a una nave de Cerberus, pensé que todos serían miembros de esa organización, pero puedo ver que estaba equivocada. Así que te debo una disculpa por mi actitud de hace unos momentos.

Naruto sonrió ampliamente y contestó—. Por supuesto. Algunos solo se han unido por la Comandante, dale una oportunidad a la tripulación.

Jack asintió, pero hubo algo que la mosqueó—. Pero saca esa estúpida sonrisa de tu rostro. No es como si fuéramos amigos o algo así, tan solo dije que te juzgué mal. No pienses otra cosa.

—Lo siento, lo siento —se disculpó rascándose la cabeza—. Creo que ya debería irme. Nos vemos más tarde o en alguna misión si es que Shepard tiene deseos. Bueno, adiós. —Dicho esto, se dio media vuelta.

Estuvo a punto de salir flotando hacia la habitación de Miranda para hablar con ella, cuando la voz de Jack la detuvo—. Oye, espera un momento. Tengo un favor que pedirte.

Naruto le dijo que escucharía con gusto, por lo tanto, Jack lo miró con un semblante de seriedad—. ¿Quieres follar?

Atragantándose con su propia saliva y tosiendo debido a ello, Naruto articuló las siguientes palabras con mucha dificultad—. ¿Por qué preguntas eso tan de repente? No es como si no quisiera, ¿pero el motivo?

Jack sonrió ante su comportamiento y habló con extrema dulzura y sarcasmo—. Oooh, ¿Qué sucede? ¿Acaso el viejo ha pasado tanto tiempo sin follar que se ruboriza ante la primera mención de ello?—

Naruto instantáneamente cambió su expresión—. Por favor, ¿yo? ¿Ruborizarme? ¿Quieres que te enseñe lo que es ruborizarse?— Desafió dando un paso hacia adelante.

—Enséñale, muchacho —alentó Kurama, bastante atento al desarrollo de la conversación.

Jack se paró de su cama y se puso frente a Naruto, solo ahora dándose cuenta de lo alto que Naruto era en realidad. No prestándole mucha atención a ello, ella contestó al desafío—. ¿Y qué es lo que harás? ¿Enseñarme tus técnicas de hace cien mil años cuando ni siquiera aprendían el lugar correcto donde meterlo?

Naruto, con una vena marcada en la frente, la miró fijamente a los ojos y habló en un tono amenazador—. Haz jugado con fuego, ahora…, quémate. —Consecuentemente, y sin que Jack pudiera reaccionar, Naruto movió su mano derecha y la sujetó firmemente de su brazo.

Lemon

En ese preciso instante, Jack había sentido una muy extraña y placentera sensación. Fue como si una corriente eléctrica hubiera recorrido todo su cuerpo, estimulando cada fibra de su ser, llenándola de un deseo incontrolable de lujuria.

Sintiendo las rodillas débiles y con las pupilas casi detrás de su cabeza, sintió a Naruto empujándola con fuerza sobre la cama—. No necesitaras de esto —casi rugió, arrancando como si nada los pantalones de una Jack en trance.

Sin embargo, salió de dicho trance cuando sintió algo frotándose contra su intimidad. Miró hacia allí y vio el miembro viril de Naruto en toda su gloria, —Era esto lo que querías, ¿verdad? ¡Pues aquí lo tienes! —Seguidamente, introdujo de golpe toda la longitud de su miembro.

Inevitablemente, Jack arqueó la espalda mientras colocaba sus piernas alrededor de la cintura de Naruto para atraerlo hacia a ella mientras expulsaba su primer y rápido orgasmo.

—Oooh, ¡mierda! —exclamó, ahora poniendo sus manos sobre la esculpida espalda de Naruto —quien se había desnudado en un santiamén— para arañarlo, pero no tuvo mayor efecto debido a la increíble resistencia de su cuerpo.

Pero tal detalle no era de importancia, ya que Jack solo pudo pensar en el placer mientras recibía las constantes embestidas de Naruto—. ¿Q-Qué m-mierda es esto? N-No puedo ni siquiera hablar. Mierda… otra vez —pensó apretando los dientes y cerrando los ojos con fuerzas debido a que nuevamente había llegado a otro orgasmo.

Gritó como nunca, liberando junto con su orgasmo aquellas palabras que había sido bloqueadas por alguna inexplicable razón—. Diablos, ¡sigue así! ¡Maldito gato vejete de mierda!

Cualquier tipo de control que Jack había pensado tener, se había desvanecido apenas e iniciado el encuentro sexual. Ahora se encontraba totalmente bajo la merced del rubio inmortal, quien continuó con sus poderosas embestidas hasta liberar su carga dentro de ella.

Por sexta vez consecutiva, Jack se había arqueado y rodado completamente sus ojos, mientras que algo de baba escapaba de la comisura de sus labios.

Viendo su expresión de éxtasis, Naruto sonrió y movió su cadera ligeramente hacia atrás, solamente para volver a empujarla hacia delante momentos después—. ¡Mierda! —exclamó luego de sentir la embestida.

—Ahora… ¿Qué estabas diciendo? —preguntó el clon con una sonrisa burlona.

Jack ni prestó atención a ello y expresó entre suspiros—. Diablos, dijiste que no te gustaba que te llamaran un dios, pero tú eres el dios del sexo.

Naruto rió entre dientes y esta vez extrajo su miembro completamente de ella, lo que ocasionó un gemido de disgusto por parte de Jack. Pero bueno, no era como si estarían conectados por siempre.

—Solamente cuento con mucha experiencia. Además, he estado puliendo mis habilidades con algunas asari. —Se recostó en la cama, al lado de Jack, quien giró levemente su cabeza hacia él mientras se secaba el sudor de la frente—. ¿Y bien? ¿Ahora me dirás por qué querías tener sexo conmigo?

Aprovechando la posición de Naruto, Jack se paró y se dirigió hacia su entrepierna. Una vez allí, se sentó lentamente mientras sujetaba con firmeza el miembro de Naruto, quien no dijo nada y solo observó mientras Jack empezaba a sentarse, con los ojos cerrados y mordiéndose el labio inferior.

Naruto también cerró los ojos mientras disfrutaba de la sensación del interior de Jack, quien lentamente empezó a subir y bajar mientras colocaba sus manos sobre sus pectorales—. Tú deberías saberlo mejor que nadie —gimió entre palabras.

— ¿Qué es lo que debería saber? —mencionó el clon, ahora colocando sus manos sobre los glúteos de Jack para ayudarla en su accionar.

Gimiendo mientras aumentaba la velocidad de su movimiento, Jack explicó—. Estuve encerrada no sé cuánto tiempo en esa estúpida prisión. Era natural que quisiera hacer esto luego de tanto tiempo, como estoy seguro que tú también quisiste hacerlo luego de salir de tu planeta.

Naruto sonrió ante su deducción, pero no habló debido a que ella prosiguió—. En cuanto por qué a ti. En primer lugar tenía pensado preguntárselo a Shepard, pero realmente no me van ese tipo de cosas. Y como tú me demostraste que no eres una de las marionetas de Cerberus, pues aproveché el momento.

—Pues debiste haber dicho eso desde un principio, comprendo muy bien ese sentimiento de frustración… Ahora. —Hizo una pequeña pausa y miró a Jack con una sonrisa maliciosa—. ¿Qué me dices si subimos el nivel?

No entendiendo a lo que se refería, Jack miró hacia abajo y abrió la boca para hablar, pero antes de que pudiera articular palabra alguna, sintió dos pares de manos nuevas sujetando sus glúteos.

Instantáneamente giró su cabeza y allí vio a otro 'Naruto' sonriendo de la misma manera que el de abajo—. Ahora inicia el nivel dos…

Jack simplemente sonrió y disfrutó del resto del encuentro.

Mientras tanto – Planeta Korlus.

Luego de haber pasado por un contingente de soldados de soles azules, además de furiosos krogans, Shepard y su escuadrón había llegado a la habitación donde se encontraba Okeer.

En ese lugar, el militante radical y la comandante habían entablado una conversación sobre los puntos que tenían que ver con su participación en la 'misión suicida.' Okeer mencionó que estaba inmerso en una investigación, en la clave de su 'legado.'

Específicamente, un krogan puro que se encontraba en una capsula de la habitación. Shepard indicó que le vendría bien un soldado como ese en su equipo, pero Okeer se negó rotundamente. Sin embargo, dijo que podrían llegar a un acuerdo a cambio de un pasaje de salida del planeta.

No obstante, las negociaciones se detuvieron, debido a que, Jedore, la comandante actual de los Soles Azules, había ordenado que hicieran 'un borrado y cuenta nueva.' Por lo que sus subordinados liberaron gases tóxicos en las habitaciones del edificio de clonación.

Okeer, no queriendo que el fruto de su esfuerzo se extinguiera, pidió a Shepard que se encargara de ese problema. Ella no tuvo problemas y luego de unos pocos minutos había logrado detener la propagación del gas y también había acabado con Jedore y el resto de sus acólitos.

Nuevamente se dirigieron hacia la habitación de Okeer, pero al llegar, fueron recibidos por una grabación suya en la que se oía que no tenía idea de lo que querían los recolectores, aunque también le agradecía por darle el tiempo suficiente para salvar a su prototipo, a su legado.

Y ahora se encontraban allí, mirando a aquella capsula que contenía a aquel krogan que se veían tan diferente de los que Shepard había visto hasta ahora en su vida. Shepard no sabía cómo sería un krogan 'puro', pero algo, además de las continuas remarcaciones de Okeer, le hacía creer que éste krogan era uno.

Sin embargo, dejó de prestarle atención a su apariencia física cuando oyó a Garrus diciendo—. ¿Por qué alguien tan fanático se sacrificaría por un solo krogan?

Shepard giró su cabeza hacia él, oyendo a Zaeed continuar—. Una bala en los sesos nos ahorraría muchos problemas —sugirió como medio a adoptar para ahorrarse el problema de llevar a una especie altamente peligrosa a bordo de la Normandía.

Shepard, por otro lado, negó con la cabeza—. Un krogan 'puro' puede tener mucha fuerza. Siempre viene bien otro peso pesado.

—Si colabora. Dudo mucho que alguien le haya preguntado su opinión —agregó Garrus al instante.

—Eso ya lo descubriremos…— Replicó Shepard, ahora llevando su mano cerca del comunicador de su casco—. ¿Normandía? Okeer no viene. Pero necesitamos que recojan un paquete… Uno muy grande.

En ese preciso instante, oyó la voz de Joker—. Afirmativo, comandante.

Luego ella se volteó y miró a sus compañeros—. Otra misión realizada con éxito. Es hora de volve… —Pero se detuvo repentinamente en ese lugar. Por dos razones.

En primer lugar, porque oyó un cacareo, y en segundo, porque vio a una gallina al final de la sala. Y no era cualquier gallina; era 'esa' gallina, y por lo tanto, Shepard la miró fijamente.

Ambos hombres miraron a Shepard con una ceja levantada, no sabiendo por qué se había detenido de repente y por qué miraba hacia aquella dirección. Ellos también se giraron y también pudieron ver a aquella gallina con extraños ojos picoteando el piso de la habitación—. *Cló-Cló*

— ¿Shepard? —habló Garrus con confusión.

—Ustedes dos, manténganse alejados. Y por su bienestar, no le falten el respeto a esa gallina —susurró, tronándose el cuello y haciendo algunos estiramientos.

— ¿De qué diablos estás hablando? —preguntó Zaeed—. Es solo una estu… —Pero se detuvo allí ya que Shepard se había volteado y le apuntó con su arma—. Te dije que no le faltaras el respeto, esa no es cualquier gallina, es una gallina creada por Naruto. Puedes hacerte una idea de lo que esa significa.

Zaeed soltó un bufido y continuó—. Creo que le tienes mucho aprecio a ese sujeto. ¿Qué importa si es una creación del mismísimo buda? Es solo una estu…

Nuevamente fue interrumpido, pero esta vez no fue por un arma, sino por la mano de Shepard—. Está bien, está bien. Acércate a ella y dile lo que piensas, solamente no me reclames después.

—Te enseñaré cómo se hacen las cosas —expresó Zaeed, dando unos pasos hacia el frente en dirección hacia la gallina.

Shepard simplemente sonrió, y justo en ese momento vio a Zaeed apuntando con sus dedos a la gallina—. Oye tú —exclamó mientras se acercaba más.

Mendori giró su cabeza hacia él, oyéndole continuar—. Eres una estu… —Y nuevamente no pudo terminar lo que tenía en mente. Esta vez, debido a que había sido enviado al otro extremo de la habitación a una velocidad impresionante.

Chocó con dureza contra el muro metálico de la habitación y luego cayó para no levantarse más; un solo cabezazo de Mendori bastó para dejarlo inconsciente—. Diablos —susurró Garrus, impresionado por lo que había visto.

Bueno, no había visto a la gallina moverse, solo a Zaeed siendo despedido aparentemente por nada, pero dedujo que había sido aquella gallina ya que había aterrizado en el piso para continuar picoteando.

Una vez que Shepard finalizó con el calentamiento, giró hacia Garrus y le dijo—. Llévalo devuelta a la lanzadera, yo los alcanzaré enseguida —eso último lo dijo porque sabía que no sería capaz de atrapar la gallina, pero aun así daría su mejor esfuerzo para intentarlo.

— ¿Al menos me dirás lo que está sucediendo? —preguntó Garrus mientras se acercaba al cuerpo inconsciente de Zaeed.

—Cuando regresemos —contestó ella.

Garrus se encogió de hombros y luego colocó el brazo de Zaeed alrededor de su cuello antes de salir y de allí en dirección a la nave de desembarco.

Una vez que en la sala quedaron solo las dos de ellas, Mendori se aproximó a Shepard para decir—. ¿Así que ya has aprendido a respetar tus superiores, eh? *Cló-Cló* —cacareó.

Shepard se tragó el impulso de decirle 'sus verdades', y dijo mientras inclinaba levemente la cabeza y llevaba su mano sobre el pecho—. Sí, Mendori-sama. —El honorifico lo había aprendido de Naruto, quien luego de oír cómo fue el primer encuentro entre ambas, no pudo evitar reír, pero le dijo que para que le cayera mejor, utilizara dicho honorifico al final de su nombre.

Mendori aleteó, pero esta vez por la dicha de ver a un 'tonto' ser humano reconociendo su posición—. Me agradas. Después de todo, no eres como el resto de los descerebrados seres humanos. *Cló-cló.* Tienes algo de inteligencia a diferencia de los demás, la suficiente para aprender buenos modales.

Shepard, con la cabeza gacha, apretó los dientes y pensó—. Estúpida gallina, tan solo espera. Cuando tenga la fuerza suficiente, te haré tragar tus propias palabras. —Seguidamente, la levantó y miró a Mendori—. ¿Es que acaso tu creador no es un ser humano? ¿Él es igual de tonto que los demás?

Si pudiera gruñir, la gallina lo hubiera hecho, pero simplemente cacareó mientras aleteaba con fuerzas—. ¡Nunca vuelvas a comparar a Naruto-sama con los de tu clase! ¡Él es prácticamente una deidad, es un concepto que los de tu clase nunca lograran concebir! *Cló-Cló.* —exclamó la alterada gallina.

Shepard rodó los ojos, y unas palabras se le escaparon involuntariamente—. Ya cállate —susurró, pero Mendori logró oírla—. ¡¿Qué?! —preguntó, pisoteando el piso de forma amenazante.

—No, nada. Solo fue mera curiosidad, Mendori-sama —contestó, suspirando mentalmente al verla tranquilizarse.

Mendori asintió y se volteó—. Pues ya va siendo hora, espero que esto no sea igual de decepcionante que el día de ayer. De tal ser el caso, seré mucho más rigurosa de ahora en adelante. —Esta vez no hubo cacareo alguno, solo las serias palabras de un peligroso y endiablado oponente.

Shepard se limitó a asentir y a preparar sus músculos para la carrera de su vida. Una vez que Mendori notó que Shepard se encontraba lista, se echó a correr hacia una dirección no especifica, seguida de cerca por una muy, y con justa razón, irritada comandante.

Cuatro horas después – Normandía


Cansancio y dolor, eso era en lo único que Shepard podía pensar luego de regresar a la nave. Fueron cuatro horas de ininterrumpida carrera, salvo en las ocasiones en las que Mendori arremetía hacia ella para atacarla.

Naturalmente, le había sido imposible defenderse ante los ataques de la veloz gallina, pero notó sin embargo que su cuerpo iba acostumbrándose muy rápidamente a los golpes de la misma. A tal punto en los que, si bien seguía recibiéndolos, podía aguantarlos mucho más.

Esto se había extendido durante esas cuatro horas, y Garrus se había retirado del planeta —junto con el todavía inconsciente Zaeed— cuando la Normandía envió otra lanzadera para recoger al krogan.

Había obtenido varias contusiones y laceraciones de esta pequeña escaramuza, aunque en la mente de Shepard solo se encontraba el resultado que le daría el entrenamiento de Naruto.

No podía negar que se sentía emocionada en ver sus primeros progresos, pero Naruto le había dicho que no los notaría hasta que se adaptara a sus pesos, los cuales, y sin que Shepard lo supiera, se incrementaban por sí mismos a medida que ella iba adecuándose a ellos.

No exponencialmente, sino gradualmente, lo cual hacía que ella no se percatara de esta 'trampa' que Naruto había colocado en sus herramientas.

Con la mano derecha sobre sus costillas, caminó cojeando en dirección al puente de mando. Allí fue reciba por la voz de Joker, quien le preguntó si había estado luchando contra los segadores sin que lo supieran.

Shepard respondió que había sido un oponente aún más terrible, y siguió caminando, esta vez, en dirección a su camarote. No obstante, antes de llegar, Jacob le había dicho que tenía intenciones de hablar con ella en la sala de comunicaciones sobre el 'paquete' que habían recogido en el lugar de su última misión.

Con un—. Más tarde. —Y—. Envía a Naruto inmediatamente a mi camarote. —Tomó el elevador y se dio una ducha rápida al llegar a su destino.

Una vez que se sintió bien aseada, se dirigió a su armario y se colocó las prendas habituales que utilizaba a bordo de la Normandía. Seguidamente, se dirigió a su sofá y se sentó allí hasta la llegada de Naruto.

Mirando al reloj, Shepard obtuvo algunos tics nerviosos debido a que ya habían pasado treinta minutos desde que había salido del baño, y no había indicios de que Naruto aparecería. Shepard se preguntó qué estaría haciendo como para tardar tanto.

No había una amenaza cercana, tampoco oyó que alguien de la Alianza hubiera subido abordo, mucho menos que hubiera salido a trabajar de súper héroe alrededor de la galaxia o algo por ese estilo.

Inevitablemente, su estado irritable se acrecentó. Gruñendo, se puso de pie mientras pensaba—. ¿Qué es lo que puede estar haciendo? Maldita sea, ¿acaso cree que entrenar con su gallina es sencillo o qué?

Caminó en dirección a la puerta, aun sumida en sus irritables pensamientos, lo cual hizo que no prestara atención a su camino. Por lo tanto, cuando la puerta se había abierto, chocó irremediablemente contra algo que le hizo caer de trasero al piso.

Se sobó el trasero y miró hacia arriba, viendo un rostro muy familiar junto con una mano frente a su rostro. Con un gruñido, Shepard tomó su mano y se puso de pie—. ¿Por qué tardaste tanto? —habló Shepard, mirando a Naruto con aquel sentimiento que la estuvo aquejando desde que se había despertado.

Naruto, rascándose la mejilla, caminó en dirección al sofá de la habitación. A regañadientes, Shepard lo siguió y se sentó en el sofá frente a él, esperando a que hablara.

—Lamento la tardanza, Shepard. Estuve hasta hace unos momentos hablando con Miranda, tenía algo importante que decirme. ¿Recuerdas?

Shepard recordó aquel instante y preguntó con los brazos cruzados—. ¿Y sobre qué?

—Eso, pues…

Minutos antes


Una vez que Naruto había acabado con aquel intenso encuentro que Jack jamás olvidaría, Naruto subió las escaleras rumbo al elevador. Antes de haber llegado a ese lugar en específico, vio a unos sonrojados ingenieros que simplemente no podían mirarlo al rostro.

Todo indicaba que habían oído sus gritos mientras estaban abajo, por lo que les pidió encarecidamente que no hablaran con nadie al respecto, aunque le había enviado un guiño a Daniels, quien naturalmente, se sonrojó aún más, pero no causó mayor repercusión en Donnelly.

Al salir y llegar al elevador, recordó lo que Miranda le había dicho la noche anterior. Por lo tanto, seleccionó su cubierta y caminó hasta su camarote.

Al pasar por el comedor, fue saludado por las personas que solían ocupar ese lugar. Naruto se preguntaba si hacían algo además de eso. También hizo lo posible por ignorar a Gardner, aunque lo miró por el rabillo de su ojo, al igual que el cocinero, lo cual hizo que ambos giraran sus cabezas para ya no verse.

Entonces estuvo frente a la compuerta y ésta se abrió automáticamente, por lo que entró sin mediar palabras. Allí vio a Miranda, sentada detrás de su escritorio y escribiendo en su ordenador.

Miranda se detuvo cuando Naruto estuvo parado frente a su escribió, y giró su silla hacia él—. Gracias por venir; estaba esperándote. —Miranda fue la primera en hablar.

Naruto la vio poniéndose de pie y caminando hacia la parte posterior de su camarote, lugar donde se encontraba un sofá, invitando a Naruto para que se sentara junto a ella.

Naruto asintió silenciosamente, y ya estando allí, tomó asiento junto con ella. La miró a los ojos al igual que ella, viendo que había algo de arrepentimiento en ellos—. Esto es algo que se lo dije a Shepard, y también te lo diré a ti —inició, con un suspiro al final.

Naruto guardó silencio, no queriendo decir nada que pudiera dificultarle más el trabajo de expresar sus pensamientos—. Y-Yo quería disculparme. Al principio, cuando me di cuenta de las intenciones de la comandante, creí que no serías adecuado para esta misión.

Naruto levantó una ceja, pero no abrió la boca y dejó a que Miranda se explicara—. Seguramente estarás pensando. ¿Por qué dices eso si te mostraste muy interesada en mis habilidades, a tal punto de informárselas a tu jefe?

Miranda se percató de que su deducción fue acertada, ya que vio a Naruto asintiendo con su cabeza. Por lo tanto, reanudó—. En realidad, no era entusiasmo; estaba siendo precavida. No te quería cerca de esta nave, y pensé que si se lo informaba al Hombre Ilusorio, entonces hubiera sido capaz de hacer algo al respecto. Y parece que me he equivocado grandemente.

Con una pequeña pausa, continuó—. Antes de decirte por qué, te diré por qué no quería que formaras parte de esta misión.

—Adelante.

Miranda suspiró mientras recorría sus dedos por su frente—. Debes saber que eres alguien muy peligroso, mortífero, un hombre capaz de acabar con nuestros ejércitos por sí solo. —Fueron las palabras que prefirió para iniciar con su discurso.

Naruto se sintió un poco desilusionado por esas palabras, pero Miranda continuó antes de que pudiera hacerse una mala idea—. Lo deduje muy rápidamente cuando te vi luchando contra aquella bestia. Es por eso que no pude evitarme hacerme varias preguntas. ¿Qué es? ¿Cuáles son sus intenciones? ¿Por qué deberíamos de confiar en él? ¿Qué pasaría si solo no estuviera utilizando? ¿Qué podríamos hacer en ese caso? Como podrás ver, tuve muchas dudas en cuanto a la decisión de la comandante para hacerte parte de la tripulación. Pero no dije nada al respecto porque, y no me apena decirlo, temía lo que podrías hacer si eso te molestaba.

Sorprendido, Naruto se limitó a asentir; no sabía que había causado esos sentimientos en ella debido a que nunca indagó mucho en los sentimientos o recuerdos de los miembros de la tripulación.

—Vaya, no sabía eso. Lo lamento —rió al final, rascándose la cabeza.

—No te preocupes, esa es una de las razones por las cuales me di cuenta de que estuve equivocada.

La miró, oyéndola continuar—. Esa ingenuidad tuya no es algo que se vea mucho por estos lares de la galaxia, mucho menos en alguien de tus capacidades. Ni siquiera la comandante es así. Pero no es algo malo, sino todo lo contrario. Esa cualidad tuya hizo darme cuenta de que en realidad no tenías malas intenciones y que en verdad querías ayudar a esta galaxia. Aunque creo que la comandante tuvo mucho que ver. —Esto último lo dedujo.

— ¿A qué te refieres? —preguntó, interesado.

—Ella tiene una chispa, una chispa que hace que los demás estén dispuestos a seguirla hasta al mismísimo infierno —contestó.

—No puedo estar más de acuerdo —agregó el clon, sonriendo levemente.

Miranda también lo hizo y prosiguió—. Pero tu; tú no tienes una chispa, tienes una llamarada. Estoy segura que tú no piensas de la misma forma, pero he de diferir. Desde el momento en que tú te ofreciste a oírme, a pesar de lo que había intentado hacer, me di cuenta de esa otra peculiaridad tuya. Por todo eso, vuelvo a pedirte disculpas, ya que te juzgue sin antes conocerte.

Naruto agitó rápidamente sus manos ya que se sintió algo apenado—. No, también es culpa mía. No había conversado tanto con el resto de la tripulación. Es verdad que no pensé en mi condición, en mi mundo no era extraño ver personas de mi tipo, y por lo tanto, las personas no se hacían tantos problemas con nosotros los shinobi, más si formábamos parte de alguna aldea. Pero aquí es distinto, tuve que explicarme mejor y conversar más con ustedes para que no hubiera malentendidos. Así que yo también te pido disculpas por los problemas que te he causado.

Esta vez se puso de pie y se inclinó en forma de disculpa, cosa que hizo sonreír al operativo de Cerberus—. No hubo necesidad de que hicieras eso, pero supongo que es una tradición tuya. —Lo decía porque todos en la nave ya sabían que las costumbres de su planeta eran bastante parecidas a las de Japón.

Naruto levantó la cabeza y expresó—. Tienes algo de razón, pero no siempre he sido así. Empecé a serlo desde el momento en que tuve responsabilidades; tuve que crecer.

— ¿Fue cuando te volviste el líder de tu planeta?

—Así es, ya no era solo yo, sino todo el mundo.

Miranda asintió y se levantó para regresar a su escritorio—. Eso era todo lo que quería decirte, por el momento. Si en algún momento tengo deseos de hablar nuevamente contigo, te lo haré saber.

Poniéndose de pie, Naruto asintió con su cabeza—. Está bien, suelo estar en el hangar de la nave. Te estaré esperando en ese lugar.

Estuvieron por despedirse, hasta que oyeron la voz de SID—. Como ya han terminado de hablar, he de informarte que la comandante ha solicitado tu presencia en su camarote, Naruto-san.

— ¿Cuánto tiempo?

—Alrededor de treinta minutos.

Naruto suspiró mientras se rascaba la cabeza—. Será mejor que me retire; estará molesta. —Hizo una leve reverencia y salió de la habitación luego de que Miranda le dijera adiós.

Volviendo al presente


—Y hablamos sobre algo por el estilo —dijo Naruto, ya volviendo al presente—. Entonces, ¿para qué me has llamado? —preguntó, levantando una ceja.

Shepard, suspirando y sobándose el cuerpo, contestó—. Necesito que me cures.

Naruto sonrió y habló mientras se ponía en pie, caminando en dirección a ella—. ¿Mendori-chan te ha tratado mal? ¿La trataste de forma respetuosa como te dije? —indagó con una sonrisa, ya parado frente a ella y arrodillándose para acercar sus manos hacia ella.

Shepard rió irónicamente, aunque luego recostó su cabeza por el sofá y cerró sus ojos, estremeciéndose nuevamente al sentir la sensación relajadora invadiendo a su cuerpo. Sin embargo, esta vez había sido distinto, ya que algo de dolor y cansancio permaneció cuando Naruto finalizó con la técnica.

— ¿Por qué aún siento dolor y cansancio? —preguntó, confundida.

Naruto respondió con seriedad—. No puedo acostumbrarte a este método, si lo hago, te volverás muy intolerante al dolor, y eso es algo que afectará de forma negativa a tu entrenamiento. Solamente, y cuando realmente lo necesites, te sanaré por completo. Ahora no hay necesidad de ello; no te encuentras muy herida.

Shepard quiso protestar, pero sabía que Naruto tenía razón. Por tal motivo, suspiró en derrota—. Tú siempre encuentras una forma de hacerme callar —indicó entre suspiros, ahora mirándole a los ojos.

Naruto sonrió levemente y agregó—. Pues tú también. Somos algo parecidos en eso.

Shepard se limitó a sonreír, aunque con el correr de los segundos, se paró de su asiento para decir—. Por cierto, ¿noticias del original?

Negando con la cabeza, el clon contestó—. Ninguna además de la que ya te dije; sigue investigando. Si bien ya detectó a la persona en cuestión, aún no ha visto nada sospechoso como para involucrarse. No quiere hacer ninguna intervención llamativa hasta que llegue el momento oportuno.

Shepard asintió y caminó hacia la salida, seguida por Naruto quien no quiso quedarse atrás—. Pues bien, avísame cuando tengas noticas. Ahora, ¿entrenamos?

El clon sonrió ante la predisposición y Shepard, lo cual le hizo asentir—. Está bien. Prepárate… para sufrir —finalizó riendo entre dientes como un 'loco.'

Shepard tragó saliva y siguió caminando… La recompensa, eso era lo único importante.

Notas:

Y llegamos al final de otro capítulo.

En ese capítulo me concentré en lo que la gente estuvo pidiendo, que Naruto se involucrara más con la tripulación. Espero que haya sido de su agradado las charlas que hubo en el capítulo.

Por cierto, dudo mucho que algo pueda pasar entre Kasumi y Naruto, tal vez Naruto la llegue a ver como una —hermanita— o algo así. Pero deben saber que ella está enamorada de otra persona, si no sabes quién, pues a jugar el juego. :p

Primer Lemon del fic., y si bien fue algo corto, pues espero que les haya agradado. No escribo lemons hace casi dos años, por lo tanto, ustedes dirán su calidad.

¿Creen que estuvo algo forzado? Pues la verdad yo no lo creo, en el canon, Jack le dice a Shepard que si quiere follar, tan solo tiene preguntar. Y pues… xD

Shepard seguirá siendo vapuleada, pero esperemos que pronto vea los frutos de su 'sufrimiento'.

Ah, y desde ahora en más utilizaré la raya en lugar de las comillas, el resto de los capítulos ya han sido modificados.

Eso sería todo, hasta una próxima entrega.
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Summlaris escribió:Los Uchiha han perdido su esencia, han pasado a ser los rock lee de la época. Normal la desbandada de seguidores que sufren.
Los senju son los nuevos uchiha.


Summlaris escribió:los pro-uchihas teneis tanto futuro en este foro como los uchiha contra los senju

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Mensaje #7 por TheMk5000 » Mié Jun 15, 2016 3:18 am

Realmente no soy fan de Mass Effect, pero tu historia es excelente. No tengo mucho que decir por el momento. Suerte.
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Cuando la noche se hace eterna y miras las estrellas que quieren ser infinitas pero a la vez saben que algún día desaparecerán, te vienen a la mente aquellos recuerdos que están grabados en tu alma con soledad, el porqué lo hacemos es confuso, incluso ilógico pero la única verdad es que están ahí atados a nuestro ser, pero el cómo llevemos esta pesada carga llamada pasado es cuestión de cada uno.

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Mensaje #8 por Wbaez93 » Sab Jun 18, 2016 9:54 pm

Capitulo 9

► Mostrar Spoiler
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Summlaris escribió:Los Uchiha han perdido su esencia, han pasado a ser los rock lee de la época. Normal la desbandada de seguidores que sufren.
Los senju son los nuevos uchiha.


Summlaris escribió:los pro-uchihas teneis tanto futuro en este foro como los uchiha contra los senju

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Mensaje #9 por TheMk5000 » Mar Jul 12, 2016 12:57 am

Muy buena actualización, el capitulo es corto pero lleno de significado. Con respecto al entrenamiento, tienes toda la razón, yo soy de la idea de que un buen entrenamiento es aquel que puede resumirse en: Volverte fuerte o morir en el intento. Me asombra, en cierta medida, el inmenso control que tiene Naruto de su poder, siempre usa exactamente lo necesario, comparado con la facilidad con la cual sucumbe a sus instintos, pero es algo que añade interés a la historia. Sin más por el momento. Suerte.
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Cuando la noche se hace eterna y miras las estrellas que quieren ser infinitas pero a la vez saben que algún día desaparecerán, te vienen a la mente aquellos recuerdos que están grabados en tu alma con soledad, el porqué lo hacemos es confuso, incluso ilógico pero la única verdad es que están ahí atados a nuestro ser, pero el cómo llevemos esta pesada carga llamada pasado es cuestión de cada uno.

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Mensaje #10 por Cronista25 » Mié Jul 20, 2016 5:26 pm

Esta Historia la vengo siguiendo desde hace meses con otra de mis cuentas.

Esta increíble, cada episodio lo espero con muchas ansias.


Sigue asi...
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Re: [+18][P][C9] Despertar (Naruto-Mass Effect XO)

Mensaje #11 por uzumakihanabi » Jue Ago 04, 2016 1:54 am

a pesar q la pagina actualizo no pierdes el toque sigue con la historia me gusta ojala q lo avances mas nos vemos.
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Mensaje #12 por Wbaez93 » Mar May 16, 2017 5:57 am

Capítulo 10


"Capitulo 10" | +
Ser Orgánico hablando—. ¿Qué tal?

Ser Orgánico pensando—. Tal vez.

Ser No-Orgánico / Demonio hablando—. No comprendo su orden.

Ser No-Orgánico / Demonio pensando—. Debe estar bromeando.

Técnicas—. Oiroke no Jutsu!

Capítulo 10

Felh Prime


Vigilante, atento, sereno… distraído. Se oyó un suspiro en medio de la oscuridad que era iluminada solo por la luna y las estrellas, un suspiro cargado de añoranza y deseo, pero, sobre todo, preocupación.

—Shepard —un susurro escapó de los labios del responsable que miraba hacia las estrellas, en el lugar donde sentía la presencia de esa mujer que le hacía experimentar sensaciones que no deseaba recordar, pero que no tenía forma de controlar.

Intentó calmar su acelerado corazón, con nulos resultados. Con otro suspiro, se sentó en la cima del generador de escudos de la colonia, observando al pueblo que ahora se encontraba durmiendo con tranquilidad.

—¿Y qué harás? —Oyó una voz en su mente.

—No lo sé. No borraré mi memoria, pero ignoraré lo que ha sucedido; no puedo distraerme de mi misión.

—Está bien, pero, ¿y ahora?

—Me presentaré cuando amanezca, ya tengo una idea de qué hacer. —Dicho esto, hizo un Henge para cambiar sus rasgos y su ropa.

Ahora su cabello era de color negro, sus marcas de la mejilla habían desaparecido, y llevaba puesto un traje de un oficial de alto rango de la Alianza. Había pensado en un nuevo plan, y necesitaría de la ayudar del Almirante Hackett. Sin embargo, tendría que esperar hasta que el sol se asomara en el horizonte.

Su intención era guardar silencio hasta el amanecer, pero la risa de su inquilino le hizo preguntarse qué diría a continuación.

—Por cierto, tú y esa mujer de los tatuajes sí que tuvieron una fiesta bastante 'interesante'. Me pregunto si aquella mujer del traje blanco ajustado será la siguiente.

—No prometo nada, zorro pervertido. —Fue la respuesta del rubio inmortal.

Kurama rió y agregó—. Claro que no, Naruto. Pero eres débil; la carne es tu debilidad, jejeje.

Sabiendo que tenía razón, el Uzumaki se limitó a suspirar y a esperar al amanecer.

Horas después


Los primeros rayos del sol habían iluminado a la colonia, indicando a sus habitantes que tenían que iniciar sus labores. Algunos fueron a la fábrica farmacéutica, otros prosiguieron con sus investigaciones, y los soldados de la Alianza continuaron con la tarea de incrementar las defensas para evitar otro ataque.

Estos últimos se encontraban cerca del cañón antiaéreo, montando algunas piezas que aún necesitaba para estar totalmente funcional.

Entre ellos se encontraba James Vega, un fornido hombre y el segundo al mando.

Una joven mujer con mirada serena, con cabellera negra que estaba atada en una cola de caballo, además de tez blanca y ojos azules; su nombre era Kamille.

El otro era un hombre de tez oscura, cabellera marrón y cicatrices alrededor de su rostro. Su nombre era Mason, y era el novio de Kamille.

Uno de ellos tenía una mirada ciertamente arrogante, pero también despreocupada. Era rubio y de ojos cafés; su nombre era Essex.

Milque era otro de los presentes; con cabellera negra y una expresión que parecía la de un cobarde, pero que tal vez podría interpretarse como la de una persona cautelosa.

Nicky era un joven de cabellera corta y de color café, llevaba lentes que ocultaban su tímida personalidad.

Toni era el capitán del equipo; un hombre alto y con intimidantes rasgos definidos que sus subordinados describían como los de un "duro hijo de puta".

También se encontraba una antropóloga asari llamada Treeya Nuwani, quien no formaba parte del equipo de la Alianza. Sin embargo, se podía notar una cierta 'tensión amigable' entre la belleza azulada y James Vega.

—¡Vamos, señoritas! Quiero este cañón funcionando para el final del día —exclamó el capitán mientras observaba a sus subordinados trabajando; les hubiera ayudado, pero tenía que asegurarse de que cada uno hiciera su parte adecuadamente, ya que estaban manejando un arma sumamente delicada y costosa.

—Oiga, capitán —habló Nicky a través del comunicador desde la cima del cañón, con su omniherramienta encendida mientras presionaba algunas de sus funciones.

—¿Qué sucede, Nicky? —Toni preguntó, mirando hacia arriba.

—Parece que hay algunas interferencias con la antena. ¿Podría ir fuera de la colonia y ver si su omniherramienta recibe los datos que le enviaré?

El capitán suspiró—. Está bien; ya regreso. Y ustedes, no se detengan. —Les dedicó una última mirada a sus subordinados, quienes asintieron mientras le veían voltearse y alejarse.

Pasados unos minutos, Treeya se había asomado desde el punto de control y miró hacia abajo para decir—. ¿Y el capitán?

Kamille se detuvo para contestar—. Ha salido, volverá en unos minutos.

La asari no tuvo más remedio que decir—. James, necesito que vengas.

El mencionado asintió y subió las escaleras hasta ese lugar—. ¿Qué sucede?

—Es el canal de la Alianza; están enviando un mensaje.

—Me pregunto que necesitarán. —El teniente oprimió un botón del panel, e instantáneamente apareció en una pantalla la imagen de una persona que le hizo ponerse firme y saludar.

—¡Almirante Hackett, señor! —exclamó en posición de saludo militar.

—Descanse, soldado.

—¿A qué le debo este honor, señor? —indagó mientras regresaba a su posición inicial.

—Esperaba al capitán Toni, pero no es relevante puesto que se trata de una conversación informal. Solo quiero informar que un supervisor de la Alianza llegará a la colonia en este día; espero que lo reciban adecuadamente.

—Si no es una molestia, ¿Por qué envían a un supervisor?

—Realizará un informe sobre la colonia. Si bien el desempeño ha sido remarcable, tenemos la duda de que si las defensas actuales serían suficientes contra otro posible ataque. Ese hombre nos informara sobre ello en su reporte.

—Entendido, Almirante. ¿Cuál es su nombre?

—Menma Namikaze. —El almirante prosiguió a revelar una imagen de la persona en cuestión.

James y Treeya prestaron atención y vieron a una persona que se veía más joven que el teniente. Tenía la cabellera y los ojos de color negro, la piel algo bronceada, y una seria expresión que transmitía sabiduría. También llevaba un uniforme de alto rango de la Alianza.

—Entendido, señor. Solo una última pregunta, ¿alguna recomendación?

Le vio dudando, casi como si no supiera qué responder; lo hizo de igual forma—. Eso deberás descubrirlo por tu propia cuenta, teniente. —No esperó respuesta y finalizó la comunicación

Suspirando, el hombre mayor miró hacia su derecha para oír lo siguiente—. Lo siento, Almirante. Parece que lo forcé más de lo debido. —Se disculpó un clon del rubio; este se había teletransportado a esta ubicación para solicitar de su ayuda.

—No te preocupes, esto es por el bien de esa colonia. Tan solo no supe qué responder, ya que, lastimosamente, aún no te conozco en detalle.

—Ya tendremos tiempo para ello, señor —aseguró el clon.

—Es bueno oírlo. Por cierto, acabo de entregar los planos a una persona, estoy seguro de que Shepard se llevara una sorpresa cuando lo vea.

—Excelente, entonces ya no le quitaré más de su tiempo. Nos volveremos a ver en la Tierra, adiós.

El clon desapareció en una nube de humo, y Hackett, luego de borrar los registros de la conversación con James, fue a su camarote.

Mientras tanto, el teniente se había volteado y mirado a la antropóloga para decirle algo, pero fue incapaz, ya que lo habían llamado desde el exterior.

Salió allí, y vio que se trataba Nicky, quien señalaba hacia el cielo mientras decía—. Una nave de desembarco de la Alianza.

James miró hacia allí—. Ha llegado más pronto de lo que había imaginado —susurró antes de transmitir por el comunicador—. Escuchen todos, la alianza ha enviado a un examinador quien decidirá si necesitamos más recursos para proteger a la colonia. Si lo hacemos bien, podrían dar fondos para mejorar el escudo o incluso para instalar otro cañón.

—Entonces vamos a recibirlo —agregó Kamille, cosa que hizo asentir a los demás.

El sequito de soldados, la arqueóloga asari, y varios colonos curiosos se aproximaron a la nave que había aterrizado a pocos metros de la imponente barrera protectora.

Como James les había explicado la situación, los soldados se pararon en posición de bienvenida e hicieron un saludo militar mientras que el teniente se acercaba a la compuerta de la aeronave.

La puerta se abrió y James saludó cuando vio al hombre descender—. Señor.

—Descanse —contestó el 'inspector' mientras ponía pie en tierra firme, mandando a descansar al resto de los soldados.

James aprovechó para hablar—. Señor Namikaze, el Almirante me ha informado de su llegada hace unos pocos minutos. Disculpe que lo recibamos de esta manera, pero no pensé que llegaría tan pronto.

—No se preocupe, tales trivialidades no afectaran a mi juicio. —Fue su respuesta antes de caminar hacia la entrada, lugar donde los curiosos le observaban.

Los soldados rompieron filas y siguieron a sus superiores de regreso a la colonia mientras la 'aeronave' despejaba y rápidamente se perdía en el cielo. Habla sido nada más que una ilusión, una que se la había aplicado a cada uno de los habitantes mientras dormían.

Ya había examinado la colonia detalladamente con anterioridad; no obstante, pretendió que la información proveída por James acerca de la colonia era nueva para él. No hubo necesidad de explicar sobre el ataque de la Manada Sangrienta, ya que el teniente asumió que era una información que ya conocía; tal era el caso debido a que Hackett le había comentado tales detalles a su clon.

A medida que se adentraban, Naruto preguntó—. ¿Estás al mando de esta operación?

—Lo siento, señor. Ese sería el capitán Toni. Actualmente se encuentra en el otro extremo de la colonia, pero ya le hemos informado de su llegada; le recibirá cuanto antes.

'Menma' agradeció la información y esta vez solicitó un lugar donde pudiera establecerse, a lo que el moreno le pidió que le siguiera.

Entre la multitud que seguía preguntándose quién era el recién llegado, había un hombre con cabello marrón y una gorra roja, barba en forma de candado, y gafas de sol negras.

Este hombre reflexiono para sí mismo—. ¿Quién será y qué hace aquí? Tendré que investigar y luego informárselo a los Recolectores y al Hombre Ilusorio.

Se separó de la multitud y aprovechó para ir a la torre de control para buscar algo de información.

'Menma' giró su cabeza en su dirección, entrecerrando los ojos al saber sus intenciones. No haría nada aún; aún no era el momento de actuar.

—Por aquí, señor. —Señaló el teniente hacia los cuarteles.

Al llegar, el hombre fornido le indicó una habitación, el lugar donde Naruto rápidamente acomodó lo poco que había traído, o, mejor dicho, creado.

James y sus compañeros le observaron en silencio hasta que le vieron mirando fijamente al teniente, específicamente, a una medalla en su armadura que decía "Normandía por siempre".

—Esa medalla… —habló el pelinegro con un dedo en su barbilla—. La SSV Normandía, ¿cierto?

—Eso es correcto —contestó el teniente.

—¿Eras miembro de la tripulación? —Conocía la respuesta, pero prefería entablar conversación y tener algo con qué distraerse hasta que decidiera que era el momento de actuar.

James sonrió y miró hacia la medalla—. En realidad, no, pero respeto mucho a la Comandante Shepard. —Hizo una pausa y miró directamente a los ojos del interrogador—. Tampoco la he visto en persona, pero su fama, como ya lo sabes, es bien conocida en la Alianza. Bueno, estoy siendo considerado; en toda la galaxia.

—Es verdad, la comandante es una fuente de inspiración para todos aquellos que aspiran a ser formidables soldados como ella —replicó Naruto, dejando sus cosas y poniéndose de pie.

—Es una lástima que haya fallecido —agregó el fornido soldado de la Alianza, suspirando con tristeza al final.

El Uzumaki se volteó y caminó hacia la salida, el lugar donde el resto del pelotón le dio un saludo. Se detuvo allí para decir—. Ella no está muerta. Hace poco estuvo en la Ciudadela. —Dicho esto, salió de la habitación.

—¿En verdad? —preguntaron todos al unísono, con los ojos bien abiertos debido a este pedazo de información que hasta ahora desconocían.

El Jinchūriki se volteó hacia ellos—. Sí, hace poco estuvo en la Ciudadela para discutir algunos asuntos de los cuales no estoy al tanto. Información clasificada.

—Solo puedo asumir que fue una reunión para el beneficio de la galaxia —habló James, inflando el pecho debido al orgullo que sentía.

El pelinegro sonrió—. Tu admiración hacia la comandante no es ninguna broma. Algunos creerían que eres un fan o algo así.

Sus compañeros de equipo rieron ligeramente, pero el teniente de su equipo no se sintió molesto—. Podría sonar de esa manera, pero no me siento avergonzado de demostrar respeto por alguien que ha salvado la vida de millones de personas. Estoy orgulloso de seguir ese ejemplo.

Naruto miró a sus ojos, y por poco libera un silbido al ver el brillo de orgullo en ellos. No había pensado que Shepard fuera tan admirada, pero no era algo muy extraño; sus hazañas eran sin duda alguna dignas de admiración.

Dejó aquello a un lado y continuó su caminata hacia la salida—. ¿Podrían enseñarme el resto de las instalaciones?

—¡Sí, señor! —Hicieron un saludo y caminaron detrás de él, mientras que James a su lado.

Cuando salieron de los dormitorios, el teniente y sus compañeros se encargaron de darle un tour detallado. Le enseñaron los puntos que pensaron que serían de su interés, como la sala de control, el cañón antiaéreo, la planta que se encargaba de generar y mantener los escudos, la fábrica farmacéutica, e incluso un campo de tiro.

Naruto agradeció el paseo, pero preguntó si la colonia contaba con un espacio abierto donde pudiera estirarse un poco.

James le recomendó el parque, a lo cual 'Menma' le dijo que estaría agradecido si podía mostrarle el camino.

Una vez allí, los presentes observaron al visitante realizando algunos estiramientos de calentamiento antes de iniciar con su entrenamiento. Decidió hacer esto debido a que ya había identificado al problemático.

Además, pensó que tal vez estaría en este planeta durante un largo rato, y no quería estar sin hacer nada durante su estadía. Entrenar siempre le mantenía la mente despejada, y quería pensar en cualquier cosa que no fuera Shepard. Se sentía ansioso, anhelaba con volver a verla, hablar con ella, reír con ella, acariciar y oler sus dorados cabellos, tocar su piel, y besar sus labios.

—No.… —Se recriminó el Uzumaki por sumergirse en aquellos recuerdos; sacudió su cabeza y siguió lanzado golpes, esta vez a una velocidad que dejaba atónitos a las personas en el parque.

El haberse sumergido en aquellos pensamientos hizo que perdiera control sobre su poder e hiciera movimientos que no hubiera hecho en situaciones normales.

Afortunadamente, no había sido nada muy extravagante, y aquel hombre problemático tampoco se encontraba cerca. Aun así, disminuyó el ritmo para no atraer mayor atención.

A pesar de haberlo hecho, notó que una niña rubia con prendas deportivas se había acercado hacia él—. Wow, ¿Cómo puedes lanzar golpes tan rápidos? ¿Acaso eres un luchador profesional?

El Uzumaki sonrió apenado; había llamado la atención innecesariamente porque no pudo controlar sus sentimientos.

Esta vez disminuyó aún más ritmo y contestó—. Se podría decir que sí. Mi especialidad es el combate a cuerpo a cuerpo.

—¿Eres tan fuerte como James? —continuó la niña.

El Namikaze se detuvo por completo, miró a la niña y luego al teniente, quien había tronado sus nudillos por algún motivo. Tal vez porque se había sentido interesado luego de verle lanzar tales golpes; seguramente quería probarse a sí mismo.

—No lo sé, nunca le he visto pelear —contestó el 'pelinegro'.

James se aproximó—. Entonces deberíamos probarlo, ¿cierto, April? —preguntó el teniente mirando a la niña rubia antes de mirar de vuelta al visitante—. ¿Qué dice, señor?

La niña se volteó hacia fornido hombre y luego hacia Naruto, mirándole con una sonrisa que decía que aceptara.

El Uzumaki, sin embargo, se rascó la mejilla—. No lo sé. A veces no puedo controlar mi fuerza. —No lo dijo presumiendo, lo había dicho con mucha inocencia, puesto que esa era la verdad.

Shepard era ejemplo de ello, también cuando casi termina destruyendo la nave prisión Purgatorio.

—Oh, pareces muy confiado de tu fuerza. Ahora sí tengo deseos de luchar contra ti —habló el teniente con una sonrisa.

Detrás de ellos, sus compañeros de equipo se encontraban conversando. Algunos decían que, si bien el visitante era rápido, no creían que sus puños tuvieran la fuerza necesaria debido a su complexión física.

Mientras que otros, como Nicky, dijeron que su velocidad podría ser suficiente para opacar la fuerza bruta de James.

Algunos pensaron lo mismo, así que decidieron apostar por el ganador, todo esto sin que Naruto aceptara aún.

La antropóloga asari se había acercado luego de observar que gran parte de la colonia se dirigía al parque. Les oyó decir que habría un combate amistoso entre el 'héroe' de la colonia contra el recién llegado.

La asari estaba algo cansada de sus investigaciones, así que decidió despejar la mente al observar este combate.

Era extraño que un simple combate atrajera a tanto público, pero además del entretenimiento que podrían sacar de él, había algo en el visitante que llamaba la atención de los colonos.

No sabían lo que era, pero en sus corazones sentían una sensación de tranquilidad y seguridad. No lo expresaban en el exterior, ya que les era difícil explicar qué era lo que sentían.

Pensaban que tal vez era el hecho de que, por ser un enviado de la Alianza, entonces se podría aumentar las defensas de la colonia. Pero nuevamente, no podían estar seguros.

El público había formado un gran circulo entre los luchadores, quienes se miraban los unos a los otros; uno de ellos se mostraba emocionado, mientras que el otro, dudoso.

Naruto finalmente suspiró y se colocó en la posición de su Taijutsu—. Está bien.

James sonrió y se colocó en una posición de boxeo, una parecida a la de Shepard, pero con mayores aberturas.

April también sonrió, aunque la sonrisa desapareció de su rostro cuando oyó la voz a su madre, llamada Christine, gritando entre la multitud que dejara de hacer travesuras. La niña no tuvo más remedio que correr en esa dirección para evitar que su madre la regañara.

Antes de que la lucha iniciara, el teniente expresó al ver la posición en la que se encontraba—. Parece que conoces artes marciales. ¿Eres de algún país asiático?

—No —contestó Naruto—. Tan solo me gusta utilizar mis pies al luchar.

—Ya veo. Señor, si no es mucha molestia, ¿podría hacerte algunas preguntas mientras luchamos?

—Llámame Menma. No me gustan las formalidades. Y siéntete libre de hacer las preguntas que desees —contestó el Uzumaki.

—Muy bien, veamos si puedes bailar y hablar al mismo tiempo. —Tronó sus dedos una vez más antes de lanzar un potente golpe hacia el rostro del Namikaze, el cual bloqueó con suma facilidad.

—Creo que puedo hacerlo —replicó antes de empujar su mano hacia un lado.

—De eso estoy hablando —agregó James, esta vez lanzando una gran cantidad de golpes que impactaban con fuerza descomunal contra las rápidas palmas del enviado de la Alianza.

Los colonos estaban sorprendidos; les resultaba increíble que alguien que no tenía un cuerpo tan voluminoso como el de James fuera capaz de bloquear aquellos golpes que a más de uno les hubiera roto sus huesos.

Esta vez Naruto utilizó sus pies para cortar la distancia, lanzando suaves pero rápidos golpes, los cuales el teniente bloqueaba con tranquilidad—. Estos golpes no me harán nada.

—Tan solo estoy calentando —continuó el pelinegro con una sonrisa.

Vega devolvió la sonrisa antes de poner una seria mirada—. El capitán Toni no te lo ha preguntado aún, pero estoy seguro de que desea hacerlo. —Miró a su izquierda, viendo que el capitán finalmente había llegado; también le vio preguntando a sus compañeros de equipo qué estaba sucediendo.

El teniente volvió a mirar hacia el frente y continuó—. Así que, ¿Cuál es la verdadera razón por la cual te envió la Alianza? No creo que te enviaran para observar las defensas, ya que solo han pasado unas semanas desde que nos enviaron el cañón antiaéreo; aún seguimos instalándolo. Además, no tienes la apariencia de ser un simple observador. —Nuevamente lanzó golpes, los cuales Naruto bloqueó sin ponerse a sudar.

Los compañeros de James prestaron mayor atención, especialmente el capitán.

—Tienes razón —replicó Naruto, esta vez lanzando golpes que ya no eran tan suaves, aunque todavía no eran un inconveniente para el soldado de la Alianza—. Me enviaron como refuerzo. Tenemos información de que la Manada Sangrienta planea una misión de rescate. Ya sabes, para recuperar a un prisionero que se encuentran en esta colonia.

Los murmullos fueron audibles ante esa declaración, varios preocupados al rememorar el ataque de los mercenarios hace unas semanas atrás.

James notó aquello, y esta vez aumentó su paso—. ¿Por qué la Alianza piensa que nosotros no somos suficientes para lidiar con ellos?

Naruto movía su cabeza de un lado al otro para esquivar los golpes de su rival—. Nadie duda de sus habilidades. La Alianza solo quiere evitar bajas, especialmente la de civiles.

James asintió, y esta vez intentó golpear al pelinegro en su estómago, pero el Uzumaki había girado en torno a su puño para ponerse detrás de él y patear su espalda con la fuerza suficiente para hacerle perder el equilibrio.

El fornido hombre cayó al suelo, pero rápidamente se giró hacia atrás e intentó ponerse de pie, solo para caer de vuelta cuando su oponente le propinó una patada en su mejilla derecha.

Los colonos y los miembros de su equipo abrieron sus bocas con preocupación, ya que habían visto su cabeza golpear duramente el suelo, rebotando una vez y golpeándose otra vez.

Naruto retrocedió para darle su espacio, y James, adolorido, sacudió su cabeza y se puso de pie con lentitud—. Este sujeto… Él podría matarme con uno de sus golpes. —Finalmente se había dado cuenta de su extraordinario poder, pero también notó que estaba conteniéndose. Eso le hizo concluir que, de quererlo, entonces le hubiera asesinado hace un buen rato.

Esto no le causo temor, más bien aumentó su emoción. Uno no siempre podía encontrarse con alguien tan fuerte como para asesinar a otro ser humano de un solo golpe, además de un Krogan. Este era un buen momento para aumentar la resistencia de su cuerpo, y James estaba dispuesto a resistir tantos golpes como pudiera.

Cuando logró ponerse de pie, se limpió la sangre que caía de la comisura de sus labios. Sonrió con emoción y esta vez cargó hacia Naruto, lanzando la mayor cantidad de golpes con la mayor potencia que sus brazos le permitían.

El Namikaze había intuido lo que quería; si endurecer su cuerpo por medio de sus golpes era lo que buscaba, con mucho gusto le daría los golpes que buscaba.

Naruto siguió esquivando sus golpes durante al menos dos minutos, oyendo las palabras de aliento de los colonos para que lograra conectar al menos un golpe. Los presentes ya se habían dado cuenta de que el recién llegado no era una persona ordinaria, así que un golpe conectado sería más que suficiente para que estuvieran conformes.

Pero, aunque el teniente trató y trató, le fue imposible; su oponente era demasiado veloz, ágil, y perceptivo. Nada de lo que James intentaba era suficiente para que el recién llegado bajara su guardia.

Jadeando entre golpe y golpe, el teniente preguntó—. Tú no eres un soldado normal. ¿Eres N7? —Tenía todas las aptitudes de uno, tal vez esa era la razón por la cual había tanta diferencia entre ellos.

Sus compañeros solo ahora consideraron esa opción, mientras que los colonos ignoraban el significado de ese rango. Pero una rápida explicación por parte de Kamille a uno de los colonos hizo que esta información se transmitiera rápidamente y finalmente todos entendieran por qué el héroe de la colonia estaba teniendo tantos problemas.

La declaración del enviado de la Alianza, sin embargo, les tomó por sorpresa—. No, no lo soy… —Esquivó otro golpe y utilizó una contra para golpear la barbilla de James, el cual por poco y lo noquea.

Su determinación era lo único que le separaba del mundo real del mundo de los sueños, así que, con una sacudida de su cabeza, prosiguió con su asedio.

Naruto continuó su declaración, una vez más moviéndose de un lado a otro—. Soy parte de una nueva rama de la Alianza. Es relativamente nueva, pero mucho más exigente que N7.

James levantó una ceja—. ¿Más exigente? Nunca había oído algo así. ¿Cómo se hacen llamar?

—Es información confidencial.

—¿Confidencial? —preguntó el Vega extrañado, lanzando golpes que eran cada vez más débiles.

—Piensa en la cantidad de egresados del programa N7, y por cual motivo algunos son incapaces de graduarse. Ahora, piensa lo mismo en una prueba más exigente…

James pensó en las bajas, y concluyó que, tal vez, la Alianza seguía analizando la viabilidad de este nuevo programa. Si las bajas eran mayores al programa N7, y las graduaciones obviamente menores, no era descabellado pensar que la Alianza no quería que hubiera personas que supieran sobre esto y se registraran para participar en algo que podría ser sus sentencias de muerte.

Ya entendiéndolo, el teniente continuó—. Entonces, ¿cuantos más se han graduado de ese programa?

Naruto puso una mirada seria—. Soy el único, el resto ha muerto. Como verás, es por eso que la Alianza no quiere que nadie sepa sobre esto. No podemos darnos el lujo de perder a nuestros soldados, especialmente luego de la Batalla de la Ciudadela.

Todo lo que había dicho fue mentira, pero tenía que mantenerse en su carácter. Además, si bien dicho programa era inexistente, Naruto tenía la intención de crearlo cuando la Alianza Galáctica se instituyera. Pero eso tendría que esperar hasta que todos los bandos llegaran a un acuerdo.

—Vaya, debe ser difícil saber que eres el único que ha aprobado —continuó James, cubriendo su rostro con sus grandes brazos para evitar ser noqueado.

Naruto, sin embargo, golpeaba los lugares que había dejado desprotegido, dejándole dolorosos moretones—. Tal vez… —contestó, aumentando la velocidad de sus puños, lo cual hizo que tuvieran una apariencia como si fueran varios, cada uno impactando sin misericordia en el cuerpo del fornido hombre.

El público se sorprendió, pero también se preocupó; no creían que fuera a matarlo, pero pensaban que podía herirlo severamente.

Por tal motivo, el capitán Toni dio un paso hacia el frente para detener la batalla, pero se detuvo cuando vio al recién llegado dar un paso hacia atrás.

—Interesante… —habló 'Menma' con una sonrisa en su rostro—. Sigues despierto a pesar de esos golpes, cualquier otro hubiera quedado inconsciente hace un buen rato.

Esta vez, todos vieron que las piernas del Vega se tambalearon incontrolablemente, y finalmente había caído de rodillas al suelo, jadeando debido al dolor que sentía en cada uno de sus músculos—. Este sujeto… —pensó James en shock mientras levantaba su cabeza con extrema lentitud—. No es humano. — No sentía temor, solo sorpresa porque no podía creer que un humano pudiera lanzar golpes tan fuertes sin el uso de una armadura.

No creía que no fuera un humano en realidad, fue tan solo una declaración para explicar la procedencia de tan inusual poder.

El resto de los soldados se le acercaron, le ayudaron a ponerse en pie, y observaron con sorpresa las marcas de puñetazos que tenía alrededor de todo su cuerpo. El que siguiera despierto luego de esa brutal paliza era una hazaña remarcable.

Naruto no pensó que se hubiera excedido, es más, pensaba que se había contenido más que el clon que había entrenado con Shepard el día anterior. Eso creía el Uzumaki, pero la verdad era que sus golpes tuvieron igual o incluso más fuerza; en lo único que se había contenido fue en la demostración de su Taijutsu.

Como vio que se lo iban a llevar, el Namikaze miró hacia la multitud, específicamente hacia un hombre con una gorra y con barba que le miraba con sorpresa.

Dejó de mirarle, puesto que oyó la jadeante voz del teniente—. E-Esperen. —Sus amigos se detuvieron y lo voltearon hacia el visitante.

—¿Sucede algo, James? —preguntó Naruto.

El mencionado sonrió—. En realidad, no, tan solo quería agradecértelo. Quería que me dieras una paliza, y eso fue lo que hiciste.

—La expresión que tenías en tu rostro no me dio a pensar otra cosa… —Hizo una pausa, viéndole asentir con su cabeza, y continuó—. Como dije, cualquier otro hubiera quedado inconsciente. Así que cuando regrese a la tierra, hablaré con al Almirante Hackett para que seas considerado en el programa que te mencioné. Tienes las aptitudes para intentarlo, pero claro, tú tendrás la última palabra.

—Agradezco la oferta, pero ahora mismo me siento a gusto en este lugar. Aún no tengo intenciones de irme. —Esto lo dijo mirando súbitamente hacia la antropóloga, quien le observaba con preocupación.

Naruto entendió sus motivos, así que no intentaría presionarle—. Está bien, pero la oferta estará disponible, siempre y cuando usted tenga las intenciones de mejorar. Ahora, si me disculpan, iré a dar una vuelta.

James intentó hacer un saludo militar, pero como no pudo se limitó a asentir con su cabeza mientras le veía alejarse.

La multitud finalmente se dispersó, y los preocupados camaradas de James lo llevaron a la enfermería mientras le preguntaban cómo se sentían los golpes de ese extraño hombre, cuestiones a las que solo pudo responder con una adolorida sonrisa; había llegado a su límite, después de todo.

Mientras tanto, el operativo de Cerberus caminaba hacia una zona donde podría ponerse en contacto con los recolectores—. Este sujeto me da mala espina. ¿Qué tal si lo enviaron a por 'eso'? —reflexionó mientras la imagen de un artefacto dorado se le venía a la mente.

Caminaba en un espeso bosque en silencio, sintiendo que la temperatura había descendido considerablemente. Era inusual, ya que el clima de este planeta era tropical.

Llevó sus manos cerca de su boca, e intentó calentarlos con su aliento mientras miraba hacia los lados, ahora notando que una neblina lentamente cubría la zona.

—¿Q-Qué está sucediendo? —pensó asustando, esta vez deteniéndose ya que juraba que podía sentir que algo le acechaba.

—¡¿Quién anda ahí?! —gritó exaltado, girándose de un lado al otro, pero era incapaz de ver nada en lo absoluto debido a la espesa neblina.

—Messner… —resonó una voz en el bosque.

El dueño de aquel nombre por poco y salta del susto, pero siguió en alerta, mirando de un lado a otro por si tuviera que defenderse.

—Yo sé cuáles son tus intenciones, Messner —prosiguió la voz, esta vez susurrando al oído del mencionado.

Esta persona cayó al suelo por el susto que se había dado, retrocediendo con sus manos al pensar que aquella persona se le iba a aparecer, pero no había visto a nadie aún.

—¿Q-Quién eres? ¿Q-Qué quieres? —interrogó, y fue entonces cuando lo vio.

Sus ojos se abrieron como platos, ya que como si nada, una persona rubia, alta, y con marcas en las mejillas, se materializó justo frente a él, haciendo que liberara un grito sordo.

Aterrado por la falta de sonido, intentó llevar sus manos a su cuello, pero esta vez se topó con la incapacidad de mover siquiera sus propias extremidades.

Sus ojos se movieron como nunca antes, no queriendo hacer contacto con aquellos ojos azules que parecían ser capaces de mirar a través de su alma.

Pero fue inevitable, puesto que su órgano visual también se había congelado, exactamente hacia el frente, haciendo contacto con aquellos ojos que no hubiera querido ver.

Ya no podía preguntar, investigar, o incluso suplicar, solo podía esperar a que este enigmático individuo declarara sus intenciones.

Le vio dar una media vuelta y levantar sus dedos, moviéndolos hacia adelante, lo cual hizo que el cuerpo de Messner flotara en dirección a él y siguiera sus pasos.

El corazón del 'mercante' latía con tal fuerza que parecía que se golpeaba contra su pecho. Era una presión sofocante, insoportable, enloquecedora.

—¿Sabes? Debería asesinarte ahora mismo y ahorrarme los problemas —habló el rubio, prosiguiendo con su caminata.

Los labios del castaño temblaron, mas no pudo abrir su boca debido a aquella invisible aura que le rodeaba.

—Pero estás de suerte, asesinar ya no es una de mis aficiones. Así que… —El Uzumaki se detuvo, dejó caer a su captivo, y se volteó hacia él.

El castaño finalmente sintió movilidad en sus extremidades, motivo por el cual se dio la vuelta y corrió en dirección a la colonia, pero se detuvo abruptamente cuando vio al extraño hombre apareciendo frente a él.

Gritó del miedo, y esta vez corrió en otra dirección, pero Naruto volvió a aparecer frente a él, esta vez moviendo sus dedos hacia abajo, forzando que el cuerpo de Messner se pusiera de rodillas—. Quieto.

—¿Q-Qué es lo que quieres? —preguntó el operativo de Cerberus con mucha cautela.

—Es bueno que preguntes. —Dicho esto, el rubio chasqueó sus dedos, cambiando el lugar donde se encontraban.

Ahora se encontraban en otro planeta, observando a una imagen de Messner recogiendo un artefacto alienígena de color dorado junto con varios soldados de Cerberus, quienes pusieron el artefacto en una lanzadera para luego dejar el planeta.

—¿Q-Qué? —El castaño pensó con confusión, preguntándose cómo eran capaces de ver este recuerdo. No preguntó, ya que el rubio había desaparecido misteriosamente.

Seguidamente observó una imagen de su llegada a la colonia y posterior instalación de aquel mismo artefacto en una remota zona en el bosque del planeta.

La visión se detuvo, y esta vez podía ver la seria mirada del rubio.

—Pu-puedo explicarlo. —Intentó excusarse.

—No hace falta, ya lo sé todo… Jack Harper, me has engañado. —Esto último lo había murmurado.

Ahora conocía la verdad; no era cierto aquello de que este Messner podría estar indoctrinado y que por ello el Hombre Ilusorio les había informado de los acontecimientos.

La verdad era que Jack Harper sabía que no estaba indoctrinado, es más, era él quien había enviado a este hombre a esta colonia y le dio la ubicación del artefacto alienígena.

Lo que Naruto no sabía era por qué lo había dicho; de no haberlo hecho, entonces la misión hubiera continuado y él obtenido lo que fuera que estaba buscando. ¿Tal vez lo hizo por la marca del Hiraishin que le había puesto y el temor de que tomara represalias en caso de que se enterara de lo sucedido en esta colonia?

Haría las preguntas respectivas cuando esta misión se acabara, ahora tenía que lidiar con la persona que tenía en frente.

Por tal motivo sacudió su cabeza y dio un paso hacia el frente, notando que el enviado de Cerberus los dio hacia atrás.

Sabiendo que nuevamente intentaría huir, Naruto apareció frente a él y lo agarró del cuello de su camisa para levantarlo hasta su altura.

El castaño sacudió sus piernas, pero no pudo hacer nada más ya que lentamente sintió que todo su cuerpo nuevamente se endurecía.

Como se había quedado quieto, Naruto habló—. No te asesinaré, pero haré algo moralmente incorrecto. Aunque será mejor que la muerte.

—¡No! ¡Por favor, no! ¡No lo hagas! —En su mente solo estaba la idea de que lo dejaría incapacitado con sus poderes bióticos; prefería morir antes que convertirse en un discapacitado.

El Uzumaki no le prestó atención e inició con su acción. Sus ojos brillaron, y los del hombre también, expandiéndose en un haz de luz que rápidamente le envolvió y luego desapareció tan rápido como había aparecido.

Lo liberó, y Messner cayó de rodillas, tosiendo estrepitosamente mientras intentaba distinguir el lugar donde se encontraba, pero le era difícil ya que todo le era muy luminoso.

Su vista lentamente se había enfocado, y fue entonces cuando pudo ver a alguien con pantalones y camisa azules arrodillándose frente a él—. Oye, ¿te encuentras bien?

Miró hacia a la fuente de la voz y reconoció al hombre que la Alianza había enviado—. Tú… ¿Qué hago aquí? —Messner gruñó al final debido a un fuerte dolor de cabeza.

—No lo sé, yo salí a recorrer la colonia, hasta que te vi y luego te desplomaste. ¿Tienes alguna enfermedad? —Le tendió la mano y le ayudó a levantarse.

Messner sacudió su cabeza debido al dolor, pero luego en señal de negación—. No, no es eso… Espera, ya recuerdo qué estaba haciendo aquí. —Al final casi se muerde la lengua porque casi había revelado un 'secreto', uno que podía hacer que terminará en una fría y oscura prisión de la Alianza.

'Menma', notando su silencio, retrocedió y reveló una ligera excavación donde podía verse un objeto brillante sobresaliendo—. Tú estabas intentando quitar eso, ¿no? —preguntó, apuntando hacia ese misterioso brillo sobresaliente.

El castaño se puso nervioso, pero no pudo decir nada ya que vio al soldado de la Alianza arrodillándose y mirando hacia esa excavación—. Veamos que tenemos aquí. —Fingió examinarlo y hacer un gesto de sorpresa cuando 'descubrió' de qué se trataba.

—Ya veo, esto es un mineral precioso. ¿Acaso estabas intentado extraerlo sin autorización? ¿Sabías que todos los recursos naturales que se encuentran en un planeta colonizado por humanos pertenece a la Alianza y que su extracción sin autorización es un delito? ¿Sabes lo que eso significa?

—Por favor, no me envíe a prisión. Sí, es verdad, estaba intentando extraerlo. Pero no era para mí beneficio. —Se excusó Messner con una expresión nerviosa.

—¿Eh? ¿Qué estás diciendo? —cuestionó el pelinegro.

El castaño suspiró—. Vine a este planeta con la intención de conseguir algo de dinero para el orfanato donde crecí; quería darles algo en forma de agradecimiento. Fue entonces cuando me encontré eso y pensé que podría conseguir más dinero.

—Los orfanatos de la tierra cuentan con financiamiento de la Alianza; no es necesario que aportes nada —replicó el 'soldado'.

—Es, verdad, pero no todos los orfanatos reciben el mismo financiamiento. Por eso quería ayudarles de esta forma. Por favor, déjeme llevar eso y nunca más me volverá a ver. —Se puso de rodillas y rogó con las manos.

Naruto suspiró—. Ya, está bien. Tómalo y vete de aquí. Pero si preguntan, tú y yo nunca nos vimos. ¿Está bien?

—¿De verdad me dejará llevarlo, así como así? —preguntó mientras se ponía de pie.

—¿Acaso no quieres?

—¡Sí! ¡Sí quiero! —replicó y vio a Naruto haciéndose a un lado para que pudiera terminar de excavar.

El Uzumaki le había cambiado su forma de pensar, su moral, incluso parte de su pasado. Lo había convertido en un bonachón a costa de su libre albedrío; era por ese motivo que dijo que se trataba de algo inmoral. Pero como lo había dicho, era eso o morir.

También había creado ese diamante que estaba excavando, y solo había agregado un recuerdo inexistente en su cabeza, en donde había estado cavando para extraerlo.

Cuando finalmente lo había quitado, Naruto le dijo que lo guardara y se retirara cuanto antes, y que además mantuviera un perfil bajo de ahora en adelante.

Messner se lo había agradecido y regresó a la colonia para preparar sus cosas para salir de la colonia.

Mientras tanto, Naruto puso una mirada más seria y desapareció en un destello amarillo, reapareciendo en el lugar donde Messner había colocado el artefacto alienígeno.

—Así que esto es… —susurró el rubio, observando el objeto dorado que transmitía ondas que enviaban señales a los recolectores.

Esta vez tocó el artefacto y sintió las señales que transmitía, las cuales en su mayoría se perdían en la nada. Ahora sabía que el Hombre Ilusorio había ordenado a sus científicos que modificaran el artefacto para que Messner pudiera incrementar o disminuir la intensidad de las señales, con el fin de estudiar las reacciones de los recolectores cuando notaban estos cambios constantes en los niveles de intensidad.

—Muy bien, es hora de acabar con esto. —Decidió aumentar la intensidad de las señales al máximo, ya que quería que los recolectores llegaran cuanto antes. Cuanto más rápido esto terminara, más pronto retornaría a su misión principal, la cual era preparar a la galaxia para la inminente invasión.

Si sus cálculos eran correctos, los recolectores no tardarían más de tres días en aparecer. Mientras tanto, uno de sus clones que ya había enviado ayudaría a Shepard en lo que necesitara.

Apartó su mano del objeto dorado y se puso de pie, volteándose para caminar de regreso a la colonia.

Cuartel General de Cerberus

En la enfermería de la estación espacial, Jack Harper se encontraba recostado una cama de operaciones, junto con un grupo de sus científicos, quienes estaban haciéndole algunas pruebas a su cuerpo para determinar lo que Naruto había puesto en su interior.

—En un momento tendremos los resultados, señor. Tan solo espérenos aquí —habló uno de los científicos luego de finalizar las pruebas, quitándole todos los instrumentos que fueron necesarios para realizar las pruebas.

El Hombre Ilusorio asintió, se paró, recibió su camisa de otros de sus científicos y se la puso mientras les veía salir de la habitación para analizar los resultados obtenidos.

No se sentía temeroso por lo que tenía dentro, más bien curioso, pero también ansioso. Si eran capaces de determinar cómo Naruto era capaz de localizarlo donde fuera que se encontrara y teletransportárse, entonces podría utilizar esos conocimientos en favor de la humanidad, y de su organización.

Un sequito de sus científicos regresó al cabo de unos minutos, y el Hombre Ilusorio no perdió el tiempo en preguntar—. ¿Y bien?

—Lo sentimos, señor. Pero no pudimos determinar exactamente cómo aquel hombre es capaz de localizarlo sin utilizar un localizador. Sin embargo, notamos una extraña anomalía en este lugar… —Dicho esto, el científico mostró una radiografía de su cerebro—. Aquí, justo en el centro.

—¿Es operable? —preguntó mientras encendía uno de sus cigarrillos.

Los científicos se miraron entre sí, y uno de ellos habló luego de que los demás asintieran—. No es algo que seamos capaces de extraer. Es una extraña energía, una que nunca antes habíamos visto. —Esta vez mostraron un gráfico de la composición de su cuerpo, mostrando un pico que revelaba aquella misteriosa energía.

—¿Entonces qué proponen? —interrogó el líder de Cerberus.

—Pues es difícil de decir, señor. Es una energía nunca antes vista, pero si pudiera ser capaz de que aquel hombre vuelva a hacer lo que hizo, pero en un objeto inanimado, entonces podríamos estudiarlo con mayor precisión. Aunque también está su idea, señor. Creemos que esa sería la más adecuada, pero también la más arriesgada.

Mass Effect 2: The Illusive Suite


El Hombre Ilusorio se sobó la sien—. No queda de otra… Kai Leng…

En el rincón más oscuro de la habitación, un hombre asiático, con una ostentosa armadura y una Ninjato afilada que estaba sujetada en la parte posterior de su cadera, apareció repentinamente al desactivar su camuflaje—. ¿Sí, señor? —preguntó el hombre.

—Tengo una misión lista para ti. Sígueme. —El Hombre Ilusorio se levantó de la cama, hizo una señal con sus manos para que le siguiera y caminó a su oficina.

Cuando ambos llegaron a ese lugar, Jack Harper se sentó en su escritorio y Kai Leng esperó hasta que le especificara los parámetros de la misión.

—Supongo que ya estás al tanto de la situación —habló el Hombre Ilusorio mientras obtenía de su consola los datos relevantes que tenía sobre Naruto.

—Algo he oído —contestó el frío operativo de Cerberus mientras desenvainaba su Ninjato y la miraba.

—¿Qué fue lo que has oído? —su jefe le preguntó con una mirada de interés.

Kai Leng enfundó su espada y dio un paso hacia el frente—. Sobre un hombre que vino de otra galaxia y que se ha unido al equipo Shepard.

Jack asintió, dándole una calada a su cigarrillo antes de dejarlo sobre el cenicero—. ¿Sabes algo de sus habilidades?

—Solo lo suficiente. ¿Mi misión tiene algo que ver con ese sujeto? —contestó, ahora interesado.

El Hombre Ilusorio no contestó, en cambio le entregó una tableta con toda la información que necesitaría.

Kai Leng leyó cuidadosamente, y al finalizar, una ligera risa escapó de sus labios—. Esto suena a una misión suicida.

El líder de Cerberus levantó una ceja—. ¿Crees que será imposible para ti?

Su soldado nuevamente rió, esta vez poniendo la tableta sobre el escritorio—. Difícil, no imposible.

—Eso quería oír. Ahora, unas advertencias.

Kai Leng se limitó a asentir, parándose firmemente.

—No le des motivos para sospechar de ti; mantente siempre en un perfil bajo. No te apresures; tomate el tiempo que necesites. De lo contrario, Naruto descubrirá todos tus planes, ya que es un individuo capaz de leer la mente de cualquier ser que se encuentra a su alrededor, eso y mucho más. Sin embargo, sospecho que no lo hará si no le das motivos para hacerlo. —Nuevamente agarró su cigarrillo y le dio una calada.

El operativo de Cerberus asintió y agregó—. Esa es una información importante. Pero me aseguraré en mantener mi mente en blanco en todo momento.

—Toda medida precavida sería prudente. Hazlo, aunque no pueda prometer que sea eficaz. Ahora, te diré algo que tal vez no pueda agradarte… Deberás seguir las ordenes de Shepard, todas ellas.

Kai Leng gruñó y desenfundó su Ninjato para volver a revisarla—. Es verdad; eso no me agrada. —Esta vez realizó algunos cortes al aire con su espada mientras continuaba—. Recibir órdenes de alguien con menor nivel al mío.

—Es verdad, pero es por el éxito de la misión, y, sobre todo, para que no suceda nada malo contigo. Tus habilidades son remarcables, y no estoy en la posición de perderte. Si la misión es un éxito, entonces podrías convertirte en el primer ser humano de esta galaxia capaz de controlar esa misteriosa energía, incrementando tus habilidades hasta un punto nunca antes visto. Te convertirías en el futuro de la humanidad.

El asesino se detuvo, enfundó su Ninjato, y se arrodilló ante el Hombre Ilusorio—. No fallaré.

—Muy bien —habló el líder, esta vez mirando a su consola para transmitirle un dato que tenía pensado darle a Shepard apenas y se comunicara con ella—. Te dirigirás cuanto antes a Horizonte. Parece que los Recolectores están a punto de atacar esa colonia. Te dejaremos en una zona alejada a asentamientos humanos para que los enjambres no te ataquen; te avisaré cuando Shepard llegue a ese lugar para que te le unas en su misión; será una buena oportunidad para que demuestres tus habilidades.

Kai Leng preguntó—. Hmm, ¿crees que me dejará unirme, así como así?

—Yo me encargaré de poner a Shepard al tanto, tú no tendrás que conversar con ella si no lo quieres así. Ahora, ve, y consigue esa muestra de ADN. —Hizo una señal con sus dedos hacia la salida, viendo a su mejor soldado asentir y tornarse invisible para salir de allí.

Cuando se el Hombre Ilusorio encontraba solo, se levantó de su asiento y se volteó para mirar a la estrella que se encontraba cerca de su estación espacial—. Si la misión es un fracaso, no me sorprendería si me vida llegara a su fin. Pero debo tomar este riesgo; por el futuro de la humanidad.

Se volteó nuevamente y regresó a su escritorio, esta vez para preparase para su comunicación con Shepard.

En la Normandía


Una más que sonriente comandante Shepard abría sus ojos luego de un muy relajante descanso. Se levantó de su cama, estirando su cuerpo con aquella sonrisa que no saldría de su rostro.

No conocía la causa de tal gesto, pero tampoco era como si le importase. Asumió que era debido a la habilidad curativa de Naruto y aquella relajante sensación que proporcionaba una vez que la utilizaba.

Se dirigió a su baño y tomó una ducha rápida antes de decidir ir al comedor para desayunar, pensando en el expediente del Hombre Ilusorio y en quien iría a reclutar a continuación. Tal vez haría una parada en Illuim para conocer al asesino llamado Thane Krios.

Luego pensó en aquella infernal gallina y en la paliza que le daría hoy. Al pensar en golpizas, recordó la que Naruto le dio el día anterior; no le quedaba dudas de que se trataba de una persona fuera de este mundo, o, mejor dicho, de esta galaxia.

No recordaba nada de lo que había sucedido después, pero sentía que algo interesante había sucedido mientras se encontraba inconsciente. ¿Qué era? ¿Tenía que ver con su estado anímico actual?

Sacudió su cabeza; tal vez solo estaba haciéndose ideas. Naruto la había curado, llevado a su cama, y luego se había ido; no pudo haber sucedido nada más que eso.

Ya no queriendo pensar en eso, liberó un suspiro y abrió la puerta del elevador para dirigirse al comedor, pero antes de poner pie dentro, oyó la voz de EDI en los altavoces—. Comandante Shepard, el Hombre Ilusorio solicita su presencia en la sala de comunicaciones. Tiene información urgente.

Esta vez la rubia suspiró con fastidio; tendría que suspender su desayuno temporalmente—. Ya voy —contestó y entró al elevador, esta vez en dirección al puesto de comando.

En ese lugar, Kelly también le informó que el Hombre Ilusorio deseaba hablar con ella, y la rubia le agradeció por la información.

Luego caminó en dirección a la sala de comunicaciones, pasando por el laboratorio, el lugar donde vio a Naruto y a Mordin observando al insecto de los recolectores que habían capturado.

—¿Qué hacen? —preguntó mientras caminaba hacia ellos.

Mordin dio un paso hacia atrás—. Buenas noticias. Antídoto obtenido. Administración requerida. Prueba necesaria. Tal vez en nuestra próxima parada.

—Excelente, eso sin duda nos será de mucha ayuda. ¿Naruto te ha ayudado? —preguntó con una expresión interrogante.

Antes de que el salariano pudiera decir algo, el rubio habló—. No, tan solo estuve observándole. Terminó su investigación mientras dormías. Por cierto, ¿descansaste bien? —preguntó con una sonrisa luego de recordar el combate que tuvo con el otro clon.

Shepard sonrió de la misma manera—. Considerando la golpiza que me diste ayer y que me levanté sin sentir ningún tipo dolor, diría que fue el mejor sueño que tuve en mi vida. Pero bueno, tengo que ir a hablar con 'Jack'.

—Te acompaño. —El Jinchūriki dio un paso hacia el frente, viendo un asentimiento por parte de Shepard. Luego miró al científico y le preguntó—. ¿Tú no vienes, Mordin?

—No. Muy ocupado. Debo sintetizar la muestra y producirla en masa para los demás. Sería prudente que la comandante se lo informara. —Regresó a su consola para iniciar los preparativos para producir el antídoto en masa.

Los rubios se encogieron de hombros, se despidieron, y caminaron juntos hacia la sala, más aproximados que de costumbre. El clon sabía que no debía darle motivos para que pensara que se había enamorado, pero le era difícil evitarlo luego de tantos años de no sentir algo así.

Cuando entraron a la sala, la mesa se había venido abajo y ambos se pararon encima de la plataforma, esperando a que terminara el escaneo que los proyectaría en la localización del Hombre Ilusorio.

Ni bien lo habían visto, este había exclamado—. ¡Shepard! Y Naruto… Creo que los tenemos. Se han cortado las comunicaciones con Horizonte, una de nuestras colonias de los Sistemas de Terminus. Si no lo están atacando, pronto lo harán. ¿Mordin ha entregado la contramedida para los enjambres buscadores?

—Sí, lo ha hecho. Ahora se encuentra en etapa de producción.

—Excelente, entonces lo mejor sería que fueras a Horizonte cuanto antes. Ahora, hay algo más que deberías saber. —Hizo una pausa y le dio una calada a su cigarrillo—. Un miembro de tu antigua tripulación, Kaidan Alenko, está destacado en Horizonte. —Puso su cigarrillo en el cenicero y esperó a su respuesta.

Shepard se mostró interesada al oír ese nombre; la última vez que lo vio fue cuando estaban evacuando la Normandía SR-1 debido al ataque de la nave recolectora.

—Por lo que tengo entendido, Kaidan era de la Alianza. ¿Qué hace en los Sistemas de Terminus?

—Oficialmente, se trata de un programa para mejorar las relaciones de la Alianza con las colonias. Pero traman algo. Y si han enviado al comandante Alenko, se trata de algo importante. Te sugiero que se lo preguntes si llegas a verlo.

La rubia levantó una ceja en sospecha—. ¿Los recolectores han atacado una colonia con uno de mis antiguos tripulantes por casualidad? No me lo trago.

—Precavida como siempre. Pero no debería sorprenderte que intereses a los recolectores. Sobre todo, si trabajan para los segadores. Puede que vayan a por él para llegar hasta ti.

—Tiene razón —agregó Naruto—. Podría ser una trampa. Deberíamos pedir ayuda a la Alianza. Tal vez podrían enviar algunos acorazados.

Shepard asintió, concordando con él. Sabía que dijo eso porque no deseaba involucrarse mucho en misiones donde se encontraban los recolectores. Ya había dejado en claro por cuál motivo no quería que los segadores supieran que se encontraba en esta galaxia.

Tal vez lo mejor sería que se enteraran y no realizaran la invasión; eso salvaría billones de vidas. Sin embargo, Naruto se iría, y ella nunca más le vería, y, además, los segadores volverían en cualquier otro momento.

Este era el momento; debían de prepararse y acabar con ellos definitivamente para que futuras generaciones no temieran a una raza exterminadora de vida orgánica que asechaba en espacio oscuro.

Estuvo por expresar su consentimiento, pero Harper habló antes—. No me gustaría que la Alianza se involucrara en esto, pero parece que ustedes dos ya han estado en contacto con el almirante Hackett y este ha demostrado predisposición para colaborar con nosotros. Así que, no me interpondré en el caso de que solicites de la ayuda de la Alianza. —Agarró su cigarrillo y volvió a fumarlo.

La rubia asintió—. Pues está decidido, envía las coordenadas; iremos directo.

El Hombre Ilusorio miró a su consola y presionó algunos botones—. Listo, ahora, una última cosa antes de que te retires.

Shepard le dijo que prosiguiera, y el líder de Cerberus eligió sus palabras con cuidado para que Naruto no sospechara—. He enviado a uno de mis operativos a Horizonte. Es posible que te lo encuentres allí y te ayude en tu misión. Te seré sincero, las habilidades de ese hombre superan con creces a las tuyas, así que pensé que sería apropiado que te ayudara en esta tarea.

—¿Oh? —preguntó Shepard con una sonrisa—. ¿Más hábil que yo? Si eso fuera cierto, ¿Por qué no lo elegiste a él para acabar con los recolectores?

Harper volvió a bajar cigarrillo a su cenicero—. Porque desafortunadamente, él no cuenta con el carisma o la paciencia que tú posees. No hubiera sido capaz de inspirar a otros a realizar una misión como esta. No es un líder nato como tú lo eres; él es una persona que sobresale al no tener que preocuparse en tales cosas. Pero si no me crees, tú serás capaz de ver sus habilidades cuando llegues a Horizonte. Créeme, te sorprenderás.

La rubia rodó sus ojos, y el rubio sonrió, no dándole tiempo para que ella expresara su opinión—. Espero que eso sea cierto. —Giró su cabeza hacia ella, y ella hacia él—. Me gustaría que alguien además de mi fuera capaz de ponerte en aprietos, eso hará que mejores considerablemente en un periodo de tiempo menor.

Hizo una pausa, y esta vez miró al líder de Cerberus—. Como trabaja para ti, supongo que ya está al tanto de mí. Así que me gustaría 'jugar' un poco con él cuando esta misión en particular termine. ¿Qué dices, Jack Harper? ¿Me permitirías jugar con tu juguete?

Aunque no lo había demostrado, el Hombre Ilusorio se sintió aliviado; no le había hecho sospechar, y lo que era mejor, estaba dispuesto a que Shepard midiera sus habilidades con Kai Leng.

No le preocupaba lo que Naruto hiciera con él, ya que estaba seguro de que no lo asesinaría si no le daba motivos para hacerlo—. Adelante, puedes divertirte con él. Es más, creo que a él le gustará la experiencia de medirse contra ti.

Shepard suspiró—. Bueno, bueno. Eso suena interesante, pero creo que deberíamos apresurarnos; los recolectores no nos esperarán, y, además, tengo que avisarle al almirante.

—Entiendo, Shepard —contestó el Hombre Ilusorio—. Eres libre para irte. Buena suerte. —Con eso finalizó la conexión.

La rubia miró al techo de la nave y dijo—. Joker, pon rumbo a Horizonte e informa a la tripulación; quiero que estén preparados. Todos iremos a esta misión.

—Entendido, comandante. —Se oyó la voz del piloto.

Ambos rubios entonces se voltearon y procedieron a retirarse de la sala. Mientras salían, el Uzumaki cuestionó con mirada interrogante—. ¿Todos? Extraño, nunca llevas a más de dos personas a tus misiones.

—Bueno, es más sencillo mantener el orden si los grupos no son muy grandes. Pero esta misión lo amerita. Estoy segura de que tú no utilizarás tus locas técnicas, así que tengo que contar con la mayor potencia de fuego para salvar a esa colonia. Ahora vamos y veamos si Mordin ya tiene listas las contramedidas para todos nosotros.

Ninguno dijo nada más y caminaron hasta el laboratorio, el lugar donde vieron a Mordin colocando varias jeringas con un líquido verde sobre su escritorio.

—Supongo que estamos listos —intuyó la comandante.

El salariano contestó—. Correcto. He realizado los ajustes necesarios. Efectividad asegurada. Podemos ir a esa misión sin preocuparnos por los enjambres.

—Muy bien, prepárate y luego ve a la sala de comunicaciones. EDI, también dile a los demás que quiero verles allí; yo iré a prepararme. Naruto, te veo en la sala de comunicaciones.

EDI, Naruto, y Mordin dieron respuestas afirmativas, y estos dos últimos caminaron a la sala de comunicaciones a la espera de los demás.

Los primeros en llegar fueron Jacob y Miranda, quienes saludaron a los dos que ya se encontraban allí.

Seguidamente se aproximaron Zaeed, y Jack, quienes se limitaron a mirar a los demás antes de aproximarse a los rincones de la sala.

Kasumi y Garrus llegaron en compañía, saludando a los demás antes de aproximarse a la mesa.

El único que no había venido fue Grunt, ya que no había pasado mucho desde que había salido del tanque y aún no se sentía dispuesto como para ir a una misión.

Aprovechando que Shepard aún no llegaba, la ladrona intentó convencer a Naruto para hacer una 'visita' a una exposición de arte que tendría lugar en la Ciudadela, pero disculpándose, el rubio le dijo que no estaba interesado.

La mujer no tuvo más remedio que suspirar en derrota y aproximarse a la mesa, esperando a que la comandante llegara.

Pasaron unos minutos, y todavía no había señales de que llegaría. El silencio se hacía incomodo, y para romper el hielo, Zaeed preguntó mirando a Naruto—. ¿Es cierto que le diste una paliza a Shepard?

Nadie sabía sobre ello; Zaeed lo sabía puesto que se encontraba en la misma sección de la nave que Jack, y ella le había comentado los detalles.

Kasumi habló—. Si eso fuera verdad, entonces Shepard debería estar hecha polvo. —Recordó el día en que vio a Naruto en acción por primera vez, cuando casi destruye la nave prisión Purgatorio con un puñetazo.

Garrus se apoyó contra la pared, se cruzó de brazos y cerró los ojos—. Creo que utilizó su habilidad curativa. La doctora Chakwas me dijo que hizo lo mismo conmigo cuando abordé la nave.

Todos miraron al turiano cuando había dicho eso, y cuando finalizó, miraron a Naruto, quien se rascaba la cabeza—. Sí, es cierto. Tuvimos un combate, algo exigente para personas que no están acostumbradas a combates Shinobi. Pero con suficiente práctica, sus cuerpos se acostumbrarán.

—Hmm, ¿por qué eso me suena a que también quieres que 'entrenemos' contigo? —agregó el turiano, mirando a la sonriente expresión del rubio inmortal.

—Oye… ¿Tú no estarás pensando…? —Jack cuestionó algo intimidada, más aún al oírle reír entre dientes y cerrar los ojos, cosa que hizo que el Sujeto Zero negara con su cabeza—. Ni loca. Lo siento, pero mi fuerte no es el combate cuerpo a cuerpo. Dame un objetivo y lo aplastaré con mis poderes bióticos.

Los bióticos en la sala concordaban con sus palabras, aunque a Jacob le interesaba la idea de aprender artes marciales. Si podía combinarlo con sus ataques bióticos, su capacidad de ataque aumentaría considerablemente.

Luego había otros que no tenían ningún tipo de conocimiento en el arte de la biótica, cosa que les hizo sudar ligeramente mientras estiraban el cuello de sus camisas.

Ninguno de ellos conocía muy bien a Naruto, pero sabían que este no era alguien que daría marcha atrás a sus ideas.

El Jinchūriki rió con inocencia—. Bueno, yo no les obligaré a hacer algo que no desean hacer. Sin embargo, podría ser muy gratificante…

—¿Qué significa eso? —interrogó Miranda.

El Uzumaki giró su cabeza hacia ella—. Recompensaré a aquellos que logren completar el entrenamiento.

—¿De qué manera? —Esta vez preguntó el Massani con interés.

—¿Qué tal si te doy las piezas necesarias para restaurar a tu quería 'Jessie'?

Zaeed le había relatado la historia de su fiel Avenger M-8, y de cómo el correr de los años y las continuas batallas la habían castigado, además de su odisea por encontrar las piezas de un arma que ya había sido descontinuada.

—Debes estar bromeando. Sus piezas son casi imposibles de conseguir, ya te lo dije.

El rubio rió entre dientes y junto las manos, haciendo que estas brillaran momentáneamente en su interior, lo cual hizo que todos le prestaran atención.

—Acércate —habló el Uzumaki sin revelar lo que tenía en sus manos.

Zaeed lo hizo cautelosamente, con algo de precaución porque uno no podía saber lo que el inmortal haría a continuación. Cuando estuvo parado frente a él, el rubio le pidió que observara con atención.

El mercenario suspiró y miró hacia abajo, observando que el Jinchūriki abrió lentamente sus manos, revelando con suma lentitud algo que Zaeed había reconocido instantáneamente—. ¡Un condensador térmico! ¿De dónde diablos lo sacaste?

—Jeje, ¿lo quieres?

—¡Diablos, sí! El dinero de esta misión tenía planeado gastarlo en eso. ¿Tienes una idea del dineral que cuesta? ¡Dámelo! —Intentó arrebatárselo de sus manos, pero Naruto había desaparecido de allí y reaparecido al lado de Kasumi, quien se movió a un lado debido a la sorpresa.

—Oye, lo hiciste de nuevo —reprendió la encapuchada mientras se cruzaba de hombros y miraba hacia él. Era la segunda vez que Naruto le hacía esto, siendo la primera vez en el comedor de la nave cuando le pidió que le enseñara a cocinar.

—Lo siento, Kasumi-chan. —Se disculpó mirándola con una sonrisa.

—Nada de 'chans' —corrigió, no porque estuviera molesta, sino porque no le agradaba ese sufijo.

El Uzumaki se limitó a sonreír, puesto que el mercenario nuevamente se le había acercado—. Vamos, dámelo, por favor —pidió tan amablemente como le fue posible.

Naruto sonrió y lo acercó a su mano—. Toma.

Zaeed no necesitó oír nada más para arrebatárselo de su mano, sonriendo mientras presionaba con delicadeza el preciado objeto que tenía en su mano—. ¡Sí! Tan solo espera, Jessie; ¡dentro de poco te restauraré! —Levantó su mano hacia arriba, sonriendo con emoción pura.

Volvió a bajar su mano para mirar a su preciado tesoro, incapaz de contener la risita que había escapado de sus labios.

Cuando su mano estuvo a la altura de su pecho, lo abrió con lentitud para deleitarse con la visión que prontamente tendría. Sin embargo, grande había sido su sorpresa, y mayor aún su desesperación al notar que aquel preciado ítem ya no se encontraba en su mano—. ¿Eh? ¿Donde? —Creyó que se le había caído, así que miró hacia al piso con prisa, poniéndose de rodillas para examinar mejor.

Jack rió entre dientes—. No te molestes, no lo encontrarás… tonto.

—¡¿Qué?!— Exclamó Zaeed, girándose hacia ella.

Mordin habló esta vez—. Resultado predecible. Repuesto a cambio del entrenamiento. Requisitos no cumplidos.

Zaeed gruñó con molestia y se puso de pie, escupiendo en el piso antes de retornar a su esquina—. Al cabo que ni quería.

Una risa grupal fue oída en la habitación, una que prontamente se detuvo al oír la seria voz de Miranda—. La comandante ya se ha tardado. Joker, ¿en cuánto llegaremos a nuestro destino?

—En unos quince minutos. —Se oyó la voz del piloto.

—Es verdad, ya se ha tardado —habló el clon de sombra, poniendo sus dedos en su barbilla—. Iré a investigar.

—¿Por qué no le lees la meeente? —Kasumi habló tenebrosamente, moviendo sus dedos de la misma forma.

Naruto sonrió mientras flotaba en dirección al techo—. Shepard me ha dicho que ya no hiciera eso. Decidí respetar la privacidad de los demás. Aunque es un poco tarde para ustedes; ya conozco todos sus secretos… —Esta vez miró a cada uno de ellos, riendo entre dientes debido a sus expresiones de sorpresa.

No les permitió pronunciarse, puesto que había continuado mientras atravesaba el techo de la nave—. De todos modos, consideren lo que les dije; será emocionante. Nos vemos dentro de unos minutos.

Cuando el ultimo rastro de Naruto se había perdido en el techo, las personas en la habitación se miraron entre sí en absoluto silencio, contemplando lo último que había dicho.

Jack finalmente rompió el silencio—. Y bien, ¿alguien se apuntará a realizar el entrenamiento de ese desquiciado?

Muchos tenían miradas de duda, y otros ya parecían haber tomado alguna decisión. Una de estas personas fue Jacob, quien dio un paso al frente—. Yo lo haré. Me interesa lo que puede enseñarnos, y también quiero saber si puedo lograrlo.

—Entonces prepárate para morir —agregó Zaeed.

—No creo que llegue a tal punto —replicó el moreno—. Pero si llego a un punto al que ya no podré avanzar, entonces renunciaré. Prefiero intentarlo que negarme y quedar como un cobarde. —No dijo esto con intención de ofender a nadie, simplemente era algo que pensaba.

Esto último hizo que algunos volvieran a replantearse sus decisiones, y mientras lo hacían, el siguiente en dar una declaración fue el científico salariano—. También lo haré.

Todos le miraron, sorprendidos de que una persona que no parecía de aquellos que les agradara el entrenamiento, fuera uno de los primeros en apuntarse.

—¿En serio, tú? Pensé que a los científicos no les atraía la idea de entrenar —Kasumi asumió extrañada.

—Correcto. En otra situación no me hubiera tomado tal decisión, pero prometió recompensar a aquellos que completaran su entrenamiento. Debo aprovechar esta oportunidad para obtener sus tejidos.

No quisieron discutirle cuales eran sus motivos para obtener los tejidos el inmortal, pero como era un científico, suponían que lo hacía por el deseo de descubrir lo desconocido.

Oyeron un suspiro y miraron al causante de ese sonido. Era Garrus, quien se había cruzado de brazos mientras miraba al techo—. Creo que me arrepentiré, pero también lo haré, y eventualmente, ustedes también lo harán.

—¿Y qué te hace pensar eso? —indagó Zaeed con los brazos cruzados.

Garrus respondió con seriedad—. Naruto es como Shepard; ambos poseen esa chispa que te impulsa a realizar la mas de las descabelladas acciones. Conozco a Shepard desde hace un buen tiempo, y puedo reconocer con facilidad a aquellos de su clase, ya que no existen muchos de su tipo.

Esas palabras recordaron a Miranda la charla que tuvo con el rubio inmortal hace unos días; parecía que no era la única que se había dado cuenta de ello. Sin embargo, no dijo nada, al igual que los demás; se limitaron a esperar a la llegada de los rubios.

Momentos antes, en el camarote del capitán, Shepard había estado conversando con la inteligencia artificial de la nave sobre algo que había sucedido el día anterior.

—¿En serio Naruto hizo eso, EDI? —Estaba sentada en su cama, confundida, pero también emocionada por la revelación que había oído.

—Correcto, comandante.

Se paró de su cama, caminó alrededor su habitación con una sonrisa antes de detenerse para mirar con seriedad al techo de la nave—. ¿Por qué me lo dices? ¿Acaso no piensas en la privacidad de los demás?

—Mi programación prioriza el bienestar de la tripulación, tanto física como mentalmente. Mis escáneres detectaron que ha estado bajo un estrés constante desde que usted y Naruto-san tuvieron aquellas conversaciones personales. A modo de que se encuentre en óptimas condiciones para esta misión, decidí transmitir los sucesos del día anterior. Mis sensores indican que ha dado resultado, puesto que sus índices de estrés nunca se habían visto tan bajos.

La comandante se había sonrojado ligeramente—. Ya veo, sin embargo, no vuelvas a hacer algo como eso.

—Lo tendré en cuenta, comandante.

Cuando la conversación había terminado, Shepard caminó hacia atrás hasta llegar al borde de su cama y sentarse en ella, llevando sus dedos hacia sus labios—. ¿Por qué? ¿Por qué hizo eso?

Esta vez levantó ambas manos y colocó las puntas de sus dedos sobre sus ojos mientras se echaba para atrás—. Debo estar soñando —pensó justo cuando su cabeza hizo contacto con el suave colchón de su cama, sonriendo como una adolescente que se había declarado y que habías sido correspondida.

Apartó sus manos de su cara y se puso de pie abruptamente—. Pero, ¿Qué es lo que haré? —se preguntó, llevando sus dedos sobre su barbilla.

Si bien le emocionaba la idea de que existiera la posibilidad de que Naruto sintiera algo por ella, el insistir solo podía complicar las cosas a tal punto en que podría obligar al rubio inmortal regresar a su galaxia.

Shepard no quería que eso sucediera; lo necesitaba, no, esta galaxia lo necesitaba. Sin él, el derrotar a los segadores sería una tarea casi imposible.

Sin embargo, gran parte de ella le decía que insistiera, que tomara el riesgo y empujara a Naruto hasta tal punto en el que confesara sus verdaderos sentimientos. Esa parte de ella también le decía que, gracias a sus anteriores avances, el Uzumaki había llegado hasta el punto de besarla.

Sacudió su cabeza y golpeó sus cachetes; había olvidado la razón por la cual había venido a su camarote. Había vidas en juego, su prioridad era la colonia en Horizonte; ya tendría tiempo de pensar cuando salvara a la colonia.

Dio una media vuelta para caminar hacia su armario y buscar su armadura, pero se detuvo al ver a aquella inusual gallina parada sobre su cama, mirándola con una seriedad que nunca antes había visto.

—Tú… ¿Desde cuándo? —preguntó la comandante, haciendo movimientos precavidos para no enojarla; no porque le tuviera miedo, sino porque estaba por ir a una importante misión.

—Lo suficiente, humana… —Su voz era fría, casi asesina.

Una mirada inusual, ya que la rubia no pensaba que hubiera hecho algo como para incurrir en su furia—. Lo siento, pero ahora no puedo jugar. Estoy por ir a una importante misión, lo dejaremos para después.

Intentó caminar en dirección a su armario, pero Mendori se había parado frente a ella y dio un avance peligroso que hizo retroceder instintivamente a la comandante.

—Aquellos sentimientos que crees haber descubierto, los olvidarás en este preciso instante. —Su mirada se hacía más fría, y su voz sonaba más amenazante.

—¿A qué te refieres? —preguntó Shepard, mirando hacia los costados para intentar librarse de esta charla. Sabía a lo que se refería, pero no era algo de lo que quería hablar con un animal parlanchín.

—Humana, no oses cuestionar mi inteligencia. Tú sabes muy bien a lo que me refiero. —Hablaba con tal seriedad que no había cacareado ni siquiera una vez.

Shepard frunció el ceño—. Creo que soy lo suficientemente adulta como para manejar prudentemente esta situación. Así que, si me disculpas, tengo que ir a una misión.

—¡Insolente humana! ¡Tú no entiendes nada! —La gallina la interrumpió abruptamente, deteniendo a Shepard en su lugar.

La rubia la observó con atención, viéndole poner una expresión que transmitía un odio que no había visto ni siquiera en sus más grandes enemigos.

La gallina finalmente exclamó, dando rienda suelta a la rabia que había contenido brevemente—. ¡Ustedes los humanos siempre piensan igual! ¡Son una raza de seres egoístas quienes no pueden pensar en nadie más que en sí mismos! Es por eso que eres tan insignificante; ¡es por eso que ustedes los humanos son tan insignificantes!

Shepard suspiró—. Mira, en realidad no tengo tiempo para esta charla. Me gustaría probarte que estás equivocada, pero ya he perdido mucho tiempo y tengo que apresurarme. Ahora, si me disculpas…

Fue incapaz de finalizar, ya que tuvo que retroceder para evitar un golpe que Mendori le había intentado dar con una de sus patas. Cuando la comandante estuvo a una distancia prudente, la oyó continuar—. Tú no lo entiendes, ¿no es así?

Shepard guardó silencio, atenta ante otro posible ataque que pudiera dejarla incapacitada para la inminente misión.

Como no recibió respuesta, la gallina de los ojos purpuras continuó—. ¿Crees que fue fácil para él vivir tanto tiempo? Todo lo que ha sacrificado, el dolor que ha soportado, ¿acaso tienes idea de lo que eso significa?

¿Cómo podría saberlo? Ella no conocía a nadie que superara los dos mil años de edad, mucho menos que estuviera cerca de los cien mil. Debido a su ignorancia, decidió permanecer en silencio.

—Es por eso misma ignorancia tuya que no puedo dejar que sigas confundiendo a Naruto-sama. Lo que sea que tú creas que él haya hecho es irrelevante; de ahora en más, tú no harás ningún tipo de avance, ¿está claro? —preguntó con una mirada asesina.

—¿Y qué pasaría si no lo está? —indagó con una expresión desafiante.

Mendori dio un paso al frente y declaró—. Te mataré…

La comandante se cruzó de brazos—. ¿Matarme? Vamos, inténtalo. —Esta vez movió sus brazos en dirección a sí misma, como si aceptara el desafío—. Tan solo te advierto que no caeré sin dar batalla. —Sus palabras sonaban muy determinadas, y su mirada se veía afilada.

Ambas se pusieron en posición de batalla, dispuestas a pelear a muerte si era necesario—. Tan solo déjame preguntarte una última cosa… —agregó la comandante, mirando con atención al peligroso animal.

Mendori le permitió que se expresara; le daría ese favor antes de darle una golpiza que nunca olvidaría.

—Si Naruto fuera quien hiciera aquello que tú no quieres que yo haga, ¿entonces qué harías?

—En ese caso, aceptaré los deseos de mi creador. Pero no te hagas ilusiones, humana; eso no sucederá. —Dada su respuesta, cargó hacia el frente para iniciar con el ataque.

La rubia adoptó una posición defensiva; sin embargo, no tuvo necesidad de hacer nada más que eso, ya que ambas se detuvieron cuando notaron rastros de una cabellera rubia emergiendo del suelo, justo en medio de ellas.

Sabiendo de quien se trataba, ambas se dedicaron una última mirada de desprecio antes de adoptar posturas más calmadas.

Fue entonces cuando la persona había emergido, con una sonrisa en el rostro que prontamente había cambiado a una expresión interrogante que era acompañada por una ceja levantada al sentir la pesada y casi asesina presión en la habitación.

No dijo nada al respecto, puesto que su creación se había adelantado al decir—. Naruto-sama *Cló*, como siempre, es un honor verle tan reluciente.

Shepard rodó los ojos, mientras que el Uzumaki hizo un gesto con sus manos—. Ah, me sonrojas, Mendori-chan… —bromeó.

El animal no dijo nada más; se limitó a hacer una reverencia antes de desvanecerse en el aire, esperando al momento adecuado para continuar su conversación con Shepard.

Cuando Mendori se había ido, Naruto puso una expresión más seria mientras oía a Shepard suspirar—. ¿Qué sucedió aquí? —indagó.

La comandante suspiró una vez más y caminó hacia su armario para agarrar su armadura—. Nada, es solo que tu pequeña creación puede ponerse bastante intensa en ciertas ocasiones. Tan solo quería ponerme a prueba antes de ir a la misión. —En ese momento abrió la puerta de su armario, cogió las partes de su armadura, las aproximó a su cama y se sentó en ella para ponérselas.

El rubio inmortal podía leerla como un libro abierto; podía detectar las mentiras y el dudar en su tono de voz. Mas no dijo nada, puesto que no quería perturbarla antes de su misión.

La mujer se colocó todas las partes de su armadura a excepción de su casco, y se puso de pie una vez que había terminado—. Vamos —habló la comandante, agarrando su casco y caminado hacia la salida.

Naruto asintió y caminó detrás de ella, oyéndola continuar—. Por cierto, ¿serías capaz de enviar un mensaje al Almirante? Creo que ya sabes qué decirle.

La rubia miró hacia atrás y observó al Jinchūriki creando un clon, el cual desapareció dentro de una distorsión de remolino—. Te daré la respuesta del almirante tan pronto y como mi clon se desvanezca.

—Excelente —Shepard dijo antes de mirar al techo—. ¿Cuánto falta para llegar, Joker?

—Cinco minutos, comandante.

Shepard miró hacia su derecha y vio a Naruto pararse a su lado frente al elevador. Cuando había presionado el botón y la puerta se había abierto, ambos ingresaron al mismo tiempo y la rubia aprovechó para preguntar—. Ya dejaste en claro que no utilizarías tus poderes, pero, ¿lo harías si vieras a alguien a punto de morir?

—¿Confías en las habilidades de tu equipo? —preguntó el Uzumaki en lugar de responder.

—Confío en las capacidades de combate de todos los miembros de mi tripulación. Sin embargo, estas misiones son de alto riesgo, y la suerte no siempre es amigable —la rubia contestó, presionando el botón que los llevaría a la cubierta número dos.

—De tal ser el caso, siento decir que no seré capaz de proveer de mi ayuda.

—Ya veo. Entonces, a punta bien —agregó la comandante, entregando su M-9 Tempest al rubio, quien sonrió y lo guardó en la funda de su armadura.

Cuando la puerta del elevador se había abierto, Shepard tuvo intenciones de caminar en dirección a la sala de comunicaciones, pero la mano de Naruto sobre su hombro la detuvo.

Iba a preguntarle qué necesitaba, mas no pudo hacerlo, ya que su cuerpo se había puesto tan pesado que había caído de rodillas, con sus manos sobre el piso.

Kelly se había volteado, e hizo un gesto de sorpresa al ver a la comandante de rodillas; no hizo nada, puesto que vio a Naruto cerca de ella.

—¿Q-Qué haces? —preguntó la comandante, gruñendo y apretando sus dientes mientras intentaba ponerse de pie.

El Jinchūriki, con mirada seria, se inclinó y contestó—. Me di cuenta que ya te habías acostumbrado a las cargas de tus pesos. Por tal motivo, decidí aumentarlos.

—T-Tienes que estar bromeando; no hay tiempo para entrenar. Estamos por ir a una misión de suma importancia. —Con un último gruñido, agarró su casco y se puso de pie.

—Tienes razón —agregó el rubio, también poniéndose de pie—. ¿Pero sabes lo que eso significa?

La rubia giró su cabeza hacia él y preguntó con voz cansada—. ¿Qué?

Con una sonrisa, el inmortal respondió—. Que tendrás que poner más empeño en esta misión.

—Ja-Ja —la comandante rió irónicamente.

El Namikaze sonrió ligeramente antes de mirarla con seriedad—. Lo que estoy haciendo podría parecerte ilógico e incluso irresponsable. No me gusta poner la vida de ningún ser vivo en peligro innecesariamente, pero deseo verte superándote a ti misma, y la forma más rápida de lograrlo será poniéndote en situaciones de alto riesgo. Ahora vayamos y conozcamos a aquel sujeto que puede darte una paliza.

La comandante bufó y caminó hacia el frente con cierta dificultad—. No me hagas reír, el único que puede hacer eso eres tú.

El Uzumaki sonrió y la siguió, pero ambos se detuvieron ya que vieron a Kelly aproximándose—. Comandante, ¿está todo bien? —Tal pregunta la hizo puesto que la veía sudar y jadear, además de caminar con dificultad.

Shepard contestó—. No te preocupes, Kelly. No pasa nada. Ahora, prepárense para la misión. Tal vez nos encontremos con una nave recolectora, y de tal ser el caso, quiero que las capsulas de evacuación estén listas para el peor de los casos.

—Entendido, comandante. —Kelly asintió antes de transmitir esta información al resto de la tripulación.

Los rubios se dedicaron una mirada antes de caminar a la sala de comunicaciones, la mujer haciéndolo con mucha dificultad.

—Si te cuesta, podría aliviar la carga un poco —Naruto ofreció.

—No, puedo hacerlo; no te preocupes. —Intentó caminar hacia el frente, pero una vez más fue incapaz ya que sintió la mano de Naruto, esta vez sobre la parte posterior de su armadura.

Se giró hacia él, y antes de que pudiera decirle que en verdad podía hacerlo, le vio cambiando sus ojos a aquellos purpuras con patrones de anillos y le oyó susurrar una palabra cuyo significado no conocía—. Shuradō (Camino Asura).

La armadura brilló momentáneamente, cosa que sorprendió a los que se encontraban en el puesto de mando.

Cuando el brillo se detuvo, la comandante no sintió ninguna diferencia, y con extrañeza, miró a su acompañante—. ¿Qué hiciste?

—Mejoré ligeramente tu armadura. Cuando estés en combate, tan solo piensa en 'subir' y notarás algo nuevo. Es una pequeña ayuda para aumentar tu movilidad y efectividad en combate. No podrás ver de lo que estoy hablando actualmente, ya que decidí que dicha mejora solo esté disponible cuando estés combatiendo.

Shepard no podía negar que se sentía emocionada por descubrir qué había hecho. No obstante, decidió dejar eso a un lado y preguntó lo siguiente—. ¿Noticias de tu clon? —continuó su camino hacia delante y el clon de sombra la siguió por detrás.

—Nada aún. Déjame ver… —Cerró sus ojos y llevó sus dedos al costado de su frente.

Mientras tanto, en otro punto de la galaxia, el clon había aparecido en la localización exacta del Almirante Hackett, específicamente, en la cabina del capitán de un acorazado de la Alianza.

Allí se encontraba el almirante, alimentando al pájaro que Naruto había creado para él.

—Almirante —habló el clon, aproximándose a sus espaldas.

—Oh, Naruto. Es la segunda vez que nos encontramos en este día. ¿Ha sucedido algo? —preguntó, volteándose para ver al rubio inmortal.

—Sí, necesito de tu ayuda —contestó el clon con una seria expresión.

—Adelante, ayudaré como me sea posible.

El rubio asintió y le transmitió la información que el Hombre Ilusorio les había dado.

Cuando había terminado con su relato, Naruto le vio asentir—. No te preocupes, estaremos allí en menos de cinco minutos. Salvaremos a esa colonia. Afirmó el almirante, parándose firmemente.

—Me alegra oír eso. Por cierto, tome… —Sacó un papel de uno de sus bolsillos y se lo entregó—. En ese canal podrá comunicarse con la Normandía.

—Gracias, esto será de ayuda. —Mientras guardaba la nota, vio a Naruto arrodillándose y colocando su mano derecha sobre el piso.

Observó en silencio, oyéndole susurrar algo antes de ponerse de pie. No necesitó preguntar lo que había hecho, ya que el rubio se lo explicó—. He modificado una de las cargas del cañón principal; será capaz de desactivar temporalmente la nave recolectora. Utilícenla en caso de que intenten escapar, así podremos salvar a los colonos que estoy seguro que ya se encuentran dentro de la nave.

—¿Una carga? —Le intrigaba saber cómo había sido capaz de realizar algo como eso, pero, aunque se lo preguntara y él explicara, estaba seguro de que no lo entendería.

El clon asintió—. Sí, solo una. Específicamente, el primer disparo que realicen con esta nave. No pude hacer más que eso, ya que aún no tengo los planos de la nave, y no quisiera hacer una modificación muy agresiva que pudiera sobrecargar los sistemas. Pero no hace falta que vuelvas a decirlo, ya estoy enterado de lo que le dijiste a mi clon.

—Muy bien. Tú tampoco te preocupes, tendremos cuidado y utilizaremos esa carga en el momento oportuno.

—Recomendaría no hacerlo hasta que vean la nave recolectora, y dentro del planeta. De lo contrario, destruyan la nave.

—¿Seguro? ¿Y si hay civiles allí dentro? —Conocía la respuesta, pero quería conocer el razonamiento del inmortal.

—Será mejor que mueran rápida e indoloramente, a que los recolectores los transformen en marionetas para los Segadores.

—Y así se hará. No me quedan dudas de que serías una buena incorporación para N7; tienes todas las aptitudes de uno. Tal vez podría hacer unos arreglos para asignarte ese título —el almirante ofreció.

—Eso no será necesario, almirante. Por cierto, olvidé mencionarlo; los recolectores cuentan con unos enjambres paralizadores. Creo que es innecesario que le explique qué hacen con ellos. Lo único que le diré es que no tendrá que preocuparse. —Hizo una pausa, sacó un pergamino de sellado y le cargó algo de Chakra para revelar lo que había dentro.

El contenido se parecía a la contramedida de Mordin, solo que estas Naruto las había creado en este preciso instante. Podía utilizar su Chakra para darle inmunidad a todos cuando se encontraban en Horizonte, pero era algo que no quería hacer, puesto que no estaba seguro de que si los recolectores contaban con los medios para saber si estaba utilizando esa energía; prefería no arriesgarse.

El almirante vio que su camarote casi se había llenado de aquellas jeringas, pero vio a Naruto sellándolas nuevamente en aquel pergamino—. Repártelas y que todos los que participarán en la misión se las apliquen. Con ello quedarán inmunizados.

Hackett asintió y vio al inmortal creando al menos veinte más de esos pergaminos antes de dejarlos en el suelo—. Creo que serán más que suficientes. Para abrirlos solo tendrá que decir 'abrir', y cuando los contenidos salgan de los mismos, los pergaminos se quemarán, así que tenga cuidado.

—Entiendo; repartiré estos objetos cuanto antes. Mi tripulación hará llegar los pergaminos a las naves que se unirán a la misión.

El rubio asintió—. Perfecto. Ahora, si me disculpa, debo retirarme. —Se despidieron con un apretón de manos, y el clon finalmente se disipó en una nube de humo.

Al encontrarse solo, Hackett activó su omniherramienta y habló en ella—. Da la vuelta, regresaremos a Horizonte. Y envía a cinco personas a mi camarote.

—Entendido, almirante —contestó el piloto de la nave.

El hombre mayor desactivó su omniherramienta y levantó tantos de los pergaminos que pudo antes de caminar a la sala de comunicaciones para pedir refuerzos a la base.

En la Normandía, Naruto volvió a abrir los ojos cuando ambos rubios se encontraban parados frente a la puerta de la sala de comunicaciones.

—¿Y bien? —indagó la rubia al verle abrir los ojos.

—Se reunirán con nosotros, nos avisarán cuando lleguen —contestó el clon.

—Muy bien, es hora de iniciar con la misión. —No se dedicaron más palabras e ingresaron juntos a la sala.




Notas:


Lamento mucho la demora, época de tesis.

Como ya lo leyeron, Naruto está enamorado de Shepard. Creo que no quedaron dudas con el capítulo anterior. Sin embargo, eso no quiere decir que ya serán pareja.

Hay algo que impide al rubio que tenga una relación seria, y es algo que aún no revelaré.

Por cierto, como dijo Kurama, puede que Naruto tenga aventuras con otras de las mujeres; todo depende de cómo se desarrollen las cosas.

Con respecto a Paragon Lost, recomiendo que los que aún no vieron la película, lo hagan ahora. Está disponible en YouTube. Si necesitas subtítulos, tendrás que buscar en Google, pero lo encontrarás.

Con respecto a los eventos de dicha película, decidí avanzarlos. Cuando escribí este capítulo tuve en mente en hacerlo lento y que su desenlace llegara luego de varios capítulos, pero al hacer la corrección me decidí en desarrollar los eventos más rápidamente. No terminará en el próximo capítulo, pero sí llegará a una conclusión mucho más rápido que antes.

El Hombre Ilusorio ha decidido mover los hilos, una acción muy peligrosa y descabellada, pero veamos que sale. Oh, ya se habrán dado cuenta; sí, Kai Leng será miembro de la tripulación de la Normandía.

Ah, en la parte en que Kai Leng dice que no le gusta recibir órdenes de alguien con menor al suyo, seguramente varios pensaron, ¿y el Hombre Ilusorio? Bueno, él tiene un nivel económico mayor que el de Kai. :p

El entrenamiento de la tripulación aún no sé cuándo será, seguramente luego de la prueba en la Tierra. Antes de hacerlo quiero que se complete el equipo, o sea, faltan Thane, Tali y Samara. No veo a Samara y Tali haciendo el entrenamiento, ¿ustedes que dicen? Ah, y creo que cuando estén en la Tierra, Naruto finalmente obtendrá su omniherramienta. Realmente no la necesita, pero él la quiere.

Shepard ya sabe que Naruto la besó, pero Mendori le dejó en claro que no permitirá que ella siga realizando avances. ¿La comandante le hará caso o la ignorará? Hmmm…

Ahora la Alianza y Cerberus se dirigen a Horizonte, ¿las cosas saldrán bien?

Oh, y decidí poner a Kaidan. Si bien es un personaje aburrido (en mi opinión), al menos es más soportable que Ashley. A ella no la soporto.

No hablaré sobre el Mass Effect Andrómeda, ya que aún no lo he jugado. Lo único que diré es: Bioware, ¿en qué estabas pensando al hacer a Sara Ryder? Es horrible.

Hasta el próximo capítulo.
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Summlaris escribió:Los Uchiha han perdido su esencia, han pasado a ser los rock lee de la época. Normal la desbandada de seguidores que sufren.
Los senju son los nuevos uchiha.


Summlaris escribió:los pro-uchihas teneis tanto futuro en este foro como los uchiha contra los senju


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